100% encontró este documento útil (1 voto)
331 vistas6 páginas

Evaluación Lingüística Infantil Interactiva

La Hora de Juego Lingüística (HJL) es una técnica para evaluar las habilidades comunicativas y lingüísticas de niños a través de sesiones de juego interactivo. El objetivo es obtener una primera aproximación del desarrollo lingüístico del niño e hipótesis iniciales sobre posibles trastornos. La técnica involucra observar al niño durante el juego con diferentes juguetes para evaluar sus producciones lingüísticas, habilidades comunicativas y conductas en distintos contextos.

Cargado por

Nina Garnica
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
331 vistas6 páginas

Evaluación Lingüística Infantil Interactiva

La Hora de Juego Lingüística (HJL) es una técnica para evaluar las habilidades comunicativas y lingüísticas de niños a través de sesiones de juego interactivo. El objetivo es obtener una primera aproximación del desarrollo lingüístico del niño e hipótesis iniciales sobre posibles trastornos. La técnica involucra observar al niño durante el juego con diferentes juguetes para evaluar sus producciones lingüísticas, habilidades comunicativas y conductas en distintos contextos.

Cargado por

Nina Garnica
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ana María Soprano

LA HORA DE JUEGO LINGÜÍSTICA (HJL)

Es una técnica exploratoria concebida desde una perspectiva sociolingüística que considera la
competencia comunicativa como situacional, interactiva, funcional y evolutiva. Consiste en
tomar una muestra de lenguaje a través de una sesión de juego interactivo, habitualmente del
niño con el profesional que lo evalúa, aunque puede completarse con muestras tomadas de un
juego del niño con otros niños (hermanos, amigos), otros adultos (mamá, papá, abuelos,
maestros, pediatras).
OBJETIVO
Lograr una primera aproximación global del trastorno del niño, permitiendo establecer las
hipótesis iniciales que serán luego corroboradas por los test específicos y demás recursos
implementados a lo largo de todo el proceso diagnóstico.

Esta técnica nos brinda un estudio no solo de las producciones del niño que habla, sino que
también hace posible una evaluación de las habilidades lingüísticas del niño con escaso
vocabulario, reducido quizás a algunas pocas palabras. Aún más, permite analizar las conductas
comunicativas en el niño que no habla (nivel pre- linguistico). Para todo ello, es necesario la
consideración de los siguientes aspectos:
a) Contexto situacional (o de observación)
b) Contexto linguistico
c) Materiales
d) Forma de administración
e) Tiempo de observación
f) Métodos de registro
g) Métodos de analisis
a) CONTEXTO SITUACIONAL
Cuanto mas variados sean los contextos en los cuales el niño sea observado, más representativa
será la información obtenida de su conocimiento linguistico. En este sentido la conducta
lingüística puede observarse en el aula de clase, en la casa, jugando con un amiguito,
discutiendo con el hermano, conversando con la mama, etc.
Sin embargo, considerando el tiempo limitado de que se dispone en la consulta clínica, el juego
interactivo con el evaluador nos resulta la forma más práctica y adecuada de observación;
eventualmente en casos especiales (niños excesivamente tímidos, por ejemplo) utilizamos la
interacción con los padres o un hermanito (hora de juego lingüística familiar).
b) CONTEXTO LINGUISTICO
A partir de la situación de juego interactivo, pueden desarrollarse tres tipos diferentes de
discursos enunciativos que constituyen a su vez contextos linguisticos distintos:
1. Discurso de la acción: es el discurso que acompaña a la acción y que tiene como
referencia a los objetos, llamado también discurso activo o egocéntrico
2. Discurso de situación: se refiere al dialogo como conjunto de producciones ligadas o en
relación directa con una situación de enunciación y que se organiza en referencia a esa
situación. Existe dependencia de la situación, interlocutores identificables y un lugar y un
momento de enunciación precisos
3. Discurso narrativo: implica una relación indirecta con la situación de enunciación y
relaciones espaciales y temporales respecto del acto de hablar.
Si queremos conocer como realmente el niño usa el lenguaje, debemos cuidar que las
intervenciones del adulto sean lo más naturales posibles, no intentar provocar términos
específicos ni determinadas estructuras lingüísticas y evitar que el niño se sienta evaluado. A
pesar de que las preguntas constituyen una parte importante en cualquier interacción adulto-
niño, no se debe abusar de ellas, particularmente en los niños inhibidos. En lo posible tratar de
que sean preguntas abiertas y no que admitan exclusivamente la respuesta “si” o “no”.
El tipo de pregunta también debe estar de acuerdo con el nivel del niño. No se puede usar el
“donde” o “por que” si el concepto de locación o de causalidad no esta incorporado aun a su
lenguaje espontaneo. Se puede intentar, pero enseguida modificar la estructura a fin de que el
contenido y la intención sean transparentes para el niño. Preguntas introducidas por “contame”.
“decime” pueden inducir a una mayor riqueza productiva.
El evaluador debe aparecer siempre como un oyente interesado, utilizar gestos, mimica,
expresiones faciales aun exageradas para estimular al niño.
Algunos investigadores sugieren en el caso de los niños mayores averiguar con los padres o la
maestra cuales son los temas de mayor interés y que suscitan mas conversación, de modo de
incluirlos en la evaluación. En el niño pre-linguistico se pueden manipular los objetos de
manera tal que obliguen al niño a pedirlos, por ej. colocándolo lejos de su alcance o dándole en
forma deliberadamente equivocada otro juguete para observar la conducta de negación o
rechazo.
c) MATERIALES
Juguetes comunes, económicos, que pueden adquirirse en cualquier negocio del ramo, lo cual
garantiza una fácil reposición. El material esta constituido por tres conjuntos de juguetes en
miniatura, como los que se muestran a continuación:
Grupo 1: personajes de una familia tipo, integrada por el papá, la mamá, el hijo y la hija y
mobiliario básico de una casa (mesa, cuatro sillas, armario, dos camas, un ropero)
Grupo 2: vajilla cocina (tazas, platos, cubiertos) y también dos mates y dos bombillas y una
pava.
Grupo 3: algunos animales (gato, perro, caballo) y medio de transportes (auto, camio,
helicóptero, tren).
d) FORMA DE ADMINISTRACION
Se comienza presentando el primer grupo de objetos; el resto de los objetos deben permanecer
ocultos pues los niños pequeños se desorganizan fácilmente si se encuentran ante una gran
cantidad de juguetes. Luego incorporamos los del grupo 2 en tanto que los del grupo 33 lo
mantenemos en reserva y no lo incluimos a menos que sea necesario.
Consignas: habitualmente colocamos el primer grupo de juguetes sobre la mesa con la siguiente
consigna “mira que lindo” vamos a jugar con todas estas cosas” si por alguna razón el niño no
inicia espontáneamente el juego se puede sugerir el siguiente argumento “podríamos jugar a la
familia. Mira, este es el papá, la mamá, el nene y la nena”.
Estimulamos la acción y animamos su continuidad con expresiones del tipo “y ahora ¿Qué
vamos a hacer?
La situación de juego y los objetos sirven de base a la creación de los distintos contextos
lingüísticos, que pueden ir variando según las posibilidades del niño y el desarrollo natural de la
relación interactiva que, al ser espontanea nunca puede ser prevista por el examinador.
Rol del examinador
El objetivo principal consiste en animar l niño a que se comunique oralmente, es decir que hale,
si fuera posible o que ponga en práctica sus otras habilidades comunicativas (gestos, mirada,
sonrisa) en el caso de niño prelingüístico.
El evaluador debe hablar menos y ceder la tentación de ocupar el protagonismo, no dejando
hablar al otro. Tampoco debe situarse al extremo opuesto de observador no participante. El
adulto estimula la producción a través de preguntas y otros recursos tratando de crear un clima
intermedio que no sea ni excesivamente dirigido ni excesivamente descontrolado a punto tal
que impida al niño recibir el feedback de sus propios enunciados y desplegar su capacidad
comunicativa.
Espontaneidad, flexibilidad y adaptación deben caracterizar siempre la interacción. No existen
recetas infalibles, pero si hay algunos recursos surgidos de la práctica cotidiana que se deben
tener en cuenta ya que pueden ser muy útiles.

Estrategias para facilitar la comunicación


Como ubicar al niño: En el suelo, sobre la alfombra, en el caso de los más pequeños; en mesitas
y sillas bajas para los más grandes, si se cuenta con el mobiliario adecuado. En realidad, se trata
de encontrar la ubicación más cómoda para cada niño dentro de las limitaciones de los
consultorios tradicionales.
La motivación inicial: se establece a partir del material de juego. En principio cualquier tema es
valido para desarrollar la comunicación y el lenguaje si despierta el interés del niño. La edad y
el nivel mental lógicamente incide en la elección. Las acciones relacionadas con la vida
cotidiana, como la comida, constituyen un nivel elemental que siempre puede sugerirse. Pero es
necesario además descubrir en que estadio de juego se encuentra el pequeño para ubicarse en
ese marco. No podemos compartir sus actividades si no nos introducimos en los modelos
lúdicos que le son familiares. Conviene partir de los que hace el niño, recordando que con
frecuencia los esquemas lúdicos del niño que no hablan suelen estar retardados, al igual que su
lenguaje.
Preguntas, uso, pero no abuso: es conveniente partir de la propia expresión espontanea del niño,
evitando los modelos fijos. Aprender a dejar fluir la conversación en la dirección que desea el
niño, saber escuchar y adaptarse, reprimir la inclinación natural a introducir información adulta
y ordenar las intervenciones, no adelantarse a o que el niño intenta decir.
El niño debe sentir que el adulto tiene un deseo sincero de comunicarse con él, por eso la
importancia de las preguntas abiertas cuyas respuestas no sean conocidas por el examinador.
Estrategias para superar la no comprensión: si el niño no entiende lo que decimos o nosotros no
le entendemos a él, una conducta inadecuada puede llegar a inhibir sus intentos de relacionarse
con el adulto. ¿Qué hace el examinador cuando no entiende lo que dice el niño? Puede
desplegar las siguientes estrategias:
1. Realizar un pedido de aclaración inespecífico ¿Qué’… no, te entendí. A ver, decime otra
vez que no escuché
2. Solicitar una confirmación. Por ejemplo, si escucha: “nene se comió los lelo”, el
examinador pregunta ¿los caramelos?
3. Repetir un contenido especifico. Por ej. “¿se comió que?”
De estas tres formas, es habitualmente la segunda la que da un mayor ajuste de la producción
inicial del niño, pues las otras dos indican n deseo de repetición, mientras que la segunda
informa al niño que se ha recibido el mensaje pero que no resulta comprensible. Sin duda
traduce también un mayor interés por parte del interlocutor, lo cual aliente al hablante a
continuar con el dialogo.
Una de las principales dificultades del niño con trastorno de lenguaje esta en su escasa
capacidad para pedir información, cuando la necesita o para completar y modificar sus
enunciados, cuando resultan ineficaces. La actitud del adulto en esos momentos es importante
porque permite al niño seguir hablando y también porque le proporciona modelos de conductas
que él puede aplicar en la situación inversa, o sea, cuando es el niño el que no entiende al
adulto.
e) TIEMPO DE OBSERVACION
En gral se acepta entre 1 y 44 minutos con un mínimo de 0 expresiones diferentes. Si las
expresiones son demasiado escasas, resulta imposible conocer la capacidad lingüística del niño
en términos completos de contenido, forma y uso.
La distribución del tiempo depende del desarrollo natural de la interacción. A los fines
didácticos podría hacer una división arbitraria en tres modulos de 1 minutos cada uno:
a. 15 min de discurso de acción, hablando sobre los juguetes
b. 15 min de conversación- dialogo
c. 15 min complementarios, eventualmente con el apoyo de laminas (dibujos, fotografías,
etc) o libros de cuentos, para elicitar el discurso narrativo en caso de ser posible o
corrobar aspectos puntuales que no hayan aparecido espontáneamente hasta ese momento
y que resulte importante conocer.
Un punto que merece un tratamiento aparte es el uso de esta técnica en el niño que no habla, es
decir, el estudio de las conductas comunicativas en el niño pre- lingüístico.
f) METODOS DE REGISTRO
Existen tres recursos actualmente usados: video- filmación, audio-grabación o tomando notas a
mano.
g) METODOS DE ANALISIS
El estudio de los datos recogidos permite una infinidad de análisis cuya mayor o menor
profundidad dependerá de los conocimientos técnicos (teóricos) del evaluador y del objetivo de
la evaluación.
En términos grales, las emisiones consideras como producto admiten un análisis fonológico,
morfológico, síntactico y semántico que podrá efectuarse desde distintos ángulos según el
marco teórico que adhiera el examinador.
Otro nivel de análisis lo constituye el enfoque de la conducta lingüística como proceso, que
subraya la importancia de la interacción comunicativa, los actos del habla, las relaciones
semánticas (existencia, agente- acción, agente-paciente), la intención comunicativa, la
capacidad del niño para negociar los significados de las palabras, etc.
Al analizar la conducta lingüística y comunicativa del niño a través de la HJL, debemos prestar
mucha atención a los siguientes aspectos:
En la vertiente receptiva: observar si el niño aparante oir bien. La sospecha clínica de una
probable hipoacusia señala la necesidad de corrobar la misma con las técnicas adecuadas. Sin
embargo, se sabe que la audición es una condición necesaria pero no suficiente para llegar a
interpretar las informaciones sonoras, en particular las pertenecientes al lenguaje oral se
necesita además, una capacidad perceptiva o gnosica que permita aislar del entorno sonoro los
elementos cargados de sentidos. Es necesario observar si el niño reconoce ruidos familiares
externos como por ej el timbre de la puerta, el ladrido de un perro, la sirena de un boombero,
etc. Dificultades a este nivel determinan la “agnosia auditiva”.
También existe una aptitud gnosica especializada para el lenguaje que hace posible discriminar
los sonidos del habla (pata, es diferente de pala o de pava). Aquí además intervienen procesos
atencionales, mnésicos y habilidades para el tratamiento secuencial de la informacion. La falla
en esta aptitud ocasiona la agnosia verbal, sintoma caractetistico del síndrome de Landau-
Kleffener
No siempre se trata de cuadros graves, hay también confciones perceptivas leves que pueden
pasar inadvertidas hasta la edad escolar, cuando el niño comienza a cometer errores en el
dictado(del tipo lote por bote, o vela por pela), errores diferentes de las faltas de ortografía
habituales que traducen estas dificultades en las gnosias auditivos verbales.

También podría gustarte