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Teología Del Antiguo Testamento - ENSAYO 1

Este documento presenta varios argumentos teológicos sobre la Trinidad en el Antiguo Testamento. Señala que aunque la Trinidad era un misterio en el AT, ahora en el NT podemos comprenderla plenamente. Entre los argumentos se encuentran: referencias a la Trinidad en Génesis 1:1-2 y 1:26; el uso de la palabra "echad" en Génesis 2:24 y Deuteronomio 6:4; el plural "nosotros" en Génesis 11:7 e Isaías 6:8; las teofanías como manifestaciones

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Teología Del Antiguo Testamento - ENSAYO 1

Este documento presenta varios argumentos teológicos sobre la Trinidad en el Antiguo Testamento. Señala que aunque la Trinidad era un misterio en el AT, ahora en el NT podemos comprenderla plenamente. Entre los argumentos se encuentran: referencias a la Trinidad en Génesis 1:1-2 y 1:26; el uso de la palabra "echad" en Génesis 2:24 y Deuteronomio 6:4; el plural "nosotros" en Génesis 11:7 e Isaías 6:8; las teofanías como manifestaciones

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

MINISTERIO DE EDUCACIÓN CRISTIANA.


DISTRITO ANDINO.
PAMPÁN ESTADO TRUJILLO.

ARGUMENTOS TEOLÓGICOS ACERCA DE LA TRINIDAD EN EL ANTIGUO


TESTAMENTO.

ALUMNO: JAVIER ALBERTO LUQUE QUINTERO.


CÉDULA DE IDENTIDAD N° 11.132.010.
PROFESORA: REV. DOMÍNICA DE RONDÓN.
MATERIA: TEOLOGÍA DEL ANTIGUO TESTAMENTO.
• ARGUMENTOS TEOLÓGICOS ACERCA DE LA TRINIDAD EN EL ANTIGUO
TESTAMENTO.

Desde que creímos en el Hijo de Dios, Jesucristo, como nuestro Señor y Salvador, vinimos a ser
templo y morada del Espíritu Santo y de inmediato comenzamos a tener una relación personal con el
Dios Trino. Así fue como, desde que comenzamos en los caminos de Dios, se nos instruyó acerca de
esta fundamental doctrina bíblica que, aunque fue un misterio en en el Antiguo Testamento, vale decir,
una verdad no revelada en el antiguo pacto, ahora en el nuevo la podemos discernir y comprender
plenamente con la manifestación gloriosa del Verbo encarnado (Juan 1:14), y la exposición doctrinal
que nos expuso el apóstol de los gentiles, dejando a las claras la referida doctrina de la «Trina Deidad»
o «Triunidad», como se refiere a ella Francisco Lacueva en su libro «Un Dios en Tres Personas».

Esta Doctrina Bíblica, cumple con todos los requisitos para ser nombrada como tal: 1. Aparece o fue
mencionada en el Antiguo Testamento (como ya expusimos, con el carácter de misterio o verdad no
revelada). 2. Fue expuesta por nuestros Señor y Salvador Jesucristo (Mateo 28:19), y fue enseñada por
los apóstoles de Cristo Jesús:

«E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad:


Dios fue manifestado en carne,
Justificado en el Espíritu,
Visto de los ángeles,
Predicado a los gentiles,
Creído en el mundo,
Recibido arriba en gloria».
(1 Timoteo 3:16 [RV60]

Así como, también la vuelve a mencionar el Apóstol Pablo:

«La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con
todos vosotros. Amén». (2 Corintios 13:14) [RV60].

Es necesario señalar en este momento, junto con Lacueva, que la doctrina bíblica de la Trinidad no
contradice de ninguna manera el monoteísmo judío expresado en Deuteronomio 6:4 «OYE ISRAEL:
JEHOVÁ NUESTRO DIOS, JEHOVÁ UNO ES» y como señala el referido autor: «... Esta doctrina
puede descomponerse en la siguiente preposiciones...

A) La Escritura nos habla de tres personalidades distintas en Dios.

B) cada una de estas personas es divina; es decir, es Dios.

C) Las tres personas —Padre, Hijo y Espíritu Santo— son un solo y mismo Dios».

Ahora bien, el caso que nos ocupa, tiene que ver con los argumentos teológicos de la doctrina de la
Trinidad en el Antiguo Testamento:

1. Así las cosas, desde el primer libro de las Escrituras, el Génesis, encontramos referencias a la
Trinidad. En Génesis 1:1 «En el principio creó Dios los cielos y la tierra». [RV60]. El término para
referirse a Dios es ' ELŌHÎM, «palabra normalmente usada para nombrar a Dios en hebreo,
arameo y árabe. Es en realidad de forma plural, pero se utiliza en un verbo en el singular»
(Comentario Bíblico Moody, Antiguo Testamento, p. 12). Pero como indica el Dr. C.I. Scofield: “En
Génesis 1:26 («Entonces dijo Dios [singular]: Hagamos [plural] al hombre a nuestra imagen, conforme
a nuestra [plural]…de-) el énfasis está en la pluralidad de la Deidad; en el versículo 27, en la unidad de
la Sustancia divina (comp. Génesis 3:22) la forma plural de la palabra indica la Trinidad» [Y dijo
Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal...]». Lo
anteriormente expuesto, junto a lo señalado en Genesis 1:2 «Y el Espíritu de Dios se movía junto a la
faz de las aguas», nos señala a las claras la particiación de la primera y Tercera Persona de la Trinidad
en la creación: El Padre y el Espíritu Santo (con el conocimiento que tenemos de la participación de
Cristo en la creación de acuerdo al Nuevo Testamento)
Todos y cada uno de estos pasajes bíblicos que encontramos en el primer libro de la Biblia: El
Génesis, son argumentos sólidos que sostienes la doctrina de la Trinidad en la naciente Teología de la
nación hebrea.

(2) Génesis 2:24 «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y
serán una sola carne». [RV60]

«Génesis 2:24, el hombre y la mujer deben volverse “una sola [heb.‘echad] carne”, una unión de dos
personas distintas e individuales. En Deuteronomio 6: 4, la misma palabra se usa para Dios: “Oye,
Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es [‘echad]”. Moisés pudo haber usado la palabra YACHID
(solamente uno, singular) en Deuteronomio 6:4, pero el Espíritu Santo prefirió no hacerlo» dejándonos
así otra argumentación teológica contundente sobre la doctrina de la Trinidad.

(3) OTROS TEXTOS QUE EXPRESAN UNA PLURALIDAD.

a. Génesis 11:7 «Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno
entienda el habla de su compañero» [RV60].

Al igual que en Génesis 1:26, el plural es una clara indicación de la Trinidad de Dios, como expone
John Macarthur: «el nombre mismo de Dios, Elohim (1:1) es una forma plural de Él» (MacArthur,
John, Biblia de Estudio MacArthur, p. 17).

b. Isaías 6:8 «Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?
Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí».
[RV60]

En este hermoso pasaje que nos muestra la forma en la que Dios llamó al profeta Isaías, también
encontramos un contundente y convincente argumento teológico acerca de la Trinidad de Dios. Dios se
refieren a sí mismo tanto en singular «a quién enviaré» como en plural «y quién irá por nosotros» y
como ya hemos señalado con anterioridad, la forma plural es una clara indicación de la Trinidad
Divina.
John Macarthur, al comentar este versículo nos dice que: «el pronombre plural no prueba la doctrina
de la Trinidad, pero sí apunta con claridad en esa dirección» (MacArthur, John, Biblia de Estudio
MacArthur, p. 897).

(4) EL ÁNGEL DE JEHOVÁ.

Ya hemos hablado en otros momentos del Ángel de Jehová. Nos resta decir que «en casi todos los
casos este mensajero, es considerado una deidad y, sin embargo se distingue de Dios -Padre- (Génesis
16:7-14; 22:11-18; 31:11, 13; Éxodo 3:2-5; Números 22:22-35; Jueces 6:11-23; 13:2-25; entre otras
citas)». La mayoría de los teólogos opinan que el ángel de Jehová es una teofanía, vale decir, una
aparición visible de Dios, generalmente en forma humana y como literalmente expresa el diccionario
bíblico Mundo hispano: «Hay buenas razones para pensar que las teofanías antes de la
Encarnación eran manifestaciones visibles del preencarnado Hijo de Dios. Con la Encarnación de
nuestro Señor las teofanías cesaron» (Diccionario Bíblico Mundo Hispano, p. 715).

5. Salmos. 2:7

«Yo publicaré el decreto;


Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy».

Este texto de la Palabra de Dios es otro fuerte argumento teológico para sostener la Doctrina de la
Trinidad en el Antiguo Testamento, pues en él se habla de la primera (Dios Padre) y segunda (Dios
Hijo) persona de la Trinidad en forma diáfana. Se nos revela aquí, proféticamente, lo que sería para los
judíos «el escándalo de Cristo crucificado (1 Corintios 1:23)», como afirma Lacueva, ..., expresando
el referido autor, que el hacerse igual a Dios, es lo que llevo a Jesucristo a la cruz (Lacueva, Francisco,
Un Dios en tres Personas, p. 125).

6. Salmos. 104:30
«Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra».
Este salmo nos habla de la tercera Persona de la Trinidad (o Trina Deidad), corroborando en él lo que
encontramos en Génesis 1:2, su participación en la obra de la creación. Este Salmo, junto al 139:7-8
«A dónde me iré de tu Espíritu?
¿A donde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el seol hiciera mi estrado, he aquí, allí tú estás», nos declara firmemente la condición
divina o Deidad, de la Tercera Persona de la Trinidad: El Espíritu Santo.

Es el momento de decir junto al salmista, después de haber estudiado estos argumentos sobre la
Trinidad en el Antiguo Testamento y declarar la multitud adicional de ellos que pudiéramos encontrar
en la Palabra de Dios:
¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
¡Cuán grande es la suma de ellos!
Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo. (Salmos 139:17-18) [RV60]

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