TEORIA CORPUSCULAR
La teoría corpuscular fue propuesta por Isaac Newton, quien señalaba que la luz está
formado por partículas o corpúsculos que eran producidos por cuerpos luminosos (fuentes
de luz), estas partículas al chocar con la retina del ojo permite ver los objetos.
Desde la época de los griegos hasta nuestros días han surgido distintas ideas para
explicar la naturaleza de la luz. Las explicaciones a este fenómeno han sido causa de
controversia, lo mismo entre los filósofos naturales griegos como entre varios de los más
reconocidos científicos. Los griegos, por ejemplo, hablaban de rayos (efluvios) que salían
de los ojos, creencia popular recogida por Homero en la Ilíada y la Odisea 300 años a.C.
Platón y Demócrito formularon las primeras ideas granulares sobre la luz. Medio siglo más
tarde, Aristóteles habló de una teoría dinámica en la que la luz modifica el medio.
La discusión más intensa en la historia en torno a la naturaleza de la luz se dio a finales
del siglo XVII, entre quienes defendían la idea corpuscular, con su máximo representante
en ese momento: Isaac Newton, y quienes abogaban por una teoría ondulatoria,
propuesta por Robert Hooke. Hooke abanderaba el planteamiento de que la luz se
comportaba en ondas similares a las del sonido, por lo que necesitaba un medio material
para propagarse. Newton suponía que la luz estaba formada por partículas sin masa
llamadas corpúsculos, emitidas a una gran velocidad y que se propagaban en
movimiento rectilíneo.
En su obra fundamental en óptica llamada Opticks, Newton expone su teoría corpuscular
de la luz y hace un estudio profundo de la refracción, reflexión y dispersión de la luz. En
su teoría corpuscular nos dice que la luz es un flujo de pequeñas partículas o corpúsculos
sin masa, emitidos por fuentes luminosas que viajan en línea recta a una gran velocidad,
lo que permite que atraviese cuerpos transparentes –como ocurre en un cristal–
permitiéndonos ver a través de ellos. Para el caso de los cuerpos opacos –como una
pared de ladrillos–, dichos corpúsculos rebotan, impidiéndonos observar lo que hay detrás
de ellos.
Por su parte, en su teoría ondulatoria Hooke sostenía que la luz se propagaba
instantáneamente a gran velocidad a través de vibraciones y que cada vibración generaba
una esfera que crecía de forma regular. Con ello intenta explicar los colores y el fenómeno
de refracción. Pero Newton ya había conseguido explicar las propiedades de los colores
en 1666 al dividir un haz de luz blanca mediante un prisma, encontrando que cada color
se debe a una refracción específica.
El matemático Willebrord Snellius, mejor conocido como Snell, sentó las bases de la
óptica geométrica en 1621, enunciando la ley de refracción de la luz – fenómeno que
vemos de canto en un vaso lleno de agua con un lápiz dentro que parece quebrarse– la
cual dice: un rayo de luz que atraviesa la superficie que separa dos medios diferentes es
igual al ángulo con el que incide ese rayo por el índice de refracción; pero no fue hasta
1638, cuando se conoció dicha ley gracias a Descartes, quien pudo demostrarla.
El primer gran defensor de la teoría corpuscular fue René Descartes, pues menciona que
la luz se comporta como una onda de presión transmitida a través de un medio elástico
perfecto (el éter) que llenaba el espacio. En sus tratados de óptica expone que los
diferentes colores que vemos se deben a movimientos rotatorios de diferentes
velocidades de las partículas en el medio. Para el caso del fenómeno de reflexión – el
rebote de un rayo luminoso sobre una superficie plana, como en un espejo – demostró
que el ángulo del rayo que incide sobre una superficie plana es igual al del rayo reflejado.
Fenómenos que pueden ser fácilmente explicados por la teoría corpuscular.
Christian Huygens, un astrónomo, físico y matemático holandés que en 1661 ingresó a la
que fuera la primera sociedad científica creada en aquellos tiempos, la prestigiosa Royal
Society, donde conoció a Hooke, siempre fue crítico de la teoría corpuscular y mantuvo
frecuentes discusiones científicas con Newton, en la Royal Society.
Huygens dio continuidad a la teoría ondulatoria de Hooke mejorándola y añadiendo ideas
a dicha teoría, a partir del principio que lleva su nombre, el cual menciona que todo punto
del medio al que llega un frente de onda – podemos pensar en una onda como el círculo
que se forma en el agua después de caer un objeto dentro – puede ser considerado como
fuente de ondas esféricas secundarias, donde estas ondas secundarias se combinan de
tal manera que se extienden en todas direcciones y determinan el frente de onda en todo
instante posterior. Es a finales del siglo XVII, cuando Huygens publica su Traité de la
lumière, en donde a partir de dicho principio explica la reflexión y refracción de la luz y la
describe como un movimiento de la materia que se encuentra entre nosotros y el cuerpo
luminoso; piensa que es análoga al sonido necesitando de un medio material para
propagarse. Es Huygens, y no Newton, quien descubre la polarización suponiendo
diferentes velocidades para la propagación de luz en diferentes materiales como el vidrio
o el agua, teniendo menor velocidad que en el aire, pero es Newton quien explica la
formación de los colores, tal y como mencionamos arriba.
Las ideas de Huygens sobre la naturaleza ondulatoria de la luz fueron rechazadas por la
mayoría de sus contemporáneos ya que debido a la gran reputación de la que gozaba
Newton la mayoría de ellos aceptaba la teoría corpuscular.
Con la muerte de Hooke y a pesar de las ideas propuestas por Huygens, Newton fue
declarado vencedor en el debate sobre la naturaleza de la luz durante mucho tiempo
debido a la gran reputación que ostentaba por sus trabajos en otras áreas de la física.
Una de las ramas más antiguas de la física es la óptica, ciencia de la luz, que comienza
cuando el hombre trata de explicar el fenómeno de la visión considerándolo como facultad
anímica que le permite relacionarse con el mundo exterior.
Dejando de lado las ideas más antiguas sobre la naturaleza de la luz, los máximos
protagonistas de esta historia son Isaac Newton y Cristian Huygens. Ambos científicos
fueron contemporáneos y llegaros a conocerse en 1689. Un año más tarde aparece la
obra de Huygens, mientras que Newton publica su obra en 1704. En sus obras aparecen
las dos teorías clásicas ondulatoria y corpuscular sobre la naturaleza de la luz.
¿Qué es la teoría corpuscular de la luz?
En su teoría corpuscular nos dice que la luz es un flujo de pequeñas partículas o
corpúsculos sin masa, emitidos por fuentes luminosas que viajan en línea recta a una
gran velocidad, lo que permite que atraviese cuerpos transparentes –como ocurre en un
cristal– permitiéndonos ver a través de ellos.
● TEORÍA CORPUSCULAR
Esta teoría se debe a Newton (1642-1726). La luz está compuesta por diminutas
partículas materiales emitidas a gran velocidad en línea recta por cuerpos luminosos. La
dirección de propagación de estas partículas recibe el nombre de rayo luminoso.
La teoría de Newton se fundamenta en estos puntos:
Propagación rectilínea: La luz se propaga en línea recta porque los corpúsculos que
la forman se mueven a gran velocidad.
Reflexión: Se sabe que la luz al chocar contra un espejo se refleja. Newton explicaba
este fenómeno diciendo que las partículas luminosas son perfectamente elásticas y por
tanto la reflexión cumple las leyes del choque elástico.
Refracción: El hechos de que la luz cambie la velocidad en medios de distinta
densidad, cambiando la dirección de propagación, tiene difícil explicación con la teoría
corpuscular. Sin embargo Newton supuso que la superficie de separación de dos
medios de distinto índice de refracción ejercía una atracción sobre las partículas
luminosas, aumentando así la componente normal de la velocidad mientras que la
componente tangencial permanecía invariable.
Según esta teoría la luz se propagaría con mayor velocidad en medios más densos. Es
uno de los puntos débiles de la teoría corpuscular.
● TEORÍA ONDULATORIA
Fue idea del físico holandés C. Huygens. La luz se propaga mediante ondas mecánicas
emitidas por un foco luminoso. La luz para propagarse necesitaba un medio material de
gran elasticidad, impalpable que todo lo llena, incluyendo el vacío, puesto que la luz
también se propaga en él. A este medio se le llamó éter.
La energía luminosa no está concentrada en cada partícula, como en la teoría corpuscular
sino que está repartida por todo el frente de onda. El frente de onda es perpendicular a las
direcciones de propagación. La teoría ondulatoria explica perfectamente los fenómenos
luminosos mediante una construcción geométrica llamada principio de Huygens. además
según esta teoría, la luz se propaga con mayor velocidad en los medios menos densos. a
pesar de esto, la teoría de Huygens fue olvidada durante un siglo debido a la gran
autoridad de Newton.
En 1801 el inglés T. Young dio un gran impulso a la teoría ondulatoria explicando el
fenómeno de las interferencias y midiendo las longitudes de onda correspondientes a los
distintos colores del espectro.
La teoría corpuscular era inadecuada para explicar el hecho de que dos rayos luminosos,
al incidir en un punto pudieran originar oscuridad.
NATURALEZA CORPUSCULAR DE LA LUZ:
La luz, en determinados experimentos, se comporta como si estuviera constituida por un
chorro de partículas sin carga y sin masa denominados fotones. La teoría corpuscular de
Newton fue abandonada a raíz de los trabajos de Maxwell que permitió demostrar que se
trataba de una vibración electromagnética que se propagaba en el vacío sin necesidad del
hipotético “éter” propuesto por Huygens. A finales del siglo XIX algunos experimentos
(radiación del cuerpo negro, efecto fotoeléctrico y efecto Compton, presión lumínica) no se
podían explicar a partir de la teoría electromagnética y hubo que admitir que la luz
también tenía una naturaleza corpuscular.