Adicción a redes y violencia escolar en adolescentes
Adicción a redes y violencia escolar en adolescentes
AUTORES
ASESORA
LÍNEA DE INVESTIGACIÓN
Violencia
Perú - 2019
ii
iii
PÁGINA DE JURADOS
iv
DEDICATORIA
A Dios por darme salud y permitirme lograr uno de mis más anhelados sueños,
A mi padre Javier Gamarra Camacho, por su apoyo y su constante sacrifico
de cada día para desarrollarme como profesional;
A mi madre Carmen Vargas Lynch por su apoyo y amor incondicional.
A mi hermano, a quien le deseo el mejor futuro, que solo él podrá obtener, si
realmente se lo propone.
Evelyn.
v
AGRADECIMIENTO
Las autoras
DECLARACIÓN DE AUTENTICIDAD
vi
Nosotras Stefany Evelyn Gamarra Vargas con DNI 75386985 y Giri Shankary Malca Muñoz
con DNI 18154063, a efecto de cumplir con las disposiciones vigentes consideradas en la
investigación de tesis de la Universidad César Vallejo, Facultad de Humanidades, Escuela
de Psicología, declaramos bajo juramento que toda la documentación que se acompaña es
veraz y auténtica.
Así mismo, declaramos también bajo juramento que todos los datos e información que se
presenta en la presente tesis son auténticos y veraces.
PRESENTACIÓN
vii
Señores miembros del Jurado, ante ustedes presentamos la Tesis titulada: “Adicción a las
redes sociales y violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera”, con
el objetivo de determinar la relación de Adicción a las redes sociales y violencia escolar en
adolescentes, a fin de cumplir con el Reglamento de Grados y Títulos de la Universidad
César Vallejo para obtener el Título Profesional de Licenciadas en Psicología. Esperando
cumplir con los requisitos de aprobación.
Las autoras.
ÍNDICE
viii
Página del jurado ................................................................................................................ iv
Dedicatoria........................................................................................................................... v
Agradecimiento ................................................................................................................... vi
Declaratoria de autenticidad ............................................................................................. .vii
Presentación ...................................................................................................................... .viii
Resumen .............................................................................................................................. xi
Abstract ................................................................................................................................ xii
I. INTRODUCCIÓN ...........................................................................................................13
1.1. Realidad Problemática ..................................................................................................13
1.2. Trabajos previos ...........................................................................................................16
1.3. Teorías relacionadas al tema ........................................................................................ 17
1.4. Formulación del problema ............................................................................................ 27
1.5. Justificación del estudio ............................................................................................... 27
1.6. Objetivos ...................................................................................................................... 28
II. MÉTODO ...................................................................................................................... 28
2.1. Diseño de investigación ................................................................................................ 28
2.2. Operacionalización de la Variable ................................................................................ 29
2.3. Población y muestra .....................................................................................................31
2.4. Técnicas e instrumentos de recolección de datos ......................................................... 33
2.5. Método de análisis de datos ......................................................................................... 35
2.6. Aspectos éticos .............................................................................................................36
III. RESULTADOS .............................................................................................................37
IV. DISCUSIÓN .................................................................................................................. 40
V. CONCLUSIONES ..........................................................................................................44
VI. RECOMENDACIONES ............................................................................................... 45
VII. REFERENCIAS ..........................................................................................................46
ANEXOS ............................................................................................................................. 53
ix
ÍNDICE DE TABLAS
x
RESUMEN
xi
ABSTRACT
The aim of the simple correlational design research was to determine the relationship
between addiction to social networks and school violence in a census sample of 566
adolescents of both genders, between 15 and 17 years of age in the district of Víctor Larco
Herrera , the results show a direct, the correlations between the obsession dimension by the
social networks and the scales of school violence, direct relationships of the small effect (r>
.11) are also observed with presence of statistical significance (p <.01), as well as lack of
personal control and subscales of school violence, a direct relationship with a small effect
(r> .11), statistically significant (p <.01), last, in the dimension. Excessive use of social
networks and sub-scales of school violence, reports a direct relation with a small effect (r>
.11), statistically significant (p <.01), constituting a contribution at the methodological,
theoretical level and with practical implications.
xii
I. INTRODUCCIÓN
De esta manera, según Álvarez, Núñez y Dobarro (2012), la realidad problemática más
frecuente en adolescentes, es la violencia escolar, definido como la omisión o manifestación
conductual que ocasiona un daño a otro, dejando en evidencia una adaptación disfuncional
al contexto socioeducativo tanto en el agresor como en la víctima. Por otro lado, también
existe un tercer ente, que es el observador, sin embargo, no es incluido totalmente dentro del
desajuste, ya que su posición distante como espectador genera la probabilidad de reportar o
no el incidente, promoviendo una solución, mientras que el agresor y la victima sí conforman
directamente la dinámica disfuncional.
A nivel internacional, la investigación realizada por Prieto y Moreno (2015), señalan que la
adicción a las redes sociales es una preocupación para la comunidad de salud mental, al
conformar una nueva tendencia adictiva que cada vez tiene una mayor influencia en
poblaciones de adolescentes, que entre sus consecuencias está el deterioro paulatino del
desempeño educativo, en la interacción socioeducativa y la expresión de comportamientos
atípicos, evidenciando que sus manifestaciones son con mayor frecuencia en el contexto
13
escolar, al constituir el ambiente prioritario de desarrollo próximo, de igual manera, el
Instituto para la integración de América Latina y el Caribe (2016), señala que el 81% de la
población menor a los 24 años están conectados continuamente a las redes sociales,
otorgándole mayor importancia que la educación y empleo, asimismo, el Perú reporta un uso
de las redes sociales en el 54% de su población total, con una mayor incidencia entre los 14
a 22 años de edad.
Entre tanto, a nivel nacional el Centro de información y educación para la prevención del
abuso de drogas (CEDRO,2016) en su investigación titulada Uso y abuso de las redes
sociales digitales en adolescente y jóvenes en el Perú, reportó que las mujeres tienen una
mayor participación, de igual manera, el 31% de la muestra señala que alguna vez fueron
atacados por las redes sociales, datos acreditados que corrobora el Instituto Nacional de
Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi (2017), al manifestar que el uso
desmesurado de las redes sociales, está generando un deterioro importante en la salud mental
de la población infanto juvenil, observando un mayor impacto en el desempeño educativo y
en el proceso de adaptación a contextos divergentes.
Por otro lado, a nivel local, la provincia de Trujillo se ubica en segundo lugar a nivel
nacional, en proporción al 92.8% de su población, con edades entre los 15 a 19 años,
ubicándose en primer lugar en las actividades de: comentar fotos de amigos y bromear o
molestar en el muro, caracterización que connota un segundo problema psicosocial
denominado como cyber bullying (CEDRO, 2016), el cual, según El Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF,2011), en el plan de Violencia escolar en América Latina
y el Caribe, lo distingue como una problemática infanto juvenil que tiene su inicio en el
contexto escolar, porque es un entorno donde se establecen los lazos de interacción tanto
positiva como negativa, de esta manera, las manifestaciones de violencia escolar registra una
tasa del 5.9% de tipo física, mientras que el 94.1% es de índole psicológica, la cual se realiza
dentro y fuera de la institución educativa, con una mayor incidencia en adolescentes con un
nivel socioeconómico medio-bajo.
De igual manera, Giménez, Maquilón y Arnaiz (2015), manifiestan que el uso problemático
de las tecnológicas de la informática y la comunicación, en sus siglas TICs, genera entre sus
principales problemáticas el cyber bullying, que es una problemática frecuente en
14
poblaciones de adolescentes, constituyendo una dinámica en la cual participa un agresor, una
víctima y un espectador, que posteriormente está violencia se convierte en una conducta
literal, habitual en entornos educativos, estructurando la violencia en el campo escolar,
asimismo la adicción a las redes sociales en los adolescentes no permite el desarrollo de la
capacidad de gestión de conflictos, al imposibilitar una exposición a situaciones reales para
un aprendizaje positivo, puede ocasionar conductas violentas como un agresor o retraimiento
como una víctima, frente a entornos de presión, caracterización cada vez más frecuente en
las plataformas virtuales y en el contexto escolar, este último, según Mendoza (2012) porque
es el ambiente donde existe una mayor interacción social donde el sujeto está expuesto a
diversas situaciones que debe gestionar.
Por otro lado, a nivel nacional el Ministerio de Educación (2018), señala de un total de 17069
casos registrados de violencia escolar en el programa SíseVe entre el 2013 hasta la
actualidad: el primer lugar lo ocupa la violencia física, seguida de la verbal y psicológica,
resaltando entre las nuevas modalidades de acoso, el uso de las redes sociales, de igual
manera el 84% sucede en instituciones estatales, con una frecuencia del 56% en el nivel
secundario, por otro lado se observa que el 43% de la violencia escolar es del personal a los
escolares y el 57% entre alumnos.
A nivel regional, la Libertad se ubica en puesto número 4 en cuanto a los casos reportados
de violencia escolar con un total de 701 incidentes (Ministerio de Educación, 2018), frente
a esta realidad en el distrito de Víctor Larco Herrera, a nivel local, realiza diversas
actividades, como pasacalles (SolTv, 24 de agosto, 2015), asimismo programas, talleres y
charlas de índole psicológico con la finalidad de disminuir su incidencia, constituyendo las
actividades del “Plan de Seguridad Ciudadana y Convivencia Social 2014”, del Comité
Distrital de Seguridad Ciudadana (Municipalidad Distrital Víctor Larco Herrera, 30 de
mayo, 2014), sin embargo, aún se requiere la realización de actividades preventivo-
promocionales y de intervención psicosocial, debido que aún se reporta la existencia de
conductas violentas entre estudiantes, con una tasa del 30%, de violencia física, psicología,
emocional, además mediante el internet y celulares, de las cuales entre el 3% al 10% son
graves (Rosales, 2017).
15
De esta manera, se observa que las variables previamente descritas se relación en su
dinámica disfuncional (Luengo, 2004), por ende la investigación adicción a las redes sociales
y violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera permite abordar la
asociación entre dos problemáticas psicosociales que durante los últimos años están tomando
relevancia para la sociedad internacional, nacional, regional y local, reportando información
empírica-científica en una población vulnerable, al mismo tiempo escasamente estudiada,
utilizando los procedimientos y métodos pertinentes para su desarrollo (American
Educational Research Association, American Psychological Association y National Council
on Measurement in Education, 2014).
Internacionales
Prieto, Carrillo y Lucio (2015), realizaron un estudio de diseño descriptivo transversal, con
el objetivo de identificar la Violencia virtual y acoso escolar en una muestra de 2493
estudiantes, 1243 hombres y 1250 mujeres de Guadalajara, México. Los resultados
obtenidos indican una relación directa entre las dinámicas de violencia virtual y el acoso
escolar, información que se corrobora a nivel porcentual, frente a una frecuencia del 4% al
38.4% de ciber acoso que reporta la víctima, mientras que el agresor reporta entre un 4.5%
a un 26.9%, se observa que la incidencia del acoso escolar es del 4.1% al 35.4%, en la
descripción de ambos problemas psicosociales, en cuanto al ciber acoso evidencia una
tendencia más alta para insultos con el 38.4%, burlas 29%, expresiones de acoso sexual con
el 22.5% y palabras ofensivas en el muro con el 21.5%, mientras que el acoso escolar se
evidencia índices más altos para exclusión de actividades escolares con el 35.4%, seguido
por violencia verbal con el 25.2% y maltrato indirecto con el 15%.
Nacionales
16
de adicción al internet, mientras que a nivel comparativo los varones puntúan más alto en
agresividad física y verbal, mientras que las mujeres en ira y hostilidad, mientras que
identificaron que la exposición continua a entornos virtuales genera practicas violentas.
Hermoza (2017), realizó una investigación de diseño descriptivo correlacional simple con el
objetivo de establecer la relación entre el abuso a las redes sociales y la agresividad en 302
adolescentes de 15 a 17 años de edad del distrito de Magdalena del Mar. Lo resultados
obtenidos en cuanto a los descriptivos indican que el 96% de las mujeres y el 97% de los
hombres presentan un abuso en las redes sociales, mientras que la estadística inferencial
reporta que existe una relación directa, estadísticamente significativa (p<.01) entre el abuso
a las redes sociales y la agresividad, mismos hallazgos se observa en la asociación entre el
abuso a las redes sociales con la agresividad verbal, ira, la agresividad física y la hostilidad,
una correlación directa con presencia de significancia estadística (p<.01).
Algunos autores como Anderson (2001), indican que la adicción es una sintomatología que
somete al individuo a conductas perniciosas, que dificultan su desarrollo dentro de una
17
sociedad, connotando que en la actualidad cada vez son más frecuentes las adicciones a
comportamientos que el consumo de alguna sustancia psicotrópica.
Asimismo, Cabrera y Muñoz (2010), refieren durante la adolescencia una de las adicciones
comportamentales más frecuentes, es al internet, con mayor precisión a los entornos de
socialización virtual, donde el individuo está continuamente participando, tanto directa, con
publicaciones, comentarios, chats, como indirectamente observando fotos, publicaciones, o
la actividad de otros usuarios de la red social.
De forma más reciente, Escurra y Salas (2014), definen a la adicción a las redes sociales
como un estado de híper alerta la actividad que sucede en los entornos virtuales, con una
participación exacerbada en publicaciones, comentarios, chats, y diversas interacciones no
presenciales, ignorando otras actividades como la escolar, laboral y sociofamiliar, sin
considerar la circunstancia en la cual se encuentre y a pesar de las consecuencias de la misma,
su comportamiento es reiterativo.
Bajo esta misma postulación, para comprender la adicción a las redes sociales, se considera
3 indicadores principales, el primero es la obsesión por las redes sociales, definido como un
compromiso mental, que conlleva a estar pensando constantemente en la actividad que pueda
suceder en los entornos virtuales, que frente a su distanciamiento genera una preocupación
excesiva, buscando estar continuamente conectados, lo cual conlleva al segundo indicador
que es la falta de control personal en el uso de las redes sociales, que recae en la
irresponsabilidad por cumplir las actividades académicas, y de cualquier otra índole que
tenga a cargo el individuo, dentro de un contexto socioeducativo para su desarrollo
sociocultural próximo (Escurras y Salas, 2014).
18
1.3.1.2. Etiología
Herrera, Pacheco, Palomar y Zavala (2010), manifiestan que cualquier conducta adictiva,
que luego se puede convertir en una dependencia se debe entender a partir de la convergencia
de diversos factores, más que unifactorial, que se agrupan que en el sistema familiar, a nivel
individual, y social, postulación que es reafirmada por Cruzado, Muñoz y Navarro (2001) al
señalar que diagnóstico etiológico de la adicción a las redes sociales, comprende al ser
humano como un ente que tiene una constitución biopsicosocial, por ende la influencia en la
cognición, emoción y conducta es arraigada a varios factores, tipificados en familia, sociedad
e individuo.
A nivel social, al constituir el grupo social de pares, como el entorno principal de activa
socialización, con frecuencia el adolescente adopta un aprendizaje vicario de los
comportamientos del entorno sociocultural, con mayor impacto, cuando no existe un soporte
familiar que sea referencia para la formación del carácter del adolescente (Estallo, 2001), lo
cual ocasiona según Echeburúa y Requesens (2012), conductas perniciosas, que son
aprendidas de otros coetáneos que con frecuencia están en la misma etapa de confusión sin
un sostén del grupo primario de apoyo, de tal manera el uso de las redes sociales como un
medio para favorecer la comunicación se convierte en un entorno virtual pernicioso, donde
su utilización sin un control y supervisión, se comprende en tres direcciones, la primera hace
referencia a un uso por búsqueda de reconocimiento, aceptación y reafirmación de los demás
adolescentes que también la usan, bajo el supuesto de status, así como valía, la segunda
vertiente recae en una utilización, como mecanismo para establecer vínculos afectivos,
19
debido a la dificultad para socializar de forma interpersonal, utilizando estos medios para
establecer nuevas relaciones socio afectivas, y la tercera, que actualmente se torna cada vez
más frecuente, es para el uso de estos medios con fines atípicos, como generar violencia,
promover la desigualdad, compartir practicas atípicas desde agresiones hasta asesinatos o
suicidios, divulgar información equivoca, entre otros fines.
Que para Fernández (2013), forman parte del comportamiento perturbador del adolescente,
donde estructura conductas disociales, las cuales alteran el sistema social, transgreden las
normas establecidas, y generan un daño psicológico en la víctima, que posteriormente se
convierte en físico en la mayor parte de los casos.
Por ende, el adolescente requiere de una continua guía de agendes protectores, primero por
el sistema familiar, continuando con el grupo social, y por últimos otros agentes de apoyo,
como maestros, tutores, entre otros, que brinden el soporte pertinente para su desarrollo
(Alonso, 2012).
Por ultimo existe un factor individual, sin embargo, se debe tener en cuenta que este factor
está relacionado con el sistema familiar y social, algunos de los atributos individuales que
se relacionan con la adicción a las redes sociales, es la baja autoestima, así como un carente
autoconcepto, sentimientos de inferioridad, asimismo, insatisfacción con la vida, falta de
gestión emocional, habilidades sociales aún en desarrollo, mientras que en su patología se
puede comprender a la fobia social, la agorafobia, entre otros cuadros clínicos severos
(García, 2013).
Los autores Escurra y Salas (2014), manifiestan que la adicción las redes sociales es
comprendida desde el modelo placer-repetición, pautado en el enfoque cognitivo-
conductual, de tal manera que es comprendido como un circulo sintomático, donde el sujeto
al estar expuesto a los entornos virtuales que le generan sensaciones de placer, asociadas, a
la satisfacción por la aceptación, afirmaciones y valía, continuamente mantiene la tendencia
por estar conectado, repitiendo la conducta de socialización virtual, entre tanto su
20
distanciamiento genera sensaciones de insatisfacción, y malestar general, que nuevamente
conlleva a buscar conectarse a las redes sociales para un aparente estado de regularización.
Por su parte, Colás, González y Pablos (2013), manifiestan que el modelo placer-repetición,
explica la mayor parte de las adicciones, sobre todo las comportamentales, que tienen la
particularidad, de ser aparentemente inofensivas, al comprender parte del comportamiento
habitual de un segmento significativo de la población; sin embargo, deteriora el desarrollo
escolar, laboral, social e individual del individuo, al no permitirle desempeñar y cumplir a
cabalidad con sus funciones.
Por otro lado, Chóliz y Marco (2012), manifiestan que las sociedades con frecuencia
consideran a las adicciones comportamentales como un problema cuando existe una
sintomatología grave, sin tener en cuenta las manifestaciones previas, que pudieron permitir
su evaluación y tratamiento preventivo, tal es el caso de la adicción a las redes sociales, que
inicialmente es considerada y hasta justificada como una práctica propia del adolescente que
no puede tener ninguna repercusión, sin embargo, a largo plazo las consecuencias y el
compromiso mental es significativamente mayor, ocasionando que su intervención sea de
mayor complejidad, lo cual conlleva que el adolescente continúe en la práctica perniciosa de
forma continua, por la búsqueda de placer.
En tal sentido, era comprendido como el comportamiento violento entre escolares, que
mantenían una deficiencia en la capacidad para resolver conflictos e interactuar
positivamente, donde el agresor buscaba dominio, oposición y reconocimiento social, entre
tanto la víctima era afectada con daños físicos, y en todos los casos con repercusiones
psicológicas a largo plazo (Álvarez, et al., 2006).
21
Sin embargo, de forma más reciente, a partir del desarrollo sociocultural, el problema
psicosocial denominado como violencia escolar, ha cambiado su dinámica involucrando a
otros agentes, incluyendo, al alumnado, profesorado, administrativos, y en general todos los
miembros del entorno escolar (Cisneros, 2011).
En tal sentido, se define a la violencia escolar como aquella conducta manifiesta u omitida,
que tiene como objetivo generar un daño en la victima, sea físico, social, psicológico, o
emocional, que ocurren entre dos o más miembros que pertenecen a un centro de
escolarización, considerando que esta dinámica violenta puede extenderse fuera de la
institución educativa, pero entre los mismos miembros que la constituyen (Álvarez, et al.
2012).
- Como segundo indicador la violencia verbal del alumnado hacia profesorado (VVAP),
que es la expresión grotesca de los alumnos hacia la praxis del docente, antes, durante
y después de su desempeño profesional, obstaculizando sus funciones (Álvarez, et al,
2012).
22
- Como otro indicador que no es tomado en cuenta dentro de la dinámica disfuncional
esta la violencia física indirecta por parte del alumnado (VFIA), que consiste en tomar,
despojar u ocultar las pertenencias de otros compañeros o docentes, generando un
malestar por la pérdida de artículos importantes (Álvarez, et al, 2012).
- Entre otro indicador que en los últimos años toma vital importancia, es la Violencia a
través de las tecnologías de la información y de la comunicación (VTIC), a partir de los
avances científicos, es cada vez más frecuente el uso de dispositivos electrónicos, redes
sociales, y cualquier medio que utilice la conectividad de internet o comunicaciones,
para ejercer un tipo de violencia, por comentarios, difusión de imágenes, videos, criticas,
insultos y cualquier otra ofensa, entre los propios alumnos, y en ocasiones los docentes
inmersos como víctimas, y con menor frecuencia como agresores (Álvarez, et al, 2012).
Álvarez, et al. (2012), mencionan que los agentes de la dinámica denominada violencia
escolar son:
23
La víctima: caracteriza al individuo que recibe directa e indirectamente la agresión, verbal,
física, social o psicológica, por parte de un victimario, que utilizando los diversos medios
disponibles ejerce un daño, que atrae consigo diversas consecuencias tanto a corto como
largo plazo, caracterizando a la víctima como un agente que no cuenta con los recursos
personales y de soporte para afrontar la violencia escolar (Álvarez, et al., 2012).
El agresor: es el ente que ejerce la violencia sobre una o más víctimas, evidenciando un
carente control emocional, asimismo, se resalta que su disfuncionalidad le permite identificar
a las personas que son más vulnerables, al mismo tiempo aliarse con otras personas que
también ejercen un tipo de violencia, sea manifestándola o promoviéndola entre los
miembros del contexto escolar (Álvarez, et al., 2012).
Según Álvarez, et al. (2012), la violencia escolar se comprende desde un modelo ecológico,
que fue propuesto por Bronfenbrenner, el cual tiene un enfoque en la psicología social,
destacando que el ser humano es un agente socializador por naturaleza, que busca
continuamente establecer relaciones con su entorno, que le permitan el desarrollo y a la
adaptación a diversos espacios, en tal sentido, las conductas, cogniciones y emociones del
individuo estarán enlazadas directamente con el sistema sociocultural, donde conlleva el
aprendizaje de conductas, como parte del repertorio de recursos para subsistir.
Dentro de este modelo, el individuo cuenta con cuatros sistemas de interacción continua, la
primera es el mico sistema, que constituye el propio ser humano, en cuanto a su capacidad
física, psicológica y en general sus recursos individuales, que le permiten un desarrollo
24
individual, que por lo general son características de índole biológico, posteriormente está el
Mesosistema conformado por el primer grupo de socialización, que es la familia, donde se
estructuran los primeros comportamientos, actitudes y creencias, que luego se consolidan en
el Exosistema, que es el ambiente social, donde convergen otros Mesosistemas que son
representados por individuos, caracterizando el comportamiento manifiesto, y por último
está el Macrosistema que lo conforma la cultura y todos los medios de comunicación, que
permiten la integración de creencias y diversas idiosincrasias, en tal sentido a partir de estos
sistemas el ser humano constituye su conducta, cognición y afecto, que es interactivo y
continuamente dinámico (Álvarez, et al., 2012).
1.3.2.5. Delimitación entre las variables acoso escolar, violencia escolar y agresividad
Avilés y Elices (2007) definen al acoso escolar como la agresión producida entre escolares
que comparten un centro educativo, donde los mediadores son los docentes y tutores a cargo.
Mientras que la violencia escolar se comprende como una dinámica, que no sólo ocurre entre
los alumnos, debido que el sistema educativo cuenta con otros miembros, como la plana
docente, la administrativa y operaria, en tal sentido es una realidad problemática que es
recíproca, tanto entre el alumnado, como de alumno a docente y viceversa, por ende, se
denomina violencia escolar, y no solamente acoso escolar (Álvarez, et al., 2012).
Sin embargo, debe entenderse que ambas realidades psicosociales ocasionan similares
consecuencias a nivel psicológico, como la depresión, ansiedad, estrés, inadaptación
conductual, deserción escolar, ausentismo educativo, entre otros, que finalmente deterioran
la funcionalidad del individuo (Balhan, 2006).
En tal sentido, el acoso escolar comprende una concepción problemática con menos agentes
en su dinámica funcional, al sólo considerar a los alumnos, en los roles, de víctima, agresor
y observador (Beane, 2006), mientras que la violencia escolar corresponde a una
conceptualización más amplia, donde concierne, a los profesores, administrativos y en
general todos los miembros de la institución educativa, además que la variable extiende la
violencia escolar no solamente al ámbito educativo, también fuera del salón, con una
25
violencia mediante los medios de comunicación, entre los mismos integrantes del ambiente
escolar (Alvares, et al., 2012).
Por otro lado, la agresividad definida como la conducta explicita e implícita que genera un
daño físico y psicológico a la víctima, teniendo una connotación de patrones de personalidad
destructiva, que mantiene un déficit en el control emocional (Tur, Mestre, Samper y
Malonda, 2012), en tal sentido, dista tanto del acoso escolar como de la violencia escolar,
debido que es una variable psicológica que engloba diversas variantes y escenarios de
manifestación, no solamente entre los miembros de una institución educativa o entre pares,
la agresividad constituye una dinámica que ocurre en cualquier contexto, indistintamente del
ambiente, la interacción y momento, en tal sentido corresponde a una manifestación
disfuncional que genera un mayor deterioro en el agresor, la víctima y en el entorno que de
forma indirecta forma parte del proceso de agresividad (Arm, Dahinten, Marshall & Shapka,
2011).
Por último, se debe tener en cuenta, que tanto en la violencia escolar, acoso escolar y la
agresividad, los agentes que participan en la dinámica son los mismos, al connotar a un
agresor, a una víctima y un observador, los dos primeros agentes participan de forma directa
en la dinámica disfuncional, y el tercero de forma indirecta que en ocasiones esta y en otras
no durante la manifestación disfuncional, que puede mantenerse a lo largo del tiempo
(Beane, 2006).
Que puede llevar incluso hasta el suicidio en casos donde la violencia coacciona y presiona
a la víctima sin que esta tenga la posibilidad de defenderse o adaptarse funcionalmente
(Brunstein, Sourander y Gould, 2010).
26
1.4. Formulación del problema
¿Cuál es la relación entre la Adicción a las redes sociales y violencia escolar en adolescentes
del distrito de Víctor Larco Herrera?
A nivel metodológico, contribuye con la relación entre la adicción a las redes sociales y la
violencia escolar en adolescentes de Víctor Larco, como antecedente metodológico para
próximos estudios con las variables estudiadas o afines.
A nivel práctico, los hallazgos permitirán a los profesionales de la salud psicológica contar
con información empírica-teórica sobre la relación entre la adicción a las redes sociales y la
violencia escolar, para una praxis deontológica y profesional
1.6. Hipótesis
1.6.1. General
Existe relación entre la Adicción a las redes sociales y violencia escolar en adolescentes del
distrito de Víctor Larco Herrera
1.6.2. Específicos
Existe relación entre la dimensión obsesión por las redes sociales y las sub escalas de la
violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
27
Existe relación entre la dimensión falta de control personal y las sub escalas de la violencia
escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
Existe relación entre la dimensión uso excesivo de las redes sociales y las sub escalas de la
violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
1.7. Objetivos
1.7.1. General
1.7.2. Específicos
Determinar la relación entre la dimensión obsesión por las redes sociales y las sub escalas
de la violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
Determinar la relación entre la dimensión falta de control personal y las sub escalas de la
violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
Determinar la relación entre la dimensión uso excesivo de las redes sociales y las sub escalas
de la violencia escolar en adolescentes del distrito de Víctor Larco Herrera.
II. MÉTODO
28
2.2. Variables, Operacionalización
Tabla 1
Operacionalización de la variable adicción a las redes sociales
29
obtenidas hacia la praxis del docente, antes, mismo
en el durante y después de su desempeño atributo
Cuestionar profesional, obstaculizando sus medido,
io de funciones (Álvarez, et al, 2012). y, entre
Violencia Está compuesta por los ítems 5,6 y los
Escolar, en 7. valores
sus ocho atribuidos
factores Violencia física directa y amenazas a un
que la entre estudiantes (VFDAE), que se mismo
constituye caracteriza por golpes, empujones, individuo
n uso de objetivos, para herir y en la
someter, entre los propios alumnos medición
(Álvarez, et al, 2012). Consta de los de
ítems 8, 9,10, 11 y 12. diferentes
atributos”
Violencia física indirecta por parte (Alarcón,
del alumnado (VFIA), que consiste 2013, p.
en tomar, despojar u ocultar las 266)
pertenencias de otros compañeros o
docentes, generando un malestar por
la pérdida de artículos importantes
(Álvarez, et al, 2012). Consta de los
ítems 13, 14, 15, 16 y 17.
30
criticas, insultos y cualquier otra
ofensa, entre los propios alumnos, y
en ocasiones los docentes inmersos
como víctimas, y con menor
frecuencia como agresores
(Álvarez, et al, 2012). Consta de los
ítems 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29,
30 y 31.
2.3.1. Población
La población accesible estuvo compuesta por 566 adolescentes, que comparten un conjunto
de características sociodemográficas (Ventura-León, 2017), de esta manera se caracteriza
por ser una población de ambos géneros, entre los 15 a 17 años de edad, del tercero, cuarto,
y quinto grados de educación secundaria, de tres instituciones educativas públicas como José
Antonio Encinas, Augusto Alva Ascurra y Santa Edelmira del distrito de Víctor Larco
Herrera.
31
Tabla 2
Distribución de la población accesible de adolescentes
2.3.2. La muestra
Al ser considerada como un sub grupo de unidades de análisis que provienen de la población
(Ventura-León, 2017), en la investigación de consideró a todos los adolescentes que
conforman la población, caracterizando a una muestra censal, según Hernández, Fernández
y Baptista (2014), es aquella que utiliza como unidades de análisis a toda la población
accesible, teniendo como principales ventajas, la generalización de los resultados obtenidos,
un menor sesgo en el error, que permite un mayor grado de fiabilidad en los resultados según
el rasgo o atributo que se desea medir, sin tener la necesidad de utilizar un tipo de muestreo
para la selección de la muestra. De esta manera, la selección de 566 adolescentes constituye
un tamaño de muestra pertinente para estudios de relación de variables (Morales, 2012).
Se consideró como criterio de inclusión, a los adolescentes del distrito Víctor Larco Herrera,
de una de las tres instituciones educativas seleccionadas, del tercer, cuarto o quinto grados
32
de secundaria, entre los 15 a 17 años de edad, que participen de forma voluntaria, excluyendo
aquellos adolecentes que marquen de forma incorrecta, por doble marcación o borrones.
2.4.1. Técnica
2.4.2. Instrumentos
Fue creado por Escurra y Salas (2014), conformada por 24 ítems, que conforman 3 factores,
denominados, Obsesión por las redes sociales, Falta de control personal en el uso de las redes
sociales, y Uso excesivo de las redes sociales, con una escala de respuesta de tipo Likert,
nunca, rara vez, algunas veces, casi siempre y siempre, sin presentar ítems inversos, su
aplicación es tanto individual como colectiva, para sujetos de 15 años a más, con un tiempo
de respuesta de 15 minutos aproximadamente.
33
establece Escobedo, et al. (2016) para los índices de ajuste GFI >.90, RMSEA <.080, y
cargas factoriales estandarizadas >.30.
Para la investigación se reporta la confiabilidad por el coeficiente omega, para Obsesión por
las redes sociales de .84, Uso de control personal en el uso de las redes sociales de .86 y Uso
excesivo de las redes sociales de .84.
34
de .90, un error cuadrático medio de aproximación (RMSEA) de .050, de ajuste comparativo
(CFI) de .90 (Álvarez, et al., 2012),
Para la investigación se obtuvo la confiabilidad por omega, para violencia verbal del
alumnado hacia el alumnado de .79, violencia verbal del alumnado hacia profesorado de .87,
violencia física directa y amenazas entre estudiantes de .80, violencia física indirecta por
parte del alumnado de .81, Exclusión social de .75, violencia a través de las tecnologías de
la información y de la comunicación de .91, disrupción en el aula de .82 y violencia del
profesorado hacia el alumnado de .89
2.5. Método de análisis de datos
35
uno pequeño de .11 a .30 (Cohen, 1988), además se reportó la significancia estadística, que
nos permite aceptar o rechazar hipótesis (Manterola y Pineda, 2008), asimismo se reportó
los intervalos de confianza de la correlación de pearson, al 95%, para tener datos que
permitan establecer los valores del límite inferior y límite superior de la correlación.
Después de las coordinaciones con las instituciones educativas, donde se presentó una carta
de presentación por la Universidad César Vallejo, se procederá a la administración del
instrumento, explicando a la muestra de estudio inicialmente los objetivos de la
investigación, los beneficios para el contexto, asimismo sus características, como su
participación voluntaria, la capacidad de retirarse cuando lo crean convenientes, la
confidencialidad de los datos proporcionados, misma explicación que también recibió el
docente o tutor a cargo del salón de clases, que posterior a la aceptación de la muestra de
estudio se aplicara al docente o tutor la carta de testigo informado (Anexo 01), para proceder
con la aplicación del test (anexo 02 y anexo 03) a los alumnos, donde se resolverá cualquier
pregunta al respecto, y recolectara los datos.
Por otro lado, dentro de un marco legal se consideró las disposiciones señaladas por el
Colegio de Psicólogos del Perú (2017) en cuanto al código de ética del psicólogo peruano,
en cuanto al artículo 23, que pauta el respeto a las normas internacional en el trabajo con
seres humanos, el artículo 25, que hace referencia a la carta de testigo (Ver anexo 01) donde
se explica, resuelve preguntas, indica objetivos y se le pide el permiso al evaluado para la
utilización de sus resultados para fines académicos, cumpliendo con el artículo 57, referente
a la explicación de la naturaleza y procedimientos a utilizar en la investigación, en cuanto al
artículo 53, se realizará los procedimiento científicos para el desarrollo de validez del
instrumento, de igual manera el artículo 64, se mantiene los resultados obtenidos en estricta
confidencialidad, manteniendo el anonimato de la muestra de estudio.
36
III. RESULTADOS
En la tabla 3, se aprecia que la media alcanzada es de 27.96 con una desviación estándar de
16.02, ubicándose por debajo de la media teórica (48), a nivel de dimensiones se observa
que la media alcanzada cae por debajo de la media esperada.
Tabla 3
Estadísticos descriptivos de la variable adicción a las redes sociales (N=566)
37
En la tabla 4, se observa que la media alcanzada es de 86.90 con una desviación estándar de
23.22, ubicándose por debajo de la media teórica (132), de modo similar a nivel de
dimensiones se aprecia que la media obtenida se ubica por debajo de la media teórica.
Tabla 4
Estadísticos descriptivos de la variable violencia escolar (N=566)
38
3.2. Análisis correlacional
En la tabla 5, se observa que la dimensión obsesión por las redes sociales se relaciona
directamente de efecto pequeño con las dimensiones de violencia escolar, a excepción de las
dimensiones violencia verbal del alumnado hacia el alumnado y disrupción en el aula. De
modo similar, se aprecia que las dimensiones Falta de control personal en el uso de las redes
sociales y uso excesivo de las redes sociales se relaciona directamente de efecto pequeño
con las dimensiones de violencia escolar a excepción de la dimensión disrupción en el aula.
Tabla 5
Relación entre adicción a las redes sociales y violencia escolar (N=566)
IC 95%
Variables r
LI LS
VVAA .06 -.03 .15
**
VVAP ,17 .09 .26
**
VFDAE ,19 .10 .27
**
Obsesión por las redes VFIA ,23 .15 .30
**
sociales ES ,21 .12 .30
**
VTIC ,23 .15 .31
DA -.07 -.15 .02
**
VPA ,21 .12 .30
*
VVAA ,11 .02 .20
**
VVAP ,11 .03 .20
**
VFDAE ,13 .04 .22
Falta de control personal *
VFIA ,10 .02 .19
en el uso de la redes *
ES ,09 .00 .18
sociales **
VTIC ,15 .06 .24
DA .01 -.07 .10
**
VPA ,15 .06 .23
*
VVAA ,10 .01 .19
**
VVAP ,14 .05 .23
**
VFDAE ,17 .08 .26
**
Uso excesivo de las VFIA ,15 .07 .23
**
redes sociales ES ,15 .06 .25
VTIC ,16** .08 .25
DA -.01 -.10 .08
**
VPA ,18 .09 .28
Nota: r=coeficiente de correlación de Pearson; IC=intervalo de confianza; LI=límite inferior;
LS=límite superior; VVAA=violencia verbal del alumnado hacia el alumnado; VVAP=violencia
verbal del alumnado hacia profesorado; VFDAE=violencia física directa y amenazas entre
estudiantes; VFIA=violencia física indirecta por parte del alumnado; ES=Exclusión social;
VTIC=violencia a través de las tecnologías de la información y de la comunicación;
DA=disrupción en el aula; VPA=violencia del profesorado hacia el alumnado
39
IV. DISCUSIÓN
De esta manera, la adaptación del ser humano al contexto sociocultural actual, está
influenciado por diversos factores, como las tecnologías de la informática y la comunicación
que juegan un rol fundamental en su desarrollo e interacción (Fernández, 2013), con un
mayor impacto en etapas vulnerables del ciclo vital, como es la adolescencia (Papalia, et al.,
2010), la cual se caracteriza por la manifestación de conductas con frecuencia
disfuncionales, como la agresión, que enmarca un aparente mecanismo de afrontamiento, sin
embargo corresponde a una conducta socialmente no aceptada por tener una intención de
daño, que durante este periodo se genera con mayor frecuencia en entornos escolares donde
el adolescente socializa e interactúa con sus pares (Álvarez, Núñez, Rodríguez, Álvarez y
Dobarro, 2012); ante estas dos realidades, por un lado, la influencia notable de la tecnología
en los adolescentes, hasta poder convertirse en una adicción (América Latina y el Caribe,
2016), por el otro las manifestaciones de violencia escolar con el objetivo de generar un
daño, que cada día son más frecuentes (Ministerio de Educación, 2018), se convierten en dos
variables de interés en poblaciones de adolescentes que son vulnerables y están expuestos
(Montes, 2015).
En tal sentido, se infiere que la correlación entre la adicción a las redes sociales y la violencia
escolar es directa de efecto pequeño, lo cual indica que un estado de alerta continua sobre
las actividades en Facebook, Instagram, entre otros, manifestación disfuncional que ocurre
40
sin importar el horario o situación del sujeto, deteriorando su capacidad de adaptación
(Escurra y Salas, 2014), tiene un efecto pequeño sobre las manifestaciones del
comportamiento violento entre escolares, que mantienen una deficiencia en la capacidad
para resolver conflictos (Álvarez, et al., 2006), de tal manera se acepta la hipótesis general,
que refiere la presencia de variables relacionadas.
41
por parte del docente hacía el alumno (Álvarez, et al, 2012), ante los hallazgos se acepta la
primera hipótesis específica, denotando variables relacionadas.
Resultado similar, reporto Yarlequé, et al. (2013) al indicar que la agresividad se relaciona
directamente con la adicción al internet, es decir que mientras mayor sea la prevalencia por
el uso del internet de forma excesiva, mayor es la probabilidad de manifestaciones de
agresividad (Escurra y Salas, 2014), ello se atribuye según Cisneros (2011) a las carentes
habilidades sociales, que el adolescente presenta, debido a su orientación por entornos
virtuales, lo cual afecta directamente a la socialización e intercambio afectivo, por lo cual
los impulsos de agresividad priman en comportamiento.
Datos que se contrastan con el estudio de Montes (2015), el cual reporto una relación directa
inferior al efecto pequeño (Cohen, 1988), ello se debe a las diferencias sociodemográficas
como edad, nivel educativo y nivel socioeconómico, al realizarse en una muestra de
estudiantes universitarios sobre los 16 años de edad, de diversas carreras, ello explica que
estando el ser humano próximo a la adultez temprana, empieza a tener un mayor control
sobre sus impulsos para adaptarse de forma funcional, por ello es menos frecuente que el
42
uso descontrolado de las redes sociales desencadene en comportamientos violentos (Chóliz
y Marco, 2012).
Como último objetivo específico, se determinó la relación entre la dimensión uso excesivo
de las redes sociales y las sub escalas de la violencia escolar, que reportan una relación
directa de efecto pequeño estadísticamente significativa (Cohen, 1988; Manterola y Pineda,
2008), con las manifestaciones de violencia verbal del alumnado hacia profesorado (r = .14),
violencia física directa y amenazas entre estudiantes (r = .17), violencia física indirecta por
parte del alumnado (r = .15), Exclusión social (.15), violencia a través de las tecnologías de
la información y de la comunicación (r = .16), violencia del profesorado hacia el alumnado
(r = .18), lo cual indica la probabilidad de efecto pequeño que un uso excesivo de las redes
sociales, uso continuo sin tener en cuenta el lugar, tiempo u otras variables, para estar
conectado a las redes sociales, sin tener una regulación de las horas usadas (Escurra y Salas,
2014) genera la probabilidad pequeña de una violencia verbal del estudiante hacia el
maestro, además de amenazas a otros estudiantes junto con el daño a sus pertenencias, con
una prevalencia del internet, redes sociales y mensajería instantánea para ejercer violencia,
asimismo la probable agresión del docente al alumno (Álvarez, et al, 2012), por ello se logra
aceptar la tercera y última específica que refiere la presencia de variables relacionadas.
Asimismo, Hermoza (2017) también reporta una relación directa con presencia de
significancia estadística, en una muestra de estudiantes de 15 a 17 años de edad, lo cual
reafirman que la adicción a las redes sociales se relaciona con conductas agresivas, mientras
que en poblaciones cercanas a la adultez temprana esta relación empieza a atenuarse
(Montes, 2015), como Cruzado, et al. (2001) lo refiere, ante una mayor uso de entornos que
limitan la socialización presencial y la resolución de conflictos como lo corresponden los
entornos sociales, es más probable las manifestaciones de violencia.
Ante los resultados obtenidos, junto a una confiabilidad que distingue datos fiables, la
investigación aporta a nivel metodológico, con un estudio referencial, para su réplica en
otros contextos, donde se evidencie como problemática la adicción a las redes sociales y la
violencia escolar, a nivel práctico aporta con la información necesaria para las actividades
psicológicas pertinentes, por lo cual tiene una relevancia social a largo plazo, y por último
un aporte teórico con la revisión bibliográfica, sustancial al campo académico-profesional.
43
V. CONCLUSIONES
Se determinó la relación entre la dimensión obsesión por las redes sociales y las sub escalas
de la violencia escolar, con un reporte de relaciones directas de efecto pequeño (r = .17 a
.23) estadísticamente significativa, a excepción de disrupción en el aula que no se relaciona.
Se determinó la relación entre la dimensión falta de control personal y las sub escalas de la
violencia escolar, que reporta una relación directa de efecto pequeño (r = .11 a .15)
estadísticamente significativa, a excepción de disrupción en el aula que no se relaciona.
Se determinó la relación entre la dimensión uso excesivo de las redes sociales y las sub
escalas de la violencia escolar, que reportan una relación directa de efecto pequeño (r = .14
a 18) estadísticamente significativa, a excepción de disrupción en el aula que no se relaciona.
44
VI. RECOMENDACIONES
45
VII. REFERENCIAS
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comportamientos violentos en los centros educativos. Psicothema, 18(4), 686-695.
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110
52
Anexos
Anexo 01
Carta de testigo informado
53
Anexo 02
Cuestionario de violencia escolar
CUVE3-ESO
Adaptado por Muñoz (2018)
54
NUNC POCAS ALGUNA MUCHA SIEMPR
A VECES S VECES S VECES E
14. Ciertos estudiantes roban objetos o dinero de
otros compañeros o compañeras.
15. Algunos estudiantes roban cosas del
profesorado.
16. Algunos alumnos esconden pertenencias o
material del profesorado para molestarle
deliberadamente.
17. Determinados estudiantes causan
desperfectos intencionadamente en pertenencias
del profesorado.
18. Hay estudiantes que son discriminados por
compañeros por diferencias culturales, étnicas o
religiosas.
19. Algunos estudiantes son discriminados por
sus compañeros o compañeras por su
nacionalidad.
20. Determinados estudiantes son discriminados
por sus compañeros o compañeras por sus bajas
notas.
21. Algunos estudiantes son discriminados por
sus compañeros/as por sus buenos resultados
académicos.
22. Ciertos estudiantes publican en Twiter o
Facebook… ofensas, insultos o amenazas al
profesorado.
23. Algunos estudiantes ofenden, insultan o
amenazan a otros a través de mensajes en Twiter
o Facebook.
24. Los estudiantes publican en internet fotos o
videos ofensivos de profesores o profesoras.
25. Hay estudiantes que publican en Twiter o
Facebook comentarios de ofensa, insulto o
amenaza a otros.
26. Los estudiantes publican en internet fotos o
videos ofensivos de compañeros o compañeras.
27. Hay estudiantes que graban o hacen fotos a
profesores o profesoras con el móvil, para
burlarse.
28. Hay alumnos que graban o hacen fotos a
compañeros/as con el móvil para amenazarles o
chantajearles.
29. Ciertos estudiantes envían a compañeros/as
mensajes con el móvil de ofensa, insulto o
amenaza.
NUNC POCAS ALGUNA MUCHA SIEMPR
A VECES S VECES S VECES E
55
30. Hay estudiantes que envían mensajes de
correo electrónico a otros con ofensas, insultos
o amenazas.
31. Algunos estudiantes graban o hacen fotos a
compañeros o compañeras con el móvil para
burlarse.
32. El alumnado dificulta las explicaciones del
profesorado hablando durante la clase.
33. El alumnado dificulta las explicaciones del
profesor/a con su comportamiento durante la
clase.
34. Hay alumnado que ni trabaja ni deja trabajar
al resto.
35. El profesorado tiene manía a algunos
alumnos o alumnas.
36. El profesorado tiene preferencias por ciertos
alumnos o alumnas.
37. El profesorado castiga injustamente.
38. El profesorado ignora a ciertos alumnos o
alumnas.
39. El profesorado ridiculiza al alumnado.
40. El profesorado no escucha a su alumnado.
41. Hay profesores y profesoras que insultan al
alumnado.
42. El profesorado baja la nota a algún alumno o
alumna como castigo.
43. Ciertos profesores o profesoras intimidan o
atemorizan a algún alumno o alumna.
44. El profesorado amenaza a algún alumno o
alumna.
56
Anexo 03
Cuestionario de adicción a las redes sociales
CUESTIONARIO DE ADICCIÓN A REDES SOCIALES (ARS)
Adaptado por Benites (2018)
A continuación, se presentan 24 ítems referidos al uso de las redes sociales, por favor
conteste a todos ellos con sinceridad, no existen respuestas adecuadas, buenas,
inadecuadas o malas. Marque un aspa (X) en el espacio que corresponda a lo que Ud.
siente, piensa o hace:
Siempr S Casi C Algunas A Rar R Nunca N
e Siempre S Veces V a V
Vez
N° Descripción S C A N
S V R
V
1 Siento gran necesidad de permanecer conectado(a) a las redes
sociales.
2 Necesito cada vez más tiempo para atender mis asuntos relacionados
con las redes sociales.
3 El tiempo que antes destinaba para estar conectado(a) a las redes
sociales ya no me satisface, necesito más.
4 Apenas despierto ya estoy conectándome a las redes sociales.
5 No sé qué hacer cuando quedo desconectado(a) de las redes sociales.
6 Me pongo de malhumor si no puedo conectarme a las redes sociales.
7 Me siento ansioso(a) cuando no puedo conectarme a las redes
sociales.
8 Entrar y usar las redes sociales me produce alivio, me relaja.
9 Cuando entro a las redes sociales pierdo el sentido del tiempo.
10 Generalmente permanezco más tiempo en las redes sociales, del que
inicialmente había destinado.
11 Pienso en lo que puede estar pasando en las redes sociales.
12 Pienso en que debo controlar mi actividad de conectarme a las redes
sociales.
13 Puedo desconectarme de las redes sociales por varios días.
14 Me propongo sin éxito, controlar mis hábitos de uso prolongado e
intenso de las redes sociales.
57
15 Aun cuando desarrollo otras actividades, no dejo de pensar en lo que
sucede en las redes sociales.
16 Invierto mucho tiempo del día conectándome y desconectándome de
las redes sociales.
17 Permanezco mucho tiempo conectado(a) a las redes sociales.
18 Estoy atento(a) a las alertas que me envían desde las redes sociales a
mi teléfono o a la computadora.
19 Descuido a mis amigos o familiares por estar conectado(a) a las redes
sociales.
20 Descuido las tareas y los estudios por estar conectado(a) a las redes
sociales.
21 Aun cuando estoy en clase, me conecto con disimulo a las redes
sociales.
22 Mi pareja, o amigos, o familiares; me han llamado la atención por mi
dedicación y el tiempo que destino a las cosas de las redes sociales.
23 Cuando estoy en clase sin conectar con las redes sociales, me siento
aburrido(a).
24 Creo que es un problema la intensidad y la frecuencia con la que entró
y uso la red social.
58