EL BAUTISMO
¿QUÉ ES EL BAUTISMO?
-El bautismo por inmersión en el agua, llevado a cabo por alguien con la debida autoridad, es
primera ordenanza salvadora del Evangelio. Supone un requisito para llegar a ser miembro de
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y recibir la salvación eterna. Todos los
que deseen obtener la vida eterna deben seguir el ejemplo del Salvador al bautizarse y recibir
el don del Espíritu Santo
-La costumbre de bautizar a los niños desde pequeños se remonta a los primeros siglos de la
Iglesia católica, ya que el hombre nace manchado por el pecado original y necesita un nuevo
nacimiento con el bautismo para recibir la Gracia de Dios. … La Iglesia está formada por todos
los bautizados, nace pues del bautismo.
ORIGEN DEL NOMBRE :
-Este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante
el que se celebra: bautizar (baptizein en griego) significa “sumergir”, “introducir dentro del
agua”; la “inmersión” en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de
Cristo, de donde sale por la resurrección con Él transformado en una “nueva criatura”.
-Este sacramento es llamado también “baño de regeneración y de renovación del Espíritu
Santo”, porque significa y realiza ese nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual “nadie
puede entrar en el Reino de Dios”
FORMAS DE BAUTISMO :
En general existen tres formas de administrar el bautismo:[3]
Bautismo por inmersión: era la forma primitiva generalizada, y pervive en la etimología de la
propia palabra bautismo.
Bautismo por ablución o derramamiento: consiste en el derramamiento de agua sobre la
cabeza.
Bautismo por aspersión: consiste en salpicar con agua. Esta es una forma utilizada solamente
por aquellas Iglesias que practican el bautismo por ablución, cuando por alguna razón no es
posible hacer un derramamiento de agua
ORIGEN DEL BAUTISMO :
La inmersión en agua se practicaba para la purificación legal. Los esenios practicaban este tipo
de ablución purificadora que, para ellos, era también moral, como han podido demostrar sus
piscinas rituales en Qumram.
Entre los fariseos del siglo I se extendió la costumbre de sumergir en agua a los prosélitos tras
la circuncisión, rito que implicaba la capacidad del neófito para acceder a los sacrificios y
participar en el culto del Templo.Juan el Bautista asumió este rito dándole el sentido de medio
para la conversión (cf. Mc 1 4) y purificación del pecado. Esto implicaba que el templo ya no
era el único lugar para la obtención de la expiación Tanto los escritores del Nuevo Testamento
como algunos Padres de la Iglesia descubren en el Antiguo Testamento algunas figuras,
prototipos, cuadros, simbolismos o tipos del bautismo :La Iglesia católica considera el bautismo
que administraba Juan el Bautista como prefiguración inmediata de lo que considera un
sacramento. Según el evangelio, el Bautista tenía conciencia de que el rito que realizaba era un
anuncio del que vendría (cf. Mc 1 8). Jesús no solamente se sometió al bautismo de Juan, sino
que también llamó «bautismo» a su pasión y muerte (Mc 10 38 y paralelos).
El Concilio de Trento declaró que el bautismo de Cristo era diverso del de Juan.Y en el decreto
Lamentabili, el Santo Oficio aclaró que el sacramento del bautismo no se puede considerar
como un rito evolucionado de los usados por las religiones antiguas o por el judaísmo.
En el Nuevo Testamento se habla de una inmersión en el agua, acompañada de unas palabras
y que requiere la fe del bautizando (cf. Hch 8 36-37). Sin embargo, hubo teólogos en los
primeros siglos que negaron la necesidad del agua o del bautismo. Contra ellos escribió Ireneo
en su obra ‘Adversus Haereses’ I:21) y Tertuliano en su obra ‘De Baptismo’I).
Así con el paso del tiempo el bautismo por inmersión fue abandonado paulatinamente (debido
a la costumbre de bautizar a los niños lo más pronto posible) y el de aspersión se usó muy
poco dadas las dudas sobre la efectiva ablución. El Código de derecho canónico de 1983 indica
que el bautismo se ha de administrar por inmersión o por infusión, de acuerdo con las normas
establecidas por cada Conferencia episcopalComo en la ceremonia del bautismo se escoge el
nombre del niño, el concepto de «bautizar» o de «bautismo» ha tomado por extensión el
sentido de poner nombre a algo. De esta manera, se puede hablar, por ejemplo, de bautizar un
barco o un edificio. Asimismo, puede referirse a «una primera vez», por ejemplo, la primera
vez que se entra en combate (bautismo de fuego) o la primera herida que se recibe en
combate (bautismo de sangre).
EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO
La Iniciación Cristiana Realiza mediante el conjunto de tres sacramentos: el Bautismo que es el
comienzo de la nueva vida; la Confirmación que es su afianzamiento; y la Eucaristía que
alimenta al discípulo con el Cuerpo y la Sangre de Cristo para ser transformado en Él.
“Id, pues y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo
y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que Yo os he enseñado”
El Bautismo constituye el nacimiento a la vida nueva en Cristo. Según la voluntad del Señor, es
necesario para la salvación, como lo es la Iglesia misma, a la que introduce el Bautismo.
El rito esencial del Bautismo consiste ben sumergir en el agua al candidato o derramar agua
sobre su cabeza, pronunciando la invocación de la Santísima Trinidad, es decir, del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo.
El fruto del Bautismo es una realidad rica que comprende: el perdón del pecado original y de
todos los pecados personales; el nacimiento a la vida nueva, por la cual el hombre es hecho
hijo adoptivo del Padre, templo del Espíritu Santo. Por la acción misma del Bautismo, el
bautizado es incorporado a la Iglesia, Cuerpo de Cristo, y hecho partícipe del sacerdocio de
Cristo.
El bautismo imprime en el alma un signo espiritual indeleble, el carácter, que consagra al
bautizado el culto de la religión cristiana. Por razón del carácter, el Bautismo no puede ser
Retirado.
Los que padecen la muerte por causa de la fe, los catecúmenos y todos los hombres que bajo
el, impulso de la gracia, sin conocer la Iglesia, buscan sinceramente a Dios y se esfuerzan por
cumplir su voluntad, se salvan aunque no hayan recibido el Bautismo.
Desde los tiempos más antiguos el Bautismo es dado a los niños, porque es una gracia y un don
de Dios, que no suponen méritos humanos; los niños son bautizados en la fe de la Iglesia. La
entrada en la vida cristiana