Separata Tondero
Separata Tondero
ETIMOLOGIA:
Piura proviene de la palabra quechua Pirhua que significa granero o depósito de aprovisionamiento. Sin
embargo Néstor S. Martos, quien fuera educador, periodista e historiador piurano, discrepa de esta
etimología y opina que la palabra Piura no puede ser quechua pues la dominación quechua no llegó a
medio siglo, porque nadie hablaba quechua en esta parte desde hace más de 3 siglos, además quien
escribe por primera vez la palabra Piura es Francisco de Jerez, secretario del conquistador Francisco
Pizarro, y con este nombre designa el río y no al poblado, entre otras razones.
GEOGRAFIA:
Ubicado en la parte Nor-este, limita con Tumbes y la republica de Ecuador, por el este con Cajamarca, por
el sur con Lambayeque y por el oeste con el Océano Pacifico. Se trata de 33 067.12 Km2 de extensión
superficial, dividido en ocho provincias; dos son serranas: Ayabaca y Huancabamba, tres son provincias
costeñas o litorales: Paita, Talara y Sechura, dos se ubican en los llanos: Piura y Sullana, y. Finalmente la
provincia de Morropón combina zonas de costa y sierra. No obstante el progreso de sus ciudades, Piura
sigue siendo una región agrícola por excelencia.
Obligado por las continuas deformaciones y confusiones a que se está sometiendo a nuestro hermoso,
peruano y piuranísimo "Tondero", nos vemos en la necesidad de llegar al fondo del verdadero origen del
"Tondero". Para ello se tendrá en cuenta algunas de las más importantes versiones sobre su origen.
Según Pina Zuñiga de Riofrío en su interesante libro "Música y Danza Folclóricas de Piura'', el Tondero
fue creado por los inicios del siglo XVIII en las haciendas de Morropón, por una familia de afro-peruanos
llamados, por ese entonces, "MANGACHES", nombre con el que se designa a los negros que procedían
de Madagascar. Fueron los "Mangaches", los creadores del Tondero y según Pina Zuñiga de Riofrío, los
verdaderos autores fueron:
GERONIMO, Un viejo labrador de la hacienda "Yapacter Arac", hoy "Yapatera". Cantaba y tocaba la guitarra
magistralmente y con singular estilo. EVARISTO, Hijo de Gerónimo, quien trabajaba en la hacienda
"Malacasi". Cuentan que este mangache tenía una hermosa voz y los pobladores del lugar lo apodaron
"TON". Solía tocar un tambor un instrumento de percusión llamado el Checo (calabaza pequeña) y la
Angara (checo grande) hecho de calabaza grande. Además a ellos se les sumo
SATURDINO, Hijo de Evaristo, lo apodaban "CUNDIRO" por su caminar huidizo y agachado que lo
caracterizaba. Los "Mangaches" eran también llamados "Mandingos o Pitingos" por los indígenas "Tallanes"
y por los "Mestizos-Criollos". Se reunían todos los domingos para presenciar las populares peleas de gallos
que constituían por aquella época, su única diversión.
Pues bien, dice la creencia popular, que el "Mangache" Ton o mejor dicho Evaristo se inspiró en la pelea
de gallos y creó un ritmo muy alegre, cadencioso y además contagioso. A este ritmo se le acopló Gerónimo,
rasqueteando su guitarra, al compás del tamboreo. Este ritmo contagiante la gente se arremolinara y
siguiera el compás con sus palmas; "Cundiro" (Saturnino) puso a baile, tratando de imitar las poses, quites
y quiebres que hacen los gallos cuando están peleando. Al comienzo, a este ritmo se le llamó "TONDIRO"
en honor a sus creadores.
Todos conocemos que el gallo es arrogante para caminar, para cortejar, para pelear y hasta cuando pierde
la pelea, en su agonía no pierde nunca la arrogancia que lo caracteriza; de ahí que no nos explicamos el
por qué de algunos jóvenes que cuando bailan "Tondero" agachan la cabeza y doblan el cuerpo; eso es
quitarle la esencia de lo que constituye este popular baile, dice con particular acierto el señor Aurelio Núñez,
viejo agricultor morropano y buen bailador de "Tondero".
Tomando en cuenta los elementos étnicos: Hay que aceptar que los Tallanes tenían sus rituales y
danzas, también aceptaban enseñanzas e influencias de otras culturas pre colombinas como por ejemplo
“El Acatay Mita” un dios Chimú, culto que se extendió por toda la costa norte, fiesta reconocida por el
Arzobispo de Lima Pedro Villagomez en tiempo de la colonia y que él llamaba “fiesta erótica” también
reconocida por Julio C. Tello como “fiesta de la fertilidad”.
También hay que mencionar la Danza de la Pava, ritual que los indígenas de la cultura Tallán, celebraban
en agradecimiento a su dios por esa pava silvestre que abundaba en toda la zona norte del Perú y que
como un maná “bíblico” les caía del cielo.
Es una manifestación danzaría identificada directamente vinculada a de la costa del norte peruano y
piurano en particular, que va desde los pueblos del bajo Piura hasta las poblaciones de Morropón y sus
centros poblados. Tradicionalmente el tondero es de pareja mixta independiente y se ejecuta de manera
descalza, como recordando su apego a la tierra y su extracción popular.
Aunque de coreografía libre y donde prima la espontaneidad de la pareja ejecutante, para su mejor deleite
y disfrute natural, el tondero tiene una secuencia coreográfica que va de acuerdo a la secuencia musical
con la se interpreta:
El triste del Tondero, es la parte en la que la pareja se desplaza en el espacio físico en el cual van a
ejecutar el Tondero, es decir, aun todavía no bailan entran se miran, reconocen el espacio de baile y se
ubican en él.
Parte introductoria, donde el movimiento más relevante es el de la mujer
que con la punta del pie hace un hoyito acompañado de movimientos
insinuantes de las caderas, provoca a su pareja y se presenta
corporalmente, el varon en cambio hace gala de su galantería, su
caballerosidad y dibuja a la mujer con su pañuelo;
Saludos, Careos y acompañamiento, en esta parte se hace presente el
cortejo, coqueteo o galanteo de ambos, donde cambian de lugar y el varón
a su vez tratará de acercarse a la mujer insinuando su interés con la
natural picardía norteña utilizando de diversas formas el sombre y el
pañuelo;
La fuga o zapateo, en donde se hará presente la destreza de los
bailarines en los remates y zapateos que utilizarán cada uno de ellos con
mucha gracia, donaire y picardía norteña, terminando en un movimiento
de entrega del varón que se arrodilla delante de la mujer; la segunda parte repite los mismos movimientos
y secuencias de la primera.
El Tondero en su forma tradicional es un baile de contrapunto, donde se aprecia la identificación plena del
tondero y sus raíces piuranas. El tondero es un baile básicamente de punta de pies y talones. Se debe
interpretar completo, es decir que tanto la primera como la segunda parte deben ser tocados y bailados sin
cortes musicales.
Al respecto en el artículo “El Tondero” del diario el Tiempo de Piura la Sra. Pina Zúñiga de Riofrío,
menciona lo siguiente: Hace muchos años en los pueblos pequeños del Alto Piura “El Tondero” se siguió
bailando en su estructura primitiva, a la que pertenece esta coreografía. El tondero nuestro se ejecuta con
la mayor libertad de movimiento, no hay reglas, su ritmo aflora de lo más íntimo del ser, como efluvio del
alma y de las emociones
Se baila con mucha picardía y los bailarines se inclinan con frecuencia. Organizando las figuras de su
ejecución, éstas se suceden en el siguiente orden:
• El, invita con el pañuelo y el sombrero haciendo venias y marcando el ritmo con los pies.
Ella, en actitud insinuante, con el pañuelo en la mano derecha, levantado a la altura de su cabeza, alzando
discretamente la falda con la mano izquierda apoyada en la cadera y escarbando el suelo con el dedo
pulgar del pie (acto propio de los campesinos al sentir vergüenza), en actitud de espera caderea suave y
cadenciosamente frente a su pareja.
• Surge el enfrentamiento o careo, colocados frente a frente, avanzan en ida y vuelta, ella llevando
recogida la falda con la mano izquierda en la cadera, el pañuelo en la mano derecha veteándolo
graciosamente de arriba abajo.
Al llegar al otro extremo, coquetea ingenuamente tratando de esquivarlo al encontrarse con él, que bailando
siempre en actitud de asedio, demuestra su virilidad; rematan ambos en vuelta completa.
• Comienza el rasqueteo: Ella algo agachada con la falda cogida en las dos manos, los codos hacia
atrás y la cara hacia arriba luce insinuante; él también algo agachado mirándola fijamente y con el pañuelo
en alto, avanzan hacia adelante o en retroceso en actitud de raspar el suelo con el dedo meñique; cruzando
el pie derecho sobre el izquierdo o viceversa, con pequeñísimos saltos casi al ras del suelo.
• Continúan con la punta y talón (que consiste en sacar y asentar el talón del pie derecho, golpeando
con la punta del pie izquierdo hacia atrás, vuelven a la posición de firmes y viceversa) manteniéndose
ambos frente a frente avanzan y retroceden con gestos de seducción, rematando ambos con una vuelta
completa hacia la derecha en el centro del ruedo.
• Luego ella con provocaciones y mucha picardía acosándolo muy de cerca zapatea garbosamente
(golpeando todo el pie izquierdo hacia adelante, seguido de dos golpes suaves con la punta del pie derecho,
hacia atrás) girando alrededor de él, que estando parado o arrodillado finalizan la primera parte del baile
generalmente con vuelta, punta y talón, rasqueteando y vuelta rápida en el sitio. Hacen una breve pausa y,
al repiqueteo del cajón...
Continúan con la segunda, avanzan haciendo venias, con ligeros cambios de figuras y ejecutando los
mismos pasos, sin perder el ritmo llevado acompasadamente en las caderas, brazos y pies: para luego
según improvisación que brota del encuentro de dos seres, que saben, como dice el refrán: “Al son que me
toquen bailo”, finalizar el baile con espontáneo y fuerte sentimiento emocional.
ELABORACION DEL TRAJE NORTEÑO
Desde los primeros lustros de la Conquista existieron cronistas que se interesaron por la nueva cultura,
Guaman Poma de Ayala (1600) es uno de los primeros que logra delinear y describir lo atavíos Incas, de
forma lógica y coherente a sus usos y costumbres. Mas tarde entrada ya la Colonia, es el Obispo Don
Baltasar Martínez de Compagnon a los inicios del siglo XVIII quien describe del traje Tallan o de la mujer
Piurana cuando en una de sus crónicas de viaje denomina a su obra como: “...India de los llanos del Puerto
de Paita”.
Luego es, Don Enrique Brunning (cronista alemán) incansable
admirador de la cultura norteña peruana, quien recorre la zona norte
del Perú entre los 1886 a 1925, especialmente las regiones de Piura,
Lambayeque, La Libertad, Amazonas y Cajamarca; quien logra una
excelente recopilación de los trajes de los pobladores, así como sus
principales manifestaciones, con un objetivismo sorprendente para la
época, que sin proponérselo fue Antropólogo, Etnólogo, y Folklorologo,
era un amante de la vida campesina.
En Piura es don Miguel Justino Ramírez (Obispo de la arquidiócesis de
las provincias de Huancabamba, Ayabaca y Morropón) quien nos
alcanza datos precisos sobre las costumbres, fiestas y danzas de la
provincia de Huancabamba en su obra “Monografía de Huancabamba”
y entre ellas las referidas a la vestimenta de estas zonas. Además los
apuntes y estudios referentes al vestido de Lola Cruz de Acha en la provincia de Sullana quien fue una de
las primeras que se preocupo por describir y recolectar datos y piezas del traje tradicional de la Mujer
Piurana; posteriormente los aportes de la Sra. Carlota Ramos de Santolaya, de Hildebrando Castro Poza,
de José Ignacio Paucar Poz y Jacobo Cruz Villegas, quienes en entrevistas con Pepe Fernández delinean
el uso y formas de elaboración de los trajes de la región de Piura.
Al ocuparnos del vestido o traje tradicional del poblador norteño, tenemos que hacer referencias a muchos
aspectos del vestido nativo del poblador peruano o Inca sin excluir el aporte de otras culturas.
El vestido nativo o tradicional del poblador Norteño esta íntimamente ligado al arte textil y a la cultura
quechua. La lengua Tallan o llamada Sec ayuda a identificar los términos de unos atuendos. Además fueron
excelentes artesanos y tejedores quienes en su producción textil han elaborado magnificas piezas que aun
hoy son muy difíciles de imitar o confeccionar, con los telares modernos.
LOS TELARES
Los telares que existieron en el antiguo Perú fueron de tres clases: horizontales, verticales y los aun
existentes; telares de cintura, cada una de ellos destinados a específicos usos para la elaboración de
mantas, o piezas especiales. Previo al uso del telar las fibras de lana o algodón eran cuidadosamente
tratadas para su uso, este proceso era en su mayoría manual, denominado “huso” junto a una vara, que
sirve para amarrar el ovillo de lana o algodón que se va a hilar, todo el conjunto se le denomina “copo”.
LOS TEÑIDOS
Los teñidos en el Perú desarrollaron una técnica sorprendente, colores que hasta ahora a pesar de los
siglos se conservan inalterables, la técnica del teñido esta basado específicamente en los tintes naturales,
pueden ser vegetales, minerales o animales, de acuerdo a su procedencia, desarrollaban el proceso de
teñido y usaban mordientes específicos.
Los elementos para el teñido son considerados desde el clima o luz solar de exposición, la clase de agua,
pues la que origina de la lluvia es la mejor; tanto para el teñido como para el levado. Las raíces, hojas y
cortezas de árboles son esenciales y considerado como tintes vegetales, la cochinilla es un tinte de origen
biológico, todos ellos preparados convenientemente para desarrollar el color deseado, los mordientes o
fijadores del color suelen ser los mas conocidos, la sal, el alumbre, y muchas veces los orines humanos
son utilizados como fijadores de estos teñidos.
Los tintes usados en el antiguo Perú fueron en su mayoría de origen vegetal, usando los de origen mineral
muy raras veces, de igual forma muchas veces dejaban los colores naturales de la lana de los animales,
como la Llama, Vicuña y Alpaca.
TEJIDOS
Los tejidos o piezas productos de estos telares eran de una variedad en textura y calidad inimaginables. En
el antiguo Perú los españoles encontraron tejidos muy variados que superaron muchas veces a los mas
finos encajes y terciopelos europeos, se cuenta que inclusive el pelo humano era tejido, las plumas y en la
costa norte se conocía la técnica del tejido del pelo del murciélago. Los diseños como anteriormente hemos
mencionado y los colores fueron la técnica mas desarrollada.
La mayoría de los tejidos eran realizados en lana de algunos animales andinos siendo el pelo de la Llama,
Vicuña y Alpaca los más comúnmente usados, la textura del tejido era muchas veces esencial para
identificar socialmente a quien pertenencia, sin dejar de mencionar los diseños y colores.
El algodón, el lino fueron los materiales más comunes que se usaron en la costa, muchas veces no requería
de tinte, ya que existían algodones de diversos colores naturales.
EL VESTIDO EN LA SOCIEDAD INCAICA Y TALLAN
En el antiguo Perú, era ley el no cambiar de traje aun viviendo en otra sociedad tribal, ni aun siendo
avasallado por la fuerza los pueblos o pobladores no podían hacer cambio alguno en sus trajes y atuendos.
El cronista español Padre Joseph Acosta (1590) señala: ...”Una cosa es mucho de advertir que con ser tan
sencillo el traje y vestido de los Indios, con todo eso se diferenciaban las provincias, especialmente en lo
que se ponen sobre la cabeza, que en unos eran trenzas tejidas y daba muchas vueltas, en otras era ancha
y de una vuelta (turbante)...Y era ley inviolable el mudar o cambiar de traje de su provincia, aunque se
mudase a otra...”
IDENTIFICACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LOS VESTIDOS INCAS
Tenemos los siguientes vestidos Incas con su equivalencia en la lengua Tallan o Mochica.
UNKU-KHUSMA.
Era una pieza cuadrangular corta, generalmente hasta la rodilla, era usado por los hombres de la costa y
sierra, su denominación en quechua UNKU, designado solo para el varón el termino KHUSMA por el Inca
Gracilazo. La KHUSMA es ell traje masculino de los pobladores de la selva, en la costa antiguamente era
confeccionado en fibras de algodón, usualmente no lleva mangas, pero se han encontrado uncus con
mangas, manteniendo su forma a manera de paños unidos.
ANACO-ACSU-NIQUIQUE.
El anaco, ascu, o niquique era la principal prenda de vestir femenina, es el traje propiamente dicho. Al
respecto Bernabé Cobo, cronista español, describe en sus crónicas con detalles sorprendente el uso del
ANACO: ”…Es un manto que se pone como sotana, sin mangas y tan ancho de arriba como de abajo, y las
cubre desde el cuello hasta los tobillos o los pies, no le hacen cuello por donde sacar la cabeza, y el modo
que lo usan o visten es que se la revuelven al cuerpo por debajo de los brazos y tirando de los cantos por
encima de los hombros, los vienen a juntar y prender con sus alfileres. De la cintura para arriba
generalmente va suelto, para abajo, se atan y aprietan el vientre con muchas vueltas que se dan con una
faja ancha gruesa y galana llamada chumpe, a esta saya o sotana se le llama ANACO deja los brazos
desnudos y queda abierta por un lado y así cuando andan de desvían y abren las orillas, dejando ver parte
de las piernas y muslos. Por lo cual ahora por ser cristianas profesan más honestidad, acostumbran a
coser y cerrar el lado para evitar aquella inmodesta forma de mostrar su cuerpo en el lado abierto”.
Fray Domingo de Santo Tomas en 1560, incluye la palabra ANACO en su Lexicon, pero la brevedad propia
de todo Diccionario...”Vestido interior de las mujeres”...
En 1586, en el diccionario u obra anónima llamada Lengua general de los Indios del Perú llamada quechua
se registra ANACU: saya de India, esto es vestido grande precisa que es una variante de la actual del
quechua de Chinchaysuyo como ACSU.
EL CHUMBI- CHUMBI:
El Chumbi o chumpi era el cinturón, refajo, o faja que a manera de ceñidor lo usan las mujeres Incas.
Recogiendo las versiones de los conquistadores, el primero que se ocupó de los chumbis, fue el gran
cronista de Indias, Gonzalo Fernández de Oviedo, quien dijo que las indias de la serranía (se ocupo de las
Indias de Cajamarca) se ceñían mucho...”traen sobre la ropa que visten unas reatas anchas como la palma
de la mano y de mas de cuatro brazas de largo, hechas de lana, muy labradas, fajadas por la barriga y muy
apretadas....”
Los Chumbis hay de muy diversos tipo; y para los hombres se la denominaron tocapus entre las mujeres
hubieron chumbis ornamentados con metal (oro y plata) así como piedras preciosas. Juan de Betanzos, el
cronista casado con una de las hijas de Atahualpa, menciona fajas o chumbis de oro.
La mayoría de los cronistas mencionan que las chumbis eran “galanos” esto quiere decir que eran muy bien
elaboradas, orladas, y ornamentadas con dibujo y diseños especiales, bordados muchas veces con plumas.
Don Diego Gonzales Holguin menciona en el siglo XVI,que la chumbi era la faja angosta, la faja ancha se
llamaba MAMACHUMBI, mientras que la más angosta era llamada CHUMBILLICUY
VESTIMENTA PIURANA
Hay tres tipos de vestimenta diferenciada por clases sociales, de manera que iban imitando a los españoles
para decir que estaban mas cerca alas clases altas. La palabra falda no existía los indígenas vestían
camisones o Anacos y fueron obligadas a utilizar trenzas porque antes utilizaban cabello suelto. Las faldas
eran utilizadas por las mestizas de corte español.
EL VESTIDO DE FAENA O DIARIO
DE LA MUJER CATAQUENSE
El vestido de china chola, estaba
compuesta por una falda recogida de
algodón, de color negra, camisón o
culeco bordado en punto cruz, fuste
blanco con tira bordada al ruedo, su
manta de color blanca bordada en
punto cruz, o la manta San Pedrana,
su bolsillo o alforja le llaman
“marcau”, llevan siempre el sombrero
de paja de junco o toquilla.
Siguiendo la evolución del vestido, aparece a inicios de la republica el
traje de faena pero ya confeccionado en telas “modernas” es decir emplean para la falda el lino, adornado
con plisados, y cintas de seda, su camisón bajo la blusa, esta blusa de faena podía ser larga y hace las
veces de fustán, hecha en tela bichi. No dejan de lado su alforja, sombrero y manta de “vapor”.
En la actualidad se puede observar que la falda es corta a media pierna, de color negro o azul oscuro,
actualmente de colores diversos siempre plisados, y con alforzas y muy pocas cintas le adornan, la Blusa
se convierte en el Saco o monillo siempre estos sacos mantienen el canesu original, adornado con bastillas
y tiras de encaje, han dejado de lado la tira bordado, el cuello es tipo de camisa y cierran con botones
delanteros ciñen esta blusa, o saco con una tira pretina, bajo este saco usan siempre el camisón.
Las telas de algodón son muy poco empleadas, prefieren ahora las telas sintéticas y de colores chillones.
Hay leves variaciones en los trajes del Bajo Piura en los pueblos que conforman el Bajo Piura las
variaciones son muy leves, resaltando en laboriosidad el traje dominguero de la Unión, y muy elegante es
el traje de la mujer Sechurana.
LAS JOYAS
La orfebrería tanto en Catacaos, como en otras regiones fue resaltante, habían grandes artesanos que
hicieron famosas el uso de cierta variedad de joyas, la mujer Piurana es muy galana para usar estas joyas,
aretes hechos de quintos de oro, llamados aromas, el macetero con cordón de oro, el varón usaba la
guillotina y gemelos en sus salidas a misa y fiestas. Los alfileres para las mantas, prendedores, escapularios
y guardapelos; entre las alhajas que usan en Piura son las dormilonas que proceden de Catacaos o aretes
colgantes parecidos de oro llamados pendientes y a aparte el collar. Los aretes pueden ser de uno, dos o
tres cuerpos.
EL HOMBRE
La vestimenta tradicional que utilizan los varones está conformado por una camisa sin cuello volado
(llamado Neru) del mismo material del camisón de las damas (tela Bichi); Los puños son normales, de tela
blanca pero nunca floreada; el pantalón puede ser blanco, negro o azul marino, confeccionado en drill, lino
o cáñamo; lleva faja, sombrero y alforja.
Morropon es la puerta de ingreso a la sierra piurana, esta zona ha recibido una influencia muy fuerte por
parte de la raza negra que fue llevada a las haciendas, de ahí que podemos ver ciertas variaciones muy
marcadas en la vestimenta de la mujer Morropana puede ser de dos estilos según quien lo lleve en la
comunidad, generalmente se conoce el vestido de diario y el dominguero, el vestido de “zamba” y el de
“chola”.
La vestimenta de la chola, es confeccionado en tela de algodón, la falda es confeccionada por “tiempos”,
quiere decir volantes unidos el volante final que es del más amplio lleva las clásicas bastillas y cintas de
seda, la blusa es muy castiza, lleva pasacintas y tiras bordadas en ruedo y mangas, usualmente ponen
grecas bordadas, en contraste con el color de la blusa que es de color entero (colores cálidos). Bajo este
vestido lleva fustanes almidonados y un sobre fustán que tiene el mismo corte de la falda, con la única
diferencia que es de color blanco y el volante final es de seda de color fucsia con tira bordada blanca al
ruedo, y muchas veces con pasacinta y grecas bordadas, no hay otros colores en el fustán, solo el rosa
geranio o fucsia, quizás esto se deba a la influencia del poblador de la sierra.
El vestido de zamba por decir el de la negra, es el clásico corte
negro, vale decir era confeccionado en tela de tocullo o color
blanco, falda recogida, hasta el tobillo de largo, lleva dos arandelas
sobrepuestas muy angostas, y pasacinta, la blusa es enteriza, es
decir sin corte especial (canesu) es una especie de saco, mangas
¾, cuello redondo con cuello chino, mangas y cuello son adornadas
con pequeñas arandelas con tira bordada, como unicoadorno
llevan cuatro bastillas.
Las blusas tanto chola como la de la zamba son entalladas al
cuerpo por bastillas verticales que se dejan ver por la parte
derecha.
LOS PEINADOS, PABILOS, SIMBOLISMO Y USOS
El peinarse los cabellos siempre en todas las culturas ha formado parte del arreglo femenino, con tocados
y adornos, que ellos mismos manufacturaban. En la Costa Norte el modo de peinarse el cabello estaba
regido por la condición social y madures de quien lo usaba simboliza estados civiles y cronológicos.
El uso de peinetas y pabilos tenían siempre una función que desempeñar. En Catacaos el uso del cabello
suelto estaba solo permitido a las mozas no mayores de 12, al nacer la niña o niño no se les cortaba el pelo
hasta el momento del “pelamiento” este consistía en conseguir padrinos de pelamiento encargados de
cortar el pelo de Barriga a los niños o niñas que hasta cierta edad 4 a 5 años podían usar el pelo largo y se
les llamaba “moñones” llegado el momento se le hacen muchas trencitas o moños para que sean cortados
por los padrinos a mas moños mayor entrada económica, pues se adquiere el derecho de pelamiento
previa adopción económica, esto se hacia con la finalidad de vestir al ahijado y “parar” la fiesta.
Los Pabilos, el uso del pabilo o hilos de pabilo al final de la trenza o moño para las mujeres, era muy
importante el hilo pabilo o “pardos” como lo suelen llamar, se amarraban al final del moño o entretejían,
siempre húmedos con la única finalidad de mantener húmedas las puntas del cabello y así evitar que se
empioje o se horquille el cabello por la sequedad del clima, este es el motivo del uso del “Algodón pardo”.
Para tomar en cuenta la influencia técnica de nuestra música, hay que pensar que el estilo en general
depende del carácter, ideas, costumbres de cada pueblo, de allí la manifestación sincera y exacta de sus
primeros sentimientos musicales. Es así como nuestros compositores conocedores de la técnica y
también los intuitivos nos regalan con su inspiración en los conocidos tristes. Retrocediendo un poco a
nuestra manera de cantar o sentir del pueblo norteño, encontramos que su estilo de acuerdo con su
idiosincrasia era de una escala musical ascendente pentafónica que era y es la manera de cantar en
muchos pueblos de nuestra costa usando el tono menor y que también se usaba como característica
principal para improvisar y decir cantando los versos en la llamada “Cumanana”.
Tomando en cuenta que la técnica y las canciones inspiradas y elaboradas llegaron y fueron aceptadas
por el pueblo norteño mucho tiempo después. Y con diversas transformaciones, también ellos habían
recibido unos antiguos y caprichosos bailes traídos al Perú por mulatos, negros africanos y guajiros entre
ellos los Mangaches y los Pitingos que vinieron a las haciendas como esclavos, esos movimientos
Rituales y Caprichosos fueron imitados por la gente plebeya la que a su vez los dio nombre especial
como El Tarango – El Caballo Rojo – Don Mateo – El Torito – La Sanguaraña – El Mata Toro – El Sango
– El Agua de Nieve y después otros con ritmos más alegres.
De todos estos bailes y canciones algunos se fueron transformando y otros fueron perdiendo con el
tiempo, dando lugar a nuevas manifestaciones propias en canto y baile que con el mestizaje entre los
negros y los indígenas se fue dando en los cañaverales en Yapatera, Las Lomas y otras haciendas que
los hermanaba en un mismo sentimiento; es así como quedaron en los elementos populares,
establecidos los bailes con su melodía más alegre llamados: “La Rosfaleza” y el “Golpe de Tierra”
constituyendo con la elaboración de un Ritmo sincopado, alegre y festivo en elemento importante que
con el tiempo llegaría a ser la fuga de nuestro Tondero.
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