Diagnóstico, gestión y soluciones estratégicas
Las ciudades poseen características particulares que determinan el riesgo de
degradación ambiental. Las actividades del hombre generan impactos negativos de
distinta magnitud y la única manera de reducirlos, con miras a lograr el desarrollo
sustentable, es a través de la participación activa de todos los sectores de la
comunidad. Para poder actuar, el hombre debe conocer las causas y las
consecuencias de la actividad antrópica, estar informado de lo que ocurre y decidirse
a participar para defender la calidad del ambiente urbano y de los demás
ecosistemas.
Introducción al caso de estudio
Plan urbano
Diagnóstico
Video conceptual
Referencias
Revisión del módulo
LECCIÓN 1 de 6
Introducción al caso de estudio
La secuencia de medidas estructurales y no estructurales aplicadas para
reducir los impactos negativos del tránsito vehicular en una ciudad de un
millón de habitantes está dando buenos resultados según los indicadores
seleccionados por el equipo asesor de la Secretaría de Ambiente.
Una ciudad vecina, al escuchar sobre las medidas implementadas y los
resultados obtenidos, solicitó una audiencia con las autoridades para pedirles
que les explicaran cómo habían abordado la problemática. Ante tal solicitud,
las autoridades convocaron nuevamente al equipo asesor para ayudar a la
ciudad vecina con su problema.
En el día de la audiencia, los representantes de la ciudad vecina comenzaron
relatando los problemas derivados del aumento del parque automotor en las
últimas décadas y el colapso de sistemas y equipamientos del centro
urbano. Mencionaron también que como iniciativa habían creado ciclovías en
todo el centro de la ciudad, hicieron peatonales, muchas calles y crearon dos
sistemas de transporte de alquiler con estaciones para tomar o dejar
bicicletas y monopatines utilizando una aplicación online. El problema radicó
en que las iniciativas empeoraron la circulación y no desalentaron el uso de
vehículos privados. Además, muchas bicicletas y monopatines sufrieron
vandalismo. Los indicadores de evaluación del proyecto a corto plazo dieron
extremadamente negativos, por lo que se decidió volver a la situación
original. A partir de ese punto, hubo otro grupo de personas muy enojadas
por la falta de constancia en las medidas aplicadas.
¿Cuáles pueden haber sido las causas por las que no prosperó la iniciativa
en la ciudad vecina?
Si deshacemos el camino recorrido, la falta de mantención de las propuestas
es un problema, pero no la causa fundamental. El vandalismo ciertamente
fue un factor negativo que alentó a la desarticulación del proyecto, pero el
mismo podría haberse remediado aplicando otras medidas posteriores como
educación ambiental y mejor vigilancia. Los representantes de la ciudad
vecina mencionaron que las ciclovías entorpecieron aún más el tránsito
porque no disminuyó la cantidad de vehículos particulares. Ante esta
afirmación el equipo asesor preguntó si se había confeccionado un
diagnóstico ambiental y social de la problemática.
Los representantes de la ciudad vecina habían confeccionado un diagnóstico
de sus principales problemáticas urbanas. De ese relevamiento se había
decidido priorizar el tratamiento del problema de movilidad. Además, habían
incorporado instancias de participación pública y habían hecho encuestas
cuyos resultados indicaban la necesidad de las personas de contar con
espacios de movilidad segura para transitar utilizando bicicletas y otros
medios no convencionales. Los especialistas, un poco desorientados, le
pidieron ver el plan de mejoras de la movilidad urbana y el diagnóstico
realizado. Al analizar los documentos, el equipo asesor identificó la posible
causa del fracaso en el plan de mejora diseñado. La mayoría de las personas
que habían participado de las audiencias públicas y de las encuestas eran
jóvenes, estudiantes y personas que necesitaban movilizarse a lugares de
estudio, trabajo o recreación en un rango de veinte cuadras a la redonda. La
conclusión fue que lo que no se tuvo en cuenta fue que los que se
transportaban en vehículos privados residían en la periferia y no utilizaban
una bicicleta o monopatín para trasladarse.
¿Cómo realizar un correcto diagnóstico y cómo elaborar un plan o
programa adecuado de mejoras para evitar sesgos y problemas en la fase
de implementación?
C O NT I NU A R
LECCIÓN 2 de 6
Plan urbano
Plan urbano: planeamiento y planificación
Existen diversos conceptos y enfoques de la planificación urbana. Desde un
punto de vista técnico, la planificación puede ser considerada como un
proceso que se lleva a cabo dentro de los límites previstos por la política y la
administración y a través del cual se hacen más racionales las decisiones
referentes a los fines y métodos de las grandes organizaciones. En otras
palabras, puede decirse que la planificación es el proceso que conduce hacia
la definición y esclarecimiento de las metas de una organización para luego
reducirlas a programas y métodos específicos de acción.
El concepto de planificación urbana presenta algunas confusiones, en
especial por las posiciones disciplinarias que se asumen al respecto,
posiciones que, en muchos casos, redundan negativamente en las
necesarias integraciones de enfoques interdisciplinarios que los complejos
problemas de la planificación requieren.
En general vamos a entender a la planificación urbana como una
escala o nivel dentro de la planificación general, con las
especificidades propias del objeto de estudio: la ciudad.
El concepto de escala o nivel de la planificación (referido a la
magnitud del espacio geográfico) permite establecer en general
tres niveles básicos de planificación los cuales contienen a su
vez algunas desagregaciones. Esta clasificación se realiza
teniendo en cuenta la práctica concreta que se produce y ha
producido particularmente en el caso de la Argentina. (Peralta,
2008, p. 8).
NIV E L NAC IONAL N I V E L RE G I O N A L N I V E L U RBA N O
Planes que se elaboran teniendo como marco de referencia para su análisis y
aplicación el espacio geográfico nacional, dependiente de la Secretaría de
Planeamiento de la Nación. Por otra parte, es recomendable señalar la existencia
de planes multinacionales, especialmente cuando se trata de regiones fronterizas
o de aprovechamiento múltiple de cuencas hídricas comunes. Por ejemplo, el
caso de la cuenca del Plata y la conformación de bloques regionales como el
Mercosur.
NIV E L NAC IONAL N I V E L RE G I O N A L N I V E L U RBA N O
Se trata de planes elaborados para una determinada porción geográfica de
territorio que puede involucrar dos o más municipios o provincias. Al igual que en
el caso anterior, el plan deberá contener la definición de políticas localizadas en la
región, como así también las relaciones programadas entre la región y el resto del
espacio a nivel territorial.
En el caso de la Argentina, en la mayoría de las oportunidades, el nivel regional se
lleva a cabo mediante pactos interprovinciales.
NIV E L NAC IONAL N I V E L RE G I O N A L N I V E L U RBA N O
Se trata de planes elaborados para áreas urbanizadas, ciudades o municipios.
Incluye también las áreas destinadas a usos de actividades comerciales, de
servicio, equipamientos, etc.
El nivel urbano de planificación en particular suele denominarse desarrollo urbano
local y constituye el escalón o nivel de planificación más cercano al ciudadano.
Este nivel de planificación tiene desagregaciones que pueden presentarse en
función de las diferenciaciones existentes entre los diferentes fenómenos de
aglomeración urbana.
De acuerdo a ello, corresponde considerar tres subniveles en una dimensión
regional: el local, el metropolitano y el conurbano.
El planeamiento urbanístico o planificación urbana es el conjunto
de instrumentos técnicos y normativos que se redactan para
ordenar el uso del suelo y regular las condiciones para su
transformación o, en su caso, conservación.
Comprende un conjunto de prácticas de carácter esencialmente
proyectivo con las que se establece un modelo de ordenación
para un ámbito espacial, por lo que se debe de disponer un
equipo multidisciplinar que actúe coordinadamente y con los
conocimientos y experiencia necesaria para tales actuaciones.
(Ingeniería y [Link], s. f., [Link]
La planificación urbana no solo constituye una gama de instrumentos de
planificación y de mecanismos de gestión, sino que se trata de una
proyección espacial de las políticas sociales, económicas, ambientales y
culturales de una ciudad para regular la vida económica y social de sus
ciudadanos. Por ello, actuaciones tales como la mejora física de los espacios
públicos, la mejora de la accesibilidad y habitabilidad o la rehabilitación de
edificios en los barrios considerados vulnerables, pueden ayudar a lograr una
mayor cohesión e integración social que fomente la sostenibilidad.
En otras palabras, hay que recalcar la existencia de fuertes interacciones
entre los ciudadanos, el medio físico, la tecnología y la organización social y
política. Esta interacción debe ser considerada a la hora de elaborar una
planificación funcional y espacial integral.
Esta visión se traduce en la idea de que gran parte de los problemas
ambientales que se plantean en la actualidad, sólo encuentran una solución
en la puesta en marcha de programas de intervención social. Y, a la inversa,
gran parte de los problemas sociales requieren modificaciones sustanciales
en los modos y pautas de estructuración del hábitat físico.
Debido a la complejidad que presenta el fenómeno urbano, surge la
necesidad de plantear nuevos enfoques de análisis y métodos para llevar a
cabo una planificación urbana. Aquí es donde surge la planificación
estratégica.
La planificación estratégica se presenta como un instrumento
para resolver la creciente competencia entre ciudades y
territorios con ventajas comparativas similares, en un contexto
marcado por la gran movilidad territorial de empresas y por la
necesidad de combinar esfuerzos del sector público y los
agentes privados.
Cabe destacar que la planificación estratégica no pretende ser
una alternativa al planeamiento urbano, ni tampoco podría serlo,
porque no tiene carácter normativo, sino más bien un
complemento que permita formular retos, plantear alternativas
y proponer líneas de acción que escapan de las competencias
propias del planeamiento urbano, pero que son de carácter
básico, estratégico se podría decir, para la evolución futura de la
ciudad o territorio tratado.
Aunque las diferentes modalidades de planificación pueden
tener existencia propia e independiente, es aconsejable buscar
la complementariedad entre ellas. (Peralta, 2008, pp. 48-49).
En caso óptimo, "la planificación urbana y estratégica deberá
complementarse, formando una visión integradora de la planificación, y así
tendrá una mayor implicación de los diversos actores de la sociedad en las
decisiones estratégicas sobre la proyección de un territorio" (Peralta, 2008, p.
49).
Los planes de desarrollo urbano apuntan a un proceso de cambio basado en
la equidad y dirigido a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través
del uso racional, eficiente y sustentable de los recursos naturales y
tecnológicos. El objetivo es el mismo que el de los planes de desarrollo rural,
solo que para grupos humanos que residen en espacios urbanos.
Puede entenderse por planificación de este desarrollo al proceso
por el cual se realizan cálculos y previsiones sobre una situación,
en este caso rural, insatisfactoria y que se desea cambiar en un
tiempo determinado. El plan ayuda a saber qué se va hacer, en
dónde, con quién, cómo, cuándo y qué cantidad de acciones se
harán. Los cálculos y previsiones que se realizan en un plan se
caracterizan por estar orientados al cambio que se quiere
producir. La planificación del desarrollo es un grado más de
concreción de las medidas a tomar; implica disminuir en lo
posible las incertidumbres que presenta el futuro. Consiste en
establecer previsiones, de cara a alcanzar los objetivos
deseados y mantener un compromiso en la decisión tomada.
(Martínez de Anguita d´Huart, 2006, p. 362).
Martínez de Anguita d´Huart (2006) hace mención de las diferentes
metodologías de elaboración de planes de desarrollo rural, pero que aplican a
espacios urbanos de igual manera. A grandes rasgos, es posible identificar
cuatro fases para elaborar un plan estratégico.
Figura 1: Metodología general de un plan estratégico urbano
Fuente: Bazan, 2011, [Link]
A continuación, se describirán las cuatro fases identificadas. Es importante
tener en cuenta que es un proceso dinámico, donde la retroalimentación y la
mejora continua son pilares fundamentales para la adaptación y para el éxito
del plan.
Fase inicial o de iniciación
–
El equipo de trabajo analiza los términos de referencia del plan junto a los
responsables de los organismos públicos afectados y con el asesoramiento de
los técnicos en planificación. El objetivo es preparar unos términos de referencia
que permitan definir, organizar y constituir el equipo de trabajo (Martínez de
Anguita d´Huart, 2006).
Fase de diagnóstico
–
Se inicia el análisis de la realidad y el diagnóstico de la situación sin plan.
En este punto, se deben identificar todos los factores que explican la
problemática actual abordada. También se recomienda realizar una valoración de
potencialidades y limitaciones para luego jerarquizar problemáticas y
fundamentar proyectos que generen mayor beneficio social.
Fase de formulación
–
Con base en el diagnóstico territorial y en la revisión de los planes y programas
en marcha, se deberán identificar los desafíos específicos a los cuales se
enfrenta cada espacio urbano. Esto debe quedar reflejado en un documento de
criterios y objetivos. Sobre la base de los problemas, condicionantes y
potencialidades se podrán especificar y cuantificar los objetivos. La explicación e
interpretación del sistema permitirá diseñar un conjunto de objetivos y metas
estructurado, jerarquizado, cuantificado, territorializado, compatibilizado y
racionalizado al que atender a corto, medio y largo plazo.
El diseño de estrategias precisa señalar claramente los objetivos, identificar las
restricciones y condiciones que debe cumplir cada solución y establecer un
método que permita la generación de alternativas. Por todo ello, esta fase es la
más creativa del proceso y consiste en generar soluciones que tiendan al logro
del conjunto de objetivos y metas. Optimizar sistemáticamente la función con una
sola propuesta es imposible en la realidad porque el proceso de planificación es
indeterminado y porque hay objetivos múltiples, a veces conflictivos, cuando no
contrapuestos. De aquí que sea necesario elaborar una serie de soluciones
alternativas que después deben evaluarse en función de otro conjunto de criterios
socioeconómicos (Martínez de Anguita d´Huart, 2006).
Fase de implementación
–
En este momento, es necesario realizar globalmente una evaluación previa
valorando la coherencia de la estrategia y de los objetivos seleccionados con las
características de las regiones o zonas en cuestión. Generalmente esta instancia
se conoce como evaluación ex ante.
En esta fase, el plan alcanza su madurez. Se trata de pasar del mundo de las ideas
a la realidad. La ejecución comienza con la licitación del plan de acuerdo con las
metas del proyecto y del criterio de los responsables.
En la instancia de implementación deben ser tenidas en cuenta las acciones de
evaluación y retroalimentación.
La evaluación retrospectiva o evaluación ex post tiene lugar cuando se ha
materializado la inversión y finalizado la ejecución del plan. En este momento, se
pueden analizar las desviaciones entre lo realmente conseguido y lo programado.
En consecuencia, es la hora de la revisión crítica del plan. El objetivo de la
evaluación “ex post” es aprender y acumular experiencias de los problemas y
obstáculos acaecidos a lo largo de la ejecución del plan. La experiencia vivida en
la ejecución de un plan constituye una información esencial para formular y
ejecutar nuevos planes en el futuro (Martínez de Anguita d´Huart, 2006).
C O NT I NU A R
LECCIÓN 3 de 6
Diagnóstico
Volviendo al caso de estudio, no solo la metodología de diseño de un plan
estratégico es importante, sino que también es fundamental que todas sus
fases se encuentren bien abordadas. Para la ciudad vecina, el diagnóstico
realizado representó la falla del plan urbano de movilidad.
El diagnóstico constituye una etapa fundamental en el proceso de
planificación. En esta etapa, se enuncian claramente los problemas y se los
clasifica según un criterio racional. Consiste en una síntesis de las fortalezas
y debilidades de la situación y se evalúan las causas y las consecuencias de
los problemas, estableciendo un primer criterio con el que se encararán las
posibles soluciones.
En otras palabras, el estudio y la formulación del diagnóstico de la localidad
responde a identificar aquellos problemas de orden físico, social y económico
que constituyen la oferta básica de la ciudad para hacer frente a la
adversidad externa. Para llevar a cabo el diagnóstico, los problemas pueden
dividirse en diversos sectores.
A la hora de acometer la síntesis de una problemática urbana, hay que tener
en cuenta una serie de consideraciones que colaboran a centrar el esfuerzo
del diagnóstico y a detectar los resultados más relevantes.
Concretamente, una ciudad no tiene que corregir todas sus debilidades ni
potenciar todos sus puntos fuertes, ya que algunos de los atributos
analizados pueden ser poco relevantes para alcanzar los requisitos de
competitividad y habitabilidad. En cambio, una ciudad debe hacer foco sobre
aquellos aspectos (positivos o negativos) que más pueden afectar a su
desarrollo socioeconómico y a la recuperación de la calidad de su
medioambiente.
El diagnóstico puede realizarse por unidades paisajísticas. Esta clasificación
del espacio urbano permite fijar o señalar los principales problemas en cada
caso y los posibles objetivos a implementar. El concepto de unidad ambiental
o unidad paisajística puede ser utilizado con un doble fin: como instrumento
de análisis y diagnóstico de una determinada problemática ambiental o
urbana o como instrumento de actuación, ya sea para la formulación de
proyectos o para una propuesta normativa urbana, por ejemplo. También se
lo utiliza como instrumento didáctico para la educación ambiental. La
diferencia es que puede ser usado en áreas no ocupadas o no urbanizadas.
En cambio, los patrones solo se limitan a los asentimientos y no tienen en
cuenta el territorio natural y las zonas de vida.
Dentro del diagnóstico se pueden identificar dos fases:
1 Recopilación de la información existente sobre la zona de estudio.
Aquí se debe tener en cuenta la caracterización de los modelos que
influyen en el funcionamiento cotidiano del espacio urbano.
Adicionalmente, se deben analizar los componentes ambientales,
sociales, tecnológicos y económicos de la ciudad, prestando
especial atención a las demandas y necesidades de los ciudadanos
y al impacto que se ha realizado en el medioambiente.
2 Análisis e interpretación de la información recolectada en la
primera fase. El objetivo es identificar las causas y los efectos de
las problemáticas más importantes que aquejan a la sociedad.
Una herramienta muy utilizada para analizar la información recolectada
durante la primera fase del diagnóstico es la matriz DAFO o FODA. Se trata
de una metodología de diagnóstico de las características de una empresa y
de su situación competitiva dentro de su mercado. El objetivo de esta
metodología es determinar sus: Debilidades, Amenazas, Fortalezas y
Oportunidades (DAFO). Las debilidades y fortalezas son internas a la
empresa; las amenazas y oportunidades, en cambio, pertenecen a su
entorno. La matriz consta de cuatro pasos.
1) Diagnóstico externo (también conocido como “modelo de
las cinco fuerzas de Porter”)
El análisis externo de una ciudad establece las bases para identificar y
comprender tanto las oportunidades como las amenazas derivadas de
acontecimientos externos que afectan al sistema funcional urbano, pero que
están fuera de su control.
Son situaciones o factores
socioeconómicos, políticos o
culturales que están fuera del
control de la organización, pero
Oportunidades
que son factibles de ser
aprovechados favorablemente
si se cumplen determinadas
condiciones. En el ámbito
1 of 2
Son aquellos factores externos
que pueden perjudicar o limitar
el desarrollo de la organización
o de una ciudad. Por ejemplo,
Amenazas
una ciudad que tuviera su base
económica centrada en la
explotación carbonífera y cuyo
recurso no renovable entrara en
2 of 2
2) Diagnóstico interno
El diagnóstico interno permite conocer la cantidad y la calidad de los recursos
y procesos con los que se cuenta. Para realizar el diagnóstico interno, deben
aplicarse diferentes técnicas que permitan identificar dentro del espacio
urbano qué atributos posibilitan generar una ventaja competitiva sobre el
resto de sus competidores.
Son los recursos humanos y
materiales con los que cuenta la
organización para adaptarse y
Fortalezas aprovechar las ventajas que
ofrece el entorno y enfrentar
con mayores posibilidades de
éxito las posibles amenazas.
1 of 2
Son las limitaciones o
carencias de habilidades,
conocimientos, información,
tecnología y recursos
Debilidades
financieros que padece la
organización y que impiden el
aprovechamiento de las
2 of 2
3) Confección de la matriz DAFO
Figura 1: Matriz DAFO o FODA
Fuente: Peralta, 2008, p. 84.
4) Jerarquización y soluciones posibles
El cuarto paso consiste en jerarquizar los elementos identificados en la
matriz. A continuación, se deben formular alternativas de soluciones
posibles.
Iniciativa comunitaria para la gestión
En la Declaración de Río de Janeiro sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
(Brasil, 1992) se establece que la participación de todos los sectores
ciudadanos es un buen modo de intentar gestionar de manera correcta el
medioambiente. La Constitución de la Nación Argentina1, modificada en
1994, incorpora una serie de derechos para los habitantes en relación con el
ambiente. Estas normativas generan un fuerte compromiso: el deber de
preservar el ambiente. Adicionalmente, la Ley General del Ambiente define
como uno de los objetivos de la política ambiental el de “fomentar la
participación social en los procesos de toma de decisión” y ”el derecho de
toda persona a opinar en procedimientos administrativos que se relacionen
con la preservación y protección del ambiente"2.
[1] Ley 24430 (1994). Constitución de la Nación Argentina. Honorable Congreso de la Nación. Recuperado de:
[Link]
[2] Art. 2, Ley 25675 (2002). Ley General del Ambiente. Honorable Congreso de la Nación. Recuperado de:
[Link]
Pese a lo normativo, el ejercicio planificador continúa siendo
centralizado, sectorizado y poco participativo, marcado por
falencias como los vacíos de información, las pobres
herramientas de análisis y la falta de instrumentos de
comunicación pertinentes, y obstaculizado por prácticas de
intervención regional descoordinadas y contradictorias con
relación a las directrices nacionales. Ante la limitada presencia
ciudadana en las diversas instancias de la planificación
ambiental, se insiste en la necesidad de integrar orgánicamente
la participación ciudadana a todos los procesos de gestión
ambiental. Se aboga por la conformación de redes ambientales,
pues la gran atomización de las iniciativas ciudadanas,
manifiesta en su desarticulación y alta diversidad, es
contraproducente en términos de efectividad. (Zuluaga y
Carmona, 2005, p. 50).
El camino de un nuevo paradigma ecológico urbano implica definir nuevos
valores, nuevas actitudes y nuevos estilos de vida. El desarrollo de esta
visión de la realidad debe constituir la base de la administración del
ambiente, de la tecnología, de los sistemas económicos y de las instituciones
sociales. Esto solo puede lograrse a través de la participación de todos los
sectores de la comunidad. Los jóvenes y los niños son conscientes de la
necesidad de cuidar el ambiente urbano. Su participación será determinante
en el futuro cuando deban continuar con las medidas establecidas de
cuidado del ambiente.
La participación pública como derecho y como instrumento,
contribuye con los marcos de transparencia en la gestión pública
y en la prevención de conflictos socioambientales que se
generan o escalan por la ausencia de estos reconocimientos o
de los canales adecuados y oportunos para manifestar las
particulares perspectivas de las comunidades o grupos y ejercer
el derecho de acceso a la justicia en asuntos ambientales.
(Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
2019, p. 20).
Además, es fundamental el papel de las escuelas en la educación, la
capacitación y la toma de conciencia para incorporar valores, actitudes,
comportamientos ecológicos y éticos que fomenten una relación armoniosa
entre el hombre y el ambiente. Se hace indispensable establecer el papel de
la participación de los ciudadanos en la definición de políticas ambientales y
en la conservación del ambiente. La conservación es la utilización adecuada
de los recursos para producir beneficios sostenidos para las generaciones
actuales y futuras.
En nuestro ejemplo, debido a que la caracterización de la problemática y el
análisis de los grupos humanos afectados no fue abordada correctamente
por la ciudad vecina, los asesores de la Secretaría de Ambiente
recomendaron la lectura de la guía de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable titulada: Guía para fortalecer la participación pública y la
evaluación de los impactos sociales (2019). Nosotros recomendamos leer
desde la página 28 a la página 38 y los Anexos I y II (página 69 a la página
74).
Guía para fortalecer la participación pú[Link]
3.6 MB
Fuente: Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2019). Guía para fortalecer la participación pública
y la evaluación de los impactos sociales. Buenos Aires: SAyDS. Recuperado de:
[Link]
ion_de_los_impactos_sociales.pdf
C O NT I NU A R
LECCIÓN 4 de 6
Video conceptual
Interactive Video
LECCIÓN 5 de 6
Referencias
Ingeniería y [Link] (s. f.). Urbanismo y planeamiento.
Recuperado de:
[Link]
[Link]
Ley 24430 (1994). Constitución de la Nación Argentina. Honorable Congreso
de la Nación. Recuperado de:
[Link]
4999/804/[Link]
Ley 25675 (2002). Ley General del Ambiente. Honorable Congreso de la
Nación. Recuperado de:
[Link]
79999/79980/[Link]
Martínez de Anguita d´Huart, P. (2006). Desarrollo rural sostenible. Madrid:
McGraw-Hill.
Organización de las Naciones Unidas (1992). Declaración de Río sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo. Brasil: ONU. Recuperado de:
[Link]
Peralta, C. (2008). Planificación urbana y paisajística. Contenidos teóricos.
Universidad Blas Pascal. Recuperado de:
[Link]
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. (2019). Guía para
fortalecer la participación pública y la evaluación de los impactos
sociales. Buenos Aires: SAyDS. Recuperado de:
[Link]
ticipacion_publica_y_la_evaluacion_de_los_impactos_sociales.pdf McGraw-
Hill.
Zuluaga, C. y Carmona, S. I. ((2005). La calidad de la participación ambiental
en la planificación del ordenamiento territorial en Medellín. Gestión y
Ambiente, 8(1), pp. 47-66. Recuperado de:
[Link]
LECCIÓN 6 de 6
Revisión del módulo
Hasta acá aprendimos
Problemas ambientales urbanos
–
Los problemas ambientales son similares en la mayoría de los espacios urbanos,
sin embargo, presentan diferencias dependiendo de la densidad poblacional, la
densidad de la edificación, el deterioro histórico del medio, la ubicación
geográfica, el relieve, la cultura y el compromiso social y gubernamental. Pese a
todo, hay un factor transversal al incremento de las problemáticas y al fracaso de
la aplicación de planes de mejora y sustentabilidad en las ciudades: los
paradigmas y la concepción de la relación del hombre y la naturaleza.
Incidencia ambiental: transporte
–
Las actividades que se realizan tanto en un centro urbano o industrial como en
sus zonas periféricas generan distintos tipos de desechos que pueden
convertirse en contaminantes y originar problemas ambientales y, por lo tanto,
afectar a la calidad de vida humana. Algunas actividades como el transporte y las
industrias generan una multiplicidad de impactos.
Jurisdicción de recursos y organismos de control
–
Cualquier proyecto que deba ser sometido a procedimientos de evaluación de
impacto ambiental (EIA) debe cumplir con lo establecido en todas las
legislaciones involucradas. Conocer la legislación vigente y el rol de los
diferentes actores públicos y privados minimizará las problemáticas
administrativas y los conflictos sociales que puedan perjudicar la realización de
un proyecto o emprendimiento.
Diagnóstico, gestión y soluciones estratégicas
–
La metodología de diseño de un plan estratégico de gestión ambiental o
desarrollo local es de suma importancia. Sin embargo, para llegar a la instancia
de implementación del plan, resulta necesario realizar un correcto diagnóstico de
la situación problemática inicial. Para esto, se deben plantear diferentes
soluciones que incorporen la participación social de los actores involucrados en
todas las instancias del proceso.
C O NT I NU A R