Cielo (del latín caelum; de caelum tangi: ser –tocado– herido por el rayo)1 se define a menudo
como el espacio en el que se mueven los astros y que por efecto visual parece rodear
la Tierra.
En astronomía, cielo es sinónimo de esfera celeste: una bóveda imaginaria sobre la cual se
distribuyen el Sol, las estrellas, los planetas y la Luna. La esfera celeste se divide en regiones
denominadas constelaciones.
En la mitología romana, Caelus era el dios del cielo, equivalente al Urano griego.
En meteorología el término cielo hace referencia a la zona gaseosa más densa de
la atmósfera de un planeta.
Algunos de los fenómenos naturales vistos en el cielo son las nubes, el arcoíris y el orto.
El relámpago se puede ver en el cielo durante las tormentas eléctricas. Como resultado de
actividades humanas, la neblina se ve a menudo sobre ciudades grandes durante las primeras
horas del día.