L EY N.
° 28484
[El Peruano, 05-04-2005]
CONGRESO DE LA REPÚBLICA
SEGUNDA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2003
17.ª A SESIÓN
(Vespertina)
MIÉRCOLES 16 DE JUNIO DE 2004
Se somete a consideración del Pleno, de manera conjunta, los textos
sustitutorios, contenidos en sendos dictámenes en mayoría de la
Comisión de Constitución y Reglamento, del Proyecto de Ley N.°
8300/2003-CR, que propone modificar el artículo 100.° de la Constitución
Política, referido al procedimiento de acusación constitucional; del
Proyecto de Ley N.° 9094/2003-CR, que propone modificar los artículos
87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° de la Constitución Política, en relación con la
Superintendencia de Banca y Seguros; y de los proyectos de Ley Núms.
7717, 9492 y 9755/2003-CR, que propone modificar los artículos 74.°, 96.° y
107.° de la Constitución Política, sobre la potestad tributaria de los
gobiernos regionales
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Doy la palabra al Presidente
de la Comisión de Constitución para ver si puede introducirnos a los tres temas
siguientes, que son reformas puntuales. La primera ya fue discutida, pero
requiere ser refrescada; y las otras dos son reformas puntuales que pueden ser
explicadas en una sola ronda y luego, obviamente, debatidas. Por supuesto
que a la hora del voto serán diferenciadas.
Tiene la palabra el congresista Amprimo Plá.
El señor AMPRIMO PLÁ (SP-AP-UPP).— Gracias, señor Presidente.
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Efectivamente, los tres dictámenes que están a continuación en la agenda son
sobre temas muy puntuales y muy simples.
El primero de ellos es el referido al artículo 100.° de la Constitución, que ya se
vio en otra oportunidad, y al cual se le buscó una fórmula multipartidaria de
consenso, donde se establece incluso la posibilidad de que haya una suerte de
doble instancia y de dar autonomía tanto al Ministerio Público como al Poder
Judicial.
Ustedes saben que la Carta de 1993 estableció que, cuando el Congreso de la
República acusaba a un alto funcionario, tanto el Fiscal de la Nación como el
Vocal Supremo Instructor estaban en la obligación de denunciar y de abrir
instrucción, respectivamente. Eso, obviamente, afecta la autonomía del
Ministerio Público y del Poder Judicial, y así ha sido señalado por cuanto
estudioso ha escrito sobre la materia.
Lo que se busca aquí, en armonía con esa autonomía, es establecer un
procedimiento que permita que la Fiscalía evalúe si es que hace suya o no la
acusación y que, en caso que no la haga, haya una segunda instancia en la
cual esto pueda ser definido. Igual ocurre en el caso de la Corte Suprema, que
resolvería, pues, si abre o no instrucción.
Esto es en cuanto al artículo 100.°, que es muy corto y que ya fue expuesto con
anterioridad.
El siguiente tema es el referido a modificar la denominación de la
Superintendencia de Banca y Seguros, porque esta, como ustedes saben,
también tiene como función la de encargarse de las administradoras privadas
de fondos de pensiones.
En ese sentido, a pedido de la Superintendencia es que se ha planteado la
modificación de su denominación, siendo también en este caso comisión
dictaminadora la de Economía e Inteligencia Financiera.
El tercer tema corresponde a una modificación respecto de las facultades de
los gobiernos regionales con el objeto de que estos también puedan tener
iniciativa de reforma legislativa, así como crear, modificar y suprimir
contribuciones y tasas.
Se trata de un proyecto presentado de manera multipartidaria por los señores
congresistas Walter Alejos, Rafael Valencia-Dongo y Ernesto Herrera Becerra.
Es un texto muy sencillo que simplemente plantea, como digo, modificar tres
artículos de la Carta Política.
Gracias, señor Presidente.
—Asume la Presidencia el señor Marciano Rengifo Ruiz.
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El señor PRESIDENTE (Marciano Rengifo Ruiz).— El congresista Herrera
Becerra, presidente de la Comisión de Descentralización, va a sustentar la
reforma constitucional referida a los gobiernos regionales.
El señor HERRERA BECERRA (PP).— Gracias, señor Presidente.
La Comisión de Descentralización ha atendido esta propuesta de reforma de la
Constitución a pedido de los presidentes regionales y, también, de todas las
regiones.
En ese sentido, es una reforma aparentemente muy sencilla pero que reviste,
creo, una importancia fundamental para las regiones.
Es cierto que el proceso de descentralización es gradual, que todavía falta en
el diseño parte de lo que precisamente tenemos pendiente en la agenda del
Congreso. Sin embargo, hay que señalar que en esa primera etapa, donde se
reformó la Constitución inicialmente, no se consideró la posibilidad de que las
regiones puedan crear contribuciones y tasas.
Y es bueno señalar esto: son contribuciones y tasas, no son impuestos; no se
trata de facultades tributarias, lo que seguramente pueden herir muchas
susceptibilidades y generar temores, pues en Latinoamérica —caso de
Argentina, caso de Brasil— se tuvo al respecto experiencias no positivas.
Con esta reforma estamos dando a las regiones las mismas competencias que
tienen actualmente los gobiernos locales. Estos cobran el impuesto predial, lo
que les es delegado por el Ejecutivo mediante ley del Congreso; pero también
cobran lo que son las contribuciones por tasas: cuando hacen la limpieza
pública, cuando dan una licencia.
En el caso de los gobiernos locales, estos trámites representan un ingreso
interesante, pero ello no lo pueden hacer los gobiernos regionales. Es decir,
para establecer en su texto único de procedimientos cuáles son las tarifas,
tienen que remitirse al Gobierno Central.
Esta reforma, que creo que es una aspiración que no va a significar en
términos económicos grandes ingresos ni grandes distorsiones, es la que se
propone al modificar los artículos 74.°, 96.° y 107.° de la Constitución Política
del Perú.
Dice el artículo 74.°: “Los tributos se crean, modifican o derogan [...]
exclusivamente por ley o decreto legislativo [...] salvo los aranceles y las tasas,
los cuales se regulan —crean, modifican o derogan— mediante decreto
supremo”. Antes solamente se consideraba a los gobiernos locales. El anexo
que hacemos es para que los gobiernos regionales y los gobiernos locales
puedan crear, modificar y suprimir tasas y contribuciones.
Y en el artículo 96.°, de la misma manera, agregamos a los gobiernos
regionales, lo que también se está adicionando en el artículo 107.°.
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En ese sentido y teniendo, además, el voto unánime de nuestra comisión,
espero que podamos atender una expectativa y un pedido que las mismas
regiones nos han hecho llegar a través de sus autoridades y que, creo, las
pone en igualdad de condiciones con los gobiernos locales, en el nivel que
corresponde, en cuanto al cobro de contribuciones y tasas.
Muchas gracias, señor Presidente.
—Reasume la Presidencia el señor Henry Pease García.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el doctor
Solari, presidente de la Comisión de Economía.
El señor SOLARI DE LA FUENTE (PP).— Gracias, señor Presidente.
Efectivamente, la Comisión de Economía e Inteligencia Financiera ha aprobado
el 30 de marzo de 2004 el dictamen recaído en el Proyecto N.° 9094, firmado
en forma multipartidaria, en el que se plantea modificar la denominación de la
Superintendencia de Banca y Seguros...
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— En los informes estamos
viendo las dos reformas puntuales: una es la de descentralización y la otra, que
supongo que es a la que se va a referir el doctor Solari, es la que se refiere a la
Superintendencia de Banca y Seguros.
El señor SOLARI DE LA FUENTE (PP).— Sí, porque en el punto 2) de la
agenda nosotros no tenemos dictamen, sino en el punto 3). Está un poco
distraído mi colega.
Efectivamente, es referente al punto 3) de la agenda, “Reforma Constitucional -
Superintendencia de Banca y Seguros”, que consiste en modificar en los
artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° lo referente a la denominación de la
Superintendencia de Banca y Seguros, de modo que en adelante sea
“Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos
de Pensiones”.
El primer beneficio de la propuesta es que la denominación actual se
complemente con lo que se señala en la Ley N.° 27328, de julio de 2000, que
asigna a la Superintendencia de Banca y Seguros, adicionalmente, la función
de control y supervisión de las administradoras privadas de fondos de
pensiones.
Segundo: determinar de manera clara la denominación de la entidad que
cumple con la función de supervisar a las administradoras privadas de fondos
de pensiones; contribuir con aclarar la confusión en los términos planteados; y
resaltar la importancia que tienen las AFP, tanto por su responsabilidad de
otorgar prestaciones a más de tres millones de afiliados como por el impacto
cada vez mayor que tienen los fondos que administran —por su presencia en
las inversiones del país— en la economía nacional.
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Por estas razones, la Comisión de Economía ha recomendado la aprobación
del presente proyecto de ley de reforma constitucional.
Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Como ven, son tres reformas
puntuales. Una ya ha sido discutida, la del artículo 100.°, y las otras dos son las
que han sido expuestas hoy.
Sobre esto se abre una ronda de intervenciones de media hora.
Por el Partido Aprista, tiene la palabra el congresista Figueroa Quintana por
dos minutos.
El señor FIGUEROA QUINTANA (PAP).— Gracias, señor Presidente.
El proyecto en debate representa un paso trascendental para la vida de los
gobiernos regionales, pues a través del mismo posibilitamos que los gobiernos
regionales tengan facultades para crear, modificar y suprimir contribuciones y
tasas o exonerar de estas dentro de su jurisdicción, tal como a la fecha lo
pueden hacer los gobiernos locales del todo país.
Creemos que la modificación propuesta es justa y equitativa, porque este nivel
de gobierno necesita ser impulsado y fortalecido no solo con transferencias
presupuestarias del Gobierno Central, sino con la capacidad de generar para sí
recursos propios dentro de su respectiva jurisdicción.
La descentralización fiscal y económica es quizás uno de los hechos más
trascendentales e importantes de todo el proceso de descentralización.
La modificación del artículo 96.° de la Constitución, que busca aclarar y
formalizar la facultad de pedir información a cualquier autoridad del Estado, tal
como lo prescribe el artículo 69.° del Reglamento del Congreso de la
República, resulta inicua en ese sentido.
De la misma manera, la modificación del artículo 107.° simplemente recalca el
derecho a iniciativa legislativa de los gobiernos regionales, que ya estaba
prescrita en el artículo 192.°, inciso 9), de la propia Constitución, que el
Congreso modificó anteriormente.
Quisiera centrar esta reflexión en la necesidad urgente que tiene el Perú de
definir el debate constitucional y en hacer un llamado a todos los congresistas
para que le digamos al país nuestra decisión final sobre este tema. No hacerlo
implica seguir poniendo parches al texto constitucional y creando más
incertidumbre entre los inversionistas y, sobre todo, en el pueblo del Perú.
Los gobiernos regionales esperan que tomemos una decisión que sea lo más
justa para el desarrollo de los pueblos del interior del país.
Gracias, señor Presidente.
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El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Barrón Cebreros por tres minutos.
El señor BARRÓN CEBREROS (UN).— Gracias, señor Presidente.
Es preciso recordar que está pendiente en el Congreso el proceso de la
descentralización auténtica con la creación de las macrorregiones. Incentivar la
departamentalización, como sería el objeto de este proyecto de reforma
constitucional, solo traería inconvenientes, un proceso a contracorriente y,
quizás, la quiebra final de este proceso que no se ha iniciado bien y que no
tiene visos de concluirse.
Recientes estudios del Centro de Investigación Parlamentaria establecen que
el 90% de las regiones destina más del 93% de su presupuesto a pago de
planillas y gasto corriente. No hay real proceso de inversión en ninguna región.
De ahí, el descontento en todas las regiones, sin excepción, contra sus
respectivos gobiernos regionales. Esto no parte necesariamente de algo
político, sino simplemente de una desesperanza y de una desazón por el
incumplimiento de las promesas electorales que hizo cada candidato.
Es bueno recordar el caso de Argentina. La salida del presidente De la Rúa —
quien tuvo que escapar por los techos de palacio, en helicóptero, como un
vulgar delincuente— se produjo —dicen los expertos del Banco Mundial—
exclusivamente por el endeudamiento que generaron los gobiernos federales,
lo que aquí serían los gobiernos regionales.
Este es un tema que solo tendría que verse después de concluida la
constitución de las macrorregiones y de que tengamos una posición seria y
responsable acerca de qué es lo que se puede delegar.
Ni siquiera hemos cumplido con el artículo 74.° de la Constitución, el cual
establece que ya podríamos haber dado a los municipios las facultades para
crear y suprimir contribuciones y tasas. Sin embargo, queremos saltar a lo más
grande: dar ello a todas las regiones, con lo cual desincentivamos a que se
conviertan en macrorregiones. Incluso, la Ley de incentivos para la integración
y conformación de regiones se dio la semana pasada colocando los bueyes
detrás de la carreta, que es una frase que usted usa mucho, Presidente.
Estamos incentivando algo que no corresponde incentivar ahora, sino cuando
haya concluido el proceso de descentralización.
Además, la ausencia de un dictamen de la Comisión de Economía en este
importantísimo proyecto que estamos debatiendo le da cierto viso de
informalidad, lo que creo que deberíamos tomar en cuenta.
El público y los congresistas no sabemos si hay desidia en la comisión, lo que
no creo, o es que hay sobrecarga de trabajo, lo que sí creo.
Varias veces hemos planteado...
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Para concluir, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene un minuto para
concluir.
El señor BARRÓN CEBREROS (UN).— Varias veces hemos planteado,
Presidente, dividir esa comisión para que se puedan eliminar las suspicacias.
Si no emite dictamen, no es porque no quiera emitirlo o porque tiene desidia o
porque tiene el propósito de alargar innecesariamente los temas. Es, más bien,
la sobrecarga de trabajo lo que le impide precisar en un dictamen una opinión
responsable sobre temas tan importantes como este.
Por eso creo que este dictamen debe regresar a la Comisión de Economía. Lo
planteo en ese sentido porque es importantísimo escuchar la voz de dicha
comisión y los informes que debe presentar el MEF sobre esta materia. Esto
sería realmente trascendente, tanto para bien como para mal, a efectos de un
gobierno —lo dijo el doctor Toledo el 28 de julio de 2001— que quiere impulsar
la verdadera y auténtica descentralización como herramienta de progreso y
mejora de los pueblos, y no simplemente con un populismo barato que solo
conduzca a la desgracia a aquellos que quieren impulsarla.
Gracias, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Guerrero Figueroa por dos minutos.
El señor GUERRERO FIGUEROA (PA).— Muchas gracias, Presidente.
Creo que la reforma planteada es algo bastante claro, directo, porque los
artículos concernientes a la modificación constitucional —74.°, 96.° y 107.°—
se refieren exclusivamente a los gobiernos locales. Ya el Estado se ha
reformado y, por lo tanto, se necesita dar el peso necesario para que los
gobiernos regionales tengan las competencias estipuladas en esos artículos.
Entonces, a nosotros nos parece que la reforma es adecuada y debemos votar
todos por ella.
Sin embargo, como usted comprenderá, sobre la primera reforma
constitucional, en relación con los organismos electorales, el congresista
Chávez Sibina tiene una posición en minoría que no ha sido sustentada hoy.
Según el artículo 55.°, inciso b), del Reglamento del Congreso, la posición en
minoría tiene que ser sustentada, y espero que así sea.
Dejo establecido esto porque tengo entendido que a su despacho ya está
llegando un documento sobre la interpretación y la razón de este artículo del
Reglamento del Congreso.
Entonces, en relación con la modificación de este artículo de gobiernos
regionales, mostramos nuestra absoluta complacencia y vamos a votar a favor.
Muchas gracias, Presidente.
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El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Alejos Calderón por tres minutos.
El señor ALEJOS CALDERÓN.— Muchas gracias, señor Presidente.
Concordantes con el diseño del proceso de descentralización y considerando
que este es un proceso de larga data, es fundamental que también podamos
iniciar un proceso de modificaciones y llenar los vacíos que tenemos en nuestra
Constitución de 1993.
Indudablemente, existen algunos artículos donde no se ha previsto las
funciones y las atribuciones de los gobiernos regionales. Y este proyecto de
ley, precisamente, pretende modificar los artículos de la Constitución en los que
no se hace referencia a los gobiernos regionales: 74.°, 96.° y 107.°. ¿Por qué
razón? Porque en la Constitución de 1993 no aparece el nivel de gobierno
regional y, en consecuencia, en cada uno de esos artículos solo se hace
mención al Gobierno Central y a los gobiernos locales, pero no a los gobiernos
regionales.
Esta propuesta pretende, en un acto de equidad y justicia, incluir a los
gobiernos regionales en la posibilidad de crear, modificar o suprimir
contribuciones y tasas.
Aquí quiero refutar la opinión del congresista Barrón, en el sentido de que
nosotros estaríamos creando impuestos que van a gravar a los ciudadanos en
una región. Creo que no es así. Lo que queremos es que, así como los
gobiernos locales tienen la potestad de crear tasas y contribuciones —que no
es más que una contraprestación por un servicio que se brinda, no es que sea
un impuesto pagado a cambio de nada—, los gobiernos regionales también
puedan crear algunas tasas, como el peaje que, por ejemplo, se cobra por la
utilización de una carretera.
Creo que es justo que se incluya esta modificación importante para la creación
de estas tasas y contribuciones, que van a permitir a los gobiernos regionales
tener recursos internos que les permitan desarrollar sus proyectos productivos.
De igual manera, cuando queremos solicitar información a los gobiernos
regionales, no había una norma expresa que diga que también estos deben
informar al Congreso acerca de las acciones que realizan. Entonces, aquí
también se incluyen a los gobiernos regionales y gobiernos locales para que
puedan informar al Congreso de la República.
Finalmente, en cuanto a la iniciativa legislativa, si bien es cierto que la Ley
Orgánica de Gobiernos Regionales dice que estos tienen la iniciativa de
presentar proyectos de ley, la Constitución no señala expresamente esto.
Entonces es necesario modificar el artículo 107.°, de modo que se establezca
que los gobiernos regionales y locales también tienen iniciativa —así como los
colegios profesionales— de presentar proyectos de ley al Legislativo para que
este pueda sancionarlos.
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Desde esa perspectiva, estaríamos haciendo justicia a los gobiernos regionales
para que ellos puedan tener recursos extraordinarios que les permitan
promover sus proyectos de desarrollo.
Asimismo, en nuestra Constitución se debe continuar normando sobre algunos
vacíos que han quedado debido al proceso de discusión y debate de la
descentralización.
Existen otros artículos por modificar, los cuales también tienen que ver con que
en la norma jurídica no se establece el nivel de los gobiernos regionales. Pero
ello ya se discutirá en una próxima oportunidad, y creo que poco a poco este
Congreso tendrá que ir consolidando mejor la normativa nacional.
Muchas gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Ayaipoma Alvarado por tres minutos.
El señor AYAIPOMA ALVARADO (PP).— Gracias, señor Presidente.
Solamente quiero indicar algunos puntos en cuanto al ya debatido tema del
artículo 100.° de la Constitución, en que no se alcanzó la votación y se ha
reconsiderado.
Estoy acá examinando la modificación del artículo 100.°, acerca de que en la
Carta de 1993 se viola la jurisdicción de otro poder del Estado al indicar que,
ante una acusación constitucional, el Fiscal de la Nación tenía que denunciar y
el Vocal Supremo debía abrir instrucción. En ese sentido, ya hemos entendido
que ello es totalmente violatorio.
Sin embargo, en la última parte de esta propuesta de modificación del artículo
100.° se dice: “Los términos de la denuncia fiscal y del auto apertorio de
instrucción no puede exceder los términos de la acusación del Congreso”.
En este caso también estaríamos violando lo que tratamos de arreglar con la
primera parte, porque de frente ya le estamos indicando a otro poder del
Estado que solamente puede investigar y sancionar acerca de lo que nosotros
decimos, y que no puede hacerlo por lo que pueda encontrar.
Entonces, en cierta parte se puede entender que ello también es violatorio
cuando lo que estamos haciendo es tratar que este artículo 100.° sea
totalmente constitucional en cuanto a la separación de poderes.
Con la venia del Presidente, le doy la interrupción al señor Amprimo.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Puede interrumpir,
congresista Amprimo Plá.
El señor AMPRIMO PLÁ (SP-AP-UPP).— Quizás conviene aclarar lo que dice
el señor Ayaipoma.
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Ocurre que determinados funcionarios, como ustedes saben, no pueden ser
sometido a juicio si es que el Congreso previamente no lo autoriza, y el
Congreso lo autoriza para determinado delito; o sea, el Congreso hace una
evaluación y define que sí es procedente para determinado delito.
Si el fiscal o el juez considera que hay otros delitos adicionales, lo que tiene
que hacer es formular su pedido al Congreso para que este lo evalúe, porque
de lo contrario sería una fórmula muy sencilla la de pedir el levantamiento por
un delito y después enjuiciar al funcionario por otros delitos, sobre los cuales el
Congreso no se ha pronunciado.
O sea, no es que se esté recortando las facultades que tienen el Poder Judicial
y el Ministerio Público. Por el contrario, se está reafirmando el derecho que
tiene el Congreso de autorizar o no la judicialización contra altos funcionarios,
como prevé la Constitución.
Gracias, señor.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Puede continuar,
congresista Ayaipoma Alvarado.
El señor AYAIPOMA ALVARADO (PP).— Indicaba esto porque la
Constitución de 1979 establecía claramente, en su artículo 184.°, que las
acusaciones de la Cámara de Diputados pasaban al Senado e iba al Poder
Judicial, y que los acusados quedaban sujetos a juicio según ley.
Entonces, mi posición es en base a una continuidad, en base a que siempre
hemos dicho que la Constitución del año 1979 es, como en este caso, imagen y
semblanza de lo que podemos hacer.
En cuanto a las otras dos reformas constitucionales, sobre gobiernos locales...
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene un minuto para
concluir.
El señor AYAIPOMA ALVARADO (PP).— Gracias, Presidente.
Sobre los otros temas, estoy totalmente de acuerdo con la reforma
constitucional de dar a los gobiernos regionales la facultad de crear y exonerar
de tasas y contribuciones, incorporarlos como entidades obligadas a atender
los pedidos de información de los congresistas y darles el derecho de iniciativa
legislativa. Con esto se llena un vacío que hay en la Constitución.
En cuanto al cambio de nombre de la Superintendencia de Banca y Seguros,
ello es para no confundir más a la población.
Por tanto, estoy totalmente de acuerdo en esos dos temas.
Muchas gracias, Presidente.
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El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Negreiros Criado por tres minutos.
El señor NEGREIROS CRIADO (PAP).— Presidente: Con respecto al caso de
la Superintendencia de Banca y Seguros —en que se propone agregar
“Administradoras de Fondos Privados de Pensiones”—, conforme a los
artículos 10.°, 11.° y 12.° de la Constitución, ello no solo corresponde a las
administradoras de fondos de pensiones, sino también a las de otros fondos,
como el Fondo Consolidado de Reserva y el Fondo de Contribución Solidaria;
así como otros sistemas que, incluso, podríamos considerar mixtos: la Caja de
Pensiones Militar Policial, la Caja de Beneficios Sociales del Pescador.
Específicamente, en el artículo 11.° de la Constitución se menciona a los
sistemas privados, públicos y mixtos. De manera que solicito cordialmente al
congresista Solari que también se considere a los fondos públicos, que son
más que todo fondos nacionales. El término “público” tiene cierta connotación
estatal, pero en este caso vemos que eso no es estrictamente cierto.
No voy a entrar en el detalle sino en el señalamiento que acabo de hacer,
sobre todo porque los recursos de los fondos de los regímenes 19990 y 20530
y de los otros que he mencionado han sufrido dispendio, malversación y grave
deterioro a lo largo de los últimos lustros.
En consecuencia, creo que es indispensable que estas potestades de la
Superintendencia de Banca y Seguros se hagan extensivas a esta parte del
ámbito de la seguridad social, que debe ser universal, porque cumpliría una
función necesaria, indispensable, y se respetarían, naturalmente, los principios
y las normas constitucionales.
Con respecto a la potestad tributaria de los gobiernos regionales, creo que falta
ahí precisar criterios claros y objetivos, que son pocos; no solamente el relativo
a la persona o a cubrir cualquier posibilidad de confiscación en el ejercicio de
esta potestad, sino —independientemente de eso, como acá se trata,
prácticamente, de una innovación y de tributos que hasta hoy han tenido un
perfil nacional— que también se requiere introducir en la regulación criterios
muy precisos para evitar, justamente, los problemas que aquí se han
mencionado y que han ocurrido en la Argentina y en otros países.
Yo creo que esa lección debemos recogerla y procesarla adecuadamente con
un texto que, sin duda, contribuya, a través del ejercicio de estas potestades, al
desarrollo, al crecimiento, a la consolidación y a la afirmación de nuestras
regiones.
Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Diez Canseco Cisneros por tres minutos.
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El señor DIEZ CANSECO CISNEROS (SP-AP-UPP).— Gracias, señor
Presidente.
Quiero expresar mi respaldo al proyecto de reforma constitucional sobre
gobiernos regionales y sus facultades, y quiero colocar en discusión los otros
dos temas.
Respecto a la denominación de la Superintendencia de Banca y Seguros, me
parece que la propuesta es lógica, pero me pregunto si la norma no debiera
ingresar más a fondo en los problemas que hay en la Superintendencia.
El Pleno debe saber que el Perú estuvo comprometido en dos salvatajes
bancarios: el del Banco Wiese y el del Banco Latino. Para salvar al Banco
Wiese se hizo un fideicomiso, el cual ha sido avalado por el Estado a un costo
de 314 millones de dólares, los que dentro de muy poco tiempo va a tener que
pagar porque avaló un cheque o un pagaré de la familia Wiese.
Hace seis meses que estoy buscando que la Superintendencia de Banca y
Seguros me diga cómo se maneja ese fideicomiso, y la Superintendencia dice
que no tiene atribuciones sobre el tema. Entonces acudimos a la Contraloría, y
esta dice que no tiene atribuciones sobre el tema porque el fideicomiso no es
un organismo público.
Entonces, con la política del gran bonetón, nadie sabe cómo se manejan las
deudas colocadas en ese fideicomiso.
¿Y saben quién administra el fideicomiso? El señor De la Puente Wiese; es
decir, uno de los directivos del Banco Wiese que llevó al banco a la quiebra.
Entonces, el fideicomiso acumula el conjunto de deudas, que, se supone, son
la garantía para devolverle al Estado lo que este invirtió en el salvataje; el
Estado avala el fideicomiso, que es su propia garantía para que le devuelvan la
plata; el administrador es parte de los que manejaban el Banco Wiese; y la
Superintendencia no sabe nada, no tiene atribuciones.
Entonces, pido que este tipo de temas sea planteado en la reforma
constitucional y que la Superintendencia tenga la capacidad de fiscalizar y
controlar los instrumentos creados en función de mecanismos como, por
ejemplo, las operaciones de salvataje bancario.
Pero tengo otra preocupación adicional, que tiene que ver con la
responsabilidad de la Superintendencia.
En el mismo momento en que el grupo Intesa, de Italia, señalaba que el Banco
Wiese tenía valor cero —cero, señor, cero soles— en su página web, la
Superintendencia de Banca y Seguros autorizaba a las AFP a comprar
acciones del Grupo Wiese Sudameris. No lo entiendo.
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Yo no entiendo cómo puede ocurrir una cosa de ese estilo, en la cual la
Superintendencia autoriza que los fondos de los jubilados se inviertan en un
banco que en su página web le está diciendo que tiene valor cero.
Le ruego un minuto para terminar, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene usted un minuto para
concluir.
El señor DIEZ CANSECO CISNEROS (SP-AP-UPP).— Y esto me parece
preocupante, sin duda, porque el grupo Corporación Chile, a través del actual
ministro de Economía, el señor Kuczynski, vino a negociar la compra del Wiese
Sudameris. ¿Y sabe cuánto se iba a pagar por el Wiese? Cero, señor. Y le
pedían al Wiese Sudameris que pague 300 millones de dólares para hacerse
del banco.
Yo me pregunto: ¿la Superintendencia puede actuar de esa manera? ¿Puede
recomendar a las AFP que inviertan en un banco que vale cero, y que el que
quiere comprarlo está pidiendo que, además de no pagar, le paguen a él 300
millones para hacerse del banco?
Entonces, estos problemas debieran ser encarados en una redacción sobre la
responsabilidad de la Superintendencia y no limitarnos al tema del nombre.
Finalmente, sobre el tema del Poder Judicial y las acusaciones
constitucionales, solamente quisiera dejar expreso mi malestar frente al manejo
del Poder Judicial en los casos de corrupción, donde están saliendo liberados
—por todos lados— personajes vinculados a grandes hechos de corrupción, a
vista y paciencia del país.
Y es lamentable que no podamos obligar a que el Poder Judicial actúe de una
determinada manera por respetar la autonomía de poderes.
Pero creo que también hay que tener una actitud vigilante para que terminen
estas coladeras en las que se han convertido los procesos anticorrupción.
Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra la
congresista Moyano Delgado por un minuto.
La señora MOYANO DELGADO.— Gracias, señor Presidente.
Voy a leer lo que se dice en el párrafo pertinente la actual Constitución: “En
caso de resolución acusatoria de contenido penal, el Fiscal de la Nación
formula denuncia ante la Corte Suprema en el plazo de cinco días”, etcétera.
La propuesta de reforma constitucional dice: “En caso de resolución acusatoria
de contenido penal, el acusado queda suspendido en el ejercicio de la función y
sujeto al procedimiento previsto en este artículo”.
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Los congresistas, cuando se han parado para intervenir, han hablado sobre el
procedimiento acerca del Fiscal de la Nación o de la Corte Suprema, lo cual
puedo compartir. Pero leyendo entre líneas debo entender que lo que se ha
hecho en el Congreso con algunas congresistas fue anticonstitucional.
Entonces, quiero dar mi voz de alerta, mi llamada de atención sobre esto, pues
no se dice que estas palabras también se están incorporando para modificar la
actual Constitución.
Por ello, manifestando mi coherencia, votaré en contra.
Gracias.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra la
congresista Chuquival Saavedra por tres minutos.
La señora CHUQUIVAL SAAVEDRA (PP).— Gracias, señor Presidente.
Dada la coyuntura tributaria, organizada por el supremo gobierno de turno,
considero que es necesario que los gobiernos regionales se adecúen a la
realidad con respecto a la facultad de iniciativa legislativa en materia de
régimen tributario.
En la Constitución Política de 1979 se concedió a los gobiernos regionales
potestad tributaria delegada, situación que no se contempló en la vigente
Constitución Política, lo cual es necesario corregir. Esto debe ser asumido por
el Parlamento, dados los cambios que se vienen desarrollando en beneficio de
las mayorías; en especial, en el desarrollo de las regiones.
En consecuencia, considero oportuno que los artículos 74.°, 96.° y 107.° de la
Constitución Política del Perú sean modificados y se dé a los gobiernos
regionales la facultad que ya tienen los gobiernos locales.
Mi voto es por la aprobación del presente proyecto.
Muchas gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Santa María Calderón por tres minutos.
El señor SANTA MARÍA CALDERÓN (PAP).— Gracias, señor Presidente.
La Constitución de 1979 tenía vocación descentralista; sin embargo, la de 1993
no solo no reflejó ello sino que hasta entrampó la descentralización, dando
lugar al nacimiento de la región con defectos congénitos.
Pero esto se ha ido prolongando y nosotros, cuando modificamos ese capítulo
de la Constitución, no fuimos explícitos en algunos aspectos.
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Por lo tanto, la modificación que ahora se plantea tiene el aserto de que se
cumpla el artículo 188.° de la Constitución, que declara que la
descentralización es una política permanente de Estado.
En ese orden es que nosotros planteamos la modificación de los artículos 74.°
y 96.°, a fin de que las facultades que se dieron al Gobierno Central y a los
gobiernos locales en cuanto a las tasas y contribuciones se extiendan a los
gobiernos regionales.
Dentro del concepto de que el que puede lo más puede lo menos, esto ha
resultado ser una ironía, porque esa facultad la tiene el gobierno local, mas no
el gobierno regional.
Entonces, estamos dando el nivel y la facultad para que las regiones puedan
hacer lo mismo. Es más, estamos facultándolas para que, en su política
económica, puedan dar facilidades a las pequeñas y grandes inversiones.
Así que esta corrección, que intentamos realizar con la modificación de esos
artículos, es acertada.
En el artículo 107.° hay una corrección formal, porque debemos recordar que la
pirámide del Estado tiene gobierno central, gobiernos regionales y gobiernos
locales. Sin embargo, en el artículo 107.° de la Constitución hablamos de
municipios, lo que es una denominación inapropiada.
Entonces, el 107.° tiene el carácter de dar nuevamente a la pirámide del Estado
la jerarquía que merece: gobierno central, gobierno regional y gobierno local.
Por lo tanto, mi pronunciamiento es a favor de este proyecto por las
correcciones y las facultades...
Me está pidiendo una interrupción el señor Robles López, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Puede interrumpir,
congresista Robles López.
El señor ROBLES LÓPEZ (PAP).— Gracias, señor Presidente.
Para hacer un llamado a la Comisión de Constitución sobre una corrección que
debe hacerse en el artículo 91.°, inciso 3): hay una redundancia al final del
párrafo, pues nuevamente se menciona al Superintendente de Administradoras
de Fondos Privados de Pensiones. Esto debe ser borrado porque se incurriría
en una redundancia en ese inciso.
Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Continúe, congresista Santa
María Calderón.
El señor SANTA MARÍA CALDERÓN (PAP).— Gracias, señor Presidente.
15
Finalmente, con esta corrección los gobiernos regionales van a poder crear,
modificar y suprimir contribuciones y tasas, o exonerar de estas, dentro de su
jurisdicción.
Gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Tiene la palabra el
congresista Benítez Rivas por dos minutos. Con él concluye esta ronda de
intervenciones.
El señor BENÍTEZ RIVAS (FIM).— Gracias, señor Presidente.
Creo que en este debate, sobre varias reformas constitucionales, hay que tener
cuidado en algo que ya se discutió pero que ha quedado pendiente de
votación, que es lo relacionado al artículo 100.° de la Constitución.
Nuestro grupo político tiene una preocupación con respecto al hecho de que, al
modificar la Constitución Política del Estado, se permita al Ministerio Público —
específicamente, a la Fiscal de la Nación— rechazar de un plumazo el acuerdo
del Congreso de la República en el sentido de que hay lugar a formación de
causa cuando un alto funcionario de la Nación comete un determinado delito.
Y lo decimos porque la actual Constitución, al igual que la de 1979, determina
que el Ministerio Público ejerce la acción penal de oficio o a petición de parte.
Cuando es a petición de parte, se entiende que es el Congreso de la República
el que le solicita al Ministerio Público que formalice la denuncia para que se
inicie un proceso a nivel judicial.
Incluso, por nuestra propia legislación se sabe que los fiscales están obligados,
por imperio de la ley, a formalizar la denuncia en caso que no estén
convencidos de que se ha cometido un delito. Por eso es que existe lo que se
conoce en la doctrina penal como acusación formal y acusación sustancial.
Acusación formal es cuando el fiscal, sin estar convencido de la
responsabilidad de los hechos, está obligado a formalizar la denuncia para que
sea el Poder Judicial el que dicte la resolución final. Y acusación sustancial es
cuando el fiscal sí tiene la convicción y sí está seguro de que se han cometido
los delitos, y finalmente es el Poder Judicial el que se pronuncia.
Al llevar a cabo la reforma constitucional del artículo 100.°, nosotros creemos
que sí se le puede otorgar la potestad al Poder Judicial para que los jueces
puedan decir que el hecho denunciado no constituye delito o, en todo caso,
para que lo devuelvan al Ministerio Público.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Puede concluir.
El señor BENÍTEZ RIVAS (FIM).— Gracias, Presidente.
16
Pero no compartimos la posibilidad de que esa atribución o facultad la tenga el
Ministerio Público. Es la propia desconfianza histórica que ha habido en el Perú
la que nos lleva a buscar un mecanismo legal que obligue al Ministerio Público,
como titular de la acción penal, a formular de parte una denuncia constitucional
y que en su momento sea el Poder Judicial el que defina si abre o no
instrucción.
Si la denuncia está mal hecha, si no se han tipificado los delitos en debida
forma, es evidente que el juez no va a abrir instrucción. Pero no podemos
permitir —insisto— que sea el Ministerio Público el que tenga esa facultad y
esa potestad.
Más aun cuando la propia Constitución de 1979, en su artículo 184.°,
establecía que, cuando la Cámara de Diputados formulaba acusación ante el
Senado de la República y la Cámara Alta resolvía que sí había lugar a
formación de causa, el funcionario queda “en suspenso en el ejercicio de su
función y sujeto a juicio según ley”; y el juicio se inicia cuando empieza el
proceso, cuando el juez abre instrucción.
O sea, la propia Carta de 1979 ya establecía esa posibilidad en su artículo
184.°; y ahora se pretende, con la modificación, quitar esa parte para que
talvez el fiscal envíe el caso al archivo y nunca se inicie el proceso y nunca un
juez pueda tomar conocimiento de algo que el Parlamento investigó contra
altos funcionarios de la República.
Nada más, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Por excepción, doy tres
minutos al congresista Rey Rey.
El señor REY REY (UN).— Señor Presidente: Solamente quiero insistir en uno
de los tres proyectos que se están debatiendo juntos, lo que no me parece del
todo adecuado que así sea.
Con respecto a la modificación del artículo 100.° de la Constitución, creo que
es reconocido por todos los que participamos en el Congreso Constituyente
que la redacción de ese artículo la hicimos prácticamente con nombre propio y,
diría yo, fundamentalmente por razones políticas. Por ello creo que es bueno
que se vuelva a la concepción original de ese artículo.
No creo que sea lógico que el Parlamento imponga, necesariamente, su
voluntad sobre el criterio que debe tener, por un lado, el Fiscal de la Nación
para denunciar o no y el Vocal Supremo para abrir o no instrucción. Si el
Congreso pretende mantener la redacción del artículo 100.°, se trata de un
avasallamiento de poderes. De manera que me pronuncio absolutamente a
favor de dicha reforma.
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Además, vuelvo a insistir en una reflexión que, en todo caso, queda ya en
inactual pero que puede quedar en la conciencia de determinados señores y
señoras congresistas.
Si ya hemos votado positivamente —aunque no con mayoría calificada, la que
se requiere para evitar el referéndum, sino con mayoría legal: más de la mitad
del número de miembros del Parlamento— la modificación de este artículo, me
parece ilógico el que hace escasamente unos días, en la sesión anterior, la
mayoría del Congreso haya insistido en que se obligue a la Fiscalía —en base,
precisamente, al artículo 100.° que nos parece que debe modificarse— a
acusar a los ex ministros que juraron el 6 de abril de 1992.
La Fiscalía consultó porque tenía dudas sobre qué reglamentación aplicar,
puesto que en la misma acusación se había empleado lo dispuesto en la
Constitución de 1979 para poder acusar constitucionalmente y pasar por
encima de la caducidad que establece la Constitución de 1993, que es a los
cinco años. En ese caso los hechos se habían producido hace más de 12 años,
por lo que era una injusticia pretender aplicar ultractivamente la Constitución de
1979.
Puedo decir —y se lo digo cordialmente a los congresistas del Apra— que tuve
ocasión de conversar telefónicamente, al día siguiente de la votación, con el
señor Alan García, y me manifestó que él estaba en total desacuerdo con la
forma en que se había procedido y que estaba dispuesto a declararlo así a la
prensa. Le pareció una injusticia que para eso se aplicara la Constitución de
1979 y que, sin embargo, se aplicara el artículo 100.° de la Constitución vigente
para obligar a la Fiscalía a denunciar.
Dijo además que había que tener magnanimidad —creo que eso lo aprendió de
Víctor Raúl Haya de la Torre— para que las pasiones políticas no primen sobre
el criterio jurídico que deben tener los parlamentarios.
Así que, como una reflexión amical —por lo menos en este caso—, a los
integrantes de la bancada aprista les digo que su presidente, el señor Alan
García, compartía conmigo y con otros la posición respecto de la injusticia que
se ha cometido hace unos días al hacer esa acusación.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Se ha agotado la ronda de
oradores y todas las bancadas han usado sus tiempos respectivos. No tengo a
nadie inscrito.
¿Cuál es la cuestión de orden, señor Guerrero?
El señor GUERRERO FIGUEROA (PA).— Presidente: En el artículo
concerniente a las reglas del debate, el 55.°, no encuentro, en el inciso b) ni en
el a), la norma que faculte al Consejo Directivo a dar a las bancadas una sola
oportunidad para intervenir sobre cuatro dictámenes.
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Yo intervine solamente sobre un dictamen, pero mi bancada tiene opinión sobre
los otros dos dictámenes. No puedo opinar sobre los otros dos dictámenes, y
se quiere votar mañana o el día que se quiera sin el debate de las bancadas.
Le he dado lectura al Reglamento varias veces, he tratado de encontrar una
explicación a ello. ¿De dónde sacaron eso de traer tres dictámenes a debate y
que solamente tengamos dos minutos para opinar sobre todos ellos?
Por lo tanto, señor Presidente, es antirreglamentaria la forma como se está
llevando este tema. Solicito que se ponga orden en el debate y se cumpla el
Reglamento a fin de que mi bancada pueda intervenir sobre cada uno de los
dictámenes.
De lo contrario, no vamos a votar por ninguna de las reformas constitucionales,
porque se estaría atentando contra el Reglamento.
Muchas gracias, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Señor Guerrero:
Lamentablemente usted no ha llegado al principio de la sesión.
Acá nadie ha dicho que esto no se va a volver a debatir. Lo único que se ha
hecho acá es abrir una ronda para el primer punto. Este se ha discutido, y se
ha agotado el debate en hora y media.
Usted no ha estado presente: ha venido después de esa discusión a decirnos
que el señor Chávez Sibina, que debió sustentar, no se hizo presente y que por
lo tanto tendrá que verse el tema en otro momento. Pero eso no se dijo
tampoco durante esa hora, porque no estaba.
Luego, hay tres proyectos. Uno de ellos ya se debatió, que es sobre el artículo
100.°, y está en la sumilla que tienen ustedes. Los otros dos son: el que cambia
la denominación de un determinado organismo y el de las tasas y
contribuciones para las regiones, al cual usted sí se refirió.
Yo consulté al comenzar si se podían informar juntos. Se informó juntos y se
abrió el debate solo sobre esos dos puntos. Pero esto no quiere decir que el
día de la votación no vaya a haber debate. Nadie ha cerrado ese debate.
Lo único claro es que, después de estar desde las 9 y media de la mañana en
esta discusión, hay que entrar a los proyectos que ya están para debatirse y
votarse el día de hoy.
No quiere decir que nunca más se van a discutir estas propuestas. Si mañana
se ponen al voto, mañana se abrirá el rol de oradores para las intervenciones
correspondientes.
No veo por qué me recrimina por algo que es tan puntual: el debate del punto
número 1) de la agenda ha tomado el tiempo que todos han demandado hasta
agotarse; cuando ya nadie pedía la palabra, hemos pasado al número 2). Este
19
ya estaba debatido, y algunos han hecho referencia a él. Los puntos 3) y 4)
son, como digo, dos cosas puntuales. Nada más.
Sí, señor, pero el señor Guerrero ha planteado una cuestión de orden y tengo
que atenderlo.
El señor GUERRERO FIGUEROA (PA).— Muchas gracias, Presidente, por la
explicación.
Primero, debo decirle que, ciertamente, no he llegado a la hora porque he
estado, para su conocimiento, cumpliendo mi función de congresista de la
República. Por eso he tenido que venir sin las formalidades necesarias para ver
estos casos.
En segundo lugar, aquí venimos para sentar posiciones de las bancadas
correspondientes. Yo he pedido el uso de la palabra a través del
Vicepresidente para poder hacer uso de la palabra sobre otros temas.
Supongamos que fue debatido el artículo 100.°, pero el día de hoy todos han
opinado sobre el artículo 100.° nuevamente, y nosotros tenemos una opinión.
Ciertamente, eso fue debatido anteriormente, y dimos una opinión, pero hoy se
ha vuelto a debatir.
Tenemos también opinión sobre la reforma constitucional referida a la
Superintendencia de Banca y Seguros, y no hemos podido darla. Hemos
pedido que el congresista Villanueva intervenga sobre el particular, y
simplemente se ha mencionado que se agotó el debate y que ya no existen las
posibilidades de intervenir. Si es así, no podremos participar en el debate de un
asunto sobre el cual tenemos nuestros puntos de vista.
Por ello, lo que estamos solicitando es que se cumpla el Reglamento del
Congreso, porque aquí estamos para eso, nos guste o no nos guste. El inciso
b) del artículo 55.° dice: “El presidente de la comisión o el congresista que la
comisión delegue sustenta el dictamen o informe recaído sobre la proposición
sometida a su consideración por no más de diez minutos. Si hay dictamen en
minoría, lo sustenta uno de los firmantes por el mismo tiempo”.
En este caso, no estaba presente el congresista que iba a sustentar el informe
en minoría, pues está con licencia dada por el Consejo Directivo. Por lo tanto,
debería respetarse el que pueda sustentar su dictamen en minoría.
Continúa: “Si el dictamen o informe es por unanimidad, se procede a votar; sin
embargo, el Presidente puede otorgar dos minutos a cada grupo parlamentario
para que exponga las razones de su posición”.
Entonces, no encuentro la razón por la que se quiere juntar dos dictámenes
para que se deba hacer una sola intervención.
Usted ha explicado y, ciertamente, me parece bien. Pero es necesario que
exista cierta complacencia para que quien quiera intervenir pueda fijar su
20
posición y que esta quede en la grabación, porque también es parte de la
historia política del país el que cada parlamentario o bancada deje sentada su
posición en un caso particular.
Esta es la cuestión de orden que he planteado, de manera que el congresista
Villanueva pueda intervenir sobre el tema que ha mencionado.
Muchas gracias, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Si eso resuelve el problema,
voy a dar al señor Villanueva los dos minutos que pide.
No es aplicable eso de que se anula la discusión si un congresista no asiste el
día que tiene que presentar el dictamen en minoría. Hay muchos precedentes
al respecto, y es otro problema.
Puede intervenir el señor Villanueva por dos minutos.
El señor VILLANUEVA NÚÑEZ (PA).— Presidente: Es para opinar con
respecto al tema del nombre de la Superintendencia de Banca y Seguros.
Es verdad que se trata de un asunto formal. Reitero que, en nuestro criterio, el
procedimiento que se está siguiendo no es el más adecuado ni es el
reglamentario: aun cuando los temas puedan ser aparentemente
intrascendentes, cuatro artículos no pueden discutirse en dos minutos.
Por ello, si bien estamos de acuerdo en el cambio de nombre de la
Superintendencia y, también, en el tema relativo a que los gobiernos regionales
puedan tener facultades para poner tasas y contribuciones —porque esto no
hace más que reforzar el trabajo en favor de la descentralización—, creemos,
yendo al tema de la forma, que esa no es la mejor manera de discutir una
reforma constitucional.
Hubiera sido preferible que se discuta artículo por artículo y se vote; si se
alcanzaba la votación o no, se continuaba con el otro artículo, y así
consecuentemente.
Esto es lo que queremos decir, señor Presidente. En todo caso, salvo mejor
parecer, es el Pleno el que tiene la última palabra.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— ¿Cuánto tiempo necesita,
congresista Alvarado Dodero?
El señor ALVARADO DODERO (FIM).— Diez minutos, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Usted está pidiendo hablar
más que todo el mundo.
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El señor ALVARADO DODERO (FIM).— Es una reforma constitucional, señor
Presidente, yo no puedo tratar en dos minutos ese tema.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Ya ha hablado durante cinco
minutos el señor Benítez. Trate de ajustarse, porque resulta que con la última
cuestión de orden se ha roto todo el orden. El orden siempre ha sido el de las
rondas. Ustedes lo han visto en todas las sesiones.
Ahora tengo otro pedido de palabra. Espero que podamos ver los demás temas
de la agenda.
El señor ALVARADO DODERO (FIM).— Voy a tratar de ser lo más breve,
señor Presidente.
Este tema del artículo 100.° tiene un debate largo, el cual viene desde el siglo
xix, cuando en 1868 se dio la Ley de enjuiciamiento de los altos funcionarios
del Estado.
Hay que entender cómo está organizado el sistema procesal.
El Poder Judicial tiene una serie de facultades que no las tiene el Ministerio
Público, y menos las tiene el Congreso. Por eso, cuando encuentra evidencias
o indicios de la comisión de un delito, el Congreso remite el caso al Poder
Judicial, pero —conforme a nuestro ordenamiento— debe haber previamente la
denuncia del fiscal.
¿Y por qué es que lo hace imperativo? Porque la norma de la Constitución de
1979 hay que concordarla con el Código de Procedimientos Penales y, a su
vez, hay que remitirse a la Ley de enjuiciamiento de los altos funcionarios del
Estado.
Entonces, apreciamos que en el texto de la Constitución de 1979 se dice que el
acusado queda “sujeto a juicio según ley”. ¿Cuál es la ley? La ley procesal es
el Código de Procedimientos Penales. En su momento lo fue la propia Ley de
enjuiciamiento de los altos funcionarios del Estado.
Esto tiene una razón de ser y por ello es que la Constitución de 1993 ya lo dice
con toda claridad, para que no haya ninguna duda al respecto; porque esta
duda se presentó en 1992 ó 1991, probablemente, a raíz de la acusación
constitucional que hizo el Congreso de la República contra el doctor Alan
García.
En esa oportunidad se discutió si la Fiscalía tenía la facultad —creo que el
doctor Méndez era el fiscal de la Nación— de interponer denuncia o no ante el
Poder Judicial.
No hubo mayor debate al respecto porque el Fiscal de la Nación optó por
presentar la denuncia correspondiente. Pero, al llegar al Poder Judicial, el vocal
supremo instructor —creo que fue Salas Gamboa, si mal no recuerdo— decidió
22
por sí y ante sí no abrir instrucción. Esta resolución fue confirmada luego por la
sala correspondiente de la Corte Suprema.
Por lo tanto, no se cumplía con el mandato de la Constitución, que decía que
queda sujeto a juicio según ley, y el Código de Procedimientos Penales
establece que “juicio” significa dos etapas: instructiva y juicio oral. Entonces, si
el Poder Judicial no lo sometió a ninguna de estas etapas, quiere decir que no
lo sometió a juicio.
Y esto es por una razón: el Poder Judicial tiene una serie de facultades que no
tiene el Congreso ni el Ministerio Público. Ninguno de los dos puede hacer
confrontaciones ni inspecciones oculares, además de otras diligencias y
prerrogativas que tiene la instrucción del proceso penal y que no las tiene la
investigación preliminar que hace el Ministerio Público y que menos aun las
tiene el Congreso de la República.
Esa es la razón de ser del artículo 100.°: que el Poder Judicial, con las
facultades que tiene y con su capacidad de desarrollar medios probatorios,
abra la instrucción correspondiente.
Ir en contrario significa restar al Congreso de la República la prerrogativa que
tiene, porque este ya no tendría la facultad de someter a juicio.
Ahora, si el vocal instructor considera, ya abierta la instrucción y sometido a
juicio, que no hay mayores elementos para continuar con el proceso, tiene las
herramientas procesales para suspenderlo mediante el sobreseimiento.
Por eso, no estamos de acuerdo con la modificación que se propone. Por el
contrario, consideramos pertinente que, en caso que el Congreso efectúe una
acusación constitucional...
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— ¿Puede concluir en un
minuto?
El señor ALVARADO DODERO (FIM).— Creo que en menos tiempo,
Presidente. Muchas gracias.
Por eso consideramos que el funcionario tiene que quedar sometido a juicio si
el Congreso acusa constitucionalmente, y corresponderá al Poder Judicial
determinar su responsabilidad. Pero, para que exista juicio penal, conforme a
nuestro ordenamiento, debe mediar la denuncia del Ministerio Público.
Gracias, Presidente, por su amplia generosidad.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— El doctor Del Castillo tiene la
palabra por cinco minutos, que es el mismo tiempo que se le ha dado al doctor
Alvarado.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).— Muchas gracias, señor
Presidente.
23
Esta es una de las disposiciones que la dictadura fujimorista impuso en el
Congreso Constituyente Democrático. Esto lo sabe todo el Perú y, de manera
muy hidalga, el congresista Rafael Rey ha reconocido hace un momento que
fue una disposición con nombre propio.
Este artículo 100.° es una de las más grandes vergüenzas jurídicas y políticas
que tuvo el Perú en la dictadura de Fujimori. Obviamente, los aliados de
quienes hicieron dicha barbaridad en ese tiempo, arreglando condiciones y
términos en su afán de persecución política, hoy se levantan a defenderla.
Francamente, yo no sé con qué sustento jurídico y moral pueden pretender
sustentar que el artículo 100.° de la Constitución quede como está si es una de
las cosas más vergonzantes que han pasado por este Congreso.
Usted lo sabe muy bien, porque fue integrante del Congreso Constituyente y
conoce bien los contextos en que esto se hizo.
Me pide una interrupción el congresista Alvarado Dodero, señor Presidente.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Proceda, señor.
El señor ALVARADO DODERO (FIM).— Presidente: Cuando se acaban las
ideas, comienzan los insultos; aunque vengan de manera soterrada, uno los
toma.
Que se lea la Constitución de 1979, dada por la Asamblea Constituyente que
presidió Víctor Raúl Haya de la Torre. En ella se estableció que el funcionario
quedaba sujeto a juicio según ley. La ley es el Código de Procedimientos
Penales, el cual establece que el juicio tiene dos etapas: instrucción y juicio
oral. Entonces, para que se cumpla con el mandato del Congreso, se tiene que
haber pasado por cualquiera de esas dos etapas.
Si tiene algo que reclamar o algo que decir acerca de vergüenzas, remóntese a
la Constitución de 1979, congresista.
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Puede continuar,
congresista Del Castillo.
El señor DEL CASTILLO GÁLVEZ (PAP).— En qué malas manos ha estado
el Ministerio de Justicia en los últimos tiempos, señor Presidente, francamente.
¿Qué es lo que se quiere decir en la Constitución de 1979 con lo de “sujeto a
juicio según ley”?
En esa época recién se implementa el Ministerio Público tal como hoy lo
conocemos. En ese entonces los jueces podían abrir instrucción directamente;
hoy es el Ministerio Público el agente denunciante, lo cual no era en ese
entonces.
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Además, un informe de jurisprudencia estableció que el concepto “sujeto a
juicio según ley” no menoscababa el libre ejercicio, la autonomía y la libertad de
criterio de los magistrados. Ello lo establecieron diversas ejecutorias supremas.
Tan es así, señor Presidente, que el fujimorismo, con algunos aliados de
ocasión, fundaron este artículo, porque el concepto “sujeto a juicio según ley”
no era suficiente para llevar a juicio a quien querían llevar a juicio, que en ese
entonces era —para estos persecutores— Alan García.
Este artículo tiene nombre propio, se hizo contra Alan García. Esa es la verdad.
Y esto significaría mantener la tesis que señala el señor Alvarado y su otro
asociado.
Además, se contradicen entre ellos, porque uno defiende el que solamente sea
el Ministerio Público, y el otro dice que sea “sujeto a juicio según ley”.
Esta posición contradictoria entre ambos se resuelve con la propuesta que está
haciendo la Comisión de Constitución: dejar en libre ejercicio al Ministerio
Público, que por algo es un organismo autónomo de acuerdo a la propia
Constitución, y al Poder Judicial, que también es autónomo y que no puede ser
interferido por ninguna otra acción.
El Poder Legislativo puede formular una acusación constitucional, pero se
puede equivocar. Y si el Fiscal de la Nación considera que los términos de una
acusación constitucional no son válidos porque ha prescrito la acción penal,
porque los hechos no son delitos, porque las personas no están debidamente
identificadas, entonces el Fiscal tendrá la libertad de formular o formalizar o no
la acusación. Así, el Poder Judicial tendrá la libertad de abrir el proceso de
instrucción o no abrirlo, o decretar un archivamiento definitivo por falta de
elementos acusatorios.
Entonces, en esos términos, creo que esta es una sana rectificación.
Para que lo sepan los señores congresistas que no estuvieron en ese tiempo,
insisto en que esta es una de las cosas más vergonzantes. Incluso, aquí hubo
un arreglo bajo la mesa entre la directiva dictatorial que manejaba el Congreso
y el grupo parlamentario del FIM para sacar esta disposición con nombre
propio, porque no le resultaba suficiente el concepto “sujeto a juicio según ley”.
Hoy, francamente, es por lo menos cuestionable desde el punto de vista moral
que todavía sigan defendiendo esta barbaridad.
Creo que es una buena rectificación, y cuente usted y el Parlamento en pleno
con el voto cerrado de la Célula Parlamentaria Aprista, que va a acompañar al
dictamen en mayoría sobre esta reforma constitucional para salvar la dignidad
del país.
Gracias.
25
El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— Ha terminado la ronda de
intervenciones.
—o0o—
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PRIMERA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2004
20.ª C SESIÓN
(Vespertina)
JUEVES 11 DE NOVIEMBRE DE 2004
Se aprueba, en primera votación, el texto definitivo del proyecto de
reforma constitucional de los artículos 87.º, 91.º, 92.º, 96.º y 101.º de la
Constitución Política del Perú, sobre el cambio de denominación de la
Superintendencia de Banca y Seguros, propuesto por la Comisión de
Constitución y Reglamento
El señor PRESIDENTE (Natale Amprimo Plá).— A continuación se van a
tratar varios proyectos de reforma constitucional, que vamos a ir mencionando
en el orden en que serán materia de debate y votación.
Se someterá a primera votación el Proyecto de Ley N.° 9094/2003-CR, de
reforma constitucional de los artículos 87.°, 91.º, 92.°, 96.° y 101.° de la
Constitución Política del Perú, relacionados con la Superintendencia de Banca
y Seguros.
Tiene la palabra el congresista Pastor Valdivieso, en su condición de
presidente de la Comisión de Constitución y Reglamento, a fin de que informe
sobre lo que se ha convenido.
El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— Presidente: los temas a que se
contraen los proyectos de reforma constitucional que la Comisión ha
dictaminado y que se van a ver a continuación son bastante simples y sencillos;
creo que no va haber problema alguno para que el Pleno les dispense su voto
aprobatorio.
El primer dictamen, que ya tienen en sus manos todos los miembros del
Parlamento, se refiere a la modificación del artículo 87.° de la Constitución
Política, sobre el cambio de denominación de la Superintendencia de Banca y
Seguros, que, según la propuesta, se llamaría Superintendencia de Banca,
Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones. Cabe señalar
que esta modificación involucra, además, a los artículos 91.°, 92.°, 96.° y 101.°
de la Constitución. Estos son todos los artículos que se refieren a esa
institución.
He mandado sacar copias del texto definitivo que se están distribuyendo en
este momento, con una nota que dice: “Último texto”. Como se podrá advertir,
en él constan algunas modificaciones que propongo con respecto a lo
dictaminó la Comisión y que son bastante simples y cuya razón de ser es la
siguiente.
En el texto que fue repartido temprano, en el segundo párrafo del artículo 87.°,
por un error se puso que “La Superintendencia de Banca, Seguros y
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Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones ejerce el control de las
personas de las empresas”. Esto se ha arreglado porque hablar “de las
personas” fue un error; debe decir: “ejerce el control de las empresas
bancarias”, etcétera, según el texto que en este momento se está repartiendo.
Luego, en cuanto a la modificación del inciso 3) del artículo 91.° de la
Constitución, se señala que: “No pueden ser elegidos congresistas si no han
dejado el cargo seis meses antes de la elección: 3) El Presidente del Banco
Central de Reserva, el Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras
Privadas de Fondos de Pensiones y el Superintendente Nacional de
Administración Tributaria”.
¿Qué es lo que se ha variado? Se ha eliminado la parte que decía: “El
Superintendente de Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones”.
Evidentemente, este cargo desaparece porque se asimila al cargo del
Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
Creo que esto está sumamente claro. Lo que pasa es que cuando se propuso
la modificación no había aún la suficiente claridad sobre el particular.
Me parece que todos tienen ya el documento a la mano, que, repito, se refiere
a la modificación de los artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° de la
Constitución, y que dice: “Último texto, ocho de la noche”, con respecto a la
Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
Esto es así de simple, y solicitaría que se pase a primera votación el
correspondiente proyecto de reforma de la Constitución.
Muchas gracias.
—Reasume la Presidencia el señor Ántero Flores-Aráoz Esparza.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Tiene la palabra el
congresista Negreiros Criado.
El señor NEGREIROS CRIADO (PAP).— Presidente: Quiero decirle al
presidente de la Comisión de Constitución y Reglamento que se están
omitiendo los fondos del consolidado de reservas, el fondo de solidaridad y
aquellos que se van a constituir, incluyendo el anunciado por el Ministro de
Economía y Finanzas, para los aportes del Decreto Ley N.° 19990.
Esos aportes no se pueden seguir manejando como hasta ahora, con una
rentabilidad mínima que no resuelve las expectativas que existen con respecto
a su participación en el mercado de capitales.
De manera que no hay ninguna razón para que la Superintendencia de Banca y
Seguros no supervise esos recursos, sobre todo, cuando se prevé que las
28
pensiones en adelante deben depender menos del presupuesto y más de su
autofinanciamiento.
Creo que esto es algo sustantivo que tendrá que verse cuando tratemos lo
concerniente a la reforma y, específicamente, a la conculcación que se quiere
hacer de los derechos adquiridos de los pensionistas, que tienen naturaleza
patrimonial.
Concretamente, sugiero que se agreguen esos fondos. No veo ninguna razón
para que no cuenten con dicha supervisión, que significa fiscalizar los recursos
y los aportes de los pensionistas, que han sido muy mal usados durante la
última década, y que ahora, desgraciadamente, quieren hacérselos pagar a los
nietos, a los hijos, a los abuelos y a los bisabuelos, con una medida que espero
no prospere si los congresistas honran el voto que les confió el pueblo, porque
en las elecciones jamás figuró el tema de las pensiones.
Hago, pues, esa sugerencia concreta: que se incluyan esos fondos del Sistema
Nacional de Pensiones.
Muchas gracias, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Tiene la palabra el
presidente de la Comisión.
El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— Presidente: Solamente quiero
mencionar que este proyecto de reforma constitucional fue debatido aquí en el
Pleno el 16 de junio de este año y que, agotado su debate, quedó al voto. El
texto que se ha repartido contiene las sugerencias de quienes intervinieron en
ese debate y que la presidencia de la Comisión ha aceptado.
Acá tengo el texto que se discutió en la legislatura anterior y que quedó al voto
luego de su discusión; las propuestas que fueron aceptadas son las que están
incorporadas. Lo único que estamos haciendo es cambiarle el nombre a la
Superintendencia de Banca y Seguros.
Eso es todo, Presidente.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Congresista Pastor
Valdivieso, el señor Villanueva Núñez le pide una interrupción.
El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— Con todo gusto se la concedo,
Presidente.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Puede proceder,
congresista Villanueva Núñez.
El señor VILLANUEVA NÚÑEZ (PA).— Gracias, presidente de la Comisión.
Señor Presidente, a mi entender hay una omisión en el artículo 96.°, que dice:
“Cualquier representante a Congreso puede pedir a los Ministros de Estado, al
29
Jurado Nacional de Elecciones, al Contralor General, al Banco Central de
Reserva, a la Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas
de Fondos de Pensiones, a los gobiernos locales y a las instituciones que
señala la ley, los informes que estime necesarios”.
La omisión se refiere a los gobiernos regionales, que deben ser también
mencionados. Pido, pues, que esa omisión se subsane inmediatamente en este
proyecto de reforma, con el que, creo, todos estamos de acuerdo.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Puede concluir el
presidente de la Comisión.
El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— Presidente, siendo esta propuesta
sumamente clara, la Comisión la acepta; en ese sentido se incorpora la
expresión “regionales y”, y pido pasar al voto.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Los señores
congresistas se servirán registrar su asistencia para proceder a la votación.
—Los señores congresistas registran su asistencia mediante el sistema
electrónico para verificar el quórum.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Han registrado su
asistencia 106 congresistas.
Al voto.
—Los señores congresistas emiten su voto a través del sistema
electrónico.
—Efectuada la votación, se aprueba, en primera votación, por 95 votos a
favor, uno en contra y siete abstenciones, el texto definitivo del proyecto
de reforma constitucional de los artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° de la
Constitución Política del Perú, sobre el cambio de denominación de la
Superintendencia de Banca y Seguros.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Ha sido aprobado
en primera votación.
Se deja constancia del voto a favor del congresista Cruz Loyola.
—El texto aprobado es el siguiente:
“El Congreso de la República;
Ha dado la siguiente Ley de Reforma Constitucional:
30
Ley de Reforma de los artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° de la
Constitución Política Del Perú
Artículo 1.°.— Modifica el artículo 87.° de la Constitución Política del Perú
Modifícase el artículo 87.° de la Constitución Política del Perú, en los siguientes
términos:
‘Artículo 87.°.— El Estado fomenta y garantiza el ahorro. La ley establece las
obligaciones y los límites de las empresas que reciben ahorros del público, así
como el modo y los alcances de dicha garantía.
La Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos
de Pensiones ejerce el control de las empresas bancarias, de seguros, de
administración de fondos de pensiones, de las demás que reciben depósitos
del público y de aquellas otras que, por realizar operaciones conexas o
similares, determine la ley.
La ley establece la organización y la autonomía funcional de la
Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
El Poder Ejecutivo designa al Superintendente de Banca, Seguros y
Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones por el plazo
correspondiente a su periodo constitucional. El Congreso lo ratifica.’
Artículo 2.°.— Modifica el numeral 3 del artículo 91.° de la Constitución
Política del Perú
Modifícase el numeral 3 del artículo 91.° de la Constitución Política del Perú, en
los siguientes términos:
‘Artículo 91.°.— No pueden ser elegidos congresistas si no han dejado el cargo
seis meses antes de la elección:
[...]
3. El Presidente del Banco Central de Reserva, el Superintendente de Banca,
Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones y el
Superintendente Nacional de Administración Tributaria. Y
[...]’
Artículo 3.°.— Modifica el último párrafo del artículo 92.° de la
Constitución Política del Perú
Modifícase el último párrafo del artículo 92.° de la Constitución Política del
Perú, en los siguientes términos:
31
‘Artículo 92.°.—
[...]
La función de congresista es incompatible con cargos similares en empresas
que, durante el mandato del congresista, obtengan concesiones del Estado, así
como en empresas del sistema crediticio financiero supervisadas por la
Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.’
Artículo 4.°.— Modifica el primer párrafo del artículo 96.° de la
Constitución Política del Perú
Modifícase el primer párrafo del artículo 96.° de la Constitución Política del
Perú, en los siguientes términos:
‘Artículo 96.°.— Cualquier representante al Congreso puede pedir a los
Ministros de Estado, al Jurado Nacional de Elecciones, al Contralor General, al
Banco Central de Reserva, a la Superintendencia de Banca, Seguros y
Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones, a los Gobiernos
Regionales y Locales y a las instituciones que señala la ley, los informes que
estime necesarios.
[...]’
Artículo 5.°.— Modifica el numeral 2) del artículo 101.° de la Constitución
Política del Perú
Modifícase el numeral 2) del artículo 101.° de la Constitución Política del Perú,
en los siguientes términos:
‘[...]
2. Ratificar la designación del Presidente del Banco Central de Reserva y del
Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
[...]’”
“Primera votación del Proyecto de Reforma de los artículos 87.°, 91.°, 92.°,
96.° y 101.° de la Constitución Política (Proyecto N.° 9094)
Señores congresistas que votaron a favor: Acuña Peralta, Aita
Campodónico, Alejos Calderón, Alfaro Huerta, Almerí Veramendi, Alva Castro,
Alvarado Hidalgo, Amprimo Plá, Armas Vela, Arpasi Velásquez, Ayaipoma
Alvarado, Barba Caballero, Barrón Cebreros, Benítez Rivas, Bustamante
Coronado, Cabanillas Bustamante, Calderón Castillo, Carhuaricra Meza,
Carrasco Távara, Chamorro Balvín, Chávez Chuchón, Chávez Sibina, Chávez
Trujillo, Del Castillo Gálvez, Delgado Núñez del Arco, Devescovi Dzierson, Díaz
Peralta, Ferrero Costa, Figueroa Quintana, Flores Vásquez, Florián Cedrón,
32
Franceza Marabotto, Gasco Bravo, Gonzales Posada Eyzaguirre, Gonzales
Reinoso, Guerrero Figueroa, Helfer Palacios, Herrera Becerra, Higuchi
Miyagawa, Hildebrandt Pérez Treviño, Iberico Núñez, Infantas Fernández,
Jaimes Serkovic, Jurado Adriazola, Latorre López, Maldonado Reátegui,
Martínez Gonzales, Mena Melgarejo, Mera Ramírez, Merino de Lama, Molina
Almanza, Morales Castillo, Morales Mansilla, Moyano Delgado, Mufarech
Nemy, Mulder Bedoya, Noriega Toledo, Núñez Dávila, Ochoa Vargas,
Olaechea García, Oré Mora, Pacheco Villar, Palomino Sulca, Pastor Valdivieso,
Pease García, Peralta Cruz, Ramírez Canchari, Ramos Cuya, Ramos Loayza,
Raza Urbina, Rengifo Ruiz (Wilmer), Requena Oliva, Robles López, Rodrich
Ackerman, Sánchez Mejía, Sánchez Pinedo de Romero, Santa María Calderón,
Santa María del Águila, Taco Llave, Tait Villacorta, Tapia Samaniego, Torres
Ccalla, Townsend Diez-Canseco, Valderrama Chávez, Valdez Meléndez,
Valdivia Romero, Valenzuela Cuéllar, Vargas Gálvez de Benavides, Velarde
Arrunátegui, Velásquez Quesquén, Velásquez Rodríguez, Villanueva Núñez,
Waisman Rjavinsthi, Yanarico Huanca y Zumaeta Flores.
Señor congresista que votó en contra: Chocano Olivera.
Señores congresistas que se abstuvieron: Chuquival Saavedra, De la Mata
de Puente, De la Puente Haya, Jiménez Dioses, Negreiros Criado, Rey Rey y
Risco Montalván.”
—o0o—
33
SEGUNDA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2004
2.ª B SESIÓN
(Vespertina)
JUEVES 10 DE MARZO DE 2005
Se aprueba, en segunda votación, el proyecto de Ley de Reforma de los
artículos 87.º, 91.º, 92.º y 101.º de la Constitución Política del Perú, por el
que se modifica la denominación de la Superintendencia de Banca y
Seguros
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Se va a registrar
nuevamente la asistencia para votar la primera reforma constitucional, en
segunda lectura, sobre el nombre de la Superintendencia de Banca y Seguros.
El señor Relator va a dar lectura al texto sustitutorio de la reforma
constitucional.
—Los señores congresistas registran su asistencia mediante el sistema
electrónico para verificar el quórum.
El RELATOR da lectura:
“Texto del proyecto aprobado pendiente de segunda votación
Ley de reforma de los artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.° de la Constitución
Política del Perú
Artículo 1.°.— Modifica el artículo 87.° de la Constitución Política del Perú
Modifícase el artículo 87.° de la Constitución Política del Perú, en los siguientes
términos:
‘Artículo 87.°.— El Estado fomenta y garantiza el ahorro. La ley establece las
obligaciones y los límites de las empresas que reciben ahorros del público, así
como el modo y los alcances de dicha garantía.
La Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos
de Pensiones ejerce el control de las empresas bancarias, de seguros, de
administración de fondos de pensiones, de las demás que reciben depósitos
del público y de aquellas otras que, por realizar operaciones conexas o
similares, determine la ley.
La ley establece la organización y la autonomía funcional de la
Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
34
El Poder Ejecutivo designa al Superintendente de Banca, Seguros y
Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones por el plazo
correspondiente a su período constitucional. El Congreso lo ratifica.’
Artículo 2.°.— Modifica el numeral 3) del artículo 91.° de la Constitución Política
del Perú
Modifícase el numeral 3) del artículo 91.° de la Constitución Política del Perú,
en los siguientes términos:
‘Artículo 91.°.— No pueden ser elegidos congresistas si no han dejado el cargo
seis meses antes de la elección:
(...)
3) El Presidente del Banco Central de Reserva, el Superintendente de Banca,
Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones y el
Superintendente Nacional de Administración Tributaria. Y
(...)’
Artículo 3.°.— Modifica el último párrafo del artículo 92.° de la Constitución
Política del Perú
“Modifícase el último párrafo del artículo 92.° de la Constitución Política del
Perú, en los siguientes términos.
‘Artículo 92.°.—
(...)
La función de congresista es incompatible con cargos similares en empresas
que, durante el mandato del congresista, obtengan concesiones del Estado, así
como en empresas del sistema crediticio y financiero supervisadas por la
Superintendencia de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.’
Artículo 4.°.— Modifica el primer párrafo del artículo 96.° de la Constitución
Política del Perú
Modifícase el primer párrafo del artículo 96.° de la Constitución Política del
Perú, en los siguientes términos.
‘Artículo 96.°.— Cualquier representante al Congreso puede pedir a los
Ministros de Estado, al Jurado Nacional de Elecciones, al Contralor General, al
Banco Central de Reserva, a la Superintendencia de Banca, Seguros y
Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones, a los Gobiernos
Regionales y Locales y a las instituciones que señala la ley, los informes que
estime necesarios.
35
(...)’
Artículo 5.°.— Modifica el numeral 2) del artículo 101.° de la Constitución
Política del Perú
Modifícase el numeral 2) del artículo 101.° de la Constitución Política del Perú,
en los siguientes términos.
‘(...)
2. Ratificar la designación del Presidente del Banco Central de Reserva y del
Superintendente de Banca, Seguros y Administradoras Privadas de Fondos de
Pensiones.
(...)”
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Señores
congresistas, hago recordar que vamos a proceder a la segunda votación del
texto sustitutorio del Proyecto de Ley N.º 9094, aprobado en primera votación
el 11 de noviembre de 2004, de Ley de reforma de los artículos 87.º, 91.º, 92.º,
96.º y 101.º de la Constitución Política del Perú, en relación con el cambio de
nombre de la Superintendencia de Banca y Seguros.
Hemos tenido que dar cumplimiento a la ley disponiendo que se dé lectura a
los artículos de la reforma constitucional que fueron aprobados en la anterior
legislatura.
Si aprobamos el proyecto en esta segunda votación, el nombre será:
“Superintendencia de Banca, Seguros y Administradora Privada de Fondos de
Pensiones”. La modificación consiste únicamente en la denominación.
Se cierra el registro de asistencia.
—Los señores congresistas registran su asistencia mediante el sistema
electrónico para verificar el quórum.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Se encuentran
presentes en la sala 98 congresistas. Con esta asistencia procederemos con la
votación.
Al voto la reforma constitucional parcial.
—Los señores congresistas emiten su voto a través del sistema
electrónico.
—Efectuada la votación, se aprueba, en segunda votación, por 93 votos a
favor, ninguno en contra y cuatro abstenciones, el texto sustitutorio de la
Ley de Reforma Constitucional de los artículos 87.°, 91.°, 92.°, 96.° y 101.°
de la Constitución Política del Perú.
36
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Ha sido aprobado
el proyecto de reforma constitucional.
“Segunda votación del Proyecto de Ley de Reforma de los artículos 87.°,
91.°, 92.° 96.° y 101.° de la Constitución Política (Proyecto N.° 9094)
Señores congresistas que votaron a favor: Acuña Peralta, Aita
Campodónico, Alejos Calderón, Alfaro Huerta, Alva Castro, Alvarado Dodero,
Alvarado Hidalgo, Amprimo Plá, Armas Vela, Arpasi Velásquez, Ayaipoma
Alvarado, Barrón Cebreros, Benítez Rivas, Bustamante Coronado, Cabanillas
Bustamante, Calderón Castillo, Carhuaricra Meza, Carrasco Távara, Chamorro
Balvín, Chávez Sibina, Chocano Olivera, Chuquival Saavedra, Cruz Loyola, De
la Mata de Puente, De la Puente Haya, Del Castillo Gálvez, Delgado Núñez del
Arco, Díaz Peralta, Ferrero Costa, Figueroa Quintana, Flores Vásquez, Florián
Cedrón, Franceza Marabotto, Gasco Bravo, Gonzales Posada Eyzaguirre,
Gonzales Reinoso, Guerrero Figueroa, Helfer Palacios, Heysen Zegarra,
Higuchi Miyagawa, Hildebrandt Pérez Treviño, Iberico Núñez, Jaimes Serkovic,
Jiménez Dioses, Latorre López, León Flores, Lescano Ancieta, Maldonado
Reátegui, Mena Melgarejo, Mera Ramírez, Merino de Lama, Morales Castillo,
Morales Mansilla, Mufarech Nemy, Mulder Bedoya, Negreiros Criado, Noriega
Toledo, Núñez Dávila, Ochoa Vargas, Olaechea García, Oré Mora, Palomino
Sulca, Pastor Valdivieso, Ramírez Canchari, Ramos Loayza, Raza Urbina,
Rengifo Ruiz (Marciano), Rengifo Ruiz (Wilmer), Requena Oliva, Rey Rey,
Robles López, Rodrich Ackerman, Saavedra Mesones, Salhuana Cavides,
Sánchez Mejía, Sánchez Pinedo de Romero, Santa María Calderón, Taco
Llave, Tait Villacorta, Tapia Samaniego, Townsend Diez-Canseco, Valderrama
Chávez, Valdez Meléndez, Valdivia Romero, Valencia-Dongo Cárdenas,
Vargas Gálvez de Benavides, Velarde Arrunátegui, Velásquez Quesquén,
Velásquez Rodríguez, Villanueva Núñez, Waisman Rjavinsthi, Yanarico
Huanca y Zumaeta Flores.
Señores congresistas que se abstuvieron: Diez Canseco Cisneros, Llique
Ventura, Martínez Gonzales y Risco Montalván.”
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Pido a los señores
congresistas que se sirvan dispensar del trámite de aprobación del acta todo lo
que ha sido aprobado hasta este momento en la presente sesión.
Los señores congresistas que estén a favor se servirán expresarlo levantando
el brazo. Los que estén en contra, de la misma manera. Los que se abstengan,
igualmente.
—Efectuada la votación, se acuerda tramitar los asuntos tratados sin
esperar la aprobación del acta.
El señor PRESIDENTE (Ántero Flores-Aráoz Esparza).— Ha sido acordada
por unanimidad la dispensa del trámite de aprobación del acta.
—o0o—
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