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Sentido de la vida según Frankl

Este documento resume las tres fases principales descritas en la obra "El hombre en busca de sentido" de Viktor Frankl. La primera fase describe las terribles condiciones que enfrentaron los prisioneros al llegar al campo de concentración de Auschwitz. La segunda fase explica cómo los prisioneros desarrollaron apatía y nostalgia para sobrevivir emocionalmente, y cómo Frankl encontró sentido enfocándose en el amor y recuerdos de su esposa. La tercera fase indica que luego de ser liberados, los prisioneros no sintieron
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Sentido de la vida según Frankl

Este documento resume las tres fases principales descritas en la obra "El hombre en busca de sentido" de Viktor Frankl. La primera fase describe las terribles condiciones que enfrentaron los prisioneros al llegar al campo de concentración de Auschwitz. La segunda fase explica cómo los prisioneros desarrollaron apatía y nostalgia para sobrevivir emocionalmente, y cómo Frankl encontró sentido enfocándose en el amor y recuerdos de su esposa. La tercera fase indica que luego de ser liberados, los prisioneros no sintieron
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EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO

 TECNOLÓGICO UNIVERSITARIO DE
CHILPANCINGO

 ZONORA HERNANDEZ JESUS

 EPISTEMOLOGÍA

 PRIMER CUATRIMESTRE

 24/10/2022
Introducción
el hombre en busca de sentido"[1] no pudimos escapar a la pregunta ¿Qué sentido tiene la vida
del hombre? ¿En qué reside la felicidad de la persona humana? ¿Qué sentido tiene mi vida, lo
que hago cada día? ¿Hacia dónde se dirige? Al instante pensamos en que el sentido de la vida
es la felicidad. Por eso, éste trabajo propone un recorrido por la obra del psiquiatra Víctor Frankl,
prisionero en el campo de concentración de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial;
relacionando esta obra con el tema de la felicidad y el fin último.
Primera Fase de El Hombre en Busca de Sentido: Internamiento en el Campo
En esta primera fase, Viktor Frankl relata como fue el internamiento de las personas en el campo de
concentración. Mil quinientas personas fueron trasportadas en un tren durante varios días. Los vagones
estaban tan repletos de gente que solo quedaba despejada la parte superior de las ventanillas, por donde
entraba la claridad gris del amanecer. Todos creían que los llevaban a una fábrica de munición como
empleados para trabajos forzados. Hasta que llegaron realmente a “Auschwitz”. ese nombre evocaba las
mayores atrocidades: cámaras de gas, hornos crematorios, el exterminio Al abrir las puertas del vagón fueron
recibidos relativamente bien por otros reclusos con trajes a rayas, cabezas rapadas y parecían bien
alimentados. Lo que hacia que mantuvieran la esperanza de ser liberados en algún momento. Metieron a unas
mil quinientas personas en un barracón para un máximo de doscientas, a la espera de trasladarlos a campos
más pequeños. Hambrientos, tiritando de frío, no disponían de espacio ni para estar en cuclillas, y menos para
tumbarse. En cuatro días, el único alimento que ingirieron fue un trozo de pan de unos 150 gramos.
Posteriormente se hizo una primera selección donde enviaban a unos prisioneros a la izquierda y otros a la
derecha. El 90% de las personas fueron enviaron a la izquierda que más tarde se dieron cuenta que ese grupo
iba directamente al crematorio. Después llegó el momento de la desinfección, donde les quitaron todas sus
pertenencias, Viktor Frankl perdió su manuscrito donde tenía muchas de las investigaciones de su vida. Les
afeitaron todo el cuerpo y les dieron una pastilla de jabón. Después de eso lo único que mantuvieron fue su
existencia desnuda. No tenían ningún enlace material con su vida anterior. Algunas de las primeras reaccionen
posteriores fueron un cierto humor, ya no tenían nada qué perder y hasta bromeaban. Aunque la otra reacción
que tuvieron fue de curiosidad del qué sucedería posteriormente. Había una amenaza de muerte donde en
cualquier momento alguno de los reclusos decidiría irse hacia la cerca eléctrica y lanzarse para suicidarse. Un
colega de Frankl le dijo que mantuviera siempre una apariencia joven y fuerte porque los que no, eran
candidatos perfectos para ser llevados a las cámaras de gas. En la primera fase del shock, el prisionero de
Auschwitz no temía la muerte. Pasados los primeros días, incluso las cámaras de gas perdían para él todo su
horror; al fin y al cabo, le ahorraban el acto de suicidarse
Segunda Fase según Viktor Frankl: Conceptos Básicos de Logoterapia
En este resumen del libro el hombre en busca de sentido, en el segundo capítulo Viktor Frankl describe como
los prisioneros pasan de un “shock”, a una habituación, que se convierte en “una especie de muerte
emocional”, y la apatía (que se podía tomar como autodefensa). Ahí es donde aparecía la nostalgia extrema, al
comparar los niveles tan deprimentes de calidad de vida que podían tener en ese momento. Ya los momentos
en donde ciertos detalles se podían ver como aberraciones, ya se volvían “parte del paisaje”. En otras palabras:
todos los esfuerzos se reducían a lograr sobrevivir. Ciertas necesidades normales que el ser humano necesita
satisfacer se veían literalmente truncadas, como era la parte sexual; ya casi no tenía importancia. Los
sentimientos, ya habían desaparecido por la monotonía diaria. El sueño, era de las cosas que se le tomaba
gran importancia, pues este era el único que podía aislarlos de la cruda realidad. Los golpes y maltratos físicos
se esperaban por el mínimo detalle o sin motivo alguno. Por ejemplo, el no simpatizarle a un kapo (presos que
gozaban de ciertos privilegios y hacían funciones de vigilar), significaba tener, además de una serie de insultos
que venían ya incluidos, trabajo extra y golpes de más. Sin embargo, no todos eran despiadados, podían
incluso tener cierta afinidad con los demás presos, como le sucedió a Viktor Frankl, y eso hacía que pudieran
tener ciertas “ventajas”. Una de esas ventajas para Frankl fue el poder estar muy adelante en la fila para la hora
de la comida, lo cual permitía poder tener los guisantes del fondo. Con esto último se puede decir que el
hambre era un aspecto importante, pues todos sufrían de desnutrición. Lo interesante era observar cómo pese
a ello hablaban sobre banquetes y comidas como las que podían tener antes, al menos, algo más que una
sopa aguada y un pedazo pequeño de pan. Era entonces cuando los temas que trascienden a la realidad se les
buscan dar importancia, y se intentaba por cualquier manera encontrar sentido a la vida.A pesar de las órdenes
rutinarias y del desgano de todos, ellos se aferraron al amor; Viktor Frankl se concentró en el recuerdo de su
esposa, aún sin saber de ella, si estuviera viva o muerta, su esencia permanecía con él: “El amor trasciende la
persona física del ser amado y encuentra su sentido más profundo en el ser espiritual del otro, en su yo íntimo”.
Viktor Frankl también comenta sobre el buen humor, el cual es un arte, pues borra, aunque sea por un
momento todo lo malo, y sobre todo, se convierte en un arma para la supervivencia. Aun si la causa de la risa o
la gracia tuviera un origen algo inusual y a veces macabro. Con todo esto, se puede afirmar varias cosas: Lo
que antes era normal, ahora lo envidiaban de presos; personas que el mundo “normal” no desearía estar en
esa posición. Ellos deseaban el más mínimo alivio, la cosa más insignificante que les diera un poco de placer.
La soledad se volvió parte del anhelo de los prisioneros. Tan solo cinco minutos de soledad para pasar consigo
mismo, era lo que este psicólogo deseaba, y fue a la par de un pozo del campo donde los obtuvo. En cuanto a
los planes de fuga, Frankl menciona que por momentos lo pensaban, y los breves minutos que contemplaban la
situación podía ser casi que agonizante. Él tuvo una vez la oportunidad de poder fugarse, sin embargo, algo en
su interior se movió a que debía quedarse con los enfermos (en el momento que muchos enfermaron de tifus) y
demás presos. Quiso tomar autoridad sobre su destino, aun si este fuese seguir permaneciendo ahí.Parte de
las emociones que se podían dar, de las pocas, era la irritabilidad, causada por el hambre y el mal dormir,
además de la falta de higiene, y la falta de cafeína o nicotina Esto sumado por la parte psicológica, se
consideraban como un don nadie, como si casi no existiésemos. Esta misma irritabilidad se podía reflejar en los
prisioneros de mayor rango, pero se le agregaba los “delirios de grandeza”, lo cual hacía que fueran peores.
Frankl, cuando va cerrando esta fase, menciona y se refiere mucho a la libertad interior. La cual trasciende
cualquier condición, porque es cada persona la que decide que quiere ser, y mantiene su dignidad al seguir
sintiendo como un ser humano. Y por supuesto la función que cumplimos todos, aun cuando el papel que toque
desarrollar sea el del sufrimiento; su destino, un regalo. Esta experiencia, Viktor Frankl la define (según otros
autores), como una experiencia incierta, una “existencia provisional, cuya duración se desconoce”, lo cual
trastornada la verdadera duración del tiempo: Un día podía ser eterno, pero la semana podía ser muy rápida.
Así como la gran duda de si algún día saldrían de allí vs la desesperanza, como marchar hacia su propio
funeral. Dicha desesperanza, en el campo psicológico, debía combatirse mediante alguna meta futura, algún
objetivo al cual aspirar. Ya que, por su propia experiencia, asuntos mínimos se convirtieron triviales, y su mente
no salía de ese círculo diario.Esto lo obligó a pensar en otras cosas, algo que quisiere alcanzar fuera del
campo.Era de gran importancia mirar por encima de la situación actual, para que “el sentimiento que se
convierte en sufrimiento, deje de serlo en cuanto nos formamos una idea clara y precisa del mismo»Y por
supuesto se toma el tema o pregunta por el sentido de vida. Y se resumen en lo siguiente «Lo que importa es lo
que la vida espere de nosotros.Asumir la responsabilidad y cumplir con las obligaciones de cada uno en
Se podría decir, que él cumplió con su función en ciertas ocasiones como lo fue el día que tuvo que dar un
discurso de aliento, a pesar de que él hubiese pasado un mal día. Otro tema que se toca es la “Psicología de
los guardias del campamento”.Viktor Frankl menciona tres puntos: En primer lugar, la precisión del término
“sadismo” entre los guardas. Segundo, se utilizaba esta característica entre los guardas y kapos para que
ejecutaran labores de vigilancia estricta. Y allí se podía observar su “placer macabro”. Tercero, su sensibilidad
estaba por el piso, ya nada los conmovía.Cuarto, algunos guardias si se podían excluir de las características
anteriores, algunos, sí tenían compasión por los presos.

Tercera Fase de El Hombre en Busca de Sentido: Después de la Liberación


Viktor Frankl describe como son las reacciones de los presos luego de su liberación. Lo interesante de todo es
analizar lo que realmente sintieron al caminar y observar que eran libres: NADA. Lo que normalmente las
personas piensan es que brincaron de la alegría y salieron corriendo a recuperar su vida. En realidad,
caminaron lentamente a la salida, aun sin creer lo que realmente estaba pasando, y atónitos, pues durante su
estadía en el lager sus emociones fueron reducidas a meros impulsos. Otra de las cosas comunes que
ocurrieron, relacionado con lo anterior, fue el recuperar las emociones perdidas. Muchos, desarrollaron un
desprecio contra el mundo que los rodeaba, incluso con seres vivos que no tuvieron la culpa de su tragedia.
Pasaron de ser oprimidos y ser opresores. Además, se presentaron dos experiencias debido a la tensión
psicológica: la amargura, al no poder oír palabras de verdadera empatía, ni tampoco reintegrarse a la vida
anterior. Y el desencanto, en donde se daban cuenta que el sufrimiento que tuvo el campo no fue el máximo,
sino que se puede sufrir más, al ver que todo ha cambiado. Y que nunca nada será igual… La meta y objetivo
en el cual muchos se aferraron durante su vida en el campo (un hijo, una esposa), quizás fue solo una ilusión,
ya que todo desapareció.Frankl cierra su historia diciendo: “Después de soportar aquellos increíbles
sufrimientos, uno ya no tenía nada que temer, salvo a su Dios”.

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