PRÓLOGO
Animaladas es, sobre todo, un canto a la li- 7
bertad. Para los protagonistas de esta obra, los
animales del zoo, la libertad es algo desconoci-
do. La llegada de un gorila de África supondrá
para todos ellos el descubrimiento de un mun-
do donde cada cual tiene capacidad de deci-
sión. El gorila desea, por encima de todo, re-
cuperar su libertad, aunque sabe que ser libre
conlleva ciertos peligros. Es por ello por lo
que, en un momento de la obra, afirma: «Pero
yo no quiero vivir aquí encerrado, no puedo vi-
vir entre barrotes de hierro. Prefiero correr ries-
gos, pero ser libre».
En Animaladas descubrimos distintas for-
mas de ver la vida, distintas personalidades
que representan a algunos de los tipos de per-
sonas con los que día a día convivimos: perso-
nas conformistas que no hacen nada para con-
seguir sus sueños (el león); personas que han
vivido mucho, y su experiencia les otorga sa-
biduría (la cebra); personas que se encuentran
confundidas, que aún no se han encontrado
(el avestruz), y por último, personas que con
gran espíritu de lucha se echan a la calle a en-
contrar la libertad, a gritar y a pelear por ella,
pero que, muchas veces, olvidan respetar las
ideas y la forma de ser de los que se encuen-
tran justo a su lado (el gorila).
8 Son cuatro formas distintas de las muchísi-
mas que hay de ver la vida. Pero ¡qué riqueza
más grande que haya tantos modos de sentir
el mundo! Y qué maravilla sería si los respetá-
ramos todos. Porque con el simple gesto de
respetar a los que tenemos a nuestro lado, los
hacemos y nos hacemos más libres.
ARGUMENTO
En el zoo comienza la rutina diaria. El cui- 9
dador lleva a los animales a sus jaulas y lo
prepara todo para la llegada del público.
En la sala de los animales africanos, hay un
león, un avestruz y una cebra. Los dos prime-
ros nacieron en cautividad, y a la cebra la ca-
zaron siendo todavía una cría. No conocen
otra vida más allá de sus diminutas jaulas.
Pero pronto llega un compañero nuevo, el
gorila, que sí ha conocido la libertad en Áfri-
ca, adonde quiere volver a toda costa. Este
animal les hace ver a los demás —no siempre
de buenas maneras— que viven en cautividad,
y les explica lo que es la verdadera libertad.
En un principio, los animales del zoo no de-
sean abandonar lo que han conocido durante
toda su vida, pero, finalmente, deciden esca-
parse. Trazan un plan para encerrar al cuida-
dor dentro de una jaula, aunque después,
como nada en esta vida es fácil, les surge otro
problema: no saben llegar a África. Así que se
ven obligados a recurrir a la magia para poder
comunicarse con el cuidador. Cuando este ha-
bla con los animales y descubre sus deseos, les
explica que, a los que han vivido siempre en
jaulas, ya no puede ofrecerles la libertad: están
demasiado acostumbrados a vivir encerrados
y no sobrevivirían. Al gorila, en cambio, sí pue-
10 de ayudarle, porque, a pesar de advertirle de los
riesgos que corre en África, desea volver allí.
Sin embargo, gracias a una idea de la astuta
cebra, los animales del zoo tendrán en poco
tiempo la posibilidad de vivir en mejores con-
diciones.
PERSONAJES
LEÓN
Nació en cautividad y se crio
en una casa de Almería hasta
que se hizo demasiado grande
y lo llevaron al zoo. Aunque el
cuidador lo presente como un ani-
mal fiero, no haría daño a ningún
otro ser. No sabe cazar, y no se le
pasa por la cabeza el tener que matar
a ningún otro animal para sobre-
vivir. Es conformista, ya que,
a pesar de tener sueños, no lu-
cha por alcanzarlos. En oca-
siones, es algo perezoso.
CEBRA
Es la más anciana de nuestro
zoo y ya casi no recuerda nada
de su infancia en África. Tiene
hijas, pero no sabe mucho de
ellas. Su edad le otorga sa-
biduría. Son muchas las con-
versaciones que ha tenido y
oído. Nuestra cebra lo repite
todo y le gustaría que las co-
sas se hiciesen a su gusto. Es
aventurera y tiene cierta nostal-
gia del pasado.
12 AVESTRUZ
Nació en una incubadora, en el
zoo. Debido a una confusión, los
cuidadores piensan que es una hembra, algo
que le molesta e incomoda. Es sensible y está
empeñado en que todos lo respeten tal como
es. Le gusta estar en el centro de todas las con-
versaciones y, si no es así, pinchar a los demás
para que le tengan en cuenta.
GORILA
Nació en África y, por tan-
to, sabe lo que es vivir en
libertad. Es el revolucio-
nario, el que descubre a
los demás que existe un
mundo más allá de los
barrotes. Tiene grandes ideales
y lucha por conseguirlos. Sin
embargo, muchas veces se muestra poco dialo-
gante e intolerante con los demás.
CUIDADOR
Es cariñoso, pero no parece darse cuen-
ta de la difícil situación de los ani-
males hasta que consigue hablar con
ellos. Finalmente, cuando com-
prende sus necesidades y es cons-
ciente de sus sentimientos, se 13
muestra respetuoso e interesa-
do en que vivan en mejo-
res condiciones.
ESCENIFICACIÓN
DECORADO
Animaladas se desarrolla en un solo espacio, por
lo que su puesta en escena resultará muy senci-
lla. Se debe recrear la sala de un zoo con cuatro
jaulas. En la pared, cuatro puertas conducen a
los habitáculos donde duermen los animales.
Todo esto se complementará con una luz
adecuada para cada momento de la obra.
Cuando aparezca el cuidador, el escenario
debe estar más iluminado, y la luz debe ser
más fría que en los momentos en los que los
animales estén solos. También, al final de la
obra, es imprescindible jugar con la ilumina-
ción para transmitir el poder de la magia.
MÚSICA
Francisco Cortés ha compuesto una canción
16 específica para esta obra. En las acotaciones,
se indica en qué escenas y momentos conviene
utilizarla para que contribuya a la ambienta-
ción deseada. A continuación incluimos la mú-
sica y la letra de la canción:
Animaladas
Melodía
Si libre nací,
por qué estoy yo aquí.
Para sobrevivir,
quiero mi libertad.
Sueño con el tam-tam
que me hace tan feliz
y me hace recordar.
Quiero mi libertad.
17
Quiero volar
y en una nube marchar.
Quiero llegar
a ese lugar donde el cielo
se une al mar.
Para escuchar la canción y obtener más in-
formación sobre la escenificación de la obra, se
puede consultar la página www.chiquishow.es
SUGERENCIAS: LECTURA
E INTERPRETACIÓN
Animaladas es una obra teatral adecuada 87
para niños y niñas de ocho años o más. Sin
embargo, aborda temas complejos, por lo que
requiere que su lectura esté, al menos en par-
te, orientada por el profesor.
Existen dos posibilidades para trabajar el
texto con los alumnos (la segunda implica la
realización de la primera, pero no viceversa):
1) Lectura colectiva dramatizada.
2) Representación.
LECTURA COLECTIVA DRAMATIZADA
Creemos que la lectura dramatizada o decla-
mada es más factible que la representación den-
tro del ámbito escolar (también en campamen-
tos de verano, bibliotecas...), y la consideramos
una actividad más recomendable que fragmen-
tar la obra para representar aquellos episodios
más fáciles de interpretar o memorizar.
Por otra parte, al no exigir memorización,
la lectura permite centrar la atención en la ex-
presión y estar más atento al mensaje de la
obra, en lo que se dice, en cómo se dice...
Para la lectura colectiva dramatizada, en
primer lugar, asignaremos los personajes a los
alumnos-actores.
88 Los personajes pueden ser leídos, en cada
escena, por un alumno o una alumna distinto,
con objeto de que participe todo el grupo.
La lectura dramatizada nos ocupará, sin
duda, varias sesiones. Así pues, indicaremos a
los alumnos la escena o las escenas que vamos
a declamar en cada una. En función de la ex-
tensión o del contenido, podemos anticipar
que una sesión de lectura no podrá exceder de
dos o tres escenas. No olvidemos que una mis-
ma escena puede precisar varias lecturas, que
permitirán al alumnado practicar la declama-
ción y mejorar la interpretación de los perso-
najes. Los actores correspondientes leerán, in-
dividual y previamente, el texto en casa.
Antes de la lectura declamada de esas esce-
nas, los alumnos participantes expondrán al
resto de los compañeros qué aspectos intere-
santes han extraído de su lectura en casa: con-
ducta o ideología de los personajes, desarrollo
o ritmo de la acción, etc. Se trata de que ma-
nifiesten su opinión antes de escuchar la ex-
plicación del adulto (profesor). De este modo,
motivamos en nuestros alumnos la reflexión,
el espíritu crítico y la participación activa,
aunque en algún caso tengamos que matizar
sus observaciones, incluso rebatirlas.
Animaladas es una obra idónea para la refle-
xión y el debate. Además de tratar el tema de la 89
libertad, aborda otros, como la importancia de
aceptar a los que nos rodean tal como son, el
valor de la experiencia, o la necesidad de cuidar
adecuadamente a los animales en cautividad y
de erradicar la caza y la cría ilegal. Al ser tan
variados, en cada sesión, de acuerdo con la ex-
posición de los alumnos, podemos enfocar el
diálogo de diferentes maneras.
REPRESENTACIÓN ESCÉNICA
Una vez acabada la lectura dramatizada, po-
demos preparar la representación, en la que
aconsejamos que se involucre todo el grupo de
alumnos: escenografía, música, atrezo...
La representación puede ser total o parcial.
En este segundo caso, meteremos las «tijeras»,
como tantas veces nos hemos visto obligados
a hacer los docentes, para hacer viable la re-
presentación.
Si elegimos la representación completa (siem-
pre es más deseable), podemos optar por la lec-
tura «disimulada» de los textos (aprendidos
«casi» de memoria). En este caso, la escenogra-
fía y el atrezo son fundamentales, para que los
espectadores no puedan ver el libro en manos
90 del actor.
También, cómo no, podemos sugerir que
memoricen los textos cortos y que, en los lar-
gos, cada actor tenga la síntesis en la mente y
pueda permitirse la libertad de improvisar, si
bien esto necesita mucho más tiempo de ensa-
yo, y no siempre es factible.
Otra posibilidad consiste en repartir los pa-
peles entre varios alumnos, por escenas, como
quizá hayamos organizado la lectura en el
aula.