¿Qué son las drogas?
Las drogas son sustancias químicas que pueden cambiar el funcionamiento de su cuerpo y mente. Incluyen medicamentos
recetados, medicamentos de venta libre, alcohol, tabaco y drogas ilegales.
¿Qué es el consumo de drogas?
El consumo o uso indebido de drogas incluye:
Uso de sustancias ilegales, como:
Esteroides anabólicos
Drogas de club
Cocaína
Heroína
Inhalantes
Marihuana
Metanfetaminas
Uso indebido de medicinas recetadas, incluyendo opioides. Esto significa tomar medicamentos de una manera diferente a la prescrita por
el profesional de la salud. Incluye:
Tomar un medicamento recetado para otra persona
Tomar una dosis mayor que la recomendada
Usar el medicamento de una forma diferente de la que debe hacerlo. Por ejemplo, en lugar de tragar sus tabletas, puede aplastarlas y
luego inhalarlas o inyectarlas
Usar el medicamento para otro propósito, como drogarse
Uso indebido de medicamentos de venta libre, incluyendo usarlos para otro propósito y usarlos de una forma diferente a la que se
supone
El consumo de drogas es peligroso. Puede dañar su cerebro y cuerpo, a veces en forma permanente. Puede herir a las
personas que le rodean, incluyendo amigos, familia, niños y bebés no nacidos. El consumo de drogas también puede
conducir a la adicción.
¿Qué es la drogadicción?
La adicción a las drogas es una enfermedad cerebral crónica. Hace que una persona tome drogas repetidamente, a pesar
del daño que provoca. El uso repetido de drogas puede cambiar el cerebro y provocar adicción.
Los cambios cerebrales de la adicción pueden ser duraderos, por lo que la adicción a las drogas se considera una
enfermedad "recurrente". Esto significa que las personas en recuperación corren el riesgo de volver a consumir drogas,
incluso después de años de no tomarlas.
¿Todos quienes consumen drogas se vuelven adictos?
No todos quienes usan drogas se vuelven adictos. El cuerpo y cerebro de cada persona es diferente, por lo que su reacción
a las drogas también puede ser diferente. Algunas personas pueden volverse adictas rápidamente, o puede ocurrir con el
tiempo. Otras personas nunca se vuelven adictas. Que alguien se vuelva adicto o no depende de muchas cosas, incluyendo
factores genéticos, ambientales y del desarrollo.
¿Quién está en riesgo de la adicción a las drogas?
Varios factores de riesgo pueden hacer que sea más propenso a volverse adicto a las drogas, incluyendo:
Su biología: Las personas pueden reaccionar a las drogas de manera diferente. A algunas personas les gusta la sensación la primera vez
que prueban una droga y quieren más. Otros odian cómo se sienten y nunca lo vuelven a intentar
Problemas de salud mental: Las personas que tienen problemas de salud mental no tratados, como depresión, ansiedad o trastorno de
déficit de atención e hiperactividad (TDAH) tienen más probabilidades de volverse adictas. Esto puede suceder porque el consumo de
drogas y los problemas de salud mental afectan las mismas partes del cerebro. Además, las personas con estos problemas pueden usar
drogas para tratar de sentirse mejor
Problemas en el hogar: Si su hogar es un lugar poco feliz o lo era cuando era niño, es más probable que tenga un problema de drogas
Problemas en la escuela, trabajo o al hacer amigos: Puede usar drogas para distraerse de estos problemas
Andar con otras personas que usan drogas: Ellos podrían alentarlo a probar drogas
Comenzar a consumir drogas cuando es joven: Cuando los niños usan drogas, afecta cómo sus cuerpos y cerebros terminan de crecer.
Esto aumenta sus posibilidades de volverse adicto cuando es adulto
¿Cuáles son las señales de que alguien tiene un problema de drogas?
Las señales de que alguien tiene un problema de drogas incluyen:
Cambiar mucho de amigos
Pasar mucho tiempo solo
Perder interés en sus cosas favoritas
No cuidarse a sí mismos, por ejemplo, no tomar duchas, no cambiarse de ropa ni lavarse los dientes
Sentirse muy cansado y triste
Comer más o menos de lo habitual
Tener mucha energía, hablar rápido o decir cosas que no tienen sentido
Estar de mal humor
Pasar rápidamente entre sentirse mal y sentirse bien
Dormir a horas extrañas
Ausentarse de citas o compromisos importantes
Tener problemas en el trabajo o la escuela
Tener problemas en las relaciones personales o familiares
Argumentos en torno al consumo de drogas en espacios de ocio entre jóvenes argentinos. Victoria Sánchez Antelo. Cita: Victoria
Sánchez Antelo (2013). Argumentos en torno al consumo de drogas en espacios de ocio entre jóvenes argentinos. X Jornadas de
Sociología. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires. Dirección estable:
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De un tiempo a esta parte está surgiendo un debate que durante largo tiempo –por no decir
siempre- pareció inexistente: el de la legalización de las drogas. En los últimos años, en EEUU
más de 15 estados han legalizado la marihuana, y más de una veintena la han legalizado para
propósitos médicos. Hoy, la mayoría de los estadounidenses apoya la legalización de la
marihuana. Pero ¿por qué hemos de apoyar la legalización y libertad de drogas? He aquí 10
razones:
1.- La guerra contra las drogas es financieramente insostenible.
Este marcador cuantifica el gasto en la guerra contra las drogas en EEUU lo que va de año; en
concreto más de 40.000 millones de dólares anuales. No hay que olvidar que todos estos
onerosos gastos los soporta el contribuyente mediante impuestos.
2.- Dejaría los tribunales poder encargarse de los verdaderos delitos.
Me refiero a verdaderas injerencias contra la libertad y propiedad de terceros como robos,
fraudes, o agresiones físicas ya que el acto de consumir drogas no atenta contra libertad o
propiedad ajena. Nos solemos quejar de lo colapsada que está la justicia. No contribuyamos a
ello juzgando crímenes donde no los hay.
3.- Se protegerían otras libertades civiles
En la llamada guerra contra las drogas, múltiples libertades civiles saltan por los aires en el
camino. Registros, invasión de la privacidad, censuras y otras prohibiciones asociadas parecen
casi inevitables en una contienda inacabable. Legalizar las drogas parece parte ineludible de la
restauración de muchas libertades civiles agredidas.
4.- Las drogas serían más seguras
Se ha llegado a considerar que la abrumadora mayoría de muertes por el consumo de drogas se
debe a la falta de dosis estandarizadas, algo que naturalmente haría un mercado abierto.
5.- Se contendría la extensión de enfermedades como el VIH
Como D. R. Blackmon afirma en su obra “Moral Deaths”, la prohibición de las drogas ha
contribuido a la extensión del VIH entre los usuarios de drogas de administración intravenosa.
Otras enfermedades como la hepatitis también aumentan como consecuencia de estas drogas
fuera de cualquier control del mercado legal. Al estar prohibidas las drogas, se ha limitado la
venta de agujas esterilizadas. Legalizando las drogas, serían éstas más seguras y se permitirían
libremente la compraventa de utensilios higiénicos. La legalización de drogas en 2000 en
Portugal ha llevado a reducirse el contagio por VIH entre usuarios de drogas en este país a
prácticamente el mínimo europeo.
6.- Se erosionaría el crimen organizado
Cuando un bien se declara ilegal, ¿quién se encarga típicamente de distribuirlo y ofrecerlo?
Como debería ser obvio, pues aquéllos expertos en saltarse la ley. Los precios además de los
bienes o productos prohibidos suben vertiginosamente, en parte por los elevados costes de
operar al margen de la ley. Así pues, con la prohibición atraemos a los expertos en saltarse la
ley con el atractivo extra de pingües beneficios. Legalizando las drogas, cualquier persona
respetuosa de la ley y el orden podría concurrir al mercado abierto de estos bienes y productos.
Como decía Friedman, la ilegalización estimula la cartelización del mercado de drogas puesto
que no está sometido a una libre competencia.
7.- Se reduciría la corrupción policial
La ilegalización de las drogas genera precios desorbitados, que se traducen en muy elevados
beneficios. Beneficios que la ley, a través de la prohibición, considera ilegales. La corrupción
policial se ve seriamente agravada en el actual escenario prohibicionista, y con ello la propia
policía encuentra un obstáculo a combatir más eficazmente unos bienes que de por sí son
imposibles de eliminar.
8.- Muchos países serían más seguros
Hay regiones y países como Colombia, Nicaragua u otras donde la prohibición de las drogas ha
hecho estragos hasta el punto de cobrarse muchas vidas por parte de organizaciones terroristas.
La legalización de las drogas dejaría de alimentar esas mafias y grupos armados terroristas.
9.- Se reduciría su consumo
Aunque al principio podría parecer extraño, el efecto de atractivo que crea la prohibición
concuerda con la realidad. Por ejemplo, de acuerdo a un estudio sobre adicción a las drogas en
Europa de 2009, los holandeses están entre los que menos tasas tienen de consumo de
cannabis a pesar de estar legalizado en su país.
10.- No se puede prohibir la naturaleza
Prohibir sustancias que existen en la naturaleza es ridículo en tanto que no van a dejar de
existir. El único modo de saber convivir con estas sustancias es legalizarlas, del mismo modo
que el alcohol podría verse como perjudicial para la salud pero su prohibición sólo lleva (y ha
llevado) a todas las consecuencias mencionadas. Igual que sabemos convivir con el alcohol,
debemos saber convivir con cualquier otra sustancia.
Nadie niega lo perjudicial que pueden ser las drogas. La cuestión es reconocer que todo lo
probablemente malo en ellas pasa a ser ciertamente peor con su prohibición.
Libertades propiedad y estado de derecho
28 Comentarios
1.
Pizarro
junio 19, 2015 a las 12:42 pm
Prohibir una realidad, la
Prohibir una realidad, la existencia y consumo de drogas, es imposible, es una arrogancia.
Prohibir una acción objetivamente perjudicial aunque el resultado de la prohibición sea aún peor que la
propia acción, es una estupidez.
Las decisiones arrogantes y estúpidas no han solucionado nada jamás.
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gustavo
abril 20, 2016 a las 5:33 pm
NO se trata de prohibir, sino
NO se trata de prohibir, sino de no legalizar (conceptos distintos)
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2.
Jose María Escorihuela Sanz
junio 20, 2015 a las 5:58 am
1.- Se atenta contra la
1.- Se atenta contra la libertad individual de las personas. empezando por el cuerpo de uno mismo del que
somos soberanos y la propiedad que usamos para producir, distribuir o consumir drogas.
2.- Se elimina el rol (que al final resulta ser una estúpida cruzada moral) que justifica la existencia de éste
Estado terapéutico y hace más grande su poder en nuestras vidas.
3.- Posibilita la acumulación de un «saber hacer» con las drogas (cómo tomarlas, oportunidades culturales
que se abren…)
4.- El daño que produce el consumo de drogas no justifica la prohibición si es que no castigaríamos ese daño
directamente al margen que fuese causado por las drogas.
5.- No estamos legitimados a secuestrar y enjaular a gente por estar involucrada en las drogas. Y si no lo
estamos nosotros, tampoco el Estado.
6.- No tiene sentido castigar la venta y no el consumo, si las drogas se prohíben por el daño derivado del
consumo, los vendedores son meros cómplices de los consumidores. A mi al menos, me parece absurdo
castigar a los cómplices y no a los autores del «crimen».
7.- Principio de caveat emptor vs Estado protector terapéutico
8.- Echo en falta leer mecanismos que eviten la selección adversa.
Me da la sensación que el artículo (que me gusta, sólo es una crítica constructiva) cae en el error atacar la
prohibición como algo demasiado ineficaz. Si se pudieran prohibir de forma efectiva, sin corrupción y a bajo
coste, la cantidad de argumentos disminuiría bastante.
El libre mercado de drogas no es bueno porque sea más «seguro» o «barato», es bueno porque reconoce
una parcela de la vida privada intocable de la gente en la que desarrollamos multitud de hábitos aún por
descubrir y legítimos, sin que todos caigamos en una destrucción apoteósica que justifique la prohibición.
Se ve bastante bien en el punto 10:
«10.- No se puede prohibir la naturaleza
Prohibir sustancias que existen en la naturaleza es ridículo en tanto que no van a dejar de existir. El único
modo de saber convivir con estas sustancias es legalizarlas, del mismo modo que el alcohol podría verse
como perjudicial para la salud pero su prohibición sólo lleva (y ha llevado) a todas las consecuencias
mencionadas. Igual que sabemos convivir con el alcohol, debemos saber convivir con cualquier otra
sustancia.
Nadie niega lo perjudicial que pueden ser las drogas. La cuestión es reconocer que todo lo probablemente
malo en ellas pasa a ser ciertamente peor con su prohibición.»
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3.
Jose María Escorihuela Sanz
junio 20, 2015 a las 6:31 am
Y:
Y:
9.- Se desestigmatiza a un colectivo en el sentido de que se le reconoce su actividad más como «una forma
de vida» que como «una enfermedad que debe tratarse y evitar».
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4.
cesar
junio 20, 2015 a las 2:06 pm
Excelente Lozano y buenos
Excelente Lozano y buenos los comentarios de Pizarro y Escorihuela.
Pero me quede con ganas de aportar un humilde granito de arena sobre el tema.
Creo que las drogas gozan de la protección de los estados (Ya me lo veo venir a Bastiat).
Solo con ver que en Colombia las FARC llevan ya ¡Cincuenta años! matando militares y civiles ( 15 a 85) ;
sobornando y extorsionando a encumbrados políticos en su lucha por hacerse con el gobierno y sin embargo
, todos los gobiernos hasta la fecha ,todos sin excepción , después de cada «guerra al narcotráfico» , siguen
con un periodo no menos extenso de «negociaciones» con estos asesinos a los que tratan y reciben en el
palacio de gobierno como a toda una institución política.
Esto es tan extraño que hace sospechar de una clara y poderosa razón que traspasa el orden legislativo de
mantener la clandestinidad de las drogas. Las fuerzas armadas colombianas reciben suministros bélicos de los
mismos que proveen a la FARC. El gobierno es el principal acreedor de las inmensas fortunas confiscadas a
los guerrilleros que se financian con el narcotráfico. Ni hablar de las fortunas que el gobierno estadounidense
confiscó en cuentas de paraísos fiscales de testaferros americanos.
Si se liberara la droga su precio internacional caería a un nivel ni remotamente rentable para la casta política
“democrática” de los países productores como la del principal cliente, EEUU.
La casta democrática (sí, el estado ) es solo temporal y tratan de saquear lo que puedan mientras puedan, por
eso un libertario odia al estado democrático. ¿No seria mejor para nuestra libertad , patrimonio y salud, un
gobierno parlamentario monárquico? ( Hoppe)
Seguro que un monarca, por su propia seguridad, ya habría liberado las drogas para acabar con las
tremendas guerras del narcotráfico y sus masivos asesinatos a civiles como en Chiapas y toda sud América.
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EN CONTRA DEL USO DE MARIHUANA