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ENSAYO2

El documento discute la relación entre derecho y argumentación. Explica que el derecho es una realidad social compleja que depende de la práctica social. El razonamiento jurídico involucra tanto consideraciones políticas como morales. Con el tiempo, el modelo formal del derecho ha sido reemplazado por uno material que considera la justicia y los principios constitucionales. El método jurídico implica argumentación basada en la jerarquía normativa y los principios que dan sentido a las reglas.
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El documento discute la relación entre derecho y argumentación. Explica que el derecho es una realidad social compleja que depende de la práctica social. El razonamiento jurídico involucra tanto consideraciones políticas como morales. Con el tiempo, el modelo formal del derecho ha sido reemplazado por uno material que considera la justicia y los principios constitucionales. El método jurídico implica argumentación basada en la jerarquía normativa y los principios que dan sentido a las reglas.
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ENSAYO

“Sobre Derecho y argumentación”


La asociación entre los conceptos de "derecho" y "argumentación" es un tema antiguo
(y olvidado) que ha adquirido una relevancia muy importante en los últimos años. Por
ello, más allá de estos datos, lo que realmente importa es la creencia en el 'razonamiento
jurídico', que es un factor clave para actualizar y mejorar la práctica jurídica y su
enseñanza. En algunos sistemas de derecho civil, esto va acompañado de un cambio
estructural conocido como "constitucionalización del orden jurídico". De hecho, el
constitucionalismo en los países europeos y latinoamericanos desde la Segunda Guerra
Mundial hasta la actualidad ha provocado cambios fundamentales en el campo del
estado de derecho.
Un modelo adecuado para explicar la estructura legal de un sistema jurídico es el
modelo de reglas. Las reglas deben entenderse como la norma que conecta la
descripción cerrada del caso con la solución normativa. Los ideales normativos son
típicos, es decir. normas generales y cerradas, cuya aplicación no requiere ningún tipo
de consideración o evaluación real. Las normas abiertas son lagunas en los estatutos,
cuya presencia en el sistema legal puede ser el resultado de habilidades legislativas
insuficientes o la simple delegación del poder normativo del cuerpo legislativo al cuerpo
implementador.
Las normas abiertas, que exigen una compensación a sus destinatarios, significan
siempre desviaciones del ideal normativo de seguridad jurídica, de la previsibilidad de
las consecuencias jurídicas de las acciones. Con el fin de arrojar luz sobre la estructura
del ordenamiento jurídico, debe tenerse en cuenta que además de las normas también
existen los principios jurídicos. Es decir, hay normas que definen soluciones canónicas,
pero no definen casos. Los principios así entendidos dan sentido a las "reglas". Por un
lado, llevan a que sean vistos como instrumentos para la protección y promoción de
determinados bienes jurídicos, y por otro lado, son vistos como el resultado de un
"equilibrio, transacción o compromiso" entre principios. el tema que regulan.
Esto significa que la dimensión valorativa y justificativa de la ley se vuelve
imprescindible. Cuando quienes están llamados a aplicar la ley se enfrentan a casos no
reglamentados, es decir, casos en los que no hay reglas para resolverlos, entonces actúan
como legisladores y crean una solución. No existe una distinción clara entre el
razonamiento político o moral y el razonamiento jurídico. Esta modificación de la
relación entre razonamiento político y razonamiento jurídico es muy evidente cuando
asumimos que el canon de interpretación "interpretar la constitución según la ley" se
sustituye por el canon "interpretar la ley según la constitución".
De la valoración de la validez formal de la norma a la distinción entre la validez formal
y la validez material de la norma. El derecho es "creado", y la existencia de normas
jurídicas depende de la ocurrencia de hechos condicionales sobre la creación. Por tanto,
una ley puede tener cualquier contenido porque no se identifica por su contenido, sino
por su forma. La identificación de las normas jurídicas es una cuestión de forma, y la
fuente de las normas determina su legitimidad.
La legitimidad de las normas, acciones y decisiones es una cuestión jurídica central. En
un estado de derecho, el libre albedrío por sí solo no justifica ninguna autoridad, ni
siquiera la legislativa. Por eso, se ha dicho muchas veces que el concepto de soberanía
en los estados constitucionales está en crisis, que ha perdido todo su papel explicativo y
probatorio. Entonces, no es solo que ahora haya más argumentos, o que la necesidad de
argumentos legales haya aumentado, por lo que se necesita una teoría de los
argumentos. Entonces, la pregunta no es "argumento legal" sino "Derecho como
argumento".
El derecho suele verse como una realidad social muy compleja y cambiante que
trasciende por completo de la idea de que la existencia, estructura y contenido de la ley
están determinados fundamentalmente por la opinión de quienes hacen uso de la ley (ya
sean beneficiarios, partícipes o simples usuarios). Por tanto, el derecho no es algo
externo al sujeto, sino algo muy dependiente de su propia práctica social. En este
sentido, no existe contradicción entre la objetividad de la ley (normas y procedimientos)
y su práctica. Esto supone una revisión radical del propio concepto de conocimiento
jurídico, que deja de pretender ser meramente descriptivo (sin implicación valorativa y
normativo), y pasa a ser una reconstrucción de la práctica social.
“El método jurídico como argumentación jurídica”
Para explicar lo que generalmente se entiende por el método jurídico, me parece
necesario esbozar de antemano, por ello el derecho se caracteriza a menudo porque la
cultura jurídica dominante siempre ha sido normativa; se trata de exponer brevemente
las notas centrales a partir de las cuales suele caracterizarse el Derecho siendo un
fenómeno social, cuya complejidad no está en duda.
En este sentido, la fenomenología jurídica del Derecho es inusualmente rica y diversa.
Abarca temas, acciones, hechos, relaciones, instituciones, actos de gobierno, edificios,
cosas, prácticas sociales, autoridad, etc.; es decir, tiene muchas formas diferentes. Pues
bien, cuando decimos que la cultura jurídica dominante es normativa, queremos decir
que ha tenido en cuenta que el derecho, aunque muy complejo y con múltiples
manifestaciones, es objetivo en la norma.
Según esta visión, el derecho no es sólo un conjunto de normas, sino un sistema de
normas. El criterio básico para crear una unidad que represente el sistema de normas es
la jerarquía de las normas, es decir, no todas las normas están al mismo nivel, pero
algunas normas están jerárquicamente por encima de otras; cuanto más cuentan, más
valor tienen como normas formadoras de validez.
En este momento surge la idea del poder normativo de las normas jurídicas. La
autoridad, potestad reglamentaria y capacidad se confieren en el sentido de que son
exclusivas; el poder legislativo se confiere sólo a aquellos a quienes se le confiere. Por
ejemplo, el poder o la autoridad de un juez para dictar sentencias a menudo distingue a
un juez de otros ciudadanos: el poder de dictar sentencias pertenece solo a la persona a
quien se le confieren. Hay un asunto más sobre el que me gustaría llamar su atención.
El constitucionalismo estricto plantea una cuestión recurrente para la teoría
constitucional y política: la relación entre el poder constitucional y el soberano. El poder
constitucional es un poder extraordinario condenado al fracaso, pues todos los poderes
constitucionales las constituciones modernas son también constituciones reglamentarias;
es decir, incluyen partes dogmáticas además de lo que los constitucionalistas llaman
partes orgánicas. Por lo tanto, el control normativo del orden jurídico con la
constitución como fuente del derecho es más integral.
COCLUSIONES
Por tanto, el derecho no es algo externo al sujeto, sino algo muy dependiente de su
propia práctica social. En este sentido, no existe contradicción entre la objetividad de la
ley como normas y procedimientos; y su práctica. Esto significa que el propio concepto
de conocimiento jurídico debe ser revisado por completo, ya que deja de pretender ser
meramente descriptivo (sin significado valorativo y normativo), y reconstruye la
práctica social en beneficio de todos.
No es difícil ver el significado de todo esto para el concepto de método y razonamiento
jurídico; en parte porque, a mi modo de ver, esto significa que la crisis del modelo
jurídico formal tiene más que ver con la noción de autoridad (algo que es obligatorio
porque proviene de la autoridad legítima) que con hacer el modelo material más acorde
con la idea de justicia (que es obligatorio por serlo para la protección y/o promoción de
bienes y/o valor jurídico). Esta es una de las claves para entender la importancia de la
teoría de la argumentación en los últimos años.

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