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Supuestos Básicos de Bion en Grupos

El documento resume los supuestos básicos de Wilfred Bion sobre el funcionamiento de los grupos. Explica que Bion observó ciertas regularidades en los grupos, incluyendo la "valencia" o afinidad entre personas, y el "efecto grupo" donde individuos actúan en bloque. También describe los tres supuestos básicos que estructuran los grupos: dependencia, ataque y fuga, y emparejamiento. El supuesto de dependencia involucra a una figura central que satisface las necesidades del grupo, representando la imago del padre bueno

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Supuestos Básicos de Bion en Grupos

El documento resume los supuestos básicos de Wilfred Bion sobre el funcionamiento de los grupos. Explica que Bion observó ciertas regularidades en los grupos, incluyendo la "valencia" o afinidad entre personas, y el "efecto grupo" donde individuos actúan en bloque. También describe los tres supuestos básicos que estructuran los grupos: dependencia, ataque y fuga, y emparejamiento. El supuesto de dependencia involucra a una figura central que satisface las necesidades del grupo, representando la imago del padre bueno

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SUPUESTOS BASICOS
W. Bion

[email protected]
www.contencionemocional.com
SUPUESTOS BÁSICOS
WILFRED BION

Bion es discípulo de Melanie Klein. Originariamente psiquiatra de las Fuerzas


Armadas "Britá nicas, es convocado por éstas durante el desarrollo de la Segunda Guerra
Mundial. para la atenció n de los soldados afectados por "neurosis traumá tica de guerra": se
trata de combatientes que, sin haber sido heridos en el \ frente, está n afectados por fuertes
desequilibrios emocionales.
La contemplació n de escenas de muerte y mutilació n, la pérdida de camaradas, la
visió n del horror en todas sus formas, les han inferido profundas marcas que Bion intentará
restañ ar en el hospital de campañ a con el objeto de devolverlos al frente medianamente
reestructurados.
Acostumbrado a los tratamientos individuales, y frente a la cantidad de soldados
afectados, Bion se ve obligado a implementar tratamientos grupales. En este sentido
encontramos aquí una técnica similar, tanto en su estructura como en su causació n, a la que
pusiera en prá ctica Pichó n Riviere cuando se aleja del psicoaná lisis ortodoxo para
"democratizar" los tratamientos.
Con la experiencia acumulada y terminada la guerra, Bion continú a con la atenció n
de agrupamientos, no ya de soldados, sino de individuos voluntarios dispuestos a ser
observados en reuniones de intercambio: El objetivo es simple: comprender las leyes que
gobiernan el funcionamiento de los grupos y extraer conclusiones con vistas a la
formulació n de una teoría.
Recurriendo al método científico -observar hechos reiterados, hipotetizar acerca de
ellos y contrastar las hipó tesis con la realidad Bion comienza a observar ciertas
regularidades, presentes en cualquier tipo de grupos. A la primera de ésas regularidades la
llamó "valencia".
Valencia es un término extraído de la química: dos elementos, dos substancias,
pueden combinarse en base a cierta afinidad denominada valencia. Se trata de una unió n, de
un lazo que liga dos entidades.
Por otra parte y aquí encontramos la primera gran diferencia con la visió n
Pichoniana surge el "efecto grupo".
Para Bion allí donde se juntan dos o má s desconocidos, ocurre algo, se instala una
novedad de orden vincular" y operacional a la que llamó efecto grupo. En funció n de ello, los
integrantes comienzan a actuar en bloque para dar respuesta al problema que
eventualmente tengan entre manos.
Recordemos que la Psicología Social de nuestro medio se sitú a en otra posició n:
hasta tanto no se establezca la mutua representació n interna es decir, la internalizació n del
otro por parte de cada integrante no hay allí grupo sino serie. De modo que para Bion hay,
entre las personas que recién se conocen, una ligazó n instantá nea, la valencia, cuyo
resultado es la `acció n en bloque, es decir, el efecto grupo. Otra de las regularidades que
Bion encuentra en los grupos viene a desmentir ciertas conductas neuró ticas: el retaceo en
la colaboració n, tan comú n en estas estructuras clínicas, parece disolverse en los á mbitos
grupales. Como cuarto ingrediente, aparece cierta falta de registro de los integrantes
respecto de la propia responsabilidad en lo que hace al clima grupal. Los estados
compartidos de felicidad, agresividad, tristeza o miedo son atribuidos a la entidad grupal,
mientras que es ignorado el aporte de cada uno al clima predominante.
LAS IMAGOS

Para comprender en profundidad los desarrollos fundamentales de Bion en relació n


a los grupos, es necesario precisar qué entendemos por imago. Llamamos así a ciertas
imá genes prototípicas inconscientes que porta cada sujeto. Son ellas, principalmente,

1: La imago materna 2: La imago paterna 3. La imago fraterna

Imago es una palabra que resulta de la contracció n de "imitago", vocablo latino que
significa imitar.
Las imagos son pasajes fantaseados de seres reales al mundo interno, por lo que, como
imá genes, se cristalizan en el psiquismo con las deformaciones propias de tales
internalizaciones.
Los tres momentos del Complejo de Edipo se centran en estas tres imagos. El sujeto en
formació n transita desde la díada o célula narcisística -imago materna a la tríada donde el
padre ejerce su funció n de corte -imago paterna- para luego separarse también del padre por
mediació n de sus pares -imago fraterna.

LOS GRUPOS DE SUPUESTO BÁSICO

Quizá la mayor contribució n de Bion a la comprensió n de los grupos sea lo que ha


dado en llamarse "supuestos bá sicos".
Hablar de supuestos remite a hipó tesis, pero no se trata aquí de la hipó tesis del
científico, sino a la del integrante.
Entendemos por supuesto bá sico a una situació n grupal fantaseada en la que cierta
escena inconsciente deviene en comú n denominador. Bion determinó la existencia de tres
supuestos bá sicos, tres situaciones grupales que, sin conciencia por parte dé sus integrantes,
estructuran el acontecer del grupo. Decimos "estructuran" porqué se trata de escenas
dotadas de todos los ingredientes dramá ticos capaces de organizar al conjunto.,
Hay allí, en lo latente, una escenografía, un cierto guió n o trama argumental y
personajes encarnados-por actores. Frente al caos que supone la interacció n de un nú mero
dado de personas que no se conocen, emerge una ley organizativa, una estructura dotada de
cierta coherencia capaz de conjurarlo.

Son los supuestos bá sicos: -Dependencia -Ataque y fuga -Emparejamiento

SUPUESTO BÁSICO DE DEPENDENCIA


La escena que subyace a este supuesto bá sico se estructura en funció n de una figura
central, el líder, de quien depende el resto de los integrantes: En lo manifiesto, el líder
suministro a su base social algo que satisface una necesidad grupal, por ejemplo informació n
teó rica; los integrantes concentran sobre el líder su demanda y el diagrama grupal adopta
una configuració n fuertemente radial:
En lo latente, par su parte, se estructura una escena inconsciente de la que todas
participan: el líder personifica la imago del padre bueno; éste suministra amor a un
conjunto de infantes que demandan satisfacció n inmediata y plena.
Cuando decimos padre bueno, no estamos hablando de un valor absoluto sino de lo que
para ese grupo significa bondad. Puede, por ejemplo, tratarse del jefe de una banda
delictiva, donde la bondad puesta en juego está en funció n de los valores internos del
grupo.
El supuesto bá sico de dependencia puede ser rastreado prá cticamente en todos los
grupos, pudiendo este padre ser una figura interna, externa o de borde, como son los casos
del líder emergente, el conductor de masas o el coordinador respectivamente.
En Psicología de las masas y aná lisis del Yo Freud aborda el segundo caso. Considera al
líder de masas como alguien cuyas condiciones personales lo ubican en un lugar tomado
como el del Ideal del Yo por cada uno de los integrantes de esa masa. Entre estos distintos
yoes, previamente aislados en la defensa de la propia individualidad, se establece un lazo de
hermandad en funció n de la adoració n del líder, tomado como modelo de identificació n.
Distintos autores plantean que las religiones se fundan sobre el supuesto bá sico de
dependencia.
El propio Freud, al explicar la conducta adulta en relació n a improntas infantiles,
opina ' que los movimientos de fe tienen su raigambre en la dupla niñ o-padre, puesta en acto
en el vínculo .entre el creyente y su Dios.
La estructura del supuesto de dependencia facilita por su universalidad el manejo
que no só lo desde lo religioso, sino también desde lo político, lo econó mico, lo publicitario,
lo militar, puede ejercerse sobre pequeñ as o vastas porciones de la sociedad.
Del padre bueno, personaje supuesto omnipotente, se espera todo: amor, alimento,
informació n, contenció n, seguridad, la solució n de todos los problemas; la satisfacció n de
toda necesidad.

SUMINISTRO DEMANDA
Así corno para Freud el líder ocupa un lugar central en virtud de su propia
personalidad, de acuerdo a la visió n de Bion es un producto grupal. Para Pichó n Riviére, en
cambio, se conjugan ambas instancias: su verticalidad lo personal, lo propio del sujeto y la
horizontalidad -la necesidad grupal. Como en la constitució n de todo rol, hay allí tanto una
asunció n como una adjudicació n.
Debemos agregar, a propó sito de la visió n de la Psicología Social, que si bien existen
momentos grupales en los que la emergencia de un líder se hace necesaria, cuando el
grupo efectivamente trabaja el líder es la tarea.
En el supuesto bá sico de dependencia predomina la oralidad, ya que se trata de una
estructura cimentada en el modelo alimentario: Todo aquello que el líder suministra
metaforiza el alimento, y esto lo podemos ver en la estructura que subyace a una clase
teó rica tradicional, donde alguien investido de un saber vierte, como en un sistema de vasos
comunicantes uno lleno y los otros vacíos un caudal de conocimientos en los integrantes de
una masa á vida de informació n.
Cuando en los grupos la demanda al líder obtiene respuesta bajo la forma de algú n
tipo de suministro, predomina entre los integrantes dos tipos de silencio: el que llamamos -
"nutricia", donde campean la incorporació n y la elaboració n, y el "reverencial", propio de la
devoció n reinante,
Esta oralidad puesta en juego es de succió n, aunque no tarda en instalarse la oralidad
canibalística en que los integrantes intentan vaciar al líder. Es posible que lo logren, si el
personaje central no hace un manejo adecuado de la diná mica demanda-suministro. En ese
caso se instala _un clima depresivo donde la fantasía reinante es de decepció n por cuanto se
comprueba que el líder no dio lo que de él se esperaba.
Este quiebre entre expectativas y resultados conduce al derrocamiento del líder; dado
que la adjudicació n de omnipotencia choca contra una realidad humana, la idealizació n
original deriva par lo general en la denigració n y la destitució n.

SUPUESTO BÁSICO DE ATAQUE Y FUGA


La segunda instancia estructurante que Bion postula no se fundamenta en la faz
positiva .del amor sino en la amenaza. Frente a un peligro el grupo tiene dos opciones: atacar
o huir (aunque cabría identificar una tercera, paralizarse).
La imago principal que aquí se instala es también la paterna, pero en lo que remite al
padre terrible.
El clima es de hostilidad, de desconfianza, de resentimiento. Los miedos bá sicos
tambié n llamados ansiedades bá sicas a la pérdida y al ataque, está n presentes. Así como en el
supuesto bá sico de dependencia predomina la sensació n de pertenecer al mejor grupo y
localizació n de todo enemigo en el afuera, en el supuesto de ataque y fuga el enemigo es
interna.
El rol principal ligado a este tipo de grupos es el de chivo emisario, con frecuencia
asociado a un enemigo externo que por su intermedio ha establecido una especie de quinta
columna. Cuando Sartre analiza lo grupal en el marco de la Revolució n Francesa, lo dice
claramente: "un grupo necesita para constituirse, en ciertas ocasiones, de un enemigo afuera
y un sospechoso adentro". Este "necesitar" remite a un hecho incontrastable: los roles son
funcionales y situacionales, está n al servicio. de necesidades grupales concretas.
Observemos que' tambié n este supuesto bá sico puede servir a la manipulació n de las
personas cuando de Poder se trata. En la Alemania de la década del 30 el Estado y la sociedad
se estructuraban alrededor de este supuesto en concordancia con el de dependencia en un
corte, gran parte de la masa se ligaba en torno a un líder carismá tico que encarnaba ciertos
ideales de raza y nacionalidad; en otro, una minoría era depositaria de los males que,
precisamente, separaban a los liderados de esos ideales, y por lo tanto debía ser destruida. En
este caso la condició n' de chivo emisario deja lugar a la de chivo expiatorio, que supone no
só lo la segregació n sino tambié n la muerte.

SUPUESTO BÁSICO DE EMPAREJAMIENTO


El tercer organizador, grupal de Bion es el supuesto bá sico de emparejamiento. En un
principio Bion supone que para esta estructura en alguna medida relacionada con el supuesto
de dependencia la masa pone sus ojos en una pareja: Las imagos centrales en juego son, por
lo tanto, materna y paterna. .
La fantasía inconsciente que aquí opera es la de escena primaria, y no en vano hemos
hablado de "poner los ojos"; ya que se trata de la contemplació n del coito parental: Debemos
esta conceptualizació n a Melanie Klein quien desarrolló la idea de "imago dé los padres
acoplados" en un coito permanente.
En los grupos Bion, lo descubrió má s tarde no necesariamente se trata de una pareja
amorosa: podría haber un dú o que intercambia informació n teó rica o dialoga sobre temas
del grupo, y hasta una situació n futura donde centrar ciertas expectativas. El clima
predominante es de placidez esperanzada, ya que en la fantasía inconsciente cabe la idea
del Mesías.
A diferencia del supuesto de dependencia, aquí la solució n de todos los problemas
grupales vendrá de la mano de ese Mesías, que metaforiza para el caso de dos miembros en
pleno intercambio- el producto del diá logo del dú o. Es como si el grupo expectante asistiese
al alumbramiento de una solució n salvadora o la revelació n de un enigma, y para ello
hubiera que esperar el desarrollo de dicho diá logo.
La pasividad de los integrantes podría homologarse a la del supuesto de dependencia,
ya que en ambos casos la delegació n es absoluta.
Cabría preguntarse por qué, tratá ndose de un triá ngulo ambos líderes y el resto del
Grupo el clima es distendido y no de celos. En los celos presentes en el supuesto de
dependencia porque cada integrante ve en cualquier otro una amenaza al vínculo personal
con el líder .hay un riesgo puesto en juego, en cambio frente a una pareja capaz de
engendrar un Mesías hay un mayor nivel de hermandad y una cierta renuncia a la
satisfacció n inmediata.
Tambié n este supuesto es habitualmente utilizado consciente o inconscientemente
desde el Poder y se corporiza en el matrimonio del líder.
Es preciso distinguir entre el supuesto de emparejamiento, donde ambos líderes
intercambian desde el acuerdo, de las situaciones grupales donde dos integrantes de peso
intercambian desde el desacuerdo. Dado que en estos casos cada uno de los líderes para- ser
tal debe contar con cierta base social, la disputa plantea una divisió n en el conjunto. Este
divorcio en ciernes se denomina "sesgo"; cuando desde un clima de sesgo se pasa a la
fractura del grupo, la situació n emergente dos grupos se denominan "cisma".

SUPUESTO BÁSICO Y TAREA


Como se ha dicho, las fantasías inconscientes— que subyacen a las estructuras' dé
supuesto bá sico son arcaicas, infantiles, remiten a un deseo profundo y a vínculos
primarias con imagos; en lo manifiesto hay afectos extremos, pasividad y delegació n.
Esto determina el cará cter regresivo de las situaciones en las que el grupo "rasa a
supuesto bá sico".
Para Bion la antítesis del grupo de supuesto bá sico es el grupo de trabajo. .

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