Son requisitos sencillos, pero necesarios, para que el resto de los factores
puedan funcionar adecuadamente. Además, el modelo de Hax y Majluf habla
de la importancia lograr una integración en todos los miembros dentro de la
estructura organizacional y hacerles partícipes de las estrategias adoptadas,
en función de los valores de la empresa.
Aquí entra en juego otro elemento que es el de la visión de la organización, es
decir, el objetivo que tiene marcado para alcanzar a medio y largo plazo. Esa
visión será el marco que deberá tenerse en cuenta a la hora de seleccionar y
establecer las estrategias de las que hablábamos. Es así como se van
conectando todos los elementos, según el modelo de Hax y Majluf.
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Además, los autores dictan que, para poder implementar la visión de la
empresa como un elemento compartido por todos sus miembros, hay que
ser preciso en la ejecución de todas las tareas administrativas, de manera
que la comunicación sea fluida y todo el mundo tenga acceso a la información
de forma sencilla y adecuada. El equipo responsable de los recursos humanos
tendrá una especial relevancia en esta misión.
Pero no solo se deben tener en cuenta las vías de comunicación oficiales
de la empresa, pues las vías informales son a veces igual o más
importantes, y para la cuestión de la visión, resultan primordiales. Por eso, la
organización deberá ser consciente de estas otras formas de transmitir la
información y tratar de hacer uso de ellas, gracias a los miembros del equipo
que tengan acceso a las mismas.
Una vez lograda la implementación de la visión en todos los componentes de
la empresa, y con un clima organizacional óptimo, la compañía estará lista
para tratar de conseguir lograr las metas que se ha fijado a lo largo de ese
proceso.