Hecho por: Cristina Serrano, Paula Gutiérrez,
Leticia Madurga y Adriana Liñán
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MALTRATO INFANTIL: DEFINICIÓN Y TIPOLOGÍAS.
● ¿Qué se entiende por maltrato infantil?
Según el Observatorio de la Infancia, es una acción, omisión o trato negligente, no
accidental, que priva al niño o la niña de sus derechos y bienestar, que amenaza o
interfiere su ordenado desarrollo físico, psíquico o social y cuyos autores pueden ser
personas, instituciones o la propia sociedad.
● ¿Cuáles son las modalidades de maltrato infantil?
Se definen cuatro tipos básicos de abuso: abuso físico (es decir, cualquier comportamiento
no intencional que expone al niño a daño físico, enfermedad o dolencia), negligencia (no
satisfacer las necesidades del niño y no cumplir con los deberes de custodia, cuidado y
protección, por ejemplo, descuido de su salud, higiene o nutrición), abuso y/o abandono
emocional (todas estas conductas, generalmente verbales o de actitud, que causan o
pueden ser psicológicamente dañinas para los niños, tales como: rechazo, descuido,
intimidación , violencia doméstica, falta de satisfacción de sus necesidades emocionales y
afectivas, necesidades de socialización, desarrollo positivo de la autoestima, estimulación...)
y abuso sexual, tanto físico como no físico.
Por otro lado, cabe señalar que la violencia puede presentarse prenatalmente y causar daño
al feto (por ejemplo, por hábitos tóxicos de los padres, alcoholismo, consumo de drogas,
falta de supervisión médica o incluso agresiones físicas al feto o la madre embarazada) y
después del nacimiento, las formas anteriores incluyen en él.
También la violencia depende del autor, así podemos hablar de violencia doméstica (si la
comete el mismo familiar), violencia extrafamiliar (si la comete alguien ajeno a la familia),
violencia institucional. (cuando la institución no puede garantizar suficiente atención al niño)
y Social (cuando se combinan varios factores sociales/contextuales, no se puede garantizar la
protección y atención al niño). En todo caso, la violencia tiene consecuencias inmediatas y
negativas para el adecuado e integral desarrollo de los niños, con consecuencias inmediatas,
a mediano y largo plazo.
● ¿Qué se entiende por ¨maltrato infantil leve o moderado¨?¨
La situación no es urgente ya que existen indicadores físicos, psicológicos y/o sociales de
maltrato que se pueden abordar educativamente en el entorno socio familiar del menor.
Los contenidos de esta publicación pueden ser reproducidos y difundidos libremente
citando su procedencia.
● ¿A qué nos referimos cuando hablamos de ¨maltrato grave?
La situación es aguda. Presencia de indicadores de violencia física, psicológica y/o social
Poner en peligro la integridad y el bienestar de los menores.
Los criterios para determinar la gravedad del abuso son:
Tasas y niveles de vulnerabilidad de los niños. Para evaluar la vulnerabilidad de un niño, se
deben evaluar los siguientes factores:
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La cronicidad y frecuencia del maltrato, el contacto del abusador con el niño, las
características y circunstancias del niño, la relación entre el abusador y el niño si tiene algún
tipo de discapacidad, las características del padre o cuidador principal y el niño.
características del entorno familiar y si se buscó ayuda, para quién, cuándo y cómo.
Hay que tener en cuenta dos parámetros:
La gravedad teniendo en cuenta el tipo de lesión y la vulnerabilidad del menor. Determinar
la probabilidad de repetición del maltrato, teniendo en cuenta la cronicidad y frecuencia, la
disponibilidad del maltratador hacia el niño, las características del comportamiento del
menor, el tipo de relación entre el cuidador principal y el niño, las características del niño,
los padres y el niño para niños. , familiarización con el entorno.
Esta clasificación y sus implicaciones para el cuidado de menores definen dos cadenas
distintas de vías institucionales para el cuidado y la intervención social, que se explican en
detalle a continuación.
Uniformidad de abordaje o procedimiento, en caso de riesgo leve o moderado de violencia:
se da aviso al área social del municipio, donde se evalúa cada caso y se toman las medidas
correspondientes para apoyar al menor y a la familia. Vía o procedimiento de emergencia, si
la institución estatal protectora de menores en la comunidad autónoma necesita atención
especial, evaluación de abandono y la Ley núm. 1/96 adopción de medidas de protección.
Ambos programas existen en todas las comunidades autónomas.
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CONSECUENCIAS DEL MALTRATO INFANTIL
● ¿Qué secuelas puede dejar en el adulto haber sido maltratado pequeño?
Las consecuencias varían de una situación a otra. El impacto de la violencia depende de
muchos factores: tipo de comportamiento, relación víctima/agresor, frecuencia, respuesta
ambiental... Plantearon la hipótesis de que, si no se abordan de manera rápida y adecuada,
habría consecuencias inmediatas y, a veces, crónicas. Si bien es común que algunos patrones
de comportamiento se aprendan y repitan, la transmisión de la violencia de generación en
generación (es decir, la víctima se convierte en abusador) no se observa en todas las
situaciones.
Las víctimas de abuso infantil tienen consecuencias a mediano y largo plazo. Estos efectos
pueden ser físicos y/o psicosomáticos y afectan los dominios emocional y afectivo,
conductual y social de la víctima. Pueden provocar psicopatología, el desarrollo de
problemas de conducta, comportamientos agresivos, de riesgo y desadaptativos, pero lo
más importante, están relacionados con una pérdida fundamental de confianza en uno
mismo y en los demás, provocan síntomas depresivos, provocan dificultades en las
relaciones sociales con los demás, en relaciones afectivas y dependiendo del tipo de
violencia es de carácter sexual.
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PREVENCIÓN
● ¿Cómo se pueden prevenir los malos tratos infantiles?
Las consecuencias de las situaciones de abuso son graves y debemos trabajar para
prevenirlas. Primero, la sociedad necesita entender que el abuso infantil es una realidad más
común de lo que nos gustaría admitir. En segundo lugar, las comunidades y los profesionales
involucrados con niños y jóvenes deben estar capacitados para reconocer las señales de
abuso. La denuncia de sospechas es muy importante para la movilización de recursos que
puedan garantizar la integridad y el cuidado del niño. Tercero, los padres deben tener la
oportunidad de desempeñar sus funciones de manera positiva y constructiva. Los programas
de desarrollo de habilidades parentales y las escuelas de crianza son la base.
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PROTOCOLO DE ACTUACIÓN EN CASOS DE MALTRATO INFANTIL
● ¿Qué es el Protocolo Básico de Intervención contra el Maltrato Infantil?
Siguiendo la recomendación del Comité de los Derechos del Niño de la ONU a España en
2002 (10), el Pleno del Observatorio de la Infancia del entonces Ministerio de Trabajo y
Asuntos Sociales aprobó en 2007 un módulo de referencia para desarrollar un protocolo de
actuación en casos de maltrato infantil (2). Este documento básico se publicó en 2008 y se
distribuyó a todas las comunidades autónomas como referencia a la hora de formular sus
propios acuerdos en sus territorios, ya que se han transferido competencias en este sentido
a las comunidades autónomas.
● ¿Cuáles son las fases del Protocolo?
Los protocolos de actuación frente al maltrato infantil deben incluir medidas para garantizar
que las autoridades competentes coordinen los esfuerzos globales de atención a las víctimas
de maltrato infantil en los siguientes ejes de intervención social, tal y como se describe en el
Protocolo Básico de Intervención para la Prevención del Maltrato Infantil del Observatorio
de la Infancia:
1. Detección.
2. Notificación.
3. Evaluación.
4. Intervención y tratamiento.
5. Seguimiento.
A continuación, nos centraremos en los dos primeros (divulgación y notificación), que
afectan a ciudadanos y profesionales. El Anexo resume los objetivos, la eficacia y el marco
legal del Protocolo Básico de Medidas de Prevención del Maltrato Infantil.
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DETECCIÓN
La primera condición necesaria para proteger a un niño, niña o joven en situación de
vulnerabilidad y que él y su familia reciban la ayuda necesaria es ser conscientes de que esa
situación de vulnerabilidad está pasando. En general, esta es una de las características de los
esfuerzos de protección de la niñez, y se diferencia de otros esfuerzos en el sector social,
donde la víctima (víctima o abusador), que no es el problema, se refiere a su situación
donde es evidente y pregunta . asistencia o protección, pero esto debe ser hecho por un
agente externo o miembros de su propia familia
La mayoría de los casos de maltrato infantil no son detectados directamente por los propios
servicios sociales, sino que las denuncias suelen proceder de personas y profesionales que
están en contacto regular o frecuente con sus familias y conocen su situación.
Los casos descubiertos y denunciados suelen ser los más graves y evidentes (por ejemplo,
casos de abuso físico grave o negligencia). Pero otras situaciones que también requieran la
intervención de los servicios sociales y sean consideradas tan graves y perjudiciales para la
salud de los niños y jóvenes como las anteriores, las mantendremos en el anonimato.
Esta situación debe ser corregida con esfuerzos conjuntos, porque el maltrato se vuelve
crónico y el niño o adolescente pasa más tiempo sufriendo el problema, disminuyen las
posibilidades de recuperación del daño, aumenta la probabilidad de consecuencias negativas
en la vida. permanente. Como resultado, su futuro se verá seriamente afectado.
● ¿Qué es la detección?
Descubrir significa "determinar o identificar un posible abuso infantil". Esto debe ser
lo antes posible y debe incluir situaciones en las que se produzcan abusos, así como
situaciones de riesgo potencial.
● ¿Qué relación hay entre detección y notificación?
La detección y la denuncia son dos conceptos inseparables, ya que la detección es la
primera condición para poder intervenir en estas situaciones y ayudar
potencialmente a las familias y los niños que las padecen. La notificación, por su
parte, es una obligación para los ciudadanos y profesionales que se encuentran
recogidos en la normativa aplicable.
● ¿Cuáles son las fuentes de detección? ¿Quién puede detectar una situación de
maltrato?
El protocolo básico de intervención del Observatorio Infantil para la prevención del
maltrato infantil establece que las pruebas se pueden realizar:
➢ Por la población total
➢ Por profesionales que tratan con menores: servicios sociales municipales o
municipales, educadores, sanitarios, policías, consejeros de ocio, etc.
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● ¿Cuáles son los objetivos de la detección?
1. Detección oportuna de todos los casos de niños, niñas y jóvenes vulnerables
o en riesgo de serlo.
2. Crear, coordinar y gestionar una red de agentes sociales, que realicen las
funciones mencionadas de forma coordinada y complementaria a los
servicios de protección a la infancia.
● ¿Por qué no se detectan las situaciones de maltrato?
Hay factores asociados con la revelación del abuso infantil que dificultan su
detección, como la dificultad de distinguirlo del daño no intencional o la falta de una
definición que lo identifique fácilmente.
1. Desconocimiento de cuáles son las situaciones de desprotección infantil
Una respuesta para la acción
El maltrato infantil es un problema cuya importancia recién se ha
comenzado a reconocer. El abuso infantil toma muchas formas.
2. Desconocimiento de las consecuencias del maltrato infantil
Una respuesta para la acción
El abuso infantil puede causar lesiones permanentes o incluso la
muerte. Pero en la mayoría de los casos, es el desamor, los
insultos, la descalificación, el desprecio, etc. lo que realmente
lastima al niño. El abuso también puede dañar seriamente tu
personalidad.
Los efectos negativos del abuso pueden durar años o incluso toda
la vida. No es causal, pero los niños que son abusados cuando
niños tienen más probabilidades de convertirse en padres
abusivos.
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3. Descripción incorrecta de las causas del maltrato infantil. Considere que los
padres/madres abusadores son "monstruos" que no aman a sus hijos y
pertenecen a una clase social marginal
Una respuesta para la acción
No hay una sola razón para el abuso infantil. Los padres abusivos
son aquellos que se encuentran en situaciones fuera de su
control. El maltrato infantil es un problema que no discrimina por
nivel económico, religión, raza, etc., si bien es cierto que algunos
colectivos parecen más vulnerables por sus condiciones de vida o
valores.
Presión social, dificultades económicas y laborales, malas
condiciones de vivienda, muchos hijos, estrés, aislamiento social,
malestar psicológico, conflictos matrimoniales, etc. son factores
que contribuyen al estrés de los padres y pueden conducir a la
violencia. Sin embargo, la mayoría de los padres abusivos aman a
sus hijos y los hijos aman a sus padres.
4. Desconocimiento de indicadores de diferentes tipos de maltrato infantil y
dificultades para diagnosticarlos. Muchos casos ni siquiera son identificados
Una respuesta para la acción
Las investigaciones sobre casos de abuso infantil deben iniciarse lo
antes posible para tener una mejor oportunidad de resolver el
problema y ayudar a los niños y sus familias. Cuanto más tarde se
detecte el caso, más difícil será recuperarse, e incluso puede ser
demasiado tarde para salvar y proteger al niño.
5. Atribución de la desprotección a costumbres y prácticas culturales
Una respuesta para la acción
Independientemente de los valores culturales familiares, todos los
niños tienen ciertas necesidades básicas (físicas, emocionales,
cognitivas y sociales) que deben ser satisfechas.
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6. Recuerde que nadie tiene derecho a interferir en la forma en que los padres
crían y cuidan a sus hijos. La privacidad familiar
Una respuesta para la acción
Los niños no son propiedad privada de los padres. El hecho de ser
padre/madre no significa poder tratar a un niño de la manera que
uno desee. En los casos de maltrato los padres hacen daño a sus
hijos. Nadie puede tolerar que eso ocurra.
7. Evitación de responsabilidad directa de intervenir en las situaciones de
maltrato infantil
Una respuesta para la acción
Todos somos parte del Sistema de Protección. Los profesionales
de los Servicios Sociales necesitan la colaboración de toda la
sociedad para identificar a los niños que pueden estar
sufriendo malos tratos.
En el cuadernos de bienestar infantil en la colección núm 3 (Mitos y prejuicios
sobre el maltrato infantil, 2010) las creencias más comunes que dificultan la
detección y denuncia del maltrato infantil también son argumentos.
● ¿Cómo se puede detectar una situación de maltrato?
La detección del abuso se trataba originalmente de detectar e identificar signos
específicos de abuso. Antes de continuar, hay que hacer una distinción clave. Las
inspecciones pueden ser realizadas, por un lado, por los ciudadanos y, por otro lado,
por profesionales de determinados ámbitos (educación, sanidad, policía, sociedad y
poder judicial). Evidentemente, el nivel de conocimiento requerido para el indicador
debe ser diferente. Tal y como se recoge en el documento Maltrato infantil:
Definición de Caso, Notificación y Registro en el Observatorio del Niño, “los
profesionales deben tener un conocimiento suficiente de los signos, síntomas,
pruebas complementarias, etc., necesarios para sospechar y determinar dicho
diagnóstico, como mediciones. que aparecen en este asunto.
Curiosamente, los ciudadanos tienen dos objetivos con este concepto de
indicadores:
➢ Por un lado, pueden reconocer la naturaleza del problema para poder
solucionarlo.
➢ Por otro lado, disponen de información científica, comparativa y fiable sobre
cómo distinguir situaciones de maltrato infantil para poder identificar casos
de maltrato potencial o real.
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Como se indica en el documento de referencia del Observatorio de la Infancia, estos
indicadores se refieren al abuso físico y conductual de los niños y los
abusadores/compañeros, que puede adoptar muchas formas.
● ¿Tengo que estar seguro/a de que existe una situación de maltrato para poder
notificar?
Como comentábamos anteriormente, los residentes y los profesionales necesitan
diferentes niveles de conocimiento sobre los indicadores. Se supone que los
profesionales con formación especializada en este campo deberían estar más
familiarizados con las señales de maltrato que el público en general. Sin embargo, no
es necesario identificar el abuso, ya que la comisión es responsable de detectar y
verificar el abuso. La sospecha de que un niño o joven está en riesgo es suficiente
para cumplir con las obligaciones legales de información. En definitiva, todos tienen
la responsabilidad compartida de revelar el riesgo o la verdad.
● ¿Cómo se puede detectar que un niño suele ser maltratado si no hay evidencias
físicas en ese momento?
Como ya hemos mencionado, el abuso físico es sólo una de las tantas formas que a
veces tienen consecuencias más graves para los niños. Entonces, cuando hablamos
de abuso infantil y su verificación, no debemos limitarnos a la evidencia física. Este
sentido impide la detección de otras formas de abuso menos conocidas asociadas
con consecuencias más graves e incidentes más frecuentes.
Las situaciones violentas se pueden reconocer tanto por signos físicos como por
sentimientos y comportamiento. En este sentido, cabe señalar que la presencia de un
indicador no significa directamente un abuso, ya que puede ser causado por varios
factores. Por ello, es necesaria la intervención de un especialista cualificado para
valorar individualmente el caso y sus circunstancias. Por otro lado, todos los
profesionales que trabajen directa o indirectamente con niños y jóvenes no sólo
debemos comprender la realidad del maltrato infantil, sino también conocer los
indicadores que nos pueden hacer sospechar que estamos ante un caso de maltrato
infantil.
Cambios irrazonables y permanentes en el comportamiento del niño, su reacción
ante situaciones, su tono emocional, cierto tipo de comentarios y discursos o el uso
de términos sexuales inadecuados a su nivel de desarrollo y educación, agresividad y
hostilidad o su inhibición, pasividad y aislamiento, evidencia de que sus necesidades
afectivas, emocionales, educativas, de socialización, o necesidades relacionadas con
la higiene, la nutrición, la salud, o la formación de hábitos positivos no están
suficientemente satisfechas y saludables, posiblemente otras, indica que el niño se
encuentra frente a una situación relacionada con la violencia.
Finalmente, cabe señalar que las formas de abuso no suelen ocurrir de forma aislada,
sino que a menudo se superponen, lo que deja a los niños expuestos a diferentes
formas de abuso al mismo tiempo.
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● ¿Cómo debo actuar con el niño, niña o adolescente si conozco una situación de
maltrato infantil?
A veces el adulto que identificó el caso pudo haber tenido algún contacto con el niño
o joven, y otras veces es el niño quien revela su propia condición.
Pautas básicas para actuar con el niño, niña o adolescente en caso de tener
conocimiento de una situación de Maltrato Infantil
1. Hablar en privado con niños, niñas, adolescentes en un lugar tranquilo y
cómodo.
2. Siéntate cerca de tu hijo, no detrás de un escritorio, y si es posible
adáptate a su mundo según su edad (por ejemplo, en una silla pequeña).
3. Sea amable con los niños y mantenga un contacto "no amenazante"
donde esté permitido.
4. Confíe en su hijo y asegúrese que confía en él. Expresiones como
"Lamento que te haya pasado esto" pueden ser apropiadas.
5. Enfatice que el niño no es responsable del abuso, utilizando frases como
"Tú no eres responsable de lo que pasó".
6. Haz que se sienta orgulloso de pedir ayuda y comunicarse.
7. Dígale que es normal que tenga miedo y preocupación.
8. Honesto y sincero. Sea honesto, no haga promesas que luego no podrá
cumplir.
9. Discuta con el niño las posibles acciones futuras de los servicios de
protección infantil.
10. Ser positivo con el chico o chica, expresar confianza en que todo saldrá
bien, que todo estará antes de tiempo…
11. Para la familia, los servicios sociales, la protección de menores...
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VALORACIÓN DEL CASO
Usando la información recopilada durante las etapas de notificación y evaluación, el equipo
profesional evalúa el caso y refina las decisiones adicionales basadas en esto. En esta
sección, consideramos algunas cuestiones relacionadas con las fases posteriores a la
divulgación y notificación.
● ¿Qué sucede después de la notificación?
Una vez notificado un caso y según la modalidad (rutinaria o urgente), se valorará la
situación y todos los factores que la rodean. Esta evaluación puede ser realizada
simultáneamente por varios departamentos, como atención primaria, equipos de salud
mental, educación general y de atención temprana y equipos de orientación
psicopedagógica (EOEP) en educación infantil y primaria, así como departamentos de
orientación laboral en centros de secundaria. , policía local y ayuntamientos. departamento
sociales. servicios.
● Sin evidencia de abuso u otros factores de riesgo identificados: Se abrirá un
caso y se notificará a la persona o entidad que denunció el caso el motivo de
su cierre.
● Abuso no probado, pero otros factores de riesgo confirmados: se
implementarán las salvaguardas apropiadas. Esta intervención será
coordinada con el equipo directivo y/o servicio y el pediatra de cabecera.
● Confirmación de maltrato leve o moderado: Se realizarán una serie de
actuaciones específicas en función de las diferentes áreas implicadas.
● Confirmación de maltrato grave: El procedimiento será el mismo que en el
caso anterior.
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