AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
QUEJOSO Y RECURRENTE: **********,
POR CONDUCTO DE SU DEFENSOR
PÚBLICO FEDERAL LUIS BOLÍVAR
REALPE AVIÑA.
PONENTE: MINISTRO JUAN LUIS GONZÁLEZ ALCÁNTARA CARRANCÁ
SECRETARIA: ROSALBA RODRÍGUEZ MIRELES
COLABORÓ: EUNICE DELGADILLO BRISEÑO
SUMARIO
********** y otro, fueron vinculados a proceso por el delito privación de
la libertad personal para cometer el delito de robo, imponiéndoles
como medida cautelar prisión preventiva oficiosa. Durante el
desarrollo del procedimiento, el Defensor Público Federal de **********
solicitó la celebración de una audiencia para el cese y sustitución de la
medida cautelar mencionada, al haber transcurrido más de dos años
sin que le fuera dictada sentencia. La Jueza de Distrito Especializada
en el Sistema Penal Acusatorio del Centro de Justicia Penal Federal
en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Oriente, negó el
cese y sustitución de la medida cautelar de prisión preventiva
oficiosa, por considerar que el inculpado se encontraba en la
hipótesis de excepción respecto a su ejercicio de defensa. Inconforme,
la defensa interpuso recurso de apelación, del cual tocó conocer al
Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, en el cual
se confirmó la negativa de la Jueza de Control, al estimar que existía
una restricción constitucional expresa para ello. En contra, el Defensor
promovió demanda de amparo indirecto, en la que, en sus conceptos
de violación, se inconformó con la interpretación realizada por el
Tribunal Unitario del párrafo segundo, de la fracción IX, Apartado B,
del artículo 20 de la Constitución Federal. Substanciado el
procedimiento, el Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer
Circuito, negó la protección constitucional. El quejoso interpuso
recurso de revisión, respecto del cual, el Quinto Tribunal Colegiado en
Materia Penal del Primer Circuito reservó jurisdicción a esta Suprema
Corte para decidir sobre la interpretación realizada por el Tribunal
Unitario de amparo.
CUESTIONARIO
¿Procede revisar la duración de la prisión preventiva oficiosa que
prevé el artículo 19 constitucional, en el plazo de dos años a que
se refiere la fracción IX, Apartado B, del artículo 20 de la Carta
Magna y, en su caso, determinar si cesa o se prolonga su
aplicación?
Ciudad de México. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, en la sesión correspondiente al nueve de febrero de
dos mil veintidós emite la siguiente:
SENTENCIA
Mediante la que se resuelven los autos relativos al amparo en revisión
315/2021, interpuesto por **********, en contra de la sentencia dictada
el treinta de marzo de dos mil veintiuno por la Magistrada del
Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, en
el juicio de amparo indirecto **********.
I. ANTECEDENTES1
1. Hechos. El veintiséis de junio de dos mil dieciocho, siendo
aproximadamente las dieciséis horas con veinte minutos, ********** y
**********, al encontrarse en calles de la Colonia **********, ********** de
la **********, interceptaron una camioneta marca **********, tipo
**********, color **********, con logotipos de la empresa **********,
privando de la libertad a la víctima de iniciales ********** con la finalidad
de apoderarse del vehículo.
2. No obstante, fueron detenidos en flagrancia y puestos a disposición de
un Agente del Ministerio Público de la Ciudad de México.
3. Audiencia inicial. El veintiocho de junio de dos mil dieciocho se llevó
a cabo la audiencia inicial ante el Juez de Control adscrito a la Unidad
de Investigación Número Diez del Sistema Penal Acusatorio del
1
Parte de los antecedentes expuestos en el presente apartado, fueron retomados del expediente
electrónico de la causa penal ********** del índice del Centro de Justicia Penal Federal, con sede en
el Reclusorio Oriente, visible en el Sistema Integral de Seguimiento de Expedientes SISE.
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de
México, dentro de la carpeta administrativa
**********, quien calificó de legal la detención de los imputados bajo la
hipótesis de flagrancia. Posteriormente, se formuló imputación en su
contra y a petición de la defensa, se determinó resolver su situación
jurídica en las 144 horas siguientes. Consecuentemente, les impuso la
medida cautelar consistente en prisión preventiva oficiosa.
4. Continuación de audiencia inicial. El tres de julio de dos mil
dieciocho, el Juez de Control, dictó auto de vinculación a proceso en
contra de ********** y otro por el delito de privación de la libertad
personal para cometer el delito de robo,2 perpetuado en agravio de
la víctima de identidad reservada de iniciales ********** y **********,
Sociedad Anónima de Capital Variable.
5. Declinación de competencia. En audiencia de veinticuatro de abril de
dos mil diecinueve, Carlos Cuevas Ortiz, Juez del Sistema Procesal
Penal Acusatorio de la Ciudad de México, en funciones de Juez de
Control, se declaró no competente para conocer del proceso y remitió
la carpeta a un Juez Federal.3
6. En auto de ocho de mayo de dos mil diecinueve, el Centro de Justicia
Penal Federal en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio
Oriente, radicó el asunto bajo el número de causa **********. Así, el
nueve de mayo siguiente, la Jueza de Control adscrita a dicho Centro,
aceptó la competencia declinada y convalidó las actuaciones
realizadas en la carpeta administrativa ********** del índice de la
Unidad de Investigación Número Diez del Sistema Penal Acusatorio
2
Previsto y sancionado en e artículo 9, fracción I, inciso d), y agravado conforme a lo establecido
en el artículo 10, párrafo inicial, fracción I, incisos b) y c); ambos de la Ley General para Prevenir y
Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro, Reglamentaria de la Fracción XXI del artículo 73 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
3
Lo anterior al estimar que el patrimonio afectado era propiedad de la empresa con participación
de recursos federales **********.
3
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, entre ellas, el
auto de vinculación a proceso y la medida cautelar de prisión
preventiva oficiosa.
7. Cierre de investigación. El veinte de agosto de dos mil diecinueve,
se llevó a cabo la audiencia para determinar el plazo de investigación
complementaria, de lo cual, fueron autorizados cuatro meses, mismos
que concluirían del veinte de diciembre siguiente.
8. Por audiencia de veintitrés de diciembre de dos mil diecinueve, se
autorizó una prórroga para el plazo de investigación complementaria
por dos meses más. Así, el veinte de febrero de dos mil veinte, se
declaró cerrada la investigación.
9. Solicitud del cese de la medida cautelar. Por escrito de veintiuno de
julio de dos mil veinte, el Defensor Público Federal, solicitó audiencia
para debatir el cese de la prisión preventiva oficiosa y la sustitución de
la medida cautelar.4
10. Dicha audiencia se celebró el veintitrés de julio de dos mil veinte, en la
cual, la Jueza de Control determinó negar el cese de la prisión
preventiva oficiosa, al estimar que el imputado se encontraba en la
hipótesis de excepción, pues si bien la prisión preventiva ya había
excedido de dos años, ésta continuaba prolongándose por el ejercicio
4
Anterior a ello, el cuatro de febrero de dos mil veinte, la defensa de ********** solicitó una
audiencia para debatir la revisión de la medida cautelar, bajo el argumento de que había excedido
el plazo razonable de dos años para ser juzgado. Sin embargo, por auto de seis de febrero
siguiente, el Juez Administrador del Centro de Justicia Penal Federal, desechó de plano la
solicitud, en virtud de que a la fecha en que inició la medida cautelar, aún no habían transcurrido
los dos años a los que alude el artículo 165 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
En contra, el Defensor interpuso a la par, recursos de revocación y apelación. Los cuales, el
primero de ellos se declaró infundado, en tanto que el segundo se tuvo por admitido. No obstante,
el Quinto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, lo declaró improcedente.
A su vez, en contra del auto de desechamiento del recurso de revocación, el Defensor promovió
juicio de amparo indirecto, del cual tocó conocer al Juez Tercero de Distrito de Amparo en Materia
Penal del Primer Circuito, quien lo radicó con el número **********. El cual, según se advierte del
SISE, fue sobreseído el diecisiete de agosto de dos mil veinte, ordenándose su archivo el cinco de
octubre del mismo año.
4
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
de su defensa.
11. Apelación. Inconforme, el Defensor interpuso recurso de apelación,
del cual correspondió conocer al Magistrado Titular del Sexto Tribunal
Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, quien lo registró bajo el
número de Toca **********.
12. Mediante resolución de dieciocho de noviembre de dos mil veinte, se
confirmó la resolución impugnada, bajo el argumento de que existía
una restricción constitucional expresa para hacer cesar la prisión
preventiva oficiosa, tratándose de un delito de secuestro, ya que no
era posible imponer una medida cautelar distinta.
13. Demanda de amparo. El nueve de diciembre de dos mil veinte, por
escrito presentado vía electrónica ante el Sexto Tribunal Unitario en
Materia Penal del Primer Circuito, **********, por conducto de su
Defensor Público Federal, el licenciado Luis Bolívar Realpe Aviña,
promovió amparo indirecto contra las autoridades y actos siguientes:
“-Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer
Circuito; y,
-Director del Reclusorio Varonil Oriente, con sede en la
Ciudad de México.
De quienes reclama:
“IV.- ACTO RECLAMADO:
a. Del Licenciado Luis Pérez de la Fuente, Magistrado de
Circuito, Titular del Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal
del Primer Circuito:
i. La resolución de dieciocho de noviembre de dos mil veinte
(18/11/2020), emitida en el Toca de Apelación **********, con
la que se confirmó la determinación de veintitrés de julio de
dos mil veinte (23/07/2020), mediante la cual la licenciada
Beatriz Moguel Ancheyta, Jueza de Control adscrita al
Centro de Justicia Penal Federal, con sede en el Reclusorio
Preventivo Varonil Oriente, negó el cese de la medida
cautelar de prisión preventiva oficiosa, al haber transcurrido
en exceso el plazo razonable de 02 años.
5
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
b. Del Director del Reclusorio Varonil Oriente:
i. Derivado del acto reclamado a la ordenadora, la vigencia y
ejecución de la prisión preventiva oficiosa en perjuicio del
imperante.”
14. Mediante oficio remitido el diecisiete de diciembre de dos mil veinte, el
Magistrado del Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer
Circuito, envió la demanda correspondiente ante la Oficina de
Correspondencia Común de los Juzgados de Distrito de Procesos
Penales Federales y de los Tribunales Unitarios en Materia Penal del
Primer Circuito con sede en el Reclusorio Oriente.
15. Trámite del juicio de amparo. Por razón de turno, la Magistrada
Titular del Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer
Circuito, conoció de la demanda de amparo y mediante proveído de
dieciocho de diciembre de dos mil veinte, ordenó registrarla con el
número **********.5
16. Concluido el trámite, la audiencia constitucional se llevó a cabo el doce
de marzo de dos mil veintiuno, y por sentencia terminada de engrosar
el treinta del mismo mes y año, la Titular del Tribunal Unitario
determinó:
“[…] ÚNICO. La Justicia Federal no ampara ni protege a
**********, contra los actos y autoridades precisadas en el
considerando segundo de esta ejecutoria […].”.
17. Interposición del recurso de revisión. Inconforme con dicha
determinación, **********, por conducto de su Defensor Público
Federal, mediante escrito presentado el diecinueve de abril de dos mil
5
En ese propio proveído, declinó competencia al Quinto Tribunal Unitario en Materia Penal del
Primer Circuito, al estimar que era éste quien debía conocer del asunto en virtud de que se
encuentra en la misma sede del que emitió el acto reclamado. No obstante, aquél no aceptó la
competencia y planteó consulta ante la Comisión de Creación de Nuevos Órganos del Consejo de
la Judicatura Federal, quien finalmente determinó que era el Cuarto Tribunal Unitario en Materia
Penal del Primer Circuito, quien debía conocer del asunto.
6
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
veintiuno, en el Portal de Servicios en Línea del
Poder Judicial de la Federación, interpuso recurso
de revisión.
18. El recurso fue admitido el veintiocho de abril siguiente, por la
Presidencia del Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer
Circuito, bajo el número de expediente **********.
19. Resolución del Tribunal Colegiado. Por sentencia dictada en sesión
virtual de dieciocho de junio de dos mil veintiuno, el Quinto Tribunal
Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, determinó lo siguiente:
a) En el considerando séptimo, realizó el estudio de la totalidad de
los aspectos de legalidad preparatorios y previos al fondo; para
posteriormente, resolver que los autos debían remitirse a la
Suprema Corte de Justicia de la Nación. Lo anterior, tomando
como base el contenido de la jurisprudencia 1a./J. 85/2002
emitida por la Primera Sala de la Corte, visible a página 207 del
Tomo XVI, diciembre de 2002, Novena Época del Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, de rubro: “REVISIÓN EN
AMPARO INDIRECTO. SI EL TRIBUNAL COLEGIADO DE
CIRCUITO NO AGOTA EL ESTUDIO DE TODAS LAS CAUSAS
DE IMPROCEDENCIA QUE IMPIDAN ANALIZAR EL PROBLEMA
DE CONSTITUCIONALIDAD PLANTEADO, DEBE
DEVOLVÉRSELE EL EXPEDIENTE PARA QUE LO HAGA
(ACUERDO GENERAL 5/2001 DEL TRIBUNAL PLENO DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN).”6
b) Después de realizar dicho análisis, determinó que tanto la
autoridad señalada como responsable, como la Magistrada de
Amparo, realizaron una interpretación directa no solo del
contenido del artículo 20 Constitucional (vinculado con el mandato
de libertad en los casos en que el justiciable haya permanecido
más de dos años en prisión preventiva), sino también con las
diversas porciones constitucionales 1, 19 y 29. Esto, con el fin de
desentrañar su alcance y sentido normativo mediante el método
interpretativo sistemático o jurídico, lo que, a juicio del Tribunal
6
Publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XVI, Diciembre de 2002,
página 207, registro 185321.
7
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Colegiado, implica per se, una interpretación directa de la
Constitución.
c) Situación suficiente, dijo, para establecer que la Suprema Corte
de Justicia de la Nación reasuma su competencia originaria, con
el fin de determinar qué derecho o cuáles son las condiciones de
prevalencia de las normas constitucionales en conflicto. En apoyo
a lo anterior, citó el contenido de la jurisprudencia 1a./J. 63/2010
de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
de rubro: “INTERPRETACIÓN DIRECTA DE NORMAS
CONSTITUCIONALES. CRITERIOS POSITIVOS Y NEGATIVOS
PARA SU IDENTIFICACIÓN.”7
d) Por lo anterior, determinó que no era procedente analizar la
legalidad de la sentencia que negó el amparo y protección de la
justicia federal, pues subsiste el problema de interpretación
constitucional y, en estas circunstancias, es necesario determinar
si de las normas fundamentales en cuestión, efectivamente, se
advierte una excepción a la petición del accionante de amparo
que no permite que obtenga su libertad constitucionalmente
prevista por las razones que invoca.
e) Consecuentemente, consideró necesaria la intervención de esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación, con fundamento en los
artículos 94 y 107 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, 83 de la Ley de Amparo, y 10 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y los puntos
Segundo, fracción III; Tercero; Cuarto, fracción I, incisos A), B) y
C) y Noveno, fracciones I, II y III, del Acuerdo General 5/2013 del
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, relativo a la
determinación de los asuntos que conservó para su resolución y
el envío de los de su competencia originaria a las Salas y a los
Tribunales Colegiados de Circuito.
f) Asimismo, señaló que no advertía causa de reposición del
procedimiento que hubiese trascendido al fallo ni de
sobreseimiento en el juicio de amparo de origen.
g) De igual forma, enfatizó, al carecer de competencia legal para
resolver los aspectos destacados en dicha ejecutoria, lo
procedente era dejar a salvo la competencia originaria de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, y remitir el toca de
amparo en revisión.
7
Publicada en la página 329, Tomo XXXII, agosto de 2010, del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, número de registro 164023.
8
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
h)Finalmente, se reservó el análisis y determinación
de legalidad del acto reclamado y su ejecución,
hasta en tanto se tuviera conocimiento de la
resolución que emitiera la Suprema Corte de Justicia de la
Nación.
20. Trámite del amparo en revisión ante este Alto Tribunal. Por
acuerdo de quince de julio de dos mil veintiuno, el Presidente de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que ésta asumía
competencia originaria para conocer del recurso de revisión y lo
admitió a trámite.
21. Asimismo, se ordenó turnar el asunto al Ministro Juan Luis González
Alcántara Carrancá y enviar el expediente a la Primera Sala para
efectos de su avocamiento. Esto último tuvo verificativo en acuerdo de
ocho de octubre de dos mil veintiuno.
II. COMPETENCIA
22. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es
legalmente competente para conocer del presente recurso de revisión,
con fundamento en lo dispuesto en los artículos 107, fracción VIII,
segundo párrafo de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; 81, fracción I, inciso e), y 83 de la Ley de Amparo;
conforme a lo previsto en los Puntos Segundo y Tercero del Acuerdo
General Plenario 5/2013 publicado el veintiuno de mayo de dos mil
trece, vigente a partir del día siguiente, en virtud de que se interpuso
en contra de una sentencia dictada por un Tribunal Unitario en la
audiencia constitucional de un juicio de amparo indirecto, en el que
subsiste en el recurso el problema de constitucionalidad. Además,
resulta innecesaria la intervención del Tribunal Pleno, en virtud de que
el asunto versa sobre la materia que es la especialidad de esta
Primera Sala.
9
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
III. OPORTUNIDAD Y LEGITIMACIÓN
23. Resulta innecesario analizar la oportunidad del recurso de revisión ni
la legitimación de quien lo interpuso, pues de estos temas se ocupó el
Tribunal Colegiado de Circuito que previno en su conocimiento.
IV. PROCEDENCIA
24. El recurso de revisión es procedente, ya que se interpuso en contra de
una sentencia dictada por un Tribunal Unitario en la audiencia
constitucional de un juicio de amparo indirecto, en el que se reclamó
una resolución que derivó de la interpretación directa de un precepto
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
25. Asimismo, no se advierte que en el caso se actualice alguna causal
adicional de improcedencia que impida a esta Suprema Corte de
Justicia de la Nación pronunciarse sobre los temas que son de su
competencia.
V. ESTUDIO DE FONDO
A. Cuestiones necesarias para resolver el asunto.
26. A continuación, se sintetizan los conceptos de violación planteados por
el Defensor del quejoso, las consideraciones emitidas por el Tribunal
Unitario al resolver el juicio de amparo indirecto **********, así como los
agravios hechos valer por el recurrente, relativas a la interpretación
directa del artículo 20, Apartado B, fracción IX, segundo párrafo, de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
10
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
27. Conceptos de violación. De la lectura de la
demanda de amparo se advierte que el Defensor
del quejoso hizo valer en su concepto de violación único, respecto a la
interpretación del precepto que nos ocupa, lo siguiente:
a) Manifestó su disenso con lo resuelto por el Tribunal Unitario
responsable, con base en dos preguntas: 1) ¿cuál es la
interpretación y alcance que debe darse al artículo 20, Apartado
B, fracción IX de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos?; 2) ¿pueden establecerse restricciones a derechos
fundamentales a partir de normas que no las expresan?
b) Con relación a la primera pregunta, señaló que es errónea y
equívoca la interpretación integradora que el Tribunal Unitario
realizó de los artículos 1°, 19 y 20 de la Constitución Federal.
c) Al efecto, indicó que en la fracción IX, apartado B, del artículo 20
constitucional, la referencia a la prisión preventiva que hizo el
constituyente fue lisa y llana, es decir, sin acotaciones ni
calificaciones técnicas, no se habla de prisión preventiva
justificada u oficiosa. Lo anterior obedece a que, en forma
general, se quiso aludir a la prisión como medida cautelar y no de
la forma específica, como lo estimó el magistrado responsable, en
la cual, lejos de interpretar la norma, la complementó, hecho que
rebasa su labor jurisdiccional.
d) Afirmó que dicho precepto contiene la regla y la excepción; razón
por la cual era innecesario acudir a una interpretación integradora
o acumuladora en perjuicio del quejoso, como lo hizo la
responsable. La parte relativa a que la prisión preventiva podrá
exceder los dos años cuando su prolongación se deba al ejercicio
del derecho de defensa del imputado, es la excepción y la
restricción que de manera legitima y expresa se consignó como
acotación al ejercicio del derecho que prevé.
e) Estimó que, de haber existido más restricciones, éstas se habrían
incorporado en la misma forma en que se estipuló la excepción
atinente al ejercicio del derecho de defensa del imputado.
f) En el mismo sentido, refiere que, en el Código Nacional de
Procedimientos Penales, se replicó y reforzó esa prerrogativa, la
norma adjetiva no sólo se adhiere por completo a lo previsto por el
artículo 20, apartado B, fracción IX, constitucional al referirse a la
11
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
prisión preventiva de manera genérica como medida cautelar y no
por su hipótesis de procedencia justificada u oficiosa.
g) Señaló que, al tiempo de su redacción, se adicionaron dos
supuestos más de excepción, con los que las personas imputadas
podrían ser exceptuados de su ejecución. Así, se entiende que,
con mayor razón, el único obstáculo a esa prerrogativa es la
sustracción o el riesgo que pudiera representar la persona
imputada/acusada.
h) Además, refirió, que no hay diversa limitante que apunte en forma
favorable a la interpretación restrictiva que realizó el magistrado
responsable, pues no hay base constitucional, convencional y
legal, como restricción adicional al derecho invocado, el hecho
que la ley señala como delito, materia de la imputación, elemento
alguno para negar tal derecho, bajo un esquema inquisitivo
relativo al régimen de excepción.
i) Enfatizó que el error del Tribunal Unitario radica en el método de
interpretación que realizó, pues se demostró que el precepto
normativo constitucional contiene en sí mismo, la prerrogativa y su
excepción. Por lo cual, no era necesario acudir a otros preceptos
de la Constitución Federal.
j) Dijo que la responsable confundió los distintos momentos a que
aluden los párrafos de los artículos 19 y 20 que invocó de la
Constitución Federal, e hizo una mixtura que la llevó a dictar una
resolución con indebida fundamentación y motivación, violatoria
de los derechos fundamentales del peticionario.
k) El régimen de excepción del artículo 19, es una figura
interpretativa establecida para que el órgano jurisdiccional
imponga la medida cautelar de prisión preventiva en un proceso.
Sin embargo, esta previsión no es útil, ni mucho menos eficaz
para que se mantenga inexorablemente durante todo ese tiempo.
l) Ello, adujo, atiene al primer momento (audiencia inicial) en que se
define la situación cautelar del imputado; sin embargo, en
cualquier momento la medida puede variar, pues las medidas
cautelares al ser instrumentales tienen una naturaleza rebus sic
stantibus, circunstancia que se reconoce en el artículo 161 del
Código Nacional de Procedimientos Penales.
m) Afirmó que el derecho contemplado en el artículo 20, apartado B,
fracción IX, que fue materia del indebido amalgamiento de la
12
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
responsable, de ninguna manera rige para el
momento de la imposición de la medida cautelar,
sino que es una prerrogativa que se adquiere por
la prolongación temporal del proceso penal, siempre que la
defensa no sea causa eficiente de la misma, como en el caso
acontece.
n) Si la idea del legislador ordinario fuera excluir a las personas por
el hecho materia de la imputación, así lo habría consignado
expresamente en el ordenamiento, puesto que una restricción de
esta índole no puede entenderse implícita o por extensión
interpretativa en perjuicio de una persona imputada, pues con ello
se socava toda seguridad del gobernado.
o) Respecto al segundo cuestionamiento, señala que es desacertado
que la responsable haya acudido a una interpretación sesgada a
efecto de motivar una resolución reduccionista y notoriamente
infractora de las obligaciones constitucionales de tutela de
derechos humanos.
p) Al no existir una restricción constitucional expresa como lo señala
la responsable, debe aplicarse la previsión normativa del artículo
20, apartado B, fracción IX, tal como se estipula en la constitución,
favoreciendo en términos del artículo 1° constitucional la
protección más amplia al quejoso
q) La interpretación que hizo la autoridad responsable es
incompatible con el parámetro establecido por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, sobre los derechos de
libertad personal y presunción de inocencia, contenidos en los
artículos 7.5 y 8.2 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.
r) Las autoridades nacionales deben ofrecer los fundamentos
suficientes que permitan conocer los motivos por los cuales se
mantiene la restricción de la libertad, la cual, debe estar fundada
en la necesidad de asegurar que el detenido no impedirá el
desarrollo eficiente de las investigaciones ni eludirá la acción de la
justicia.
s) No obstante lo anterior, aun cuando medien razones para
mantener a una persona en prisión preventiva, el artículo 7.5
garantiza que aquella sea liberada si el periodo de la detención ha
excedido el límite de lo razonable.
13
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
t) Finalmente, señala que es obligación del juzgador que “… cuando
el plazo de la detención preventiva sobrepasa lo razonable, el
Estado podrá limitar la libertad del imputado con otras medidas
menos lesivas que aseguren su comparecencia al juicio, distintas
de la privación de libertad…”
28. Consideraciones del Tribunal Unitario de Circuito. La Magistrada
Titular del Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer
Circuito, al resolver los autos del juicio de amparo indirecto **********,
sostuvo lo siguiente:
a) En su considerando sexto sobre el estudio de fondo, estableció
que el acto reclamado sería analizado bajo la figura de la
suplencia de la queja, de conformidad con la fracción III, inciso a),
del artículo 79 de la Ley de Amparo, toda vez que el quejoso es el
imputado en el acto reclamado.
b) Debido proceso. Señaló que, del análisis oficioso de las
constancias remitidas por el tribunal responsable, así como de la
videograbación de la audiencia remitida en el disco relativo a la
causa penal, se advierte que no se transgredieron los artículos 14
y 16 constitucionales, pues al quejoso se le respetó su derecho
fundamental al debido proceso.
c) Adicionalmente, agregó que el acto reclamado se sustentó en las
leyes aplicables, exactamente al caso, así como fue dictado por
un tribunal competente establecido y facultado previo a la
resolución del recurso de apelación.
d) Análisis de forma y fondo del acto reclamado. El Tribunal
Unitario señaló que la litis del juicio de amparo versó sobre la
resolución que confirmó la determinación de la Jueza de Control,
en la que declaró improcedente el cese de la prisión preventiva
oficiosa impuesta al quejoso como medida cautelar.
e) No obstante, hizo la precisión de que la exposición de ese análisis
en la resolución se encontraría acotado a lo previsto en el artículo
461 del Código Nacional de Procedimientos Penales, del cual se
desprenden dos reglas para la resolución de un recurso de
apelación. La primera, el órgano jurisdiccional debe reparar
oficiosamente las violaciones a derechos fundamentales; la
segunda, cuando no se esté en ese supuesto, debe limitarse al
14
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
estudio de los agravios planteados, sin tener que
fundar y motivar la ausencia de violaciones a
derechos. Sustentó lo anterior con la
jurisprudencia 1a./J. 17/2019 (10a.) emitida por la Primera Sala de
la Suprema Corte, de rubro: “RECURSO DE APELACIÓN PENAL
EN EL SISTEMA ACUSATORIO. LAS SALAS DEBEN SUPLIR LA
DEFICIENCIA DE LA QUEJA PARA REPARAR
OFICIOSAMENTE VIOLACIONES A LOS DERECHOS
FUNDAMENTALES DEL IMPUTADO” 8
f) Consideró que eran infundados los conceptos de violación
referentes a la interpretación integradora de los artículos 1, 19 y
20 de la Constitución Federal.
g) Lo anterior, porque la Constitución reconoce y garantiza el
derecho de libertad, al tiempo que establece sus limitaciones,
contenidas en el artículo 19 del mismo ordenamiento. Citó la tesis
1a. CXCIX/2014 (10a.) de la Primera Sala de la Corte, de rubro:
“LIBERTAD PERSONAL. LA AFECTACIÓN A ESE DERECHO
HUMANO ÚNICAMENTE PUEDE EFECTUARSE BAJO LAS
DELIMITACIONES EXCEPCIONALES DEL MARCO
CONSTITUCIONAL Y CONVENCIONAL." 9
h) Destacó que ningún derecho fundamental es absoluto, y la
libertad personal no es la excepción. La propia norma
fundamental establece los límites y restricciones a ese derecho, al
sostener que el Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la
prisión preventiva cuando otras medidas cautelares no sean
suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en el
juicio, el desarrollo de la investigación, la protección de la víctima,
de los testigos o de la comunidad, así como cuando el imputado
esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente por
la comisión de un delito doloso.
i) También señaló que el juez ordenará la prisión preventiva
oficiosamente, en los casos de delincuencia organizada, homicidio
doloso, secuestro, trata de personas, delitos cometidos con
medios violentos como armas y explosivos, así como delitos
graves que determine la ley en contra de la seguridad de la
nación, el libre desarrollo de la personalidad y de la salud, entre
otros.
8
Publicada en la página 732, Tomo I, abril de 2019, de la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, número de registro 2019737.
9
Publicada en la página 547, Tomo I, mayo de 2014, de la Gaceta del Semanario Judicial de la
Federación, Décima Época, número de registro 2006478.
15
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
j) Al respecto citó la jurisprudencia 1a./J. 2/2012 (9a.) emitida por la
Primera Sala de la Corte en la que se fijaron consideraciones que
permiten establecer los criterios para discernir en qué casos
dichas restricciones no son arbitrarias, de rubro:
“RESTRICCIONES A LOS DERECHOS FUNDAMENTALES.
ELEMENTOS QUE EL JUEZ CONSTITUCIONAL DEBE TOMAR
EN CUENTA PARA CONSIDERARLAS VÁLIDAS.”10
k) Mencionó que, aunque el artículo 171 del Código Nacional de
Procedimientos Penales establece que las partes podrán invocar
datos u ofrecer medios de prueba con el fin de solicitar la
imposición, revisión, sustitución, modificación o cese de la prisión
preventiva; esto ocurre únicamente cuando se trata de la prisión
preventiva justificada.
l) Respecto a la prisión preventiva oficiosa, de acuerdo con el
último párrafo del artículo 167, en el caso de que el juez de control
no la imponga, será porque así lo solicitó el Ministerio Público con
la autorización de la Procuraduría o el funcionario que en él
delegue esa facultad, por no resultar proporcional para garantizar
la comparecencia del imputado en el proceso, el desarrollo de la
investigación, la protección de la víctima y de los testigos o de la
comunidad.
m) En el caso, mencionó que, como bien advirtió el Magistrado
responsable y, de acuerdo con el marco jurídico de referencia, no
procedía el cese de tal medida impuesta al quejoso, ya que, para
el caso de que el juez de control decida no imponer la medida
cautelar de prisión preventiva oficiosa, esto sólo ocurrirá si lo
solicita el Ministerio Público previa autorización del titular de la
Procuraduría o el funcionario que en él delegue esa facultad.
n) Por lo tanto, concluye que no fue incorrecto que la responsable
haya realizado una interpretación armónica de los artículos 19 y
20 constitucional, y tampoco es cierto que haya “confundido” los
distintos momentos procesales a que aluden esos preceptos. Lo
anterior, en virtud de que la restricción constitucional, relativa al
sistema de excepción de determinados delitos de alto impacto en
los que la medida es prisión preventiva oficiosa, no puede ser
cambiada porque el propio constituyente estipuló que solamente
procedía esa medida.
10
Publicada en la página 533, Libro V, Tomo 1, febrero de 2012, del Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Décima Época, número de registro 160267.
16
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
o) Sin que se pretenda bajo este supuesto que aun
cuando no está establecida literalmente en el
artículo 20, apartado B, fracción IX, ello no implica
su inexistencia, pues esa limitación al derecho de la libertad
personal ocurre por mandato constitucional, para aquellos delitos
considerados de alto impacto social y por esa razón es que el
simple transcurso del tiempo no puede ser considerado para
actualizar de forma automática el cese de la medida cautelar.
p) Señaló que no puede analizarse la fracción respectiva del artículo
20 sin considerar lo que a su vez establece el diverso 19, respecto
a tal medida excepcional y la justificación de una prisión
preventiva oficiosa, cuya imposición obedece a diversos factores
tales como el tipo de delito cometido y los medios comisivos.
Como sustento de lo anterior, refirió lo previsto en la ejecutoria de
la contradicción de tesis 293/2011 del Pleno de la Suprema Corte,
respecto a la interpretación conforme.
q) En lo relativo a la fundamentación y motivación de la sentencia
reclamada, el Tribunal Unitario determinó también como
infundados dichos conceptos de violación.
r) Esto, al considerar incuestionable que el artículo 1° de la
Constitución Federal acoge principios importantes y
trascendentes, cuyos postulados se rigen favoreciendo en todo
tiempo a las personas la protección más amplia. De ahí que, el
principio de convencionalidad implica la obligación de aplicar las
disposiciones vigentes en el ordenamiento jurídico, así como en
los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea
parte.
s) Luego, en el ámbito de sus obligaciones, todas las autoridades
deben promover, respetar, proteger y garantizar los derechos
humanos; no obstante, resalta que el propio artículo 1 y 29
constitucionales, señalan restricciones en determinados
supuestos a esos derechos humanos, esto cuando la propia
constitución así lo establezca.
t) Destacó que no se violan los derechos convencionales referidos
en los conceptos de violación, pues como inclusive se sostuvo en
la ejecutoria de la contradicción de tesis 551/2019 de la Primera
Sala, no puede soslayarse que la medida cautelar en estudio, es
de naturaleza particularmente excepcional respecto del principio
de presunción de inocencia.
17
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
u) Lo anterior encuentra sustento en el contenido del artículo 9.3 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que señala
que la prisión preventiva de las personas procesadas legalmente,
no debe ser la regla general, salvo cuando ello no fuera posible
por las medidas de aseguramiento que se requieran para que se
lleve a cabo su comparecencia al proceso y para que se ejecuten
los fallos. Es decir, que la libertad se inhibe provisionalmente,
siempre como excepción a la referida regla general.
v) Por otro lado, la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en su artículo 7, consagra el derecho a la libertad
personal, en cuyo apartado 3, establece la prohibición de que una
persona sea sometida a detención o encarcelamiento arbitrarios.
Asimismo, el punto 5 prevé el derecho del que goza toda persona
detenida a ser puesta en libertad, sin perjuicio de que continúe el
proceso, en la inteligencia de que su libertad podrá estar
condicionada a garantías que aseguren su comparecencia al
juicio.
w) Adicionalmente, la jurisprudencia de la Corte Interamericana ha
establecido que todas las garantías judiciales deben tener como
principio la presunción de inocencia. Por tanto, para que la prisión
preventiva sea una medida legítima, requiere ser de carácter
excepcional, que sólo proceda cuando otras garantías no sean
suficientes para permitir el desarrollo eficiente de las
investigaciones y evitar que el procesado se eluda de la acción de
la justicia.
x) De esta forma, la prisión preventiva se entiende como una medida
cautelar sumamente excepcional, y por tanto, los supuestos en los
que procede deben estar debidamente precisados.
y) Por lo que esas restricciones constitucionales prevalecen sobre la
norma convencional, que no prohíbe la prisión preventiva. Por el
contrario, la prevén como una excepción bajo determinadas
circunstancias, sin dar lugar a emprender algún tipo de
ponderación posterior. Por ende, no es dable la aplicación de
tratado alguno que implique la obligatoriedad de interpretar,
conforme y a lo más favorable para las personas.
z) Es decir, pese a que el artículo 1° constitucional acoge principios
sobre derechos humanos, cuyos postulados se rigen favoreciendo
en todo tiempo a las personas la protección más amplia, ante el
régimen de excepción, las restricciones constitucionales al goce y
su ejercicio de los derechos y libertades prevalecen sobre la
18
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
norma convencional, sin dar lugar a emprender
algún juicio de ponderación posterior. Esto, salvo
que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al
hacer prevalecer una restricción o limitación constitucional,
también practique un examen de interpretación más favorable en
la propia disposición suprema, delimitando sus alcances de forma
interrelacionada con el resto de las disposiciones del mismo texto
constitucional.
aa) Indicó que, lo anterior no acontece, en virtud de que el derecho a
la libertad provisional y otras medidas cautelares, como excepción
a la prisión preventiva, conforme a lo que dispone el artículo 19
constitucional, habrá lugar a prisión preventiva oficiosa entre otros
casos, por delincuencia organizada y secuestro. Lo que constituye
un régimen de excepción.
bb) Atento a ese régimen, consideró debidamente aplicables las tesis
invocadas por la autoridad responsable ordenadora de rubros:
“DERECHOS HUMANOS CONTENIDOS EN LA CONSTITUCIÓN
Y EN LOS TRATADOS INTERNACIONALES. CONSTITUYEN EL
PARÁMETRO DE CONTROL DE REGULARIDAD
CONSTITUCIONAL, PERO CUANDO EN LA CONSTITUCIÓN
HAYA UNA RESTRICCIÓN EXPRESA AL EJERCICIO DE
AQUÉLLOS, SE DEBE ESTAR A LO QUE ESTABLECE EL
TEXTO CONSTITUCIONAL”11 y “PRISIÓN PREVENTIVA.
TRATÁNDOSE DE LOS DELITOS DE DELINCUENCIA
ORGANIZADA Y SECUESTRO, ES IMPROCEDENTE
ORDENAR SU CESE Y LA IMPOSICIÓN DE UNA MEDIDA
CAUTELAR DISTINTA, AUN CUANDO SU DURACIÓN
EXCEDIERA DEL PLAZO DE DOS AÑOS, SIN QUE SE HAYA
EMITIDO LA SENTENCIA DEFINITIVA CORRESPONDIENTE”12.
cc) Por último, los conceptos de violación referentes a que la
prolongación del proceso de **********, no se debe al ejercicio de
defensa, se determinaron inoperantes, ya que se estimó no
tienen relación con la restricción constitucional para imponer una
medida cautelar distinta.
dd) Por lo anterior, el Tribunal Unitario negó el amparo y protección
de la Justicia Federal, respecto de la resolución de dieciocho de
noviembre de dos mil veinte, dictada en el toca **********, por el
11
Tesis P./J. 20/2014 (10a.), Publicada en la página 202, Libro 5, Tomo I, abril de 2014, de la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, número de registro 2006224.
12
Tesis I.9o.P.135 P (10a.), Publicada en la página 2863, Libro 40, Tomo IV, marzo de 2017, de la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, número de registro 2013848.
19
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, y su
ejecución atribuida al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente.
29. Agravios. Los motivos de inconformidad que hizo valer el Defensor
del quejoso esencialmente son los siguientes:
a) Destacó que el Tribunal Unitario realizó incorrectamente una
interpretación directa del artículo 20, apartado B, fracción IX,
párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, además integradora con los diversos
numerales 1°, 19 y 29 de la propia norma fundamental; de ahí
que deba remitirse el asunto a la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, pues el caso reviste características de importancia y
trascendencia, máxime que, se han generado criterios
regresivos, lo cual estima discriminatorio.
b) Consideró que fue desacertado que el Tribunal Unitario estimara
que únicamente procede la revisión, modificación o cese de la
prisión preventiva cuando se trata de la justificada y no de la
oficiosa, por lo que su interpretación fue fallida, pues considera
que donde “el legislador no distingue, el intérprete no debió
hacerlo, y menos para construir una interpretación en perjuicio
del ahora quejoso”.
c) Adicionalmente, señaló que el Tribunal Unitario aplicó el criterio
emitido en la tesis I.9o.P.135 P (10a.) por el Noveno Tribunal
Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito de rubro:
“PRISIÓN PREVENTIVA TRATÁNDOSE DE LOS DELITOS DE
DELINCUENCIA ORGANIZADA Y SECUESTRO. ES
IMPROCEDENTE ORDENAR SU CESE Y LA IMPOSICIÓN DE
UNA MEDIDA CAUTELAR DISTINTA, AUN CUANDO SU
DURACIÓN EXCEDIERA DEL PLAZO DE DOS AÑOS, SIN
QUE SE HAYA EMITIDO LA SENTENCIA DEFINITIVA
CORRESPONDIENTE.”.
d) Afirmó que esto implica que existe un derecho para determinado
sector diferenciado por el delito por el que se le sigue proceso, lo
que les excluye de la posibilidad de no solo acceder a una
justicia pronta, sino a que le sean respetados sus derechos
fundamentales en la misma proporción e igualdad de
condiciones a otros imputados, lo cual lacera su presunción de
inocencia.
20
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
e) Por otro lado, mencionó que fue incorrecta la
interpretación conjunta del artículo 20 con el
diverso 19 constitucionales, pues el contenido
del último no puede aplicarse por equiparación a hechos sujetos
a la administración de justicia ordinaria, con el único fin de
prohibir el ejercicio de los derechos del gobernado. Además,
destacó que el primer precepto no hace distinción entre prisión
preventiva oficiosa o justificada, pues lo único que destaca es
que no podrá obtenerse la libertad después de transcurridos dos
años de su imposición, cuando ello se deba al ejercicio del
derecho de defensa del imputado, sin que exista otra excepción
o limitante.
f) Hizo valer que la prisión preventiva oficiosa no constituye una
restricción absoluta e inderrotable de los derechos a la
presunción de inocencia y de libertad personal, sino que es
provisional y puede ser derrotada a través del principio pro
persona y de presunción de inocencia.
g) Precisó que el ejercicio interpretativo que elaboró el Tribunal
Unitario constituyó una legislación motu proprio que excede e
infringe las facultades del artículo 128 de la Constitución Federal.
Esto, pues si la idea del legislador hubiera sido excluir a las
personas por el hecho materia de la imputación, así lo habría
consignado expresamente en el ordenamiento, ya que una
restricción de esa índole no puede entenderse implícita, o por
extensión interpretativa en perjuicio de un imputado, pues con
ello, se socava toda seguridad jurídica del gobernado.
h) Señaló que no todo acto efectuado por la defensa es suficiente e
idóneo para justificar la prisión preventiva del imputado. Lo
anterior, pues la utilización de un recurso previsto en la norma no
es causa suficiente para decidir en perjuicio del imputado la
continuación de la prisión preventiva. Mencionó que, para ello,
falta el elemento principal, la injerencia específica que ese
ejercicio de defensa tiene en el proceso, de manera que lo
obstaculice deliberadamente.
i) De ahí que, afirmó, no ha realizado actos que tuvieran injerencia
en la prolongación sustantiva del proceso seguido en su contra,
sino que, al contrario, dicha dilación ha sido por diversos factores
atribuibles tanto a la Fiscalía y su coprocesado, así como
incidentes de incompetencia, y los aspectos vinculados con el
21
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Covid-19. Además, precisó que ni la apelación ni el amparo
promovidos incidieron en el proceso.
j) Señaló que no podía justificarse en su perjuicio la prolongación
de la prisión preventiva con motivo del Covid-19 ante el cual, el
Consejo de la Judicatura ordenó suspender plazos. Considera
que aquello no puede involucrar los plazos o términos
constitucionales urgentes pues de estimar lo contrario carece de
humanidad y cosifica al imputado. Adicionalmente señaló que
también se trata de tiempo efectivo que la persona se encuentra
en reclusión real.
k) Refirió que debían estimarse las consideraciones del Primer
Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito, al
resolver el amparo en revisión 123/2020, así como las de la
Primera Sala de la Corte al resolver el amparo en revisión
619/2008 y, por ende, decretar la libertad del quejoso, sin
perjuicio de imponerle una medida cautelar diversa.
l) En apoyo a lo anterior, invocó los siguientes criterios
jurisprudenciales:
“PRINCIPIO PRO PERSONA. CRITERIO DE SELECCIÓN
DE LA NORMA DE DERECHO FUNDAMENTAL
APLICABLE.”13
“PRINCIPIO PRO PERSONAE. EL CONTENIDO Y
ALCANCE DE LOS DERECHOS HUMANOS DEBEN
ANALIZARSE A PARTIR DE AQUÉL.”14
“PRISIÓN PREVENTIVA. ELEMENTOS QUE DEBE
VALORAR EL JUZGADOR PARA DETERMINAR SI HA
TRANSCURRIDO UN PLAZO RAZONABLE EN EL
PROCESO PENAL SIN EL DICTADO DE UNA
SENTENCIA DEFINITIVA QUE JUSTIFIQUE LA
PROLONGACIÓN DE DICHA MEDIDA CAUTELAR.”15
“PRISIÓN PREVENTIVA. PROCEDE ORDENAR SU
CESE Y LA IMPOSICIÓN DE UNA MEDIDA CAUTELAR
DISTINTA, CUANDO SU DURACIÓN HA EXCEDIDO EL
PLAZO DE DOS AÑOS, SIN QUE ELLO DERIVE DEL
EJERCICIO DEL DERECHO DE DEFENSA DEL
IMPUTADO, SINO DE OTRA CIRCUNSTANCIA, COMO
13
Tesis 1a./J. 107/2012, publicada en la página 799, Libro XIII, Tomo 2, octubre de 2021, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, número de registro 2002000.
14
Tesis 1a. XXVI/2012, publicada en la página 659, Libro V, Tomo 1, febrero de 2012, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Décima Época, número de registro 2000263.
15
Tesis 1a. XLI/2017 (10a.), publicada en la página 449, Libro 40, Tomo I, marzo de 2017, de la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, número de registro 2014014.
22
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
LA SOLUCIÓN DE UN CONFLICTO
COMPETENCIAL, SUSCITADO EN LA
CAUSA.”16
B. Análisis del asunto.
30. El cuestionamiento que debe responder esta Primera Sala para
resolver el presente asunto es el siguiente:
¿Procede revisar la duración de la prisión preventiva oficiosa que
prevé el artículo 19 constitucional, en el plazo de dos años a que
se refiere la fracción IX, Apartado B, del artículo 20 de la Carta
Magna y, en su caso, determinar si cesa o se prolonga su
aplicación?
31. La respuesta a la interrogante es en sentido positivo. Por tanto, se
estiman sustancialmente fundados los agravios expuestos por el
recurrente, aunque suplidos en su deficiencia, de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 79, fracción III, inciso a), de la Ley de
Amparo.17
32. Para corroborar la respuesta a dicho cuestionamiento se debe
considerar el origen de la prisión preventiva oficiosa establecida en el
artículo 19 constitucional, lo que a continuación se desarrolla:
33. La reforma constitucional de dieciocho de junio de dos mil ocho, que
introdujo el sistema penal acusatorio al orden jurídico mexicano,
también dio las bases para contextualizar a la medida cautelar de la
prisión preventiva, de forma diferente a cómo se entendía y operaba
en el sistema de justicia penal identificado como tradicional o mixto.
16
Tesis II.3o.P.54 P (10a.), publicada en la página 2762, Libro 64, Tomo III, marzo de 2019, de la
Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Décima Época, número de registro 2019554.
17
Artículo 79. La autoridad que conozca del juicio de amparo deberá suplir la deficiencia de los
conceptos de violación o agravios, en los casos siguientes:
[…]
III. En materia penal:
a) En favor del inculpado o sentenciado;
23
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
34. A partir de esa reforma, el artículo 19 de la Constitución Federal, se
modificó para establecer que la medida cautelar de la prisión
preventiva, se ordenaría oficiosamente respecto de los delitos
expresamente señalados; ello, en concordancia con el principio de
presunción de inocencia, y el establecimiento de los principios de
subsidiariedad y excepcionalidad, así como la observancia del
principio de proporcionalidad en cada caso.
35. Al respecto, en el dictamen que rindió la Cámara de Origen, se refirió:
“(…) Medidas cautelares y prisión preventiva
Para los efectos de evitar los excesos cometidos hasta ahora
con la prisión preventiva, se acordó establecer el principio de
subsidiariedad y excepcionalidad para la procedencia de este
instituto. La aplicación de medidas cautelares, las cuales son
auténticos actos de molestia, procederá únicamente cuando
exista la necesidad de cautela del proceso o de protección de
las víctimas. Esto quiere decir que sólo cuando exista
necesidad de garantizar la comparecencia del imputado en el
juicio; el desarrollo de la investigación; la protección de la
víctima, de los testigos o de la comunidad; cuando el imputado
esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente
por la comisión de un delito doloso, procederá la aplicación de
alguna medida cautelar de las que prevea la ley. La prisión
preventiva sólo procederá cuando ninguna otra medida
cautelar sea suficiente para el logro de los propósitos
indicados.
Este nuevo diseño es acorde con el principio de presunción de
inocencia. Diversos procesalistas clásicos y contemporáneos
han hecho notar, con razón, la inevitable antinomia que supone
afectar los derechos de las personas sometiéndolas a prisión
preventiva, sin que antes se haya derrotado su presunción de
inocencia en un juicio en el que se respeten todas las garantías
del debido proceso. La antinomia es de por sí insalvable, pero
para paliarla en alguna medida se prevé que la procedencia de
tales afectaciones sea excepcional.
Otro de los elementos que se debe tener en cuenta es que las
medidas cautelares sean proporcionales, tanto al delito que se
24
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
imputa, como a la necesidad de cautela. Los
riesgos mencionados con anterioridad
admiten graduación y nunca son de todo o
nada, dependerán de cada caso concreto. Por ello es que la
necesidad de cautela siempre deberá ser evaluada por el
ministerio público y justificada por él ante el juez, con la
posibilidad de que tanto el imputado como su defensor ejerzan
su derecho de contradicción en una audiencia.
Finalmente, la procedencia de las medidas cautelares deberá
estar regida por el principio de subsidiariedad, de modo tal que
siempre se opte por aquella medida cautelar que sea lo menos
intrusiva para la esfera jurídica de los particulares. El propósito
en este caso será provocar la menor afectación posible.
Prisión preventiva y delitos graves.
A la regulación de las medidas cautelares en aquellos casos en
los que se trate de delitos graves y de delincuencia organizada
se le da un tratamiento diverso. Se pretende evitar que se
produzca con el tema de los delitos graves y la delincuencia
organizada, lo que hasta ahora ha venido sucediendo, es decir,
que sea el legislador ordinario el que en definitiva decida a qué
casos se aplica la Constitución y cuáles requieren un
tratamiento excepcional por tratarse de delitos graves o
delincuencia organizada. Debe apreciarse que se requiere una
regulación especial de las medidas cautelares cuando se trate
de estos casos, sin embargo, las excepciones tienen que estar
previstas en el propio texto constitucional, ya que si se hace un
reenvío a la ley, inevitablemente se debilita el principio de
supremacía constitucional.
Cuando por primera vez se creó el sistema de delitos graves
para la procedencia de la libertad provisional bajo caución, se
tenía el propósito de que éstos fueran excepcionales. No
obstante, la experiencia estatal y federal ha mostrado que este
sistema excepcional ha colonizado el resto del ordenamiento.
Hoy por hoy existe un enorme abuso de la prisión preventiva,
toda vez que la mayoría de los delitos están calificados como
graves por la legislación ordinaria. Con la finalidad de superar
este estado de cosas se impone que sea la propia Constitución
la que determine aquellos casos excepcionales, para los que
bastará acreditar el supuesto material para que en principio
proceda la prisión preventiva.
El propio artículo 19 constitucional establece la posibilidad de
que los ordenamientos procesales de las entidades federativas
y de la Federación, incorporen una excepción al diseño
normativo de las medidas cautelares y de la prisión preventiva
25
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
recién explicado. Se prevé que el juez aplique prisión
preventiva para los casos de delincuencia organizada,
homicidio doloso, violación, secuestro, delitos cometidos con
medios especialmente violentos como armas y explosivos, así
como delitos graves que determine la ley en contra de la
seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad y
de la salud, si el ministerio público logra acreditar, en
audiencia, las condiciones exigidas para vincular a proceso por
esos delitos.
La decisión sobre medidas cautelares es evidentemente
revisable, tan es así que expresamente se prevé que se podrá
revocar la libertad de los individuos ya vinculados a proceso,
cuando se acrediten los extremos previstos en la propia
Constitución y de conformidad con lo que disponga la ley.
(…)”
36. Así, desde la adopción del sistema penal acusatorio y oral, el segundo
párrafo, del artículo 19 de la Constitución Federal, estableció las
conductas delictivas por las que sería procedente imponer como
medida cautelar la prisión preventiva oficiosa, en el contexto del
sistema penal acusatorio y oral. Precepto que quedó redactado en los
términos siguientes:
“Art. 19. (…)
El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la prisión
preventiva cuando otras medidas cautelares no sean
suficientes para garantizar la comparecencia del imputado
en el juicio, el desarrollo de la investigación, la protección de
la víctima, de los testigos o de la comunidad, así como
cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido
sentenciado previamente por la comisión de un delito
doloso. El juez ordenará la prisión preventiva,
oficiosamente, en los casos de delincuencia organizada,
homicidio doloso, violación, secuestro, delitos cometidos
con medios violentos como armas y explosivos, así como
delitos graves que determine la ley en contra de la
seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad
y de la salud.”
26
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
37. Cabe destacar que en la citada reforma
constitucional de dieciocho de junio de dos mil
ocho, también se estableció que la Federación, los Estados y el
entonces Distrito Federal (hoy Ciudad de México), en el ámbito de sus
respectivas competencias, debían expedir y poner en vigor las
modificaciones u ordenamientos legales necesarios a fin de incorporar
el sistema procesal penal acusatorio.18
38. Posteriormente, en Decreto que se publicó en el Diario Oficial de la
Federación, el catorce de julio de dos mil once, el párrafo segundo, del
artículo 19 constitucional, se modificó con el único propósito de
adicionar al catálogo de ilícitos respecto de los que era procedente la
prisión preventiva oficiosa, el delito Trata de personas.
39. En reforma constitucional que se publicó en el Diario Oficial de la
Federación, el ocho de octubre de dos mil trece, el Constituyente
confirió al Congreso de la Unión la facultad para expedir la legislación
única en materia de procedimientos penales que regiría en la
República, tanto en el orden federal como en el fuero común. 19
18
“Segundo. El sistema procesal penal acusatorio previsto en los artículos 16, párrafos segundo
y decimotercero; 17, párrafos tercero, cuarto y sexto; 19; 20 y 21, párrafo séptimo, de la
Constitución, entrará en vigor cuando lo establezca la legislación secundaria correspondiente, sin
exceder el plazo de ocho años, contado a partir del día siguiente de la publicación de este
Decreto.
En consecuencia, la Federación, los Estados y el Distrito Federal, en el ámbito de sus
respectivas competencias, deberán expedir y poner en vigor las modificaciones u ordenamientos
legales que sean necesarios a fin de incorporar el sistema procesal penal acusatorio. La
Federación, los Estados y el Distrito Federal adoptarán el sistema penal acusatorio en la
modalidad que determinen, sea regional o por tipo de delito.
En el momento en que se publiquen los ordenamientos legales a que se refiere el párrafo
anterior, los poderes u órgano legislativos competentes deberán emitir, asimismo, una
declaratoria que se publicará en los órganos de difusión oficiales, en la que señale expresamente
que el sistema procesal penal acusatorio ha sido incorporado en dichos ordenamientos y, en
consecuencia, que las garantías que consagra esta Constitución empezarán a regular la forma y
términos en que se substanciarán los procedimientos penales.”
19
“Artículo 73. El Congreso tiene facultad:
(…) XXI. Para expedir:
(…) c) La legislación única en materia procedimental penal, de mecanismos alternativas de
solución de
controversias y de ejecución de penas que regirá en la República en el orden federal y en el fuero
común. (…)”
27
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
40. Así, el cinco de marzo de dos mil catorce, se publicó en el Diario
Oficial de la Federación, el Código Nacional de Procedimientos
Penales,20 a través del cual se implementó y reguló de manera
homogénea en nuestro país, el sistema procesal penal acusatorio y
oral. Por lo que constituye la legislación secundaria que reglamenta lo
estipulado en la reforma constitucional de dieciocho de junio de dos
mil ocho.
41. De esta manera, a partir de que el Código Nacional de Procedimientos
Penales empezó a operar en las distintas entidades federativas –lo
que ya ocurre en todo el territorio mexicano–, la procedencia de la
prisión preventiva oficiosa, prevista en el párrafo segundo, del artículo
19 de la Constitución Federal, se encuentra regulada en el mismo.
42. Al respecto, el artículo 167 del Código Nacional de Procedimientos
Penales, inserto en el Libro Primero –Disposiciones Generales–, Título
VI –Medidas de Protección Durante la Investigación, Formas de
Conducción del Imputado al Proceso y Medidas Cautelares–, Capítulo
IV –Medidas Cautelares–, en su origen regulaba lo relativo a la
procedencia de la prisión preventiva oficiosa, en los términos
siguientes:
“Artículo 167. Causas de procedencia
El Ministerio Público sólo podrá solicitar al Juez de control la
prisión preventiva o el resguardo domiciliario cuando otras
medidas cautelares no sean suficientes para garantizar la
comparecencia del imputado en el juicio, el desarrollo de la
investigación, la protección de la víctima, de los testigos o de la
comunidad así como cuando el imputado esté siendo
procesado o haya sido sentenciado previamente por la
20
El Congreso de la Unión, en ejercicio de la potestad constitucional que le fue conferida, expidió el
Código Nacional de Procedimientos Penales, estableciendo que su entrada en vigor se haría de
manera gradual, sin que pudiera exceder del dieciocho de junio de dos mil dieciséis.
28
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
comisión de un delito doloso, siempre y
cuando la causa diversa no sea acumulable o
conexa en los términos del presente Código.
En el supuesto de que el imputado esté siendo procesado por
otro delito distinto de aquel en el que se solicite la prisión
preventiva, deberá analizarse si ambos procesos son
susceptibles de acumulación, en cuyo caso la existencia de
proceso previo no dará lugar por si sola a la procedencia de la
prisión preventiva.
El Juez de control en el ámbito de su competencia, ordenará la
prisión preventiva oficiosamente en los casos de
delincuencia organizada, homicidio doloso, violación,
secuestro, trata de personas, delitos cometidos con medios
violentos como armas y explosivos, así como delitos graves
que determine la ley contra la seguridad de la Nación, el libre
desarrollo de la personalidad y de la salud.
Las leyes generales de salud, secuestro y trata de
personas establecerán los supuestos que ameriten prisión
preventiva oficiosa.
La ley en materia de delincuencia organizada establecerá
los supuestos que ameriten prisión preventiva oficiosa.
(Énfasis añadido)
Se consideran delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa,
los previstos en el Código Penal Federal de la manera
siguiente:
I. Homicidio doloso previsto en los artículos 302 en relación al
307, 313, 315, 315 Bis, 320 y 323;
II. Genocidio, previsto en el artículo 149 Bis;
III. Violación prevista en los artículos 265, 266 y 266 Bis;
IV. Traición a la patria, previsto en los artículos 123, 124, 125 y
126;
V. Espionaje, previsto en los artículos 127 y 128;
VI. Terrorismo, previsto en los artículos 139 al 139 Ter y
terrorismo internacional previsto en los artículos 148 Bis al 148
Quáter;
VII. Sabotaje, previsto en el artículo 140, párrafo primero;
VIII. Los previstos en los artículos 142, párrafo segundo y 145;
IX. Corrupción de personas menores de dieciocho años de
edad o de personas que no tienen capacidad para comprender
el significado del hecho o de personas que no tienen capacidad
para resistirlo, previsto en el artículo 201; Pornografía de
personas menores de dieciocho años de edad o de personas
que no tienen capacidad para comprender el significado del
hecho o de personas que no tienen capacidad para resistirlo,
29
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
previsto en el artículo 202; Turismo sexual en contra de
personas menores de dieciocho años de edad o de personas
que no tienen capacidad para comprender el significado del
hecho o de personas que no tienen capacidad para resistirlo,
previsto en los artículos 203 y 203 Bis; Lenocinio de personas
menores de dieciocho años de edad o de personas que no
tienen capacidad para comprender el significado del hecho o de
personas que no tienen capacidad para resistirlo, previsto en el
artículo 204 y Pederastia, previsto en el artículo 209 Bis;
X. Tráfico de menores, previsto en el artículo 366 Ter;
XI. Contra la salud, previsto en los artículos 194, 195, 196 Bis,
196 Ter, 197, párrafo primero y 198, parte primera del párrafo
tercero.
El juez no impondrá la prisión preventiva oficiosa y la sustituirá
por otra medida cautelar, únicamente cuando lo solicite el
Ministerio Público por no resultar proporcional para garantizar
la comparecencia del imputado en el proceso, el desarrollo de
la investigación, la protección de la víctima y de los testigos o
de la comunidad. Dicha solicitud deberá contar con la
autorización del titular de la Procuraduría o el funcionario que
en él delegue esa facultad.”
43. Numeral que fue objeto de modificación en Decreto que se publicó el
ocho de noviembre de dos mil diecinueve, a fin de adicionar a su
contenido la siguiente previsión:
“Se consideran delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa,
los previstos en el Código Fiscal de la Federación, de la
siguiente manera:
I. Contrabando y su equiparable, de conformidad con lo
dispuesto en los artículos 102 y 105, fracciones I y IV, cuando
estén a las sanciones previstas en las fracciones II o III, párrafo
segundo, del artículo 104, exclusivamente cuando sean
calificados;
II. Defraudación fiscal y su equiparable, de conformidad con lo
dispuesto en los artículos 108 y 109, cuando el monto de lo
defraudado supere 3 veces lo dispuesto en la fracción III del
artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, exclusivamente
cuando sean calificados, y
III. La expedición, venta, enajenación, compra o adquisición de
comprobantes fiscales que amparen operaciones inexistentes,
falsas o actos jurídicos simulados, de conformidad con lo
dispuesto en el artículo 113 Bis del Código Fiscal de la
30
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Federación, exclusivamente cuando las cifras,
cantidad o valor de los comprobantes fiscales,
superen 3 veces lo establecido en la fracción
III del artículo 108 del Código Fiscal de la Federación.”
44. Como puede advertirse de lo anterior, respecto de la prisión preventiva
oficiosa, su cuarto párrafo reproduce -en esencia- lo establecido en el
párrafo segundo, del artículo 19 de la Constitución Federal, en su texto
modificado mediante reforma de catorce de julio de dos mil once.
45. Asimismo, se observa que, en sus párrafos quinto y sexto se hace una
remisión expresa a las leyes generales en materia de salud, secuestro,
trata de personas y delincuencia organizada, al señalar que serán las
mismas las que establecerán los supuestos que ameriten prisión
preventiva oficiosa; es decir, se acota el margen de procedencia de
esa medida cautelar, a los supuestos que se precisan en las leyes
especiales que regulan las correspondientes materias.
46. Además, en párrafos subsecuentes, establece un listado taxativo en el
que se incluyen tipos penales específicos del Código Penal Federal,
respecto de los que también procede la prisión preventiva oficiosa, así
como un listado en el que se contienen diversos ilícitos previstos en el
Código Fiscal de la Federación, con relación a los que igualmente
procede la medida cautelar de forma oficiosa.
47. Finalmente, se destaca que por Decreto publicado en el Diario Oficial
de la Federación el doce de abril de dos mil diecinueve, se reformó de
nueva cuenta el párrafo segundo, del artículo 19 de la Constitución
General, a fin de incorporar diversos delitos al catálogo de aquéllos
por los que procede la prisión preventiva oficiosa. 21
21
El texto reformado quedó redactado en los términos siguientes:
“Art. 19. (…)
El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la prisión preventiva cuando otras medidas
cautelares no sean suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en el juicio, el
31
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
48. En ese orden de ideas, queda de manifiesto que la aplicación de la
prisión preventiva oficiosa, constitucionalmente prevista en el contexto
del sistema penal acusatorio y oral, en los términos fijados por el
Constituyente, se encuentra regulada por lo dispuesto en el artículo
167 del Código Nacional de Procedimientos Penales.
49. Y en cuanto a los delitos descritos en leyes especiales que ameritan
esa medida cautelar, se emplea como metodología la remisión a las
mismas, para que sean estas las que los establezcan 22.
50. Como puede advertirse de la anterior narrativa del origen y regulación
de la prisión preventiva oficiosa, ésta se creó en específico para
delitos considerados como graves y para el de delincuencia
organizada, estableciéndose directamente en el artículo 19
constitucional como una forma de establecer un régimen especial que
no quedara su aplicación en manos del legislador ordinario 23.
51. En ese entendido, al determinar la oficiosidad de la medida, el Poder
Reformador de la Constitución ordena que sea el Juez de Control
desarrollo de la investigación, la protección de la víctima, de los testigos o de la comunidad, así
como cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido sentenciado previamente por la
comisión de un delito doloso. El juez ordenará la prisión preventiva oficiosamente, en los casos de
abuso o violencia sexual contra menores, delincuencia organizada, homicidio doloso, feminicidio,
violación, secuestro, trata de personas, robo de casa habitación, uso de programas sociales con
fines electorales, corrupción tratándose de los delitos de enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo
de funciones, robo al transporte de carga en cualquiera de sus modalidades, delitos en materia de
hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, delitos en materia de desaparición forzada de
personas y desaparición cometida por particulares, delitos cometidos con medios violentos como
armas y explosivos, delitos en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del
Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como los delitos graves que determine la ley en contra
de la seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad, y de la salud.
22
La mayoría de las consideraciones del origen de la prisión preventiva oficiosa se sostuvieron por
la Primera Sala al resolver la contradicción de tesis 551/2019, aprobada por mayoría de 4 votos, en
sesión de 10 de junio de 2020.
23
Al respecto, se destaca que el legislador de la Constitución al asumir la excepcionalidad de la
aplicación de la prisión preventiva oficiosa, en la citada reforma al artículo 19 constitucional,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el 12 de abril de 2019 ordenó evaluar la continuidad
de su aplicación, eficacia y eficiencia en el sistema penal acusatorio, a los 5 años de la vigencia de
dicho decreto, en los términos que detalló en el artículo Cuarto Transitorio.
32
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
quien en automático la imponga a una persona a
quien se le impute la probable comisión de uno o
varios de los delitos que el mismo artículo 19 constitucional prevé.
52. Sin embargo, se destaca que el único supuesto para que esa
imposición no sea oficiosa, es que el Ministerio Público solicite la no
imposición por no resultar proporcional para garantizar la
comparecencia del imputado en el proceso, el desarrollo de la
investigación, la protección de la víctima y de los testigos o de la
comunidad, lo anterior, en términos del artículo 167 del Código
Nacional de Procedimientos Penales. Dicho precepto también señala
que esa solicitud deberá tener la autorización del titular de la Fiscalía o
del funcionario que en él se delegue esa facultad.
53. De hecho, mediante reforma a dicho precepto, publicada en el Diario
Oficial de la Federación del 19 de febrero de 2021 24 se estableció otro
supuesto para la no imposición de dicha medida, relativa a cuando
exista voluntad de las partes para celebrar un acuerdo reparatorio de
cumplimiento inmediato, siempre que se trate de alguno de los delitos
en los que sea procedente dicha forma de solución alterna del
24
(REFORMADO, D.O.F. 19 DE FEBRERO DE 2021)
El juez no impondrá la prisión preventiva oficiosa y la sustituirá por otra medida cautelar,
únicamente cuando lo solicite el Ministerio Público por no resultar proporcional para garantizar la
comparecencia del imputado en el proceso, el desarrollo de la investigación, la protección de la
víctima y de los testigos o de la comunidad o bien, cuando exista voluntad de las partes para
celebrar un acuerdo reparatorio de cumplimiento inmediato, siempre que se trate de alguno de los
delitos en los que sea procedente dicha forma de solución alterna del procedimiento. La solicitud
deberá contar con la autorización del titular de la Fiscalía o de la persona funcionaria en la cual
delegue esa facultad.
(ADICIONADO, D.O.F. 19 DE FEBRERO DE 2021)
Si la prisión preventiva oficiosa ya hubiere sido impuesta, pero las partes manifiestan la voluntad de
celebrar un acuerdo reparatorio de cumplimiento inmediato, el Ministerio Público solicitará al juez la
sustitución de la medida cautelar para que las partes concreten el acuerdo con el apoyo del Órgano
especializado en la materia.
(ADICIONADO, D.O.F. 19 DE FEBRERO DE 2021)
En los casos en los que la víctima u ofendido y la persona imputada deseen participar en un
Mecanismo Alternativo de Solución de Controversias, y no sea factible modificar la medida cautelar
de prisión preventiva, por existir riesgo de que el imputado se sustraiga del procedimiento o lo
obstaculice, el o la Juez de Control podrá derivar el asunto al Órgano especializado en la materia,
para promover la reparación del daño y concretar el acuerdo correspondiente.
33
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
procedimiento. Se estableció que, en caso de haberse impuesto la
medida, el Ministerio Público podrá solicitar la sustitución de la medida
cautelar.
54. Ahora bien, para estar en condiciones de determinar si la prisión
preventiva oficiosa tiene la posibilidad de que sea revisada y en su
caso decretar su cese o prolongación, debemos analizar el contenido
de la fracción IX, Apartado B, del artículo 20 constitucional, que
establece como derecho de todo imputado:
“…
IX. En ningún caso podrá prolongarse la prisión o detención, por
falta de pago de honorarios de defensores o por cualquiera otra
prestación de dinero, por causa de responsabilidad civil o algún
otro motivo análogo.
La prisión preventiva no podrá exceder del tiempo que como
máximo de pena fije la ley al delito que motivare el proceso y
en ningún caso será superior a dos años, salvo que su
prolongación se deba al ejercicio del derecho de defensa del
imputado. Si cumplido este término no se ha pronunciado
sentencia, el imputado será puesto en libertad de inmediato
mientras se sigue el proceso, sin que ello obste para imponer
otras medidas cautelares.
En toda pena de prisión que imponga una sentencia, se
computará el tiempo de la detención.
…”
55. Al respecto, debe señalarse que esta Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación en el amparo en revisión 408/201525
tuvo la oportunidad de interpretar el contenido del artículo 20, apartado
B, fracción IX de la Constitución General, en cuanto a la prolongación
de la prisión preventiva, en donde se tomó como parámetro los
25
Resuelto en sesión de dieciocho de noviembre de dos mil quince, por mayoría de cuatro votos de
los señores Ministros: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea (Ponente), José Ramón Cossío Díaz, Olga
Sánchez Cordero de García Villegas y Presidente Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, en contra del
emitido por el Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien se reservó el derecho de formular voto
particular.
34
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
tratados internacionales de los que México es
parte, así como la jurisprudencia emitida por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos.
56. En dicho precedente, se consideró:
Respecto de la regulación de la prisión preventiva en el
ámbito internacional, se hizo énfasis en que la Corte
Interamericana ha desarrollado una línea jurisprudencial firme
respecto de esta medida. Este tribunal internacional se ha
enfocado en tres rubros, que son: los fines legítimos que
persigue la prisión preventiva; los principios para dictarla y la
duración de la misma.
En cuanto a los fines legítimos, se indicó, que la prisión
preventiva únicamente puede ser impuesta en procesos
penales26. Por lo tanto, las autoridades deben fundarla en
elementos probatorios suficientes para suponer que la
persona sometida a un proceso penal participó en el ilícito
que se investiga. Dichos elementos deben ser hechos
específicos, más no conjeturas o suposiciones 27. En la
doctrina de la Corte Interamericana, la existencia de un fin
legítimo constituye el detonador o el motivo por el cual la
prisión preventiva se vuelve indispensable, por lo tanto, si es
la base para dictarla, este fin legítimo deberá estar presente
todo el tiempo que dure la medida cautelar. Por otro lado, si
el fin legítimo desaparece, la prisión preventiva tiene que
26
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva
en las Américas, Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación del Gobierno de
España/Comisión Interamericana de Derechos Humanos/Organización de Estados Americanos,
2013, visible en [Link] última visita
15 de junio de 2015, párra. 143.
27
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros
y activistas del pueblo indígena mapuche) vs. Chile, op. cit., párra. 311.
35
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
cesar porque ya no tiene un fundamento o un fin legítimo que
perseguir o proteger. Por ejemplo, el riesgo de presión sobre
los testigos es un fin legítimo para imponer la prisión
preventiva, pero cuando dichas personas ya han sido
suficientemente cuestionadas, la posibilidad de presionarlos
disminuye y se pierde el fin legítimo que persigue la medida
cautelar de prisión preventiva28.
Además, es obligación de las autoridades, más no de la
persona acusada o su defensa, acreditar los elementos que
demuestren que el imputado obstaculizará la realización del
proceso penal29. En el caso de la Corte Interamericana
Barreto Leiva vs. Venezuela, se determinó que se podrá
dictar prisión preventiva cuando existan indicios suficientes
que persuadan a un observador objetivo, de que el acusado
va a obstaculizar el desarrollo del juicio o eludir la acción de
la justicia30. En dicho caso, se concluyó que el Estado
Venezolano no había demostrado los indicios suficientes que
justificaran la prisión preventiva, por lo que consideró que la
detención era arbitraria en los términos del artículo 7.3 de la
Convención Americana31.
En el Caso Norín Catrimán, y otros (dirigentes, miembros y
activistas del pueblo indígena mapuche vs. Chile), que versa
28
Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Jorge Luis Bronstein et. al., vs. Argentina,
Informe No. 2/97, visible en [Link] última
visita 9 de junio de 2015, párra. 35.
29
Ibidem, párra. 145.
30
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Barreto Leiva vs. Venezuela, sentencia de
fondo, reparaciones y costas, 17 de noviembre de 2009, Serie C, No. 206, párra. 115. Este caso
trata sobre la detención e imposición de la prisión preventiva del señor Óscar Enrique Barreto Leiva
quien fue acusado de malversación genérica agravada de fondos públicos cometida durante su
encargo como Director General Sectorial de Administración y Servicios del Ministerio de la
Secretaría de la Presidencia de Venezuela.
31
Ibidem, párra. 116.
36
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
sobre el proceso penal seguido en contra de
ocho personas que fueron acusadas de actos
de terrorismo, y que fueron sometidas a prisión preventiva, la
Corte Interamericana indicó que el Estado podrá recurrir al
encarcelamiento preventivo para asegurar que el imputado no
impedirá el desarrollo del procedimiento ni eludirá la acción
de la justicia. Añadió que las características personales del
supuesto autor y la gravedad del delito que se le imputa no
son motivos suficientes para decretar la prisión preventiva 32.
Por otra parte, la Comisión Interamericana claramente indicó
que el tipo de delito, la reincidencia y la severidad de la pena
pueden ser tomados en cuenta como factores que
determinen la necesidad de imponer prisión preventiva. Sin
embargo, estos elementos en sí mismos y valorados de
manera aislada, no constituyen un fin legítimo para imponer
la prisión preventiva, ni para prolongarla33.
Asimismo, no se podrá determinar la necesidad de la prisión
preventiva con base en la alarma social o la repercusión
social que genera el delito, ni sobre la peligrosidad que la
persona acusada pudiera representar, ya que son juicios que
se fundan en criterios materiales y convierten a la prisión
preventiva en una pena anticipada34.
Respecto a los principios para dictar la prisión preventiva, se
hizo referencia al caso Bayarri vs. Argentina, en éste la Corte
Interamericana señaló que la prisión preventiva “es la medida
32
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros
y activistas del pueblo indígena mapuche) vs. Chile, op. cit., párras. 310 y 312.
33
Comisión Interamericana de Derecho Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva en
las Américas, op. cit., párras. 151 y 157.
34
Ibidem, párra. 151.
37
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
más severa que se puede aplicar a una persona acusada de
un delito, por lo cual su aplicación debe tener carácter
excepcional, limitado por el principio de legalidad, la
presunción de inocencia, la necesidad y la proporcionalidad,
de acuerdo con lo que es estrictamente necesario en una
sociedad democrática”35. Se observa que este párrafo
enuncia los principios que rigen a la prisión preventiva, que
son: excepcionalidad, necesidad y proporcionalidad 36.
En cuanto a la excepcionalidad se indicó, que la prisión
preventiva es una medida cautelar excepcional, ya que la
libertad siempre es la regla, mientras que la prisión es la
excepción37. Esto es así porque las personas que se
encuentran en prisión preventiva gozan del derecho a la
presunción de inocencia, por lo que el Estado les tiene que
proporcionar un tratamiento acorde con lo anterior. Es por
esto que la prisión preventiva es una medida cautelar, más no
una medida punitiva, pues está dirigida a asegurar el proceso
penal.
Respecto a la necesidad, se indicó que en la doctrina de la
Corte Interamericana, el principio de necesidad significa que
la prisión preventiva tiene que ser indispensable para
conseguir el fin legítimo que ésta persigue. Tiene que haber
una relación entre la prisión preventiva y el motivo por el cual
se dictó la medida cautelar, de tal manera que la prisión
35
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Bayarri vs. Argentina, [Link]., párra. 69.
36
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros
y activistas del pueblo indígena mapuche) vs. Chile, op. cit., párras. 311 y 312; Comisión
Interamericana de Derecho Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva en las
Américas, op. cit., pp. 66 -71.
37
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Chaparro Álvarez y Lapo Íñiguez vs.
Ecuador, op. cit., párra. 53. Véase también Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso
Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros y activistas del pueblo indígena mapuche) vs. Chile ,
op. cit., párr. 309.
38
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
preventiva aparezca como la medida ideal
para conseguir el fin legítimo que se busca.
La prisión preventiva se impondrá cuando sea el único medio
que permita asegurar los fines del proceso penal, después de
haberse demostrado que otras medidas cautelares no serán
adecuadas para lograr tal fin38.
El principio de necesidad está íntimamente ligado con el fin
legítimo que persigue la prisión preventiva, ya que dicha
medida cautelar no puede prolongarse cuando el Estado no
pueda justificar la necesidad de la misma. Así, el principio de
necesidad es relevante para la determinación de imponer la
prisión preventiva, pero también para justificar su
prolongación.39
Se precisó que dicho principio de proporcionalidad significa
que el sacrificio inherente a la privación de la libertad no debe
ser desmedido en relación a las ventajas que se obtienen
mediante la prisión preventiva. En cumplimiento a ese
principio, las autoridades no deben restringir la libertad de la
persona acusada, más allá de lo estrictamente necesario
para asegurar que ella no obstaculizará el desarrollo del
proceso penal.
Asimismo, las personas que se encuentran en prisión
preventiva gozan del derecho a la presunción de inocencia,
por lo que las autoridades deben evitar que la medida
cautelar sea igual o más onerosa que la pena que será
38
Comisión Interamericana de Derecho Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva en
las Américas, op. cit., párra. 159.
39
Ídem.
39
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
recibida en caso de que se determine la responsabilidad
penal de la persona40.
El principio de proporcionalidad también requiere que antes
de imponer la prisión preventiva, las autoridades consideren
la aplicación de otras medidas cautelares menos gravosas. Si
esto no es así, la prisión preventiva será desproporcionada, y
a su vez, será una detención arbitraria en los términos del
artículo 7.3 de la Convención Americana41.
Respecto a la duración de la prisión preventiva en el citado
amparo en revisión 408/2015 se insistió en la naturaleza
excepcional de la prisión preventiva, la cual solamente podrá
durar mientras tenga sustento en un fin legítimo que
perseguir. Así, la prisión preventiva está sujeta a una
duración o plazo razonable.
Al respecto se consideró que en el artículo 7.5 de la
Convención Americana se imponen límites temporales a la
prolongación de la prisión preventiva, ya que mantener la
privación de la libertad de una persona más allá de lo
necesario, es decir, mientras se persiga un fin legítimo,
equivaldría a imponer una pena anticipada 42.
Ejemplo de lo anterior es lo sustentado en el Caso Tibi vs.
Ecuador, en éste la Corte Interamericana determinó que la
restricción de la libertad producida por la prisión preventiva no
podía durar más allá de los límites estrictamente necesarios
40
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Barreto Leiva vs. Venezuela, [Link]., párra.
122.
41
Comisión Interamericana de Derecho Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva en
las Américas, op. cit., párra. 162.
42
Íbidem, párra. 165.
40
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
para asegurar que la persona acusada no
obstaculizará el desarrollo del procedimiento
penal. Añadió que habría una violación a la Convención
Americana si la prolongación de la prisión preventiva se
aplica por un plazo no razonable o desproporcionado a
personas cuya responsabilidad criminal no ha sido
establecida, lo cual equivaldría a anticipar la pena 43.
La duración de la prisión preventiva no puede establecerse
en forma abstracta, sino que tiene que ser estudiada con
base en las particularidades del caso en concreto. Al
respecto, la Comisión Interamericana señaló que la extensión
de dicha medida cautelar tiene que sustentarse en razones
relevantes que la justifiquen.
En el Caso Genie Lacayo vs. Nicaragua, que versa sobre el
asesinato del joven de dieciséis años Jean Paul Genie
Lacayo cometido por soldados, y el posterior enjuiciamiento
penal de los perpetradores, mismo que se prolongó por
bastante tiempo44 la Corte Interamericana indicó que la
definición del plazo razonable no es una tarea fácil y que hay
que realizar un análisis global del procedimiento. Dado lo
anterior, retomó los criterios emitidos por el Tribunal Europeo
de Derechos Humanos para determinar el plazo razonable,
los cuales son i) la complejidad del asunto ii) la actividad
procesal del interesado iii) la conducta de las autoridades
judiciales45.
43
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Tibi vs. Ecuador, sentencia de excepciones
preliminares, fondo, reparaciones y costas, Serie C, No. 114, párra. 180.
44
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Genie Lacayo vs. Nicaragua, sentencia de
fondo, reparaciones y costas, 29 de enero de 1997, Serie C, No. 30, párras. 12-15 y 71.
45
Ibidem, párras. 77 y 81.
41
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Sobre la complejidad del asunto, el tribunal internacional
señaló que se requiere tomar en cuenta las características
del hecho delictivo, la extensión de las investigaciones y la
dificultad probatoria. Respecto de la actividad procesal, la
Corte Interamericana ha puesto énfasis en la conducta de la
parte afectada, de la cual no deben derivarse actos que
entorpezcan la tramitación del proceso penal. Se consideró
que interponer los medios de impugnación reconocidos por la
legislación es una conducta normal realizada por la parte
interesada. Sobre el último elemento, la Corte Interamericana
tomó en cuenta el grado de diligencia por parte de las
autoridades en la conducción del proceso penal y las posibles
dilaciones excesivas en las diversas etapas que lo
constituyen46.
Los elementos descritos fueron retomados 47 por la Corte
Interamericana en el Caso Suárez Rosero vs. Ecuador que
versa sobre la detención del señor Suárez Rosero en el
contexto de la operación policial “Ciclón” que buscó
desintegrar una de las organizaciones más grandes del
narcotráfico internacional que operaba en Ecuador 48. En este
caso, se mencionó que el plazo razonable es un principio
contemplado en los artículos 7.5 y 8.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, el cual tiene por
finalidad impedir que los acusados permanezcan largo tiempo
bajo una acusación y asegurar que ésta se decida
prontamente49 para proteger el derecho de acceso a la justicia
de las víctimas.
46
Ibidem, párras. 78-80.
47
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Suárez Rosero vs. Ecuador, sentencia de
fondo, 12 de noviembre de 1997, Serie C, No. 35, párra. 72.
48
Ibidem, párra. 34.
49
Ibidem, párra. 70.
42
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Por último, en el Caso Valle Jaramillo y otros
vs. Colombia, que trató sobre el asesinato del defensor de
derechos humanos colombiano Jesús María Valle Jaramillo y
el posterior proceso penal seguido en contra de los
perpetradores del asesinato, se consideró que el derecho de
acceso a la justicia implica que la solución de la controversia
se produzca en tiempo razonable, ya que una demora
prolongada puede llegar a constituir, por sí misma, una
violación de las garantías judiciales50. Se añadió que el “plazo
razonable” debe ser determinado con base en los elementos
ya mencionados51.
Por otro lado, se indicó que para asegurar que la prisión
preventiva no exceda el plazo razonable, ésta tiene que estar
sujeta a una revisión periódica ya que no debe mantenerse si
han dejado de existir las razones que hayan motivado su
adopción. Al revisarla, se deberán ofrecer los fundamentos
suficientes para demostrar la necesidad de que la prisión
preventiva continúe. La revisión periódica servirá para
verificar si el plazo de la prisión ha rebasado los límites que
imponen la ley y la razón.52
Si se ha vencido el plazo razonable, “el Estado ha perdido la
oportunidad de continuar asegurando el fin del proceso por
medio de la privación de la libertad del imputado.” 53 Por lo
tanto, la prisión preventiva tiene que cesar y la autoridad
50
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Valle Jaramillo y otros vs. Colombia,
sentencia de fondo, reparaciones y costas, 27 de noviembre de 2008, Serie C, No. 192, párra. 154.
51
Ibidem, párra. 155.
52
Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Norín Catrimán y otros (dirigentes, miembros
y activistas del pueblo indígena mapuche) vs. Chile, op. cit., párra. 311.
53
Comisión Interamericana de Derecho Humanos, Informe sobre el uso de la prisión preventiva en
las Américas, op. cit., párra. 170.
43
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
podrá decretar otra medida cautelar menos restrictiva, pero
en dado caso, deberá decretar la libertad.
En este precedente que se narra, al analizar la prisión
preventiva en el sistema de justicia mexicano, se indicó, que
la esencia del proceso penal acusatorio está definida por los
principios que se insertaron en el texto constitucional,
principalmente en los artículos 16, 17, 18, 19, 20 y 21 de la
Constitución. Sin embargo, es en el artículo 20 constitucional
en donde se encuentra el núcleo del nuevo modelo procesal
al definir su esencia y establecer los criterios para su
desarrollo legislativo.
En efecto, los principios de publicidad, contradicción,
concentración, continuidad e inmediación, constituyen la
esencia del sistema penal acusatorio, pues con ellos se
busca la celeridad procesal, la igualdad probatoria entre las
partes, la continuidad del proceso y algo muy importante: que
el juez y las partes estén presentes en el desarrollo del
proceso. En otras palabras, mediante estos principios se
busca un sistema de justicia penal más protector de los
derechos de las personas.
De los artículos 18 y 19 constitucionales, que regulan a la
prisión preventiva se observa que la prisión preventiva sólo
puede ser impuesta por delitos que merezcan una pena
privativa de libertad y que su ejecución deberá darse en un
lugar distinto al destinado para la compurgación de penas
derivadas de una sentencia condenatoria.
44
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Con dicha medida, se afirmó, se pretende
garantizar la comparecencia del imputado en
el juicio, el desarrollo de la investigación y la protección de la
víctima y los testigos, entre otras causales. Además, prevé
que a la prisión preventiva le rigen los principios de
subsidiariedad y excepcionalidad. Si bien no se establecieron
expresamente en el precepto, lo cierto es que sí se fijaron sus
contenidos.
En efecto, el principio de subsidiaridad significa que antes de
imponer prisión preventiva, deberá optarse por una medida
cautelar que afecte en menor medida los derechos de la
persona acusada. Por su parte, el principio de
excepcionalidad entraña que la prisión preventiva sólo
procederá cuando otros mecanismos de cautela no sean
suficientes para las finalidades establecidas en el artículo 19
constitucional.
A pesar de que el régimen de la prisión preventiva fue
reformado en dos mil ocho, esta medida cautelar no deja de
entrar en conflicto con el principio de presunción de
inocencia, pues afecta los derechos de la persona acusada.
Es por esto que la prisión preventiva tiene que aplicarse de
conformidad con los estándares nacionales e internacionales
y con base en el principio pro persona.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación tiene diversos
precedentes sobre la prisión preventiva, que incluyen al
amparo en revisión 1028/96. Sobre la naturaleza de la prisión
preventiva, esta Primera Sala enfatizó su carácter provisional,
al indicar que, por medio de la prisión preventiva legalmente
45
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
estipulada, una persona puede verse sujeta a la privación de
libertad durante un tiempo, mientras culmina el proceso al
que se halla sometida como inculpada en un delito 54.
Por su parte, el amparo en revisión 27/2012 estudió la
duración o plazo razonable y se señalaron diversos factores
para analizarlo. Posteriormente, en el amparo en revisión
205/2014, se indicó que los rubros estudiados por el amparo
27/2012 para determinar el plazo razonable, en realidad se
refieren a los fines legítimos que esta medida cautelar
persigue o a los motivos en los cuales se fundamenta. Así,
los rubros mencionados en el amparo 27/2012 sirven para
justificar la imposición inicial de la prisión preventiva, y no
para determinar el plazo razonable de prolongación de dicha
medida,55 lo cual es compartido por la presente resolución.
De conformidad con el artículo 19 constitucional, solamente
serán fines legítimos para justificar la prisión preventiva, los
que buscan asegurar que el acusado comparezca al juicio,
proteger el desarrollo de la investigación y la protección de la
víctima y los testigos.
Sobre los fines legítimos, el amparo en revisión 205/2014
hizo aportaciones importantes al indicar que el riesgo de
comisión de nuevos delitos, la reincidencia, la preservación
del orden público o el riesgo para la sociedad o la comunidad,
no son fines legítimos para concluir la necesidad de dictar
prisión preventiva ya que éstos no son acordes con el
principio pro persona, ni con el principio de presunción de
54
Amparo en revisión 334/2008, p. 33.
55
Amparo en revisión 205/2014, párra. 85.
46
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
inocencia, debido a que adelantan la
conclusión punitiva o juzgan conductas
futuras56.
Ahora bien, señala la Sala en dicho precedente, el artículo
20, Apartado B, fracción IX de la Constitución Federal
establece que la prisión preventiva no podrá exceder del
tiempo de la pena que como máximo merezca el delito que
motivare el proceso penal, y en ningún caso se extenderá por
un lapso superior a dos años, salvo que su prolongación se
deba al ejercicio del derecho de defensa del imputado. Así, el
límite absoluto e inamovible de duración de la prisión
preventiva, es el tiempo de pena máxima que merezca el
delito del que nace el proceso penal.
El precepto bajo análisis claramente señala que la prisión
preventiva no podrá prolongarse por más de dos años, a
menos de que la prolongación se haya debido a la actividad
procesal derivada del ejercicio del derecho a la defensa del
imputado. En efecto, el ejercicio del derecho a la defensa
necesariamente impacta en la duración del proceso penal
porque implica la activación de la maquinaria procesal
contemplada en la ley para que las personas que enfrentan
un proceso penal puedan ofrecer y desahogar los elementos
de prueba necesarios, los cuales están sometidos al principio
de contradicción que rige en el sistema penal acusatorio.
Por lo tanto, el plazo de duración de la prisión preventiva
necesariamente se prolongará, pero dicho lapso no puede
56
Amparo en revisión 205/2014, párras. 85 y 86.
47
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
existir sin estar sujeto a un escrutinio que evitará que esta
medida cautelar se extienda innecesariamente.
De conformidad con los estándares internacionales y los
precedentes emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, para realizar este escrutinio, se tomarán en cuenta
tres elementos: i) la complejidad del asunto ii) la
actividad procesal del interesado y iii) la conducta de las
autoridades.
En este sentido, en el amparo en revisión 619/2008 y en el
amparo directo 22/2010, al igual que en el amparo en revisión
205/2014, se retomaron los parámetros utilizados por la Corte
Interamericana para estudiar el plazo razonable, el cual
dependerá de todas las circunstancias del asunto. Así, la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ya ha determinado
que para analizar el plazo razonable de duración de la prisión
preventiva, es necesario realizar un análisis holístico del caso
y que se tomen en cuenta la complejidad del mismo, la
actividad procesal del interesado y la conducta de las
autoridades en la conducción del proceso penal 57.
Al estudiar la prisión preventiva en el sistema penal
acusatorio, las autoridades deberán tomar en cuenta los
estándares internacionales mencionados, los cuales señalan
que la libertad del acusado es la regla y que la prisión
preventiva es la excepción. También deberán considerar que
esta medida cautelar restringe profundamente el derecho a la
libertad personal de las personas, por lo tanto, ésta tiene que
ser dictada con base en los principios de excepcionalidad,
necesidad y proporcionalidad.
57
Ibidem, párra. 77 y 79.
48
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Por lo tanto, se concluye en el precedente,
los casos en los que la persona se haya bajo
una medida cautelar que limita en extremo el derecho a la
libertad personal, como lo es la prisión preventiva, imponen a
las autoridades la obligación judicial de tramitarlos, no solo de
manera diligente, sino además con mayor prontitud, tal y
como lo indica el artículo primero de la Constitución y el Caso
Bayarri vs. Argentina, resuelto por la Corte Interamericana58.
57. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
considera que de la exposición de motivos que permite conocer el
origen causal de la creación de la prisión preventiva oficiosa,
establecida en el artículo 19 constitucional, así como de la
interpretación que esta Primera Sala ha fijado respecto al artículo 20,
Apartado B, fracción IX, constitucional, no se logra advertir
impedimento constitucional o legal alguno para que la prisión
preventiva impuesta oficiosamente por un Juez de Control en el
sistema penal acusatorio pueda ser revisada en el plazo de dos años,
previsto en dicha fracción, para el efecto de que el juez de control,
hecha la petición, determine su cese o prolongación.
58. En efecto, la necesidad del Poder Reformador de la Constitución de
establecer la prisión preventiva oficiosa en el sistema penal acusatorio,
a efecto de que, por determinados delitos de alto impacto,
considerados así por nuestra sociedad, sea impuesta en forma
automática por el juez de control, no permite determinar que dicha
medida sea de cumplimiento permanente e indefinido y que, por ello,
no pueda ser revisable, ya sea para su prolongación o su conclusión.
58
Véase Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Bayarri vs. Argentina, [Link]., párra.
70.
49
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
59. Es claro que, si esa hubiera sido la intención del legislador de la
Constitución y del legislador federal, no hay duda de que así lo
hubieran expresamente previsto, como excepción, en la fracción IX del
citado artículo 20 constitucional y en el artículo 165 del Código
Nacional Procesal.
60. Por el contrario, como ya se indicó, del contenido del artículo 19
constitucional, solo se advierten -expresamente- dos posibilidades
para restringir la libertad a las personas imputadas en un proceso
penal, a través de la prisión preventiva:
a) Cuando la solicita por el Ministerio Público en virtud de
que otras medidas cautelares no son suficientes para
garantizar la comparecencia de la persona imputada, el
desarrollo de la investigación, la protección de la
víctima, los testigos o de la comunidad y cuando dicha
persona esté siendo procesado o haya sido
sentenciado previamente por la comisión de un delito
doloso. Considerada prisión preventiva justificada.
b) Cuando el juez de control la impone de oficio, es decir,
en automático, sin solicitud alguna, sólo al advertir que
se impute a la persona uno o varios de los delitos
establecidos en el multicitado artículo 19 constitucional
y en el diverso 167 del Código Nacional de
Procedimientos Penales. Considerada prisión
preventiva oficiosa.
61. Luego, de ese precepto constitucional no se desprende limitante
alguna que permita decidir -ni por algún método interpretativo- que la
prisión preventiva, una vez impuesta, no podrá ser revisable.
50
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
62. Lo mismo se puede decir del contenido del
artículo 20, Apartado B, fracción IX, de cuyo texto se advierte la
indicación del legislador de la Constitución, de que los imputados
tienen derecho a que la prisión preventiva que se les imponga no
podrá exceder del tiempo que como máximo de pena fije la ley al delito
que motivare el proceso y en ningún caso será superior a dos años.
63. Lo anterior, con la salvedad de que su prolongación se deba al
ejercicio del derecho de defensa del imputado. Empero, advierte el
precepto, si cumplido este término no se ha pronunciado sentencia,
dicha persona será puesta en libertad de inmediato mientras se sigue
el proceso, sin que ello obste para imponer otras medidas cautelares.
64. De esa previsión no se logra entender -se insiste, ni a través de algún
método interpretativo- que su contenido no pueda comprender a la
prisión preventiva en su modalidad de oficiosa.
65. Más aún, del contenido de cada uno de los preceptos que integran el
Capítulo IV denominado “Medidas Cautelares” y del Capítulo V,
intitulado “De la supervisión de las medidas cautelares” que
corresponden, del artículo 153 al 182, del Código Nacional de
Procedimientos Penales, no se advierte la intención del legislador
federal de impedir que la prisión preventiva oficiosa pudiera ser
revisable en el plazo de los dos años, referidos.
66. De hecho, el único artículo que prevé la referencia a la prisión
preventiva oficiosa es el tercer párrafo del artículo 167 de dicho
ordenamiento, en el que básicamente reitera el contenido del artículo
19 constitucional, al señalar: “… El juez de control en el ámbito de su
51
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
competencia, ordenará la prisión preventiva oficiosamente en los
casos de …”.
67. En efecto, del contenido de todos los demás artículos que conforman
los capítulos IV y V, citados del Código Nacional, únicamente se
desprende la referencia -en general- de “las medidas cautelares”
previstas en dicha legislación, así como las reglas generales de su
imposición, su procedencia, los tipos, la proporcionalidad al
imponerlas, su imposición, el debate que se realice para ello, el
contenido de la resolución que las imponga, la impugnación de la
decisión judicial, la revisión de la medida, la audiencia de revisión, los
medios de prueba para la imposición y revisión de la medida,
evaluación y supervisión.
68. Es, en los artículos 165 a 167 del citado ordenamiento, en los que se
especifica la aplicación de la prisión preventiva, así como las
excepciones a su imposición y las causas de procedencia, empero, no
hace distinción entre justificada u oficiosa. Lo mismo se advierte del
diverso precepto 171, que refiere a las pruebas para la imposición,
revisión, sustitución, modificación o cese de la prisión preventiva.
69. En ese orden de ideas, bajo el entendimiento de que la prisión
preventiva oficiosa es una restricción constitucional a la libertad
personal, que bajo la normatividad internacional debe ser una medida
excepcional para su imposición, se puede afirmar que ni el legislador
de la Constitución ni el legislador ordinario propiciaron distinción
alguna de aquélla figura en cuanto a la posibilidad de su revisión, cese
o prolongación. Como sea, la prisión preventiva (en cualquier
modalidad) es profundamente restrictiva del derecho a la libertad
personal de los imputados en el proceso penal acusatorio y, por tanto,
debe ser revisable.
52
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
70. En ese sentido, contrario a lo determinado por el
Tribunal de Amparo, el contenido de la fracción IX, del Apartado B, del
artículo 20, de la Carta Magna, le es aplicable a las condiciones de la
prisión preventiva oficiosa. Consecuentemente, llegado el límite de
dos años de duración, plazo que refiere dicho precepto constitucional,
que se reitera en el diverso 165 del ordenamiento procesal penal, y
formulada la petición ante el juez de control, como en el caso sucedió,
procede su revisión para determinar si cesa o se prolonga su
aplicación.
71. En caso de que el plazo de duración de la prisión preventiva oficiosa
deba prolongarse, esta decisión de la autoridad jurisdiccional deberá
estar sujeta a un escrutinio elevado en justificación, que evitará que
esta medida cautelar se extienda innecesariamente.
72. De conformidad con los estándares internacionales y los precedentes
emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para realizar
este escrutinio, las autoridades respectivas tomarán en cuenta tres
elementos: i) la complejidad del asunto ii) la actividad procesal del
interesado y iii) la conducta de las autoridades.
73. En cuanto a la complejidad del asunto, se requiere tomar en cuenta las
características del hecho delictivo, la extensión de las investigaciones
y la dificultad probatoria. Respecto de la actividad procesal, no deben
derivarse actos que entorpezcan la tramitación del proceso penal. Se
considera que interponer los medios de impugnación reconocidos por
la legislación es una conducta normal realizada por la parte
interesada. Sobre el último elemento, debe considerarse el grado de
diligencia por parte de las autoridades en la conducción del proceso
53
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
penal y las posibles dilaciones excesivas en las diversas etapas que lo
constituyen.
74. En ese entendido, corresponde al Fiscal la carga de probar ante la
autoridad judicial que, en el caso concreto, se actualizan dichos
elementos, es decir, que el asunto es complejo, que la actividad
procesal del interesado es la detonante de la dilación para la
culminación del proceso y que la conducta de las autoridades ha sido
diligente en la conducción del proceso. Y, en su caso, el Ministerio
Público deberá acreditar la necesidad de que continue la medida
cautelar59. La consecuencia de no demostrar debidamente lo anterior,
será el cese de la prisión preventiva oficiosa y dará lugar,
entonces, a que se debata en la audiencia respectiva la imposición de
otra u otras de las medidas cautelares que prevé el artículo 155 del
Código Nacional de Procedimientos Penales, todo ello conforme a lo
establecido en el artículo 161 y demás aplicables de dicho código
procesal.
75. Lo expuesto, de ninguna manera se frustra por el contenido del
artículo 19 constitucional, pues como se determinó, se trata de
supuestos diversos, ya que este precepto -únicamente- marca las
pautas para la imposición de la medida cautelar de prisión preventiva
oficiosa, pero no se refiere al tiempo de duración, menos a su posible
revisión, cese o prolongación.
76. Esta determinación se considera acorde con los parámetros
internacionales, pues como se ha señalado, la imposición de la prisión
preventiva presupone una figura de carácter excepcional, cuya
finalidad es asegurar que el acusado comparezca al juicio, proteger el
desarrollo de la investigación y la protección de la víctima y los
59
En términos de lo dispuesto en los artículos 153, 154, 156, 157, 165 y 167 del Código Nacional
de Procedimientos Penales.
54
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
testigos, siempre y cuando otras medidas
cautelares no sean suficientes para cumplimentar
los fines que se persiguen.
77. No obstante que la prisión preventiva oficiosa pueda cumplir los fines
mencionados, tiene la trascendencia de que es impuesta de oficio -en
automático- por el Juez de Control cuando se vincule a proceso a una
persona por los delitos establecidos en el artículo 19 de la
Constitución, de ahí que, con mayor razón, deba revisarse en los
términos fijados en esta ejecutoria.
VI. DECISIÓN
78. En las relatadas consideraciones, al resultar sustancialmente
fundados los conceptos de violación hechos valer por el recurrente,
suplidos en su deficiencia, en la materia de la revisión, lo procedente
es revocar la sentencia recurrida que negó el amparo a la parte
quejosa para el efecto de que el Tribunal Colegiado del conocimiento
siga los lineamientos constitucionales establecidos en la presente
ejecutoria y resuelva con libertad de jurisdicción, conforme a derecho
corresponda. En consecuencia, esta Primera Sala de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación,
RESUELVE
PRIMERO. En la materia de esta revisión constitucional, se revoca la
sentencia de amparo recurrida.
SEGUNDO. Devuélvanse los autos al Quinto Tribunal Colegiado en
Materia Penal del Primer Circuito para que resuelva conforme a los
lineamientos constitucionales que se han fijado en esta ejecutoria.
55
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
Notifíquese conforme a derecho corresponda; con testimonio de
esta ejecutoria, devuélvanse los autos relativos al lugar de origen; y,
en su oportunidad, archívese el toca como asunto concluido.
Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, por mayoría de cuatro votos de los señores Ministros Juan Luis
González Alcántara Carrancá (Ponente), Jorge Mario Pardo Rebolledo,
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Ministra Presidenta Ana Margarita Ríos
Farjat. En contra del emitido por la señora Ministra Norma Lucía Piña
Hernández, quien se reserva su derecho a formular voto particular.
Firman la Ministra Presidenta de la Primera Sala y el Ministro Ponente,
con el Secretario de Acuerdos que autoriza y da fe.
PRESIDENTA DE LA PRIMERA SALA
MINISTRA ANA MARGARITA RÍOS FARJAT
PONENTE
MINISTRO JUAN LUIS GONZÁLEZ ALCÁNTARA CARRANCÁ
SECRETARIO DE ACUERDOS DE LA PRIMERA SALA
MTRO. RAÚL MENDIOLA PIZAÑA
56
AMPARO EN REVISIÓN 315/2021
RRM/edb/onh
*.*
En términos de lo previsto en los artículos 113 y 116 de la Ley General de Transparencia y Acceso
a la Información Pública y 110 y 113 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información
Pública; así como en el Acuerdo General 11/2017, del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, publicado el dieciocho de septiembre de dos mil diecisiete en el Diario Oficial de la
Federación, en esta versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.
57