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Junko Furuta

Junko Furuta fue secuestrada el 25 de noviembre de 1988 por cuatro hombres cuando iba en bicicleta a su casa. La mantuvieron cautiva durante 44 días, donde fue brutal y repetidamente abusada, torturada y golpeada por más de 100 hombres. Murió el 4 de enero de 1989 debido a las lesiones internas causadas por la tortura extrema. Sus secuestradores fueron arrestados y condenados, aunque las sentencias fueron consideradas injustamente leves dado el nivel de crueldad de sus crímenes.

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Junko Furuta

Junko Furuta fue secuestrada el 25 de noviembre de 1988 por cuatro hombres cuando iba en bicicleta a su casa. La mantuvieron cautiva durante 44 días, donde fue brutal y repetidamente abusada, torturada y golpeada por más de 100 hombres. Murió el 4 de enero de 1989 debido a las lesiones internas causadas por la tortura extrema. Sus secuestradores fueron arrestados y condenados, aunque las sentencias fueron consideradas injustamente leves dado el nivel de crueldad de sus crímenes.

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Junko Furuta

Ella nació el 18 de enero de 1971, en Misato, prefectura de Saitama al norte de Tokio, donde vivía con sus padres y
hermanos, su familia era de escasos recursos, por ello trabajaba a tiempo parcial dos veces por semana en una
fábrica de moldes de plástico con la finalidad de poder ahorrar para su viaje de graduación, al mismo que había
aceptado trabajo a tiempo completo con un minorista de electrónica para luego de graduarse.

Asistió a la secundaria Yashio-Minami, era una niña muy tranquila alegre y respetuosa y se llevaba bien con todos,
ella destacaba en todas las asignaturas que impartía. Nunca había tenido novio y no lo planeaba.

Cada noche ella llegaba a casa como de costumbre después del trabajo o escuela, pero el 25 de noviembre de 1988
no lo hizo, mientras ella manejaba bicicleta a su casa, Miyano y Minato quienes habían planeado encontrarse por
alguna calle de Misato para robar y con suerte según ellos poder abusar de alguna mujer, se percataron de Furuta y
por orden de Miyano, Minato pateó a Furuta ocasionando que esta cayera, Miyano le ofreció ayuda y compañía a su
casa.

En el camino el comenzó a amenazarla con asesinarla, la llevó a un almacén cercano para abusar de ella, pero como
esta se oponía, Miyano le reveló que tenía conexión con los Yakuza ( Mafia japonesa que realiza crimen organizado,
trafica armas, drogas y personas, es de las bandas más temidas en Japón), Furuta por miedo dejó de poner
resistencia logrando así su cometido, luego de abusar de ella reiteradas veces la llevó a un hotel donde citó a sus 3
amigos ( Minato Nobuharu, Jo Ogura, Watanabe Yatsushi ), Ogura propuso mantenerla cautiva y hacer con ella con
lo que deseen. Así es como a las 3 am Miyano lleva a Furuta a un parque cercano donde los 4 la amenazaron
diciéndole que sabían donde vivía su familia y que los Yakuza los matarían.

La llevaron a casa de Minato en el distrito de Ayase de Adachi, donde la abusaron en grupo, para luego turnarse con
la vigilancia, los padres de Minato se percataron de ella, pero fue forzada a decir que era novia de uno de ellos, los
padres se dan cuenta que ella está ahí en contra de su voluntad al igual que el hermano de Minato, pero lo dejan
pasar por alto ya que saben de las conexiones con los Yakuza.

El 27 de noviembre, los padres de Furuta denuncian la desaparición de su hija con la policía, iniciándose así una
búsqueda, Furuta se vio obligada a llamar a sus padres diciéndoles que estaba a salvo con un amigo, que no la verían
un tiempo y que parasen la búsqueda.

Pronto el sitio se convirtió en un lugar de encuentro para las pandillas y amigos que llamaban incluyendo miembros
de los Yakuza, abusaban de ella y la golpeaban, para el séptimo día, Furuta había sido abusada más de 100 veces, la
tenían sin comer y sin ninguna prenda, muchas veces la dejaban dormir en el balcón a pesar de las bajas
temperaturas muy por debajo de los grados, otras veces la obligaban a sentarse horas sobre un congelador, para
luego darle de beber su propia orina, alimentándola con cucarachas, que bailar y cantara mientras la golpeaban.

Una noche mientras sus secuestradores dormían vio la oportunidad de pedir ayuda, como estaba completamente
destrozada, se arrastró como pudo las escaleras una vez que alcanzo el teléfono marcó al número de emergencia,
pero Miyano la descubrió y colgó antes de poder siquiera decir algo.

Miyano llamó a los otros, la subieron al cuarto donde la tenían privada, la castigaron brutalmente, encendieron una
vela y con la llama de esta la quemaron, no contentos rociaron el líquido de encendedores en sus piernas y le
prendieron fuego, Furuta entró en convulsiones, pero ellos pensaron que estaba mintiendo por eso le prendieron los
pies, al ver que ella empeoraba apagaron el fuego, pensó que ante semejante castigo ellos se detendrían pero eso
estaba lejos de ocurrir, siguieron golpeándola, le cortaron parte de su pecho y le perforaron con agujas de coser, a
uno de ellos se le ocurrió introducirle pirotécnicos y encenderlos.

Ella de dejó de ser abusada, pues tenía la cara demacrada y para ellos estaba lejos de ser atractiva, pero abusaron de
Furuta entre 400 a 500 veces los 44 días que estuvo cautiva por más de 100 hombres.

Le tiraron mancuernas deportivas en su estómago, apagaban sus cigarrillos contra ella, le ataron las manos al techo y
la usaron como saco de boxeo, la golpearon tanto que sus órganos internos se molieron de tal forma que la sangre
emanaba por todos lados.
Estaba incapacitada, no podía beber agua ni ingerir alimentos, pues vomitaba después de cada intento, esto hacía
enojar a sus secuestradores, que la golpeaban más y más.

una bombilla caliente explotó dentro de ella luego de recibir un puñetazo en el abdomen, tijeras, biberón y objetos
encendidos.

Furuta quedó inconsciente, tras ello golpearon su cabeza contra el suelo ocasionando el explote de sus tímpanos,
como no reaccionaba aún, intentaron ahogarla y ella reanimó.

Tenía los ojos quemados por la cera que habían echado sobre ellos, como ya se mencionó, ellos habían perdido
interés en Furuta por no ser atractiva, por eso raptaron a otra chica de la misma manera que Furuta, fue abusada en
grupo, pero dejada en libertad bajo amenazas.

El 04 de enero la retaron a un juego de fichas llamado mahjong, donde sorprendentemente y a pesar de su estado,
Furuta logra ganar a Miyano, quien decidió desahogar su ira contra ella, la pararon y le golpearon los pies con un
palo hasta que su cuerpo colapsó en convulsiones, soltaron una pelota de ejercicio sobre su estomago y finalmente
le prendieron fuego, el ataque duró dos horas, Furuta no soportó más y perdió la vida aquel día.

El hermano de Minato se dio cuenta de que Furuta había fallecido y por temor a que alguien descubriera el cuerpo,
lo envolvieron en una manta y la metieron dentro de una maleta.

Para no dejar ningún indicio de su cuerpo se les ocurrió la idea de meterla en un tambor o barril de 55 galones y lo
llenaron de cemento, alrededor de la 8 pm se decidieron de el barril en un terreno baldío.

El 23 de enero de 1989 Hiroshi Miyano Y Jo Ogura fueron detenidos por abusar de una chica de 19 años, durante el
interrogatorio uno de los oficiales le hizo creer a Miyano que ya sabía lo que habían hecho, Miyano creyó que Ogura
había relatado el asesinato de Furuta, así que le dijo dónde encontrar el cuerpo.

Luego de investigaciones se encontró un informe donde dos policías fueron enviados a la casa de Minato, ya que los
padres de un joven indicaron que en esa casa la tenía retenida, los policías fueron recibidos por Minato quién les
invitó a pasar y mirar dentro de la casa, a lo cual los oficiales no aceptaron y se retiraron. Ambos fueron despedidos
por no seguir el procedimiento policial.

El informe forense reveló que la causa del deceso fue por una conmoción choque, debido a la tortura, fue tanto el
sufrimiento y el estrés que su cerebro se redujo de tamaño.

La madre de Furuta tuvo que asistir a tratamiento psicológico dado que no pudo soportar tanto sufrimiento por el
cual tuvo que pasar su hija.

Se cree que no fue casualidad que Miyano y Minato se encontraran con Furuta aquel día, sino que Hiroshi Miyano
planeaba ya desde un buen punto vengarse por nunca haberle prestado atención a este.

Los 4 chicos se declararon culpables por violentar a Junko Furuta, pero negaron haberla asesinado.

Hiroshi Miyano fue sentenciado a 17 años de prisión, pero tras apelar lo aumentaron a 20 años. Además de que los
padres de este tuvieron que pagar 50 millones de yenes a los padres de Furuta por concepto de reparación de daños.

Nobuharu Minato fue sentenciado a 8 años, sus padres y hermano no fueron sentenciados a pesar de haber
presenciado todos los hechos y no denunciarlo.

Yashushi Watanabe también fue condenado a 8 años por complicidad.

Jo Ogura estuvo 8 años en prisión juvenil.

Las sentencias a estos chicos fueron totalmente injusta dado la brutalidad que cometieron.

Junko Furuta quién debió a ver ido a ese viaje de graduación murió de la manera más inhumana posible, todo ese
sufrimiento simplemente por la obsesión de alguien que quería satisfacer su mente perversa, era una niña que fue
tratada como objeto hasta su último momento.
Así como este caso hay muchos casos, desconocidos o no, que muestra como muchas personas, abusan, golpean y
maltratan física y psicológicamente a mujeres, adolescentes y niñas, por el simple hecho de ser mujeres y creer que
somos un objeto de satisfacción.

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