En el coloquio se va a incluir el texto de Arendt del teórico.
Para Arendt, había oficiales nazis que simplemente seguían órdenes, y no eran realmente
conscientes ni podían hacer nada frente al genocidio nazi. Fue muy criticada por esto.
En La condición humana, Arendt dice que el avance de la ciencia y el mundo moderno lleva a
que los humanos se alejen de la política y se sientan aislados. Ya en el primer capítulo, Arendt
dice que los seres humanos somos seres condicionados, y hay dos tipos de condicionamiento.
Para empezar, diferencia entre la vida activa y la vida contemplativa. En la vida activa, l hay
tres tipos de actividades:
– La labor: actividad inherente a la satisfacción de las necesidades biológicas, y esta
condicionada por la necesidad. El tipo de ser humano propio de la labor es el animal
laborans, el ser humano que solo dispone de su cuerpo y realiza actividades inherentes
a la satisfacción de sus necesidades. Está aislado, no necesita de otro para satisfacer
sus necesidades biológicas.
– El trabajo: la traducción al español puede generar problemas diferenciando labor y
trabajo. La labor es de nuestro cuerpo, el trabajo es de nuestras manos. Esto significa
que el trabajo es la creación del mundo humano, del artificio humano; crear un mundo
humano es trabajar, y el trabajo crea objetos que trascienden a sus creadores. Uno no
trabaja para satisfacer una necesidad, sino para crear un mundo. El tipo de ser humano
propio del trabajo es el homo faber. El homo faber es autor de su propia actividad.
Incluso el trabajo intelectual sirve para crear un mundo y trasciende a su creador. El
trabajo puede ser en soledad o en conjunto, pero sin ninguna individualidad.
– La acción: esta es la actividad más importante de la vita activa. Se gesta entre los seres
humanos sin ningún tipo de mediación, no hay nada que interfiera entre los seres
humanos cuando actúan, ningún tipo de obra. Por lo tanto, no se puede actuar en
soledad. Se requiere la condición de pluralidad. Esto implica que son los seres
humanos, en grupo, los que actúan. La pluralidad y la acción es la condición para la
política. Esto es lo central para Arendt. Toda acción, además, es política. Además, la
acción es la que crea la historia; irrumpe como un acontecimiento en el devenir de la
historia. Un acontecimiento es un hecho que cambia la forma de vivir de los humanos,
es algo histórico. Solo las acciones pueden llevar a acontecimientos, el trabajo no (una
pregunta interesante de un alumno: ¿la invención del iphone es un acontecimiento?
Para el profesor no). Los acontecimientos son siempre políticos. Si hubiera un trabajo
que derivara en un acontecimiento, es porque tuvo consecuencias políticas. Los seres
humanos somos seres condicionados por la acción de otros seres humanos.
En su descripción de vida activa y vita contemplativa se nota la influencia de Aristóteles en
Hannah Arendt. Para Aristóteles, la idea suprema en la filosofía era la idea de lo Bello; aunque
para Platón la idea suprema para regular la vida de los seres humanos es la idea del Bien. Así,
los tres tipos de vida que describía Aristóteles eran tres formas de disfrutar lo Bello:
– La vida centrada en satisfacer los placeres corporales.
– La vida centrada en los asuntos de la polis. Esta implica bios politikos.
– La vida centrada en la contemplación, la del filósofo. Esta implica bios theoricos. Esta es
la vida que busca comprender la belleza de los entes eternos, y es la forma de vida
suprema.
Entonces, los asuntos políticos quedan relegados a segundo orden, y para Arendt este es el
problema principal de la filosofía occidental. Y es por eso que Arendt dice que no hace filosofía,
sino teoría política. Esta subordinación de la política la inaugura Platón, diciendo que es el rey
filósofo quien debe gobernar, y esto es por la influencia de la muerte de Sócrates. Arendt se
pelea con la filosofía, que quiere regir a la política por ideas absolutas (como la justicia social
podría ser?). Arendt dice que la contemplación no es propia de la política. De hecho, en otra
obra llamda Político, Platón dice que la política se resume en mando y obediencia.
El ser humano es la única especie mortal en un universo inmortal. Pero sus actos son
inmortales: la acción es algo que nos trasciende. Uno podría decir que la construcción del
trabajo también nos trasciende, pero lo que destaca a la acción es que crea acontecimientos
trascendentes, que cambian la historia. El espíritu agonal, en la antigua grecia, era el espíritu
competitivo, que se da siempre entre iguales, este es el espíritu que destaca Arendt. Este
espíritu es propio del espacio público, ya que todos somos iguales, aunque diferentes, ya que
nos podemos destacar con la acción y el discurso.
Para Arendt, lo social no puede subordinar a lo político, y lo político no debe reducirse a
solucionar cuestiones sociales.
Para Arendt, la acción implica comenzar algo (archein), empezar su movimiento. Implica
empezar las relaciones entre los seres humanos. La acción es la única actividad de la vida
activa que puede generar lo inesperado. Los seres humanos se revelan (aparecen en el
espacio público) a través de las acciones y las palabras. Uno no puede decir qué es un ser
humano, conocer su esencia, nosotros solo podemos decir quiénes son los seres humanos,
tales como se revelan mediante la acción y el discurso. La acción no tiene autores, no hay
nadie que sea dueño total de sus consecuencias, sino que tiene actores.
En el medio de la acción de los seres humanos hay algo que fluye: la trama de las relaciones
entre los seres humanos. Solo quienes pueden entender el discurso pueden participar de la
esfera pública. Cuando se produce, la acción escapa a su actor, no es de su propiedad, y por
eso no hay autor. La acción no se da para llegar a un fin particular, para crear algo; tampoco es
operar, no es imponer una condición; la acción no es gobernar. La acción tiene un carácter libre
e innovador. La acción no es obligación: implica libertad. El resultado de la acción puede
exceder a lo que nosotros esperamos. La acción puede empezar con un sujeto, pero termina
con otro sujeto.
Hay una frustración por no conocer el resultado de la acción y no poder controlarlo. Solo el
narrador que ve las consecuencias del acto ya terminadas puede conocer su significado. En la
polis se intenta solucionar la frustración de la acción.
La solución griega a la triple frustración de la acción es la polis, ya que ahí puede resguardarse
a la acción. Así, cualquier acción quedará como recuerdo para la historia, de eso se asegura la
polis. La polis es un espacio de aparición, un espacio donde pueden aparecer los seres
humanos, y a partir de ahí se puede formar la esfera pública. Así se hace efectiva la pluralidad.
Arendt dice que hay dos facultades que hacen que la acción no quiebre los asuntos humanos:
– La facultad de perdonar, que sirve para redimir las acciones pasadas.
– La facultad de prometer, que sirve para restringir la imprevisibilidad de la acción. Sirve
para fundar islas de previsibilidad dentro del mar de la inseguridad del futuro.
Con estas dos facultades se termina la condición humana. Es en el espacio público donde se
encuentra la libertad.
Vamos ahora al texto sobre la revolución. En este texto, dice que los seres humanos nos
encontramos con un doble problema con respecto al avance tecnológico:
– Que la tecnología armamentística puede destruir a la humanidad.
– Que la tecnología puede destruir puestos de trabajo.
Para Arendt, la soberanía es contraria a la libertad, ya que implica ser independiente de todos y
estar supeditado a un cuerpo externo.
Para Arendt, la nueva izquierda de los 60 está más cerca de Mao que de Marx, ya que Mao
deriva el poder de la violencia; mientras que para Marx la violencia era un instrumento del
poder. Pero para Arendt el poder es distinto de la violencia.
La ciencia moderna nos hace creer que el futuro es progresivo y nos llevará a mejores
condiciones de vida. Sin embargo, el avance de la ciencia no siempre está siendo acompañado
por el avance de la humanidad.
El poder no depende de la violencia, depende de la pluralidad, del acuerdo de muchos. Arendt
se inspira mucho en los padres fundadores norteamericanos, como Madison, que decía que el
poder de un gobierno estaba en la opinión.
El poder no se posee, el poder se habita en la pluralidad. Entonces, el poder desaparece
cuando la unión entre las personas se desintegra.
La potencia es la capacidad de imponerse físicamente individualmente.
La autoridad requiere el respeto de los otros.
La fuerza puede ser un sinónimo de la violencia, y se da entre muchos. Es una energía liberada
por movimientos físicos o sociales.
La violencia necesita justificación, el poder necesita legitimidad, porque es inherente a una
comunidad política. ¿Cómo se legitima el poder? Por un lado, se fundamenta en una apelación
al pasado, a esa reunión inicial que dio lugar a la comunidad política. El terror implica anular la
esfera pública, y por tanto anular el poder, implica que todo el mundo esté aislado.