Neurobiología
de la
comunicación
“La
sonrisa cuesta menos que la electricidad y da
más luz”.
Proverbio escocés
SOMOS SERES ALTAMENTE COMUNICATIVOS
Expresamos Lenguaje
nuestras oral y escrito
intenciones
HABLAR LEER ESCRIBIR
Movimientos
Gestos Posturas
corporales
EXIGENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
Nuestro cerebro debe tener la capacidad de
escuchar realmente lo que el otro dice,
comprender su modo de ver la vida, elaborar una
respuesta y la posibilidad de hacer ajustes en la
misma a medida que vemos las reacciones de la
otra persona.
“Cuando nos permitimos escuchar a los otros, le damos a nuestro
cerebro la maravillosa oportunidad de aprender a conocer diferentes
modos de ver el mundo".
Se dice que el cuerpo
no miente, y esto se
debe a que sus
movimientos y posturas
están altamente
influenciados por el
sistema I/E y se realizan
de forma inconsciente.
¿Depredador o presa?
Mostrarnos fuertes y grandes, sacando
pecho o pisando firme, intenta ser una
muestra de ser un depredador. En cambio,
ir más encorvados o tratando de pasar
desapercibidos el modo de ser presa. Si
pensamos en estas posturas y las veces que
las vemos en la vida diaria, nos podemos
dar cuenta de cómo, no podemos muchas
veces evitarlas.
Si bien nos expresamos con todo el cuerpo, son
las manos y los dedos los que más aplicamos
para ampliar nuestras ideas, formas de objetos,
ubicación de las cosas o lugares, etc., y están
ampliamente representados en nuestra corteza
motora y somatosensorial.
GESTOS
“Recuerda que no basta con decir una cosa correcta en el lugar
correcto; es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un
momento tentador”. Benjamin Franklin
La etimología de la palabra comunicación puede
contribuir a una mejor comprensión de la misma.
Proviene del latín communis, que significa poner en
común. Por ello se puede decir que significa
transmitir ideas y pensamientos con el objetivo de
ponerlos "en común" con otro, por lo que se infiere
que se utiliza un código compartido.
Componentes de la comunicación: ésta puede
producirse entre dos personas, desde el emisor a un grupo, entre varias personas en
una reunión (por ejemplo, laboral) o ser masiva a través de medios de difusión.
Emisor: la persona que emite un mensaje.
Receptor: la persona que recibe el mensaje.
Mensaje: la información que quiere ser transmitida.
Canal: medio por el que se envía el mensaje.
Código: signos y reglas empleadas para enviar el mensaje.
Contexto: situación en la que se produce la comunicación.
Es necesario tener presente que la comunicación es un
proceso que establece un vínculo entre sujetos. La visión
lineal emisor-receptor debe ampliarse y entenderse más
como en círculo dinámico o espiral de retroalimentación, en
donde cada vuelta produce un reajuste de los mensajes, ya
que cada una de las partes influye sobre las demás.
¿Qué implica comunicarse?
Emisor
Pensar una
idea
Percibir
Expresarla reacción del Ajustar lo que se está
otro diciendo: tono de voz,
expresión facial…
¿Qué implica comunicarse?
Receptor
Escucha activa
Debe Elaborar una
Decodificar,
convertirlos Percibir los mantener en respuesta
en palabras gestos, la memoria para seguir el
con sentido. expresiones y de trabajo lo hilo de la
coherencia que no se conversación.
con lo que el comprendió.
emisor dice.
Virtudes y pecados de la comunicación:
1.- Escucha activa: conlleva comprender y dar sentido a
un mensaje que se recibe. Escucha activa significa poner
atención para escuchar y entender la comunicación
desde el punto de vista de quien está emitiendo un
mensaje. Implica no solo lo que alguien dice con
palabras, sino también con sus gestos y emociones; por
ello la empatía es parte indispensable.
Respetar el decir del otro y no interrumpir a quien habla.
No terminar las frases u oraciones de la otra persona.
Dejar de lado la percepción extrasensorial, y no tratar de adivinar lo que el otro dirá.
No invalidar las emociones que algo le produce a otra persona.
Evitar juicios.
Dejar el relato de nuestra historia personal sobre algo parecido cuando la otra
persona necesita ser escuchada.
Si no se piden soluciones o consejos, no darlos y mucho menos al inicio de una
comunicación.
2.- Empatía:
Escuchar y entender las emociones de
alguien significa hacerle saber que nos
hacemos cargo de buscar conocer lo
que siente. Frases como: “Entiendo cómo
te sientes”, “noto que”, etc. son útiles
para demostrar nuestro interés.
3.- Dejar el control:
Permitir la retroalimentación y diversidad de
opiniones.
4.- Redondear una idea:
Cuando la atención decae, necesitamos decir algo o la comunicación se hace muy
extensa (inclusive reiterativa), podemos utilizar expresiones del tipo:
Creo que entendí y lo que deseas es....
Lo que me estás diciendo es...
Entonces, lo que pasaba era que...
Quieres que sepa que te sentiste...
Otras que ayudan a la aclaración como: • ¿Estoy en lo correcto? • ¿Es correcto lo que
entendí? Hacer preguntas muestra y capta interés.
5.- Ser específico:
Ser concreto y preciso le permite al otro cerebro
poder captar mejor un mensaje.
6.- Ser breve:
Ir y venir sobre una misma idea o alargar excesivamente el planteamiento de algo
termina en algo confuso, en parte por la explicación del punto anterior. Además, si se
trata de un tema álgido se aumentará la activación de la respuesta de alerta
innecesariamente.
7.- Evitar las generalizaciones:
Aplicar en una conversación los términos siempre o nunca lleva a que el cerebro perciba
que estamos en un extremo y sienta que no hay salida o que se está ante un ataque.
Resultan más afectivas expresiones del tipo: “La mayoría de veces”, “En algunas
ocasiones”, “Algunas veces”, “Frecuentemente”, etc. Estas alocuciones producirán una
sensación de mayor flexibilidad y posibilidades de cambios.
8.- Los cumplidos:
Sabemos que las palabras agradables activan el circuito de recompensa cerebral y
mejoran el estado emocional no solo de quien las escucha, sino también de quien las
emite.
Expresar agradecimiento, reconocimiento, valoración de lo que alguien vino a
comunicarnos o del buscar un espacio para expresarnos lo que siente refuerza la
asociación de la comunicación a la vía del placer, ya que permite legitimar dentro de la
organización el espacio de comunicación del líder con sus colaboradores.
9.- Las distorsiones:
Interpretar la información recibida del mundo exterior a
través de nuestro mundo interior y memoria es normal.
Por ello, las distorsiones en la comunicación son un tema
a cuidar.
10.- Cuidar las críticas:
Si pensamos en términos biológicos y de rapidez de respuesta, las críticas siempre activan
la respuesta de amenaza. Por más que se considere a las mismas constructivas,
inevitablemente el cerebro las vivirá como algo personal y una puesta en evidencia
social. De aquí de que sea necesario ser muy sutil al momento de decir algo que se
necesita cambiar sin que el otro se sienta atacado y prepare sus respuestas defensivas.
11.- El efecto acumulación:
Las cosas deben hablarse, pero también es válido tener en cuenta la resignificación
emocional y muchas cosas que pueden molestarnos o enojarnos serán comprendidas
desde una visión que contemple la biología y nos lleve a ver el modo de mejorarlas en
nuestro equipo ya que son conductas que no son generadas por una decisión
consciente ni tienen en cuenta las consecuencias.
12.- Los trapitos al sol:
La frase sacar los trapitos sucios se aplica cuando mostramos cosas del pasado que no
aportan nada provechoso. Situaciones anteriores deben sacarse a colación
constructivamente, para utilizarlas de modelo cuando ha sido positivo e intentamos
volver a poner en marcha conductas favorables que activen a nuestro equipo a
motivarse.
13.- El estado emocional:
Para comunicarnos debemos situarnos en un estado emocional adecuado para estar
abiertos a escuchar al otro y expresarnos adecuadamente. Una de las estrategias es
preguntarnos qué tipo de contexto queremos generar, o cuál es nuestro estado
emocional. Si no es el correcto, debemos modelarlo. En el caso de que esto no sea
posible, es mejor pedir disculpas y dejar la conversación para otro momento.
14.- Lugar y momento adecuados:
Por más que nos hayamos preparado para transmitir algo de un modo conveniente,
muchas veces fallamos debido a que lo hacemos en un medio ambiente (MA) o
momento inadecuado. Por ejemplo, un ámbito con poca privacidad para pedir
explicaciones o ajustar el modo de resolver una tarea, cosa que debe hacerse a solas
con nuestro interlocutor para que su cerebro social no se sienta expuesto.
15.- El gran objetivo:
Decodificar lo que alguien desea comunicarnos exige de toda nuestra atención. Sin
embargo, mientras escuchamos hacemos asociaciones, interpretaciones,
comparaciones con nuestras ideas, creencias y valores. Asimismo, imaginamos o
recordamos situaciones, pensamos qué responderemos, etc. Además, a la par,
realizamos gestos, como movimiento de asentimiento con la cabeza, y decimos palabras
como: comprendo, sí, ajá, claro, etc., lo que hace que inevitablemente la escucha
tenga ciertas interferencias propias del proceso de comunicación y decodificación del
mensaje del emisor.
“La comunicación es un camino de gran placer,
cuando descubrimos que podemos encontrar en
ella la solución a las diferencias humanas”.