FINAL DE OBRAS MAESTRAS DE LA
LITERATURA UNIVERSAL
Análisis de Edipo Rey - Sófocles
Alumna: Ailen X. Cardozo Carabajal
Legajo: 0104767
Profesor: Daniel del Precio
Octubre, 2022
Edipo Rey - Sófocles
Introducción
En el siguiente trabajo se abordará el análisis de una de las obras de Sofocles (496 - 406 a.C),
Edipo Rey, el cual pertenece al género de la tragedia griega, uno de los géneros del teatro
griego, los otros son el drama satírico y la comedia. Este género literario dramático apareció
en Atenas antes del s. V a.C. a partir de las fiestas que se celebraban a manera de culto
religioso al dios Dionisio, dios del vino y la fertilidad, entre los cultos que se realizaban se
destaca el ditirambo, una composición lírica cantada por un coro, los integrantes de este coro
aparecían vestidos de sátiros, machos cabríos. De esta característica surge el nombre de
tragedia, que significa “canto de los machos cabríos”. Entonces, nació el teatro, y en
consecuencia las máscaras griegas, la máscara tiene su origen de las palabras “persona” y
“personalidad”, la finalidad de estas máscaras era comunicar el fatalismo, la sátira o la
comedia, con la gestualidad de la cara que representaban las máscaras, además, permitían que
las audiencias que estuvieran más alejadas del escenario pudieran percibir la esencia de la
obra, también aportan información para entender mejor la trama, la máscara permite conocer
el género del personaje, la edad, el estado de ánimo.
El personaje central de la obra Edipo Rey es Edipo, su nombre surge, según el diccionario de
la mitología griega, del hecho de que “para impedir que se cumpliese el oráculo, Layo
expuso a su hijo recién nacido. Le había perforado los tobillos para atarlos con una correa y la
hinchazón producida por esta herida valió al niño el nombre de Edipo, que significa « pie
hinchado »” . Grimal, P. (1951).
Años más tarde Freud tomaría el nombre de Edipo para diagnosticar aquellas emociones y
sentimientos que se presentan en la infancia como deseos amorosos hacia los progenitores.
Desarrollo
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Para un abordaje integral de la obra Edipo Rey, es necesario desglosar el concepto de tragedia
griega, de esta forma se abordarán de manera más fragmentada las características de este
género.
Aristoteles define a la tragedia griega como “...la imitación de una acción de carácter elevado
y completa, dotada de cierta extensión en un lenguaje agradable, llena de bellezas de una
especie particular según sus diversas partes, imitación que ha sido hecha o lo es, por
personajes en acción, la cual, moviendo a compasión y temor, obra en el espectador la
purificación propia de estos estados emotivos”.
Por lo tanto, la tragedia es imitación de una acción esforzada, el concepto de imitación se
refiere a la mimesis, es decir, la tragedia copia acciones que son posibles de suceder, y dice
que son completas, porque son acciones que tienden a un fin y que deben cumplirse, debe
tener un inicio, un medio y un fin que estén relacionados de manera lógica, debe haber una
armonía y un orden dentro de la tragedia.
Otro concepto es el que propone la Real Academia Española: "En la Grecia antigua, género
teatral en verso que, con ayuda de un coro y varios actores, desarrolla temas de la antigua
épica centrados en el sufrimiento, la muerte y las peripecias dolorosas de la vida humana, con
un final funesto y que mueve a la compasión o al espanto".
En cuanto a la estructura general, Edipo Rey es una obra de un solo acto y se separa en 8
episodios, aunque su estructura es lineal, las acciones van ocurriendo de forma ordenada. Se
apela bastante al recurso de las metáforas, y el estilo es trágico y reflexivo. El lenguaje que se
utiliza es formal, no se hacen bromas, no hay lenguaje vulgar, ni malas palabras, como sí
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sucede en la comedia griega. Otro factor a mencionar es que en escena nunca pueden haber
más de tres actores a la vez.
Por otro lado, en el lenguaje que caracteriza a la tragedia se pueden observar versos recitados
y también elementos líricos, los cantos corales, en sus inicios era un grupo de personas que
cantaban para rendir culto a Dionisio, “dios del vino y de la inspiración, era festejado
mediante tumultuosas procesiones en las que figuraban, evocados por máscaras, los genios de
la Tierra y la fecundidad. De estos cortejos se originaron las representaciones, más regulares,
del teatro, la comedia, la tragedia y el drama satírico, que conservó por más tiempo la huella
de su origen.” Grimal, P. (1951).
Estos coros cumplen la función de hilo conductor en las obras, también orientan y mantienen
en vilo a los espectadores, mediante esta narración lírica el coro dialoga tanto con los
personajes, como con el público. Del coro surge el papel de el corifeo, el coro era dirigido
por un director coral, que a su vez cumplía con la misión de dialogar con algún personaje, de
hecho una característica es que el corifeo una vez que entra en escena, al comienzo de la
obra, no sale de escena, al igual que el coro, está presente en todo momento. En Edipo Rey es
el corifeo el que narra las últimas líneas antes de concluir la obra, haciendo una pequeña
conclusión sobre lo ocurrido y guiando a la conclusión final a la que se pretende que llegue la
audiencia.
En la tragedia griega el aprendizaje siempre llega a partir del dolor, es la idea de lo trágico, lo
que produce catarsis, esta es la purificación de las pasiones, ya que el público se desahogaba
viendo a sus deidades padecer.
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La obra de Edipo Rey comienza con la presencia del pueblo pidiendo una solución a la
cuestión de la peste que afligía a la ciudad, se revela que la solución es consecuencia de algo
que ha ocurrido en el pasado, el asesinato de Layo, esta revelación ya comienza a jugar un
papel importante, ya que genera un efecto dramático. Además, la información que guarda
Tiresias es suministrada de manera gradual, por lo tanto, esto genera expectación en el
público sobre aquello que Tiresias no quiere revelar.
Tiresias presenta entonces uno de los elementos principales de la obra, la idea del fatalismo y
el destino, el destino del que no se puede escapar, el que ya está escrito por los dioses y con el
que no se puede luchar. Tanto Layo, Yocasta y Edipo intentaron cambiar lo que el oráculo
había predecido, y todos fracasaron en el intento, mientras más creían que se alejaban de él,
más se acercaban. Edipo ya había sido sentenciado a un trágico destino, incluso antes de
nacer.
El destino tiene una representación muy importante en la cultura griega: “Sólo el ser
humano, que convive la totalidad de cuanto existe en su persona, tiene destino.” (Nenclares,
C). Al fin de cuentas es el destino lo que diferencia a los seres humanos de los dioses, y son
los dioses quienes determinan el destino de los hombres. Por lo tanto, querer cambiar el
destino, es querer burlar a los dioses.
Por otro lado, otro elemento de la obra es la ceguera, que funciona de manera opuesta a la
verdad. Desde un principio de la obra se plantea la necesidad de averiguar quién era el
asesino de Layo para enfrentar a la peste, pero este mismo camino lo lleva a Edipo a enfrentar
su verdad y sus orígenes, verdad a la que estaba negado en aceptar, no es casual que incluso
la obra concluya con Edipo arrancándose los ojos y finalmente quedando ciego de verdad.
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También se observa que mientras más personajes van apareciendo en la trama, más cerca se
está de descubrirse la verdad.
Edipo representa al héroe trágico, el héroe no es aquel que se enfrenta a situaciones
peligrosas o enfrentamientos de guerra, en la tragedia griega el héroe es aquel que enfrenta su
destino fatal y lucha contra el, sin embargo, lucha contra la imposibilidad. Es atormentado
moralmente como consecuencia de sus acciones, busca el bien de quienes lo rodean sin
importar el precio que deberá afrontar.
El héroe trágico debe cumplir con ciertas características para serlo, entre ellas: se instala
como un ejemplo para el resto de la sociedad, debe ser lo suficientemente bueno para generar
compasión en el público, y lo suficientemente malo para generar asombro, además, tampoco
es consciente de su destino fatal. Durante la tragedia se encuentra en el momento de mayor
prestigio, en consecuencia, una vez revelada la verdad la caída del héroe es más acentuada,
afirmándose su carácter de héroe trágico.
En cuanto a los símbolos de la cultura griega se pueden apreciar varios de ellos, estos
cumplen con una función simbólica en la trama. Comenzando con el oráculo de delfos, el
inicio de todo, representa el destino, da comienzo al desenlace de una trágica historia,
generando una sensación de que ya no hay escapatoria, así sucederá. Los oráculos que
aparecen en Edipo Rey son la representación del Dios, sin embargo, también cumplen un rol
fundamental, ya que siempre que aparecen en escena tienen el poder de provocar un drástico
cambio en la trama.
La rama de olivos es otro símbolo de la cultura griega, al comienzo de la obra se menciona
que un grupo de ancianos y jóvenes estaban portando ramas de olivo. Estas representan la
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naturaleza sagrada de la súplica, se ofrecían en el altar y allí se dejaban hasta que la súplica se
hubiera cumplido.
Otro símbolo es la esfinge, es la representación del misterio y del enigma. En Edipo Rey la
esfinge cumple una función fundamental, la de acercar a Edipo a su destino, ya que al
descifrar el enigma que le plantea Edipo logra convertirse en rey de Tebas, hecho que
construye la función del héroe trágico, logra vencer a la bestia que a tantos atormentaba,
convirtiéndose en “aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino”, como lo
describe Corifeo en la última línea de la obra, sin saber que esa sería su ruina.
Conclusión
Entonces, Edipo es sin dudas un héroe trágico, cumple con todas las características que debe
tener, asumiendo finalmente su destino y desterrandose de su propio reino. Se quita los ojos
como símbolo de la dolorosa verdad que finalmente termina revelándose, no soporta la
realidad de su destino, incluso Febo lo trataba de ciego al no querer ver lo que él le estaba
contando.
Edipo Rey es una de las obras más importantes de la tragedia griega.
Bibliografía
Aristoteles, “La Poética”, 335 a.C.
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Cabello, M., “Hablar enigmáticamente”, 2012.
Grimal, P., “Diccionario de mitología griega y romana”, 1951.
Sofocles, “Edipo Rey”, 429 a. C.
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