Guia Practica 2022
Temas abordados
Guia Practica 2022
Temas abordados
TEXTO GUÍA
Unidad I Generalidades del DIPRI. Concepto, objeto y naturaleza jurídica del Derecho
Internacional Privado
El Derecho Internacional privado está compuesto por normas, reglas y principios que resuelven las
situaciones privadas internacionales indicando la ley aplicable a los conflictos de leyes.
Nos encontramos ante una situación privada internacional cuando existe una relación jurídica con
elemento extranjero relevante. El caso jusprivatista debe incluir un elemento extranjero para que
surja el problema de la aplicabilidad del derecho propio o del derecho extranjero. El elemento
extranjero puede ser: (jurisdicción).
En cuanto al contenido del Derecho internacional privado, existen diferentes posiciones de acuerdo a
las materias de la que está compuesto. Existen tres concepciones:
▪ Estricta.
▪ Intermedia.
▪ Amplia.
Concepción estricta: El Derecho internacional privado es la ciencia que solucionar los conflictos de
leyes con lo que el contenido sería únicamente el derecho aplicable.
Concepción intermedia: Considera además el que además del derecho aplicable hay que buscar el
tribunal competente.
El DIPRI se relaciona con todas las ramas de Derecho porque uno de sus fines es el de resolver el
conflicto de leyes no obstante de poseer su propio contenido. Algunas de esas relaciones son:
▪ Derecho civil: El Derecho civil es supletorio para el resto de las ramas y del Derecho
Internacional Privado que es también una rama de Derecho Privado. La mayoría de los
sistemas jurídicos ubican sus normas de Derecho Internacional Privado en el Código Civil
en la parte general o el Titulo Preliminar.
▪ Derecho Comercial: El comercio en sí implica un conflicto de leyes porque generalmente
intervienen elementos extranjeros en un acto comercial. En la actualidad el Derecho
Comercial internacional ha cobrado autonomía debido al grado de uniformidad legislativa
lograda pero las normas de DIPRI serán aplicadas en aquellos ámbitos donde no haya
uniformidad.
▪ Derecho Internacional público: Por sus fuentes ambas ramas están conectadas
Factores:
▪ Globalización,
▪ la internacionalización de la economía,
El DIPRI tuvo su origen en dos fenómenos históricos de naturaleza preferentemente social el uno y
político el otro:
El comercio creciente entre las ciudades lleva a la práctica forense a plantearse problemas de
competencia y derecho aplicable. Inicialmente el Juez de cualquier ciudad cree tener siempre
competencia y aplica siempre el derecho propio: reina, pues, la “lex fori” o sea la ley del tribunal
competente.
a.Glosadores:
Al empezar a distinguir ciertos derechos inseparables del hombre, distinguieron así mismo
los estatutos llamados extraterritoriales o favorables y que por último se denominaron
personales. Pero, en esencia, interesaba romper la coraza de la feudalidad y de este modo
se fue logrando el objetivo, superando el estrecho ámbito de la ley y universalizando a la
persona en toda su concepción jurídica.
b. Posglosadores:
Entre los principales post glosadores podemos señalar a Fabre, Rosate, y Bartolo de
Saxoferrato.
Se ha dicho que ellos comentaron las glosas puestas a los textos del “Corpus Juris” por los
glosadores, derivando de ahí su denominación. La mayor importancia de esta elaboración
científica radico en la distinción que hicieron de estatutos favorables y desfavorables, como
punto de partida para la extraterritorialidad del derecho y de la ley.
De este modo consideraron que la persona humana llevaba en si misma cierto patrimonio
jurídico, derechos y obligaciones que no podían considerárseles como expuestos a los
cambios de legislación cuando esa persona salía del lugar de su radicación habitual.
Establecieron de esa manera la existencia de estatutos que seguían a las personas donde
quiera que estas se encuentren; tales estatutos fueron denominados favorables o
extraterritoriales.
c. Escuelas Modernas:
o Los sistemas legales de cada Estado obligan y rigen las propiedades mobiliarias e
inmobiliarias que se encuentran en su territorio, las personas que lo habitan sea cual
fuere su lugar de nacimiento, y los contratos y y actos efectuados en los límites del
mismo.
o Cortesía internacional o comitas: la fuerza obligatoria de las leyes de otra nación
pueden alcanzar a otra depende de su consentimiento expreso o tácito. La mutua
conveniencia e intereses recíprocos que posibilitan la extraterritorialidad de la ley
por la cortesía d ese Estado.
o La comitas es permitida porque así lo requiere la common law y el derecho e
gentes forma de este así como el DIPRI del Derecho de gentes.
o Domicilio como causa determinante del efecto extraterritorial de las leyes. Domicilio:
residencia permanente delindividuo y en su defecto el país en que la ley supone
que reside aunque de hecho no sea así:
Residencia principal:
3ro. El país en que después de haber residido, conserva el ánimus menendi sin
permanecer allí realmente.
C2. Teoría de los Vested Rights (Escuela de Beale): Doctrina de los Derechos adquiridos
que ha sustituido en la actualidad al de las comitas.
– Si un derecho es adquirido en virtud de una ley, tal derecho mismo deviene o se convierte
en un hecho., cuando este derecho no ha sido modificado por una de las leyes
competentes a ese efecto ese derecho debe ser reconocido en todas partes pues en ese
reconocimiento se admite la existencia del hecho.
d.TEORÍAS ALEMANAS:
▪ Resumió en que la ley que debe regir todas las relaciones jurídicas es la de la voluntad
de las partes a falta de esta la del lugar donde el asunto es juzgado y a falta de criterio
aplicable, la ley del domicilio del litigante y la de situación de los bienes objetos del
litigio según se trate del estatuto personal o real.
Rectifica en cuanto a las fuentes que inspiran la actuación del juez: ley, doctrina y
jurisprudencia. Establece un conjunto de reglas de solución de conflictos: estado y
capacidad de personas: ley del lugar de residencia estable. Forma extrínseca de os
actos, ley del lugar donde se celebró.
f. Doctrina de la nacionalidad
Realizó una clasificación de las leyes: leyes que se refieren a los individuos que son
permanentes o extraterritoriales (capacidad) y leyes colectivas miran a los intereses
generales de la sociedad y al orden público que tiene carácter territorial o general
(penales).
h. Época contemporánea
h1) Teoría del Derecho extranjero: la propia ley del juez puede contener una norma de
Derecho Internacional privado, la cual dispone que en el caso considerado debe aplica una
ley extranjera como un derecho. Salvando las excepciones de orden público.
Crítica: No ofrece la solución deseada cuando la propia ley del juez guara relación
o no dispone nada.
H2)Teoría de la incorporación legal: Si la ley nacional se refiere a una ley extranjera esta se
transforma en un derecho local o nacional.
La evolución histórica del DIPRI se ha desarrollado en torno a dos principios el de personalidad del
Derecho (que permite la aplicación extraterriotrial del Derecho) y el de territorialidad de la norma.
El Doctor Fernando Salazar Paredes1 divide la historia del Derecho Internacional Privado boliviano
en cinco etapas evolutivas:
▪ Primer período o de gestación: se inicia con la aparición del Código civil del Santa Cruz de
1830, que reconoce las primeras normas de DIPRI boliviano.
▪ Segundo Período: Etapa marcada por la influencia de la obra de Andrés Bello en las
universidades de la Paz y Sucre. Resalta la obra de Federico Diez de Medina, a mediados
del siglo XIX.
▪ Tercer Período o de la autonomía de la codificación civil: se logra la autonomía de la
Codificación civil en la que el Derecho Internacional Privado logra su autonomía en la obra
de Agustín Aspiazu “Dogmas del Derecho Internacional”.
▪ Cuarto Período o clásico: es el de mayor desarrollo sustantivo, surgen varias obras de
tratadistas bolivianos para resolver conflictos de leyes, además se firma el Código de
Bustamante en la Sexta conferencia interamericana de la Habana, donde Bolivia tiene una
participación importante.
▪ Quinto Período o de la apertura a la modernidad: con la influencia del contenido de la etapa
clásica, se inicia una etapa de posiciones contradictorias al seguir instrumentos
internacionales que responden a diferentes principios, sin embargo el Estado bolivianos
realizó una reserva que limita la aplicación del Código de Bustamante, al referirse que este
se aprobaba en todo en lo que no sea contrario a las regulaciones contendidas en los
tratados de Derecho Internacional privado, anteriormente suscritos. La situación se torna
más ambigua cuando Bolivia deja de ratificar en 1940 la actualización de los tratados de
Montevideo, lo que demuestra que la situación del DIPRI boliviano es ambigua y
contradictoria.
1
Salazar Paredes, Fernando. Derecho Internacional Privado boliviano. Ed. CEDIB. 2003. p
Las fuentes son: la ley, Los tratados, jurisprudencia, Doctrina y los principios generales del Derecho.
La más importante es la ley dentro de los sistemas jurídicos de la familia latina. Las normas de
DIPRI suelen aparecer en los códigos civiles o en un Código o ley independiente. Bolivia posee
normas dispersas e insuficientes para afrontar la solución de casos de Derecho Internacional
Privado que se presentan en su realidad.
El artículo 492 del Código procesal civil prevé" (norma aplicable).Cuando un conflicto tenga que
resolverse conforme a normas del Derecho Internacional y no existiere tratado o convención
aplicable, las autoridades judiciales sustanciarán y resolverán el caso de acuerdo a las leyes del
Estado Plurinacional de Bolivia."
El DIPRI tiene naturaleza nacional cada Estado posee sus normas de Derecho Internacional Privado
con independencia de los tratados que suscriba para lograr la armonía o uniformidad legislativa e
incrementar los lazos de cooperación judicial internacional.
▪ Armonía legislativa: Cada estado mantiene su normativa interna y fijan un punto de conexión
común.
▪ Uniformidad legislativa: supone que cada Estado adopta una misma solución a un mismo tema
de Derecho.
Ejemplos.
La Codificación en América
Dichos tratados fueron aprobados por la ley de 25 de febrero de 1904 y ratificados por
Bolivia en 1904 sin reserva alguna. Se encuentran vigentes en Argentina, Colombia,
Paraguay, Perú, Uruguay y Bolivia
2
Vid supra pág. 12-14
En 1940 se convocó a los Estados partes en los tratados de Montevideo para una
actualización de los tratados en la que el Estado boliviano asistió pero no ratificó los tratados
firmados.
Drástica reserva que contrasta con la realidad, ante un Código que acogía posiciones más
modernas en torno al Derecho internacional, pues se basa en la Doctrina de la nacionalidad
de Manzini que inspiró a los Códigos europeos de la época; el Estado boliviano prefirió
mantener su posición territorialista, aunque el propio Código en su artículo séptimo sostiene
una posición dual al permitir que los Estados contratantes regulen el Estatuto personal por el
punto de conexión nacionalidad o domicilio. El Código está vigente en Brasil, Costa Rica,
Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragüa, Panamá, Perú,
República Dominicana, Venezuela y Bolivia.
- La norma directa.
LA NORMA DIRECTA es aquella que su consecuencia jurídica resuelve por sí misma el caso
planteado por el tipo legal, resuelve directamente el fondo del asunto.
La doctrina la denomina norma sustantiva o material y puede ser una norma jurídica común,
resultando solo de Derecho Internacional Privado por el hecho de aplicarse a una relación jurídica
donde uno de sus elementos es extranjero y por consecuencia se encuentra conectada con más de
una legislación.
- La norma indirecta.
Las normas de competencia judicial internacional dan una respuesta a la primera cuestión que
suscitan las relaciones privadas internacionales: la autoridad competente para resolver una situación
litigiosa.
La respuesta a la cuestión de fondo del derecho aplicable a una situación privada internacional ha
girado, históricamente, en torno a diversas opciones. Desde mediados del siglo pasado, sin
embargo, dicha respuesta se ha construido en torno a un paradigma científico: la norma de conflicto
multilateral, que aún subsiste como tal.
En su estructura, la norma de conflicto se asemeja al resto de las normas jurídicas, si bien suele
hablarse de un elemento específico (el punto de conexión), que en realidad cabe inscribir tanto en el
supuesto de hecho como en la consecuencia jurídica de la norma de conflicto.
La misión del punto de conexión es dotar de relevancia jurídica a un elemento o circunstancia fáctica
o jurídica que puede encontrarse en el supuesto de hecho, fijando a través de él la localización de la
relación jurídica en un determinado Estado, cuya ley va a ser aplicada, por otra parte, esta
consecuencia jurídica no se contiene en la propia norma, sino que es preciso determinarla
indirectamente como consecuencia del mandato de aplicación establecido por el legislador respecto
de un ordenamiento estatal en su conjunto. (ver el artículo 1294 del Código civil)
- El punto de conexión
Concepto:
Es el acto realizado con intención maliciosa por el cual se evita la aplicación de la ley competente,
para obtener un fín ilícito, alterando los puntos de conexión y conseguir así la aplicación de otra ley
que le asegura la obtención de un resultado más favorable a su pretensión.
Admite la existencia de actos que respetan el texto legal pero eluden su aplicación y controvierten su
finalidad. la intención de quien realiza el acto es dolosa pues viola la ley persiguiendo un propósito
ilícito.
En el Derecho internacional privado esto es disvalioso porque se emplea una ley con distinto fin
alterándose los puntos de conexión para eludir la aplicación de la ley competente por otra más
favorable al resultado que se desea obtener, así las partes mudan su domicilio, cambian de
nacionalidad, trasladan de lugar un bien, etc.
El fraude a ley se manifiesta como una anomalía, como una desviación que atenta al fin de la norma,
la que se desnaturaliza porque se convierte en un instrumento para alcanzar un resultado no querido
y ni tal vez previsto por el legislador.
Niboyet la define como el remedio necesario para evitar que la ley pierda su carácter imperativo.
Goldschmitd como la característica negativa del tipo legal de la norma indirecta, es decir aquella
cuya inexistencia se requiere para que la norma actúe.
En Bolivia no está regulado el fraude a la ley, lo que no supone que esté permitido ya que pueden
emplearse otros medios leales para sancionar tales conductas.
3
Goretti, María. Derecho Internacional público. Disponible en : (Consultado 22/08/2007)
Jurisprudencia:
A continuación se muestran algunos casos de la jurisprudencia francesa que reconocen esta figura
DIPRI:
reclamadas aquellas cuotas hubieren prescripto (5 años) por lo que el marido interpuso
recurso contra aquellas cuotas que el derecho francés consideraba prescriptas. El tribunal
de 1º instancia lo concedió pero la Corte de Apelación lo revocó por considerar que a pesar
de ser la prescripción norma de orden público no se aplica a los derechos legítimamente
adquiridos en el extranjero.
Concepto:
El fraude a la ley es el acto realizado con intención maliciosa por el cual se evita la aplicación de la
ley competente, para obtener un fín ilícito, alterando los puntos de conexión y conseguir así la
aplicación de otra ley que le asegura la obtención de un resultado más favorable a su pretensión
admite la existencia de actos que respetan el texto legal pero eluden su aplicación y controvierten su
finalidad. La intención de quien realiza el acto es dolosa pues viola la ley persiguiendo un propósito
ilícito.
En el derecho internacional privado esto es disvalioso porque se usa una ley con distinto fin
alterándose los puntos de conexión para eludir la aplicación de la ley competente por otra más
favorable al resultado que se desea obtener. Así las partes mudan su domicilio, cambian de
nacionalidad, trasladan de lugar un bien, etc.
Elementos constitutivos:
Alteracion Del Punto De Conexion: El cambio debe ir acompañado de la malicia, es decir, del
propósito de eludir la aplicación de la ley competente. Este "elemento psicológico" es difícil de probar
pero los hechos en las maniobras de los particulares develan el acto real. Al decir de Goldschmidt
hay una "contracción temporal" (las partes obran muy aceleradamente) y una "expansión espacial"
(las partes aparecen en un país extranjero donde no pueden justificar su actuación), que permiten a
quien juzga ver la realidad.
El Derecho Evadido Debe Ser Coactivo: no puede sancionarse lo que está permitido y por ende las
normas supletorias o en las que interviniene la autonomía de la voluntad. El objeto es asegurar el
carácter imperativo de las leyes y evitar que las relaciones internacionales se conviertan en
facultativas.
Debe Utilizarse Solo Cuando No Hay Otro Medio Para Neutralizar Los Resultados Queridos Por Las
Partes: cuando interviene el orden público internacional es innecesario recurrir al fraude porque la
propia norma desecha la aplicación del derecho extraño. Y cuando el punto de conexión ha sido
simulado bastará con destruir la apariencia.
Efectos:
Los efectos se relacionan con su sanción, que consiste en tener por no efectuada la maniobra y
aplicar el derecho que se intentó evadir negando todas las consecuencias derivadas de la acción
fraudulenta.
Normativa: En el DIPRI boliviano NO existe disposición jurídica que regule del fraude a la ley y
sancione su práctica lo que no quiere decir que este tipo de ilícitos quede en impunidad pues desde
el Derecho Privado y Administrativo existen sanciones que pudieran aplicarse.
- Juicio de Calificaciones.
CALIFICAR es determinar la naturaleza jurídica de una relación y su ubicación dentro del cuadro de
categorías pertenecientes a un ordenamiento jurídico.
Es una operación previa, pues de ella depende la elección de la norma indirecta, es decir la
determinación de la ley aplicable. No se puede calificar la ley aún no determinada.
Calificar equivale a definir y consiste en instituir la verdadera acepción de los vocablos contenidos en
el supuesto legal y los puntos de conexión. La calificación debe hacerse conforme a la ley del juez
que conoce del asunto (lex fori) ya que este empleará sus categorías jurídicas.
Dice Goldschmidt que la norma indirecta cabalga sobre distintos ordenamientos jurídicos. Sus
palabras pueden tener valor similar o diferente, cualquiera sean los sistemas legales que debamos
examinar. Al calificar definimos conceptos. El juez competente, para establecer el derecho aplicable,
califica de acuerdo con el ordenamiento idóneo a fin de interpretar los vocablos, dicho ordenamiento
se logra según los diversos sistemas o las combinaciones de éstos, empleados para calificar.
La norma indirecta conduce a la aplicación de Derecho extranjero o la de la lex fori para solucionar el
fondo del asunto permitiendo que se aplique una norma que es ajen ay distinta a la del foro.
▪ A petición de parte
▪ Oficio (Sistema boliviano se inclina por el sistema de oficio así lo demuestra el artículo 2 del
PATM de 1889, el artículo 408 del Código de Bustamante y 493 del Código procesal civil)
Se debe advertir en lo novedoso que resulta este nuevo Código procesal civil que incorpora un
Capítulo sobre cooperación judicial internacional y dentro del, el artículo 493 que permite la
aplicación del Derecho extranjero y reconoce la aplicación de oficio lo que supone la consideración
del Derecho extranjero como verdadero Derecho.
Se considera y sugiere que en Bolivia por la tradición latina notarial, el Notario de Fe Pública es el
competente para emitir esta clase de documentos, que deberá ser legalizado para poder surtir
efectos en el extranjero pues el actual Código procesal civil, no prevé nada al respecto.
Acto jurídico y negocio jurídico son dos manifestaciones de la voluntad del ser humano para
configurar su vida. Se diferencian en que mientras en el acto jurídico sus efectos son obra exclusiva
de la norma de Derecho, en el negocio jurídico existe una mayor autoregulación de sus efectos.
La diferencia es no obstante, tan sutil, que se utilizan indistintamente ambos términos para referir, en
general, a todas las declaraciones de voluntad a las que el ordenamiento atribuye fuerza jurídica.
La forma es el procedimiento por el cual se manifiesta un determinado acto de voluntad.
Básicamente, al tratar de las funciones que cumple la forma en la constitución de actos y negocios
jurídicos, hay que distinguir entre:
a) Formas solemnes: son elementos sustanciales de determinados actos jurídicos, por lo
que su inobservancia determina la inexistencia o nulidad de éstos. (Ver artículo 491 del
Código civil)
b) Formas probantes: se requieren para la prueba de ciertos negocios jurídicos o para que
sean oponibles a terceros, pero su inobservancia no afecta a la existencia y validez del
negocio jurídico en cuestión.
Respecto de las relaciones del tráfico jurídico externo se dan dos problemas:
a) Qué sistema jurídico debe regir el aspecto formal de los actos y negocios jurídicos y el papel que
esta determinación reconoce a la autonomía de la voluntad de las partes? En el caso del DIPRI
boliviano la solución la encontramos en los artículos 1294, 1376 del Código civil y el 57 y 58 de la
Ley de Registro Civil
b) La determinación de cómo se prueban y qué efectos producen en un concreto ordenamiento, los
actos y negocios jurídicos realizados al amparo de otro ordenamiento. Existen regulaciones
bolivianas sobre el tema de las legalizaciones como el DECRETO LEY Nº 07458 de 30 de diciembre
de l965 que determina el procedimiento que debe seguirse para obtener la legalización de las firmas
de documentos que surtirán efectos legales tanto en el interior como en el exterior del país.
- El orden público.
El problema del orden público se da cuando el derecho extranjero indicado por la norma de conflicto
para solucionar el problema o la cuestión de DIPRI esta en pugna con los principios fundamentales
del Estado al que pertenece el juez que entiende la causa.
La limitación a la aplicación del derecho extranjero hace referencia obligada al orden público, lo que
significa que los Estados tienen la posibilidad de dejar de aplicar las normas del Convenio, cuando
las mismas se considere que afectan al orden público nacional. Esto dificulta de cierta manera los
fines de la uniformidad perseguida, pero se ha considerado que es necesario tenerlo en cuenta para
lograr la ratificación de los tratados y el respeto que debe existir a las legislaciones nacionales de los
Estados firmantes.
El orden público es uno de los conceptos de mayor trascendencia en el mundo jurídico por las
limitaciones que impone a la libertad y el respeto que le es debido. El orden publico, en cuanto
involucra al conjunto de principios superiores inherentes a la organización del Estado y la familia,
rectores del orden moral y de las buenas costumbres, es que la voluntad individual debe respetar
con prohibición de consentir cuanto pueda transgredirlo. Podemos señalar que en esta cuestión, ya
sea en lo referente a la determinación del concepto como a su aplicación practica, nos encontramos
frente a un tema de interpretación de la ley, que es definitivamente el de mayor trascendencia en el
mundo jurídico.
No es lo mismo que una norma deba ceder ante la voluntad de las partes que ante la aplicación de
un derecho extranjero.
El orden público internacional es la manifestación de la voluntad del Estado cuando la ley extranjera
contraría un interés superior.
El concepto de orden público internacional puede pero no tiene que coincidir con el de moral
y buenas costumbres.
En Bolivia la excepción de orden público aparece en el artículo 4to del PATM, en el artículo 3.2 del
CB y en el Código Procesal civil artículo 493.
El Reenvío.-
Se da porque no todos los derechos internacionales privados utilizan los mismos tipos de
conexión (Rappe).
Clases de Reenvío:
a la ley nacional por lo que se debe verificar el DIPRI inglés este tiene como
punto de conexión del domicilio, y el domicilio está en Francia.
▪ de segundo grado: sucede cuando el DIPRI del juez que entiende en el caso
declara aplicable un derecho extranjero cuyo DIPRI envía a un tercer Estado.
Ejemplo: un argentino domiciliado en Inglaterra que fallece en Francia. El DIPRI
francés indica que se debe aplicar la ley de la nacionalidad del causante
remitiéndose al Derecho argentino. El DIPRI argentino dice que debe aplicar la
ley del último domicilio del causante remitiéndose al Derecho inglés.
▪ doble reenvío o reenvío indefinidamente sucesivo: sucede cuando el juez se
traslada al ordenamiento extranjero que su regla de conflicto declara idónea para
resolver el entuerto jurídico de modo tal que actúa como lo hace el magistrado
extranjero. Un inglés domiciliado en Italia, celebra un contrato con un francés en
Bélgica para que surta efectos en Francia, lugar donde se interpuso la demanda.
(Este caso fue tomado del Libro: Prudencio Cosío, Jaime. Curso de Derecho Internacional
Privado. Ed. Juventud. La Paz. 1997)
En el DIPRI boliviano no existe una norma legal que acepte o rechace el reenvío expresamente.
Surge tácitamente de la aprobación del reenvío del texto de los artículos 408 y el segundo artículo
del PATM de 1889, la remisión que hace la norma indirecta presupone la aplicación del Derecho
extranjero en toda su extensión con los límites estudiados.
El Estatuto personal de la persona natural está comprendido por un conjunto de instituciones que
acompañan a la persona adonde se traslade. Está compuesto por la capacidad de obrar, mayoría de
edad, nombre, Estado civil y la nacionalidad.
- La nacionalidad.
La nacionalidad es un vínculo que une a una persona con un Estado. A esta definición jurídica, se le
opone una concepción sociológica. La nacionalidad se expresa en términos de vínculo entre un
individuo con una nación, es decir, una comunidad de personas unidas por tradiciones, aspiraciones,
sentimientos o intereses comunes.
Según el "principio de las nacionalidades", deberían coincidir las nociones de Estado y nación, entre
la nacionalidad sociológica y la nacionalidad jurídica. Pero este principio nunca ha representado más
que una tendencia. Los Estados modernos se han constituido aglutinando o dividiendo comunidades
nacionales.
1.- Principios de determinación de la nacionalidad.
A.- La atribución de la nacionalidad de origen.
Se proponen dos fundamentos:
- la filiación (sistema llamado jus sanguinis)
- el lugar de nacimiento (sistema llamado de jus soli)
El primero se justifica por la influencia de la educación familiar, el segundo, por el medio
social. De hecho, el papel respectivo de los factores de educación varían según las
circunstancias y los temperamentos individuales. La opción es ante todo de orden político.
Los Estados lo determinan según sus intereses o consideraciones demográficas. En
proporciones variables, se combinan los dos sistemas.
B.- El cambio de nacionalidad.
A los derechos del Estado se le han opuesto los derechos del individuo. Pero la libertad
individual de nacionalidad que se expresa en ambos, el derecho de cambiar y el de no
hacerlo, está lejos de ser respetada.
1.- El derecho de cambiar. Se limita al derecho de perder, puesto que una persona no puede
imponerse como sujeto de un Estado oponiéndose a la voluntad de dicho Estado.
2.- El derecho de no cambiar.
a) El derecho de no adquirirla.
Es generalmente respetado. Pero nada más en los casos en donde la adquisición es
automática, consecuencia de un estado de hecho o de derecho, y que se acompaña
de una facultad de declinar la adquisición.
b) El derecho de no perderla.
Es derecho ha sido sacrificado a los intereses del Estado y a la idea que la
nacionalidad se merece y puede ser quitada a aquellos que constituyan un peligro
para el país.
- Conflictos de nacionalidad:
▪ Positivo: La persona es considerada nacional de dos o más Estados (polipátrida) Se
resuelve según el principio de nacionalidad efectiva. La solución que ofrece la doctrina a
esta clase de conflictos se haya en el principio de nacionalidad efectiva que supone emplear
la nacionalidad del lugar donde la persona ejerce sus derechos civiles y políticos. Este
principio se recoge en los artículos noveno y décimo del CB. Los TM nada regualn al
respecto, tal vez porque se inspiran en el principio del domicilio.
▪ Negativo: La persona no posee nacionalidad. (apátrida) La condición de los apartidas es
resuelta por la Convención de 1954 sobre el estatuto de los apátridas. (artículo 12.1)
ratificada por Bolivia el 6 de octubre de 1983, que establece:
Capítulo II Condición jurídica
Artículo 12
Estatuto personal
1. El estatuto personal de todo apátrida se regirá por la ley del país de su domicilio o, a
falta de domicilio, por la ley del país de su residencia.
2. Los derechos anteriormente adquiridos por el apátrida que dependan del estatuto
personal, especialmente los que resultan del matrimonio, serán respetados por todo
Estado Contratante, siempre que se cumplan, de ser necesario, las formalidades que exija
la legislación de tal Estado, y siempre que el derecho de que se trate sea de los que hubiera
reconocido la legislación de tal Estado, si el interesado no se hubiera convertido en
apátrida
Se deben revisar las normas establecidas dentro de la CPE, comparando las regulaciones de la CPE
de 1967 (artículo 36) y sus reformas y la del 2009 (artículo 141 al 143) en cuanto a la nacionalidad
de origen y la derivativa.
La nacionalidad de origen.
En relación a la nacionalidad de origen por jus sanguinis, la CPE prevé:
“Artículo 141.
I. La nacionalidad boliviana se adquiere por nacimiento o por naturalización. Son bolivianas y bolivianos por nacimiento,
las personas nacidas en el territorio boliviano, con excepción de las hijas y los hijos de personal extranjero en misión
diplomática; y las personas nacidas en el extranjero, de madre boliviana o de padre boliviano.”
Artículo 142.
I. Podrán adquirir la nacionalidad boliviana por naturalización las extranjeras y los extranjeros en situación legal, con más
de tres años de residencia ininterrumpida en el país bajo supervisión del Estado, que manifiesten expresamente su
voluntad de obtener la nacionalidad boliviana y cumplan con los requisitos establecidos en la ley.
II. El tiempo de residencia se reducirá a dos años en el caso de extranjeras y extranjeros que se encuentren en una de
las situaciones siguientes:
1. Que tengan cónyuge boliviana o boliviano, hijas bolivianas o hijos bolivianos o padres sustitutos bolivianos. Las
ciudadanas extranjeras o los ciudadanos extranjeros que adquieran la ciudadanía por matrimonio con
ciudadanas bolivianas o ciudadanos bolivianos no la perderán en caso de viudez o divorcio.
2. Que presten el servicio militar en Bolivia a la edad requerida y de acuerdo con la ley.
3. Que, por su servicio al país, obtengan la nacionalidad boliviana concedida por la Asamblea Legislativa
Plurinacional.
III. El tiempo de residencia para la obtención de la nacionalidad podrá ser modificado cuando existan, a título de
reciprocidad, convenios con otros estados, prioritariamente latinoamericanos.
Artículo 143.
I. Las bolivianas y los bolivianos que contraigan matrimonio con ciudadanas extranjeras o ciudadanos extranjeros no
perderán su nacionalidad de origen. La nacionalidad boliviana tampoco se perderá por adquirir una ciudadanía
extranjera.
II. Las extranjeras o los extranjeros que adquieran la nacionalidad boliviana no serán obligados a renunciar a su
nacionalidad de origen.
Pasaportes
El pasaporte es el documento de identidad o viaje que identifica a una persona como nacional de un
Estado. En Bolivia la autoridad que expide los pasaportes son las Administraciones Departamentales
previa autorización de la Dirección Nacional de Migracion. La Ley 370 de 2013 y el Decreto Supremo
1923 de 2014, que reglamenta a la anterior, son las encargadas de
ARTÍCULO 18. (PASAPORTE). Las personas extranjeras podrán ingresar, transitar o salir del
territorio nacional portando alternativamente, los siguientes tipos de pasaportes:
1. Pasaporte Diplomático.
2. Pasaporte Oficial.
3. Pasaporte de Servicio.
4. Pasaporte Corriente.
El artículo 19 también regula lo concerniente a los pasaportes previendo: Los pasaportes corrientes
nacionales serán emitidos, registrados y controlados por la Dirección General de Migración, dentro
del territorio nacional; para las bolivianas y los bolivianos en el exterior, la emisión e impresión de
dicho documento será realizada en coordinación con las representaciones consulares bolivianas, de
acuerdo a reglamentación de la presente Ley.
EL Decreto Supremo 1923 establece las siguientes normas relativas a los pasaportes
artículo 7 (Emisión de pasaportes)
I. La Dirección General de Migración es la encargada de controlar y autorizar la emisión de
pasaportes corrientes para personas bolivianas en el país, para dicho efecto debe verificar
que el solicitante no tenga impedimentos de viaje, de acuerdo a normativa vigente.
II. La Dirección General de Migración es la encargada de controlar y autorizar la emisión de
pasaportes corrientes para personas bolivianas en el exterior, a través de los centros
emisores habilitados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, los cuales deben estar
interconectados con el Centro Emisor Central del Sistema de Pasaportes.
III. El Ministerio de Relaciones Exteriores, en el marco de la normativa vigente, previa emisión
de pasaportes diplomáticos, oficiales o de servicio, debe verificar con la Dirección General
de Migración, que el solicitante no tenga impedimentos de viaje.
IV. Extender pasaportes corrientes a personas nacionales y documentos de viaje a personas
refugiadas, por determinación de la Dirección General de Migración;
- Extranjería:
Es extranjero una persona que no reúna los requisitos para ser considerado nacional.
El estatuto del extranjero en Bolivia implica que debe tener sus derechos y deberes que están
reconocidos dentro del Ordenamiento jurídico con independencia de los tratados suscritos y los
límites que la ley prevé.
La doctrina ofrece cuatro sistemas que determinan el estatus del extranjero en territorio de un
Estado4: 1) el Sistema de Reciprocidad Diplomática, por el que el extranjero tendrá los derechos
reconocidos expresamente en los tratados internacionales suscritos con el Estado anfitrión y el
Estado del que es nacional; 2) el Sistema de Reciprocidad Legislativa o Reciprocidad de Hecho, por
el cual se le reconocen los mismos derechos a los extranjeros según sean reconocidos los derechos
en el otro Estado; 3) el Sistema de Equiparación a los Nacionales, en el que se equipara a los
extranjeros con los nacionales en el ejercicio de sus derechos y deberes; y por último 4) el Sistema
del Estándar Mínimo, que implica que el extranjero posee un mínimo de derechos reconocidos por el
Estado donde se encuentra.
La Constitución Política del Estado boliviano establece en sus artículos 13 y siguientes los derechos
y deberes de todas las personas, en especial el artículo 14, reconociendo de forma tácita el sistema
de equiparación.
El Decreto Supremo No. 24423 del 29 de Noviembre de 1996 establecía de manera expresa el
sistema de equiparación de los extranjeros a los nacionales bolivianos. La Ley 370 de 2013, o Ley
de migración también reconoce el sistema de equiparación sin embargo en la práctica existen
limitaciones como en teria laboral, que solo el 15% del total de los trabajadores del la empresa,
tapoco un extranjero puede tener propiedades dentro de os 50 kms de la frontera y, conforme a lso
estándares internacionales sus derechos políticos están limitados.
El Estado que desconozca los derechos fundamentales de un ser humano estará trasgrediendo
normas internacionales e incurrirá en responsabilidad internacional ante la comunidad internacional.
Todas la normas básicas están contenidas en convenciones que los Estados han aprobado y
ratificado, comprometiéndose a regular mediante leyes internas.
Bolivia al ser Estado parte de la Convención sobre Condiciones de los Extranjeros de 1928, al haber
suscrito la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, la Declaración Americana de los
Derechos y Deberes del Hombre de 1948, la Convención Americana sobre Derechos Humanos de
1979, Declaración sobre los Derechos Humanos de los Individuos que no son nacionales del país en
4
Fernando, SALAZAR PAREDES: Derecho Internacional Privado Boliviano. Plural Editores, La
Paz – Bolivia, 2004, pp. 223 – 224.
el que viven de 1985; está obligado a regular mediante un ley interna los derechos y postulados
establecidos en dichos instrumentos.
Las normas sobre extranjería constituyen parte del orden público internacional y en Bolivia se
encuentran dispersas dentro del ordenamiento jurídico sin embargo todo lo que constituye régimen
de internación se regula en el Decreto Supremo 1923 “Reglamento de la Ley de Migración” del 2014.
Conforme al artículo existen tres categorías de países para su tratamiento migratorio en el país y
dependiendo el que sea la persona podrá ingresar sin necesidad de visa al país. Los extranjeros
que provengan de un Estado parte de Mercosur, pueden ingresar sin necesidad de visa y con sus
documentos de identidad, DNI, carnet o cédula no requieren portar pasaporte. Lo mismo que para
los que sean partes de acuerdos bilaterales.
- El Domicilio:
En un sentido estricto domicilio es la circunscripción territorial donde se asienta una persona, para
el ejercicio de sus derechos y cumplimiento de sus obligaciones.
Para las persona jurídicas, tanto de Derecho público como de Derecho privado, el domicilio es
primeramente el local de su sede o área territorial donde ejercitan sus derechos y obligaciones.
Teniendo la persona jurídica varios establecimientos, cada una de ellas será considerada como
domicilio para los actos practicados en cada uno de ellos.
La importancia del domicilio estriba en que fija la competencia territorial del tribunal y la legislación
aplicable (nacional o extranjera). También tiene importancia a la hora de hacer notificaciones
oficiales a una persona, dado que deben ir dirigidas a su domicilio.
En torno a la determinación del domicilio pueden aparecer conflictos positivos (la persona es
considerada domiciliada por dos o más Estados) o negativos (la persona no tiene domicilio). La
solución de ambos se encuentra en las normas de conflicto del Estado donde se haya iniciado la litis.
En Bolivia el domicilio se determina en el lugar donde la persona tenga su residencia principal.
(Análisis del artículo 25 del C.B y 24 y siguientes de CC)
En esta Unidad se hará un análisis de las normas indirectas que puedan emplearse para solucionar
conflictos de leyes en el campo del Derecho Civil y sus subramas.
Se muestra a continuación un estudio de los puntos de conexión que utiliza el legislador par indicar
el Derecho aplicable a los conflictos de leyes en materia de matrimonio:
Soluciones nacionales:
▪ Forma: artículo 41 del CB, 11 del TM, 57 y 58 de la Ley de Registro civil, 157 del CF y del
proceso familiar, que aunque es una norma directa aclara que sigue la forma civil. 163 del
CF conuslar
▪ Aptitud legal: ley personal de los contrayentes artículos 36 CB, 11 TM
▪ Efectos personales: ley del domicilio conyugal, artículos 45 CB, 12 TM
▪ Efectos patrimoniales: ley del domicilio conyugal, artículos
▪ Las capitulaciones matrimoniales (contratos de bienes en ocasión del matrimonio en los
sistemas donde se permite la elección del régimen económico del matrimonio) se rigen por
la ley del primer domicilio conyugal siempre y cuando no estén prohibidas en el lugar donde
se encuentran situados los bienes. Artículos: 40 TM y 187 y 188 del CB, 102 CF. En Bolivia
rige el sistema de régimen obligatorio.
▪ Divorcio: ley del domicilio conyugal según los tratados internacionales: artículo 52 del CB y
62 del TM. Estudio del artículo 223 de la Ley 603.
▪ Nulidad: depende de la causa extrínseca o intrínseca que la motive (Artículo 47 del CB).
Se puede apreciar que las normas de DIPRI boliviano en relación al Derecho de Familia son
abundantes que en otras disciplinas, esto ocurre porque el matrimonio es uno de los actos jurídicos
más comunes en la vida de las personas.
Sucesión ab intestato.
Sucesión testamentaria.
Testamento es un negocio jurídico inter vivos pero con efectos mortis causa por el cual la persona
dispone de los bienes para después de la muerte por lo que la autonomía de la voluntad juega un
papel fundamental. (Artículo 1143 del CC)
Los aspectos que deben tomarse en cuenta en materia de conflicto de leyes son los siguientes:
Forma, capacidad para testar, capacidad para ser heredero. Este es uno de los temas donde se
manifiestan contradicciones entre los tratados internacionales suscritos por Bolivia.
El criterio aplicable a los bienes siempre ha sido el de regular los conflictos por la ley del lugar donde
están situados, sin embargo suelen distinguirse las situaciones sobre bienes muebles de las de los
inmuebles.
Normas para solucionar los conflictos sobre bienes: artículos 26 al 31 de los TM y 105 al 113 del CB.
Deben tomarse en cuenta las regulaciones sobre naves y aeronaves existentes en ambos tratados,
además el Código aeronáutico de Bolivia.
Dentro del primer criterio, es preciso saber cuál es la ley que rige la valides o nulidad del vínculo en
si mismo. Dos hipótesis nos ayudan a resolver tal problema: el objeto es prohibido en el lugar de
La complejidad a la que las relaciones jurídicas han llegado es una pauta para el reconocimiento
internacional de la autonomía de la voluntad, complejidad manifiesta especialmente, en las muchas
legislaciones que la pueden regular.
En principio existían controversias respecto a la autonomía, y es que ahora, se le reconocen
grandes poderes a esta, especialmente como creadora de derecho particular, que rige para una sola
relación, y para un numero determinado de personas, con esto queremos decir, que las partes
pueden crear o escoger la ley que va a regirlo, pero con algunas limitaciones impuestas.
Siguiendo a la autora Kaller, coincidimos en que existen dos clases de autonomías; la conflictual y la
material.
▪ La autonomía conflictual significa que las partes han elegido una ley que va a regir el
contrato, elección expresa o tacita, que da a conocer la voluntad de las partes de ya no
someterse a lo que las reglas internacionales mandan.- Esta consagración de la autonomía
conflictual transforman en subsidiario el régimen de derecho internacional privado que en
materia de contratos contienen las leyes nacionales o los convenios internacionales.
▪ La autonomía material, es aquella facultad, de las partes para introducir ciertas cláusulas,
que el derecho privado del foro no incluye.- Aquí las partes son legisladoras que crean ley;
bien pueden usar una legislación extranjera; o remitirse a ella.- Puede existir que las partes,
hagan uso de la prorroga de la jurisdicción o designan arbitro extranjero en ese caso
también existen elección de derecho extranjero.
Existe un elemento importante para reconocer la autonomía en la elección del derecho aplicable, y
es la racionalidad de la elección.
Analizando la racionalidad en la elección vamos a ver que leyes podrán regir obligaciones
bilaterales, unilaterales y en los contratos aleatorios.
En los bilaterales las partes pueden someter sus obligaciones a leyes diferentes.
Para las obligaciones unilaterales, se ha descartado la ley de la ejecución, o ley personal, y rige las
mismas reglas que en los contratos bilaterales.
Para los contratos aleatorios, especialmente de juego y apuesta , debe regir la lex fori de cada
estado, porque muy buen pueden ser autorizados en un estado y prohibidos en otro.
1.- Contratos sobre cosas ciertas e individualizadas, rige por la ley del lugar donde existan al
tiempo de su celebración.
2.- Contratos sobre cosas determinadas en su género, por la ley del domicilio del deudor al
tiempo de la celebración del mismo.
3.- contratos sobre cosas fungibles, por la legislación del domicilio del deudor a tiempo
de la celebración del mismo.
4.- Contratos sobre prestaciones de servicios: por la ley donde existen dichas cosas, eficacia
relacionada con algún lugar o ley del sitio don surtirá efectos, casos restantes rige la ley del
domicilio.
Los contratos entre ausentes, especialmente los celebrados por correspondencia o mandatario, se
rigen por la ley del cual partió la oferta.
Para la fijación de la jurisdicción competente en materia contractual los tratados de Montevideo
tienen dos reglas en su art. 56:
- La primera, son competentes los jueces del lugar a cuya ley esta sujeto el acto materia del
juicio.
- Son competentes los tribunales del lugar de ubicación del domicilio del demandado.
- Los Tratados de Montevideo tienen una disposición específica sobre las obligaciones
nacidas sin convención, y dispone que la ley del lugar donde se produjo el hecho lícito o
ilícito, rige esa clase de obligaciones, aceptándose así la regla general sobre las
obligaciones art.38. Este artículo se aplica a situaciones privadas internacionales sobre
responsabilidad por daños.
1.- Son reglas de orden público internacional las que impiden establecer pactos, cláusulas, y
condiciones contrarias a las leyes, la moral y el orden publico interno y las que prohíbe el
juramento y lo tiene por no puesto.
2.- No pueden obviar las reglas sobre capacidad sujetas a la ley personal, sobre todo en
materia de consentimiento.
Los principales principios que el código de Bustamante acerca de la voluntad activa y pasiva están
inciertos en los artículos 184,185 y 186 que, en su generalidad, expresan que los contratos deben
ser interpretados según la ley del que los ofrece o prepara.- En otro tipo de contratos se aplican en
primer termino la ley personal común a los contratantes y en su defecto la del lugar de celebración.
Esas son las las reglas generales sobre los contratos. Hay otras reglas menos generales como las
formalidades de los contratos Art. 80, la ley que rige la obligación Art. 169-170, ley territorial
declarada aplicable Art. 177,178,181,182, para las obligaciones nacidas sin convenciones
art.165,167, las que deriven de actos u omisiones art. 168, los cuasi contratos Art. 220,221,222,y la
prescripción extintiva art. 230.
Para establecer jurisdicción, puedes ser del lugar del cumplimiento de la obligación, el domicilio de
los demandados, y el de su residencia, todos en orden de subsidiarios. Se deja a salvo los casos de
sumisión expresa o tacita, y salvo el derecho local contrario. Art.323.
Legislación Boliviana: Las características generales que presenta la legislación boliviana pueden ser
encontradas en dos códigos fundamentales en la actividad comercial y la que no tiene este carácter;
son del código civil y el código de comercio quien limita este principio en su artículo 804.
El Derecho Procesal Internacional es aquella rama de DIPRI que estudia los conflictos de
jurisdicción internacional, el reconocimiento y ejecución de sentencias extranjeras, la aplicación de
Derecho extranjero adjetivo o sustantivo y la cooperación o auxilio judicial internacional
▪ Jurisdicción: potestad del estado de administrar justicia por medio de órganos del Poder Judicial.
En la LOJ boliviana se señala que es de orden público, no delegable y solo emana de la ley.
- Exequátur
Juicio de reconocimiento, procedimiento que persigue que la sentencia extranjera tenga los mismos
efectos que la sentencia dictada por el juez nacional siempre y cuando cumpla los requisitos de
forma y de fondo.
Materia: sentencias, laudos arbitrales.
IV. Las autoridades judiciales podrán negar la aplicación del derecho extranjero cuando éste
resulte manifiestamente contrarío a los principios esenciales del orden público internacional
reconocido por convenios y tratados suscritos y ratificados por el Estado Plurinacional.
V. En los casos en que fuere procedente la aplicación del derecho extranjero, serán de
aplicación los recursos consagrados en la legislación boliviana.
CAPÍTULO SEGUNDO
EXHORTOS SUPLICATORIOS Y OTRAS COMISIONES
ARTÍCULO 494. (COMISIONES A OTRAS AUTORIDADES).
I. Cuando la autoridad judicial tuviere que disponer alguna diligencia de mero trámite a
cumplirse en el extranjero en relación a los actos de comunicación procesal o de recepción u
obtención de pruebas e informes, librará exhorto suplicatorio. Se actuará de la misma manera por la
autoridad judicial boliviana tratándose de exhortos y otras comisiones provenientes del extranjero.
II. Las o los agentes diplomáticos o consulares podrán cumplir estas comisiones sólo cuando
así se hubiere acordado por tratados o convenios internacionales.
ARTÍCULO 495. (CUMPLIMIENTO Y EFECTOS).
I. Los exhortos suplicatorios podrán hacerse llegar a la autoridad comisionada por intermedio
de:
1. Las partes interesadas.
2. Las o los agentes diplomáticos o consulares.
3. La autoridad administrativa competente por razón de la materia.
4. La vía judicial.
II. Si los exhortos se tramitaren por la vía diplomática o consular no será necesario el requisito
de la legalización.
III. Los exhortos se tramitarán con sujeción a las leyes procesales vigentes en el país requerido,
y si mediare solicitud expresa del órgano jurisdiccional requirente, se observará en su trámite
formalidades o procedimientos especiales, siempre que no resultaren contrarios a lo dispuesto por la
legislación boliviana.
IV. Los exhortos y la documentación anexa que estuvieren redactados en idioma extranjero,
deberán ir acompañados de la correspondiente traducción practicada por perito autorizado.
V. El cumplimiento del exhorto suplicatorio o carta rogatoria proveniente del extranjero no
significará que por tal hecho se reconozca de manera implícita la competencia de la autoridad
extranjera requirente, ni la eficacia de la sentencia que ésta dictare.
ARTÍCULO 496. (COMPETENCIA).
Las autoridades judiciales del Estado Plurinacional serán competentes para conocer de todas las
cuestiones referidas al cumplimiento del exhorto; sin embargo, si se declararen incompetentes, lo
remitirán de oficio a la que sea competente.
ANEXOS:
TITULO I
De las personas
Artículo 1º.- La capacidad de las personas se rige por las leyes de su domicilio.
Artículo 2º.- El cambio de domicilio no altera la capacidad adquirida por emancipación, mayor edad
o habilitación judicial.
Artículo 3º.- El Estado, en el carácter de persona jurídica tiene capacidad para adquirir derechos y
contraer obligaciones en el territorio de otro Estado, de conformidad a las leyes de este último.
Artículo 4º.- La existencia y capacidad de las personas jurídicas de carácter privado, se rige por las
leyes del país en el cual han sido reconocidas como tales.
El carácter que revisten, las habilita plenamente para ejercitar fuera del lugar de su institución todas
las acciones y derechos que les correspondan.
TITULO II
Del domicilio
Artículo 5º.- La ley del lugar en el cual reside la persona determina las condiciones requeridas para
que la residencia constituya domicilio.
Artículo 6º.- Los padres, tutores y curadores, tienen su domicilio en el territorio del Estado por cuyas
leyes se rigen las funciones que desempeñan.
Artículo 8º.- El domicilio de los cónyuges es el que tiene constituido el matrimonio, y en defecto de
éste, se reputa por tal el del marido.
La mujer separada judicialmente conserva el domicilio del marido mientras no constituya otro.
Artículo 9º.- Las personas que no tuvieren domicilio conocido lo tienen en el lugar de su residencia.
TITULO III
De la ausencia
Artículo 10.- Los efectos jurídicos de la declaración de ausencia respecto a los bienes de ausente,
se determinará por la ley del lugar en que esos bienes se hallan situados.
Las demás relaciones jurídicas del ausente seguirán gobernándose por la ley que anteriormente las
regía.
TITULO IV
Del matrimonio
Artículo 11.- La capacidad de las personas para contraer matrimonio, la forma del acto y la
existencia y validez del mismo, se rigen por la ley del lugar en que se celebra.
Sin embargo, los Estados signatarios no quedan obligados a reconocer el matrimonio que se
hubiese celebrado en uno de ellos cuando se halle afectado de alguno de los siguientes
impedimentos:
a) Falta de edad de alguno de los contrayentes, requiriéndose como mínimo catorce años cumplidos
en el varón y doce en la mujer;
b) Parentesco en línea recta por consanguinidad o afinidad, sea legítimo o ilegítimo;
c) Parentesco entre hermanos legítimos o ilegítimos;
d) Haber dado muerte a uno de los cónyuges, ya sea como autor principal o como cómplice, para
casarse con el cónyuge supérstite;
e) El matrimonio anterior no disuelto legalmente.
Artículo 12.- Los derechos y deberes de los cónyuges en todo cuanto afecta sus relaciones
personales, se rigen por las leyes del domicilio matrimonial.
Si los cónyuges mudaren de domicilio, dichos derechos y deberes se regirán por las leyes del nuevo
domicilio.
a) La separación conyugal;
b) La disolubilidad del matrimonio, siempre que la causal alegada sea admitida por la ley del lugar en
el cual se celebró.
TITULO V
De la patria potestad
Artículo 14.- La patria potestad en lo referente a los derechos y deberes personales se rige por la
ley del lugar en que se ejercita.
Artículo 15.- Los derechos que la patria potestad confiere a los padres sobre los bienes de los hijos,
así como su enajenación y demás actos que los afecten, se rigen por la ley del Estado en que dichos
bienes se hallan situados.
TITULO VI
De la filiación
Artículo 16.- La ley que rige la celebración del matrimonio determina la filiación legítima y la
legitimación por subsiguiente matrimonio.
Artículo 17.- Las cuestiones sobre legitimidad de la filiación ajenas a la validez o nulidad del
matrimonio, se rigen por la ley del domicilio conyugal en el momento del nacimiento del hijo.
Artículo 18.- Los derechos y obligaciones concernientes a la filiación ilegítima, se rigen por la ley del
Estado en el cual hayan de hacerse efectivos.
TITULO VII
De la tutela y curatela
Artículo 19.- El discernimiento de la tutela y curatela se rige por la ley del lugar del domicilio de los
incapaces.
Artículo 20.- El cargo de tutor o curador discernido en alguno de los Estados signatarios, será
reconocido en todos los demás.
Artículo 21.- La tutela y curatela, en cuanto a los derechos y obligaciones que imponen, se rigen por
la ley del lugar en que fue discernido el cargo.
Artículo 22.- Las facultades de los tutores y curadores respecto de los bienes que los incapaces
tuviesen fuera del lugar de su domicilio, se ejercitarán conforme a la ley del lugar en que dichos
bienes se hallan situados.
Artículo 23.- La hipoteca legal que las leyes acuerdan a los incapaces, sólo tendrá efectos cuando
la ley del Estado en el cual se ejerce el cargo de tutor o curador, concuerde con la de aquel en que
se hallan situados los bienes afectados por ella.
TITULO VIII
Artículo 24.- Las medidas urgentes que conciernen a las relaciones personales entre cónyuges, al
ejercicio de la patria potestad y a la tutela y curatela, se rigen por la ley del lugar en que residan los
cónyuges, padres de familia, tutores y curadores.
Artículo 25.- La remuneración que las leyes acuerdan a los padres, tutores y curadores, y la forma
de la misma, se rige y determina por la ley del Estado en el cual fueron discernidos tales cargos.
TITULO IX
De los bienes
Artículo 26.- Los bienes, cualquiera que sea su naturaleza, son exclusivamente regidos por la ley
del lugar donde existen en cuanto a su calidad, a su posesión, a su enajenabilidad absoluta o
relativa, y a todas las relaciones de derecho de carácter real de que son susceptibles.
Artículo 28.- Los cargamentos de los buques, en aguas no jurisdiccionales, se reputan situados en
el lugar del destino definitivo de las mercaderías.
Artículo 29.- Los derechos creditorios se reputan situados en el lugar en que la obligación de su
referencia debe cumplirse.
Artículo 30.- El cambio de situación de los bienes muebles no afecta los derechos adquiridos con
arreglo a la ley del lugar donde existían al tiempo de su adquisición.
Sin embargo, los interesados están obligados a llenar los requisitos de fondo o de forma exigidos por
la ley del lugar de la nueva situación para la adquisición o conservación de los derechos
mencionados.
Artículo 31.- Los derechos adquiridos por terceros sobre los mismos bienes, de conformidad a la ley
del lugar de su nueva situación, después del cambio operado y antes de llenarse los requisitos
referidos, priman sobre el primer adquirente.
TITULO X
Artículo 32.- La ley del lugar donde los contratos deben cumplirse decide si es necesario que se
hagan por escrito y la calidad del documento correspondiente.
a) Su existencia;
b) Su naturaleza;
c) Su validez;
d) Sus efectos;
e) Sus consecuencias;
f) Su ejecución;
g) En suma, todo cuanto concierne a los contratos, bajo cualquier aspecto que sea.
Artículo 34.- En consecuencia, los contratos sobre cosas ciertas e individualizadas se rigen por la
ley del lugar donde ellas existían al tiempo de su celebración.
Los que recaigan sobre cosas determinadas por su género, por la del lugar del domicilio del deudor
al tiempo en que fueron celebrados.
Los referentes a cosas fungibles, por la del lugar del domicilio del deudor al tiempo de su
celebración.
a) Si recaen sobre cosas, por la del lugar donde ellas existían al tiempo de su celebración.
b) Si su eficacia se relaciona con algún lugar especial, por la de aquel donde hayan de producirse
sus efectos.
c) Fuera de estos casos, por la del lugar del domicilio del deudor al tiempo de la celebración del
contrato.
Artículo 35.- El contrato de permuta sobre cosas situadas en distintos lugares, sujetas a leyes
disconformes, se rige por la del domicilio de los contrayentes si fuese común al tiempo de celebrarse
la permuta, y por la del lugar en que la permuta se celebró si el domicilio fuese distinto.
Artículo 36.- Los contratos accesorios se rigen por la ley de la obligación principal de su referencia.
Artículo 37.- La perfección de los contratos celebrados por correspondencia o mandatario, se rige
por la ley del lugar del cual partió la oferta.
Artículo 38.- Las obligaciones que nacen sin convención se rigen por la ley del lugar donde se
produjo el hecho lícito o ilícito de que proceden.
Artículo 39.- Las formas de los instrumentos públicos se rigen por la ley del lugar en que se otorgan.
Los instrumentos privados, por la ley del lugar del cumplimiento del contrato respectivo.
TITULO XI
Artículo 40.- Las capitulaciones matrimoniales rigen las relaciones de los esposos respecto de los
bienes que tengan al tiempo de celebrarlas y de los que adquieran posteriormente, en todo lo que no
esté prohibido por la ley del lugar de su situación.
Artículo 41.- En defecto de capitulaciones especiales, en todo lo que ellas no hayan previsto y en
todo lo que no esté prohibido por la ley del lugar de la situación de los bienes, las relaciones de los
esposos sobre dichos bienes se rigen por la ley del domicilio conyugal que hubieren fijado, de común
acuerdo, antes de la celebración del matrimonio.
Artículo 42.- Si no hubiesen fijado de antemano un domicilio conyugal, las mencionadas relaciones
se rigen por la ley del domicilio del marido al tiempo de la celebración del matrimonio.
Artículo 43.- El cambio de domicilio no altera las relaciones de los esposos en cuanto a los bienes,
ya sean adquiridos antes o después del cambio.
TITULO XII
De las sucesiones
Artículo 44.- La ley del lugar de la situación de los bienes hereditarios, al tiempo de la muerte de la
persona de cuya sucesión se trate, rige la forma del testamento.
Esto no obstante, el testamento otorgado por acto público en cualquiera de los Estados
Contratantes, será admitido en todos los demás.
Artículo 46.- Las deudas que deben ser satisfechas en alguno de los Estados contratantes, gozarán
de preferencia sobre los bienes allí existentes al tiempo de la muerte del causante.
Artículo 47.- Si dichos bienes no alcanzaren para la cancelación de las deudas mencionadas, los
acreedores cobrarán sus saldos proporcionalmente sobre los bienes dejados en otros lugares, sin
perjuicio del preferente derecho de los acreedores locales.
Artículo 48.- Cuando las deudas deban ser canceladas en algún lugar en que el causante no haya
dejado bienes los acreedores exigirán su pago proporcionalmente sobre los bienes dejados en otros
lugares, con la misma salvedad establecida en el artículo precedente.
Artículo 49.- Los legados de bienes determinados por su género y que no tuvieren lugar designado
para su pago, se rigen por la ley del lugar del domicilio del testador al tiempo de su muerte, se harán
efectivos sobre los bienes que deje en dicho domicilio y, en defecto de ellos o por su saldo, se
pagarán proporcionalmente de todos los demás bienes del causante.
Artículo 50.- La obligación de colacionar se rige por la ley de la sucesión en que ella sea exigida.
Si la colación consiste en algún bien raíz o mueble, se limitará a la sucesión de que ese bien
dependa.
Cuando consista en alguna suma de dinero, se repartirá entre todas las sucesiones a que concurra
el heredero que deba la colación, proporcionalmente a su haber en cada una de ellas.
TITULO XIII
De la prescripción
Artículo 51.- La prescripción extintiva de las acciones personales se rige por la ley a que las
obligaciones correlativas están sujetas.
Artículo 52.- La prescripción extintiva de acciones reales se rige por la ley del lugar de la situación
del bien gravado.
Artículo 53.- Si el bien gravado fuese mueble y hubiese cambiado de situación, la prescripción se
rige por la ley del lugar en que se haya completado el tiempo necesario para prescribir.
Artículo 54.- La prescripción adquisitiva de bienes muebles o inmuebles se rige por la ley del lugar
en que están situados.
Artículo 55.- Si el bien fuese mueble y hubiese cambiado de situación, la prescripción se rige por la
ley del lugar en que se haya completado el tiempo necesario para prescribir.
TITULO XIV
De la jurisdicción
Artículo 56.- Las acciones personales deben entablarse ante los Jueces del lugar a cuya ley está
sujeto el acto jurídico materia del juicio.
Podrán entablarse igualmente ante los Jueces del domicilio del demandado.
Artículo 57.- La declaración de ausencia debe solicitarse ante el Juez del último domicilio del
presunto ausente.
Artículo 58.- El juicio sobre capacidad o incapacidad de las personas para el ejercicio de los
derechos civiles, debe seguirse ante el Juez de su domicilio.
Artículo 59.- Las acciones que proceden del ejercicio de la patria potestad y de la tutela y curatela
sobre la persona de los menores e incapaces, y de éstos contra aquéllos, se ventilarán en todo lo
que les afecte personalmente, ante los Tribunales del país en que estén domiciliados los padres,
tutores o curadores.
Artículo 60.- Las acciones que versen sobre la propiedad, enajenación o actos que afecten los
bienes de los incapaces, deben ser deducidas ante los Jueces del lugar en que esos bienes se
hallan situados.
Artículo 61.- Los Jueces del lugar en el cual fue discernido el cargo de tutor o curador, son
competentes para conocer el juicio de rendición de cuentas.
Artículo 62.- El juicio sobre nulidad del matrimonio, divorcio, disolución y en general todas las
cuestiones que afecten las relaciones personales de los esposos, se iniciará ante los Jueces del
domicilio conyugal.
Artículo 63.- Serán competentes para resolver las cuestiones que surjan entre esposos sobre
enajenación u otros actos que afecten los bienes matrimoniales, los Jueces del lugar en que estén
ubicados esos bienes.
Artículo 64.- Los Jueces del lugar de la residencia de las personas son competentes para conocer
de las medidas a que se refiere el artículo 24.
Artículo 65.- Los juicios relativos a la existencia y disolución de cualquiera sociedad civil, deben
seguirse ante los Jueces del lugar de su domicilio.
Artículo 66.- Los juicios a que dé lugar la sucesión por causa de muerte se seguirán ante los Jueces
de los lugares en que se hallen situados los bienes hereditarios.
Artículo 67.- Las acciones reales y las denominadas mixtas, deben ser deducidas ante los Jueces
del lugar en el cual exista la cosa sobre que la acción recaiga.
Si comprendieren cosas situadas en distintos lugares, el juicio debe ser promovido ante los Jueces
del lugar de cada una de ellas.
Disposiciones generales
Artículo 68.- No es indispensable para la vigencia de este Tratado su ratificación simultánea por
todas las Naciones signatarias. La que lo apruebe lo comunicará a los Gobiernos de la República
Oriental del Uruguay y de la República Argentina para que lo hagan saber a las demás Naciones
Contratantes. Este procedimiento hará las veces de canje.
Artículo 69.- Hecho el canje en la forma del artículo anterior, este Tratado quedará en vigor desde
ese acto por tiempo indefinido.
Artículo 70.- Si alguna de las Naciones signatarias creyese conveniente desligarse del Tratado o
introducir modificaciones en él, lo avisará a las demás; pero no quedará desligada sino dos años
después de la denuncia, término en que se procurará llegar a un nuevo acuerdo.
Artículo 71.- El artículo 68 es extensivo a las Naciones que, no habiendo concurrido a este
Congreso, quisieran adherirse al presente Tratado.
TITULO I
Principios generales
Artículo 1º.- Los juicios y sus incidencias, cualquiera que sea su naturaleza, se tramitarán con
arreglo a la ley de procedimientos de la Nación en cuyo territorio se promuevan.
Artículo 2º.- Las pruebas se admitirán y apreciarán según la ley a que esté sujeto el acto jurídico
materia del proceso.
Se exceptúa el género de pruebas que por su naturaleza no autorice la ley del lugar en que se sigue
el juicio.
TITULO II
De las legalizaciones
Artículo 3º.- Las sentencias o laudos homologados expedidos en asuntos civiles y comerciales, las
escrituras públicas y demás documentos auténticos otorgados por los funcionarios de un Estado, y
los exhortos y cartas rogatorias, surtirán sus efectos en los otros Estados signatarios, con arreglo a
lo estipulado en este Tratado, siempre que estén debidamente legalizados.
Artículo 4º.- La legalización se considera hecha en debida forma cuando se practica con arreglo a
las leyes del país de donde el documento procede, y éste se halla autenticado por el agente
diplomático o consular que en dicho país o en la localidad tenga acreditado el Gobierno del Estado
en cuyo territorio se pide la ejecución.
TITULO III
Artículo 5º.- Las sentencias y fallos arbitrales dictados en asuntos civiles y comerciales en uno de
los Estados signatarios tendrán en los territorios de los demás la misma fuerza que en el país en que
se han pronunciado, si reúnen los requisitos siguientes:
a) Que la sentencia o fallo haya sido expedido por tribunal competente en la esfera internacional;
c) Que la parte contra quien se ha dictado haya sido legalmente citada y representada o
declarada rebelde, conforme a la ley del país en donde se ha seguido el juicio.
Artículo 6º.- Los documentos indispensables para solicitar el cumplimiento de las sentencias y fallos
arbitrales, son los siguientes:
b) Copia de las piezas necesarias para acreditar que las partes han sido citadas;
c) Copia auténtica del auto en que se declare que la sentencia o laudo tiene el carácter de
ejecutoriado o pasado en autoridad de cosa juzgada, y de las leyes en que dicho auto se funda.
Artículo 7º.- El carácter ejecutivo o de apremio de las sentencias o fallos arbitrales, y el juicio a que
su cumplimiento dé lugar, serán los que determine la ley de procedimiento del Estado en donde se
pide la ejecución.
Artículo 8º.- Los actos de jurisdicción voluntaria, como son los inventarios, apertura de testamentos,
tasaciones u otros semejantes, practicados en un Estado, tendrán en los demás Estados el mismo
valor que si se hubiesen realizado en su propio territorio, con tal de que reúnan los requisitos
establecidos en los artículos anteriores.
Artículo 9º.- Los exhortos y cartas rogatorias que tengan por objeto hacer notificaciones, recibir
declaraciones o practicar cualquiera otra diligencia de carácter judicial, se cumplirán en los Estados
signatarios siempre que dichos exhortos o cartas rogatorias reúnan las condiciones establecidas en
este Tratado.
Artículo 10.- Cuando los exhortos y cartas rogatorias se refieran a embargos, tasaciones,
inventarios o diligencias preventivas, al Juez exhortado proveerá lo que fuere necesario respecto al
nombramiento de peritos, tasadores, depositarios y en general a todo aquello que sea conducente al
mejor cumplimiento de la comisión.
Artículo 11.- Los exhortos y cartas rogatorias se diligenciarán con arreglo a las leyes del país en
donde se pide la ejecución.
Artículo 12.- Los interesados en la ejecución de los exhortos y cartas rogatorias podrán constituir
apoderados, siendo de su cuenta los gastos que estos apoderados y las diligencias ocasionen.
Disposiciones Generales
Artículo 13.- No es indispensable para la vigencia de este Tratado su ratificación simultánea por
todas las Naciones signatarias. La que lo apruebe lo comunicará a los Gobiernos de las Repúblicas
Argentina y Oriental del Uruguay, para que lo hagan saber a las demás Naciones Contratantes. Este
procedimiento hará las veces de canje.
Artículo 14.- Hecho el canje en la forma del artículo anterior, este Tratado quedarán en vigor desde
ese acto por tiempo indefinido .
Artículo 15.- Si alguna de las Naciones signatarias creyese conveniente desligarse del Tratado o
introducir modificaciones en él, lo avisará a las demás; pero no quedará desligada sino dos años
después de la denuncia, término en que se procurará llegar a un nuevo acuerdo.
Artículo 16.- El artículo 13 es extensivo a las Naciones que no habiendo concurrido a este
Congreso, quisieran adherirse al presente Tratado.
PROTOCOLO ADICIONAL
Artículo 1.- Las leyes de los Estados contratantes serán aplicadas en los casos ocurrentes, ya sean
nacionales o extranjeras las personas interesadas en la relación jurídica de que se trate.
Artículo 2.- Su aplicación será hecha de oficio por el juez de la causa sin perjuicio de que las partes
puedan alegar y probar la existencia y contenido de la ley invocada.
Artículo 3.- Todos los recursos acordados por la ley de procedimientos del lugar del juicio para los
casos resueltos según su propia legislación, serán igualmente admitidos para los que se decidan,
aplicando las leyes de cualquiera de los otros Estados.
Artículo 4.- Las leyes de los demás Estados jamás serán aplicadas contra las instituciones políticas,
las leyes de orden público o las buenas costumbres del lugar del proceso.
Artículo 5.- De acuerdo con lo estipulado en este Protocolo, los gobiernos se obligan a transmitirse
recíprocamente dos ejemplares auténticos de las leyes vigentes y de las que posteriormente se
sancionen en sus respectivos países.
Artículo 6.- Los gobiernos de los Estados signatarios declararán, al aprobar los tratados celebrados,
si aceptan la adhesión de las naciones no invitadas al Congreso en la misma forma que la de
aquellas que habiendo adherido a la idea del Congreso no han tomado parte en sus deliberaciones.
Artículo 7.- Las disposiciones contenidas en los artículos que preceden se considerarán parte
integrante de los tratados de su referencia, y su duración será la de los mismos.
ANEXO 2
Código de Bustamante
TITULO PRELIMINAR
REGLAS GENERALES
Art. 1. Los extranjeros que pertenezcan a cualquiera de los Estados contratantes gozan, en el
territorio de los demás, de los mismos derechos civiles que se concedan a los nacionales.
Cada Estado contratante puede, por razones de orden público, rehusar o subordinar a condiciones
especiales el ejercicio de ciertos derechos civiles a los nacionales de las demás y cualquiera de esos
Estados, puede, en tales casos, rehusar o subordinar a condiciones especiales el mismo ejercicio a
los nacionales del primero.
Art. 2. Los extranjeros que pertenezcan a cualquiera de los Estados contratantes gozarán asimismo
en el territorio de los demás de garantías individuales idénticas a las de los nacionales, salvo las
limitaciones que en cada uno establezcan la Constitución y las leyes.
Art. 3. Para el ejercicio de los derechos civiles y para el goce de las garantías individuales idénticas,
las leyes y reglas vigentes en cada Estado contratante se estiman divididas en las tres clases
siguientes:
I. Las que se aplican a las personas en razón de su domicilio o de su nacionalidad y las siguen
aunque se trasladen a otro país, denominadas personales o de orden público interno.
II. Las que obligan por igual a cuantos residen en el territorio, sean o no nacionales, denominadas
territoriales, locales o de orden público internacional.
Art. 5. Todas las reglas de protección individual y colectiva, establecidas por el Derecho político y el
administrativo, son también de orden público internacional, salvo el caso de que expresamente se
disponga en ellas lo contrario.
Art. 6. En todos los casos no previstos por este Código cada uno de los Estados contratantes
aplicará su propia calificación a las instituciones o relaciones jurídicas que hayan de corresponder a
los grupos de leyes mencionados en el artículo 3º.
Art. 7. Cada Estado contratante aplicará como leyes personales las del domicilio, las de la
nacionalidad o las que haya adoptado o adopte en lo adelante su legislación interior.
Art. 8. Los derechos adquiridos al amparo de las reglas de este Código tienen plena eficacia
extraterritorial en los Estados contratantes, salvo que se opusiere a alguno de sus efectos o
consecuencias una regla de orden público internacional.
LIBRO PRIMERO
Título Primero
DE LAS PERSONAS
Capítulo I
NACIONALIDAD Y NATURALIZACION
Art. 10. A las cuestiones sobre nacionalidad de origen en que no esté interesado el Estado en que se
debaten, se aplicará la ley de aquella de las nacionalidades discutida en que tenga su domicilio la
persona de que se trate.
Art. 11. A falta de ese domicilio se aplicarán al caso previsto en el artículo anterior los principios
aceptados por la ley del juzgador.
Art. 12. Las cuestiones sobre adquisición individual de una nueva nacionalidad, se resolverán de
acuerdo con la ley de la nacionalidad que se suponga adquirida.
Art. 13. A las naturalizaciones colectivas en el caso de independencia de un Estado se aplicará la ley
del Estado nuevo, si ha sido reconocido por el Estado juzgador, y en su defecto la del antiguo, todo
sin perjuicio de las estipulaciones contractuales entre los dos Estados
interesados, que serán siempre preferentes.
Art. 16. La nacionalidad de origen de las Corporaciones y de las Fundaciones se determinará por la
ley del Estado que las autorice o apruebe.
Art. 17. La nacionalidad de origen de las asociaciones será la del país en que se constituyan, y en él
deben registrarse o inscribirse si exigiere ese requisito la legislación local.
Art. 18. Las sociedades civiles mercantiles o industriales que no sean anónimas, tendrán la
nacionalidad que establezca el contrato social y, en su caso, la del lugar donde radicare
habitualmente su gerencia o dirección principal.
Art. 19. Para las sociedades anónimas se determinará la nacionalidad por el contrato social y en su
caso por la ley del lugar en que se reúna normalmente la junta general de accionistas y, en su
defecto, por la del lugar en que radique su principal Junta o Consejo directivo o administrativo.
Art. 21. Las disposiciones del artículo 9 en cuanto se refieran a personas jurídicas y las de los
artículos 16 y 20, no serán aplicadas en los Estados contratantes que no atribuyan nacionalidad a
dichas personas jurídicas.
Capítulo II
DOMICILIO
Art. 22. El concepto, adquisición, pérdida y recuperación del domicilio general y especial de las
personas naturales o jurídicas se regirán por la ley territorial.
Art. 23. El domicilio de los funcionarios diplomáticos y el de los individuos que residan
temporalmente en el extranjero por empleo o comisión de su Gobierno o para estudios científicos o
artísticos, será el último que hayan tenido en su territorio nacional.
Art. 24. El domicilio legal del jefe de la familia se extiende a la mujer y los hijos no emancipados, y el
del tutor o curador a los menores o incapacitados bajo su guardia, si no dispone lo contrario la
legislación personal de aquellos a quienes se atribuye el domicilio de otro.
Art. 25. Las cuestiones sobre cambio de domicilio de las personas naturales o jurídicas se resolverán
de acuerdo con la ley del Tribunal, si fuere el de uno de los Estados interesados, y en su defecto por
la del lugar en que se pretenda haber adquirido el último domicilio.
Art. 26. Para las personas que no tengan domicilio se entenderá como tal el de su residencia o
en donde se encuentren.
Capítulo III
NACIMIENTO, EXTINCION Y CONSECUENCIAS DE LA PERSONALIDAD CIVIL
Sección I
De las Personas Individuales
Art. 27. La capacidad de las personas individuales se rige por su ley personal, salvo las
restricciones establecidas para su ejercicio por este Código o por el derecho local.
Art. 28. Se aplicará la ley personal para decidir si el nacimiento determina la personalidad y si
al concebido se le tiene por nacido para todo lo que le sea favorable, así como para la
viabilidad y los efectos de la prioridad del nacimiento en el caso de partos dobles o múltiples.
Art. 30. Cada Estado aplica su propia legislación para declarar extinguida la personalidad civil
por la muerte natural de las personas individuales y la desaparición o disolución oficial de las
personas jurídicas, así como para decidir si la menor edad, la demencia o imbecilidad, la
sordomudez, la prodigalidad y la interdicción civil son únicamente restricciones de la
personalidad, que permiten derechos y aun ciertas obligaciones.
Sección II
De las Personas Jurídicas
Art. 31. Cada Estado contratante, en su carácter de persona jurídica, tiene capacidad para
adquirir y ejercitar derechos civiles y contraer obligaciones de igual clase en el territorio de los
demás, sin otras restricciones que las establecidas expresamente por el derecho local.
Art. 32. El concepto y reconocimiento de las personas jurídicas se regirán por la ley territorial.
Art. 33. Salvo las restricciones establecidas en los dos artículos anteriores, la capacidad civil
de las corporaciones se rige por la ley que las hubiere creado o reconocido; la de las
fundaciones por las reglas de su institución, aprobadas por la autoridad correspondiente, si lo
exigiere su derecho nacional, y la de las asociaciones por sus estatutos, en iguales
condiciones.
Art. 34. Con iguales restricciones, la capacidad civil de las sociedades civiles, mercantiles o
industriales se rige por las disposiciones relativas al contrato de sociedad.
Art. 35. La ley local se aplica para atribuir los bienes de las personas jurídicas que dejan de
existir, si el caso no está previsto de otro modo en sus estatutos, cláusulas fundacionales, o en
el derecho vigente respecto de las sociedades.
Capítulo IV
Sección I
CONDICIONES JURÍDICAS QUE HAN DE PRECEDER LA LA CELEBRACIÓN DEL
MATRIMONIO
Art. 36. Los contrayentes estarán sujetos a su ley personal en todo lo que se refiera a la
capacidad para celebrar el matrimonio, al consentimiento o consejo paternos, a los
impedimentos y a su dispensa.
Art. 37. Los extranjeros deben acreditar antes de casarse que han llenado las condiciones
exigidas por sus leyes personales en cuanto a lo dispuesto en el artículo precedente. Podrán
justificarlo mediante certificación de sus funcionarios diplomáticos o agentes consulares o por
otros medios que estime suficientes la autoridad local, que tendrá en todo caso completa
libertad de apreciación.
Art. 38. La legislación local es aplicable a los extranjeros en cuanto a los impedimentos que
por su parte establezca y que no sean dispensables, a la forma del consentimiento, a la fuerza
obligatoria o no de los esponsales, a la oposición al matrimonio, a la obligación de denunciar
los impedimentos y las consecuencias civiles de la denuncia falsa, a la forma de las diligencias
preliminares y a la autoridad competente para celebrarlo.
Art. 39. Se rige por la ley personal común de las partes y, en su defecto, por el derecho local,
la obligación o no de indemnización por la promesa de matrimonio incumplida o por la
publicación de proclamas en igual caso.
Art. 40. Los Estados contratantes no quedan obligados a reconocer el matrimonio celebrado
en cualquiera de ellos, por sus nacionales o por extranjeros, que contraríe sus disposiciones
relativas a la necesidad de la disolución de un matrimonio anterior, a los grados de
consanguinidad o afinidad respecto de los cuales exista impedimento absoluto, a la
prohibición de casarse establecida respecto a los culpables de adulterio en cuya virtud se haya
disuelto el matrimonio de uno de ellos y a la misma prohibición respecto al responsable de
atentado a la vida de uno de los cónyuges para casarse con el sobreviviente, o a cualquiera
otra causa de nulidad insubsanable.
Sección II
De la Forma del Matrimonio
Art. 41. Se tendrá en todas partes como válido en cuanto a la forma, el matrimonio celebrado
en la que establezcan como eficaz las leyes del país en que se efectúe. Sin embargo, los
Estados cuya legislación exija una ceremonia religiosa, podrán negar validez a los
matrimonios contraídos por sus nacionales en el extranjero sin observar esa forma.
Art. 42. En los países en donde las leyes lo admitan, los matrimonios contraídos ante los
funcionarios diplomáticos o agentes consulares de ambos contrayentes, se ajustarán a su ley
personal, sin perjuicio de que les sean aplicables las disposiciones del artículo cuarenta.
Sección III
Efectos del Matrimonio en cuanto a las Personas de los Cónyuges
Art. 43. Se aplicará el derecho personal de ambos cónyuges y, si fuera diverso, el del marido, en lo
que toque a los deberes respectivos de protección y obediencia, a
Art. 44. La ley personal de la mujer regirá la disposición y administración de sus bienes
propios y su comparecencia en juicio.
Art. 45. Se sujeta al derecho territorial la obligación de los cónyuges de vivir juntos, guardarse
fidelidad y socorrerse mutuamente.
Art. 46. También se aplica imperativamente el derecho local que prive de efectos civiles al
matrimonio del bígamo.
Sección IV
Nulidad del Matrimonio y sus Efectos
Art. 47. La nulidad del matrimonio debe regularse por la misma ley a que esté sometida la
condición intrínseca o extrínseca que la motive.
Art. 48. La coacción, el miedo y el rapto como causas de nulidad del matrimonio se rigen por
la ley del lugar de la celebración.
Art. 49. Se aplicará la ley personal de ambos cónyuges, si fuere común; en su defecto la del
cónyuge que haya obrado de buena fe, y, a falta de ambas, la del varón, a las reglas sobre el
cuidado de los hijos de matrimonios nulos, en los casos en que no puedan o no quieran
estipular nada sobre esto los padres.
Art. 50. La propia ley personal debe aplicarse a los demás efectos civiles del matrimonio nulo,
excepto los que ha de producir respecto de los bienes de los cónyuges, que seguirán la ley del
régimen económico matrimonial.
Art. 51. Son de orden público internacional las reglas que señalan los efectos judiciales de la
demanda de nulidad.
Sección V
Separación de Cuerpos y Divorcio
Art. 52. El derecho a la separación de cuerpos y al divorcio se regula por la ley del domicilio
Art. 53. Cada Estado contratante tiene el derecho de permitir o reconocer o no, el divorcio o el
nuevo matrimonio de personas divorciadas en el extranjero, en casos, con efectos o por causas
que no admita su derecho personal.
Art. 54. Las causas del divorcio y de la separación de cuerpos se someterán a la ley del lugar
en que se soliciten, siempre que en él estén domiciliados los cónyuges.
Art. 55. La ley del juez ante quien se litiga determina las consecuencias judiciales de la
demanda y los pronunciamientos de la sentencia respecto de los cónyuges y de los hijos.
Art. 56. La separación de cuerpos y el divorcio, obtenidos conforme a los artículos que
preceden, surten efectos civiles de acuerdo con la legislación del Tribunal que los otorga, en
los demás Estados contratantes, salvo lo dispuesto en el artículo 53.
Capítulo V
PATERNIDAD Y FILIACION
Art. 57. Son reglas de orden público interno, debiendo aplicarse la ley personal del hijo si
fuere distinta a la del padre, las relativas a presunción de legitimidad y sus condiciones, las
que confieren el derecho al apellido y las que determinan las pruebas de la filiación y regulan
la sucesión del hijo.
Art. 58. Tienen el mismo carácter, pero se aplica la ley personal del padre, las que otorguen a
los hijos legitimados derechos sucesorios.
Art. 59. Es de orden público internacional la regla que da al hijo el derecho a alimentos.
Art. 60. La capacidad para legitimar se rige por la ley personal del padre y la capacidad para
ser legitimado por la ley personal del hijo, requiriendo la legitimación la concurrencia de las
condiciones exigidas en ambas.
Art. 62. Las consecuencias de la legitimación y la acción para impugnarla se someten a la ley
personal del hijo.
Art. 64. Dependen de la ley personal del hijo las reglas que señalan condiciones al
reconocimiento, obligan a hacerlo en ciertos casos, establecen las acciones a ese efecto,
conceden o niegan el apellido y señalan causas de nulidad.
Art. 65. Se subordinan a la ley personal del padre los derechos sucesorios de los hijos
ilegítimos y a la personal del hijo los de los padres ilegítimos.
Art. 66. La forma y circunstancias del reconocimiento de los hijos ilegítimos se subordinan al
derecho territorial.
Capítulo VI
ALIMENTOS ENTRE PARIENTES
Art. 67. Se sujetarán a la ley personal del alimentado el concepto legal de los alimentos, el
orden de su prestación, la manera de suministrarlos y la extensión de ese derecho.
Art. 68. Son de orden público internacional las disposiciones que establecen el deber de
prestar alimentos, su cuantía, reducción y aumento, la oportunidad en que se deben y la forma
de su pago, así como las que prohíben renunciar y ceder ese derecho.
Capítulo VII
PATRIA POTESTAD
Art. 69. Están sometidas a la ley personal del hijo la existencia y el alcance general de la patria
potestad respecto de la persona y los bienes, así como las causas de su extinción y recobro y
la limitación por las nuevas nupcias del derecho de castigar.
Art. 70. La existencia del derecho de usufructo y las demás reglas aplicables a las diferentes
clases de peculio, se someten también a la ley personal del hijo, sea cual fuere la naturaleza de
los bienes y el lugar en que se encuentren.
Art. 72. Son de orden público internacional las disposiciones que determinen la naturaleza y
límites de la facultad del padre para corregir y castigar y su recurso a las autoridades, así como
las que lo priven de la potestad por incapacidad, ausencia o sentencia.
Capítulo VIII
ADOPCION
Art. 73. La capacidad para adoptar y ser adoptado y las condiciones y limitaciones de la
adopción se sujetan a la ley personal de cada uno de los interesados.
Art. 74. Se regulan por la ley personal del adoptante sus efectos en cuanto a la sucesión de
éste y por la del adoptado lo que se refiere al apellido y a los derechos y deberes que conserve
respecto de su familia natural, así como a su sucesión respecto del adoptante.
Art. 75. Cada uno de los interesados podrá impugnar la adopción de acuerdo con las
prescripciones de su ley personal.
Art. 76. Son de orden público internacional las disposiciones que en esta materia regulan el
derecho a alimentos y las que establecen para la adopción formas solemnes.
Art. 77. Las disposiciones de los cuatro artículos precedentes no se aplicarán a los Estados
cuyas legislaciones no reconozcan la adopción.
Capítulo IX
DE LA AUSENCIA
Art. 78. Las medidas provisionales en caso de ausencia son de orden público internacional.
Art. 80. La ley personal del ausente determina a quién compete la acción para pedir esa
declaratoria y establece el orden y condiciones de los administradores.
Art. 81. El derecho local debe aplicarse para decidir cuándo se hace y surte efecto la
declaración de ausencia y cuándo y cómo debe cesar la administración de los bienes del
ausente, así como a la obligación y forma de rendir cuentas.
Art. 82. Todo lo que se refiera a la presunción de muerte del ausente y a sus derechos
eventuales, se regula por su ley personal.
Capítulo X
TUTELA
Art. 84. Se aplicará la ley personal del menor o incapacitado para lo que toque al objeto de la
tutela o curatela, su organización y sus especies.
Art. 85. La propia ley debe observarse en cuanto a la institución del protutor.
Art. 86. A las incapacidades y excusas para la tutela, curatela y protutela deben aplicarse
simultáneamente las leyes personales del tutor, curador o protutor y del menor o incapacitado.
Art. 87. El afianzamiento de la tutela o curatela y las reglas para su ejercicio se someten a la
ley personal del menor o incapacitado. Si la fianza fuere hipotecaria o pignoraticia deberá
constituirse en la forma prevenida por la ley local.
Art. 88. Se rigen también por la ley personal del menor o incapacitado las obligaciones
relativas a las cuentas, salvo las responsabilidades de orden penal, que son territoriales.
Art. 89. En cuanto al registro de tutelas se aplicarán simultáneamente la ley local y las
personales del tutor o curador y del menor o incapacitado.
Art. 90. Son de orden público internacional los preceptos que obligan al Ministerio Público o
a cualquier funcionario local, a solicitar la declaración de incapacidad de dementes y
sordomudos y los que fijen los trámites de esa declaración.
Art. 91. Son también de orden público internacional las reglas que establecen las
consecuencias de la interdicción.
Art. 93. Se aplicará la ley local a la obligación del tutor o curador de alimentar al menor o
incapacitado y a la facultad de corregirlos sólo moderadamente.
Art. 94. La capacidad para ser miembro de un Consejo de familia se regula por la ley personal
del interesado.
Art. 96. En todo caso, las actas y acuerdos del Consejo de familia deberán ajustarse a las
formas y solemnidades prescritas por la ley del lugar en que se reúna.
Art. 97. Los Estados contratantes que tengan por ley personal la del domicilio podrán exigir,
cuando cambie el de los incapaces de un país para otro, que se ratifique o se discierna de
nuevo la tutela o curatela.
Capítulo XI
DE LA PRODIGALIDAD
Art. 98. La declaración de prodigalidad y sus efectos se sujetan a la ley personal del pródigo.
Art. 99. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, no se aplicará la ley del domicilio a la
declaración de prodigalidad de las personas cuyo derecho nacional desconozca esta
institución.
Art. 100. La declaración de prodigalidad, hecha en uno de los Estados contratantes, tiene
eficacia extraterritorial respecto de los demás, en cuanto el derecho local lo permita.
Capítulo XII
EMANCIPACION Y MAYOR EDAD
Art. 101. Las reglas aplicables a la emancipación y la mayor edad son las establecidas por la
legislación personal del interesado.
Art. 102. Sin embargo, la legislación local puede declararse aplicable a la mayor edad como
requisito para optar por la nacionalidad de dicha legislación.
Capítulo XIII
DEL REGISTRO CIVIL
Art. 103. Las disposiciones relativas al Registro Civil son territoriales, salvo en lo que toca al
que lleven los agentes consulares o funcionarios diplomáticos.
Lo prescrito en este artículo no afecta los derechos de otro Estado en relaciones jurídicas
sometidas al Derecho internacional Público.
Art. 104. De toda inscripción relativa a un nacional de cualquiera de los Estados contratantes,
que se haga en el Registro Civil de otro, debe enviarse gratuitamente y por la vía diplomática,
certificación literal y oficial al país del interesado.
TITULO SEGUNDO D
DE LOS BIENES
Capítulo I
Art. 105. Los bienes, sea cual fuere su clase, están sometidos a la ley de la situación.
Art. 106. Para los efectos del artículo anterior se tendrá en cuenta, respecto de los bienes
muebles corporales y para los títulos representativos de créditos de cualquier clase, el lugar de
su situación ordinaria o normal.
Art. 107. La situación de los créditos se determina por el lugar en que deben hacerse efectivos,
y, si no estuviere precisado, por el domicilio del deudor.
Art. 108. La propiedad industrial, la intelectual y los demás derechos análogos de naturaleza
económica que autorizan el ejercicio de ciertas actividades acordadas por la ley, se consideran
situados donde se hayan registrado oficialmente.
Art. 109. Las concesiones se reputan situadas donde se hayan obtenido legalmente.
Art. 110. A falta de toda otra regla y además para los casos no previstos en este Código, se
entenderá que los bienes muebles de toda clase están situados en el domicilio de su
propietario, o, en su defecto, en el del tenedor.
Art. 111. Se exceptúan de lo dispuesto en el artículo anterior las cosas dadas en prenda, que se
consideran situadas en el domicilio de la persona en cuya posesión se hayan puesto.
Art. 112. Se aplicará siempre la ley territorial para distinguir entre los bienes muebles e
inmuebles, sin perjuicio de los derechos adquiridos por terceros.
Art. 113. A la propia ley territorial se sujetan las demás clasificaciones y calificaciones
jurídicas de los bienes.
Capítulo II
DE LA PROPIEDAD
Sin embargo, los nacionales de un Estado contratante en que no se admita o regule esa clase
de propiedad, no podrán tenerla u organizarla en otro, sino en cuanto no perjudique a sus
herederos forzosos.
Art. 115. La propiedad intelectual y la industrial se regirán por lo establecido en los convenios
internacionales especiales ahora existentes o que en lo sucesivo se acuerden.
A falta de ellos, su obtención, registro y disfrute quedarán sometidos al derecho local que las
otorgue.
Art. 116. Cada Estado contratante tiene la facultad de someter a reglas especiales respecto de
los extranjeros la propiedad minera, la de buques de pesca y cabotaje, las industrias en el mar
territorial y en la zona marítima y la obtención y disfrute de concesiones y obras de utilidad
pública y de servicio público.
Art. 117. Las reglas generales sobre propiedad y modos de adquirirla o enajenarla entre vivos,
incluso las aplicables al tesoro oculto, así como las que rigen las aguas de dominio público y
privado y sus aprovechamientos, son de orden público internacional.
Capítulo III
DE LA COMUNIDAD DE BIENES
Art. 118. La comunidad de bienes se rige en general por el acuerdo o voluntad de las partes y
en su defecto por la ley del lugar. Este último se tendrá como domicilio de la comunidad a
falta de pacto en contrario.
Art. 119. Se aplicará siempre la ley local, con carácter exclusivo, al derecho de pedir la
división de la cosa común y a las formas y condiciones de su ejercicio.
Art. 120. Son de orden público internacional las disposiciones sobre deslinde y
amojonamiento y derecho a cerrar las fincas rústicas y las relativas a edificios ruinosos y
árboles que amenacen caerse.
Capítulo IV
DE LA POSESION
Art. 122. Los modos de adquirir la posesión se rigen por la ley aplicable a cada uno de ellos
según su naturaleza.
Art. 123. Se determinan por la ley del tribunal los medios y trámites utilizables para que se
mantenga en posesión al poseedor inquietado, perturbado o despojado a virtud de medidas o
acuerdos judiciales o por consecuencia de ellos.
Capítulo V
DEL USUFRUCTO, DEL USO Y DE LA HABITACION
Art. 124. Cuando el usufructo se constituya por mandato de la ley de un Estado contratante,
dicha ley lo regirá obligatoriamente.
Art. 125. Si se ha constituido por la voluntad de los particulares manifestada en actos entre
vivos o mortis causa, se aplicarán respectivamente la ley del acto o la de la sucesión.
Art. 126. Si surge por prescripción, se sujetará a la ley local que la establezca.
Art. 127. Depende de la ley personal del hijo el precepto que releva o no de fianza al padre
usufructuario.
Art. 128. Se subordina a la ley de la sucesión la necesidad de que preste fianza el cónyuge
superviviente por el usufructo hereditario y la obligación del usufructuario de pagar ciertos
legados o deudas hereditarios.
Art. 129. Son de orden público internacional las reglas que definen el usufructo y las formas
de su constitución, las que fijan las causas legales por las que se extingue y la que lo limita a
cierto número de años para los pueblos, corporaciones o sociedades.
Art. 130. El uso y la habitación se rigen por la voluntad de la parte o partes que los
establezcan.
Capítulo VI
DE LAS SERVIDUMBRES
Art. 131. Se aplicará el derecho local al concepto y clasificación de las servidumbres, a los
modos no convencionales de adquirirlas y de extinguirse y a los derechos y obligaciones en
este caso de los propietarios de los predios dominante y sirviente.
Art. 132. Las servidumbres de origen contractual o voluntario se someten a la ley del acto o
relación jurídica que las origina.
Art. 134. Son de orden privado las reglas aplicables a las servidumbres legales que se
imponen en interés o por utilidad particular.
Art. 135. Debe aplicarse el derecho territorial al concepto y enumeración de las servidumbres
legales y a la regulación no convencional de las de aguas, paso, medianería, luces y vistas,
desagüe de edificios, y distancias y obras intermedias para construcciones y plantaciones.
Capítulo VII
DE LOS REGISTROS DE LA PROPIEDAD
Art. 136. Son de orden público internacional las disposiciones que establecen y regulan los
registros de la propiedad, e imponen su necesidad respecto de terceros.
Art. 137. Se inscribirán en los registros de la propiedad de cada uno de los Estados
contratantes los documentos o títulos inscribibles otorgados en otro, que tengan fuerza en el
primero con arreglo a este Código, y las ejecutorias a que de acuerdo con el mismo se dé
cumplimiento en el Estado a que el registro corresponde, o tengan en él fuerza de cosa
juzgada.
Art. 138. Las disposiciones sobre hipoteca legal a favor del Estado, de las provincias o de los
pueblos, son de orden público internacional.
Art. 139. La hipoteca legal que algunas leyes acuerdan en beneficio de ciertas personas
individuales, sólo será exigible cuando la ley personal concuerde con la ley del lugar en que
se hallen situados los bienes afectados por ella.
Título Tercero
DE VARIOS MODOS DE ADQUIRIR
Capítulo I
REGLA GENERAL
Art. 140. Se aplica el derecho local a los modos de adquirir respecto de los cuales no haya en
este Código disposiciones en contrario.
Capítulo II
DE LAS DONACIONES
Art. 141. Cuando fueren de origen contractual, las donaciones quedarán sometidas, para su
perfección y efectos entre vivos, a las reglas generales de los contratos.
Art. 142. Se sujetará a la ley personal respectiva del donante y del donatario la capacidad de
cada uno de ellos.
Art. 143. Las donaciones que hayan de producir efecto por muerte del donante, participarán
de la naturaleza de las disposiciones de última voluntad y se regirán por las reglas
internacionales establecidas en este Código para la sucesión testamentaria.
Capítulo III
DE LAS SUCESIONES EN GENERAL
Art. 144. Las sucesiones intestadas y las testamentarias incluso en cuanto al orden de suceder,
a la cuantía de los derechos sucesorios y a la validez intrínseca de las disposiciones, se
regirán, salvo los casos de excepción más adelante establecidos, por la ley personal del
causante, sea cual fuere la naturaleza de los bienes y el lugar en que se encuentren.
Art. 145. Es de orden público internacional el precepto en cuya virtud los derechos a la
sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte.
Capítulo IV
DE LOS TESTAMENTOS
Art. 146. La capacidad para disponer por testamento se regula por la ley personal del testador.
Art. 147. Se aplicará la ley territorial a las reglas establecidas por cada Estado para comprobar
que el testador demente está en un intervalo lúcido.
Art. 148. Son de orden público internacional las disposiciones que no admiten el testamento
mancomunado, el ológrafo y el verbal, y las que lo declaran acto personalísimo.
Art. 149. También son de orden público internacional las reglas sobre forma de papeles
privados relativos al testamento y sobre nulidad del otorgado con violencia, dolo o fraude.
Art. 150. Los preceptos sobre forma de los testamentos son de orden público internacional,
con excepción de los relativos al testamento otorgado en el extranjero, y al militar y marítimo
en los casos en que se otorgue fuera del país.
Art. 151. Se sujetan a la ley personal del testador la procedencia, condiciones y efectos de la
revocación de un testamento, pero la presunción de haberlo revocado se determina por la ley
local.
Capítulo V
DE LA HERENCIA
Art. 152. La capacidad para suceder por testamento o sin él se regula por la ley personal del
heredero o legatario.
Art. 153. No obstante lo dispuesto en el artículo precedente son de orden público internacional
las incapacidades para suceder que los Estados contratantes consideren como tales.
Art. 154. La institución de herederos y la sustitución se ajustarán a la ley personal del testador.
Art. 157. En la sucesión intestada, cuando la ley llame al Estado como heredero, en defecto de
otros, se aplicará la ley personal del causante; pero si lo llama como ocupante de cosas nullius
se aplica el derecho local.
Art. 158. Las precauciones que deben adoptarse cuando la viuda quede encinta, se ajustarán a
lo dispuesto en la legislación del lugar en que se encuentre.
Art. 159. Las formalidades requeridas para aceptar la herencia a beneficio de inventario o para
hacer uso del derecho de deliberar se ajustarán a la ley del lugar en que la sucesión se abra,
bastando eso para sus efectos extraterritoriales.
Art. 161. La capacidad para solicitar y llevar a cabo la división se sujeta a la ley personal del
heredero.
Art. 162. El nombramiento y las facultades del contador o perito partidor dependen de la ley
personal del causante.
Art. 163. A la misma ley se subordina el pago de las deudas hereditarias. Sin embargo, los
acreedores que tuvieren garantía de carácter real, podrán hacerla efectiva de acuerdo con la
ley que rija esa garantía.
Título Cuarto
DE LAS OBLIGACIONES Y CONTRATOS
Capítulo I
DE LAS OBLIGACIONES EN GENERAL
Art. 165. Las obligaciones derivadas de la ley se rigen por el derecho que las haya
establecido.
Art. 166. Las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes
contratantes y deben cumplirse al tenor de los mismos, salvo las limitaciones establecidas en
este Código.
Art. 167. Las originadas por delitos o faltas se sujetan al mismo derecho que el delito o falta
de que procedan.
Art. 168. Las que se deriven de actos u omisiones en que intervenga culpa o negligencia no
penadas por la ley, se regirán por el derecho del lugar en que se hubiere incurrido en la
negligencia o la culpa que las origine.
Art. 169. La naturaleza y efectos de las diversas clases de obligaciones, así como su extinción,
se rigen por la ley de la obligación de que se trata.
Art. 170. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, la ley local regula las condiciones
del pago y la moneda en que debe hacerse.
Art. 171. También se somete a la ley del lugar la determinación de quién debe satisfacer los
gastos judiciales que origine el pago, así como su regulación.
Art. 172. La prueba de las obligaciones se sujeta, en cuanto a su admisión y eficacia, a la ley
que rija la obligación misma.
Art. 173. La impugnación de la certeza del lugar del otorgamiento de un documento privado,
si influye en su eficacia, podrá hacerse siempre por el tercero a quien perjudique, y la prueba
estará a cargo de quien la aduzca.
Art. 174. La presunción de cosa juzgada por sentencia extranjera será admisible, siempre que
la sentencia reúna las condiciones necesarias para su ejecución en el territorio, conforme al
presente Código.
Capítulo II
DE LOS CONTRATOS EN GENERAL
Art. 175. Son reglas de orden público internacional las que impiden establecer pactos,
cláusulas y condiciones contrarias a las leyes, la moral y el orden público y la que prohíbe el
juramento y lo tiene por no puesto.
Art. 176. Dependen de la ley personal de cada contratante las reglas que determinen la
capacidad o incapacidad para prestar el consentimiento.
Art. 178. Es también territorial toda regla que prohíbe que sean objeto de los contratos,
servicios contrarios a las leyes y a las buenas costumbres y cosas que estén fuera del
comercio.
Art. 179. Son de orden público internacional las disposiciones que se refieren a causa ilícita en
los contratos.
Art. 180. Se aplicarán simultáneamente la ley del lugar del contrato y la de su ejecución, a la
necesidad de otorgar escritura o documento público para la eficacia de determinados convenios y a
la de hacerlos constar por escrito.
Art. 181. La rescisión de los contratos por incapacidad o ausencia, se determina por la ley
personal del ausente o incapacitado.
Art. 182. Las demás causas de rescisión y su forma y efectos, se subordinan a la ley territorial.
Art. 183. Las disposiciones sobre nulidad de los contratos se sujetarán a la ley de que la causa
de la nulidad dependa.
Art. 184. La interpretación de los contratos debe efectuarse como regla general, de acuerdo
con la ley que los rija.
Sin embargo, cuando esa ley se discuta y deba resultar de la voluntad tácita de las partes, se
aplicará presuntamente la legislación que para ese caso se determina en los artículos 185 y
186 aunque eso lleve a aplicar al contrato una ley distinta como resultado de la interpretación
de voluntad.
Art. 185. Fuera de las reglas ya establecidas y de las que en lo adelante se consignen para
casos especiales, en los contratos de adhesión se presume aceptada, a falta de voluntad
expresa o tácita, la ley del que los ofrece o prepara.
Art. 186. En los demás contratos y para el caso previsto en el artículo anterior, se aplicará en
primer término la ley personal común a los contratantes y en su defecto la del lugar de la
celebración.
Capítulo III
DEL CONTRATO SOBRE BIENES CON OCASION
DE MATRIMONIO
Art. 187. Este contrato se rige por la ley personal común de los contrayentes y en su defecto
por la del primer domicilio matrimonial.
Las propias leyes determinan, por ese orden, el régimen legal supletorio a falta de
estipulación.
Art. 188. Es de orden público internacional el precepto que veda celebrar capitulaciones
durante el matrimonio, o modificarlas, o que se altere el régimen de bienes por cambios de
nacionalidad o de domicilio posteriores al mismo.
Art. 189. Tienen igual carácter los preceptos que se refieren al mantenimiento de las leyes y
las buenas costumbres, a los efectos de las capitulaciones respecto de terceros y a su forma
solemne.
Art. 190. La voluntad de las partes regula el derecho aplicable a las donaciones por razón de
matrimonio, excepto en lo referente a su capacidad, a la salvaguardia de derechos legitimarios
y a la nulidad mientras el matrimonio subsista, todo lo cual se subordina a la ley general que
lo rige, y siempre que no afecte el orden público internacional.
Art. 191. Las disposiciones sobre dote y parafernales dependen de la ley personal de la mujer.
Art. 192. Es de orden público internacional la regla que repudia la inalienabilidad de la dote.
Capítulo IV
COMPRAVENTA, CESION DE CREDITO Y
PERMUTA
Art. 194. Son de orden público internacional las disposiciones relativas a enajenación forzosa
por utilidad pública.
Art. 195. Lo mismo sucede con las que fijan los efectos de la posesión y de la inscripción
entre varios adquirentes, y las referentes al retracto legal.
Capítulo V
ARRENDAMIENTO
Art. 196. En el arrendamiento de cosas, debe aplicarse la ley territorial a las medidas para
dejar a salvo el interés de terceros y a los derechos y deberes del comprador de finca
arrendada.
Art. 198. También es territorial la legislación sobre accidentes del trabajo y protección social
del trabajador.
Art. 199. Son territoriales, en los transportes por agua, tierra y aire, las leyes y reglamentos
locales especiales.
Capítulo VI
CENSOS
Art. 200. Se aplica la ley territorial a la determinación del concepto y clases de los censos, a su
carácter redimible, a su prescripción, y a la acción real que de ellos se deriva.
Art. 201. Para el censo enfitéutico son asimismo territoriales las disposiciones que fijan sus
condiciones y formalidades, que imponen un reconocimiento cada cierto número de años y
que prohíben la subenfiteusis.
Art. 202. En el censo consignativo, es de orden público internacional la regla que prohíbe que
el pago en frutos pueda consistir en una parte alícuota de los que produzca la finca acensuada.
Art. 203. Tiene el mismo carácter en el censo reservativo la exigencia de que se valorice la
finca acensuada.
Capítulo VII
SOCIEDAD
Art. 204. Son leyes territoriales las que exigen un objeto lícito, formas solemnes, e inventarios
cuando hay inmuebles.
Capítulo VIII
PRESTAMO
Art. 205. Se aplica la ley local a la necesidad del pacto expreso de intereses y a su tasa.
Capítulo IX
DEPOSITO
Art. 206. Son territoriales las disposiciones referentes al depósito necesario y al secuestro.
Capítulo X
CONTRATOS ALEATORIOS
Art. 207. Los efectos de la capacidad en acciones nacidas del contrato de juego, se determinan
por la ley personal del interesado.
Art. 208. La ley local define los contratos de suerte y determina el juego y la apuesta
permitidos o prohibidos.
Art. 209. Es territorial la disposición que declara nula la renta vitalicia sobre la vida de una
persona, muerta a la fecha del otorgamiento, o dentro de un plazo si se halla padeciendo de
enfermedad incurable.
Capítulo XI
TRANSACCIONES Y COMPROMISOS
Art. 210. Son territoriales las disposiciones que prohíben transigir o sujetar a compromiso
determinadas materias.
Capítulo XII
DE LA FIANZA
Art. 212. Es de orden público internacional la regla que prohíbe al fiador obligarse a más que
el deudor principal.
Art. 213. Corresponden a la misma clase las disposiciones relativas a la fianza legal o judicial.
Capítulo XIII
PRENDA, HIPOTECA Y ANTICRESIS
Art. 214. Es territorial la disposición que prohíbe al acreedor apropiarse las cosas recibidas en
prenda o hipoteca.
Art. 215. Lo son también los preceptos que señalan los requisitos esenciales del contrato de
prenda, y con ellos debe cumplirse cuando la cosa pignorada se traslade a un lugar donde
sean distintos de los exigidos al constituirlo.
Art. 216. Igualmente son territoriales las prescripciones en cuya virtud la prenda deba quedar
en poder del acreedor o de un tercero, la que requiere para perjudicar a extraños que conste
por instrumento público la certeza de la fecha y la que fija el procedimiento para su
enajenación.
Art. 217. Los reglamentos especiales de los Montes de piedad y establecimientos públicos
análogos, son obligatorios territorialmente para todas las operaciones que con ellos se realicen.
Art. 218. Son territoriales las disposiciones que fijan el objeto, condiciones, requisitos, alcance
e inscripción del contrato de hipoteca.
Art. 219. Lo es asimismo la prohibición de que el acreedor adquiera la propiedad del inmueble
en la anticresis, por falta de pago de la deuda.
Capítulo XIV
CUASICONTRATOS
Art. 220. La gestión de negocios ajenos se regula por la ley del lugar en que se efectúa.
Art. 221. El cobro de lo indebido se somete a la ley personal común de las partes y, en su
defecto, a la del lugar en que se hizo el pago.
Art. 222. Los demás cuasicontratos se sujetan a la ley que regule la institución jurídica que los
origine.
Capítulo XV
CONCURRENCIA Y PRELACION DE CREDITOS
Art. 223. Si las obligaciones concurrentes no tienen carácter real y están sometidas a una ley
común, dicha ley regulará también su prelación.
Art. 224. Para las garantías con acción real, se aplicará la ley de la situación de la garantía.
Art. 225. Fuera de los casos previstos en los artículos anteriores, debe aplicarse a la prelación
de créditos la ley del tribunal que haya de decidirla.
Capítulo XVI
PRESCRIPCION
Art. 227. La prescripción adquisitiva de bienes muebles o inmuebles se rige por la ley del
lugar en que estén situados.
Art. 228. Si las cosas muebles cambiasen de situación estando en camino de prescribir, se
regirá la prescripción por la ley del lugar en que se encuentren al completarse el tiempo que
requiera.
Art. 229. La prescripción extintiva de acciones personales se rige por la ley a que esté sujeta la
obligación que va a extinguirse.
Art. 230. La prescripción extintiva de acciones reales se rige por la ley del lugar en que esté
situada la cosa a que se refiera.
Art. 231. Si en el caso previsto en el artículo anterior se tratase de cosas muebles y hubieren
cambiado de lugar durante el plazo de prescripción se aplicará la ley del lugar en que se
encuentren al cumplirse allí el término señalado para prescribir.
LIBRO SEGUNDO
DERECHO MERCANTIL INTERNACIONAL
Título Primero
DE LOS COMERCIANTES
Art. 232. La capacidad para ejercer el comercio y para intervenir en actos y contratos
mercantiles, se regula por la ley personal de cada interesado.
Art. 234. La ley del lugar en que el comercio se ejerza debe aplicarse a las medidas de
publicidad necesarias para que puedan dedicarse a él, por medio de sus representantes los
incapacitados, o por sí las mujeres casadas.
Art. 235. La ley local debe aplicarse a la incompatibilidad para el ejercicio del comercio de los
empleados públicos y de los agentes de comercio y corredores.
Art. 236. Toda incompatibilidad para el comercio que resulte de leyes o disposiciones
especiales en determinado territorio, se regirá por el derecho del mismo.
Art. 238. El contrato social y en su caso la ley a que esté sujeto se aplica a la prohibición de
que los socios colectivos o comanditarios realicen operaciones mercantiles, o cierta clase de
ellas, por cuenta propia o de otros.
Capítulo II
Art. 239. Para todos los efectos de carácter público, la cualidad de comerciante se determina
por la ley del lugar en que se haya realizado el acto o ejercido la industria de que se trate.
Art. 240. La forma de los contratos y actos mercantiles se sujeta a la ley territorial.
Capítulo III
DEL REGISTRO MERCANTIL
Art. 241. Son territoriales las disposiciones relativas a la inscripción en el Registro mercantil de los
comerciantes y sociedades extranjeras.
Art. 242. Tienen el mismo carácter las reglas que señalan el efecto de la inscripción en dicho
Registro de créditos o derechos de terceros.
Capítulo IV
Art. 243. Las disposiciones relativas a los lugares y casas de contratación mercantil y cotización
oficial de efectos públicos y documentos de crédito al portador, son de orden público internacional.
Capítulo V
DISPOSICIONES GENERALES
SOBRE LOS CONTRATOS DE COMERCIO
Art. 244. Se aplicarán a los contratos de comercio las reglas generales establecidas para los
contratos civiles en el capítulo segundo, título cuarto, libro primero de este Código.
Art. 245. Los contratos por correspondencia no quedarán perfeccionados sino mediante el
cumplimiento de las condiciones que al efecto señale la legislación de todos los contratantes.
Art. 246. Son de orden público internacional las disposiciones relativas a contratos ilícitos y a
términos de gracia, cortesía u otros análogos.
Título Segundo
Capítulo I
DE LAS COMPAÑIAS MERCANTILES
Art. 247. El carácter mercantil de una sociedad colectiva o comanditaria se determina por la ley a
que esté sometido el contrato social, y en su defecto por la del lugar en que tenga su domicilio
comercial.
Si esas leyes no distinguieran entre sociedades mercantiles y civiles, se aplicará el derecho del país
en que la cuestión se someta a juicio.
Art. 248. El carácter mercantil de una sociedad anónima depende de la ley del contrato social; en su
defecto, de la del lugar en que celebre las juntas generales de accionistas y por su falta de la de
aquel en que residan normalmente su Consejo o Junta Directiva.
Si esas leyes no distinguieren entre sociedades mercantiles y civiles tendrá uno u otro carácter
según que esté o no inscrita en el Registro mercantil del país donde la cuestión haya de juzgarse. A
falta de Registro mercantil se aplicará el derecho local de este último país.
Art. 251. Son también territoriales las leyes que subordinen la sociedad a un régimen especial
por razón de sus operaciones.
Art. 253. Son territoriales las disposiciones que se refieran a la creación, funcionamiento y
privilegios de los bancos de emisión y descuento, compañías de almacenes generales de
depósitos y otras análogas.
Capítulo II
DE LA COMISION MERCANTIL
Art. 254. Son de orden público internacional las prescripciones relativas a la forma de la venta
urgente por el comisionista para salvar en lo posible el valor de las cosas en que la comisión
consista.
Art. 255. Las obligaciones del factor se sujetan a la ley del domicilio mercantil del mandante.
Capítulo III
DEL DEPOSITO Y PRESTAMO MERCANTILES
Art. 256. Las responsabilidades no civiles del depositario se rigen por la ley del lugar del
depósito.
Art. 257. La tasa o libertad del interés mercantil son de orden público internacional.
Art. 258. Son territoriales las disposiciones referentes al préstamo con garantía de efectos
cotizables, hecho en bolsa, con intervención de agente colegiado o funcionario oficial.
Capítulo IV
DEL TRANSPORTE TERRESTRE
Art. 259. En los casos de transporte internacional no hay más que un contrato, regido por la
ley que le corresponda según su naturaleza.
Art. 260. Los plazos y formalidades para el ejercicio de acciones surgidas de este contrato y
no previstos en el mismo, se rigen por la ley del lugar en que se produzcan los hechos que las
originen.
Capítulo V
DE LOS CONTRATOS DE SEGURO
Art. 261. El contrato de seguro contra incendios se rige por la ley del lugar donde radique, al
efectuarlo, la cosa asegurada.
Art. 262. Los demás contratos de seguro siguen la regla general, regulándose por la ley
personal común de las partes o en su defecto por la del lugar de la celebración; pero las
formalidades externas para comprobar hechos u omisiones necesarios al ejercicio o a la
conservación de acciones o derechos, se sujetan a la ley del lugar en que se produzca el hecho
o la omisión que les hace surgir.
Capítulo VI
DEL CONTRATO Y LETRA DE CAMBIO Y EFECTOS MERCANTILES ANALOGOS
Art. 263. La forma del giro, endoso, fianza, intervención, aceptación y protesto de una letra de
cambio, se somete a la ley del lugar en que cada uno de dichos actos se realice.
Art. 264. A falta de convenio expreso o tácito, las relaciones jurídicas entre el librador y el
tomador se rigen por la ley del lugar en que la letra se gira.
Art. 265. En igual caso, las obligaciones y derechos entre el aceptante y el portador se regulan
por la ley del lugar en que se ha efectuado la aceptación.
Art. 266. En la misma hipótesis, los efectos jurídicos que el endoso produce entre endosante y
endosatario, dependen de la ley del lugar en que la letra ha sido endosada.
Art. 267. La mayor o menor extensión de las obligaciones de cada endosante, no altera los
derechos y deberes originarios del librador y el tomador.
Art. 268. El aval, en las propias condiciones, se rige por la ley del lugar en que se presta.
Art. 269. Los efectos jurídicos de la aceptación por intervención se regulan, a falta de pacto,
por la ley del lugar en que el tercero interviene.
Art. 270. Los plazos y formalidades para la aceptación, el pago y el protesto, se someten a la
ley local.
Art. 271. Las reglas de este capítulo son aplicables a las libranzas, vales, pagarés y mandatos o
cheques.
Capítulo VII
Art. 272. Las disposiciones relativas a la falsedad, robo, hurto o extravío de documentos de
crédito y efectos al portador son de orden público internacional.
Art. 273. La adopción de las medidas que establezca la ley del lugar en que el hecho se
produce, no dispensa a los interesados de tomar cualesquiera otras que establezca la ley del
lugar en que esos documentos y efectos se coticen y la del lugar de su pago.
Título Tercero
DEL COMERCIO MARITIMO Y AEREO
Capítulo I
DE LOS BUQUES Y AERONAVES
Art. 275. La ley del pabellón rige las formas de publicidad requeridas para la transmisión de la
propiedad de una nave.
Art. 277. Se regulan por la ley del pabellón los derechos de los acreedores después de la venta
de la nave, y la extinción de los mismos.
Art. 278. La hipoteca marítima y los privilegios o seguridades de carácter real constituidos de
acuerdo con la ley del pabellón, tienen efectos extraterritoriales aun en aquellos países cuya
legislación no conozca o regule esa hipoteca o esos privilegios.
Art. 279. Se sujetan también a la ley del pabellón los poderes y obligaciones del capitán y la
responsabilidad de los propietarios y navieros por sus actos.
Art. 280. El reconocimiento del buque, la petición de práctico y la policía sanitaria, dependen
de la ley territorial.
Art. 281. Las obligaciones de los oficiales y gente de mar y el orden interno del buque, se
sujetan a la ley del pabellón.
Art. 282. Las disposiciones precedentes de este capítulo se aplican también a las aeronaves.
Art. 283. Son de orden público internacional las reglas sobre nacionalidad de los propietarios
de buques y aeronaves y de los navieros, así como de los oficiales y la tripulación.
Art. 284. También son de orden público internacional las disposiciones sobre nacionalidad de
buques y aeronaves para el comercio fluvial, lacustre y de cabotaje o entre determinados
lugares del territorio de los Estados contratantes, así como para la pesca y otros
aprovechamientos submarinos en el mar territorial.
Capítulo II
Art. 285. El fletamento, si no fuere un contrato de adhesión, se regirá por la ley del lugar de
salida de las mercancías.
Los actos de ejecución del contrato se ajustarán a la ley del lugar en que se realicen.
Art. 286. Las facultades del capitán para el préstamo a la gruesa se determinan por la ley del
pabellón.
Art. 287. El contrato de préstamo a la gruesa, salvo pacto en contrario, se sujeta a la ley del
lugar en que el préstamo se efectúa.
Art. 288. Para determinar si la avería es simple o gruesa y la proporción en que contribuyen a
soportarla la nave y el cargamento, se aplica la ley del pabellón.
Art. 289. El abordaje fortuito en aguas territoriales o en el aire nacional se somete a la ley del
pabellón si fuere común.
Art. 290. En el propio caso, si los pabellones difieren, se aplica la ley del lugar.
Art. 291. La propia ley local se aplica en todo caso al abordaje culpable en aguas territoriales
o aire nacional.
Art. 292. Al abordaje fortuito o culpable en alta mar o aire libre, se le aplica la ley del pabellón
si todos los buques o aeronaves tuvieren el mismo.
Art. 293. En su defecto, se regulará por el pabellón del buque o aeronave abordados, si el
abordaje fuere culpable.
Art. 294. En los casos de abordaje fortuito en alta mar o aire libre, entre naves o aeronaves de
diferente pabellón, cada uno soportará la mitad de la suma total del daño, repartida según la
ley de una de ellas, y la mitad restante repartida según la ley de la otra.
Título Cuarto
DE LA PRESCRIPCION
Art. 295. La prescripción de las acciones nacidas de los contratos y actos mercantiles, se
ajustará a las reglas establecidas en este Código respecto de las acciones civiles.
LIBRO TERCERO
DERECHO PENAL INTERNACIONAL
Capítulo I
DE LAS LEYES PENALES
Art. 296. Las leyes penales obligan a todos los que residen en el territorio, sin más
Art. 297. Están exentos de las leyes penales de cada Estado contratante los Jefes de los otros
Estados, que se encuentren en su territorio.
Art. 298. Gozan de igual exención los Representantes diplomáticos de los Estados contratantes
en cada uno de los demás, así como sus empleados extranjeros, y las personas de la familia de
los primeros, que vivan en su compañía.
Art. 299. Tampoco son aplicables las leyes penales de un Estado a los delitos cometidos en el
perímetro de las operaciones militares, cuando autorice el paso por su territorio de un ejército
de otro Estado contratante, salvo que no tengan relación legal con dicho ejército.
Art. 300. La misma exención se aplica a los delitos cometidos en aguas territoriales o en el aire
nacional, a bordo de naves o aeronaves extranjeras de guerra.
Art. 301. Lo propio sucede con los delitos cometidos en aguas territoriales o aire nacional en
naves o aeronaves mercantes extranjeras, si no tienen relación alguna con el país y sus
habitantes ni perturban su tranquilidad.
Art. 302. Cuando los actos de que se componga un delito, se realicen en Estados contratantes
diversos, cada Estado puede castigar el acto realizado en su país, si constituye por sí solo un
hecho punible.
Art. 303. Si se trata de delitos conexos en territorios de más de un Estado contratante, sólo
estará sometido a la ley penal de cada uno el cometido en su territorio.
Art. 304. Ningún Estado contratante aplicará en su territorio las leyes penales de los demás.
Capítulo II
DELITOS COMETIDOS EN UN ESTADO EXTRANJERO CONTRATANTE
Art. 305. Están sujetos en el extranjero a las leyes penales de cada Estado contratante, los que
cometieren un delito contra la seguridad interna o externa del mismo o contra su crédito
público sea cual fuere la nacionalidad o el domicilio del delincuente.
Art. 306. Todo nacional de un Estado contratante o todo extranjero domiciliado en él, que
cometa en el extranjero un delito contra la independencia de ese Estado, queda sujeto a sus
leyes penales.
Art. 307. También estarán sujetos a las leyes penales del Estado extranjero en que puedan ser
aprehendidos y juzgados, los que cometan fuera del territorio un delito como la trata de
blancas que ese Estado contratante se haya obligado a reprimir por un acuerdo internacional.
Capítulo III
DELITOS COMETIDOS FUERA DE TODO TERRITORIO NACIONAL
Art. 309. En los casos de abordaje culpable en alta mar o en el aire, entre naves o aeronaves
de distinto pabellón, se aplicará la ley penal de la víctima.
Capítulo IV
CUESTIONES VARIAS
Art. 311. La pena de interdicción civil tendrá efecto en los otros Estados mediante el
cumplimiento previo de las formalidades de registro o publicación que exija la legislación de
cada uno de ellos.
Art. 312. La prescripción del delito se subordina a la ley del Estado a que corresponda su
conocimiento.
Art. 313. La prescripción de la pena se rige por la ley del Estado que la ha impuesto.
LIBRO CUARTO
DERECHO PROCESAL INTERNACIONAL
Título Primero
PRINCIPIOS GENERALES
Art. 314. La ley de cada Estado contratante determina la competencia de los tribunales, así
como su organización, las formas de enjuiciamiento y de ejecución de las sentencias y los
recursos contra sus decisiones.
Título Segundo
COMPETENCIA
Capítulo I
DE LAS REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA EN LO CIVIL Y MERCANTIL
Art. 318. Será en primer término juez competente para conocer de los pleitos a que dé origen
el ejercicio de las acciones civiles y mercantiles de toda clase, aquel a quien los litigantes se
sometan expresa o tácitamente, siempre que uno de ellos por lo menos sea nacional del Estado
contratante a que el juez pertenezca o tenga en él su domicilio y salvo el derecho local
contrario.
La sumisión no será posible para las acciones reales o mixtas sobre bienes inmuebles, si la
prohíbe la ley de su situación.
Art. 319. La sumisión sólo podrá hacerse a juez que ejerza jurisdicción ordinaria y que la
tenga para conocer de igual clase de negocios y en el mismo grado.
Art. 320. En ningún caso podrán las partes someterse expresa o tácitamente para un recurso a
juez o tribunal diferente de aquel a quien esté subordinado, según las leyes locales, el que
haya conocido en primera instancia.
Art. 321. Se entenderá por sumisión expresa la hecha por los interesados renunciando clara y
terminantemente a su fuero propio y designando con toda precisión el juez a quien se
sometan.
Art. 322. Se entenderá hecha la sumisión tácita por el demandante con el hecho de acudir al
juez interponiendo la demanda, y por el demandado con el hecho de practicar, después de
personado en el juicio, cualquier gestión que no sea proponer en forma la declinatoria. No se
entenderá que hay sumisión tácita si el procedimiento se siguiera en rebeldía.
Art. 323. Fuera de los casos de sumisión expresa o tácita, y salvo el derecho local contrario,
será juez competente para el ejercicio de acciones personales el del lugar del cumplimiento de
la obligación, o el del domicilio de los demandados y subsidiariamente el de su residencia.
Art. 324. Para el ejercicio de acciones reales sobre bienes muebles será competente el juez de
la situación, y si no fuere conocida del demandante, el del domicilio, y en su defecto el de la
residencia del demandado.
Art. 325. Para el ejercicio de acciones reales sobre bienes inmuebles y para el de las acciones
mixtas de deslinde y división de la comunidad, será juez competente el de la situación de los
bienes.
Art. 326. Si en los casos a que se refieren los dos artículos anteriores hubiere bienes situados
en más de un Estado contratante podrá acudirse a los jueces de cualquiera de ellos, salvo que
lo prohíba para los inmuebles la ley de la situación.
Art. 327. En los juicios de testamentaría o ab intestato será juez competente el del lugar en que
Art. 328. En los concursos de acreedores y en las quiebras, cuando fuere voluntaria la
presentación del deudor en ese Estado, será juez competente el de su domicilio.
Art. 329. En los concursos o quiebras promovidos por los acreedores, será juez competente el
de cualquiera de los lugares que esté conociendo de la reclamación que los motiva,
prefiriéndose, caso de estar entre ellos, el del domicilio del deudor, si éste o la mayoría de los
acreedores, lo reclamasen.
Art. 330. Para los actos de jurisdicción voluntaria y salvo también el caso de sumisión y el
derecho local, será competente el juez del lugar en que tenga o haya tenido su domicilio, o en
su defecto, la residencia, la persona que los motive.
Art. 331. Respecto de los actos de jurisdicción voluntaria en materia de comercio y fuera del
caso de sumisión y salvo el derecho local, será competente el juez del lugar en que la
obligación deba cumplirse o, en su defecto, el del lugar del hecho que los origine.
Art. 332. Dentro de cada Estado contratante, la competencia preferente de los diversos jueces
se ajustará a su derecho nacional.
Capítulo II
EXCEPCIONES A LAS REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA EN LO CIVIL Y EN
LO MERCANTIL
Art. 333. Los jueces y tribunales de cada Estado contratante serán incompetentes para conocer
de los asuntos civiles o mercantiles en que sean parte demandada los demás Estados
contratantes o sus Jefes, si se ejercita una acción personal, salvo el caso de sumisión expresa o
de demandas reconvencionales.
Art. 334. En el mismo caso y con la propia excepción, serán incompetentes cuando se
ejerciten acciones reales, si el Estado contratante o su Jefe han actuado en el asunto como tales
y en su carácter público, debiendo aplicarse lo dispuesto en el último párrafo del artículo 318.
Art. 335. Si el Estado extranjero contratante o su Jefe han actuado como particulares o
personas privadas, serán competentes los jueces o tribunales para conocer de los asuntos en
que se ejerciten acciones reales o mixtas, si esta competencia les corresponde conforme a este
Código.
Art. 336. La regla del artículo anterior será aplicable a los juicios universales sea cual fuere el
carácter con que en ellos actúen el Estado extranjero contratante o su Jefe.
Art. 337. Las disposiciones establecidas en los artículos anteriores, se aplicarán a los
funcionarios diplomáticos extranjeros y a los comandantes de buques o aeronaves de guerra.
Art. 338. Los cónsules extranjeros no estarán exentos de la competencia de los jueces y
tribunales civiles del país en que actúen, sino para sus actos oficiales.
Art. 339. En ningún caso podrán adoptar los jueces o tribunales medidas coercitivas o de otra
clase que hayan de ser ejecutadas en el interior de las Legaciones o Consulados o sus
archivos, ni respecto de la correspondencia diplomática o consular, sin el consentimiento de
los respectivos funcionarios diplomáticos o consulares.
Capítulo III
REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA EN LO PENAL
Art. 340. Para conocer de los delitos y faltas y juzgarlos son competentes los jueces y
tribunales del Estado contratante en que se hayan cometido.
Art. 341. La competencia se extiende a todos los demás delitos y faltas a que haya de aplicarse
la ley penal del Estado conforme a las disposiciones de este Código.
Art. 342. Alcanza asimismo a los delitos o faltas cometidos en el extranjero por funcionarios
nacionales que gocen del beneficio de inmunidad.
Capítulo IV
EXCEPCIONES A LAS REGLAS GENERALES DE COMPETENCIA EN MATERIA PENAL
Art. 343. No están sujetos en lo penal a la competencia de los jueces y tribunales de los
Estados contratantes, las personas y los delitos y faltas a que no alcanza la ley penal del
respectivo Estado.
Título Tercero
DE LA EXTRADICION
Art. 344. Para hacer efectiva la competencia judicial internacional en materias penales, cada
uno de los Estados contratantes accederá a la solicitud de cualquiera de los otros para la
entrega de individuos condenados o procesados por delitos que se ajusten a las disposiciones
de este título, sujeto a las provisiones de los tratados o convenciones internacionales que
contengan listas de infracciones penales que autoricen la extradición.
Art. 345. Los Estados contratantes no están obligados a entregar a sus nacionales. La nación
que se niegue a entregar a uno de sus ciudadanos estará obligada a juzgarlo.
Art. 346. Cuando, con anterioridad al recibo de la solicitud, un procesado o condenado haya
delinquido en el país a que se pide su entrega, puede diferirse esa entrega hasta que se le
juzgue y cumpla la pena.
Art. 347. Si varios Estados contratantes solicitan la extradición de un delincuente por el mismo
delito, debe entregarse a aquel en cuyo territorio se haya cometido.
Art. 348. Caso de solicitarse por hechos diversos, tendrá preferencia el Estado contratante en
cuyo territorio se haya cometido el delito más grave, según la legislación del Estado requerido.
Art. 349. Si todos los hechos imputados tuvieren igual gravedad, será preferido el Estado
contratante que presente primero la solicitud de extradición. De ser simultáneas, decidirá el
Estado requerido, pero debe conceder la preferencia al Estado de origen o, en su defecto, al
del domicilio del delincuente, si fuere uno de los solicitantes.
Art. 350. Las anteriores reglas sobre preferencia no serán aplicables si el Estado contratante
estuviere obligado con un tercero, a virtud de tratados vigentes anteriores a este Código, a
establecerla de un modo distinto.
Art. 351. Para conceder la extradición, es necesario que el delito se haya cometido en el
territorio del Estado que la pida o que le sean aplicables sus leyes penales de acuerdo con el
libro tercero de este Código.
Art. 352. La extradición alcanza a los procesados o condenados como autores, cómplices o
encubridores de delito.
Art. 353. Es necesario que el hecho que motive la extradición tenga carácter de delito en la
legislación del Estado requirente y en la del requerido.
Art. 354. Asimismo se exigirá que la pena asignada a los hechos imputados, según su
calificación provisional o definitiva por el juez o tribunal competente del Estado que solicita la
extradición, no sea menor de un año de privación de libertad y que esté autorizada o acordada
la prisión o detención preventiva del procesado, si no hubiere aún sentencia firme. Esta debe
ser de privación de libertad.
Art. 355. Están excluidos de la extradición los delitos políticos y conexos, según la
calificación del Estado requerido.
Art. 357. No será reputado delito político, ni hecho conexo, el de homicidio o asesinato del
Jefe de un Estado contratante o de cualquiera persona que en él ejerza autoridad.
Art. 358. No será concedida la extradición si la persona reclamada ha sido ya juzgada y puesta
en libertad, o ha cumplido la pena, o está pendiente de juicio, en el territorio del Estado
requerido, por el mismo delito que motiva la solicitud.
Art. 359. Tampoco debe accederse a ella si han prescrito el delito o la pena conforme a las
leyes del Estado requirente o del requerido.
Art. 360. La legislación del Estado requerido posterior al delito, no podrá impedir la
extradición.
Art. 361. Los cónsules generales, cónsules, vicecónsules o agentes consulares, pueden pedir
que se arreste y entregue a bordo de un buque o aeronave de su país, a los oficiales, marinos o
tripulantes de sus naves o aeronaves de guerra o mercantes, que hubiesen desertado de ellas.
Art. 362. Para los efectos del artículo anterior, exhibirán a la autoridad local correspondiente,
dejándole además copia auténtica, los registros del buque o aeronave, rol de la tripulación o
cualquier otro documento oficial en que la solicitud se funde.
Art. 363. En los países limítrofes podrán pactarse reglas especiales para la extradición en las
regiones o localidades de la frontera.
Art. 364. La solicitud de la extradición debe hacerse por conducto de los funcionarios
debidamente autorizados para eso por las leyes del Estado requirente.
3. Copia auténtica de las disposiciones que establezcan la calificación legal del hecho que
motiva la solicitud de entrega, definan la participación atribuida en él al inculpado y precisen
la pena aplicable.
Art. 366. La extradición puede solicitarse telegráficamente y, en ese caso, los documentos
mencionados en el artículo anterior se presentarán al país requerido o a su Legación o
Consulado general en el país requirente, dentro de los dos meses siguientes a la detención del
inculpado. En su defecto será puesto en libertad.
Art. 367. Si el Estado requirente no dispone de la persona reclamada dentro de los tres meses
siguientes a haber quedado a sus órdenes, será puesto también en libertad.
Art. 368. El detenido podrá utilizar, en el Estado a que se haga la solicitud de extradición,
todos los medios legales concedidos a los nacionales para recobrar su libertad, fundando su
ejercicio en las disposiciones de este Código.
Art. 369. También podrá el detenido, a partir de ese hecho, utilizar los recursos legales que
procedan, en el Estado que pida la extradición, contra las calificaciones y resoluciones en que
se funde.
Art. 370. La entrega debe hacerse con todos los objetos que se encontraren en poder de la
persona reclamada, ya sean producto del delito imputado, ya piezas que puedan servir para la
prueba del mismo, en cuanto fuere practicable con arreglo a las leyes del Estado que la
efectúa, y respetando debidamente los derechos de tercero.
Art. 371. La entrega de los objetos a que se refiere el artículo anterior, podrá hacerse, si la
pidiere el Estado solicitante de la extradición, aunque el detenido muera o se evada antes de
efectuarla.
Art. 372. Los gastos de detención y entrega serán de cuenta del Estado requirente, pero no
tendrá que sufragar ninguno por los servicios que prestaren los empleados públicos con
sueldo del Gobierno a quien se pida la extradición.
Art. 373. El importe de los servicios prestados por empleados públicos u oficiales que sólo
perciban derechos o emolumentos, no excederá de los que habitualmente cobraren por esas
diligencias o servicios según las leyes del país en que residan.
Art. 374. Toda responsabilidad que pueda originarse del hecho de la detención provisional,
será de cargo del Estado que la solicite.
Art. 375. El tránsito de la persona extraditada y de sus custodios por el territorio de un tercer
Estado contratante, se permitirá mediante la exhibición del ejemplar original o de una copia
auténtica del documento que concede la extradición.
Art. 376. El Estado que obtenga la extradición de un acusado que fuere luego absuelto, estará
obligado a comunicar al que la concedió una copia auténtica del fallo.
Art. 377. La persona entregada no podrá ser detenida en prisión ni juzgada por el Estado
contratante a quien se entregue, por un delito distinto del que hubiere motivado la extradición
y cometido con anterioridad a la misma, salvo que consienta en ello el Estado requerido, o que
permanezca el extraditado libre en los primeros tres meses después de juzgado y absuelto por
el delito que originó la extradición o de cumplida la pena de privación de libertad impuesta.
Art. 378. En ningún caso se impondrá o ejecutará la pena de muerte por el delito que hubiese
sido causa de la extradición.
Art. 379. Siempre que proceda el abono de la prisión preventiva, se computará como tal el
tiempo transcurrido desde la detención del extraditado en el Estado a quien se le haya pedido.
Art. 380. El detenido será puesto en libertad, si el Estado requirente no presentase la solicitud
de extradición en un plazo razonable dentro del menor tiempo posible, habida cuenta de la
distancia y las facilidades de comunicaciones postales entre los dos países, después del arresto
provisional.
Art. 381. Negada la extradición de una persona, no se puede volver a solicitar por el mismo
delito.
Título Cuarto
DEL DERECHO DE COMPARECER EN JUICIO Y SUS MODALIDADES
Art. 382. Los nacionales de cada Estado contratante gozarán en cada uno de los otros del
beneficio de defensa por pobre, en las mismas condiciones que los naturales.
Art. 383. No se hará distinción entre nacionales y extranjeros en los Estados contratantes en
cuanto a la prestación de la fianza para comparecer en juicio.
Art. 384. Los extranjeros pertenecientes a un Estado contratante podrán ejercitar en los demás
la acción pública en materia penal, en iguales condiciones que los nacionales.
Art. 385. Tampoco necesitarán esos extranjeros prestar fianza para querellarse por acción
privada, en los casos en que no se exija a los nacionales.
Art. 386. Ninguno de los Estados contratantes impondrá a los nacionales de otro la caución
judicio siti o el onus probandi, en los casos en que no se exijan a sus propios naturales.
Art. 387. No se autorizarán embargos preventivos, ni fianza de cárcel segura ni otras medidas
procesales de índole análoga, respecto de los nacionales de los Estados contratantes, por su
sola condición de extranjeros.
Título Quinto
EXHORTOS O COMISIONES ROGATORIAS
Art. 388. Toda diligencia judicial que un Estado contratante necesite practicar en otro, se
efectuará mediante exhorto o comisión rogatoria cursados por la vía diplomática. Sin
embargo, los Estados contratantes podrán pactar o aceptar entre sí en materia civil o criminal
cualquier otra forma de transmisión.
Art. 390. El juez exhortado resolverá sobre su propia competencia ratione materiae para el
acto que se le encarga.
Art. 391. El que reciba el exhorto o comisión rogatoria debe ajustarse en cuanto a su objeto a
la ley del comitente y en cuanto a la forma de cumplirlo a la suya propia.
Art. 392. El exhorto será redactado en la lengua del Estado exhortante y será acompañado de
una traducción hecha en la lengua del Estado exhortado, debidamente certificada por
intérprete juramentado.
Art. 393. Los interesados en la ejecución de los exhortos y cartas rogatorias de naturaleza
privada deberán constituir apoderados, siendo de su cuenta los gastos que estos apoderados y
las diligencias ocasionen.
Título Sexto
EXCEPCIONES QUE TIENEN CARACTER INTERNACIONAL
Art. 394. La litis pendencia por pleito en otro de los Estados contratantes, podrá alegarse en
materia civil cuando la sentencia que se dicte en uno de ellos haya de producir en el otro los
efectos de cosa juzgada.
Art. 395. En asuntos penales no podrá alegarse la excepción de litis pendencia por causa
pendiente en otro Estado contratante.
Art. 396. La excepción de cosa juzgada que se funde en sentencia de otro Estado contratante,
sólo podrá alegarse cuando se haya dictado la sentencia con la comparecencia de las partes o
de sus representantes legítimos, sin que se haya suscitado cuestión de competencia del tribunal
extranjero basada en disposiciones de este Código.
Art. 397. En todos los Casos de relaciones jurídicas sometidas a este Código, podrán
promoverse cuestiones de competencia por declinatoria fundada en sus preceptos.
Título Séptimo
DE LA PRUEBA
Capítulo I
DISPOSICIONES GENERALES SOBRE LA PRUEBA
Art. 398. La ley que rija el delito o la relación de derecho objeto del juicio civil o mercantil,
determina a quién incumbe la prueba.
Art. 399. Para decidir los medios de prueba que pueden utilizarse en cada caso, es competente
la ley del lugar en que se ha realizado el acto o hecho que se trate de probar, exceptuándose
los no autorizados por la ley del lugar en que se sigue el juicio.
Art. 400. La forma en que ha de practicarse toda prueba se regula por la ley vigente en el
lugar en que se lleva a cabo.
Art. 402. Los documentos otorgados en cada uno de los Estados contratantes, tendrán en los
otros el mismo valor en juicio que los otorgados en ellos, si reúnen los requisitos siguientes:
1. Que el asunto o materia del acto o contrato sea lícito y permitido por las leyes del país del
otorgamiento y de aquel en que el documento se utiliza;
2. Que los otorgantes tengan aptitud y capacidad legal para obligarse conforme a su ley
personal;
4. Que el documento esté legalizado y llene los demás requisitos necesarios para su
autenticidad en el lugar donde se emplea.
Art. 404. La capacidad de los testigos y su recusación dependen de la ley a que se someta la
relación de derecho objeto del juicio.
Art. 405. La forma del juramento se ajustará a la ley del juez o tribunal ante quien se preste y
su eficacia a la que rija el hecho sobre el cual se jura.
Art. 406. Las presunciones derivadas de un hecho se sujetan a la ley del lugar en que se
realiza el hecho de que nacen.
Capítulo II
REGLAS ESPECIALES SOBRE LA PRUEBA DE LEYES EXTRANJERAS
Art. 408. Los jueces y tribunales de cada Estado contratante aplicarán de oficio, cuando
proceda, las leyes de los demás sin perjuicio de los medios probatorios a que este capítulo se
refiere.
Art. 409. La parte que invoque la aplicación del derecho de cualquier Estado contratante en
uno de los otros, o disienta de ella, podrá justificar su texto, vigencia y sentido, mediante
certificación de dos abogados en ejercicio en el país de cuya legislación se trate, que deberá
presentarse debidamente legalizada.
Art. 410. A falta de prueba o si el juez o el tribunal por cualquier razón la estimaren
insuficiente, podrán solicitar de oficio, antes de resolver, por la vía diplomática, que el Estado
de cuya legislación se trate proporcione un informe sobre el texto, vigencia y sentido del
derecho aplicable.
Art. 411. Cada Estado contratante se obliga a suministrar a los otros, en el más breve plazo
posible, la información a que el artículo anterior se refiere y que deberá proceder de su
Tribunal Supremo o de cualquiera de sus Salas o Secciones, o del Ministerio Fiscal, o de la
Secretaría o Ministerio de Justicia.
Título Octavo
DEL RECURSO DE CASACION
Art. 412. En todo Estado contratante donde exista el recurso de casación o la institución
correspondiente, podrá interponerse por infracción, interpretación errónea o aplicación
indebida de una ley de otro Estado contratante, en las mismas condiciones y casos que
respecto del derecho nacional.
Art. 413. Serán aplicables al recurso de casación las reglas establecidas en el capítulo segundo
del título anterior, aunque el juez o tribunal inferior haya hecho ya uso de ellas.
DE LA QUIEBRA O CONCURSO
Capítulo I
Art. 414. Si el deudor concordatario concursado o quebrado no tiene más que un domicilio
civil o mercantil, no puede haber más que un juicio de procedimientos preventivos de
concurso o quiebra, o una suspensión de pagos o quita y espera, para todos sus bienes y todas
sus obligaciones en los Estados contratantes.
Capítulo II
Art. 416. La declaratoria de incapacidad del quebrado o concursado tiene en los Estados
contratantes efectos extraterritoriales mediante el cumplimiento previo de las formalidades de
registro o publicación que exija la legislación de cada uno de ellos.
Art. 417. El auto de declaratoria de quiebra o concurso dictado en uno de los Estados
contratantes, se ejecutará en los otros en los casos y forma establecidos en este Código para
las resoluciones judiciales; pero producirá, desde que quede firme y para las personas respecto
de las cuales lo estuviere, los efectos de cosa juzgada.
Art. 418. Las facultades y funciones de los síndicos nombrados en uno de los Estados
contratantes con arreglo a las disposiciones de este Código, tendrán efecto extraterritorial en
los demás, sin necesidad de trámite alguno local.
Art. 420. Las acciones reales y los derechos de la misma índole continuarán sujetos no
obstante la declaración de quiebra o concurso, a la ley de la situación de las cosas a que
afecten y a la competencia de los jueces del lugar en que éstas se encuentren.
Capítulo III
DEL CONVENIO Y LA REHABILITACION
Art. 421. El convenio entre los acreedores y el quebrado o concursado, tendrá efectos
extraterritoriales en los demás Estados contratantes, salvo el derecho de los acreedores por
acción real que no lo hubiesen aceptado.
Art. 422. La rehabilitación del quebrado tiene también eficacia extraterritorial en los demás
Estados contratantes, desde que quede firme la resolución judicial en que se disponga, y
conforme a sus términos.
Título Décimo
EJECUCION DE SENTENCIAS DICTADAS POR TRIBUNALES EXTRANJEROS
Capítulo I
MATERIA CIVIL
Art. 423. Toda sentencia civil o contencioso-administrativa dictada en uno de los Estados
contratantes, tendrá fuerza y podrá ejecutarse en los demás si reúne las siguientes condiciones:
1. Que tenga competencia para conocer del asunto y juzgarlo, de acuerdo con las reglas de
este Código, el juez o tribunal que la haya dictado;
2. Que las partes hayan sido citadas personalmente o por su representante legal, para el juicio;
3. Que el fallo no contravenga el orden público o el derecho público del país en que quiere
ejecutarse;
5. Que se traduzca autorizadamente por un funcionario o intérprete oficial del Estado en que
ha de ejecutarse, si allí fuere distinto el idioma empleado;
6. Que el documento en que conste reúna los requisitos necesarios para ser considerado como
auténtico en el Estado de que proceda, y los que requiera para que haga fe la legislación del
Estado en que se aspira a cumplir la sentencia.
Art. 424. La ejecución de la sentencia deberá solicitarse del juez o tribunal competente para
llevarla a efecto, previas las formalidades requeridas por la legislación interior.
Art. 425. Contra la resolución judicial, en el caso a que el artículo anterior se refiere se
otorgarán todos los recursos que las leyes de ese Estado concedan respecto de las sentencias
definitivas dictadas en juicio declarativo de mayor cuantía.
Art. 426. El juez o tribunal a quien se pida la ejecución oirá antes de decretarla o denegarla, y
por término de 20 días, a la parte contra quien se dirija y al Fiscal o Ministerio Público.
Art. 427. La citación de la parte a quien deba oírse, se practicará por medio de exhorto o
comisión rogatoria, según lo dispuesto en este Código, si tuviere su domicilio en el extranjero
y careciere en el país de representación bastante, o en la forma establecida por el derecho local
si tuviere el domicilio en el Estado requerido.
Art. 428. Pasado el término que el juez o tribunal señale para la comparecencia, continuará la
marcha del asunto, haya o no comparecido el citado.
Art. 430. Cuando se acceda a cumplir la sentencia, se ajustará su ejecución a los trámites
determinados por la ley del juez o tribunal para sus propios fallos.
Art. 431. Las sentencias firmes dictadas por un Estado contratante que por sus pronunciamientos no
sean ejecutables, producirán en los demás los efectos de cosa juzgada si reúnen las condiciones
que a ese fin determina este Código, salvo las relativas a su ejecución.
Art. 432. El procedimiento y los efectos regulados en los artículos anteriores, se aplicarán en los
Estados contratantes a las sentencias dictadas en cualquiera de ellos por árbitros o amigables
componedores, siempre que el asunto que las motiva pueda ser objeto de compromiso conforme a
la legislación del país en que la ejecución se solicite.
Art. 433. Se aplicará también ese mismo procedimiento a las sentencias civiles dictadas en
cualquiera de los Estados contratantes por un tribunal internacional, que se refieran a personas e
intereses privados.
Capítulo II
ACTOS DE JURISDICCION VOLUNTARIA
Art. 434. Las disposiciones dictadas en actos de jurisdicción voluntaria en materia de comercio, por
jueces o tribunales de un Estado contratante o por sus agentes consulares se ejecutarán en los
demás mediante los trámites y en la forma señalados en el capítulo anterior.
Art. 435. Las resoluciones en los actos de jurisdicción voluntaria en materia civil procedentes de un
Estado contratante, se aceptarán por los demás si reúnen las condiciones exigidas por este código
para la eficacia de los documentos otorgados en país extranjero y proceden de juez o tribunal
competente, y tendrán en consecuencia eficacia extraterritorial.
Capítulo III
MATERIA PENAL
Art. 436. Ningún Estado contratante ejecutará las sentencias dictadas en uno de los otros en materia
penal, en cuanto a las sanciones de ese orden que impongan.
Art. 437. Podrán sin embargo, ejecutarse dichas sentencias en lo que toca a la responsabilidad civil
y a sus efectos sobre los bienes del condenado, si han sido dictadas por juez o tribunal competente
según este Código, y con audiencia del interesado, y se cumplen las demás condiciones formales y
de trámite que el Capítulo I de este Título establece.
Anexo 3
Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y
el registro de los matrimonios
"1) Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por
motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales
derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2) Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el
matrimonio",
Recordando asimismo que la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 843 (IX),
de 17 de diciembre de 1954, declaró que ciertas costumbres, antiguas leyes y prácticas referentes al
matrimonio y a la familia son incompatibles con los principios enunciados en la Carta de las
Naciones Unidas y en la Declaración Universal de Derechos Humanos,
Reafirmando que todos los Estados, incluso los que hubieren contraído o pudieren contraer la
obligación de administrar territorios no autónomos o en fideicomiso hasta el momento en que éstos
alcancen la independencia, deben adoptar todas las disposiciones adecuadas con objeto de abolir
dichas costumbres, antiguas leyes y prácticas, entre otras cosas, asegurando la libertad completa en
la elección del cónyuge, aboliendo totalmente el matrimonio de los niños y la práctica de los
esponsales de las jóvenes antes de la edad núbil, estableciendo con tal fin las penas que fueren del
caso y creando un registro civil o de otra clase para la inscripción de todos los matrimonios,
Artículo 1
2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo 1 supra, no será necesario que una de las partes esté
presente cuando la autoridad competente esté convencida de que las circunstancias son
excepcionales y de que tal parte, ante una autoridad competente y del modo prescrito por la ley, ha
expresado su consentimiento, sin haberlo retirado posteriormente.
Artículo 2
Los Estados partes en la presente Convención adoptarán las medidas legislativas necesarias para
determinar la edad mínima para contraer matrimonio. No podrán contraer legalmente matrimonio las
personas que no hayan cumplido esa edad, salvo que la autoridad competente por causas
justificadas y en interés de los contrayentes, dispense el requisito de la edad.
Artículo 3
Todo matrimonio deberá ser inscrito por la autoridad competente en un registro oficial destinado al
efecto.
Artículo 4
Artículo 5
1. Todos los Estados a que se refiere el párrafo 1 del artículo 4 podrán adherirse a la presente
Convención.
Artículo 6
1. La presente Convención entrará en vigor noventa días después de la fecha en que se haya
depositado el octavo instrumento de ratificación o de adhesión.
2. Para cada uno de los Estados que ratifiquen la Convención o se adhieran a ella después de
depositado el octavo instrumento de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en vigor
noventa días después de la fecha en que ese Estado haya depositado el respectivo instrumento de
ratificación o de adhesión.
Artículo 7
1. Todo Estado contratante podrá denunciar la presente Convención mediante notificación por
escrito dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un año
después de la fecha en que el Secretario General haya recibido la notificación.
2. La presente Convención dejará de estar en vigor a partir de la fecha en que surta efecto la
denuncia que reduzca a menos de ocho el número de los Estados partes.
Artículo 8
Toda cuestión que surja entre dos o más Estados contratantes sobre la interpretación o la aplicación
de la presente Convención, que no sea resuelta por medio de negociaciones, será sometida a la
Corte Internacional de Justicia para que la resuelva, a petición de todas las partes en conflicto, salvo
que las partes interesadas convengan en otro modo de solucionarla.
Artículo 9
El Secretario General de las Naciones Unidas notificará a todos los Estados Miembros de las
Naciones Unidas y a los Estados no miembros a que se refiere el párrafo 1 del artículo 4 de la
presente Convención:
Artículo 10
1. La presente Convención cuyos textos chino, español, francés, inglés y ruso hacen fe por igual,
quedará depositada en los archivos de las Naciones Unidas.
2. El Secretario General de las Naciones Unidas enviará copia certificada de la Convención a todos
los Estados Miembros de las Naciones Unidas y a los Estados no miembros a que se refiere el
párrafo 1 del artículo 4.
Anexo 4
ARTÍCULO 57º.- El matrimonio de los extranjeros contraído con arreglo a las leyes de su país,
deberá ser inscrito en Bolivia, cuando los contrayentes o sus descendientes fijen su residencia en
territorio boliviano. La inscripción deberá hacerse en el Registro del distrito donde unos y otros
establezcan su domicilio o residencia. Al efecto deberán presentar los documentos que acrediten la
celebración del matrimonio, convenientemente legalizados y traducidos.
ARTÍCULO 58º.- El matrimonio contraído en el extranjero por bolivianos entre sí o con extranjeros,
con sujeción a las leyes vigentes en el país donde se celebre, deberá ser inscrito en el Registro del
Agente diplomático o consular de Bolivia en el mismo país, quien franqueará a los interesados copia
de la inscripción que haga, indicando el último domicilio del contrayente o de los contrayentes, donde
se tomará razón con trascripción integra de la partida
Direct norms in international private law resolve the central legal issue directly, presenting applicable legal consequences self-sufficiently, often seen in cases impacting foreign elements. Indirect norms function through 'conflict norms,' identifying the applicable legal system by employing a 'punto de conexión,' such as domicile or nationality, to hand off to a specific jurisdiction's laws. Essentially, direct norms provide substantive law application, such as in legislative uniformity efforts, whereas indirect norms rely on procedural mechanisms to navigate between multiple potential legal frameworks .
Public order and morality serve as critical boundaries for contractual agreements in international private law by invalidating contracts that contradict these fundamental societal values and principles. They ensure that contractual terms do not infringe on established international norms, such as prohibitions against illegal services or exploitative agreements. Furthermore, provisions pertaining to contracts often specify that even if the parties have chosen a governing law, any contractual clauses violating public order or morality are rendered ineffective, safeguarding against evasion of essential legal standards .
The 'punto de conexión' serves as a factual or legal element that assigns a specific law to a legal category, like nationality or domicile, particularly in international private law disputes. It is fundamental for locating a legal relationship within a particular state's jurisdiction, thus determining the applicable legal system. Its legal implications include potentially affecting the outcome of cross-border disputes by defining the governing law that might vary significantly in terms of rights and obligations. This selection indirectly involves analyzing how different states may recognize or enforce various legal connections and criteria .
The legal framework governing parental rights and obligations over children's property is directed by the 'patria potestad,' which outlines that such rights are determined by the law of the state where the property is located. This framework specifies that parents' rights extend to acts affecting the child's property based on situational laws, ensuring that cross-border parental authority respects territorial jurisdictional sovereignty. The law mandates that the rights conferred upon parents, including the power to sell or manage the child's property, adhere strictly to the local legal requirements where these properties are situated .
The main criticisms of the Bolivian approach to the Bustamante Code centered around its reservation that limited the application of the Code to align with its national law and existing international treaties. This contrasted with the more modern international positions embodied in the Code, based on the Doctrine of Nationality by Manzini, which influenced European civil codes of that era. The reservation reflected Bolivia's preference for territorialism over the dual connection system (nationality or domicile) that allowed contracting states to regulate personal statutes more flexibly .
The Montevideo Treaties and the Bustamante Code have historical significance in providing frameworks for handling transnational family law issues by proposing uniform rules, such as those related to domicile, marriage, and filiation. However, their effectiveness may be limited by variations in ratification and reservations by different states, as seen with Bolivia's conditional implementation of the Bustamante Code. Moreover, lacking provisions on contemporary issues like fraud or evolving family structures can further limit their applicability. Thus, while these instruments establish foundational legal directions, their practical utility can be constrained by national adaptations and gaps in addressing modern dynamics .
Bolivia's legal stance on the application of foreign law emphasizes an 'ex officio' approach, demonstrated by using relevant international agreements and national legal provisions, such as the articles 2 of the PATM of 1889, article 408 of the Bustamante Code, and article 493 of the Civil Procedural Code. This approach mandates that courts apply foreign law without requiring the parties to request it, perhaps creating challenges related to the judge's familiarity with foreign statutes and their interpretation. This method underlines a commitment to integrating international rules within domestic disputes, reflecting a balance between domestic authority and international obligations .
Conflicts in matrimonial laws arise when laws differ by domicile and place of marriage. For instance, the capacity to marry, form, existence, and validity abide by the law where the marriage took place. However, states are not compelled to recognize these if significant impediments are present, like age or previous undissolved marriages. Conversely, the rights and obligations of spouses in personal relations are dictated by the domicile's law, which changes upon relocation. This duality can cause conflicts, where different legal standards might apply at the marriage's locale versus the couples' domicile, leading to disputes on enforceable rights and obligations .
'Fraude à la loi' in international private law is described as a malintent act to circumvent the application of the competent law to achieve an illicit end by altering the points of connection, thus securing a more favorable legal outcome. The challenges in addressing this include the lack of statutory guidelines, as highlighted in Bolivian DIPRI, and the absence of explicit provisions in treaties like the Montevideo Treaties and the Bustamante Code, despite existing doctrinal and jurisprudential precedents. This creates difficulties in sanctioning such acts since remedies must be sought through other areas of law, such as private or administrative sanctions .
The 'lex fori,' or the law of the forum, holds significant importance in qualification processes within private international law, as it determines how legal relationships or issues are categorized before applying the relevant conflict-of-laws rules. The judicial application requires interpreting legal terms and resolving ambiguities according to the forum's legal system. This ensures consistent application of local legal principles and mitigates issues arising from differences in legal meanings across jurisdictions. By relying on the 'lex fori,' courts aim to ensure coherent adjudication that upholds the lex loci's primary legal structures and terminologies .