El modelo TPACK: el saber docente cuando integra TIC
El modelo TPACK (Mishra, P & Koehler, M 2006: Technological Pedagogical
Content Knowledge: A Framework for Teacher Knowledge. Michigan State
University) resulta muy esclarecedor para entender la integración de tecnología en
educación desde el punto de vista de la formación docente y cuando el objetivo es la
enseñanza de contenidos curriculares.
El esquema propone un tipo de conocimiento que aparece con la inclusión de
tecnologías en el aula.
Dejando de lado, por un momento, el conjunto de saberes no formales que hacen al
oficio docente y haciendo exclusivamente referencia al saber formal docente,
sabemos que éste implica una combinación entre el conocimiento
disciplinar (content knowledge) y elconocimiento pedagógico (pedagogical
knowledge). La intersección entre estos dos saberes diversos pero compatibles da
lugar a un tipo de saber específicamente docente: elconocimiento pedagógico
disciplinar (pedagogical content knowledge). Esto es: saber qué enseñar y cómo
enseñarlo. No es novedad: dominar ciertos contenidos curriculares y cierta
habilidades pedagógicas fundamentales para saber transmitir dichos contenidos a un
grupo escolar y en un contexto escolar. Hasta aquí, el docente debía dominar un
contenido disciplinar así como los modos de indagación y enseñanza específicos de
cada disciplina.
Con la llegada más o menos masiva de las tecnologías al aula, este saber se
complejiza ya que aparece un elemento más: el conocimiento
tecnológico (technological knowledge).
El conocimiento tecnológico incluye:
Comprender el lugar de las TIC en la vida cotidiana, el trabajo y el
aprendizaje.
Dominar habilidades digitales tales como saber buscar, seleccionar,
compartir, gestionar y producir contenidos.
Conocer herramientas y entornos digitales con potencial educativo.
Dominar el uso de dispositivos tales como la computadora, tabletas o
pizarras.
Tenemos entonces tres componentes del saber docente:
1. conocimiento disciplinar
2. conocimiento pedagógico
3. conocimiento tecnológico
El reto es integrar los tres tipos de conocimiento para dar lugar a el Conocimiento
tecnológico pedagógico disciplinar, es el conocimiento que un docente requiere
para poder integrar de manera consistente la tecnología en la enseñanza. Es un tipo
de conocimiento complejo, multifacético, dinámico y contextualizado.
Por ejemplo, un docente que se propone enseñar sobre la Segunda Guerra Mundial
utilizando tecnología debería dominar los siguientes saberes:
1. Causas, consecuencias, contexto y desarrollo de la Segunda Guerra Mundial
entre otros contenidos específicos del tema a enseñar. Conocimiento
epistemológico.
2. Método y estrategias didácticas de enseñanza de la historia.
3. Herramientas de líneas de tiempo, reservorios de contenidos históricos,
bibliotecas virtuales, videotecas históricas, foros de debates, wikis, blogs etc.
Pero además debe poder integrar todos esos saberes para hacer una propuesta
potente de enseñanza de la historia con TIC: por ejemplo la construcción
colaborativa de una línea de tiempo multimedia a partir de una detallada
investigación crítica online sobre las Segunda Guerra Mundial.
Sabemos que el proceso de profesionalización docente implica una reflexión sobre
su propia práctica, así como sobre los propios saberes. Los docentes no sólo
deberían dominar este tipo de saberes integrados, sino además comprender la
relación entre ellos, su complejidad y necesidad.
Incorporar TIC más allá de los modelos
¿Cómo planificamos propuestas didácticas con TIC? ¿Qué marcos
conceptuales nos sirven de apoyo? ¿Los adoptamos con una mirada crítica?
Algunas reflexiones y voces de especialistas en esta nota, para revisar
nuestros propios supuestos.
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La rápida penetración de las TIC en la educación argentina trajo
consigo reflexiones acerca de las prácticas pedagógicas y los modelos de
enseñanza y de aprendizaje. Ahora hay un elemento más en el aula que nos
obliga a repensarnos como educadores, como institución y como
estudiantes. El acceso a fuentes muy diversas de información y contenidos, así
como a herramientas y aplicaciones, nos permite adentrarnos en un camino
interesante que constantemente nos invitará a redefinir ciertas prácticas a
las que ya estábamos habituados y con las que nos sentíamos cómodos.
Algunos especialistas, como Punya Mishra y Matthew Koehler, así como
también Judi Harris, sostienen que, además de estar integrado con lo
pedagógico y lo disciplinar, un uso adecuado de la tecnología en la enseñanza
requiere del desarrollo de un conocimiento complejo y contextualizado. Esta
idea se convierte en un marco conceptual denominadoConocimiento
tecnológico pedagógico disciplinar, conocido como TPACK (sigla en inglés
de technological pedagogical content knowledge), que ha logrado expandirse
por diversos espacios de formación docente.
La clave en las prácticas
Con la implementación de diversos programas de inclusión digital educativa en
la Argentina, también se reforzó la capacitación docente. Y en diversos ámbitos
académicos y de formación, se ha integrado ese enfoque para entender los
conocimientos que intervienen actualmente y que todo docente necesita poner
en práctica a la hora de desempeñarse en un ámbito de alta disposición
tecnológica.
Desde el Instituto Nacional de Formación Docente (INFD) se hace hincapié
en la apropiación de las TIC en la práctica docente y, en ese sentido, se
incorpora el TPACK, entre otros aportes. Según Magdalena
Garzón, Coordinadora General de la Especialización Docente en
Educación y TIC, del Ministerio de Educación, este marco conceptual
acompaña y enmarca el desarrollo de contenidos de ese postítulo:
Se trata de no perder de vista la compleja interrelación entre estos tres
componentes (pedagógico, tecnológico y disciplinar), que se ponen en juego a
la hora de integrar las TIC en el aula. Tan simple al momento de expresarlo y
tan complejo al momento de llevarlo a la práctica.
Garzón afirmó también que incorporar el conocimiento tecnológico a la díada
pedagógico-disciplinar permitió explicitar, discriminar y a la vez intersectar los
tres conocimientos de naturaleza diferente que siempre se pusieron en juego a
la hora de integrar TIC:
Fue un marco que nos vino bien a todos porque nos permitía explicar de forma
sencilla una base a partir de la cual se construyen muchas propuestas de
integración de tecnología. Vino a cubrir un vacío teórico en el campo de
conocimiento que se encontraba muy diversificado y era nombrado de manera
singular en cada desarrollo teórico e investigación, sin lograr consenso léxico.
Esta rápida propagación y haber sido adoptado por investigadores y
formadores de formadores, permitió unificar gran parte de las diferentes
iniciativas de integración de TIC que se vienen desarrollando hace más de 15
años.
No obstante, Garzón señala que no es tan difícil comenzar a nombrar y
entender estas ideas, sino que la principal dificultad radica en llevarla a la
práctica con éxito en propuestas de enseñanza con TIC. «Los riesgos más
frecuentes son caer en usos de tecnología forzados o sin sentido, en el
descuido de los contenidos seducidos por la tecnología o en el cambio de
metodología de enseñanza producto del uso de un recurso TIC que se
contradice con la concepción didáctica del docente», subrayó.
Por su parte, Mariana Maggio, directora de la Maestría en Tecnología
Educativa de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, señaló que el
TPACK es una de las referencias habituales en estos días y en ese sentido
da cuenta de él:
«Probablemente, su aspecto más interesante consista en destacar los
elementos pedagógicos de cualquier propuesta, los que en ocasiones resultan
desdibujados. Como todo modelo es acotado y, en este caso, nos preocupa
que en sus límites se desdibujen las cuestiones ideológico-políticas y ético-
filosóficas que enmarcan y dan sentido a cualquier iniciativa del campo», afirmó
Maggio.
También, explicó que su enfoque se centra en la construcción de conocimiento
teórico para el campo de la tecnología educativa, buscando superar visiones
modélicas y dando cuenta de la complejidad de las prácticas de la
enseñanza. Por esa razón, uno de los ejes centrales es la investigación que
los maestrandos encaran en sus trabajos de tesis. Explica Maggio:
Consideramos que los escenarios inéditos que configuran los ambientes de alta
disposición tecnológica nos exigen redoblar los esfuerzos investigativos,
complejizando los abordajes conceptuales desde enfoques diversos. Por otro
lado, en el marco de la carrera se diseñan e implementan prácticas formativas
creativas en entornos virtuales las que al ser reinterpretadas críticamente dan
lugar, a su vez, a construcciones teóricas originales para el campo.
En este sentido, cobra importancia el abordaje de formación docente que
proponen Mishra y Kohler, que denominan Learning Techonology by design,
que propone como hilo conductor diseñar tecnología educativa. En otras
palabras, se refiere a que los docentes aprendamos sobre enseñar con
tecnología «haciendo tecnología» en un contexto de trabajo auténtico que
nos enfrente a una práctica real del mundo actual.
«Diseñar un artefacto o dispositivo tecnológico es hacer experiencia en acción,
involucra un proceso creativo, requiere un constante diálogo y la reflexión en
acción. Durante la formación en general no se sugiere el uso de una tecnología
en particular ya que el énfasis en el diseño requiere que los docentes puedan
elegir y proponer los programas o aplicaciones adecuados para satisfacer las
demandas de un contexto específico”, afirman los autores.
Cada docente se apropia de las TIC y las incorpora en sus prácticas a su
manera, según su formación, experiencia y contexto. Si bien hay un alto
porcentaje que comienza a sumar herramientas digitales a sus prácticas, otros
colegas continúan mostrando alguna resistencia que, en muchos casos, se
interpone en la mirada pedagógica. A veces necesitamos de un primer anclaje,
partir de algo conocido para luego dar el salto hacia las TIC.
Sin recetas
Uno de los debates actuales es la profundidad y el alcance del TPACK en el
orden de las prácticas, ya que en cierta medida podría limitarnos en algunos
aspectos, tanto en su desarrollo como en su fundamentación. Con esto
queremos decir que es importante no cerrarse ante esta propuesta, ni ninguna
otra, como la única para pensar la integración de las TIC, ni tampoco
convertirla en un modelo instrumental y descontextuado, dando lugar a
interpretaciones que terminen por generar más problemas que soluciones.
Preguntémonos: ¿qué tan diferente puede ser esta clase si usamos tal o cual
aplicación? ¿Puedo hacer esta actividad sin computadoras? ¿Aportan las TIC,
a esta clase, algo que no esté en algún otro material? Sin dudas, el TPACK nos
permite dar cuenta de algo que hoy nos interpela directamente: las TIC en la
práctica docente y en el diseño didáctico. No vamos a convertirnos en
especialistas en sistemas, ni en programadores, sino enriquecer nuestra
práctica con otras herramientas, creando nuevos escenarios que promuevan la
creatividad, la colaboración, el aprendizaje en red y den lugar a una dinámica
que vaya más allá de los dispositivos, hacia una mejor educación.