50 años del Estilo Internacional
50 años del Estilo Internacional
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"""
A los cincuenta anos del Estilo ternacional (l)
(1)
Este escrito es una adaptación reduci-
da de la "Parte 2: Ultimo estilo, el Estilo
Internacional" de mi tesis doctoral La
desintegración estílistica de la arquitec-
tura contemporánea, leída en la Escuela
de Arquitectura de Madrid el 2l de ene-
Casa Tugendhat. Brno (Checoslovaquia). Ludwig Mies van der Rohe. 1930. ro de 1982 .
El decisivo papel que la arquitectura var a cabo una decantación de sus prin- que el Movimiento Moderno puede ver-
moderna, como sistema formal estableci- cipios formales, devolvérsela convertida se como un cierto clasicismo que se hará
do, ha jugado en los últimos quince en estilo, en los años ochenta son preci- patente, por otra parte, en su voluntaria
años erigiéndose en referencia funda- samente los americanos los que están instación en un vacío formal y la insis-
mental, por negación, y en contrapunto tratando de restituir la ideología como tente búsqueda de la universalidad para
de toda la arquitectura comtemporánea, ingrediente inseparable de una, al menos sus propias formas. Así, Hannes Meyer
no nos ha permitido ver, sin embargo, aparente, libre manipulación de las for- escribe en su artículo "Die neue Welt",
ningún otro aspecto del Estilo Interna- mas modernas. de 1926:
cional que no sea ese carácter de cuerpo Por nuestra parte, hemos de reconocer "El aislamiento térmico, el soleamien-
unitario y de ortodoxia figurativa del que tanto estas afirmaciones de la vigen- to, la iluminación natural, la higiene, la
que cualquier arquitecto contemporáneo cia y vitalidad de los moderno dentro de protección de la intemperie, la protec-
aspira a liberarse. Ahora bien, al filo de la arquitectura actual como la entrada ción de los vehículos, la posibilidad de
los años ochenta, un nuevo capítulo vie- sin trabas en las obras construidas de cocinar, la instalación de telecomunica-
ne a sumarse a esta historia propia del rasgos formales propios de la arquitectu- ciones, el máximo reposo para lograr
Estilo Internacional desde el momento ra moderna sólo puede tener efectos sa- una vida sexual y familiar satisfactoria,
en que ha comenzado a vislumbrarse un ludables para la arquitectura de nuestra etc., constituyen las líneas de fuerza fun-
despertar del interés por las conquistas época, ya que no conducirá en nigún damentales. La casa es su resultante ...
irreversibles de la modernidad y, parale- caso a una simple recuperación, sino Nosotros disponemos los elementos
lamente, a constatarse la voluntad de que entrará a formar parte y a vitalizar constructivos formando una unidad
ciertos profesionales de considerarse ar- una situación indudablemente muy lejos construida que esté de acuerdo con el
quitectos plenamente modernos (1 ). Este ya de aquella otra marcada por la segu- destino del edificio y sus condicionantes
interés se explica, precisamente, no co- ridad formal que presidió la arquitectu- económicos.
mo un paso atrás, sino como tina eviden- ra moderna e hizo posible la existencia La forma particular, la masa del edifi-
cia de que la arquitectura actual trata ya de un único Estilo Internacional. Y, a cio, el color natural de los materiales y
de afirmarse al margen de su mero carác- la vez que compartimos este interés por la textura superficial se. producen auto-
ter iconoclasta y liberador y de separarse todo lo relativo a la arquitectura moder- máticamente y esta concepción funcio-
intencionalmente de la arquitectura mo- na en cuanto referencia fundamental de nal del edificio en todos sus aspectos
derna allí, y sólo allí, donde el camino la arquitectura contemporánea, pensa- conduce a la pura construcción. La pura
emprendido por ella así lo requiera. Y mos que, desde una óptica bastante leja- construcción es el rasgo más característi-
en este mismo sentido se explica que na a los primeros momentos de lucha co del nuevo universo formal. La forma
hoy algunos arquitectos comiencen a contra la modernidad, también el Estilo constructiva no es algo privativo de un
sentirse más cómodos con el adjetivo Internacional puede ser hoy visto de determinado país; es cosmopolita, al
de modernos que con la etiqueta de un modo muy distinto a como se vió en
post. los años sesenta. Ello es lo que nos ani-
ma a traer aquí algunas reflexiones que
Resulta, por otra parte, interesante el
tienen como marco, precisamente, este
hecho de que estemos asistiendo en nues- (1) Nos referimos, por ejemplo, a las
aniversario, estos cincuenta años del Es-
tros días a una inversión casi literal del declaraciones de Peter Eisenman en
tilo Internacional.
fenómeno que en los años treinta tuvo su artículo "The Graves of Moder-
como resultado tangible el reconoci- nism", publicado en la revista OPPO-
miento como tal de un Estilo Interna- SITIONS 12 (primavera 1978)
cional. Efectivamente, algunos de los pág. 21-27, o a las de Robert Ventu-
más destacados arquitectos europeos El cambio de la pregunta ¿por qué un ri en su escrito "Learning the Right
-como el portugués Siza Vieira- .dan nuevo movimiento? por esa otra de ¿por Lessons from the Beaux-Arts", Ar-
constancia con sus obras de una absolu- qué no un nuevo movimiento?, que su- chitectural D~sing, vol. 49 (enero
ta falta de inhibiciones en cuanto al uso giere Bruno Taut al comienzo de su Mo- 1979) pág. 23-31.
en los edificios contemporáneos del re- dern Architecture de 1929 (4), indica cla-
pertorio formal de la modernidad, exten- ramente la alteración radical que, con (2) Este es el caso, concretamente, del
diendo incluso este uso al campo de las respecto a la situación del siglo XIX, proyecto para la zona de Kreuzberg
intervenciones urbanas, que hasta ahora va a suponer la aparición de la arquitec- en Berlín, de 1979.
había sido el más propicio para la desca- tura moderna en las primeras décadas
lificación de la arquitectura moderna y del siglo XX. La arquitectura moderna, (3) Petei Eisenman, en este sentido, cri-
para la experimentación de las tenden- ese nuevo movimiento al que se refiere tica duramente la diferencia estable-
cias alternativas más interesadas en co- Bruno Taut, era una necesidad y por cida por Colin Rowe entre la forma
nectar con la tradición y la historia ur-. tanto no había que justificarla ni tampo- y el contenido de la arquitectura
banas (2). Al mismo tiempo, son ahora co que buscarla. Dejados a un lado todos moderna, reclamando por el contra-
los arquitectos americanos los que -:--co- los estilos históricos y las arquitecturas rio para el lenguaje moderno la
mo hacía recientemente Peter Eisen- del pasado, nada había determinado o condición de inherentemente ideo-
man- afirman no sólo la existencia en prefigurado de antemano, y la forma, lógico (' 'The Graves of Moder-
el pasado, sino incluso la vigencia hoy como diría Mies van der Rohe, sería un nism", op. cit. pág. 21).
de los vínculos que ligan entre ·sí las resultado, no un objetivo de la arqui-
formas y el espíritu de la modernidad, tectura. (4) Bruno Taut, Modern Architecture,
sus conquistas figurativas y sus postula- La arquitectura moderna se presenta- The Studio Ltd., London 1929,
dos teóricos, en definitiva, la existencia ba como un aire nuevo, como una fuer- pág. 2.
real de ese sistema total de la moderni- za que obliga al arquitecto a recorrer un
dad, alternativo al del Humanismo, den- camino con un poder coactivo análogo (5) Hannes Meyer, "Die neue
tro del que todavía nos hallamos inmer- al que posee un método, del que no Welt", 1926. Recogido en Claude
sos (3). Porque si, como decíamos, en escaparían ni siquiera aquellos que Schnaidt, Hannes Meyer: Bauten,
los años treinta los americanos Hitch- conscientemente relegaran de su activi- Proyekte und Schriften, Verlag Art-
cock y Johnson no hacen sino recibir de dad cualquier preocupación formal. Es hur Niggli AG, Teufen AR 1965,
Europa la nueva arquitectura y, tras lle- en este sentido de necesidad formal en el pág. 92.
tiempo que la expresión de una filosofía sas motivadas. La forma no desaparece, También como el clasicismo, la arqui-
constructiva internacional. El interna- ni siquiera deja de ser una condición tectura moderna afirma el valor orna-
cionalismo es una prerrogativa de nues- fundamental de la arquitectura, pero se mental de sus propias formas, por lo
tro tiempo" (5). muestra incapaz de imponerse desde sí que proscribe la entrada en los edificios
También Theo van Doesburg, en su misma. La forma ha de ser encontrada, de cualquier elemento decorativo ajeno
obra Principies of Neo-Plastic Art, de y utilizada, para servir a otros intereses. a las formas de la modernidad.
1925, escribe: . En este sentido, no puede decirse que la Del mismo modo que la arquitectura
"Los artistas necesitan en su teoría arquitectura moderna tratara de impedir clásica cristalizó en los órdenes, en su
artística lo mismo que en sus obras: exac- el ejercicio de la forma por parte de los condición de repertorio formal extrema-
titud. Es esto lo que ha dado a sus pro- arquitectos, aunque tampoco lo patroci-
damente limitado, la modernidad trata
ducciones ese carácter propio rigurosa- nara, con tal que este ejercicio tuviera
de definir su ámbito formal propio a
mente abstracto ... como fin último la eficacia del edificio
través de los, también cinco como los
La interpretación personal de las di- por encima de su dimensión estrictamen-
te formal. órdenes, puntos de la nueva arquitectu-
versas formas expresivas del nuevo arte ra, que Le Corbusier establece en 1925.
visual ha de ser reemplazada por una Por otra parte, no hay lugar en la
Cada uno de ellos es ya, efectivamente,
síntesis de su naturaleza, que por sí sola arquitectura moderna para la individua-
lidad del arquitecto ni para sus ideas una forma, no sólo una idea, pero una
pueda constituir una respuesta. Una de
personales. La forma arquitectónica no forma absolutamente necesaria y deter-
las diferencias más notables que existe
emana de la singularidad, sino de la minada desde unas condiciones ajenas a
entre este arte y los planteamientos artís-
ticos anteriores consiste en el hecho de fórmula, y una fórmula correcta tiene ella misma:
que en el nuevo arte ha dejado de ser siempre validez universal. Cada momen- "Los pilotis: Investigaciones asiduas,
fundamental la personalidad del artista to de la arquitectura, cada experiencia obstinadas, han conducido a realizacio-
individual. La nueva plástica es el resul- realizada en una obra construida, por nes [Link] que pueden ser considera-
tado de un empeño estilístico universal" limitada y aislada que pudiera parecer, das como descubrimientos de laborato-
(6). resultaba ser de una gran trascendencia rio. Estos resultados abren perspectivas
Y Hans Schmidt, en un manuscrito de para la arquitectura en general. Así, los nuevas a la arquitectura ... La casa sobre
1927, publicado bajo el título "Con che arquitectos se asemejan a científicos que pilotis. .. El hormigón armado nos pro-
cosa si combatte la nuova architettura", efectúan sus investigaciones parciales so- porciona los pilotis ... La casa está en el
escribe: bre sectores determinados, pero sobre esa
aire, apartada del suelo; el jardín pasa
"Hemos atribuido demasiada impor- base llegan a una síntesis y a una con-
bajo la casa ...
tancia a los estilos, sin ver que nuestros cepción arquitectónica universal. Lo que
viejos pueblos rurales, nuestras viejas podrían haber sido experimentos aisla- Los techos-jardín: Razones técnicas,
ciudades, se presentan de un modo tan dos, en la arquitectura moderna apare- razones de economía, razones de confort,
unitario, simplemente, porque sus cons- cen siempre como partes integrantes de razones sentimentales, nos llevan a la
tructores se preocupaban bien poco de una expresión común. adopción del terrado como cubierta.
los estilos, ateniéndose, sin .embargo, a El hecho de que la arquitectura mo- La planta libre: En la casa, el hormi-
las necesidades más elementales del cons- derna haga uso de un repertorio de for- gón armado aporta la planta libre. Los
truir y del habitar. Hoy, si la arquitectu- mas no ligado a la arquitectura del pa- pisos ya no se han de superponer
ra busca un nuevo conocimiento y nue- sado, junto con el de su fascinación por según la organización de los muros. Son
vas .soluciones para estas necesidades, de- el mundo de la tecnología y los nuevos
libres. Gran economía del espacio cons-
berá olvidarse-por completo de los métodos constructivos, convierte a la
truido, empleo riguroso de cada cen-
estilos ... vanguardia del siglo XX en un frente
colectivo cuyos esfuerzos individuales tímetro ...
(V al oramos) la claridad y la lógica de
las formas realizadas de un modo técni- confluyen, puede decirse que incluso La ventana en anchura (o la pared
camente coherente, como sucede en el confluyen fatalmente. No interesa en ab- acristalada): El hormigón armado ha
caso de la cubierta plana, los delgados soluto acentuar lo que un edificio tiene revolucionado la historia de la ven-
soportes, las superficies lisas de los mu- de singular o de expresión personal de tana. Las ventanas pueden abrirse de un
ros, la ventana continua ... " (7). un autor. Las formas típicas, objetivo lado a otro de la fachada. La ventana es
En los tres escritos destaca, sobre todo, último de su actividad, no son otra cosa el elemento mecánico tipo de la casa ...
un interés por todos aquellos conceptos que el resultado de la estrecha alianza
que, interviniendo en la construcción de entre lo que es propiamente arquitectu-
la arquitectura, se oponen a la idea de ra y la .construcción -impersonal y cien-
forma tal como había sido entendida en tífica-, alianza perfectamente posible en
las arquitecturas anteriores, es decir, a este caso, ya que tanto los elementos
(6) Theo van Doesburg, Principies
una forma que se realiza teniendo como como la disciplina compositiva deriva-
of Neo-Plastic Art, Lund Humphires &
objetivo principal, o incluso exclusivo, ban directamente de la construcción y de
la industria. Co. Ltd., London 1968, pág. 5c6 (origi-
su propia exhibición. Esto significa que nalmente fue publicado en 1925 como
cualquier edificio moderno debía dejar Al cubrir, como hacía el clasicismo, el
volumen 6 de la serie de libros de la
de tener entidad propia para tomar de campo entero de la arquitectura, la ar-
Bauhaus, con tipografía de Moholy-
otras cosas su sentido, de unas necesida- quitectura moderna supone la unión de
de~ o de un programa, de unos elemen- una idea y de unos materiales sin que Nagy).
tos o unos métodos constructivos, de una medie opción alguna. La forma, por tan-
nueva sensibilidad plástica. to, carece de intencionalidad; simple- (7) Hans Schmidt, "Con che cosa si
Todos los parámetros sobre los que se mente se admite como lenguaje coheren- combatte la nuova architettura", manus-
erige la arquitectura moderna definen te y lleno de posibilidades para el arqui- crito de 1927. Recogido en Hans
un amplio campo en el que cabe todo tecto. Y este lenguaje de la arquitectura Schmidt, Contributti all' Architettura
aquello que se oponga a una arquitectu- moderna, al ser homogéneo y universal, 1924-1964, Franco Angeli Editore,
ra sinónimo de arbitrariedad formal, to- permite una técnica codificada sobre la Milano 1974, pág. 48-49 (original ale-
do aquello que pueda establecerse sobre manera correcta de construir, así como mán de la Veb Verlag für Bauwesen,
bases ciertas, con la. seguridad de las co- la formulación de unas reglas generales. Berlín 1905) .
16
(8) W. Boesiger y H. Girsberger, Le
Corbusier 1910-1965, Editorial Gustavo
Gili, Barcelona 1971, pág. 44.
10 Casa en Noordwijkerhout (Holanda).
]. ]. P. Oud en colaboración con
(9) La cita original es la siguiente: Theo van Doesburg. 1917.
11 Casas para trabajadores en Hook (Holanda).
" ... as a polemical tool it was so closely ]. ]. P. Oud. 1927.
related to the principles of utilitarian 12 Proyecto para una casa de campo de ladrillo.
functionalism that it became, in the long Ludwig Nies van der Rohe. 1922.
run, an obstacle to the intelligent com- 13 Pabellón alemán en la Exposición
Internacional de Barcelona.
prehension by Americans of the strictly l.11rlwig Mies van der Rohe. 1929.
symbolic ideals of modern architecture" 14 Apartamentos Beaux Arts. Nueva York
(el subrayado es del autor). Robert A.M. (Estados Unidos). Raymond Hood. 1930.
Stern, George Howe: Toward a Modern 15 Edificio McGraw-Hill. Nueva York (Estados
['nidos). Raymond Hood. 1931.
American Architecture, Yale University 16 Edificio para la Philadelphia Saving Fund
Press, New Haven & London 1975, Society. Philadelphia, Pa. (Estados Unidos).
pág. 94. George Howe y William Lescaze. 1931-32.
14
21 Fábrica Van Nelle. Rotterdam (Holanda). ( 12) The International Style, op. cit.
Brinkman y Van der Vlugt. 1928-30. Introducción, pág. 20.
22 Vivienda doble. Brno (Checoslovaquia).
Otto Eisler. 1926.
23 Edificio de la Bauhaus. Dessau (Alemania). (13) The International Style, op. cit. Los
. Walter Gropius. 1926. comentarios de las ilustraciones que se
24Siedlung Rothenberg. Kassel (Alemania). citan corresponden, respectivamente, a
Otto Haesler. 1930. las págs. 109, 133, 141, 153, 161, 165 y
25Fábrica ]akob Kolb. Zürich (Suiza).
Kellermüller y Hofmann. 1930. 215 de la citada edición de 1966.
25
simplemente adjetivada moderna con el la historia es su afirmación final de que, reconocimiento, por no decir la acepta-
Estilo Internacional: a la vista de los acontecimientos que ción, con motivo de la Exposición del
"La obra de numerosos arquitectos de han tenido lugar en la arquitectura en- Werkbund en Stuttgart de 1927 y los
calidad como Frank Lloyd Wright, que tre 1932 y 1951, lo mejor será olvidarse proyectos que realiza Le Corbusier en
no tiene ningún reparo en afirmar su de que alguna vez existió ese llamado 1927-28 para el concurso del Palacio de
oposición a los supuestos dogmas del Estilo Internacional. la Sociedad de Naciones -el canon de
Estilo Internacional, ciertamente, per- Ahora bien, si en 1951 Henry-Russell las obras construidas sobre las que se
tenece a la arquitectura moderna con Hitchcock todavía reconocía en un cier- apoyaba nuestra designación del estilo
tanto. derecho como la de Gropius y Le to sentido la continuidad de la arquitec- se hubiera encontrado francamente in-
Corbusier' '. tura del momento con lo que había sido completo, ya que las dos mejores casas
Resulta dudoso, por tanto, que pueda el Estilo Internacional -la Glass Hou- del nuevo estilo- la Villa Savoye y la
hablarse de un estilo como propio de la se, de Philip Johnson, de 1949, sería una
Casa Tugendhat -no habrían existido
arquitectura del siglo XX, a la vista de evidencia al menos de la continuidad de
todavía. Si lo hubiéramos escrito unos
la variedad y divergencia de sus pro- la línea miesiana-, a pesar de haberse
ducciones: visto desbordado éste por una multitud años después... nos habríamos tenido
de ramas dispares dentro de la propia que enfrentar con los diversos desarrollos
"Rechazar hoy una libertad de elec-
ción semejante, simplemente porque arquitectura moderna, la conclusión, de la arquitectura que estaban cambian-
hace 25 años el desarrollo de la arqui- una vez traspasada la frontera de los do drásticamente el panorama interna-
tectura moderna comenzó a mostrar- años sesenta, es admitir definitivamente cional..." (16).
se convergente, es ciertamente urta que el Estilo Internacional es algo Esto es lo que q_ueda realmente del
forma de academicismo ... , la arqui- acabado. Estil.o Internacional, de la universali-
tectura moderna en los años cincuenta Pero aún hay más, entre esta conclu- dad formal de la arquitectura moderna,
ha de tener de nuevo sitio para una ga- sión que ofrece Hitchcock en su Archi- en el momento en que comienzan a apa-
ma tan variada, por no decir tan divfr- tecture Nineteenth and Twentieth Centu- recer caminos alternativos y el llamado
gente, de efectos como la Maison du Peu- ries (15) de 1963 y la de su Introducción post-modernismo comienza a abrirse pa-
ple, de Victor Horta, en Bruselas, de a la nueva edición de The International so en la arquitectura del siglo XX. En el
1897, un temprano edificio moderno con Sty le de 1966 existe una diferencia de momento en que Roben Venturi publi-
demasiada frecuencia olvidado ahora, o matiz extremadamente interesante. Por- ca su manifiesto anti-moderno Com-
el Club de Golf en River Forest, de que, frente a la afirmación anterior de plexity and Contradiction in Architectu-
Wright. .. ". que el Estilo Internacional pertenece re ( 17), en 1966, el Estilo Internacional
Los principios del Estilo Internacio- por entero al pasado, ha tenido una per- es ya para Henry-Russell Hitchcock, su
nal resultan ya demasiado estrechos y vivencia limitada y como tal ha sido creador, sólo eso: el Estilo Internacio-
restrictivos: universalmente reconocido, lo que hace nal es la Villa Savoye y la Casa Tu-
"Demasiado escasos en número y de- Hitchcock en 1966 es negar su propia gendhat. ·
masiado estrechos, diría yo, en 1951, que existencia. Esta negación, tanto de su La lucha contra la arquitectura mo-
son los principios que con tanta firmeza existencia en el tiempo como de su exis- derna emprendida en los años sesenta
enunciamos en 1932." · tencia como ideal, lleva a uno de sus
no es, por tanto, la lucha contra un
El Estilo Internacional sólo puede propios creadores a despojar al Estilo
enemigo real. La arquitectura moderna
ser una mera referencia para una produc- Internacional de aquello que había
constituido su apoyo más firme: la aparecía ya como algo distante que los
ción arquitectónica que muestra inter-
pretaciones dispar_es de s_us prescripcio- validez normativa de sus principios y el
nes y de sus principios: amplio conjunto de obras que evidencia-
"Entre el extremo de la interpretación ban su condición de algo real. (Recorde-
flexible, por parte de uno de los que mos como niega explícitamente el carác- ( 14) Henry-Russell Hitchcock, "The
originalmente contribuyeron a defi- ter prescriptivo del libro y se refiere a International Style Twenty Years Af-
nir el Estilo Internacional, y el otro dos de las obras de Le Corbusier y al ter", publicado en la revista Architectu-
exüemo de la aceptación parcial, y Pabellón de Barcelona de Mies van der ral Record (agosto de 1951). Las citas
hasta en ocasiones incompleta, de sus Rohe como excepciones dentro de los han sido tomadas de la reproducción del
dogmas por parte de aquellos más opues- criterios generales del Es tilo Interna- artículo en la edición de 1966 de The
tos a él, se agrupa la mayor parte de la cional). International Style, op. cit., pág. 237-
producción arquitectónica deLmQ_rnen- Desde la perspectiva de los años sesen- 243.
to" (14). tft, el Estilo Internacional no es para
En su afán por dar al Estilo Interna- Hitchcock más que un fenómeno cru~ (15) Henry-Russell Hitchcock, Architec-
cional una elasticidad y unas posibilida- · cial, un punto en el tiempo, un momen- ture: Nineteenth and Twentieth Centu-
des de ampliación de su campo de las to en que la arquitectura moderna alcan-
ries, Penguin Books, edición de 1963,
que carecía en la formulación de 1932, za la cima de su desarrollo. No hay cuer-
Epílogo.
Hitchcock no sólo incorpora en este po general, ni conjunto de principios
"Twenty Years After" a aquellos arqui- normativos, ni universalidad en las pro-
ducciones de la arquitectura. Sólo hubo (16) The lnternational Style, op. cit.
tectos que, como Frank Lloyd Wright y
una incisión instantánea y fugaz en lo In traducción a la edición de 1966,
Alvar Aaalto, son para él indiscutible-
mente arquitectos modernos, sino que que, eso sí, era la esencia misma de la pág. viii - ix.
realiza al mismo tiempo una recupera- arquitectura:
ción hacia atrás que va desde el edificio "Me siento ahora con. el deber de decir ( 17) Roben Venturi, Complexity and
de Correos de Otto Wagner y la Fábrica que el libro fue menos importante por Contradiction in Architecture, publica-
de Turbinas de Peter Behrens, hasta el lo que dijo que por el momento preciso do originalmente por el Museum of Mo-
proyecto de Wright para el Club Náuti- en que lo dijo. Si lo hubiéramos escrito dern Art, New York 1966.
co de Vahara y la iglesia Le Raincy de unos años antes -como yo escribí mi
Perret. El resultado de este intento, el Modern Architecture en 1929, poco des- (18) Aldo Rossi, L'Architettura della cit-
intento de un historiador, de abrir el pués de que el nuevo estilo se hubiera ta, publicado originalmente por Marsi-
Estilo Internacional a la diversidad y a dado a conocer y se hubiera ganado el llo Editori, S. P. A., Padova 1966.
arquitectos mirá.ban desde fuera, sin sen- reglas formales o principios estilísticos aunque fuera sólo algo que aparece, pa-
tirse como en otro tiempo impulsados impuestos. ra desvanecerse inmediatamente después,
hacia ella. Históricamente, la disolución Ahora bien, desde una óptica bastante ha dejado sin duda una profunda huella
de Estilo Internacional es ya una diso- , lejana a los primeros momentos de lucha en la arquitectura al quedar como evi-
lución efectiva cuando --'con las referen- contra la modernidad, hoy tratamos de dencia de un orden que, más que de-
das temporales de las obras escritas de conceder a la arquitectura de nuestra sarrollarse y perpetuarse en el tiempo
Robert Venturi y de Aldo Rossi (18)- se época un status positivo que la permita como ha sucedido con otros estilos, pue-
abren las puertas a la crítica, a la histo- afirmarse al margen de los adjetivos post de observarse de una sola vez.
ria y a los medios de comunicación en y de las insistentes denuncias de un su- La amarga conclusión de Henry-Rus-
arquitectura. La reflexión crítica, la con- puesto fracaso de la arquitectura moder- sell Hitchcock, en su introducción a la
sideración de los precedentes históricos, na. Y por ello, también el Estilo. Inter- edición de 1966 de The International
el interés por lo popular, van a entrar en nacional puede ser hoy visto de manera Style, admitiendo más que la muerte del
la arquitectura en principio como vías muy distinta a como lo fue en los años estilo su inexistencia como realidad,
capaces de ensanchar un campo formal sesenta, tanto por los antiguos promoto- queda para nosotros como el reconoci-
en exceso restrictivo, pero después ellos res de la modernidad como por los nue- miento de'iese momento particularmente
mismos se van a constituir en normas o vos arquitectos que nada tuvieron que brillante-d~JG! arquitectura moderna que
restricciones alternativas que el arquitec- ver con ella. habría per~itido reconocer, por encima
to, consciente de la carencia de esa disci- Aun considerando las razones de de las propfas obras concretas, un cierto
plina universal que existió de algún mo- Henry-Russell Hitchcock para concluir aire de uni ~ersalidad. Sólo así se explica
do en la arquitectura moderna, impone que, desbordado por la diversidad de la que toda la' actividad de la arquitectura
1
,
voluntariamente a su obra. Sin embargo, arquitectura de la primera mitad del si- durante las ~primeras décadas del siglo
esta disolución de la arquitectura moder- glo XX, el Estilo Internacional fue más XX -sin '¡ uda diversificada hasta el
na y su pérdida de vigencia a partir de una creación ilusoria que una realidad, punto que ~oy todos reconocemos- se
los años sesenta, no va a impedir que la hoy pensamos que hubo algo más que vea como b,ñada por una misma luz e
multiplicación de la arquitectura que eso. Porque realmente, sí existió un mo- indisolublemente unida a ese instante
tiene lugar, como auténtica explosión mento en el que fue posible presentar a en que,- por-\ última vez,.-1ue posible en
de la disciplina en una multitud de ten- la arquitectura moderna en su totalidad, arquitectura \,hablar de la existencia de
dencias o estilos diferentes, tenga una un momento en el que ésta pudo apare- un único esti~o.
componente esencial de negación de un cer como el estilo que seguramente será
estilo -unitario como lo era el Estilo el último en la historia de la arquitectu-
Internacional- y de cualquier tipo de ra: el Estilo Internacional. Este estilo, María Teresa Muñoz
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