Sentencia T-293/22
Referencia: Expediente T-8.710.179
Acción de tutela instaurada por Fernando
Rivera Briñez contra la empresa Palmar
los Búfalos S.A.S.
Magistrado ponente:
JOSÉ FERNANDO REYES CUARTAS
Bogotá D.C., veintitrés (23) de agosto de dos mil veintidós (2022)
La Sala Octava de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional, integrada
por las magistradas Diana Fajardo Rivera, Natalia Ángel Cabo y el magistrado
José Fernando Reyes Cuartas, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, profiere la siguiente
SENTENCIA
Dentro del proceso de revisión de los fallos proferidos el 14 de febrero de
2022 y el 18 de marzo de 2022 por el Juzgado Promiscuo Municipal de
Tauramena (Casanare) y el Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito de
Monterrey (Casanare), en primera y segunda instancia, respectivamente.
I. Antecedentes
1. El señor Fernando Rivera Briñez, de 49 años, promovió una acción de
tutela en contra de la empresa Palmar los Búfalos S.A.S (en adelante Palmar,
la accionada o la empresa). Lo anterior con el fin de que le fueran tutelados
sus derechos fundamentales al trabajo, la estabilidad laboral reforzada, el
mínimo vital y el debido proceso. Estos derechos fueron aparentemente
vulnerados por la empresa al desvincularlo a pesar de que sufrió un accidente
laboral. Para sustentar la solicitud de amparo, el accionante narró los
siguientes:
1. Hechos
2. El 1 de mayo de 2020, el señor Fernando Rivera Briñez ingresó a
trabajar en la empresa1. El 27 de noviembre de 2020 sufrió un accidente
laboral. Dicho accidente se presentó cuando el accionante realizaba las
labores propias del cargo de conductor al servicio de la accionada 2. Como
consecuencia de ello, presenta como diagnóstico ruptura traumática de disco
intervertebral lumbar3. Esto le ocasionó una hernia con tratamiento
1
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
2
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
3
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 15.
quirúrgico. El accionante no se ha recuperado de esa intervención quirúrgica
de manera que continúa incapacitado.
3. El demandante indicó que, en el mes de mayo de 2021, presentó una
acción de tutela en contra de su empleador por la dilación en el pago de las
incapacidades reconocidas por la ARL4.
4. El accionante refirió que, en el mes de junio de 2021, fue valorado por
la junta médica de la ARL Sura. En septiembre de 2021 se le notificó una
pérdida de la capacidad laboral del 17.9%. Dicho dictamen fue apelado y se
remitió a la Junta Regional de Calificación de Invalidez del Meta. El 20 de
mayo de 2022, la Junta de Calificación de Invalidez del Meta le otorgó un
puntaje de pérdida de capacidad laboral del 24.5%.
5. El 7 de septiembre de 2021, se le informó que su afiliación a la EPS
Medimás se había suspendido. El actor indicó que la accionada reportó su
retiro y suspendió los pagos a la seguridad social desde el mes de julio de
2021. Ante tal situación, el señor Rivera Briñez radicó un derecho de petición
ante Palmar. En respuesta a su solicitud, la empresa le informó que la relación
laboral había terminado el 26 de noviembre de 2020 (un día antes del
accidente). El demandante aseguró que dicha información era falsa. La
prueba de ello era el reporte del accidente realizado por la empresa en donde
constaba que él se encontraba laborando para la fecha de ocurrencia del
accidente. Aseguró que la relación laboral continúa vigente porque no ha sido
notificado de la terminación de su contrato5.
6. El actor indicó que la empresa lo ha discriminado por su situación de
discapacidad. Expuso que su empleo es la única fuente de ingresos de su
familia. Aseguró que la accionada no solicitó el debido permiso ante el
Ministerio de Trabajo para dar por terminado el contrato laboral.
7. El accionante promovió la presente acción de tutela para obtener la
protección de sus derechos fundamentales al trabajo, la estabilidad laboral
reforzada, el mínimo vital y el debido proceso. El actor solicitó que se dejara
sin efectos la terminación de su contrato, que fuera reintegrado, que se le
cancelaran los salarios y las prestaciones desde que se produjo la terminación
del contrato hasta que se hiciera efectivo el reintegro y el pago de la
indemnización de que trata el artículo 26 de la Ley 361 de 19976.
2. Trámite procesal en primera instancia y respuesta de las accionadas
8. Mediante auto del 2 de diciembre de 2021, el Juzgado Promiscuo
Municipal de Tauramena (Casanare) avocó el conocimiento de la acción
constitucional de la referencia. Dicho juzgado le corrió traslado a la accionada
y vinculó a la ARL Sura 7. El 16 de diciembre de 2021, el juzgado profirió una
sentencia que fue anulada por parte del Juzgado Promiscuo del Circuito de
Monterrey (Casanare). Este juzgado consideró que no se había integrado en
4
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
5
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
6
Ibidem.
7
Expediente digital. Archivo “07. 2021-539 ADMITE [Link]”.
2
debida forma la parte pasiva. En consecuencia, ordenó la vinculación de la
EPS Medimás y de la Junta Regional de Calificación de Invalidez del Meta.
9. La empresa Palmar explicó que la relación laboral inició el 10 de
noviembre de 2020 y terminó el 26 de noviembre de 2020. Aseguró que el
accionante tuvo un accidente laboral. Sin embargo, indicó que no se produjo
en ejecución de las labores propias de su cargo de conductor y tampoco en
actividades de servicio a su empleador. Expuso que de buena fe la empresa
mantuvo los pagos a la seguridad social sin estar obligada a ello. Lo anterior
consta en el pago de nómina del mes de noviembre en donde se liquidaron las
prestaciones sociales. Aseguró que, desde que el accionante firmó la
liquidación de sus prestaciones, tuvo conocimiento sobre la culminación de
su contrato. Informó que por estos mismos hechos se resolvió la acción de
tutela con radicado 2021-00193 de manera que este mecanismo ya fue
agotado. Por último, solicito que se negara el amparo8.
10. La ARL Sura indicó que el accionante tuvo cobertura de afiliación por
parte de la Aseguradora desde el 10 de noviembre de 2020 hasta el 30 de
junio de 2021. Indicó que el accidente de trabajo ocurrió el 27 de noviembre
de 2020 y que persistía la incapacidad laboral por hernia discal. La ARL
solicitó su desvinculación del presente trámite y que se negara por
improcedente la tutela incoada9.
11. Medimás EPS indicó que el accionante registró una relación laboral con
la empresa desde el 10 de noviembre de 2020 hasta el 30 de junio de 2021.
Indicó que no le ha negado ningún servicio al accionante y solicitó su
desvinculación.
3. Sentencias objeto de revisión
12. Primera instancia. Mediante sentencia del 14 de febrero de 2022, el
Juzgado Promiscuo Municipal de Tauramena (Casanare) negó por
improcedente la tutela de los derechos invocados. El juzgado consideró que el
accionante no acudió a la jurisdicción ordinaria laboral y que no demostró la
existencia de un perjuicio irremediable10.
13. Impugnación. El accionante impugnó la decisión porque consideró que
tenía derecho a la estabilidad laboral reforzada debido a su “disminución
física”11.
14. Segunda instancia. En providencia del 18 de marzo de 2022, el Juzgado
Segundo Promiscuo del Circuito de Monterrey (Casanare) confirmó el fallo de
primera instancia12. El juez de segundo grado consideró que no era cierto que,
para el momento del despido, el accionante estuviera incapacitado porque el
accidente ocurrió un día después de finalizado el vínculo laboral. Indicó que
no se configuró un perjuicio irremediable. El juzgado concluyó que el
8
Expediente digital. Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
9
Expediente digital. Archivo “10. FERNANDO RIVERA BRIÑ[Link]”.
10
Expediente digital. Archivo “22. [Link]”.
11
Expediente digital. Archivo “16. IMPUGNACION FERNANDO RIVERA...pdf”.
12
Expediente digital. Archivo “08. Sentencia 18-03-2022 [Link]”.
3
accionante podía acudir ante la jurisdicción ordinaria laboral. Expuso que no
existía ninguna prueba sobre la subsistencia de una relación laboral.
4. Pruebas que obran en el expediente
Tabla 1: Pruebas que obran en el expediente de tutela T-8.710.179
Oficio Archivo digital
Archivo “01. ACCION DE TUTELA
1 Copia del informe del accidente laboral
FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
Archivo “01. ACCION DE TUTELA
2 Copia del dictamen de pérdida de capacidad laboral
FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
Archivo “01. ACCION DE TUTELA
3 Copia de las incapacidades
FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
Copia tanto del derecho de petición enviado a Palmar Archivo “01. ACCION DE TUTELA
4
como de la respuesta FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
Copia del certificado de existencia y representación
5 Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
legal de la empresa
6 Copia de los desprendibles de nómina Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
7 Copia de la liquidación de prestaciones sociales Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
8 Copia de la certificación de afiliaciones a ARL y EPS Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
9 Copia del examen médico de ingreso Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
10 Copia del certificado laboral emitido por la empresa Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
11 Copia del certificado de aportes en línea Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
12 Copia del comunicado del pago de incapacidad Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
Copia del auto que decidió no dar apertura a incidente
13 Archivo “13. tutela y Anexos [Link]”.
de desacato
Copia del dictamen de pérdida de capacidad laboral
Respuesta enviada por el accionante al
14 emitido por la Junta Regional de Calificación de
requerimiento de la Corte.
Invalidez del Meta
Copia de la sentencia de tutela proferida por el Juzgado
Respuesta enviada por el accionante al
15 Promiscuo Municipal de Tauramena correspondiente al
requerimiento de la Corte.
expediente 2021-00193
5. Actuaciones en sede de revisión
15. Mediante auto del 27 de mayo de 2022, la Sala de Selección Número
Cinco (integrada por la magistrada Cristina Pardo Schlesinger y el magistrado
Jorge Enrique Ibañez Najar) seleccionó para revisión el presente asunto y lo
repartió a este despacho. En proveído del 23 de junio de 2022, el magistrado
sustanciador decretó las pruebas necesarias con el fin de obtener los elementos
de juicio requeridos para el estudio del caso objeto de revisión. En concreto, el
despacho solicitó lo siguiente.
16. A la ARL Sura que informara: i) el motivo por el cual el accidente
padecido por el señor Fernando Rivera Briñez se clasificó como laboral, ii) las
fechas de inicio y fin de la afiliación del señor Fernando Rivera Briñez a la
ARL y iii) si en la actualidad el accionante se encuentra incapacitado y las
incapacidades pendientes de pago.
17. A la empresa Palmar que informara: i) las fechas de inicio y fin de la
relación laboral entre el señor Fernando Rivera Briñez y la accionada, ii) el
motivo de terminación del contrato, la fecha y la forma de notificación, iii) la
fecha en la que se presentó el accidente del señor Fernando Rivera Briñez y
los fundamentos para catalogarlo como accidente laboral, iv) las razones por
4
las cuales el señor Fernando Rivera Briñez se encontraba trabajando el día 27
de noviembre de 2020, v) las razones por las cuales se continuó con el pago de
la seguridad social del accionante hasta junio de 2021 y vi) que aclarara la
existencia de una acción de tutela previa o que remitiera una copia de las
sentencias proferidas en dicho trámite.
18. Al accionante que informara: i) las fechas de inicio y fin de la relación
laboral con la accionada, ii) el motivo de terminación del contrato, la fecha y
la forma de notificación, iii) la fecha en la que se presentó el accidente y las
labores que se encontraba realizando, iv) si existía una acción de tutela previa
y que remitiera una copia de las sentencias proferidas en dicho trámite, v) su
estado de salud y su situación económica actual, vi) si tiene incapacidades
pendientes de pago y que adjuntara los soportes y vii) los motivos por los
cuales aún no ha acudido ante la jurisdicción ordinaria laboral.
19. A los demás accionados y vinculados al presente trámite se les solicitó
que informaran lo que consideraran pertinente sobre esta acción de tutela.
20. Mediante respuesta recibida el 13 de julio de 2022, la empresa reiteró
que la relación laboral entre el accionante y Palmar inició el 10 de noviembre
de 2020 y terminó el 26 de noviembre de 2020. Aseguró que el motivo de
terminación fue la finalización de la labor contratada verbalmente. Indicó que
se le notificó personalmente: “incluso desde la misma fecha de inicio, por lo
que Fernando Briñez firmó, con su puño y letra la liquidación prestaciones
sociales, correspondiente al período trabajado”13. Indicó que el trabajador no
ha presentado ninguna reclamación sobre este punto.
21. La accionada aseguró que el actor se valió de que continuaba afiliado a
la seguridad social para reportar el accidente como de trabajo en el marco de
una supuesta actividad laboral con la empresa. Reiteró que el señor Rivera
Briñez laboró hasta el 26 de noviembre de 2020. Indicó que, para garantizarle
la cobertura de sus exámenes, la empresa decidió, de buena fe, continuar el
pago de su seguridad social hasta tanto se le reconocieran las incapacidades.
Por lo tanto, en el mes de junio de 2021 fue retirado del sistema de seguridad
social.
22. En respuesta recibida el 18 de julio de 2022, el accionante reiteró que la
relación laboral inició el 1 de mayo de 2020. Esta se celebró de forma verbal a
tiempo indefinido. Aseguró que el empleador no le notificó su deseo de dar
por terminada la relación laboral. El actor informó que el 27 de noviembre de
2020 sufrió un accidente de trabajo mientras se encontraba realizando labores
propias del cargo de conductor.
23. El accionante expuso que, en mayo del año 2021, presentó otra acción
de tutela en contra de su empleador y la ARL por la falta de pago de las
incapacidades. Adjuntó copia de la sentencia por medio de la cual se tutelaron
sus derechos fundamentales y se le ordenó a la empresa el reconocimiento y
pago de las incapacidades previamente reconocidas y pagadas por la ARL
Sura, con ocasión al accidente de trabajo sufrido el 27 de noviembre de 2020.
En dicha sentencia, el juzgado aseguró que, pese a que la empresa afirmó que
13
Expediente digital. Respuesta enviada por la empresa Palmar los Búfalos S.A.S, recibida el 13 de julio de
2022. Folio 1.
5
para la fecha del accidente no existía vínculo laboral: “lo cierto es que, dentro
de los anexos que pretendía incluir como medios de prueba se puede ver
certificación en donde se deja constancia que el señor FERNANDO se
desempeñó como conductor de tractomula entre el 10 y 27 de noviembre de
2020, fecha última en que se registró el incidente” 14. En dicha providencia se
aseguró que la ARL giró el dinero de las incapacidades a la empresa: “por
cuanto el señor FERNANDO RIVERA BRIÑEZ se encuentra con una
vinculación laboral activa con esta empresa”15.
24. El demandante aseguró que desde el momento del accidente laboral
permanece incapacitado. Indicó que fue valorado por la Junta Regional de
Calificación de Invalidez y que se le otorgó un puntaje del 24.5% de pérdida
de la capacidad laboral. Informó que su situación económica es crítica porque
es el jefe del hogar y su esposa e hijos dependen económicamente de su
empleo como su única fuente de ingresos. Explicó que lleva un año y medio
incapacitado y que están viviendo de la caridad de sus amigos y familiares.
25. El actor aseguró que no ha acudido a la jurisdicción ordinaria laboral
debido a su grave estado de salud y a su difícil situación económica.
II. Consideraciones de la Sala
26. La Corte procede a referirse a su competencia, a delimitar el problema
jurídico y a exponer la metodología de la decisión.
1. Competencia
27. La Sala es competente para analizar los fallos materia de revisión, de
conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241.9 de la Constitución y
31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
2. Delimitación del problema jurídico y metodología de decisión
28. El señor Fernando Rivera Briñez promovió una acción de tutela en
contra la empresa Palmar. Lo anterior con el fin de que le fueran tutelados sus
derechos fundamentales al trabajo, la estabilidad laboral reforzada, el mínimo
vital y el debido proceso. Estos derechos le fueron aparentemente vulnerados
por la empresa al desvincularlo a pesar de que se encontraba incapacitado tras
sufrir un accidente laboral.
29. Le corresponde a la Sala de Revisión analizar si la accionada vulneró
los derechos fundamentales al trabajo, al mínimo vital, al debido proceso y a
la estabilidad laboral reforzada del accionante al despedirlo, presuntamente,
mientras se encontraba en una situación de debilidad manifiesta.
30. Con el fin de resolver el problema jurídico, la Corte se referirá a: el
derecho a la estabilidad laboral reforzada de quienes se encuentran en
circunstancias de debilidad manifiesta por razones de salud (sección 3) y al
análisis del caso concreto (sección 4).
14
Respuesta allegada por el accionante. Folio 22.
15
Respuesta allegada por el accionante. Folio 22.
6
3. El derecho a la estabilidad laboral reforzada de quienes se encuentran
en circunstancias de debilidad manifiesta por razones de salud:
reiteración de jurisprudencia
31. De conformidad con el artículo 53 de la Constitución Política, la
estabilidad laboral es un principio mínimo fundamental del derecho al trabajo
que es protegido por garantías de distinta intensidad. Entre estas se encuentra
la obligación de dar aviso previo a la terminación del vínculo (preavisos) o el
pago de indemnizaciones cuando el fin de la relación laboral se produce sin
causa justa. Este principio se refuerza cuando están de por medio personas o
grupos de especial protección constitucional y se concreta en el derecho
fundamental a la estabilidad laboral reforzada16.
32. La estabilidad laboral reforzada es un derecho fundamental que surge a
partir de distintos mandatos constitucionales y cobija a diversos grupos
poblacionales. Este derecho materializa el principio de igualdad y la
prohibición de discriminación (artículo 13 de la Constitución Política) y
desarrolla el principio de solidaridad social (artículos 1 y 95 de la
Constitución). Los titulares del derecho son, en principio, las mujeres
gestantes, las personas en situación de discapacidad o en condición de
debilidad manifiesta por razones de salud y los aforados de las organizaciones
sindicales. En el ámbito de la función pública, a partir de la figura del retén
social, este derecho también se ha desarrollado para la protección de las
personas próximas a pensionarse, las mujeres cabeza de familia (y los padres
en situación de hecho análoga)17.
33. Los instrumentos internacionales de derechos humanos ratificados por
Colombia que integran el bloque de constitucionalidad también han
reconocido dicha garantía18. Por ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales19 define el derecho al trabajo de forma
análoga a la Constitución Política. Al respecto, en su artículo 6 establece que
los Estados Parte reconocen el derecho a trabajar. Este comprende el derecho
de toda persona a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo
libremente escogido o aceptado.
34. A su vez, el numeral 1 del artículo 27 de la Convención de la Naciones
Unidas Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad se refiere al
derecho al trabajo en los siguientes términos:
“Los Estados Partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a
trabajar, en igualdad de condiciones con las demás; ello incluye el derecho a tener la
16
Sentencia SU-380 de 2021.
17
Sentencia SU-380 de 2021.
18
La Declaración de los derechos humanos proclamada por las Naciones Unidas en 1948, la Declaración de
los derechos del deficiente mental aprobada por la ONU en 1971, la Declaración de los derechos de los
impedidos aprobada por la ONU mediante la Resolución 3447 en 1975, el Convenio 159 de la OIT de 1983,
la Recomendación 168 de la OIT (artículos 1-14), la Declaración de Sundberg de Torremolinos de la
UNESCO en 1981, la Declaración de las Naciones Unidas para las personas con discapacidad de 1983, la
Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con
discapacidad de la Organización de los Estados Americanos OEA de 1999, el Convenio 161 de la OIT de
1985 sobre los Servicios de Salud en el Trabajo y la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad (CDPCD) adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de Diciembre de
2006.
19
Aprobado por la Ley 74 de 1968.
7
oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado
en un mercado y un entorno laborales que sean abiertos, inclusivos y accesibles a las
personas con discapacidad. Los Estados Partes salvaguardarán y promoverán el
ejercicio del derecho al trabajo, incluso para las personas que adquieran una
discapacidad durante el empleo, adoptando medidas pertinentes, incluida la
promulgación de legislación, entre ellas: a) Prohibir la discriminación por motivos
de discapacidad con respecto a todas las cuestiones relativas a cualquier forma de
empleo, incluidas las condiciones de selección, contratación y empleo, la
continuidad en el empleo, la promoción profesional y unas condiciones de trabajo
seguras y saludables (…)”.
35. En la Observación General número 18 sobre el derecho al trabajo, el
Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales indicó que este
“implica el derecho a no ser privado injustamente del empleo” 20. Asimismo,
esa instancia ha señalado que el: “incumplimiento de la obligación de proteger
se produce cuando los Estados Parte se abstienen de adoptar todas las medidas
adecuadas para proteger a las personas sometidas a su jurisdicción contra las
vulneraciones del derecho al trabajo imputables a terceros”21; lo cual incluye
“el hecho de no proteger a los trabajadores frente al despido improcedente”22.
36. El Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (en
adelante OIT) de 1982 dispone que el derecho al trabajo incluye la legalidad
del despido (artículo 423). Dicho Convenio impuso tanto la necesidad de
ofrecer motivos válidos para el despido como el derecho a los recursos
jurídicos efectivos en caso de despido improcedente. En similar sentido se
encuentra lo dispuesto en la Recomendación 143 de la OIT.
37. En el ámbito interamericano, en la Sentencia Lagos del Campo vs. Perú
de 2017, la Corte Interamericana de Derechos Humanos estableció que la
estabilidad laboral no consiste en una permanencia irrestricta en el puesto de
trabajo, sino en la obligación de respetar este derecho, entre otras medidas,
otorgando debidas garantías de protección al trabajado. Lo anterior a fin de
que el despido se realice bajo causas justificadas. Esto implica que el
empleador acredite las razones suficientes para imponer dicha sanción con las
debidas garantías y que el trabajador pueda recurrir tal decisión ante las
autoridades internas. Estas deben verificar que las causales imputadas no sean
arbitrarias o contrarias a derecho24.
38. Desde una perspectiva legal, el artículo 26 de la Ley 361 de 199725
dispone que, ninguna persona con alguna disminución de su salud podrá ser
despedida por razón de su situación, salvo que medie autorización de la
oficina de trabajo. Quienes fueren despedidos o su contrato terminado debido
a su enfermedad o incapacidad, sin la autorización de la oficina de trabajo,
20
ONU. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General 18: El derecho al
Trabajo.
21
Ibidem.
22
ONU. Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General 18: El derecho al
Trabajo.
23
OIT. Convenio 158 (artículo 4) “No se pondrá término a la relación de trabajo de un trabajador a menos
que exista para ello una causa justificada relacionada con su capacidad o su conducta o basada en las
necesidades de funcionamiento de la empresa, establecimiento o servicio”.
24
Corte IDH. Caso Lagos del Campo Vs. Perú. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 31 de agosto de 2017. Serie C No. 340.
25
Por la cual se establecen mecanismos de integración social de las personas en situación de discapacidad y se
dictan otras disposiciones.
8
tendrán derecho a una indemnización equivalente a ciento ochenta días del
salario. Esto sin perjuicio de las demás prestaciones e indemnizaciones a que
hubiere lugar de acuerdo con el Código Sustantivo del Trabajo y las demás
normas que lo modifiquen, adicionen, complementen o aclaren.
3.1. Análisis de la jurisprudencia de la Corte Constitucional en relación
con la estabilidad laboral reforzada
39. En la Sentencia C-531 de 2000, la Corte Constitucional realizó el
examen de constitucionalidad de un segmento del inciso primero y del inciso
segundo del artículo 26 de la ley 361 de 1997. Este ordena el pago de la
indemnización de ciento ochenta días de salario para quienes sean despedidos
o su contrato terminado debido a su situación de salud. La Sala Plena declaró
la constitucionalidad de la norma y precisó que el despido o la terminación del
contrato de una persona por razón de su condición de salud carecía de todo
efecto jurídico si no existía autorización previa de la oficina de trabajo. En
esta se debía constar la configuración de la existencia de una justa causa para
el despido o la terminación del respectivo contrato.
40. En la Sentencia C-824 de 2011, la Corte les extendió la protección a las
personas que por su condición de salud se les dificulta realizar las actividades
laborales que desempeñan de manera regular. Lo anterior con independencia
de si existe o no una calificación previa de su pérdida de la capacidad para
trabajar26.
41. Además, la Corte ha fijado reglas específicas en esta materia. En primer
lugar, ha indicado que las condiciones de discapacidad no podrán ser un
obstáculo para la vinculación de un trabajador, salvo que se demuestre una
incompatibilidad insuperable en el cargo que va a desempeñar 27. En segundo
lugar, ha determinado que ninguna persona que se encuentre en dicho estado
puede ser retirada del servicio debido a su limitación28. Sin embargo, el
empleador debe tener conocimiento de tal situación29. Por último, quien fuere
despedido sin la autorización del inspector del trabajo tendrá derecho a una
indemnización equivalente a ciento ochenta días de salario, sin perjuicio de
que el trabajador pueda reclamar la ineficacia del despido30.
42. Esta Corporación ha señalado que la estabilidad laboral reforzada
representa un deber que se concreta en reubicar al trabajador y asignarle otras
labores. Esto cuando el empleador conoce el estado de salud del trabajador. Si
en lugar de reasignarle funciones, lo despide, se presume que la
desvinculación se fundó en la condición del trabajador31. Por consiguiente,
dicha determinación se torna ineficaz32. No obstante, el trabajador puede ser
26
La Corte ha acogido una concepción amplia del término limitación para extender la protección establecida
en la Ley 361 de 1997 a las personas de las que se predica un estado de debilidad manifiesta por causa de una
enfermedad que no necesariamente acarree una pérdida de la capacidad para trabajar.
27
Sentencia C-200 de 2019.
28
Sentencia T-201 de 2018.
29
Sentencia T-029 de 2016.
30
Sentencia C-200 de 2019.
31
Ibidem.
32
Sentencia T-589 de 2017.
9
despedido cuando se configure una causal objetiva para la terminación del
contrato. Esta debe ser avalada por el inspector de trabajo.
43. En aplicación de las reglas referidas, esta Corporación ha protegido el
derecho a la estabilidad laboral. En efecto, ha establecido diferentes formas
para su garantía. Estas decisiones han comprendido el caso de los trabajadores
desvinculados cuando padecían afectaciones de salud que dificultaban
sustancialmente el desempeño de sus labores en condiciones regulares. A
continuación, se referirán varias decisiones en esa materia.
Tabla 2. Estabilidad laboral reforzada de trabajadores con afectaciones de salud
Sentencia Consideraciones
La Corte consideró que la protección no se limitaba a las personas con una
calificación de discapacidad emitida por las juntas u órganos competentes.
T-1040 de Esta garantía se extiende a toda persona con afectaciones de salud que la
2001 ubican en situación de debilidad manifiesta. Lo anterior siempre que la
afectación incida negativamente en el desarrollo de sus funciones en
condiciones de normalidad.
Se estableció la presunción constitucional de discriminación. En esta
decisión, la Corte Constitucional especificó que someter a los accionantes a
demostrar la conexidad entre el despido y el estado de discapacidad
T-1083 de constituía una carga excesiva para el afectado. Por lo tanto, el empleador es
2007 quien debe demostrar que el despido estaba fundado en razones distintas a
la situación de salud del trabajador. En estos términos, si el despido se
produjo sin autorización de la oficina de trabajo, se debe presumir que la
decisión se motivó en las condiciones de salud del trabajador.
Esta Corporación examinó el caso de una persona desvinculada mientras
sufría las consecuencias de una enfermedad. La Corte consideró que, si bien
el cumplimiento del término del contrato era una razón objetiva para
terminarlo, las condiciones que le dieron origen subsistían. Por tal razón,
T-106 de resultaba discriminatorio que, pese a que el actor informó sus afectaciones
2015 de salud, no le renovaran el contrato y lo despidieran sin la previa
autorización del Ministerio de Trabajo. En consecuencia, se amparó tanto
su derecho a la estabilidad laboral reforzada y se ordenó el reintegro como
el pago de los salarios y de prestaciones sociales desde cuando se produjo la
terminación del contrato hasta el reintegro.
La Corte reconoció el derecho a la estabilidad laboral reforzada sin
considerar relevante el hecho de que no existiera certificado del porcentaje
de pérdida de capacidad laboral. Según la historia clínica del actor, le
T-351 de fueron concedidas varias incapacidades y la accionada no solicitó la
2015 autorización de la oficina de trabajo para que el despido fuera eficaz. La
Corte ordenó el reintegro y el pago de la indemnización de ciento ochenta
días de que trata el artículo 26 de la ley 361 de 1997.
SU-049 de El pleno de la Corte reiteró las reglas establecidas respecto de la estabilidad
2017 laboral reforzada de los sujetos en circunstancias de debilidad manifiesta
por razones de salud. Determinó que dicha figura se admitía tanto en
vínculos de naturaleza laboral como de prestación de servicios. Sin
embargo, de evidenciarse este último tipo de vinculación, se puntualizó que
el juez constitucional no estaba llamado a ordenar el reintegro y el pago de
la indemnización de los ciento ochenta días de remuneración salarial. Lo
anterior porque, en estricto sentido, no se trataba de una relación laboral
cobijada por la regulación propia del derecho laboral.
Se estableció que: “más que hablar de un principio de estabilidad laboral
reforzada, que remite nominalmente por regla a las relaciones de trabajo
dependiente, debe hablarse del derecho fundamental a la estabilidad
ocupacional reforzada, por ser una denominación más amplia y
10
comprehensiva”. Ello con el objetivo de ampliar el marco de protección en
los contratos de prestación de servicios celebrados entre particulares y
sancionar al contratante que desvincula a un contratista en situación de
debilidad manifiesta por sus afecciones de salud.
Esta Corporación estudió, entre otros, el caso de una persona a la que se le
finalizó la relación laboral sin autorización de la oficina de trabajo y
desconociendo que estaba bajo tratamiento como consecuencia de su
diagnóstico médico. La Corte encontró que la empresa tuvo conocimiento
T-305 de de las molestias padecidas por la accionante debido a que existían varias
2018 incapacidades médicas por su enfermedad. Se consideró que su despido era
ineficaz y se ordenó el reintegro, el pago del salario y las prestaciones
sociales dejadas de percibir desde la terminación de su contrato, así como la
indemnización prevista en el artículo 26 de la Ley 361 de 1997.
La Sala indicó que el trabajador que pierde o ve disminuida sustancialmente
su capacidad laboral tiene derecho a no ser despedido y a ser reubicado en
tareas acordes a sus capacidades, habilidades y competencias. En caso
contrario, se presume que la desvinculación tuvo como fundamento la
condición de discapacidad de manera que aquella se torna ineficaz. Esta
T-041 de Corporación indicó que dicha regla debe ser aplicada por el juez
2019 constitucional cuando está acreditado que el trabajador presenta
padecimientos de salud que involucran una afectación sustancial en el
ejercicio de sus funciones; que el empleador hubiese conocido tal condición
en un momento previo al despido; que no exista autorización previa del
Ministerio del Trabajo para efectuar el despido y que el empleador no logre
desvirtuar la presunción de despido discriminatorio.
Este Tribunal indicó que, cuando el trabajador se encuentra en situación de
debilidad manifiesta, la sola llegada del plazo pactado por las partes en el
contrato de trabajo no es una razón constitucionalmente sostenible para
finalizar el vínculo laboral. Esto implica el desconocimiento del principio a
T-478 de la estabilidad en el empleo establecido en el artículo 53 de la Constitución
2019 Política y de los derechos fundamentales de las personas que tienen algún
tipo de discapacidad o limitación: “al quedar en una situación de total
desprotección, poniendo en vilo uno de los principios estructurantes del
Estado Social de Derecho, cual es, la dignidad humana”33.
La Corte consideró que, al momento de finalizar la relación laboral, el
accionante se encontraba en situación de debilidad manifiesta como
consecuencia de sus afectaciones de salud. Tal circunstancia implicaba una
carga para el empleador que se concretaba en solicitar la autorización del
Ministerio del Trabajo para el despido. En este caso, si bien la accionada
T-273 de continuó realizando los aportes a la seguridad social del actor, lo hizo hasta
2020 el vencimiento de su incapacidad. La Corte declaró ineficaz la terminación
del vínculo contractual y ordenó el reintegro del actor y el pago de los
salarios y prestaciones sociales que legalmente le correspondían desde
cuando se produjo la terminación del contrato hasta que hiciera efectivo el
reintegro. Asimismo, el pago de la sanción establecida en el inciso segundo
del artículo 26 de la Ley 361 de 1997.
SU-380 de Esta Corporación indicó que la jurisprudencia constitucional es uniforme en
2021 considerar que la interpretación del artículo 26 de la Ley 361 de 1997
ordena su aplicación no solo a las personas con una pérdida de capacidad
laboral calificada como moderada, severa o profunda, sino que se extiende
a toda persona en condición de salud que impide o dificulta el normal
ejercicio de sus funciones.
Se concluyó que la estabilidad laboral reforzada cobija tanto a personas con
una discapacidad calificada por los órganos competentes, como a aquellas
que enfrentan una situación de debilidad manifiesta por razones de salud
que repercuta intensamente en el desempeño de sus funciones. Su violación
33
Sentencia T-589 de 2017.
11
incluye la presunción de un móvil discriminatorio siempre que el despido se
dé sin autorización de la Oficina o inspección del trabajo. Corresponde al
empleador asumir la carga de demostrar la existencia de una causa justa
para la terminación del vínculo. El despido en estas circunstancias es
ineficaz y tiene como consecuencia la ineficacia de la desvinculación, el
pago de una indemnización equivalente a 180 días de salario y el pago de
los salarios, prestaciones y emolumentos dejados de percibir.
44. En síntesis, cuando un trabajador ve disminuida su capacidad laboral
debido a su estado de salud aquel tiene, en principio, el derecho a conservar su
puesto de trabajo o a ser reubicado de manera compatible con sus condiciones.
Sin embargo, de no ser posible dicha reubicación, el empleador debe
solicitarle al Ministerio de Trabajo la autorización para el despido. De lo
contrario, se presume que la terminación del vínculo contractual obedeció a
las condiciones de salud de la persona de manera que tal decisión es ineficaz.
En caso de no existir tal autorización, se activa la protección consistente en el
reintegro laboral, el pago de los salarios y las prestaciones sociales, la
cancelación de las cotizaciones al Sistema General de Salud y Pensiones y la
indemnización a que hubiere lugar.
45. Una vez delimitado el alcance de la estabilidad laboral para aquellos
trabajadores con afectaciones de salud, la Corte procede a resolver el caso
concreto.
4. Caso concreto
46. A continuación, la Corte presentará el caso, realizará un análisis de los
requisitos de procedencia de la acción de tutela y, finalmente, solucionará el
caso concreto.
4.1. Presentación del caso
47. El señor Fernando Rivera Briñez promovió una acción de tutela en
contra la empresa Palmar. Lo anterior con el fin de que le fueran tutelados sus
derechos fundamentales al trabajo, la estabilidad laboral reforzada, el mínimo
vital y el debido proceso. Estos derechos le fueron aparentemente vulnerados
por la empresa al desvincularlo a pesar de que se encontraba incapacitado tras
sufrir un accidente laboral.
48. El juez de primera instancia negó por improcedente la tutela de los
derechos invocados. El juzgado consideró que el accionante no acudió a la
jurisdicción ordinaria laboral y que no demostró la existencia de un perjuicio
irremediable34. En segunda instancia se confirmó el fallo35. El juez de
segundo grado consideró que no era cierto que, para el momento del despido,
el accionante estuviera incapacitado porque el accidente ocurrió un día
después de finalizado el vínculo laboral. Indicó que no se configuró un
perjuicio irremediable. El juzgado concluyó que el accionante podía acudir
ante la jurisdicción ordinaria laboral.
4.2. Se satisfacen los requisitos de procedencia de la acción de tutela
34
Expediente digital. Archivo “22. [Link]”.
35
Expediente digital. Archivo “08. Sentencia 18-03-2022 [Link]”.
12
49. Antes de abordar el fondo del asunto, la Sala analizará el cumplimiento de
los presupuestos de procedibilidad de la acción de tutela. Para ello, de forma
concreta se establecerá si se cumplen las siguientes exigencias: i) legitimación
por activa y pasiva; ii) la inmediatez y iii) la subsidiariedad.
50. Legitimación por activa: el artículo 86 de la Constitución establece a
favor de toda persona la posibilidad de presentar acción de tutela para invocar
la protección de sus derechos fundamentales por sí misma o por quien actúe a
su nombre. En este sentido, el artículo 10 del Decreto 2591 de 1991 dispone
que la acción de tutela puede ser ejercida por cualquier persona vulnerada o
amenazada en sus derechos fundamentales, quien puede actuar por sí misma,
mediante representante o apoderado judicial, agente oficioso, el defensor del
Pueblo o los personeros municipales.
51. En el presente caso, el señor Fernando Rivera Briñez acudió directamente
en defensa de sus derechos fundamentales a la estabilidad laboral reforzada, al
trabajo, al mínimo vital, entre otros.
52. Legitimación por pasiva: el artículo 42 numeral 9 del Decreto 2591 de
1991 indica que la acción de tutela puede ser impetrada frente a un particular,
por quien se encuentre en situación de subordinación o indefensión. En esa
dirección, esta Corporación ha considerado que el amparo constitucional
puede formularse de manera excepcional contra un particular, “debido a que
en sus relaciones jurídicas y sociales pueden presentarse asimetrías que
generan el ejercicio de poder de unas personas sobre otras” 36. Igualmente, ha
expresado que los conceptos de subordinación y de indefensión suponen una
relación jurídica de dependencia, en virtud de la cual hay lugar al acatamiento
y sometimiento a órdenes proferidas por quienes, debido a sus calidades,
tienen la competencia para impartirlas37.
53. La Sala observa que, al momento de la presunta vulneración de los
derechos fundamentales del accionante, este se encontraba en una situación
laboral que se puede calificar como de subordinación frente a su empleador.
La Corte ha considerado que el concepto de la subordinación se refiere a:
“una condición que permite a una persona una relación de dependencia con
otra persona producto de situaciones derivadas de una relación jurídica cuya
fuente es la ley, por ejemplo, en el caso de los padres con los hijos, o una
relación contractual entre las partes, como el trabajador con sus empleados” 38.
Por ello procede esta acción contra la empresa demandada.
54. Inmediatez: la Corte Constitucional ha señalado reiteradamente que la
acción de tutela se debe interponer en un tiempo oportuno y justo, a partir del
momento en que ocurre la situación que presuntamente vulnera o amenaza el
derecho fundamental39. Ello porque la acción de tutela es un mecanismo de
protección inmediata y efectiva de los derechos fundamentales. En todo caso,
le corresponde al juez constitucional determinar en cada asunto si la
36
Sentencia SU-075 de 2018.
37
Sentencia T-632 del 2007.
38
Sentencia T-151 de 2017.
39
Sentencias T-834 de 2005, T-887 de 2009 y T-427 de 2019.
13
presentación de la acción fue oportuna 40. A pesar de no contar con un término
preciso para invocar la acción de amparo, por mandato expreso del artículo 86
de la Constitución: “debe existir necesariamente una correspondencia entre la
naturaleza expedita de la tutela y su interposición justa y oportuna”41.
55. La Sala considera que este requisito se encuentra cumplido porque al
accionante le fue suspendido el pago de su seguridad social en el mes de junio
de 2021, se enteró de dicha suspensión el 7 de septiembre de 2021 y presentó
la solicitud de amparo el 26 de noviembre de 2021. Lo anterior supone que
transcurrieron casi tres meses. Este plazo se considera razonable para la
interposición de la acción de tutela si se toma en cuenta que, a raíz del
accidente de trabajo padecido por el actor, este ha estado continuamente
incapacitado.
56. Subsidiariedad: La Corte ha reconocido que la acción de tutela
conforme al artículo 86 de la Carta, es un mecanismo de protección que puede
ser utilizado ante la vulneración o amenaza de derechos fundamentales,
cuando no exista otro medio idóneo y eficaz para la protección de los derechos
invocados, o cuando al existir otros medios de defensa judiciales, se requiera
acudir al amparo constitucional como mecanismo transitorio para evitar un
perjuicio irremediable.
57. Por regla general, las controversias relacionadas con el reintegro de un
trabajador deben ser dirimidas en la jurisdicción ordinaria laboral o la de lo
contencioso administrativo. Sin embargo, el examen de subsidiariedad debe
ser menos estricto cuando se encuentran comprometidos los derechos de
sujetos de especial protección constitucional, como las personas que se
encuentran en circunstancias de debilidad manifiesta por sus condiciones de
salud42 y cuando la desvinculación laboral amenaza seriamente el mínimo vital
del trabajador y de su familia. Por lo tanto, el recurso de amparo se torna
como el mecanismo procedente para la salvaguarda de los derechos de quienes
se encuentran en riesgo. Por lo que es posible reconocer su protección43.
58. La Sala observa que el accionante es un sujeto en circunstancias de
debilidad manifiesta porque presenta como diagnóstico ruptura traumática de
disco intervertebral lumbar44. Esto le ocasionó una hernia con tratamiento
quirúrgico45 que le impidió continuar con sus actividades rutinarias. El actor
ha sido incapacitado en reiteradas oportunidades. Al momento de presentar la
acción de tutela aseguró que: “actualmente, 1 año después del accidente,
continúo incapacitado y no ha finalizado mi proceso de rehabilitación”46.
59. Adicionalmente, el actor afirma ser una persona de escasos recursos
económicos. Aseguró que su situación económica es crítica porque es el
responsable del hogar y su esposa e hijos dependen económicamente de su
40
Sentencias SU-961 de 1999 y SU-108 de 2018.
41
Sentencia SU-108 de 2018.
42
Sentencia T- 041 de 2019.
43
Sentencias T-405 de 2015, T-151 de 2017, T-317 de 2017, T-340 de 2017, T-442 de 2017 y T-041 de 2019.
44
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 15.
45
Ibidem.
46
Expediente digital. Archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 2.
14
empleo47. Expuso que su empleo es la única fuente de ingresos de su familia.
Explicó que lleva un año y medio incapacitado, por lo que están viviendo de la
caridad de sus amigos y familiares.
60. La Sala considera que la jurisdicción ordinaria no resulta eficaz para
proteger al accionante de un perjuicio que podría ser irremediable. Las
condiciones de salud y la falta de recursos económicos del actor y de su
familia constituyen factores que reclaman una decisión urgente de carácter
transitorio. Por lo tanto, la Sala concluye que se supera el análisis de
procedibilidad de la acción de tutela.
4.3. La empresa Palmar vulneró el derecho al trabajo, al mínimo vital, al
debido proceso y a la estabilidad laboral reforzada del accionante
61. Según lo expuesto por el accionante, el 1 de mayo de 2020 ingresó a
trabajar en la empresa Palmar48. El 27 de noviembre de 2020 sufrió un
accidente laboral. Dicho accidente se presentó cuando el actor realizaba las
labores propias del cargo de conductor al servicio de la empresa accionada 49.
El accionante fue diagnosticado con ruptura traumática de disco
intervertebral lumbar50. Esto le ocasionó una hernia con tratamiento
quirúrgico51 que le impidió continuar con sus actividades rutinarias y lo
mantiene incapacitado52. El 20 de mayo de 2022, la Junta de Calificación de
Invalidez del Meta le otorgó un puntaje de pérdida de capacidad laboral del
24.5%.
62. La sociedad demandada aseguró que la relación laboral entre el
accionante y la empresa inició el 10 de noviembre de 2020 y terminó el 26 de
noviembre de 2020. Aseguró que el motivo de terminación fue la finalización
de la labor contratada verbalmente. Indicó que se le notificó personalmente
“incluso desde la misma fecha de inicio, por lo que Fernando Briñez firmó,
con su puño y letra la liquidación prestaciones sociales, correspondiente al
período trabajado”53. Sostuvo que el trabajador no ha presentado ninguna
reclamación sobre este punto.
63. La empresa expuso que, para garantizarle la cobertura de sus exámenes,
la accionada decidió, de buena fe, continuar el pago de su seguridad social
hasta tanto se le reconocieran las incapacidades. Por lo tanto, en el mes de
junio de 2021 fue retirado del sistema de seguridad social.
64. Contrario a lo que aseguró la empresa, la Corte pudo constatar que la
supuesta liquidación de las prestaciones sociales a la que hace referencia no
corresponde con la fecha de terminación del vínculo laboral indicada. En el
expediente se encuentra el documento denominado liquidación de
47
Expediente digital. Respuesta enviada por el accionante, recibida el 18 de julio de 2022.
48
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
49
Expediente digital. Archivo “01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf”.
50
Expediente digital. Archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 15.
51
Ibidem.
52
Ibidem.
53
Expediente digital. Respuesta enviada por la empresa Palmar los Búfalos S.A.S, recibida el 13 de julio de
2022. Folio 1.
15
prestaciones sociales54. En este se indica como fecha de ingreso el 10 de
noviembre de 2020 y como fecha de retiro el 18 de noviembre de 2020. Esta
última fecha contradice la reportada por la misma empresa en su respuesta (26
de noviembre de 2020). Por lo tanto, este documento no prueba que el señor
Fernando Rivera Briñez terminó sus labores del 26 de noviembre de 2020.
65. Por otra parte, en el expediente obra la certificación del 27 de enero de
2021, por medio de la cual la empresa certificó que el señor Fernando Rivera
Briñez trabajó desde el 10 de noviembre de 2020 hasta el día 27 de noviembre
de 2020. En la certificación se indica que ocupaba el cargo de conductor de
tracto camión. Ese documento se encuentra suscrito por el señor Wilson Omar
Bernal Cely55.
66. Asimismo, el accionante aportó el informe de accidente de trabajo de la
ARL Sura56. En este se reportó como fecha del accidente el 27 de noviembre
de 2020, se indicó que el trabajador se encontraba realizando su labor habitual
y que estaba dentro de la empresa. En el reporte se describió: “el trabajador se
encontraba realizan (sic) el mantenimiento de una motobomba, levanta el
quipo (sic) solo para ponerlo en su lugar (vehículo), y posteriormente de
realizar esta maniobra ciento (sic) dolor en la espalda” 57. Como persona
responsable del informe se encuentra Paola Zamora, quien se desempeñaba
como auxiliar administrativa de la empresa.
67. Otro elemento a tener en cuenta radica en el pago de la seguridad social,
el cual se extendió hasta el 30 de junio de 2021. Además, no queda claro por
qué si la empresa argumentó la existencia de un contrato de obra o labor, no
demostró debidamente que lo que le daba origen a dicho contrato había
terminado.
68. Para la Corte, verificar la fecha del accidente de trabajo y su
coincidencia con la existencia de la relación laboral resulta relevante para
determinar si existió o no un despido discriminatorio sin mediar autorización
de la autoridad competente. A pesar de existen diferencias entre los medios de
prueba enunciados, este tribunal considera que bajo la sana crítica de que trata
el artículo 61 del Código Procesal del Trabajo y Seguridad Social, el medio
más concluyente resulta ser el informe del accidente de trabajo. Este es un
documento auténtico, emanado de la autoridad encargada de determinar la
ocurrencia del hecho que origina la incapacidad y del que se extrae, de forma
clara y univoca, que, para el momento en que ocurrió el accidente, el
trabajador se encontraba subordinado a la empresa, al punto que la ARL le dio
la connotación de tal.
69. La Corte tiene claro que, al momento de finalizar la relación laboral, el
accionante se encontraba en situación de debilidad manifiesta, como
consecuencia de su accidente laboral. Tal circunstancia implicaba para el
empleador la carga de solicitar la autorización para el despido por parte del
Ministerio del Trabajo. También es evidente que, luego de los estudios
internos realizados en la ARL Sura, esta determinó que efectivamente el
54
Expediente digital, archivo 13. tutela y Anexos [Link] folio 21.
55
Expediente digital, archivo 13. tutela y Anexos [Link] folio 22.
56
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 9.
57
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 10.
16
accionante sufrió un accidente de trabajo. Por este accidente la ARL lo
calificó con una pérdida de capacidad laboral del 17.9%58.
70. La Sala encuentra establecido que entre el actor y la empresa Palmar
hubo una relación laboral. Si bien existe duda sobre la fecha de inicio (el actor
asegura que ingresó a trabajar 1 de mayo de 2020 y la empresa asegura que
dicho vinculo inició el 10 de noviembre de 2020), de lo que no cabe duda es
de que dicha relación laboral tuvo lugar, por lo menos, hasta el 27 de
noviembre de 2020. Ese día ocurrió el accidente que se calificó como laboral
por parte de la ARL Sura. Luego de ello, el empleador continuó realizando los
aportes a la seguridad social hasta el 30 de junio de 2021. También se
encuentra probado que, para el 30 de junio de 2021, el trabajador continuaba
incapacitado.
71. A continuación, la Sala verificará el cumplimiento de los presupuestos
jurisprudenciales para garantizar el derecho a la estabilidad laboral reforzada.
Las condiciones de salud del trabajador: persiste la afectación en su salud
72. Como se aprecia en el expediente, el señor Fernando Rivera Briñez fue
diagnosticado con ruptura traumática de disco intervertebral lumbar59. Esto le
ocasionó una hernia con tratamiento quirúrgico60 que le impidió continuar
con sus actividades rutinarias ya que permanece incapacitado. El 20 de mayo
de 2022, la Junta de Calificación de Invalidez del Meta le otorgó al señor
Fernando Rivera Briñez un puntaje de pérdida de capacidad laboral del 24.5%.
El empleador conocía las afectaciones a la salud del trabajador
73. La empresa accionada conocía la afectación a la salud del trabajador
porque una de sus funcionarias diligenció el formato de reporte del accidente
laboral61. En un trámite de tutela diferente al que hoy concita la atención de la
Sala y que surgió a raíz de unas incapacidades pendientes de pago, por medio
de la Sentencia del 24 de mayo de 2021, el Juzgado Promiscuo Municipal de
Tauramena le ordenó a la empresa que procediera a materializar el pago de las
incapacidades correspondientes a los meses de noviembre de 2020 y hasta el
13 de abril de 2021, de conformidad con los pagos efectuados por la ARL
Sura. En dicha sentencia, el juzgado aseguró que, pese a que la empresa
afirmó que para la fecha del accidente no existía vínculo laboral, “lo cierto es
que, dentro de los anexos que pretendía incluir como medios de prueba se
puede ver certificación en donde se deja constancia que el señor FERNANDO
se desempeñó como conductor de tractomula entre el 10 y 27 de noviembre de
2020, fecha última en que se registró el incidente” 62. En esa providencia se
aseguró que la ARL giró el dinero de las incapacidades a la empresa “por
cuanto el señor FERNANDO RIVERA BRIÑEZ se encuentra con una
vinculación laboral activa con esta empresa”63.
58
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 11.
59
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 15.
60
Ibidem.
61
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 9.
62
Respuesta allegada por el accionante. Folio 22.
63
Respuesta allegada por el accionante. Folio 22.
17
74. Como se mencionó anteriormente, la empresa tenía pleno conocimiento
de las afectaciones de salud del trabajador porque el reporte de accidente de
trabajo de la ARL Sura da cuenta que para el momento en que ocurrió el
accidente, el trabajador se encontraba subordinado a la empresa, al punto que
la ARL le dio la connotación de tal.
El despido ocurrió sin la autorización del Ministerio de Trabajo
75. De acuerdo con el artículo 26 de la Ley 361 de 1997 y la jurisprudencia
de esta Corporación, para que el despido de un trabajador que se encuentre en
situación de discapacidad sea eficaz, es indispensable que el empleador haya
obtenido la autorización previa de la autoridad de trabajo. Sin embargo, la
empresa demandada no solicitó dicha autorización. Si un trabajador con
afectaciones de salud -que le impidan el ejercicio regular de las labores- ha
sido despedido sin la debida autorización de los funcionarios competentes, se
presume que el despido es discriminatorio.
76. La Corte debe destacar que, una vez sobrevino el accidente laboral y la
consecuente incapacidad, surgía para el empleador la carga de acudir a
solicitar la autorización de despido como una garantía de protección para el
trabajador. El día de la terminación contractual, este se encontraba en la
situación que da lugar a la activación de la garantía de la estabilidad reforzada.
El empleador no debió omitir dicha situación y desconocer el estado de
debilidad del accionante. Su deber era continuar con el vínculo o, en su
defecto, solicitar la debida autorización a la autoridad del trabajo. Al respecto,
esta Corporación ha indicado:
“(…) el concepto de estabilidad no se limita al respeto de las condiciones de
duración establecidas entre las partes. Al término del plazo inicialmente pactado
(…), el empleador tiene prohibido decidir de forma automática no renovarlo. Si no
existe alguna otra justa causa para despedir al trabajador con limitaciones físicas,
sensoriales o psíquicas, tiene la obligación de renovar el contrato y, aun si a su
consideración existe alguna causal objetiva para desvincularlo, debe contar con
autorización de la Oficina del Trabajo para hacer uso de dicha facultad”64.
77. Visto lo anterior, es evidente que en el presente caso se cumplen los
presupuestos para conceder el amparo de los derechos al trabajo, al mínimo
vital, al debido proceso y a la estabilidad laboral reforzada de Fernando Rivera
Briñez transgredido por la empresa al terminar el contrato de trabajo pese a
sus condiciones limitantes de salud. Lo anterior porque no solicitó la
correspondiente autorización de la autoridad laboral competente para tal fin.
78. La Sala quiere hacer énfasis en distintos aspectos que inciden en la
situación de desprotección del accionante y en la vulneración de sus derechos
al trabajo, al mínimo vital, al debido proceso y a la estabilidad laboral
reforzada. En primer lugar, se debe tener en cuenta su contratación precaria
mediante un contrato verbal y sobre el cual existen controversias relacionadas
con las fechas de inicio y fin y con la naturaleza del mismo. En segundo lugar,
se deben considerar las condiciones que rodean al accionante. Luego de sufrir
un accidente calificado como laboral el actor fue diagnosticado con ruptura
traumática de disco intervertebral lumbar65. Esto le ocasionó una hernia con
64
Sentencias T-449 de 2008, C-200 de 2019.
65
Expediente digital, archivo 01. ACCION DE TUTELA FERNANDO RIVERA B_1.pdf, folio 15.
18
tratamiento quirúrgico66 que le impidió continuar con sus actividades
rutinarias ya que permanece incapacitado. Posteriormente, la Junta de
Calificación de Invalidez del Meta le otorgó un puntaje de pérdida de
capacidad laboral del 24.5%. A pesar de su situación de salud, el actor se
encuentra desprotegido porque la empresa asegura que terminó su vinculación
un día antes del accidente; lo que no corresponde con la propia certificación
de la empresa y el estudio efectuado por parte de la ARL.
79. En tercer lugar, la Corte advierte que el accionante aseguró que su
situación económica es crítica porque es el responsable de su hogar. Su esposa
e hijos dependen económicamente de su empleo como su única fuente de
ingresos. En cuarto lugar, las irregularidades en su vinculación y
desvinculación justifican que, como mínimo, la Corte le ofrezca una
protección básica de la estabilidad laboral reforzada. Esto porque su despido
debió estar precedido de unas garantías mínimas ya que fue excluido del
mercado laboral sin una justa causa y sin autorización de la autoridad
competente.
80. Por otra parte, la Corte pudo evidenciar que al actor se le adeudan
algunas de sus incapacidades. Puntualmente, en la respuesta al requerimiento
efectuado por la Corte, el actor refirió que se le adeudaba la incapacidad del
mes de junio de 2022. Asimismo, se tiene que la ARL Sura no respondió el
requerimiento efectuado por la Corte en el que se le preguntó por las
incapacidades pendientes de pago a favor del accionante.
81. Por consiguiente, se declarará ineficaz la terminación del vínculo
contractual y se le ordenará a la accionada el reintegro del actor (si este aun lo
desea) a un cargo de igual o mayor jerarquía al que venía desempeñando. En
este se le deberá garantizar que las condiciones laborales sean acordes con sus
condiciones de salud o, en su defecto, reubicarlo en otro cargo que se ajuste a
sus necesidades con la correspondiente capacitación para su desempeño.
82. A pesar de que para la Corte es claro que, al momento de la ocurrencia
del accidente laboral, el señor Fernando Rivera Briñez se encontraba
laborando al servicio de la empresa y debido a ello protege sus derechos
fundamentales, este amparo se concederá de manera transitoria porque se debe
surtir un debate probatorio en torno tanto a la fecha de inicio y finalización del
vínculo laboral como a la naturaleza del contrato celebrado. Además, las
partes tendrán la posibilidad de presentar de manera amplia los medios
probatorios que pretendan hacer valer ante la jurisdicción ordinaria y contarán
con los recursos y los términos más amplios del procedimiento ordinario
laboral. Ante esa instancia se podrán analizar de forma integral los hechos
planteados por ambas partes y habrá lugar a verificar la existencia o no de la
justa causa expuesta por la empresa para la terminación del contrato.
83. En consecuencia, con miras a evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable, se estima necesario conceder el amparo como mecanismo
transitorio. En esa medida, el juez laboral será quien defina si medió o no la
justa causa expuesta por la accionada. Por eso, en esta sentencia únicamente se
ordenará el reintegro del accionante al cargo que venía ocupando o a uno de
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Ibidem.
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igual jerarquía que se ajuste a su condición de salud actual. El objetivo es
garantizar su atención en salud y el mínimo vital de su familia. En efecto, si el
juez laboral encuentra que el empleador no logró desvirtuar la presunción del
despido discriminatorio y resuelve las dudas relacionadas tanto con la fecha de
ingreso y terminación de las labores como de la naturaleza del contrato
celebrado, aquel deberá ordenar el pago de los salarios y prestaciones sociales
que legalmente le correspondan. También deberá evaluar si procede el pago de
la sanción establecida en el inciso segundo del artículo 26 de la Ley 361 de
1997.
84. En conclusión, la Sala encuentra que en el presente caso se cumplen los
presupuestos para conceder el amparo transitorio de los derechos
fundamentales al trabajo, al mínimo vital, al debido proceso y a la estabilidad
laboral reforzada del señor Fernando Rivera Briñez. Lo anterior hasta que
haya un pronunciamiento definitivo por parte de la justicia ordinaria. Por
ende, se prevendrá al accionante para que, dentro de los cuatro meses
siguientes a la notificación de esta providencia, instaure la acción ordinaria
correspondiente.
85. Para finalizar, la Corte le ordenará a la ARL Sura el pago de las
incapacidades causadas por el accionante que se encuentren pendientes de
reconocimiento y pago por parte de la ARL. En igual sentido, la empresa
deberá realizar el pago de los aportes a la seguridad social a los que haya
lugar.
III. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Sala Octava de Revisión de la Corte
Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo, y por mandato
de la Constitución Política
RESUELVE:
Primero: REVOCAR las sentencias proferidas el 14 de febrero de 2022 y el
18 de marzo de 2022 por el Juzgado Promiscuo Municipal de Tauramena
(Casanare) y el Juzgado Segundo Promiscuo del Circuito de Monterrey
(Casanare), en primera y segunda instancia, respectivamente, dentro del
proceso de tutela promovido por Fernando Rivera Briñez contra la empresa
Palmar los Búfalos S.A.S por las razones expuestas en la parte motiva de esta
providencia y, en su lugar, se CONCEDE como mecanismo transitorio el
amparo de los derechos fundamentales al trabajo, al mínimo vital, al debido
proceso y a la estabilidad laboral reforzada del señor Fernando Rivera Briñez,
hasta que haya un pronunciamiento definitivo por parte de la justicia ordinaria.
Segundo: ORDENARLE a la empresa Palmar los Búfalos S.A.S que dentro
de las cuarenta y ocho horas siguientes a la notificación de esta providencia
reintegre al accionante (si este aun lo desea) a un cargo de igual o mayor
jerarquía al que venía desempeñando. En este se le deberá garantizar que las
condiciones laborales sean acordes con sus condiciones de salud o, en su
defecto, reubicarlo en otro cargo que se ajuste a sus necesidades con la
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correspondiente capacitación para su desempeño. Asimismo, deberá realizar el
pago de los aportes a la seguridad social a los que haya lugar.
Tercero: ORDENARLE a la ARL Sura que, dentro de las cuarenta y ocho
horas siguientes a la notificación de esta providencia, realice el pago de las
incapacidades causadas por el accionante que se encuentren pendientes de
reconocimiento y pago por parte de la ARL.
Cuarto: PREVENIR al accionante sobre su obligación de instaurar, dentro
de los cuatro meses siguientes a la notificación de esta providencia, la acción
ordinaria correspondiente –si aún no lo ha hecho- para disfrutar de la
protección que se concede en los términos del artículo 8 del Decreto 2591 de
1991.
Quinto: LÍBRENSE por Secretaría General las comunicaciones previstas en
el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.
Notifíquese, comuníquese y cúmplase.
JOSE FERNANDO REYES CUARTAS
Magistrado
NATALIA ÁNGEL CABO
Magistrada
DIANA FAJARDO RIVERA
Magistrada
MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ
Secretaria General
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