BRUNEGILDA
Primeros años
Brunegilda nació en el año 550 en Toledo. Fue la segunda hija del matrimonio
formado por Atanagildo I y Goiswintha. Nació sin ningún tipo de título real, no
obstante, en el 554 su padre fue elegido rey de los visigodos, lo que la convirtió en
princesa.
En torno al año 565, Sigeberto I del reino franco de Austrasia pidió su mano en
matrimonio. Al año siguiente se produjo el enlace por medio de la Iglesia católica.
Para ello, Brunegilda debió abandonar la fe arriana y ungirse en el catolicismo. De
esta unión nacieron tres hijos: Childeberto II, Inugunda y Clodoswinta.
La gran enemistad: Brunegilda y Fredegunda
Poco después que ella, su hermana Galaswinta se casó con Chilperico II de Neustria,
hermano menor de Sigeberto. Este enlace término trágicamente debido al
asesinato de Galaswinta por parte de Fredegunda, la amante de su esposo. Al poco
tiempo, Fredegunda se convirtió en a la tercera esposa del rey y nueva reina.
Brunegilda entró en cólera ante lo que le habían hecho a su hermana. Les exigió a
los reyes de Neustria la devolución de las ciudades pagadas como dote. Tras la
intervención de Gontrán I de Burgundia, hermano mayor de ambos reyes francos,
Chilperico aceptó a regañadientes. En el año 575, el rey de Neustria intentó
recuperar los territorios por la fuerza, comenzando una guerra entre ambos
bandos.
Cuando estaban a punto de ocupar Neustria, las cosas se torcieron para el reino
austrásico. Sigeberto fue asesinado por dos enviados de Fredegunda, y su esposa y
sus hijos se convirtieron en prisioneros del enemigo.
Brunegilda consiguió hacer escapar a su hijo Childeberto y reclamar el trono de
Austrasia para él, para esto recibió la ayuda de Meroveo, hijo de Childeberto con su
primera esposa Audovera.
Después de esto, Meroveo se caso con Brunegilda, lo que enfureció a su padre.
Chilperico consiguió anular el matrimonio, incapacitar a su hijo e imponerle el
sacerdocio.
Primera regencia:
Cuando Brunegilda regresó a Austrasia reclamó la regencia de su hijo. Gobernó en
su nombre hasta el año 583, cuando el joven cumplió 13 años.
Las fuentes la señalan como una gobernante eficaz. Su gestión mejoró la
organización administrativa del reino, así como su hacienda y el ejército. Encargó la
construcción de nuevos caminos, abadías, iglesias y castillos.
Contaba con numerosos enemigos dentro de la nobleza y el alto clero de Austrasia,
Neustrasia y Burgundia. Buscó el apoyo del hermano de su difunto esposo, quien
consiguió que adoptase a su hijo, por lo que a su muerte Childeberto heredaría el
reino de Burgundia. También buscó el apoyo del reino visigodo, razón por la que
casó a su hija Inugunda con el príncipe Hermenegildo.
El reinado de Childeberto II terminó en 596, debido a su asesinato por
envenenamiento. La mayoría de las especulaciones apuntan a otra jugada de
Fredegunda.
Segunda regencia:
A partir de entonces, Brunegilda asume la regencia de sus nietos. Teodoberto II
heredó Austrasia, y Teodorico II recibió Burgundia.
Durante este período, murió Fredegunda, dejando solo en el trono a su hijo
Clotario II de tan solo 13 años. Brunegilda quiso aprovechar este momento para
tomar Neustria, sin embargo, la nobleza austrásica vio amenazado su poder
particular por lo que no apoyó el intento. En su lugar, los enemigos de Brunegilda
conspiraron para poner a Teodoberto en su contra, lo que culminó en el año 599,
pasando Teodoberto a reinar solo, y viéndose obligada Brunegilda a refugiarse en
la corte de su otro nieto.
Últimos años:
En sus últimos años de vida, Brunegilda se dedicó a intentar mediar en los
conflictos entre sus nietos. Con la muerte de ambos en el año 613, Brunegilda
reclamó el trono de ambos reinos para su bisnieto Sigeberto y la regencia para ella.
Nada de esto llegó a ocurrir debido a una conspiración de la nobleza austrásica.
Durante su intento por huir, Brunegilda fue traicionada un feudatario suyo que la
entregó a Clotario II.
Brunegilda fue sometida a diferentes torturas durante tres días. Después, fue
humillada exhibiéndola en público sobre un camello. El 13 de octubre del 613 fue
atada a varios caballos para que arrastrasen su cuerpo, quedando desmembrada y,
finalmente, muerta.
_________________________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________________________
___________________________________
BIBLIOGRAFÍA
DE TOURS, Gregorio, Historias, Universidad de Extremadura, Cáceres, 2013.
MUÑOZ-ARRACO, José Manuel Pérez-Prendes, “Del mito de Friné al símbolo de
Brunegilda. Observaciones sobre la percepción histórica del cuerpo
femenino”, Cuadernos de Historia del Derecho, vol. Extra 2010, pp. 471-505