0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas10 páginas

Análisis de la Sentencia C-948 de 2002

La Corte Constitucional de Colombia declaró parcialmente inexequible el artículo 30 de la Ley 734 de 2002 sobre la prescripción de la acción disciplinaria. El artículo establecía plazos de prescripción más largos (12 años) para faltas cometidas por particulares que cumplen funciones públicas en comparación con los servidores públicos (5 años). La Corte encontró que esto violaba el principio de igualdad y determinó que el plazo aplicable debe ser el mismo (5 años) para ambos grupos, excepto para una falta especí

Cargado por

Lina Castro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas10 páginas

Análisis de la Sentencia C-948 de 2002

La Corte Constitucional de Colombia declaró parcialmente inexequible el artículo 30 de la Ley 734 de 2002 sobre la prescripción de la acción disciplinaria. El artículo establecía plazos de prescripción más largos (12 años) para faltas cometidas por particulares que cumplen funciones públicas en comparación con los servidores públicos (5 años). La Corte encontró que esto violaba el principio de igualdad y determinó que el plazo aplicable debe ser el mismo (5 años) para ambos grupos, excepto para una falta especí

Cargado por

Lina Castro
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SENTENCIA

La Corte constitucional de Colombia en Sentencia C-948 de 2002 establece que:


La ley disciplinaria tiene como finalidad específica la prevención y buena marcha de la
gestión pública, así como la garantía del cumplimiento de los fines y funciones del Estado
en relación con las conductas de los servidores públicos que los afecten o pongan en
peligro.
I. Fundamentos de la demanda:
 Los ciudadanos Carlos Mario Isaza Serrano y Manuel Alberto Morales Tamara
Rada demandaron los artículos 3 (parcial), 5, 7, 13, 14 (parcial), 17 (parcial), 28
numerales 2° (parcial) y 4°, 30 (parcial), 32 (parcial), 44 numeral 1° (parcial) y
parágrafo y 46 (parcial) de la Ley 734 de 2002 "por la cual se expide el Código
Disciplinario Único"

 Mediante auto del 8 de marzo de 2002, el Magistrado Ponente admitió la referida


demanda una vez verificado el cumplimiento de los requisitos exigidos en el
artículo 2o. del Decreto 2067 de 1991

NORMA DEMANDADA FRENTE A LA PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN


DISCIPLINARIA
Ley 734 del 2002, “Prescripción de la acción disciplinaria Artículo 30. Términos de
prescripción de la acción disciplinaria.  La acción disciplinaria prescribe en cinco años,
contados para las faltas instantáneas desde el día de su consumación y para las de
carácter permanente o continuado desde la realización del último acto.

En el término de doce años, para las faltas señaladas en los numerales 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10


del artículo 48  y las del artículo 55 de este código.
Cuando fueren varias las conductas juzgadas en un solo proceso, la prescripción de las
acciones se cumple independientemente para cada una de ellas.
Parágrafo. Los términos prescriptivos aquí previstos quedan sujetos a lo establecido en los
tratados internacionales que Colombia ratifique”
La demanda instaurada por el ciudadano Manuel Alberto Morales Tamara, El
demandante solicita la declaratoria de exequibilidad condicionada del inciso segundo del
artículo 30 de la Ley 734 de 2002, por vulnerar los artículos 1, 2 y 13 de la Constitución
Política. Así mismo argumenta que la norma acusada desconoce todos los componentes del
derecho a la igualdad reconocidos en los Pactos de New York y de San José de Costa Rica,
aprobados por la Ley 74 de 1968 y la Ley 16 de 1972 respectivamente, disposiciones que
en su criterio, hacen parte del bloque de constitucionalidad.

El actor afirma, basado en los considerandos de la sentencia C-286 de 1996 de esta


Corporación, que la reserva legal para la regulación del régimen de responsabilidad
disciplinaria de los particulares que temporal y permanentemente desempeñan funciones
públicas, está sujeta a una serie de límites, que obligan al Legislador a observar y cumplir
en todo momento el derecho a la igualdad (art. 13 C.P.), como ha sido regulado en el
bloque de constitucionalidad en mención.
Por lo que concluye, que el precepto censurado vulnera tal principio constitucional, cuando
establece para los particulares que cumplen las labores descritas en el tipo
disciplinario "una discriminación negativa frente a las mismas faltas cuando son cometidas
por servidores públicos, pues en relación con estos últimos y frente a los mismos supuestos
de hecho recogidos normativamente como faltas gravísimas, el término de prescripción es
de solo cinco años, frente a los doce años que cobijará a los particulares cuando la ley
entre a regir, pues su vigencia se presentará a partir del 5 de mayo de 2002", más aun
cuando las faltas gravísimas contenidas en el artículo 55 de la Ley 734 de 2002 para los
particulares que cumplen funciones públicas tienen su equivalente en las faltas gravísimas
imputables a los servidores públicos contenidas en el artículo 48 de la misma norma.
Sostiene que el referido derecho es igualmente vulnerado, dado que si todas las faltas
gravísimas imputables prescriben en 12 años y sus equivalentes en los servidores públicos
se gobiernan por el mismo término, existiría un plazo doble para la prescripción de la
acción disciplinaria, es decir, algunas faltas gravísimas imputables a servidores públicos
prescriben en 5 años y otras en 12 años, sin tener en cuenta que el servidor público
responde por disposición del artículo 6 superior por unas faltas que lo ubican en condición
diferente al particular. Precisa que a pesar de que el artículo 123 constitucional reconoce tal
diferencia y la reafirma al institucionalizar deberes de sujeción especial muy precisos para
los servidores, no significa que al Legislador le esté permitido determinar un régimen de
responsabilidad para los particulares más severo.
Añade que la expresión "solo" contenida en el artículo 6 de la Carta Política establece un
límite claro al Estado para la confección y aplicación de la ley de responsabilidad de los
particulares, en el que los particulares deben estar en situación de privilegio frente a los
servidores públicos o a lo sumo en una situación equiparable a la de éstos, por lo que
considera que la disposición acusada al no sujetar su contenido a las limitantes referidas no
asegura la vigencia de un orden justo, vulnera igualmente el artículo 1 y 3 de la Ley 74 de
1968(aprobatoria del Pacto de New York), el artículo 1 numerales 1 y 2 de la Ley 16 de
1972 (aprobatoria del Pacto de San José), el Preámbulo de la Constitución Política y el
artículo 2 superior.
Recuerda al respecto que en la exposición de motivos del Proyecto de Código Disciplinario
presentado por el entonces Procurador General de la Nación, doctor Jaime Bernal Cuellar,
se reafirmó la existencia de una discriminación positiva a favor de los particulare

s sujeta al respeto por los principios constitucionales, en especial por el de proporcionalidad


en el campo punitivo disciplinario, y, en el que afirma, "nunca se estableció, en relación
con los particulares, ese odioso y discriminatorio término de prescripción de 10 a 12 años
como quedó en la ley 734 de 2002".
Por último, advierte que la discriminación establecida en el precepto censurado olvida las
diferencias existentes entre los sujetos disciplinables, estableciendo una discriminación que
"no persigue un beneficio para el Estado o para la comunidad", sino que favorece a quien
por su vinculación legal y reglamentaria está sujeto a un mayor grado de compromiso con
las tareas del Estado.
Por lo que concluye que, la exequibilidad del artículo 30 acusado debe ser condicionada, en
el sentido de que el término de prescripción para los sujetos disciplinables de que trata tal
precepto, es el mismo contemplado cuando se cometen las faltas del artículo 55 de la Ley
734 de 2002, es decir, de cinco años, por ser ésta en su sentir, la regla general que sobre
prescripción de la acción disciplinaria debe aplicarse.
El ciudadano Manuel Alberto Morales Támara solicita por su parte la declaratoria
de inexequibilidad de la expresión "y las del artículo 55 de este Código" contenida en el
segundo inciso del artículo 30 de la Ley 734 de 2002 por considerar que con ella se
vulnera el principio de igualdad, por cuanto la norma acusada impone un término de
prescripción de la acción disciplinaria en relación con las faltas gravísimas en que
incurran los particulares que cumplen funciones públicas que resulta discriminatorio
frente al término de prescripción que se establece en la misma Ley para las mismas
faltas cuando son cometidas por servidores públicos, sin que exista ninguna
justificación constitucional para establecer esta diferencia de trato.
II. CONCEPTO DEL PROCURADOR GENERAL DE LA NACION
 El señor Procurador segundo delegado para la Casación Penal, mediante concepto No.
2924 del 28 de junio de 2002 solicita a la Corporación, entre otros aspectos ii) la
declaratoria de inexequibilidad de la expresión "y las del artículo 55 de este
Código" contenida en el artículo 30 íbidem. Los fundamentos de lo conceptuado son
los siguientes.
En relación con el artículo 30 demandado, el Ministerio Público afirma que es
inconstitucional, en cuanto señala términos prescriptivos de la acción disciplinaria
diferentes para los servidores públicos y para los particulares que cumplen funciones
públicas, con lo que se vulnera el derecho fundamental a la igualdad (art. 13 C.P.).

Explica que el sujeto disciplinado y la naturaleza de la falta disciplinaria, hacen que el


término prescriptivo de la acción disciplinaria fijada para los particulares que desarrollan
actividades públicas, deba coincidir por lo menos con el término general de prescripción
establecido para los servidores públicos, es decir, de cinco años. Precisa según su criterio
que del análisis de las faltas descritas en el artículo 48 numerales 4, 5, 6,7, 8, 9 y 10 del
Código Disciplinario para los servidores públicos, se tiene que éstas revisten en su
comportamiento mayor gravedad y demandan un tiempo mayor de investigación respecto
de las descritas en el artículo 55 íbidem para los mencionados particulares, excepto la
establecida en el numeral 7, "debido a que este comportamiento, si bien no está redactado
en idénticos términos que el descrito en el numeral 4 del artículo 48 se subsume en él¿".
La Vista Fiscal al hacer mención a las sentencias C-309 de 1997, C-475 de 1997 y C-371
de 2000 advierte que, el artículo 30 enjuiciado no soporta un juicio de proporcionalidad que
justifique la diferencia que el Legislador estableció para uno y otro de los sujetos pasivos a
que se ha venido haciendo mención, por lo tanto solicita a esta Corporación que declare la
inconstitucionalidad del artículo en mención, "pero debe aclararse en el correspondiente
fallo que el término de prescripción de la acción disciplinaria para los particulares será el
general de (5) años previstos en el inciso primero del artículo 30 de la Ley 734 de 2002,
salvo en relación con la conducta descrita en el numeral 7 del artículo 55¿".
.
III. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS
 Competencia: De conformidad con lo dispuesto en el numeral 4 del artículo 241, de
la Carta Política, la Corte Constitucional es competente para conocer y decidir,
definitivamente, sobre la demanda de inconstitucionalidad de la referencia.
 La materia sujeta a examen:
Corresponde a la Corte en consecuencia establecer:
Si la expresión "y las del artículo 55 de este Código" contenida en el artículo 30 de la Ley
734 de 2002 se ajusta a la Constitución, o si por el contrario ella debe ser declarada
inexequible, por cuanto su mantenimiento en el ordenamiento jurídico implicaría dar un
trato discriminatorio a los particulares que ejercen funciones públicas a que se refiere la
Ley, en la medida en que con ella se señala un término de prescripción para la acción
disciplinaria que puede ser ejercida contra ellos, sustancialmente mayor que el que se
establece en la misma Ley para los servidores públicos respecto de las mismas conductas
tipificadas como faltas disciplinarias en dicho artículo 55.
El análisis de los cargos contra la expresión "y las del artículo 55 de este
código" contenida en el segundo inciso del artículo 30 de la Ley 734 de 2002.
Para el actor la expresión acusada contenida en el segundo inciso del artículo 30 de la Ley
734 de 200288, vulnera el principio de igualdad, por cuanto impone un término de
prescripción de la acción disciplinaria en relación con las faltas gravísimas en que incurran
los particulares que cumplen funciones públicas que resulta discriminatorio frente al
término de prescripción que se establece en la misma Ley para las mismas faltas cuando
son cometidas por servidores públicos, sin que exista ninguna justificación constitucional
para establecer esta diferencia de trato. Acusación que comparte la vista fiscal en su
intervención.
Al respecto la Corte constata que el artículo 30 de la Ley 734 de 2002 en el que se
establecen los términos de prescripción de la acción disciplinaria señala en su primer inciso
un término general de 5 años, contados para las faltas instantáneas desde el día de su
consumación y para las de carácter permanente o continuado desde la realización del último
acto, aplicable a la mayoría de las faltas disciplinarias en las que pueden incurrir los
servidores públicos, mientras que en su segundo inciso se establece un termino especial de
12 años para las faltas señaladas en los numerales 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 del artículo 48 89,
relativas a la vulneración por dichos servidores de las normas del derecho internacional
humanitario.
Este término de 12 años, de acuerdo con el mismo inciso, se aplica en el caso de las faltas
establecidas en el artículo 55 Ibidem, es decir las faltas gravísimas en que pueden incurrir
los particulares que cumplan labores de interventoría en los contratos estatales; que ejerzan
funciones públicas, en lo que tienen que ver con estas; presten servicios públicos a cargo
del Estado, de los señalados en el artículo 366 de la Constitución Política, administren
recursos de este, salvo las empresas de economía mixta que se rijan por el régimen privado,
para los cuales la Ley 734 de 2002 establece un régimen especial contenido en el Título I
del Libro III de dicho cuerpo normativo.
Las faltas a que hace alusión la norma son las siguientes:
"Artículo 55. Sujetos y faltas gravísimas. Los sujetos disciplinables por este título sólo
responderán de las faltas gravísimas aquí descritas. Son faltas gravísimas las siguientes
conductas:
1.           Realizar una conducta tipificada objetivamente en la ley como delito sancionable a
título de dolo, por razón o con ocasión de las funciones.
2.           Actuar u omitir, a pesar de la existencia de causales de incompatibilidad,
inhabilidad, impedimento o conflicto de intereses establecidos en la Constitución o en la
ley.
3.           Desatender las instrucciones o directrices contenidas en los actos administrativos
de los organismos de regulación, control y vigilancia o de la autoridad o entidad pública
titular de la función.
4.           Apropiarse, directa o indirectamente, en provecho propio o de un tercero, de
recursos públicos, o permitir que otro lo haga; o utilizarlos indebidamente.
5.           Cobrar por los servicios derechos que no correspondan a las tarifas autorizadas en
el arancel vigente, o hacerlo por aquellos que no causen erogación.
6.           Ofrecer u otorgar dádivas o prebendas a los servidores públicos o particulares para
obtener beneficios personales que desvíen la transparencia en el uso de los recursos
públicos.
7.           Abstenerse de denunciar a los servidores públicos y particulares que soliciten
dádivas, prebendas o cualquier beneficio en perjuicio de la transparencia del servicio
público.
8.           Ejercer las potestades que su empleo o función le concedan para una finalidad
distinta a la prevista en la norma otorgante.
9.           Ejercer las funciones con el propósito de defraudar otra norma de carácter
imperativo.
10.        Abusar de los derechos o extralimitarse en las funciones.
11.        Las consagradas en los numerales 2, 3, 14, 15, 16, 18, 19, 20, 26, 27, 28, 40, 42, 43,
50, 51, 52, 55, 56 y 59, parágrafo cuarto, del artículo 48 de esta ley cuando resulten
compatibles con la función.
La Corte constata frente a este artículo que las conductas de que tratan los numerales, 1, 2,
4, 8 y 9, son prácticamente idénticas a las que se establecen como constitutivas de falta
gravísima para los servidores públicos en los numerales 190, 1791, 3 (segundo inciso)92,
6093 y 6194 del artículo 48 de la Ley 734 de 2002, respecto de las cuales cabe predicar la
aplicación de la regla general en materia de prescripción a que alude el primer inciso del
artículo 30Ibidem.
La Corte llama la atención igualmente sobre el hecho de que la enumeración que contiene
el numeral 11 del artículo 55 citado, remite a una serie de faltas gravísimas establecidas en
el artículo 48 de la Ley 734 de 2002, las cuales cuando son realizadas por servidores
públicos tendrán una término de prescripción de 5 años, por aplicación en su caso de la
regla general a que se refiere el primer inciso del artículo 30 Ibidem, pero cuando en ellas
incurran los particulares a los que se aplica el régimen especial contenido en el título I del
Libro III de la Ley Ibidem tendrán un término de prescripción de 12 años de acuerdo con lo
preceptuado en el segundo inciso del mismo artículo 30 de la Ley acusado.
Existe pues, de manera evidente un tratamiento diferente por parte del Legislador para unas
mismas conductas, frente a las cuales la acción disciplinaria tendrá un término de
prescripción diverso según se incurra en ellas por parte de los servidores públicos o por
parte de los particulares sometidos al régimen especial establecido en el título I del Libro
III de la Ley 734 de 2002.
Ahora bien, revisados los antecedentes de la disposición acusada, la Corte pudo constatar
que ni de la exposición de motivos de la iniciativa que se convertiría en la Ley 734 de 2002,
en la que por lo demás el término de prescripción de 12 años a que alude la norma acusada
no se encontraba previsto, ni de las diferentes ponencias y debates en el Congreso de la
República que precedieron la aprobación por el Congreso de la referida ley, se desprende la
más mínima manifestación por parte del Legislador que permita establecer la invocación
por el Legislador de una justificación para esta circunstancia95.
Podría aducirse que dicha justificación surge de la voluntad del Legislador de establecer un
régimen especial para los particulares "que cumplan labores de interventoría en los
contratos estatales; que ejerzan funciones públicas, en lo que tienen que ver con estas;
presten servicios públicos a cargo del Estado, de los contemplados en el artículo 366 de la
Constitución Política, administren recursos de este, salvo las empresas de economía mixta
que se rijan por el régimen privado"96, a los cuales precisamente se aplican las
disposiciones contenidas en el capítulo I del título III de la Ley Ibidem.
Para la Corte sin embargo de la simple enunciación de los elementos básicos del juicio de
igualdad a que acude esta Corporación frente a la posible vulneración del artículo 13
superior97 se desprende de manera evidente el desconocimiento de dicho texto
constitucional en el presente caso.
Nada justifica en efecto, dentro de la órbita de los principios que rigen el derecho
disciplinario, que frente a una misma conducta se establezca un término de prescripción
completamente diferente.
Al respecto la Corte coincide con la vista fiscal cuando señala que la responsabilidad
disciplinaria, tanto de servidores públicos como de los particulares que desempeñen
funciones públicas, tiene como fundamento constitucional la obligación de cumplir con los
deberes funcionales que el cargo o la función pública ejercida imponen. Por ello frente al
incumplimiento de dicho deber funcional no resulta proporcionado que se establezca una
solución diametralmente diferente si quien lo incumple es un servidor público o un
particular en ejercicio de funciones públicas.
En este caso, cabe hacer énfasis, se trata de establecer un término de prescripción para el
caso de los particulares que ejercen funciones públicas que es el doble del que se establece
para los servidores públicos.
Si bien de acuerdo con los artículos 123 y 124 constitucionales el Legislador cuenta con
una amplia potestad de configuración para establecer el régimen de responsabilidad tanto
de los servidores públicos como de los particulares que cumplen funciones públicas, es
claro que dicha competencia debe ser ejercida en este caso dentro del marco de dichos
principios y en todo caso dentro del respeto de los principios y valores constitucionales
dentro de los que se cuenta en primer término el principio de igualdad.
Si bien igualmente los servidores públicos y los particulares que ejercen funciones pública
no resultan por completo asimilables, razón por la cual esta Corporación señaló la
necesidad de establecer para dichos particulares un régimen específico 98, es claro que dicho
régimen no puede establecer frente a una misma situación de hecho una diferencia de trato
de la magnitud que se señala en este caso.
Así las cosas la Corte declarará la inexequibilidad de la expresión "y las del artículo 55"
contenida en el segundo inciso del artículo 30 de la Ley 734 de 2002.
La Corte debe precisar que esta declaratoria de inexequibilidad no puede interpretarse, en el
sentido de dejar sin término de prescripción la acción disciplinaria en relación con los
particulares que cumplen funciones públicas. Cabe recordar que el artículo 30Ibidem es una
norma comprendida en la parte general de la Ley y por lo tanto aplicable a todos los
destinatarios de la misma, (artículo 25 Ibidem), y que en la medida en que no resulta
posible aplicar la regla especial en materia de prescripción de la acción disciplinaria
prevista en el inciso segundo de dicho artículo, la regla aplicable es la regla general prevista
en su primer inciso, es decir el término de prescripción de 5 años que en él se establece.
DECISIÓN
Con fundamento en las precedentes motivaciones, la Sala Plena de la Corte Constitucional,
administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,
OCTAVO.- Declarar INEXEQUIBLE, la expresión "y las del artículo 55 de este
código" contenida en el segundo inciso del artículo 30 de la Ley 734 de 2002.

EVOLUCIÓN DE LA PRESCRIPCIÓN
Ley 200 de 1995: artículo 34. Términos de prescripción de la acción y de la sanción. La
acción disciplinaria prescribe en el término de cinco (5) años. La prescripción de la acción
empezará a contarse para las faltas instantáneas desde el día de la consumación y desde la
realización del último acto, en las de carácter permanente o continuado.

Parágrafo 1o. INEXEQUIBLE. Cuando la prescripción ocurra una vez notificado en legal


forma el fallo de primera instancia el término prescriptivo se prorroga por seis (6) meses
más Corte Constitucional Sentencia C 244 de 1996.

Parágrafo 2o. La ejecución de la sanción disciplinaria prescribe en un término de dos (2)


años, contados a partir de la ejecutoria del fallo. Estos términos prescriptivos se aplicarán a
la acción disciplinaria originada en conductas realizadas por los miembros de la fuerza
pública.

Ley 734 de 2002: ARTÍCULO  30. Términos de prescripción de la acción


disciplinaria.  La acción disciplinaria prescribe en cinco años, contados para las faltas
instantáneas desde el día de su consumación y para las de carácter permanente o continuado
desde la realización del último acto.

En el término de doce años, para las faltas señaladas en los numerales 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 del
artículo 48 y las del artículo 55 de este código.

Cuando fueren varias las conductas juzgadas en un solo proceso, la prescripción de las
acciones se cumple independientemente para cada una de ellas.

(Modificado por el art. 132, Ley 1474 de 2011.)

PARÁGRAFO . Los términos prescriptivos aquí previstos quedan sujetos a lo establecido


en los tratados internacionales que Colombia ratifique.

Nota: (Texto subrayado declarado INEXEQUIBLE por la Corte Constitucional mediante


Sentencia C-948 de 2002).

Ley 1474 del 2011: Artículo 132. Caducidad y prescripción de la acción disciplinaria. El
artículo 30 de la Ley 734 de 2002, quedará así: “La acción disciplinaria caducará si
transcurridos cinco (5) años desde la ocurrencia de la falta, no se ha proferido auto de
apertura de investigación disciplinaria. Este término empezará a contarse para las faltas
instantáneas desde el día de su consumación, para las de carácter permanente o continuado
desde la realización del último hecho o acto y para las omisivas cuando haya cesado el
deber de actuar. La acción disciplinaria prescribirá en cinco (5) años contados a partir del
auto de apertura de la acción disciplinaria. Cuando fueren varias las conductas juzgadas en
un mismo proceso la prescripción se cumple independientemente para cada una de ellas.
Parágrafo. Los términos prescriptivos aquí previstos quedan sujetos a lo establecido a los
tratados internacionales que Colombia ratifique”.

Ley 1953/ 2019: TITULO III

LA EXTINCION DE LA ACCION Y DE LA SANCION DISCIPLINARIA


CAPITULO I.

(Modificado por el Articulo 6 de la Ley 2094 de 2021)

 ARTICULO  33. Prescripcion e interrupcion de la accion disciplinaria La accion


disciplinaria prescribira en cinco (5) a?os contados para las faltas instantaneas desde el dia
de su consumacion, para las de caracter permanente o continuado, desde la realizacion del
ultimo hecho o acto y para las omisivas, cuando haya cesado el deber de actuar.

Cuando fueren varias las conductas juzgadas en un mismo proceso la prescripcion se


cumple independientemente para cada una de ellas.

La prescripcion se interrumpira con la notificacion del fallo de primera instancia.


Interrumpida la prescripcion, esta se producira si. transcurridos dos (2) a?os desde la
notificacion del fallo de primera instancia no se notifica la decision de segunda instancia.

Para las faltas se?aladas en el Articulo 52 de este Codigo, el termino de prescripcion sera de
doce (12) a?os. La prescripcion, en estos casos, se interrumpira con la notificacion del fallo
de primera instancia. Interrumpida la prescripcion, esta se producira si transcurridos tres (3)
a?os desde la notificacion del fallo de primera instancia no se ha notificado la decision de
segunda instancia.

PARAGRAFO . Los terminos prescriptivos aqui previstos quedan sujetos a lo establecido


en los tratados internacionales que Colombia ratifique.

(Modificado por el Articulo 7 de la Ley 2094 de 2021)

 ARTICULO  34. Renuncia a la prescripcion. El sujeto disciplinable podra renunciar a la


prescripcion de la accion disciplinaria. En este caso la accion solo podra proseguirse por un
termino maximo de dos (2) a?os contados a partir de la presentacion personal de la
solicitud, vencido el cual, sin que se hubiese proferido y ejecutoriado el respectivo fallo, no
procedera decision distinta a la de la declaracion la prescripcion.

 CAPITULO II

LA EXTINCION DE LA SANCION DISCIPLINARIA

 ARTICULO  35. Causales de extincion de la sancion disciplinaria. Son causales de


extincion de la sancion disciplinaria: ..

 1. La muerte del sancionado.

 2. La prescripcion de la sancion disciplinaria.


 ARTICULO  36. Termino de prescripcion de la sancion disciplinaria. La sancion
disciplinaria prescribe en un termino de cinco (5) a?os, contados a partir de la ejecutoria del
fallo.

Cuando la sancion impuesta fuere la destitucion e inhabilidad general o la suspension e


inhabilidad especial, una vez cumplidas se producira la rehabilitacion en forma automatica,
salvo lo dispuesto en la Carta Politica.

 Ley 2094 de 2021: ARTÍCULO  6. Modifícase el Artículo 32 de la Ley 1952 de 2019, el


cual quedará así:

 ARTÍCULO  7. Modifícase el Artículo 33 de la Ley 1952 de 2019, el cual quedará así:

 ARTÍCULO  33. Prescripción de la acción disciplinaria. La acción disciplinaria


prescribirá en cinco (5) años contados para las faltas instantáneas desde el día de su
consumación, para las de carácter permanente o continuado, desde la realización del último
hecho o acto y para las omisivas, cuando haya cesado el deber de actuar.

 Cuando fueren varias las conductas juzgadas en un mismo proceso la prescripción se


cumple independientemente para cada una de ellas.

 La prescripción se interrumpirá con la notificación del fallo de primera instancia.


Interrumpida la prescripción, esta se producirá sí. transcurridos dos (2) años desde la
notificación del fallo de primera instancia no se notifica la decisión de segunda instancia.

 Para las faltas señaladas en el artículo 52 de este Código, el término de prescripción será de
doce (12) años. La prescripción, en estos casos, se interrumpirá con la notificación del fallo
de primera instancia. Interrumpida la prescripción, esta se producirá si transcurridos tres (3)
años desde la notificación del fallo de primera instancia no se ha notificado la decisión de
segunda instancia.

 PARÁGRAFO . Los términos prescriptivos aquí previstos quedan sujetos a lo establecido


en los tratados internacionales que Colombia ratifique.

También podría gustarte