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Amor no correspondido y ansiedad emocional

El documento describe los sentimientos de amor no correspondido de una persona hacia otra. A pesar de querer declarar su amor abiertamente, siente que no es apropiado hacerlo. Escucha una canción que expresa no poder ser el amigo o amor de alguien para evitar enamorarse, lo que le hace llorar. Internamente desea dejar de sentir amor para no sufrir más, pero no puede evitar admirar a la otra persona en secreto.
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Amor no correspondido y ansiedad emocional

El documento describe los sentimientos de amor no correspondido de una persona hacia otra. A pesar de querer declarar su amor abiertamente, siente que no es apropiado hacerlo. Escucha una canción que expresa no poder ser el amigo o amor de alguien para evitar enamorarse, lo que le hace llorar. Internamente desea dejar de sentir amor para no sufrir más, pero no puede evitar admirar a la otra persona en secreto.
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¿Cómo podía mirarle a los ojos y no sentir nada?

Era realmente imposible esconder lo


que sentía, pero sabía que no estaba bien, podrían pensar que era algo malo, no quería
que le hiciesen daño por ese tipo de sentimientos, así que debía callarse. Pero quería
decirle que le amaba, quería gritárselo en la cara, quería abrazarle, quería besarle, quería
tomar sus manos y decirle que todo estaría bien, pero no podía hacerlo.
-Hola-. Le saludó la otra persona con una sonrisa. –Tenía mucho sin verte y es bueno
hacerlo-.
Su corazón revoloteaba y golpeaba fuertemente contra su pecho, ¿Cómo era que esas
simples palabras podían provocarle tal cosa?
-Digo lo mismo, era raro porque, aunque parece una rutina, no verte cambia las cosas-.
“Mierda”. Pensó, esas palabras habían salido solas de su boca, como si su corazón
hablara por sí solo.
-Creo que pienso lo mismo que tú-. Suspiró tranquilamente, creía que le había
descubierto.
Había imaginado miles de escenarios mientras pasaban sus días, pensaba en que las
cosas imposibles por una vez podrían ser posibles. Decirle que le quería y que le
correspondiera era una de ellas, pero se lastimaba, su corazón dolía al recordar que esas
eran estúpidas fantasías. Su ansiedad aumentaba al imaginar que pronto podría verle con
alguien más, que pronto podría estar con alguien, convirtiéndose en un simple espectador
de lo que en realidad le gustaría ser protagonista.
Deseaba con todas sus fuerzas un día de estos, despertar y no sentir nada; su
subconsciente jugaba con eso, ya que, como si de una broma se tratase, soñaba más y
más hasta que despertaba llorando rogando que parase, ya no podía más con su ilusión.
Quería mirar sus ojos sin querer admirarlos toda la vida, quería escuchar su voz sin
anhelar escuchar unas lindas palabras de su parte, quería tocar su cabello sin tener la
necesidad de acariciarlo para impregnarse de su olor, quería abrazarle sin creer que
podría ser su lugar a salvo. Quería dejar el amor por un lado.
Todas las canciones de amor le recordaban a su hermoso rostro. Al escuchar una canción
triste, pensaba en un escenario donde estarían abrazados sintiendo todo lo contrario a lo
que decía la canción. Su risa era la melodía más hermosa que había escuchado.
Mientras se encontraban sentados, como si de magia se tratase, en sus audífonos sonaba
“No puedo ser tu amigo, no puedo ser tu amor, no puedo ser la persona por la que
evitamos enamorarnos”. Una lágrima recorrió su mejilla, pero la limpió rápidamente para
que no se diese cuenta. Por más que intentaba esconderlo, sus acciones indicaban todo
lo contrario.
“Le quiero, deja de pensar esas cosas”. Se decía a sí mismo. “Solo podemos ser amigos y
lo sabes. Me odio, me odio”. Levantó la mirada y observó su cara con detenimiento.
“Espero que puedas encontrar a la persona que te admira como yo lo hago, porque eres
una obra de arte que podría quedarme mirando toda la vida. Supongo que esto no es
como las películas. Odio querer lanzarme a tus brazos y pedirte que me sostengas toda la
vida”.
-Hey, ¿Estás bien?-. Preguntó algo confundido al notar que no dejaba de mirarle.
-¿Puedo besarte?-.

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