Hacia una comprensión holística de la calidad educativa
María Isabel Delgado López 1
Claudia Patricia Mosquera Gaviria 2
Lina María Quintero Restrepo 3
Gestión de la calidad educativa
Docente: Mag. Luz Celina Calderón Gutiérrez
Universidad de San Buenaventura, en convenio con la Fundación Universitaria Católica del
Norte
Especialización en Gerencia Educativa
Medellín, Colombia
2021
1
Historiadora de la Universidad del Cauca. [Link]
2
Licenciada en Lenguas Modernas de la Universidad Santiago de Cali. Magister en Didáctica del Inglés de la
Universidad de La Sabana. [Link]
3
Licenciada en educación física y recreación de la Universidad de Caldas. Magister en Educación de la Universidad
católica de Manizales. [Link]
El presente texto, es un acercamiento al concepto de calidad educativa, mediante el
cual, se pretende desagregar algunas corrientes bibliográficas, que permiten argüir que si bien
no existe una definición exacta sobre lo que es la calidad educativa, se han realizado estudios
serios que proponen revisiones específicas, no sólo sobre la definición del concepto, sino
también del impacto que tiene en la optimización del proceso educativo, terminando con
nuestras perspectivas como educadoras en el contexto colombiano.
En ese orden de ideas, es preciso iniciar con la investigación de Hernán Darío Marín4,
quien plantea que cuando se habla de calidad de la educación, son muchas las variables que
entran en discusión, como, por ejemplo, las relacionadas con la profesionalidad de los
docentes, la pertinencia o no de los currículos, la misma Ley General de la educación, entre
otros. (Marín, Herman 2012).
Así mismo, William Avendaño5 (2016) pone en manifiesto que, en lo referente a calidad
educativa, hay una buena cantidad de hipótesis y de estudios, sin embargo, la bibliografía
general sostiene que existen factores externos e internos de calidad educativa, lo que nos
permite entrever una de las categorizaciones que se han marcado frente al concepto estudiado,
ya que, al dividir la calidad en factores, las interpretaciones y la metodología de la investigación,
empiezan a hacerse más disímiles. Lo anterior debido a que, si se trata de estudios de factores
internos de calidad, se privilegian los métodos cualitativos, pero al tratarse de factores externos
de calidad se dará mayor importancia a los métodos cuantitativos.
En esa vía, la investigación de la calidad educativa, ha llevado a identificar diferentes
factores de incidencia, que varían dependiendo del objeto de estudio y el orden metodológico,
aplicado por el investigador, al respecto Feng Yao6, sostiene que en la calidad educativa inciden
factores internos y externos, pero, además, desagrega cada uno de dichos factores en: reales,
básicos, fluidos y sólidos, donde los factores reales son los docentes y alumnos. Se entiende
como factores básicos, las cualidades de los docentes y de los alumnos, incluyen cualidades
físicas, psicológicas, ideológias, profesionales, cualidades de capacidad, de competencia, de
4
(Universidad de Medellín. Especialización en Alta Gerencia. Facultad de Ciencias Económicas y
Administrativas, 2012)
5
Profesor Investigador, Universidad Francisco de Paula Santander
6
Profesor. Departamento de Economía. Universidad de West Virginia.
conocimientos.
En cuanto a los factores fluidos se refieren a aquellos que afectan la calidad de
educación de una manera fluida, es decir, esos factores tienen más posibilidad de variarse.
Principalmente se refieren al currículo, contenido de enseñanza, métodos de enseñanza, etc.
Finalmente, los factores sólidos se refieren principalmente a las instalaciones (hardware) de
enseñanza, que ofrecen una base material para la realización de enseñanza-aprendizaje fuera
de la actividad de educación (Yao, Feng 2016).
Los factores de calidad también varían según el país que se estudie, en el panorama
internacional se han realizado estudios sobre población migrante, autores como Mauro
Mediavilla7, para el caso español, hace hincapié en el grado de influencia de los diferentes
factores individuales y del entorno, familiar y social, en la capacidad de los individuos para
alcanzar o no ciertos objetivos educativos, teniendo en cuenta los efectos posteriores de
aquellos en relación con su inserción en el mercado de trabajo, su nivel salarial y su
productividad. (Mediavilla, 2019).
Ya en el panorama nacional, existen diferentes estudios sobre la calidad educativa
además de iniciativas desde el Ministerio de Educación Nacional, para la presente investigación,
uno de los más representativos es el de William Avendaño, quien se centra en las instituciones
educativas de Cúcuta, por medio de un estudio cualitativo de tipo descriptivo no experimental
transeccional, en el que participaron docentes y directivos docentes de 29 instituciones
educativas públicas.
Los hallazgos demuestran que las instituciones educativas evaluadas se han focalizado
en aspectos administrativos y técnicos y en la formulación de documentos e informes, pero han
dejado a un lado temas importantes, como la praxis y reflexión pedagógica, la escritura y la
lectura, la formación ciudadana, el currículo, el proceso de enseñanza-aprendizaje y las
prácticas innovadoras y científicas, por lo que invita a replantear la visión de calidad en la
educación para que se supere la visión que reduce la escuela a informes y documentos,
trasladándose a la práctica pedagógica y lo que ello implica. (Avendaño 2016).
7
Economista Público. Máster universitario en política económica y economía pública
Dicha mirada crítica, es compartida por García Hoz para quien la calidad educativa es:
“el modo de ser de la educación que reúne las características de integridad, coherencia y
eficacia. En otras palabras, una educación tiene calidad en la medida en que es completa,
coherente y eficaz” (1981:10).
La integridad se refiere al hecho de que se tomen en cuenta todos los factores que
intervienen en el proceso educativo; de otro modo, la educación sería defectuosa. La
coherencia es necesaria para que esos factores se integren de manera ordenada y trabajen sin
ser un obstáculo para el proceso educativo. Estas dos características de la calidad educativa
condicionan a la eficacia, la cual puede ser definida como la relación entre los objetivos
establecidos, los recursos y los resultados obtenidos, por lo tanto, la eficacia es observable y
medible a partir de los resultados alcanzados. En este sentido, la eficacia permite transitar de
una educación que atiende la cantidad a una que lo hace con calidad (García, 1981)
En esa misma perspectiva, Inés Aguerrondo, manifiesta que lo que ocurre es que se ha
trabajado con una definición demasiado simplificada y muy parcial de una idea muy abarcante
ya que, recortando sus posibilidades, se la define restrictivamente, se la transforma en una
medición, para lo cual se la inscribe en un marco puntual, casi positivista, muchas veces hasta
conductista, leyendo sólo conductas específicas, que se materializan en los resultados de
exámenes de Estado, desconociendo que la calidad educativa involucra diversos factores.
Lo más importante del trabajo de la citada autora es que especifica las dimensiones y
ejes que definen la calidad, ya no desde factores internos o externos, sino desde los principios
vertebradores y estructurantes, donde los principios vertebradores a su vez están divididos en
dos grandes dimensiones: político ideológicas y técnicas o pedagogía.
En un estudio plausible, la autora pone en evidencia como la ideología se condensa con
lo político, lo cultural y lo económico, que a su vez está intrínseco en estructuras sociales, con
ello, permite comprender que la importancia del concepto de calidad educativa, radica en la
posibilidad de generar cambios estructurales en beneficio de las comunidades.
Así mismo, se puede afirmar que la principal tarea de la escuela es la socialización del
ser humano, ahí se despliega un micro mundo donde encontramos un sinnúmero de
circunstancias, características, particularidades, maneras de percibir, reaccionar y aportar que
sin duda alguna permiten relacionar la humanidad misma y especialmente favorecen el
desarrollo de competencias sociales que son necesarias para la vida.
La educación es abordada como un derecho fundamental teniendo como base esta
función, ahora bien, la educación tiene como finalidad cultivar la humanidad (UNESCO, 2007)
esto sucede porque en el espacio escolar se hace posible la ciudadanía en la interacción con las
demás personas y se desarrollan cualidades humanas representadas en valores socio –
ambientales, acaparando en este término la corresponsabilidad frente al uso de los recursos
naturales desde la óptica de sostenibilidad y calidad de vida.
La mirada de educación como elemento básico de ciudadanía y supervivencia, la
cataloga como de carácter obligatorio, así pues, la exigencia para los gobiernos mundiales en la
inclusión de políticas educativas donde abarque la atención de su población hasta niveles
primordiales de formación, nombrando aquí los niños y adolescentes, que representan en esta
la figura la base del ascenso.
En este sentido se vale aclarar la responsabilidad de padres y acudientes de la población
escolar en cuanto al aprovechamiento del recurso educativo, incluyendo en este sentido el
monitoreo de los procesos escolares desde la oportunidad que se presente, puntualizando aquí,
el derecho básico para una educación de calidad desde la equidad, relevancia y pertinencia,
esta última, abogando frente a las particularidades socio – culturales de los entonos donde se
lleva a cabo el ejercicio pedagógico, reclamando en este sentido la forma multidiversa que
caracteriza la humanidad.
La educación de calidad desde la equidad exige acceso, recursos y calidad de procesos
educativos y resultados de aprendizaje, que garanticen continuidad, trato diferenciado y que
cuente con currículos amplios y flexibles, con recursos educativos tanto didácticos como
académicos que finalmente conlleven a los estudiantes aprender a conocer, a hacer, a ser y a
vivir juntos (UNESCO, 2007).
La relevancia y la pertinencia en los procesos de calidad en educación se convierten en
la base del respeto y la socialización, puesto que desde esta óptica se establecen las líneas del
equilibrio para abordar lo local y lo global, pues se debe mantener el foco en el avance mundial
y las posibilidades de desarrollo a la par que se respetan, aprovechan y cultivan los procesos
culturales, medioambientales y pluridiversos de humanidad. La escuela es un escenario de vida,
formación y humanidad.
REFERENCIAS
Aguerrondo, Inés. La calidad de la educación. Recuperado de:
[Link]
Avendaño, William R. Estudio de los factores de calidad educativa en diferentes instituciones
educativas de Cúcuta. Investigación & Desarrollo, Vol 24, No 2. 2016. Recuperado de:
[Link]
73
Feng Yao. Factores que inciden en la calidad de la educación. Universidad del Norte de
Barranquilla, Colombia. ITINERARIO EDUCATIVO. ISSN 0121-2753. AÑO XXX, N.° 67.
ENERO - JUNIO DE 2016. P. 217 - 225
Marín, Hernán Darío. Tesis para acceder al título de especialista. “Infraestructura física,
relacionada con la calidad en la educación en las instituciones oficiales de la comuna 1
del municipio de Bello”. 2012 Recuperado de:
[Link]
20relacionada%20con%20la%20calidad%20en%20la%20educación%20en%20las%20instituciones%20ofici
ales%20de%20la%20comuna%201%20del%20municipio%20de%[Link]?sequen
MEDIAVILLA, Mauro. Determinantes internos y externos en el proceso de aprendizaje. Una
aproximación al caso español a partir de la ECV-05. Revista Iberoamericana de
Educación / Revista Ibero-americana de Educación. 50/6 – 25 de octubre de 2009
Orden Hoz, A. de la. (1981). Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación. En Escuela
Asturiana de Estudios Hispánicos (Ed.), La calidad de la educación: Exigencias científicas
y condicionamientos individuales y sociales: [ponencias de un seminario] (pp. 111-132)
CSIC, Instituto de Pedagogía "San José de Calasanz".
UNESCO (2007). Educación de Calidad para todos: un asunto de derechos humanos.