TEMA 6: EL REFORMISMO BORBÓNICO EN EL SIGLO XVIII
El siglo XVIII un cambio dinástico comienza en España con la llegada de los Borbones al
poder que, además de provocar el conflicto internacional de la Guerra de Sucesión tendrá
importantes consecuencias en la organización del Estado.
Tanto Felipe V como Carlos III impulsaron reformas en varios campos siguiendo el modelo
francés como forma de fortalecer el Estado y la propia monarquía, además de estimular el
crecimiento económico.
La llegada de la nueva dinastía borbónica de Felipe V propició importantes cambios en la
estructura del Estado. Estos cambios fueron inspirados en gran medida en el estado
absolutista francés. En 1746, al fallecer su padre, Fernando VI ocupó el trono español. Su
reinado se caracterizó con proseguir los esfuerzos de reconstrucción interna iniciados en el
reinado anterior.
Los primeros Borbones adoptaron diversas medidas centralizadoras con el objetivo de
hacer un estado más eficaz.
1. Decretos de Nueva Planta (Aragón, Valencia, Mallorca y Cataluña). Supusieron la
abolición de los fueros e instituciones propias de los reinos de la Corona de Aragón.
La medida fue tomada en represalia por el apoyo prestado por estos reinos al
archiduque Carlos en la Guerra de Sucesión. Pasaron a ser gobernados por las
leyes castellanas.
2. Nuevo modelo de administración territorial. Basado en la división del territorio en
provincias; la sustitución de los Virreyes por los Capitanes Generales; y se creó la
figura de los Intendentes.
Los Borbones también reformaron la administración central consolidando el
establecimiento de una plena monarquía absoluta. Se suprimieron todos los Consejos,
exceptuando el Consejo de Castilla.
3. Reformas del sistema de Haciendo. Se produjo el saneamiento de la Haciendo
Real y se obligó a contribuir a los territorios de la Corona de Aragón. Para ello se
estableció para cada reino una cantidad equivalente a la que se pagaba en Castilla y
cada territorio tenía libertad para elegir el sistema de recaudación que quisiera con
tal de reunir la cantidad asignada.
4. Reformismo de Carlos III (1759-1788). En 1759, Carlos accede al trono español.
Este había reinado ya durante un cuarto de siglo en Nápoles, donde adquirió una
experiencia de gobierno que le permitió tener muy claros sus objetivos, en el sentido
de incrementar el peso de una Monarquía reformista e ilustrada.. Ascendió a
políticos de la baja nobleza como Campomanes y Floridablanca. Los nuevos
ministros querían poner en marcha un programa de reformas que modernizase el
país.
El aspecto más característico del reinado fue el intento de solucionar algunas
cuestiones económicas y sociales que apenas habían sido afrontadas en reinados
anteriores.
4.1. Agricultura. Fue la base de la economía española y apenas hubo
modernización. Gran parte de las tierras cultivables estaba en manos de la nobleza t de la
Iglesia y se les denomina “manos muertas”, porque no se podían vender ni repartir y
además los grandes propietarios mantenían ciertos derechos señoriales sobre las tierras de
los campesinos. Los ilustrados se plantearon la necesidad de una reforma agraria.
Para conseguir estos objetivos se propusieron varias medidas: la modificación de la
estructura de la propiedad, el libre comercio de cereales, la limitación de los intereses
ganaderos en la Mesta y la colonización de tierras despobladas.
4.2. Industria y comercio. El sistema más común era el tradicional taller artesano y
la industria más extendida era la textil. El Estado creó numerosas manufacturas reales y de
tipo utilitario.
Decidida a impulsar el desarrollo del país, la Corona rompió el monopolio de los
gremios que impedían la libertad de trabajo y paralizaban la industria. En 1783, se
declararon “honrosos todos los oficios”.
El comercio exterior se incrementó, y en 1778 un decreto amplió el libre comercio
colonial a numerosos puertos españoles.
Estas medidas estaban destinadas a convertir las colonias americanas en una
importante fuente de ingresos como proveedoras de materias primas y consumidoras de
productos manufacturados procedentes de la Península.
En 1765 y 1778, se autorizó el comercio directo de los puertos peninsulares con los
americanos, como resultado el comercio interoceánico aumentó considerablemente y
estimuló la industria.
Hubo una profunda mejora de las comunicaciones terrestres con el fin de crear un
mercado nacional. Carlos III y su ministro Esquilache, impulsaron un plan de red radial de
carreteras, pero el proyecto no salió adelante.
Se crearon las Sociedades Económicas de Amigos del País, que se extenderían por
muchas provincias para estudiar y determinar la situación de cada una de ellas.
5. Otros campos de actuación. La política regalista. Sus medidas principales fueron:
el establecimiento de un mayor control sobre la Inquisición y, sobre todo, la
expulsión de la Compañía de Jesús.
Política educativa: los ilustrados españoles comprendieron que la mejora de la
enseñanza era una paso previo a cualquier reforma política.
El impulso modernizador de los primeros Borbones es evidente, y continuaron durante los
reinados de Fernando VI y Carlos III. Fue fundamental la existencia de una minoría ilustrada
representada por personajes como Floridablanca, Jovellanos, Olavide o Campomanes, que
se comprometieron a fondo con las reformas impulsadas desde la monarquía.
Sin embargo, cuando muere Carlos III en 1788, sus reformas llevaban tiempo estancadas.