Pragmática
Se entiende por Pragmática la disciplina cuyo objeto de estudio es el uso
del lenguaje en función de la relación que se establece entre enunciado-
contexto-interlocutores. Dicho de otro modo, la pragmática se interesa
por analizar cómo los hablantes producen e interpretan enunciados en
contexto; de ahí que tome en consideración los factores extralingüísticos
que determinan el uso del lenguaje, a los que no puede hacer referencia
un estudio puramente gramatical, tales como los interlocutores,
la intención comunicativa, el contexto o el conocimiento del mundo.
De este modo, la pragmática analiza por qué el destinatario de un
enunciado como [ya le llamaremos] emitido por una empresa de
selección de personal, puede interpretar tanto que será seleccionado
como lo contrario, según sea el conocimiento del mundo de dicho
destinatario así como, por ejemplo, la entonación y la información no
verbal transmitida por el emisor. En este sentido, se dice que los
interlocutores poseen información pragmática, entendiendo como tal el
conjunto de conocimientos, creencias, supuestos, opiniones, etc. de un
individuo en una interacción oral concreta.
Si bien está generalmente admitido que entre los precedentes más
remotos de la pragmática se encuentran los antiguos retóricos, la
acuñación del término se debe a C. Morris, en los años 30 del siglo XX.
Con él, designó la ciencia de los signos en relación con sus intérpretes.
Este autor clasifica la pragmática como una disciplina lingüística, junto
con la semántica y la sintaxis. Sin embargo, actualmente la pragmática
ha dejado de plantearse como un módulo más del análisis lingüístico
para convertirse en una perspectiva diferente de acercarse a los
fenómenos lingüísticos de cualquier nivel siempre que se tengan en
cuenta los factores contextuales.
Una de las líneas de investigación pragmática más importante dentro del
pensamiento contemporáneo es la iniciada por J. L. Austin. Este filósofo
del lenguaje desarrolla la teoría de los actos de habla, en la que se
recoge esta concepción de la lengua como una forma de actuar
intencionada que es interpretada por el destinatario, según el contexto.
Asimismo, cabe destacar también la propuesta, en los años 70, del
filósofo H. P. Grice, cuya teoría del principio de cooperación es una
explicación de los principios que regulan la recuperación de los
significados implícitos.
Los estudios de pragmática suponen también una determinada
concepción de la lengua y la comunicación, opuesta a la propugnada por
el estructuralismo. En la didáctica de las lenguas, dicha concepción ha
servido de base para las propuestas de enseñanza comunicativa.
Los programas nociofuncionales elaborados en esta metodología se
construyen sobre las nociones y las funciones, conceptos que se inspiran
en una concepción pragmática de la lengua.
Otros términos relacionados
¿Qué es la pragmática?
La pragmática. Origen histórico y desarrollo
En esta entrada hablaremos brevemente de qué es la pragmática,
así como de su origen histórico y su desarrollo.
Origen de la palabra
La palabra pragmática tiene su origen en el término
griego πραξις, que puede significar ‘acción’, ‘manera de tratar o de
abordar’, ‘consecuencia de una acción’…
El primero que utilizó la palabra Pragmática como disciplina
fue Charles Morris en 1938. A la hora de distinguir las partes de
la Semiótica, Morris distingue entre Sintaxis, Semántica y
Pragmática. Para él, la Pragmática es la parte de la
semiótica que trata de la relación entre los signos y sus
usuarios.
En 1968, Yehoshua Bar-Hillel extendía la Pragmática al locutor y
al oyente, al contexto lingüístico y extralingüístico, al
conocimiento implícito que existe de las cosas y la rapidez con el
que accedemos a este, así como a la buena voluntad de los
participantes del acto comunicativo.
En 1979, Francis Jacques concluía que «la Pragmática aborda el
lenguaje como fenómeno discursivo, comunicativo y social».
¿Qué es la Pragmática?
De forma muy abreviada, podríamos definir la Pragmática como el
estudio del uso del lenguaje.
De manera un poco más extensa, podemos decir que la Pragmática
es una disciplina que se encuentra en el cruce de caminos entre:
Factores de naturaleza social y cultural que afectan a nuestra
comunicación. Cada lengua sigue unos usos, unos patrones y unas
convenciones que condicionan algunos aspectos en la manera de
comunicarnos.
Factores de naturaleza cognitiva. Nuestra mente tiene una manera
de procesar y gestionar la información, que influye también en
nuestra manera de producir enunciados e interpretarlos.
Factores lingüísticos.
Los conceptos que estudia la Pragmática
La Pragmática estudia conceptos que habían sido ignorados o
apartados del estudio en la Lingüística y la Filosofía del Lenguaje
como acto, contexto o desambiguación.
La Pragmática es importante porque estudia el fenómeno de la
comunicación y a los actores que llevan a cabo el acto
comunicativo.
Aspectos del lenguaje que atañen a la Pragmática
La Pragmática estudia el lenguaje humano, que, a diferencia del
lenguaje animal, es un sistema simbólico y creativo,
con signos arbitrarios.
Además, el lenguaje posee una utilidad social, puesto que permite
obtener aquello que se necesita y se desea pero, más allá de esa
utilidad común al resto de lenguajes animales, el lenguaje es un
instrumento de representación y de transmisión del
conocimiento y la información. Por medio del
lenguaje, podemos evocar un contenido abstracto por
medio de palabras.
Los procesos lingüísticos
En el lenguaje intervienen procesos basados en el código y basados
en los procesos inferenciales.
a) Los procesos basados en el código
De forma muy breve, podemos decir que los procesos basados en
el código suponen una codificación del mensaje por parte del
emisor y una descodificación por parte del receptor. Obviamente,
es necesaria la existencia de un código común entre los
interlocutores para que la comunicación tenga éxito. La
Lingüística, a través de la fonética y la fonología, la morfología y la
sintaxis y la semántica y el estudio del léxico ha estudiado este
proceso basado en los aspectos formales del lenguaje.
b) Los procesos basados en la inferencia
Sin embargo, parece obvio que el código no explica muchos de los
aspectos que tratan de la interpretación. Por eso es necesario tener
muy en cuenta los procesos inferenciales. Los procesos
inferenciales tienen en cuenta la reflexión y la facultad
deductiva de los interlocutores. Estos procesos se basan en
elementos previos ajenos a los aspectos lingüísticos y escapan en
muchas ocasiones a las asociaciones convencionales. Si decimos,
por ejemplo «¿Sabes qué hora es?» podemos referirnos, sin más, a
una pregunta, pero también podemos establecer una advertencia o
incluso un reproche.
Estos conocimientos previos pueden basarse, por un lado, en la
percepción inmediata del entorno, la situación de
enunciación o del contexto. Imaginemos dos personas que
están en el campo hablando sobre la sequía y, de pronto, se
encuentran con un avión de combate pasando por encima de sus
cabezas:
¿Pero has visto qué bicho ha pasado?
Por otro lado, también puede tratarse de un conocimiento
profundo o conocimiento enciclopédico que comparte con
sus interlocutores. Obviamente, nos comunicamos mejor y más
eficazmente con personas que pertenecen a nuestro ámbito social
y cultural. Imaginemos a un joven de 15 años que ve pasar un
Ferrari y dice a una amiga suya:
Pues no estaría mal tener un cochecito barato como este
En suma, un proceso inferencial es un conjunto de
razonamientos deductivos que, partiendo del enunciado
emitido y de los conocimientos previos compartidos
entre los interlocutores, permiten la interpretación
correcta de dicho enunciado.
La Pragmática se encarga del estudio de esos procesos
inferenciales, que se superponen al uso del código, para dotar a los
enunciados de una interpretación completa y correcta.