Universidad tecnológica de Santiago
(utesa)
Asignatura:
CIENCIA DE LOS MATERIALES
Nombres y apellidos:
Romer Rodríguez
Matricula:
3-19-6317
Profesor/a:
Juan Reagan lora
Fecha:
3/07/2020
Comportamiento Elástico de los Materiales.
En todo punto de un sólido de un determinado material existe una relación
entre las tensiones y las deformaciones en dicho punto al someter al sólido
a un sistema cualquiera de cargas. Si el sólido recupera su forma inicial al
cesar la aplicación de las cargas, se dice que el material tiene un
comportamiento elástico. Si además, la relación entre tensiones y
deformaciones es lineal, se dice que el material tiene un comportamiento
elástico y lineal.
Las tres hipótesis anteriores son necesarias y suficientes para considerar el
sólido deformable como elástico y lineal. Además de las tres hipótesis
anteriores, en el estudio de la Elasticidad Lineal y de la Resistencia de
Materiales, se suponen estas otras hipótesis:
-
Principio de Saint-Venant
-
El material es homogéneo
-
El material es isótropo
-
El problema es estático
-
El problema es isotermo
Propiedad en virtud de la cual un cuerpo se deforma de manera
proporcional a la carga aplicada y recupera su forma original una vez ha
cesado la acción de la carga.
Un cuerpo se denomina perfectamente elástico si no experimenta
deformaciones permanentes, es decir, siempre recupera su figura inicial;
por el contrario, un cuerpo se dice que es perfectamente plástico si sufre
deformaciones permanentes, de modo que mantiene a lo largo del tiempo
la nueva configuración adquirida.
En la técnica se aprovechan tanto los materiales elásticos como los
plásticos. Por ejemplo, las chapas de la carrocería han de mantener la
forma deseada después de la estampación, por lo que deberán ser
plásticas. En cambio, los muelles de las suspensiones deben volver a su
posición inicial, por lo que tienen que ser perfectamente elásticos.
En realidad, la elasticidad y la plasticidad coexisten, ya que todos los
materiales se caracterizan por un comportamiento elástico, hasta cierto
punto, denominado límite elástico (esfuerzo máximo, generalmente
expresado en kg/mm2, al que puede someterse un material sin que se
produzcan deformaciones permanentes), y luego se comportan de forma
plástica durante un intervalo determinado hasta la rotura.
Antes de volverse plástico, el comportamiento de un material se determina
por la ley de Hooke, que expresa la proporcionalidad directa entre los
esfuerzos y las deformaciones (alargamientos) de una varilla de muestra
(probeta) sometida a tracción.
Para un mismo límite elástico, 2 materiales sometidos al mismo esfuerzo
pueden alargarse de forma distinta. La relación entre el esfuerzo y la
deformación se denomina módulo de elasticidad. Para el acero vale 21.000
kg/mm2; para las aleaciones de aluminio 7.000 kg/mm2, y para las de
magnesio 4.000 kg/mm2. Esto significa que un acero que está sometido a
un esfuerzo de tracción de 21 kg/mm2 se alarga (pero luego vuelve a cero)
1 mm por cada metro de longitud.
La elasticidad es estudiada por la teoría de elasticidad, que a su vez es parte
de la mecánica de sólidos deformables. La teoría de la elasticidad (TE) como
la mecánica de sólidos (MS) deformables describe cómo un sólido (o fluido
totalmente confinado) se mueve y deforma como respuesta a fuerzas
exteriores.
La diferencia entre la TE y la MS es que la primera solo trata sólidos en que
las deformaciones son termodinámicamente reversibles y en los que el
estado tensiones en un punto en un instante dado dependen solo de las
deformaciones en el mismo punto y no de las deformaciones anteriores (ni
el valor de otras magnitudes en un instante anterior).
Módulo de Young.
El módulo de Young o módulo de elasticidad longitudinal
El módulo de Young es un parámetro que caracteriza el comportamiento
de un material elástico, según la dirección en la que se aplica una fuerza.
Es uno de los métodos más extendidos para conocer la elasticidad de un
material.
Para un material elástico lineal e isótropo, el módulo de Young tiene el
mismo valor para una tracción que para una compresión, siendo una
constante independiente del esfuerzo siempre que no exceda de un valor
máximo denominado límite elástico, y es siempre mayor que cero: si se
tracciona una barra, aumenta de longitud.
Tanto el módulo de Young como el límite elástico son distintos para los
diversos materiales. El módulo de elasticidad es una constante elástica que,
al igual que el límite elástico, puede encontrarse empíricamente mediante
ensayo de tracción del material. Además de este módulo de elasticidad
longitudinal, puede definirse el módulo de elasticidad transversal de un
material (Modulo de cizalla).
Para entender el funcionamiento de los ensayos de tracción y aprovechar
al máximo las posibilidades de la máquina universal, debemos conocer
todos y cada uno de los métodos a utilizar para obtener nuestros objetivos
de una forma óptima. En este caso, el módulo de Young hace referencia al
científico Thomas Young, quien estudió este concepto durante el siglo XIX.
Sin embargo, el método fue desarrollado hasta 1727 por Leonhard Euler y
no se puso en práctica su forma actual hasta 1782 cuando Giordani Riccati
realizó los primeros experimentos.
El modulo de Young, también llamado de elasticidad longitudinal, es un
parámetro que consigue revelar el comportamiento de un material elástico
en función de la tipología de fuerza que se le aplique y el consiguiente
aumento o disminución de la longitud de ese material. Por lo tanto, lo que
busca es obtener la relación que se da entre la tensión que se le aplica al
objeto en su eje longitudinal y la deformación medida en ese mismo eje.
Así, mide su comportamiento elástico y pronostica también el estiramiento
de un material determinado.
El módulo de Young es aplicable para diversas funciones, como puede ser
en una obra cuando una roca es el soporte para otras estructuras (los
cimientos), para comparar el resultado entre distintos materiales o para
medir la rigidez de un material sólido.
En definitiva, el módulo de Young es vital a la hora de determinar la
resistencia de un material u objeto a la tracción. Si quieres saber más sobre
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Representando el esfuerzo en función de la deformación unitaria para un
metal obtenemos una curva característica semejante a la que se muestra
en la figura.
Durante la primera parte de la curva, el esfuerzo es proporcional a la
deformación unitaria, estamos en la región elástica. Cuando se disminuye
el esfuerzo, el material vuelve a su longitud inicial. La línea recta termina
en un punto denominado límite elástico.
Si se sigue aumentando el esfuerzo la deformación unitaria aumenta
rápidamente, pero al reducir el esfuerzo, el material no recobra su longitud
inicial. La longitud que corresponde a un esfuerzo nulo es ahora mayor que
la inicial L0, y se dice que el material ha adquirido una deformación
permanente.
El material se deforma hasta un máximo, denominado punto de ruptura.
Entre el límite de la deformación elástica y el punto de ruptura tiene lugar
la deformación plástica.
Si entre el límite de la región elástica y el punto de ruptura tiene lugar una
gran deformación plástica el material se denomina dúctil. Sin embargo, si
la ruptura ocurre poco después del límite elástico el material se denomina
frágil.
La falta de coincidencia de las curvas de incremento y disminución del
esfuerzo se denomina histéresis elástica. Un comportamiento análogo se
encuentra en las sustancias magnéticas.
Comportamiento Plástico de los Materiales.
En los materiales elásticos, en particular en muchos metales dúctiles, un
esfuerzo uniaxial de tracción pequeño lleva aparejado un comportamiento
elástico. Eso significa que pequeños incrementos en la tensión de tracción
comporta pequeños incrementos en la deformación, si la carga se vuelve
cero de nuevo el cuerpo recupera exactamente su forma original, es decir,
se tiene una deformación completamente reversible.
Sin embargo, se ha comprobado experimentalmente que existe un límite,
llamado límite elástico, tal que si cierta función homogénea de las
tensiones supera dicho límite entonces al desaparecer la carga quedan
deformaciones remanentes y el cuerpo no vuelve exactamente a su forma.
Es decir, aparecen deformaciones no reversibles.
Este tipo de comportamiento elasto-plástico descrito más arriba es el que
se encuentra en la mayoría de metales conocidos, y también en muchos
otros materiales. El comportamiento perfectamente plástico es algo menos
frecuente, e implica la aparición de deformaciones irreversibles por
pequeña que sea la tensión, la arcilla de modelar y la plastilina se
aproximan mucho a un comportamiento perfectamente plástico.
Otros materiales además presentan plasticidad con endurecimiento y
necesitan esfuerzos progresivamente más grandes para aumentar su
deformación plástica total., dicho comportamiento se conoce con el
nombre de visco-plasticidad.
La plasticidad de los materiales está relacionada con cambios irreversibles
en esos materiales. A diferencia del comportamiento elástico que es
termodinámicamente reversible, un cuerpo que se deforma plásticamente
experimenta cambios de entropía, como desplazamientos de las
dislocaciones. En el comportamiento plástico parte de la energía mecánica
se disipa internamente, en lugar de transformarse en energía potencial
elástica.
Microscópicamente, en la escala de la red cristalina de los metales, la
plasticidad es una consecuencia de la existencia de ciertas imperfecciones
en la red llamadas dislocaciones. En 1934, Egon Orowan, Michael Polanyi
y Geoffrey Ingram Taylor, más o menos simultáneamente llegaron a la
conclusión de que la deformación plástica de materiales dúctiles podía ser
explicada en términos de la teoría de dislocaciones.
La base de la moderna teoría de la plasticidad fue asentada en el siglo XIX
con los trabajos de Tresca, Saint-Venant, Lévy y Bauschinger. A principios
del siglo XX se hicieron algunos avances en la comprensión del fenómeno
por parte de Prandtl, Von Mises y A. Reuss.
En esta primera fase se introdujo el concepto de deformación irreversible,
criterios de fallo, endurecimiento y plasticidad perfecta, además de la
forma incremental de las ecuaciones constitutivas de la deformación
plástica.
Justo después de la Segunda Guerra Mundial aparecieron los trabajos de
Prager, Drucker y Hill se logró una mayor claridad de la formulación y se
estableció la convexidad de las superficies de fluencia. Poco después, a
partir de 1960, se produjeron ciertos avances matemáticos en la teoría de
ecuaciones en derivadas parciales y las desigualdades variacionales que
resultarían ser particularmente provechosos para la teoría de la
plasticidad.
Esos avances probaron que el marco natural para resolver los problemas
de valor inicial en sólidos elastoplásticos eran las desigualdades
variacionales. La confluencia de ciertos avances en el terreno de la
mecánica de sólidos y las matemáticas dieron lugar a nuevos desarrollos
teóricos, de los cuales son un ejemplo los artículos de Moreau, las
monografías de Duvaut y J.L. Lions y Temam.
En general un modelo de plasticidad requiere definir varios elementos:
En primer lugar, en el espacio de tensiones principales se requiere definir la
llamada región de tensiones admisibles, que será un conjunto cerrado (y
posiblemente compacto) de dicho espacio de tensiones. La frontera de
dicho conjunto usualmente se denomina superficie de fluencia.
Para puntos del sólido cuyas tensiones principales estén contenidas en el
interior de la región de tensiones admisibles el comportamiento es elástico.
Sin embargo, para puntos de la superficie de fluencia es necesario definir
una "regla de flujo" que explicita cómo aumentarán la deformación
plástica en función de la tasa de aumento de la tensión y otros parámetros
internos si se aumenta la solicitación sobre un material que ha alcanzado
su límite de fluencia.