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28 Sompra, Yo y EspiiTu
+ Las estrechas relaciones existentes entre las experiencias
aranormales y las experiencias transpersonales.
* Unenfoque pluralista que reconozca y valore perspectivas
diferentes sobre lo transpersonal.
* Una visién pragmdtica de lo transpersonal que reconozea
Ja importancia fundamental de la funcién y del potencial
transformador de las experiencias y eventos transperso-
nales.
La necesidad de desarrollar narrativas, mitos y modelos
tedricos capaces de orientar a las personas hacia la trans-
formacién,
El papel central que desempefia la moral en la espirituali-
dad humana,
La necesidad de contar con un enfoque més holistico a la
espiritualidad que no s6lo tenga en cuentaa la sombra, sino
también nuestras relaciones con los dems y con el mundo
en general.
La importancia de lo inmanente y de lo mundano.
La necesidad de que la psicologfa transpersonal asuma un
enfoque investigador y cientffico que no soslaye, por ello,
una agenda normativa.
DANIeLS, }4 ( 2008)
SOMBRE, Yo 7 esPiRNY
ENS4%2 DE Pilg Tawihedcoort
Parecteua aos
1. APROXIMACION
ALA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
LO TRANSPERSONAL, LA ESPIRITUALIDAD
Y LARELIGION
El término “transpersonal” significa literalmente “més all” 0
‘a través” de lo personal y se refiere a las experiencias, proce-
sos y eventos que trascienden nuestra limitada sensacién habi-
tual de identidad y nos permiten experimentar una realidad ma-
icativa. Para muchas personas, la experiencia
igiosa oespiritual es una de las facetas esenciales de la agen-
transpersonal, aunque también puede tener que ver con la
lexpansién de la preocupacién (0 de la identificacién) con otras
Jpersonas, con la humanidad, con la vida, con el planeta y has-
les de “religioso” o “espiritual” y tiene la ventaja, seftalada por
Walsh y Vaughan (ibid.), de ser metafisicamente neutra (porque
no necesariamente implica la creencia en la realidad ontol6gi-
adel Espiritu), aunque también tiene el inconveniente de que,
en el momento actual, resulta bastante desconocido fuera de
ciertos circulos intelectuales relativamente limitados. Y eso,
ena practica, nos obliga, en cierto modo, a traducirlo, una tra-
duccién que, segin mi propia experiencia, puede llevarse a cabo
de dos formas diferentes:30 Sopra, Yo ¥ Espiritu
a) La forma larga, que consiste en dar muchos ejemplos de ex-
periencias, procesos y eventos transpersonales como, por
ejemplo, los estados misticos de unidad, las experiencias
numinosas, el éxtasis, los estados de absorcién, las experien-
cias cercanas a la muerte, los recuerdos de vidas anteriores,
los “grandes suefios” las experiencias de conexi6n, empa-
ta y fusién profunda con los demas y las experiencias de
amor, compasi6n, guia intemo, canalizacién e iluminacion
creativa,en cuyo caso, nuestro interlocutor (hastiado o lo su-
ficientemente esclarecido} acaba diciendo «Muy bien, muy
bien... ya entiendo de qué estés hablando».
b) La forma corta,en la que lo transpersonal se refiere, de ma-
nera mds 0 menos aproximada, ala dimensién espiritual de
la vida o a la espiritualidad humana, con “e” maydscula.
Son muchas, de hecho, las personas que parecen quedarse
satisfechas con esta acepcién, probablemente porque les
permite relacionarla directamente con su propia visién y
experiencia de la espiritualidad. Utilizar, pues, el término
“espiritual” como sinénimo de “transpersonal” es, en mu-
cchos sentidos y por las razones anteriormente expuestas,
tuna simplificaci6n excesiva aunque, en la préctica, puede
resultar itil y hasta conveniente. Pero creo que, cuando asu-
mimos esta estrategia, debemos diferenciar claramente la
espiritualidad de la religion (cf. Fontana, 2003). Y es que,
aunque la espiritualidad humana suela expresarse en el im-
pulso religioso que, en s{ mismo, puede acabar codificado
enuna u otra de las formas organizadas de religin, son mu-
chas las personas (entre las que me cuento) que, pese a con-
siderarse espirituales y haber tenido experiencias espiri-
tuales, no se sienten especialmente religiosas ni se atienen a
ninguna forma de religin. De hecho, hay quienes legan
incluso a sugerir la existencia de una abierta oposicién en-
tte la religion organizada y la auténtica espiritualidad, como
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 31
do una religion se
Grof (2000, p. 211) al afirmar que «cuando un
organiza, pierde la conexi6n con su fuente espirtual yse con-
vierte en una institucién secular que no se dedica tanto a sa-
tisfacer las necesidades de trascendencia del ser humano
como a explotarlas».
Si existe un tema central comin al concepto de Jo transperso-
nal, éste tiene que ver con una transformacién profunda ape
nos ayuda a pasar de nuestra existencia habitual centrada en el
egoaotro estado més satisfactorio y valioso (cf. Caplan, Harte-
lius y Rardin, 2003; Ferrer, 2002 y Lancaster, 2004). Y es que,
dicho en otras palabras, lo transpersonal también posee una
agenda normativa, soteriol6gica o salvifica. Con ello no quiero
decir que esa transformacién sea siempre placentera o bien ve-
nida —porque el hecho de que nuestra estructura egoica estable
se vea amenazada por el cambio puede convertir, en ocasio-
nes, a la experiencia transpersonal en algo aterrador y doloroso
(como ilustran, por ejemplo, los casos de crisis espiritual, las
experiencias infernales cercanas a la muerte 0 los estados de
posesiGn). Sea como fuere, sin embargo, lo cierto es que el con-
cepto de transformaci6n siempre implica, al menos, la prome-
sade un cambio para mejor.
LA PSICOLOG{A TRANSPERSONAL
Lapsicologta transpersonal implica la exploracién psicol6gica
de las experiencias, procesos y eventos transpersonales. Pero,
puesto que lo transpersonal va mucho més allé del fenémeno
religioso, deberiamos diferenciarclaramentelapsicologia rans-
personal de la psicologia de la religidn (ver Fontana. 2003;
Spilka, Hood, Hunsberger y Gorsuch, 2003 y Wulff, 1997)-Bicn
podrfamos incluir, en este sentido, a la psicologia de la reli:32 Sompra, Yo y Espikiru
eee Or SEDRIL EER nO
gion dentro del ambito mayor de la psicologia transpersonal
aunque, en la prictica y por razones histéricas y culturales muy
diversas, se trate de disciplinas netamente diferentes. Una de
esas razones es que la psicologfa transpersonal es una diseiplina
mds normativa que la psicologia de lareligién o, dicho en otras
Palabras, que la psicologia transpersonal se ocupa y alienta la
nevesidad de transformacién de un modo mucho més directo
Yactivo que el enfoque mas descriptivo y limitado que suele
asumir la psicologfa de la religién.
Uno de los riesgos de cualquier enfoque normativo al cono-
cimiento es la facilidad con la que acaba convirtiéndose en una
‘deologia que alienta un sistema de creencias del que existe
Poca o ninguna evidencia. En el caso de que siguiera este ca,
Iino, habria motivos més que justficados para desdefiar (como
muchos han hecho) a la psicologia transpersonal como una
forma de supersticién, una moda o una secta de la nueva era
Esto es algo que, en mi opinién, solo podré evitarse cuando la
Psicologia transpersonal se comprometa con un enfoque més
cientfico (cf. Friedman, 2002). Sin querer adentrarme ahora en
los argumentos de la filosoffa de Ia ciencia, quisiera apuntar
simplemente que cualquier psicologia transpersonal realmen.
‘e cientifica deberfa ocuparse de (1) recopilar todos los datos
relevantes utilizando, siempre que fuese posible, métodos em.
Piricos (observacién directa), (2) entender los fenémenos trans.
Personales empleando términos, modelos y teorfas que su.
Prayen el papel desempefiado por los factores psicologicos,
3) someter estos modelos y teorfas a una verificacién eriticn
&xaminando si sus predicciones se ven corroboradas posterior-
mente por la evidencia y (4) transmitir adecuadamente el co-
nocimiento obtenido a la comunidad cientifica y al mundo en
Beneral. Este modelo de psicologia transpersonal cientifica no
Sdlo me parece compatible, sino hasta idéntico, al propuesto
or Tart (2004) en su descripcin de lo que él denomina clon.
33
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
ciaesencialy que asimila al simple sentido oma Esa nei
jal, segiin Tart, consiste en un proceso reiterado qui =
ae estadios de observacién, teorizacién, corroboracién y co:
municacion. . sieciton,trvestiands
sido, desde hace milenios, investig:
Peed aie os misticos, los fildsofos y a
tedloges. Enrealidad, es posible entender algunos de esos ent e
ques (y, muy en especial, la ensefianza budista) oni fens e
psicologia transpersonal cientffica que satisfacen los ontario
recién esbozados. Baste con recordar, en este ‘sentido, el ee
del budismo en la importancia de la experiencia Personal as
(empirismo),e1 andlisis detallado de los procesos men les (mo-
delos psicol6gicos), la corroboracién de los conceptos teér S
a la luz de la préctica y la experiencia espiritual (verificaién :
lahip6tesis) y lanecesidad de compartir el Seecuaion teni-
do através de los escritos, comentarios y ensefianzas orales (co-
municaci6n). Hablando en términos mds generales, sin embar-
g0,1a mayoria de los enfoques religiosos y filos6ficos que me
abordado lo transpersonal se han inclinado por! la autoridad de:
tradicion y han preferido el valor de las creencias: y los ‘Conceptos
mitol6gicos ala experiencia directa, lainvestigacién escéptica
yeluso de conceptos psicol6gicos. Aunque la filosofia académi-
ca, tanto oriental como occidental, siempre ha antepuesto laim-
Portancia de la investigacién escéptica y el andlisis racional alas
creencias, su foco exclusivoen la: argumentaci6n légica’ Jaha lle-
vado, con demasiada frecuencia, a ignorar las dimensiones ex-
perienciales, empiricas y psicol6gicas. Quizds sea por ello que
las discusiones filoséficas acerca de la identidad personal, por
ejemplo, no suelen tener en cuenta los datos propocionades
Porla psicologta del desarrollo (es decir, las teorfas de la ment :
y los estadios de desarrollo del yo), la psiquiatrfa {como pr
ejemplo, los estados disociativos) nila parapsicologia es ,
las evidencias de algiin tipo de supervivencia personal).34 Sopra, Yo y Espiriru
Lo que quisiera distinguir aqué es la psicologfa transperso-
nal, entendida como disciplina cientifica basada en modalidades
de comprensién psicolégicas, de otras visiones de lo transper-
sonal que no pretenden tener ningtin estatus cientifico ni psi
colégico. Entre esos enfoques (que Friedman, 2002, su
que deberian formar parte del amplio campo de los estudios
transpersonales), cabria destacar la teologia, los estudios reli-
giosos, la poesia, la investigacién antropol6gica, las tradicio-
nes y el folclore espiritual y las creencias de la nueva era. Un ar-
gumento parecido fue esgrimido por Walsh y Vaughan (1993a)
y Boucouvalas (1999),en el sentido de que una psicologfa trans-
personal centrada en los procesos psicolégicos deberfa formar
parte de un movimiento multidisciplinar transpersonal,es de-
cir, de una orientacién transpersonal més amplia. ¥ es que,
aunque la psicologia transpersonal académica se haya desarro-
lado dentro del Ambito de la psicologfa cientifica, siempre ha
reconocido el valor de otras disciplinas que han contribuido a
nuestra comprensién de lo transpersonal. En consecuencia, se
siente muy cémoda dentro de una orientacién transpersonal
mayor que incluya, por ejemplo, la visién transpersonal de la
antropologfa, del mundo empresarial, del counselling, de los es-
tudios culturales, de la ecologia, de la educaci6n, de la medici-
na,de la neurociencia, de la farmacologia, de la filosofia, de la
politica, de la psiquiatria, de la psicoterapia, de los estudios re-
ligiosos y de la sociologia. Ese movimiento transpersonal am-
plio no s6lo alienta la esperanza de una visi6n integral del cono-
cimiento, sino el compromiso también con una transformacién
espiritual amplia en los dominios individual, social, cultural y
politico.
cuando digo que la psicologia transpersonal es una
ciencia, el lector no debe entender, en modo alguno, que abo-
gue por algiin tipo de cientificismo, es decir, por el intento ru-
dimentario de reducir todo fenémeno a su explicaci6n estric-
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 35
_APROXIMACION A LABICO
tamente materialista y mecanicista. Tengamos en cuenta que la
modalidad de explicacién preferida por la psicologia transper-
sonal es la hermenéutica (es decir, que se centra en la compren-
si6n y la interpretaci6n) y utiliza constructos mas psicoldgicos
ue fisicos o fisiol6gicos. La psicologia transpersonal, dicho
gn otras palabras, se centra en la explicacién del significado
humano del fen6émeno transpersonal que, dentro del marco de
referencia de una disciplina psicol6gica, s6lo puede ser logra-
do utilizando el discurso psicolégico. Pero ello no: implica, ob-
viamente, que la psicologia transpersonal no tenga nada que
aprender de los estudios neurofisiolégicos (es decir, del exa-
men de los procesos cerebrales ligados a las experiencias trans-
personales), sino tan s6lo que el conocimiento estricto de los
procesos cerebrales no puede explicar las irreductibles cuali-
dades fenomenolégicas (qualia) de la experiencia ni su signi-
ficado para la persona implicada (cf. Lancaster, 2004 y Vel-
mans, 2000).
Debido a la agenda normativa y soteriolgica inherente a
su objeto de estudio, la psicologia transpersonal noes tanto una
| ciencia pura como una ciencia aplicada. O, dicho de otro modo,
| sicl conocimiento que nos proporciona 1-féne aplicacién
| précticaetreTmundo y no nos ayuda a lograr el tipo de trans-
| formacidn que estamos investiganda acaba convirtiéndose en
una disciplina esencialmente estéril. Conviene, en este con-
texto, recordar la importante distincién realizada por Shotter
(1975) entre dos paradigmas diferentes de la psicologfa cien-
tifica: (1) como ciencia natural de la conducta despojada de
valores y esencialmente determinista y (2) como ciencia de la
accién moral responsable que tiene en cuenta el mundo de los
valores. En el primer caso entran el conductismo, el cogniti-
vismo y el reduccionismo neurofisiolégico y,en el ultimo, po-
demos mencionar a la psicologia existencial, la psicologia hu-
manista, la psicoterapia y también,en mi la psicologia36 Sompra, Yo y Espiritu
transpersonal. Todo ell que la psicologia transperso-
nal no deberfa centrarse exclusivamenté ee estudio, sino
también en la implementacién, de las modalidaides de trans-
formacién por la que se interesa tanto @H€Tinvestigador como
en otros individuos, en la comunidad, en el planeta y hasta, en
‘dtima instancia a nivel césmico Pero quizas, en a préctica, el
primero de los abordajes sea el nico punto de partida posible,
‘Como dijo Harman (1993, p. 139), «los cientificos que quieran
explorar la conciencia... deben estar dispuestos a arriesgarse
a verse transformados a lo largo del proceso de exploracién»
(las cursivas son suyas). Pero éste, obviamente, no sélo es un
Fesgo, sino también una oportunidad extraordinaria. Resulta
esencial por tanto, desde la perspectiva de la psicologia trans-
participe en el proceso de transformacién espiritual. Sélo ast
la experiencia y la practica transpersonal podrén servir para
informar, asentar y enriquecer la investigacién del psicélogo
transpersonal.
HISTORIA DE LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
La psicologia transpersonal naci6, en el mundo modemno, en-
tre 1901 y 1902, cuando el eminente psic6logo americano Wi-
liam James (1842-1910) pronunci6, en la University of Edin-
burgh, sus conocidas Gifford Lectures. En esas conferencias
(que se vieron recopiladas y publicadas en 1902 bajo el titulo
Las variedades de la experiencia religiosa), James (hermano
is psicoldgi-
las cl sas basdndose en el estudio de las
experiencias personales directas de individuos. Segin deci
la experiencia religiosa es objeto legitimo de investigacién
or parte de la psicologia utilizando métodos empiricos y cien-
[APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 37
efialar también, en este sentido,
“empirismo radical” para expan-
‘4s alld de la mera observacion
sensorial del mundo externo y abarcar, de ese modo, la obser-
vacién de los estados y procesos mentales intcmnos.
iam James también fue un importante pionero: de la in-
vestigacién parapsicolégica, a la que consideraba sumamen-
te importante para ayudarnos a entender cuestiones religiosas
ome la supervivencia de la personalidad después de lamuer-
te del cuerpo. Su interés en las experiencias religiosas se vio
determinado por su conocimiento de las doctrinas de Sweden-
borg, el trascendentalismo americano de Emerson, Thoreau
y Whitman, la teosoffa,el misticismo cristiano, el sufismo, el
budismo, el vedanta, el yoga y sus propias experiencias con
‘el 6xido nitroso psicoactivo (gas hilarante). También hay que
decir que las experiencias de James con el 6xido nitroso influ-
yeron profundamente en sus ideas acerca de la naturaleza de la
Zonciencia, de la realidad y, como él mismo hubiera admitido,
de lo transpersonal.
tificos. Es muy importante s
que James acuii6 la expresion
dir la nocién de empirismo m
Hace ya unos afios, yo mismo experimenté y Ivego publiqué
mis observaciones sobre los efectos de la intoxicacién con
Gxido nitroso. La conclusién que extraje y de la que jamais,
desde entonces, he dudado es que nuestra conciencia vigilica
normal y racional s6lo es un caso particular de conciencia,
que se halla separado por una fina membrana de otras formas
potenciales completamente diferentes que la envuelven. Po-
demos pasar toda la v
pero, en presencia del estimulo adecuado, se despliegan en
toda su plenitud modalidades de conciencia que probable-
1. James fue, de hecho, la primera persona conocida que tii
‘transpersonal” en un programa de estudios de Harvard (Taylor
ee ee)ee
38 Sompra, Yo y Espiritu
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL
39
‘mente tengan también su propio campo de aplicacién. Nin-
.ci6n del universo puede afirmar ser definitiva sin
esas otras modalidades (James, 1902/1960,
pp-373-374).
EI mismo afio en que James estaba pronunci
Conferences en Edimburgo (1901) vio tambi
cia césmica—un libro fundamental, escrito por el psiquiatra ca-
nadiense Richard M. Bucke (1837-1902), que a a de
las experiencias exaltadas y gozosas que acompafian a nuestra
conexién profunda con la totalidad del universo, al que se ex-
perimenta como una presencia viva y ordenada, y que tuvo una
gran influencia. Segin Bucke, la conciencia césmica es un es-
tado psicoespiritual en el que:
a) sUbitamente y sin advertencia previa alguna, la persona tie~
ne la sensaci6n de hallarse sumida en una lama, en una nube
de color rosa 0, mejor dicho, la sensaci6n de que la mente esta
lena de esa nube o de esa niebla.
) enel mismo instante, la persona se siente, por asf decirlo,
inundada por una emocién de gozo, seguridad, triunfo y “sal-
vacién”...
c) simulténeao inmediatamente después de las sensaciones y
experiencias emocionales mencionadas, la persona tiene una
iluminaci6n intelectual imposible de describir. Un stbito fo-
‘gonazo muestra entonces a su conciencia una concepcién
) sobre el significado y el sentido del univer-
simplemente de que crea, sino de que ve y sabe
yoo la mente cons-
aciencia cierta que el cosmos, al que
ciente considera compuesto de materi
algo muy diferente -es, en verdad, una
tonces advierte que, en lugar de ser, por
de vida esparcidos en un océano infinito de materia inerte, so-
chas personas consideraban «la fuerza espiritu:
producida hasta entonces por la raza —lo que significa que,
2, Desafortunada, pero quizés compe
mos,en realidad, motas de muerte relativa diseminadas en un
‘océano infinito de vida. Entonces es cuando el sujeto advierte
que, como toda forma de vida, la vida humana es eterna; que
el alma humana es tan inmortal como Dios; que el universo es
‘una filigrana exquisitamente ordenada en la que todas las co-
sas funcionan por el bien de las demés; que el principio fun-
dacional del mundo es lo que llamamos amor y que,en titima
instancia, todos estamos abocados a la felicidad. Quien atra-
viesa esta experiencia aprende, en pocos minutos o hasta en
‘un breve instante, mucho mas que en meses 0 afios de estudio,
yes consciente de que ningtin estudio podria habérselo ense-
Jado. Y, lo més especial de todo, logra una visi6n de la Tota-
lidad o, al menos, de una Totalidad tan inmensa que empeque-
ece toda concepci6n, fantasia o especulacién derivadas de la
conciencia del yo ordinario, una visién que convierte en in-
significantes y hasta ridiculos los anteriores intentos de com-
prender mentalmente el universo (Bucke, 2001, pp. 87-88).
Bucke también afirma que la conciencia c6smica va acompa-
jiada de una sensacién de inmortalidad, de individualidad y de
la pérdida de Ia sensaci6n de pecado y del miedo a la muerte.
Asimismo, advierte que la experiencia adviene como una ilu-
minacién sibita, como un fogonazo luminoso que depende del
cardcter y de la edad
de encanto
apariencia fisica de la persona.
Ja persona,’ una experiencia que afia-
personalidad y cambia y hasta “transfigura” la
Bucke fue amigo y bidgrafo de Walt Whitman, al que mu-
As grande
ensbeent aa apc on geese,
Defra Po pci fen oe funarenaeni en net
Back ap he oe as clades mores pss Spe.BVVSVESESESSVIVVVIV”
40 Sompra, Yo y Espiritu
hasta la fecha, es el principal ejemplo de conciencia césmica»
(ibid. pp. 82-83). Bucke creia que la conciencia csmica con-
firmaba esencialmente la visién de Whitman expuesta en “Mi
alma” de la sobrealma o espiritu universal de los trascenden-
talistas americanos. También afirmaba que la conciencia c6s-
mica habia sido conocida, a lo largo de la historia, con los
nombres d é
los”, “Espiritu”,
que, enel origen|
primeros defensores (como también lo fueron los tedsofos) de
la doctrina de la filosofta perenne (Aldous Huxl
ladocrina dela nne (Aldous Huxley, 1947),¢s.
vés de su sugerencia de que, con el paso del tiempo, la expe-
riencia de la conciencia césmica va perfecciondndose e inten-
sificdndose, y también es mayor el nimero de personas que la
experimentan. De este modo, segtin decfa, la conciencia o6s-
mica iré generalizandose y presenténdose cada vez més pron-
to, hasta acabar finalmente convirtiéndose en el rasgo distinti-
vo de la humanidad.
La investigacién y sistematizacién fenomenolégica de la
experiencia mistica iniciada por James y Bucke se vio desarro-
ada y perfeccionada posteriormente por autores como Evelyn
Underhill (1911/1995), Rudolf Otto (1917/1950), Walter Stace
(1960),R.C. Zaehner (1961), Marghanita Laski (1961), Abra-
ham Maslow (1968, 1973), Alistair Hardy (1979) y Ken Wilber
(199Sa, 1996a y 2000a). Hoy en dia es un érea fundamental de
interés de investigaci6n dentro del mbito de la psicologia trans-
personal, como ilustra la obra clisica de los estados alterados
de conciencia escrita por el psicélogo americano Charles'T. Tart
a= Se TOSS D,hhmDDlUlmDDLUlUMLO ee
[APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL a
_APROKIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL _""
(1975) yel Religious Experience Unit (actualmente Religious
Experience Center) fundado, en 1969, por el reputado cienti-
fico britdnico Sir Alistair Hardy ([Link]/aht/).
Oltro de los impulsos més importantes del desarrollo de la
psicologfa transpersonal Ileg6 del émbito del movimiento psi-
toanalitico, Como William James, el psicélogo analitico sui-
z0 C.G. Jung (1875-1961) estuvo interesado toda su
las experiencias paranormales y religiosas. Durante un tiempo
colaboré estrechamente con Sigmund Freud, pero acabé har-
to de la intransigencia con la que Freud contemplaba el mun-
do de“lo oculto” y de su insistencia en considerar a la religion
‘como una forma de neurosis. En lugar de proyecciones psico-
l6gicas inmaduras y enfermizas, Jung consideraba al impulso
religioso como la manifestacién y proyecci6n de arquetipos
(pautas universales de la experiencia humana) espirituales esen-
cialmente sanos que existen en nuestro inconsciente colectivo
“transpersonal” (en alemén, idberpersdnlich). Jung considera-
ba que el objetivo de la vida humana apunta hacia la indivi-
duaci6n-es decir, la bisqueda esencialmente espiritual de una
humanidad plena y de una integracién psicol6gica 0, dicho de
otro modo, a la realizacién del arquetipo del Self. Jung tam-
bién hablaba de la funcién trascendente, a la que consideraba
como la tendencia natural del psiquismo a superar creativa-
‘mente los opuestos unificando los contenidos conscientes e in-
conscientes. Por ello Jung crefa que el trabajo creativo e ima-
ginativo con las imagenes, los simbolos y los mitos oniticos
que representan el proceso de transformaci6n individual po-
dia alentar el proceso de individuacién.
EI psiquiatra italiano Roberto Assagiol
tudiante de raja yoga como de la esotérica
sarrollé un sistema tedrico y préctico de desarro
psicol6gica al que denominé psicosintesis, que subraya ¢ in-
Corpora las dimensiones espirituales de la experiencia huma-
(1888-1974), es-
ice Bailey, de-
y terapiaa Sopra, Yo y Espiritu
na y representa un intento de integrar los descubrimientos del
psicoanalisis con los realizados por las tradiciones espiritua-
les. Assagioli consideraba que el concepto junguiano de in-
consciente colectivo no discrimina adecuadamente los domi-
nios “superior”, “medio” e “inferior” del inconsciente yen su
el desarrollo psico plica la exploraci6n e in-
(sintesis) de esos tres reinos. En este sentido, Assa-
refa que el trabajo con el inconsciente superior (fuen-
te, por ejemplo, de la experiencia mistica, de las intuiciones
y aspiraciones superiores, de los imperativos morales, del al-
truismo, de la compasi6n, del ingenio y de la iluminacién)
favorece el acceso al Yo Superior (el Yo Transpersonal) o Af-
man (el Yo o Alma universal del que hablan los Upanishads).
Aprendiendo a entender asf nuestra naturaleza y objetivos
mis elevados y expresando y manifestando el Yo Superior,
acabamos yendo més alld de la psicosintesis personal (el logro
de una personalidad integrada y centrada en el ego personal)
y nos adentramos en una psicosintesis espiritual o transperso-
nal (que sintetiza el ego personal con el Yo Superior). En tanto
que sistema psicolégico y terapéutico, la
ne varias técnicas précticas, como la
zaci6n, que contribuyen a la exploracién y
personal.
El psicSlogo americano Abraham Maslow (1908-1970) es
conocido como el fundador de la psicologia humanista, ala que
considera como la “tercera fuerza” de la psicologia (siendo las
dos primeras el conductismo y el psicoan
‘humanista subraya la importancia de la
dividualidad, de la conciencia, de la salud mental posi
cin. También aspira a estudiar y reconocer las experiencias
‘humanas “superiores” generalmente ignoradas o rechazadas por
las corrientes principales de la psi
"APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 43
cluyen el amor, la empatia, la creatividad, la intuicién, la expe-
riencia mistica, el altruismo y a compasi6n. Maslow descu-
brié que muchas personas autorrealizadas afirman haber teni-
do experiencias trascendentes (es decir, experiencias de olvido
de si, experiencias “cumbre”, experiencias extaticas y meta-
motivaciones, es decir, el impulso a actualizar los valores uni-
versales). En tanto que mistico ateo, Maslow consideré estas
experiencias trascendentes como expresiones de nuestra natu-
raleza humana comin (esencialmente biol6gica) y, debido a su
indudable realidad y significado, sugirié la necesidad de desa-
rrollar una psicologia que se ocupase de investigar este tipo de
fenémenos. A finales de los afios sesenta propuso, junto acole-
gas como Stanislav Grof, Anthony Sutich, Miles Vich y otros,
laexpresién psicologfa transpersonal para referirse a esta “cuar-
ta fuerza”, a cuya creaci6n contribuyé fundando, en 1969, el
‘Journal of Transpersonal Psychology, editado por Anthony
Sutich y, en 1972, la Association for Transpersonal Psycho-
logy que,al afio siguiente, celebré su primer congreso (ver Su-
tich, 1969, 1976; Vich, 1990 y Walsh, 1993).
Los cambios sociales de los afios sesenta, entre los que cabe
destacar el uso de las drogas psicodélicas entre la juventud adi-
nerada de América y Europa, contribuyeron muy positivamen-
desarrollo de ia psicologia transpersonal. Y aunque, con
cierta frecuencia, ésa no fue més que una actividad recreativa
yuna forma de afirmar un estilo de vida y una identidad alter-
nativa antiestablishment, hay quienes afirman que el LSD, la
mescalina y otros alucindgenos fueron poderosos catalizado-
res de los estados de conciencia espiritual. En Las puertas de
la percepcidn (1954), por ejemplo, el autor briténico Aldous
Huxley afirmé que la mescalina podfa ser una valiosa ayuda
para el desarrollo y Ia expansién de la conciencia. Durante las
Fécadas de los cincuenta y sesenta, el psiquiatra checo Stanis-
lav Grof (nacido en 1930) calificé como holotrépica a la ex-44 Sompra, Yo y Espiritu
ees ENE SOO YO BEER EE
Periencia del LSD queriendo decir, con ello, que se hallaba
“orientada hacia la totalidad” y su investigacién sugiere que,
Conectando y trabajando con las experiencias holotrépicas, las
Personas son capaces de entenderse mejor a s{ mismas y cu-
rar psicol6gicamente. Pero esto no sélo tiene lugar liberan-
do el material biografico (es decir, los recuerdos
perdidos) sino, y lo que es mas importante, mediante la acti-
vacién de importantes experiencias perinatales trauméticas
asociadas a los distintos estadios del proceso del nacimiento.
En este sentido, Grof descubrié que el empleo de dosis espe-
Cialmente elevadas de LSD posibilita el acceso a una amplia y
rica variedad de experiencias transpersonales en las que se
rompe la distincién habitual entre mente y materia y se ven
imente alteradas las sensaciones de espacio, tiempo
€ identidad. Como anteriormente habfa ocurrido con la expe-
riencia de William James con el 6xido nitroso, Grof creia que
el LSD capacita a las personas para experimentar realidades
“transpersonales” habitualmente ocultas a nuestra conciencia
cotidiana. Cuando finalmente acabé Prohibiéndose el uso del
LSD, Grof descubri6 1a posibilidad de inducir experiencias
holotrépicas y transpersonales utilizando una técnica que de-
sarroll6 con su esposa Christina, llamada Respiracién Holo-
‘tr6pica,© que implica largas sesiones de respiracién alterada
combinada con una miisica evocadora y un trabajo corporal
(Grof, 2000).
El trabajo con el LSD y la Respiracién Holotrépica permi-
{i6 a Grof elaborar una cartografia muy ttil de las experiencias
transpersonales (Grof, 1988, 2000). El “mapa” transpersonal
de Grof esta basado en las distinciones entre:
@) Experiencias que, si bien tienen lugar dentro de nuestra rea-
lidad consensuada de espacio-tiempo, que implican una
trascendencia de las limitaciones habituales ligadas a nues-
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 45
eS
tra experiencia del espacio, el tiempo y las referencias ex-
temas. Entre las experiencias que implican la trascendencia
de las fronteras espaciales cabe destacar la identificacin
con otras personas, con animales, con plantas, con el cos-
mos como totalidad, con la conciencia de los procesos ce-
Iulares, atémicos o subat6micos, con la clarividencia y con
fa visin remota. Entre las que implican la trascendencia
de las fronteras temporales, destacamos las experiencias an-
cestrales, las experiencias fetales, las de vidas pasadas, las
filogenéticas y la precognicién. Y, entre las que tienen que
ver con la trascendencia de referencias externas cabe des-
tacar la introversi6n ps{quica, los estados de absorci6n y el
estrechamiento de la conciencia. ;
b) Experiencias que tienen lugaren un mundo on una dimen-
siGn que se encuentra mds alld de la realidad de espacio-
tiempo consensuada, entre las que cabe destacar las expe-
riencias espirtistas y mediimnicas, los fenémenos relativos
al cuerpo sutil, los encuentros con guias espirituales, las
experiencias mitol6gicas y de cuentos de hadas, las visitas a
universos paralelos, las experiencias de deidades beatificas
o airadas, las experiencias cercanas a la muerte y las expe-
riencias arquetipicas. Y es importante sefialar,en este sen-
tido, que Grof considera que esos mundos 0 dimensiones no
ente reales (Grof, 2000). —_
©) Experiencias psicoides en las que se trasciende la distincién
habitual existente entre mente y materia, Entre ellas cabe
destacar las sincronicidades (es decir, las coin:
nificativas entre eventos psicol6gicos y fisic
tos psicoides espontiineos (como las hazafias
normals, la mediumnidad psu
s y las experiencias de abduct
coguincsis intencional (es decir, la magia, la curaci46 Sopra, Yo y Espiritu
brujerfa ceremonial, los siddhis yoguicos y la psicoquine-
sis de laboratorio).
Quizds la contribucién més importante realizada por el enfo-
que psicodélico-holotrépico de Grof a la comprensién de las
experiencias transpersonales sea el reconocimiento de su ex-
traordinaria amplitud, riqueza y variedad. Porque hay que
decir que la experiencia transpersonal incluye, aunque no se
halla limitada, a la conciencia césmica y a otras categorfas tra-
dicionales de la experiencia mistica o religiosa. Hay muchos
casos, ademés, en los que las experiencias transpersonales no
tienen una apariencia ni una cualidad especialmente “espiri-
tual” (como ilustran, por ejemplo, los casos de la conciencia
celular o la visita a otros tiempos y otros lugares) y pueden
abarcar todo el amplio espectro de los fenémenos paranorma-
les (ver Capitulo 2).
En cualquiera de los casos la espiritualidad sigue siendo,
para muchas personas, el rasgo distintivo de lo transpersonal.
Cuando, en los afios sesenta, el movimiento psicodélico al-
canz6 su punto culminante, hubo una explosién de interés en
las religiones orientales (especialmente el hinduismo y el bu-
dismo) y en las formas orientales de meditacién. Fueron mu-
chos los occidentales que, en aquella época, consideraban que
las ensefianzas y précticas orientales eran psicol6gicamente
muy sofisticadas y ofrecfan la promesa de una experiencia
espiritual directa de la que, en muchos casos, carecfan las re-
ligiones occidentales tradicionales. Estas filosofias no sélo
impregnaron la contracultura popular de la época, sino que
Iegaron incluso a dominar, gracias a la influencia de autores
como Alan Watts, D.T. Suzuki, Sri Aurobindo, Ram Dass y
Chogyam Trungpa, la psicologfa transpersonal académica
Pero el hecho de que el hinduismo y el budismo hayan tenido
un impacto evidente en la teoria y en la investigacién dentro
[APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 47
__ARROXIMACION A LA BIOL Ee
del Ambito de la psicologia transpersonal no debe llevarnos a
desdefiar la influencia de otras ensefianzas ré
ticas, como la cabal
| misticismo cristiano, la filosofia de
Gurdjieff, el chamanismo, el sufismo, el taoismo, la teosofia
ylawicca.
Desde comienzos de los afios sesenta, la meditacién y otros
métodos de transformacién personal como los grupos de en-
cuentro, el yoga, el psicodrama, la terapia gestalt, la respira-
cién holotrépica y el trabajo corporal llegaron a ser ensefiados
en los “centros de crecimiento” de vanguardia, como el Esalen
Institute (www [Link]) que, en 1962, se establecié en Big
Sur (California), que se convirtieron en el foco de lo que ha
acabado denomindndose movimiento del potencial humano
una amplia, rica y ecléctica combinacién de enfoques y técni-
cas transformadoras que, de formas muy diferentes, configu-
ran el flanco préctico y orientado hacia la experiencia de las
psicologias humanista y transpersonal.
‘Son muchos, desde su nacimiento académico formal en
1969, los avances importantes que han tenido lugar dentro del
Ambito de la psicologia transpersonal. Entre ellos cabe desta-
carlos siguientes:
a) La investigaci6n sobre los estados alterados de conciencia
y sobre los efectos fisiolégicos y psicolégicos de la medi-
tacién (ver Murphy y Donovan, 1977).
b) El intento de definir claramente la natura y J papel
de la psicologia transpersonal, incluyendo sus relaci
Con otras diseipinas (ver Caplan, artelius y Rardin,2003;
Lajoie y Shapiro, 1992 y Walsh y Vaughan, 19932).
i fi todologias d
¢) El desarrollo de epistemologias y metodolog as
i6 tadas a su agenda normativa y a suo
tigacion més adap' senda ormatvay 429 0%
jeto de estudio (ver Braud y Ande
2002).
ves-48 Sompra, Yo y Espigrru
d) La elaboracién de modelos teéricos inteligibles de los es-
tados, procesos y eventos transpersonales (como ilustra la
discusi6n que presentamos en la siguiente seccién).
©) El desarrollo de métodos y guias précticas eficaces para
quienes quieran explorar lo transpersonal
Murphy, 1995 y Murphy, 1992). i came
f) El desarrollo de abordajes transpersonales a la psicotera-
pia, el counselling y la psiquiatria (ver Boorstei
peal (ver Boorstein, 1996 y
La psicologfa transpersonal también ha buscado el reconoci-
miento y la aceptacién del establishment psicol6gico. Por més
infructuosos que, hasta el momento, hayan resultado los esfuer-
os realizados para que la American Psychological Association
abriese una seccién dedicada especialmente a la psicologia
transpersonal, varias de sus facetas se hallan ya representadas
en otras secciones de la APA, especialmente la 32 y la 33, que
se ocupan, respectivamente, de la psicologia humanista y de la
psicologia de la religién. En 1996, sin embargo, la British Psy-
chological Society se convirtié en la primera asociacién psico-
l6gica profesional en aprobar la creaci6n de una secci6n aca-
démica especialmente dedicada a la psicologia transpersonal
([Link]).
Ademés de su solapamiento con la psicologfa humanista y
con la psicologfa de la religi6n, la psicologfa transpersonal com-
Parte muchos aspectos con el campo de los estudios de la con-
ciencia, una rica y creciente érea de investigacién que posee
su propia historia, enfoques, metodologias, libros y revistas
(Ver, por ejemplo, Lancaster, 2004 y Velmans, 2000). Y aunque
algunos eruditos (como Lancaster, 2004) consideran que los
estudios de la conciencia tienen una agenda fuertemente trans-
formadora y transpersonal (y, en consecuencia, un gran sola-
Pamiento con la psicologfa transpersonal), hay quienes (como,
'APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 49
porejemplo, Dennet, 1991 y Velmans,2000) mantienen al res-
pecto una actitud bastante més escéptica. Las aproximacio-
nes que dominan actualmente. la investigacién de Ta cancien-
cjacomo la neurofisiologfa, la neuropsicologia y la psicologia
cognitiva, no-me parece, en ii opini6n, que pongan ningtn
énfasis en Jo transpersonal, a pesar de que Lancaster (ibid,) en-
tre otros, ha intentado establecer una s6lida conexién-con los
enfoques espirituales y mfsticos: Por esta raz6n, las diferen-
cias entre las disciplinas parecen més evidentes que sus simi-
litudes. Esto se refleja tal vez en el hecho de que la Sociedad
Briténica de Psicologia tiene una seccin académica distinta
para la Psicologia Experimental y la Conciencia. Por otro lado,
en la Universidad John Moores de Liverpool hemos estableci-
do, desde hace muchos afios, un exitoso programa de Master
que integra la Psicologia Transpersonal y la Conciencia.
‘Martin Seligman (ver Seligman y Csikszentmihalyi, 2000
y www [Link]) ha desarrollado recientemen-
te un enfoque cientifico al que denomina psicologia positiva,
que se centra en el estudio y el apoyo de las emociones positi-
vas (como, por ejemplo, la alegria, la felicidad y la esperanza),
Jos rasgos individuales positivos (como la capacidad de amar
y trabajar, el coraje, la compasién, la creatividad, el autocono-
cimiento, el autocontrol y la sabidurfa) y las instituciones po-
sitivas (como la justicia social, el trabajo en equipo y el paren-
taje eficaz). En muchos sentidos, la psicologia positiva puede
ser considerada como el intento de remodelar y relanzar la psi-
cologia humanista (y también ciertos aspectos de la psicolo-
fa transpersonal) bajo un disfraz mas moderno y mas orienta-
do hacia lo colectivo (¢f."Taylor, 2001). Lamentablemente, sin
embargo, Ta psicologia positiva desdefia la psicologia huma-
nista (y, por implicacién, la psicologia transpersonal), por con-
siderarla narcisista y, al carecer de-una: [Link] de
investigaci6n, anticientifica. Pero Taylor (ibid.) ha demostra-50 Sopra, Yo y Espiniru
do claramente que esas afirmaciones son tan absurdas como
indtiles y acusa a Seligman de «apresurarse a excluir a priorila
i6n en que se asienta su teoria» 3).Ape-
embargo, todavia es posibl go y la coo-
peraci6n creativa entre la psicologia po: psicologias
humanista y transpersonal. De este modo, la psicologia positiva
puede recordar a los psic6logos humanistas y transpersonales
el valor de metodologias experimentales y basadas en cuestio-
narios més tradicionales, mientras que éstas, a su vez, pueden
subrayar el valor de la investigacién fenomenol6gica y cualita-
tiva (ibid) expandir, de ese modo, la camisa de fuerza episte-
molégica y metodolégica de la psicologia positiva.
LAS TEORIAS ACTUALES DE LA PSICOLOGIA.
TRANSPERSONAL
Son muchos los avances tedricos que, en los tiltimos treinta
aiios, han tenido lugar dentro del campo de la psicologfa trans-
personal que, en la tiltima década en concreto, se han centrado
ena controversia y el desacuerdo entre los distintos enfoques
te6ricos. Todas las teorfas de la psicologia transpersonal com-
Parten el objetivo comtin de aclarar nuestra visi6n sobre la na-
turaleza de lo transpersonal y ayudarnos entender el proceso de
Ja transformacién. Algunas de estas teorfas tienen una tenden-
cia fuertemente evolutiva y se han centrado en la secuencia de
estadios relacionados con la edad o con la experiencia que acom-
Pafian al proceso de transformacién, mientras que otras afir-
‘man que basta con identificar las cualidades bésicas de las mo-
dalidades transpersonales de ser y de comprender que pueden
actualizarse en la conciencia y en la sociedad humana.
\ Podriamos cla adecuadamente los distintos enfo-
ques te6ricos en funcién del grado en que favorecen (1) un ca-
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL SI
Sea aoe eet en
mino de transformacién fundamentalmente inmanente, hori-
zontal o descendente, o (2) un camino trascendente, vertic alo
| ascendente (ver, por ejemplo, Fox. ‘ 1990, 1993, 1995; Wilber,
: ay Zimmerman, 1998).
apeomiencat, horizontal y descendente afirma que
"a transformacién se encuentra a través de una mayor cone-
xi6n con la naturaleza, los demés, el cuerpo, lo femenino o el
fundamento dindmico del inconsciente. Esta tradicién refleja,
en muchos sentidos, algunas de las creencias que sustentaban
| las religiones que-c] filsofo de la religion John Hick (1989),
les Esta vision engloba a las tradiciones
denominé gre i
\ i pOTaMey relativamente stbito punto de infle-
do pertodo axial (ver Jaspers, 1949/1977) del pensamiento re-
| ligioso y cultural que supuso pasar de vivir en un estado de
' armonfa natural y bienestar comtin a buscar la salvaci6n indi-
vidual y el avance espiritual personal. Para las religiones pre-
axiales o primordiales como el animismo o el chamanismo, el
objetivo de la préctica espiritual consistia en el mantenimiento
| orestauracién de la relacién del individuo y del grupo con el or-
| den mayor natural o supranatural (es decir, entre el ser indivi-
dual fisico y mental, el grupo, la naturaleza y lo supranatural,
alos que se consideraba como esencialmente conectados) Esas
culturas no concebjan la existencia de una salvacién indivi-ado por mas que se
letras de un delgado velo (cf. en «la mas delga-
mbranas» de James, op. cit.). Es por ello por lo
imbolo mas apro}
| probablemente sea el Gra
Elperiodo axial (que, segtin Jaynes [1993] ,asisti
gencia de las primeras personas realmente conscientes) dio
imadas “grandes” religiones organizadas del
do, como el hinduismo, el budismo, el judaismo,
lam. Entonces [Link] las religiones po:
empezaron a preocuparse por la salvacién espiritual (basica-
mente individual), a la que se concebia como él desarrollo de
zaci6n plena de las facultades racionales mientras que, en el
caso del neoplatonismo y del subcontinente indio, se referfa a
cualidades mentales y espirituales todavia “més elevadas”. En
sus manifestaciones ms extremas (como el jainismo y el gnos-
ticismo), el avance espiritual implicaba la separacién comple-
ta del mundo material, de la corruptibilidad del cuerpo, del
sexo, de la experiencia sensorial y de las distracciones asocia-
das ala vida social ordinaria lo que, en la practica, significaba
de la mujer. No en vano, las précticas espirituales propias de
esas tradiciones eran bdsicamente masculinas. Asf fue como
la filosofia perenne dejé de ser, para la perspectiva de las tra-
diciones postaxiales, un Gran Circulo o Red del Ser y empez6
| aser considerada como una Gran Jerarquia, Escalera 0 Ca-
dena del Ser que va desde la materia (es decir, desde el cuerpo
yel inconsciente) hasta la mente (es decir, la conciencia, la ra-
26n y la personalidad) y el Espiritu (es decir, lo Divino tras-
cendente). De este modo, el camino espiritual consistia bési-
‘camente en ascender esa escalera, dejando detrés los reinos
““nferiores” hasta alcanzar las alturas sublimes de la Concien-
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 3
| nirvana, la iluminaci6n, la unién con
'Dios 0 el “Uno” de Plotino). La mayoria de los comentaristas
de la filosofia perenne (incluyendo a los primeros tedsofos,
Huxley, 1947, Smith 1976 y Wilber, 1995a, por ejemplo) sue-
en asumir una versi6n estdndar postaxial, raz6n por la cual
suelen tener dificultades en reconocer y valorar las religio-
nes preaxiales y las culturas indigenas ‘contemporaneas (cf.
Ferrer, 2002; Heron, 1998; Kremer, 1998 y Wade, 1996 y
2000).
‘Asi es como se generaron dos tradiciones, dos-caminos ©
dos corrientes hist6rico-culturales diferentes que tratan [Link]-
‘prender fa naturaleza de Ja transformacién transpersonal o-es-
ia Divina (es deci
|) piritual: Wilber (1995a y 1996a) nos proporciona un andlisis
‘muy titi] de sus diferencias y oposiciones que resumo, con va-
rias correcciones y adiciones, en la Tabla 1. Por mera conve-
niencia me referiré, como lo hace Wilber, a esas tradiciones con
los calificativos “ascendente” y “descendente”, aunque este ‘al-
timo término quizds parezca peyorativo.
‘La dimensién ascendente-descendente me parece util para
tratar de entender las diferencias entre los diferentes enfoques
teGricos existentes dentro del ambito de la psicologia trans-
personal. El enfoque de Jung y su énfasis en el inconsciente
colectivo, por ejemplo, puede ser considerado mas descenden-
te que el de Assagioli, que hablaba del inconsciente superior y
del Yo superior. Maslow, por su parte, representa,en mi opiniGn,
tun cierto equilibrio entre las tradiciones ascendente y descen-
dente, porque su interés en las experiencias cumbre y en los
estados trascendentes se ve compensado por su arraigo teéri-
coen la biologfa. La visién de Grof, por tiltimo, me parece mas
Claramente descendente por su énfasis en las rafces perinata-
les de la experiencia y su insistencia en que el camino de la
transformaciGn pasa por la necesidad de trabajar regresiva-
mente con el material inconsciente.ASCENDENTE
involucién
s ‘mantenimiento
esprit ‘cuerpo
cspiritu materializado (atrapado) ‘materia espiritualizada
misticismo ascético misticismo encamado
cabeza corazén
conciencia cl inconsciente
sabiduria compasién
razon intuicién
ego eco
soledad relaciones
individualidad ‘comunién
Independencia conexién,
masculino femenina
atriarcal matriarcal/feminista
Dios Divinidad
padre celestial madre tierra
alas rafces
en eed
Aunque no sea posible diferenciar categoricamente las teo-
rfas ascendentes de las descendentes, me parece tan interesan-
te como itil ubicar, como he tratado de hacer en la Figura 1, el
ASCENDENTE <> DESCENDENTE
JUNG —>
<— ASSAGIOLI
MASLOW ——>
GROF —>
WILBER (primera versi6n)'!' ——>
~<— WILBER (versién intermedia)?
<— WILBER (versién reciente)?
WASHBURN ——>
ECOFEMINISMO. ——>
FERRER —>
1, Representado en Wilber 1977
2. Represenindo ens escritos de Wilber que van desde 1980 hasta 1994
3, Representadoen Wilber 1995 y posterior
Figura 1. Ubicacién sugerida de los grandes tedricos
transpersonales en la dimensién ascendente-descendente56 Sompra, Yo y Espierry
lugar que ocupan las distintas teorias en esa dimensién ascen-
dente-descendente. Veamos ahora el lugar que, en esa dimen-
les corresponde a los grandes enfoques teSricos contem-
Pordneos de la psicologia transpersonal.
El te6rico contemporéneo més influyente (y controvertido)
de la psicologia transpersonal académica es el filésofo ame-
Ticano Ken Wilber (nacido en 1949), aunque recientemente
(20006 y 2002) ha renunciado a la psicologt
ificar su visin como “integral”. En una serie de
que empezaron con El espectro dela
conciencia (1977), Wilber ha desarrollado un marco de refe.
rencia conceptual extraordinariamente amplio y sofisticado.
En su primera presentacién (1977), Wilber abogaba por un
modelo esencialmente junguiano de la transformacién, segtin
el cual el desarrollo transpersonal implicaba la curacién de la
escision existente dentro del psiquismo entre la conciencia y
¢linconsciente, entre la mente y el cuerpo y entre el individuo
yel cosmos (generadas a lo largo del proceso del desarrollo de.
|a personalidad). BI modelo sostenido por Wilber en aquella
€poca era, pues, relativamente descendente (ver Figura 1). En
1980, sin embargo, Wilber rechaz6 esa formulacién por no re-
conocer, en el nivel transpersonal, la aparicién de algo radical-
mente nuevo (o superior). Entonces pasé a considerar que su
visidn anterior, como también la de Jung, eran ejemplos claros
de una falacia pre/trans elevacionista,es decir, del error en di-
ferenciar adecuadamente las estructuras prepersonales del
Cuerpo y el inconsciente (que existen antes del desarrollo de la
conciencia personal y egoica) de las transpersonales, es decir,
de las espirituales (que son posteriores al desarrollo de las es-
tructuras personales). Segtin Wilber, la version elevacionista
(€s decir, retrorromédntica) de la falacia pre/trans afirma que la
experiencia prepersonal se ve elevada al estatus transperso-
nal, mientras que su versi6n reduccionista opuesta (ilustrada
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 37
por Freud) reduce, porel ontario toda experiencia ranepes
sonal.
ae tert de'Wilber esboza un modelo bésicamente
ascendente de la transformacién (Figura 1) que se ‘basa: oe
‘esinpstaxial de filosotaperene. ar Wilber, pus a
Josofia perenne ensefia la Gran: ‘Cadena del Ser,es: hears me
cidnevolutva existent ene la mteia lament Esp
Wilber (1995a) sefiala que la Gran Cadena se entient le Ee
utilizando el concepto de holén (es decir de totalidades que,
miso tempo son pare de tlidadessuperires como os pro-
tones forman parte de los étomos que, a su vez, forman parte
Jas moléculas, o como las palabras forman parte de las frases
que, asu vez, forman parte de los pérrafos,etcétera) de Arthur
Koestler (1967). Asif pues, la Gran Cadena del Ser es, en reali-
dad, una Gran Holoarquta o un Gran Nido del Ser (a modo de
las muiiecas rusas), de niveles de totalidad cada vez mis ele-
vados. De este modo, segtin Wilber, el Espiritu es algo que in-
cluye, pero simulténeamentetrasciende, a la mente, del mismo
modo que la mentees algo que incluye, pero también trascien-
‘materia.
Pease ntiynre mendes largo del desarro-
lo psicolégico (Wilber 1996b), como una progresién que va
desde la conciencia prepersonal (en donde no existe sensa-
cin de identidad o, en el caso de haberla, se trata de una sen-
sacién fisica rudimentaria) hasta la conciencia personal (que
‘va acompafiada de una fuerte personalidad egoico-mental) y,
finalmente, la conciencia transpersonal (que supone la eX-
pansin de la identidad més alld del dominio personal egoico-
mental). Wilber también identifica la existencia de diferentes
estadiossucesivos dentro del nivel tanspersonal queen su op
nin, avanza desde la conciencia psiguica (exprincias pa.
ranormalesy mistiismo natural) hasta I concincia si
(experiencias imaginales y formas arquetipicas),]aco58 Sompra. Yo y Espiritu
causal (experiencia sin forma o Testigo trascendente) y la
conciencia ultima o no dual (en la que Teaparece el mundo de
la forma aunque, en esta ocasién, se experimenta directamen-
te como el despliegue o proyeccién del Espiritu).
En 1995 (1995a), la filosofia de Wilber experimenta un
cambio muy importante con su sugerencia de que la concien-
cia no s6lo se desarrolla en la mente individual. Para explicar
este; Punto, Wilber establece una distincién entre (1) los aspec-
tos interiores y exteriores de cualquier fenémeno,y (2) sus as.
Pectos individuales tivos. ¥ la combinacién entre esas
cuatro dimensiones le lleva a esbozar la existencia de los cua-
tro cuadrantes presentados en la Figura 2: el cuadrante indivi-
dual-interior, que se refiere a la experiencia mental privada; el
cuadrante individual-exterior, que representa la visiGn objeti-
vay externa de la conducta it idual; el cuadrante col aa
interior, que se refiere ala del mundo o experiencia que
comparten los miembros de una determinada comunidad y, fi-
nalmente, el cuadrante colectivo-exterior, que se manifiesta
como los sistemas, instituciones y estructuras organizativas so-
ciales que podemos observar externamente.
La importancia de este modelo consiste, segtin Wilber, en
subrayar que todos los abordajes al conocimiento y la trans-
formacién deben tener en cuenta estos cuatro cuadrantes. Es
Tabla 2. Modelo de los cuadrantes de Ken Wilber
INTERIOR EXTERIOR
INDIVIDUAL, Intencional Conductual
COLECTIVO Cultural Social
(vision del mundo) (sistema)
|APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 59
imposible, en su opinién, entender completamente un fen6-
‘meno si s6lo nos centramos en uno, dos, 0 incluso tres de sus
cuadrantes. Muy al contrario, necesitamos una agenda de in-
vestigacién “integral” que reconozca la importancia de los cua
tro cuadrantes (y de todos los niveles de desarrollo que existen
dentro de cada uno de esos cuadrantes) 0, dicho en otras pala-
bras, necesitamos un enfoque omnicuadrante y omninivel (es
decir, un enfoque OCON). La teorfa actual de Wilber recono-
‘ce también la existencia de diferentes lineas del desarrollo rela-
tivamente independientes (como, por ejemplo, la intelectual,
laemocional, la psicosexual y la moral), de diferentes estados
iferentes tipos de personalidad. Es por ello
por lo que la visi6n OCON se presenta hoy en dia como un en-
foque «omnicuadrante, omninivel, omnilinea, omniestado y
omnitipo» (Wilber, 2003, p. xiii).
El enfoque integral de Wilber tiene repercusiones impor-
tantes para jogia transpersonal, pero no s6lo en lo que
respecta ala epistemologia y a la metodologia sino también. y
To que es més importante,en nuestro modo de entender el pro-
cceso de la transformacién. Para ser integral, pues, la transfor-
macién no debe limitarse a la experiencia individual y privada,
sino que debe ocurrir en los cuatro cuadrantes. Al reconocer la
necesidad de una transformacién colectiva (en el mundo real,
enlas visiones del mundo y en os sistemas sociopoliticos) ,elen-
foque integral de Wilber representa, en cierto modo, un avan-
ce hacia una visién més descendente de la espiritualidad. Sin
embargo, mientras Wilber siga creyendo en niveles holodr-
quicos y jerérquicos del desarrollo, su enfoque sigue siendo
bésicamente ascendente (Figura 1).
‘A diferencia de lo que ocurre con el modelo estructural-
jerdrquico del desarrollo transpersonal, el modelo esbozado
por el profesor de filosoffa Michael Washburn (1990, 1994,
1995, 1998, 2003a y 2003b) se basa en una perspectiva espi-60 ‘Sopra, Yo y Espiriru
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 61
ral-dindmica. La teoria de Washburn representa esencial-
‘mente una elaboracién y ampliacién de las visiones junguiana y
grofiana de lo transpersonal. Washburn acepta, como Wilber,
existencia de tres grandes fases del desarrollo, la preperso-
nal (pre egoica), la personal (egoica) y la transpersonal (tran-
segoica) pero, en su opini6n, la fase transpersonal no implica
Ja creacién de una nueva estructura evolutiva. Para Wash-
bum, pues, s6lo hay dos estructuras del desarrollo en juego, el
fundamento dinamico (o esencia no egoica) y el ego. El funda-
‘mento dindmico es el manantial bsico de la energfa psfquica, de
Jos instintos y de Ia imaginaci6n creativa y,en la fase preegoica,
existe en un estado inconsciente relativamente indiferencia-
do. Sin embargo, con la emergencia iencia egoi
dencia, que vuelve a conectar al ego con los potencit
micos del fundamento. Con Ja int in plena entre el egoy
el fundamento di la persona se ve regenerada en el
espiritu y los potenciales dindmicos esenciales se expresan én
forma transpersonal. Washbuira (2003) afirma que su pers-
pectiva espiral-diridmica no se basa, como dice Wilber, en nin-
guna falacia elevacionista pre/trans porque, en la fase pree-
goica, el fundamento din4mico s6lo contiene estas energias
transpersonales en forma potencial y tinicamente se toran
3. Queno debemos confundir por cierto,con la Dinémica Espira de Beck y Cowan
(1996), un enfoque estrctural-jerérquico que contribuye a la comprensin del
dlesarollo de los sistemas de valor existntes dentro de las organizaciones y de
las sociedades.
transpersonales cuando, siguiendo con el proceso de desarro-
Ilo egoico, se ven reexperimentadas e integradas en el eg0
Recientemente (2003a), Washburn ha admitido que la vi-
sidn estructural-jerarquica de Wilber puede ser necesaria para
entender los aspectos co} ivos del desarrollo del
0 aunque, segin su opinién, la visiGn espiral-dindmica se
halla en mejores condiciones para explicar los potenciales di-
namicos (es decir, laemocién y la creatividad) yes «el vehicu-
Jo més adecuado para explicar la trascendencia» (ibid., p. 5).
Eneste sentido, la teorfa de Washbum es basicamente descen-
dente.
Otro enfoque muy importante de la teorfa transpersonal es
el de la ecologia transpersonal o radical y, muy en especial, la
visién estrechamente relacionada del ecofeminismo (es decir,
‘Anderson y Hopkins, 1991; Chittister, 1998; Fox, 1993 y 1995;
Heron, 1998; Kremer, 1998; Metzner, 1999; Wright, 1995 y
1998a y Zimmerman, 1994). Estos enfoques, en lugar de cen-
trarse en los estadios del desarrollo transpersonal, subrayan la
necesidad de cambiar radicalmente nuestra forma de conocer
y ser, en aras de una conciencia y de una responsabilidad mas
ecol6gica, més sensible a la experiencia femenina de lo sagra-
do y al reconocimiento de la importancia de la espiritualidad
de los pueblos indigenas. Las ecofeministas rechazan la ver-
sién postaxial de la filosofia perenne (y, mas en especial, los
‘modelos estructural-jerérquicos) como patriarcales, androcén-
tricos e imperialistas, y se alfan, més o menos plenamente,con
las creencias de la filosofia perenne preaxial (que afirman la
interpenetracién entre los mundos espiritual y natural o, dicho
en otras palabras, el Gran Circulo o Red del Ser). Es por ello
por lo que este enfoque representa una visién manifiestamen-
te descendente de la transformacién.
La tiltima teoria que deseo considerar ahora es la de Jorge
Ferrer (2000, 2002 y 2005). En su importante Espiritualidad2 Sonora, Yo ¥ EspinTy
aoe J. Ferrer lleva a cabo una critica y una deconstruc-
aoe Psicologia transpersonal centrada especialmente en
seed (1) experiencialismo, que se interesa exclusiva
Se een los estados de conciencia intra-
shisves.(2) del empirisme interno es decir,enla necesidad
{j atasat ls investigacintranspersonal en la introspeccién y
Seer intersubjetivo disciplinadoy (3) del perennials,
estes, Bi creencia en una visi6n espiritual esencialmen-
ae Ferrer sostiene que aunque, en algtin momento,
‘Set tes creencias fueran ities, han acabado convirtiéndose
ele mica obstaculos para el desarrollo de la teoria
per En su lugar, Ferrer aboga por una visién parti-
pee espiritualidad humana. En este sentido, los fe-
a personales no son, para él, experiencias intra-
Tatas sino eventos participativos mulilocales (alos que
aaumcond ejemplo de una fiesta) que se ven cocreados y no
sclbemergen en la experiencia individual, sino también en las
laciones, las comunidades y hasta en los lugares. Los fen6-
‘menos transpersonales son por tanto, en su opinién, creados a
través de nuestra interaccién individual y colectiva con el
mundo. Estos fendmenos no s6lo emergen en la experiencia de
cada persona, sino también en el espacio creado por nuestra
interrelaci6n con los demés y con el mundo.
Seguin Ferrer, el reconocimiento de la naturaleza participa-
tiva del fendmeno transpersonal es un itil antidoto, contra el
peligro del narcisismo espiritual y el fracaso en integrar lo
a peal enla vida cotidiana. En realidad, el rasgo distin-
ne ‘a ransformacién espiritual es, para Ferrer, la emancipa-
as eal eg0centrismo que, a su vez, posibilita el movimiento
ws eae Participacién en el Misterio de la existencia
Une pi revvoedt a ‘despliegue transconceptual de la rea-
Mac” (2002, p. 145). Pero lo més significativo, sin embargo,
insistencia de Ferrer en que no existe ahi ningtin desplie-
APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 63
gue universal ni perenne sino, més bien, la necesidad de reco-
rover una multiplicidad de tales despliegues. Como elocuen-
femente dice «el Océano de la Emancipacién tiene muchas
srillas» (ibid., p. 147). Ademis «la visiOn que estoy esbozan-
do aqui es que no existe ninguna realidad tlrima pre-dada y
(que se pueden enactuar diferentes fundamentos espirituales
aitimos a través de la participacién creativa intencional o ¢s-
ponténea en un poder espiritual o Misterio indeterminado>
(ibid... 151, las cursivas son suyas). Asf pues, Ald, Jehov4, el
Reino de los Cielos, el Tao, el nirvana, la iluminacién, Brah-
man, Atman-Brahman,el Yo Original del zen, etcétera, repre~
sentan un tltimo espiritual diferente que se ve cocreado den-
tro del contexto de una tradicién espiritual concreta a través de
su participacién en un poder espiritual que permanece esen-
cialmente indefinible y misterioso (ver Hick, 1989).
Pero el pluralismo espiritual de Ferrer no es, sin embargo,
completamente abierto, relativista 0 despojado de valores. Por
ello afirma que el despliegue transconceptual y los “tltimos
espirituales cocreados” se ven, en si mismos, constrefiidos por
«el poder 0 Misterio espiritual del que todo emerge y que, aun-
que indeterminado, impone restricciones a la participacién vi-
sionaria humana» (Ferrer, 2002, p. 152). También es posible,en
opinién de Ferrer, valorar as ensefianzas y tradiciones espiri-
tuales segiin el grado en que liberan a las personas del narci-
sismo y del egocentrismo y alientan una conciencia altruista.
La visién pluralista y participativa de Ferrer es plenamente
coherente con las epistemologfas ecofeminista e indfgena has-
tael punto de que el mismo Ferrer reconoce, por ejemplo, que
elegocentrismo puede ser superado a través del «compromiso
con el servicio y la curacién visionaria de muchas formas de
id.,p. 145). En su apertura a las distintas for-
chamanismo» (i
mas de aproximacién a lo transpersonal (que incluyen los cami-
nos ascendente y descendente), la perspectiva de Ferrer puede64 Sopra, Yo y Espieru
ser considerada relativamente equilibrada en esta dimensién
aunque, debido a su énfasis en la naturaleza part
conocimiento transpersonal, me he decidido a inclinar leve-
mente, en este caso, la balanza en direcci6n a la corriente des-
cendente (ver Figura 1).
Amientender, estos diferentes enfoques tesricos contem-
pordneos evidencian la [Link] de la disciplina y su
capacidad para reconocer y discutir abiertamente las grandes
diferencias epistemolégicas, metodolégicas y soteriolégicas
existentes entre ellas. No hay, obviamente, respuesta final al
debate esbozado aqui, y no dudo de que cada lector tendré su
propia “respuesta” sobre los temas discutidos. En cualquiera
de los casos espero que este breve resumen haya despertado su
interés y que
ciones que le estimulen a seguir estudiando. Concluyamos aho-
raeste capitulo con una breve gufa de los recursos a los que el
lector interesado puede acceder dentro del campo de la psico-
logia transpersonal.
RECURSOS SOBRE PSICOLOG{A TRANSPERSONAL
Quienes estén interesados en estudiar psicologia transpersonal
pueden seguir los distintos cursos académicos para postgra-
duados ofrecidos por varias universidades ¢ institutos (espe-
cialmente en los Estados Unidos e Inglaterra) como, por ejem-
plo, el Institute of Transpersonal Psychology ([Link]/),
el California Institute of Integral Studies ([Link]/), la
Naropa University ([Link]), el Saybrook Graduate
School and Research Center ([Link]/) la John F.
Kennedy University (www,jfku-edu/) y la Liverpool Lobn
Moores University (www [Link] uk). También hay programas
de formacién en psicoterapia y counselling transpersonal ofre-
[APROXIMACION A LA PSICOLOGIA TRANSPERSONAL 65
cidos por organizaciones independientes basadas en la psico-
jiana y budista. Acorde con laética
sintesis y en la visiOn jungui
transpersonal general, uno de los tasgos més importantes de los
studios académicos y de la formacién profesional en psicolo-
gfa transpersonal es la necesidad de que el alumno emprenda
tn aprendizaje experiencial que le permita experimentar por
{mismo la transformacién personal.
Las principales revistas de la psicologfa transpersonal son
el Journal of Transpersonal Psychology ([Link]/
journal asp) el Journal of Humanistic Psychology ([Link]
web org/pub/joumal/menu html), ReVision, el Journal of Cons-
ciousness Studies ([Link]/[Link]) y el Inter-
national Journal of Transpersonal Studies (www [Link]/
about_saybrook/[Link]?strMedia=ijts). La seccién
de psicologfa transpersonal de la BPS también edita la Trans-
personal Psychology Review (www transpersonalpsychology.
[Link]/[Link]).
‘La psicologfa transpersonal también se halla bien represen-
tada fuera del entorno académico, en donde cabe destacar la
‘Association for Transpersonal Psychology ([Link])
y la European Transpersonal Association ([Link]).
Eurotas es la organizacién matriz que agrupa a las asocia-
ciones transpersonales de toda Europa. Otras organizacio-
nes con fuerte arraigo transpersonal son el Institute of Noetic
Sciencies ([Link]) y el Scientific and Medical Network
([Link]/SciMedNethome htm).
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