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Santos y Mártires del Perú

Este documento presenta información sobre varios santos y santas del Perú, incluyendo San Francisco Solano, San Juan Macías, San Martín de Porres, Santo Toribio de Mogrovejo y Santa Rosa de Lima. También describe el martirio de la Hermana María Agustina, conocida como Hermana Aguchita, quien fue asesinada por Sendero Luminoso en 1990 y posteriormente beatificada.
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Santos y Mártires del Perú

Este documento presenta información sobre varios santos y santas del Perú, incluyendo San Francisco Solano, San Juan Macías, San Martín de Porres, Santo Toribio de Mogrovejo y Santa Rosa de Lima. También describe el martirio de la Hermana María Agustina, conocida como Hermana Aguchita, quien fue asesinada por Sendero Luminoso en 1990 y posteriormente beatificada.
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Santos y santas del Perú

San Francisco Solano


Asceta y además misionero fue san Francisco Solano, dedicado a predicar en el Centro de Lima
con una calavera en la mano y una cruz para que la gente se enmendase del pecado...
Francisco Solano nació en España en 1549 y murió en 1610 en Lima, después de dedicarse a evangelizar por
toda Sudamérica como fraile franciscano, en absoluta sencillez.
Durante su largo viaje de evangelización de pueblos indígenas y colonos españoles, el padre Solano llegó al
Chaco paraguayo, al Río de la Plata en Uruguay, y a Santa Fe y Córdoba en Argentina.

San Juan Macías


Fue un fraile dominico, amigo personal de San Martín, nacido en Extremadura, España, en 1585, que llegó a
Lima para cuidar ganado a la ribera del río Rímac.
"Era un santo retraído, que ayudaba mucho a los pobres", también fue un asceta, "que se golpeaba el pecho
con una piedra hasta escupir sangre".

San Martín de Porres


A su vez, san Martín de Porres, nacido en Lima en 1579, demostró que la santidad es lo más importante en la
sociedad y que puede ser para todos, pues él era un mulato despreciado, como todos los de su clase social...
"A pesar de ser mulato (de padre español y madre negra panameña), como tenía fama de santo él aconsejaba
al virrey, y era respetadísimo y queridísimo", pesar de que su nombre de pila era Martín de Porras, por ser
hijo del español Juan de Porras, el papa Juan XXIII lo canonizó como San Martín de Porres en 1962.
San Martín era el portero y barrendero en el convento de los Dominicos y desde su puesto vivía pendiente de
ayudar a los enfermos y pobres con cariño y generosidad.
Se sabe que el Papa Francisco tiene una especial devoción por el Santo de la Escoba, como se conoce a San
Martín, y que tiene una imagen del santo mulato, fallecido en 1639 y canonizado en 1962.

Santo Toribio de Mogrovejo


Nació en 1538 en España, donde estudió leyes antes de ser ordenado diácono, sacerdote y consagrado obispo
en una misma ceremonia en la catedral de Sevilla, para ser enviado a Lima como arzobispo por el rey Felipe
II. "Era un hombre muy culto, un hombre recio y duro, temido por los curas párrocos".
Una vez en Perú, santo Toribio estuvo a cargo de organizar la Iglesia católica en el entonces virreinato, sobre
la renovación del catolicismo, y organizó el Tercer Concilio Limense, que produjo los catecismos en los idiomas
nativos de quechua y aimara en 1582.
Toribio de Mogrovejo viajó por toda su diócesis supervisando que se cumplan las normas y se respete su
jurisdicción. Murió en Zaña, en el norte de Perú, en 1606.

Santa Rosa de Lima


Isabel Flores de Oliva se convirtió en santa Rosa de Lima el 12 de abril de 1671, más de 50 años después de su
muerte a los 31 años de edad.
La santa nació en Lima en 1586 y sus padres fueron Gaspar Flores, un arcabucero de la guardia virreinal,
natural de Puerto Rico, y la limeña María de Oliva y Herrera.
Fue una laica consagrada a Dios y al prójimo, dado que vivió dedicada a servir a los necesitados y ofreció sus
propios sacrificios personales en una pequeña celda construida en su hogar.
"Ella se sacrificaba con continuas penitencias, por la salvación de los pecadores, por los moribundos de Lima",
Santa Rosa "es un ejemplo de mujer que se sacrifica por su sociedad, porque se ocupaba de los pobres, de
enseñarles a las niñas los rudimentos de la fe".
Rosa recibió el sacramento de la confirmación en 1597 del arzobispo Toribio de Mogrovejo, en el distrito de
Quives, en la sierra de Lima; al igual que lo hizo San Martín de Porres.
Otros santos beatos canonizados en la Iglesia
Papa Francisco beatificó -primer paso para ser santo- a tres sacerdotes asesinados en Perú en 1991 por
Sendero Luminoso.
Los franciscanos polacos Miguel Tomaszek y Zbigniew Strzalkowski fueron asesinados el 9 de agosto, mientras
el cura italiano Sandro Dordi fue muerto el 25 de agosto.
Así también tenemos otros mártires cristianos y cristianas que han dado su vida en defensa de la floresta.
Entre ellos citamos a Diana Isabel Hernández Juárez, agente de pastoral; Padre capuchino Miguel Junyent
Rafat; capuchino Alfredo Ernesto Vracko Neunschwander; Padre Alcides Jiménez; jesuita Vicente Cañas –
Kiwxi; misionera agustina Cleusa Carolina Rody Coelho; Padre Ezequiel Ramin; Obispo Alejandro Labaka,
Religiosa Dorothy Stang. (Tomado de: https://blog.cristianismeijusticia.net/2022/06/21/peru-tierra-
ensantada-y-ensangrentada-martirio-beatificacion-hermana-aguchita)

Martirio de Aguchita y Sendero Luminoso


La hermana María Agustina –nombre que adquirió como religiosa- (alias Aguchita) pertenecía a la
Congregación Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor. Nació con el nombre de Antonia Luzmila, el 13
de junio de 1920 al sur de Ayacucho, en la ciudad de Coracora. A los 14 años se trasladó a Lima para estudiar
en el Colegio Sevilla, dirigido por las Hermanas de su Congregación, dónde ingresó a los 21 años.
En 1987, fue enviada a la localidad de La Florida, Distrito del Perené, Provincia de Chanchamayo, Junín, en
la Selva Central de Perú. Sus tareas eran muy diversas: alfabetizaba a mujeres y las ayudaban a aprender a
tejer, hacer pan, dulces, cuidar las plantas y animales, organizaba clubes para las adolescentes y jóvenes,
acompañaba la catequesis familiar en las comunidades rurales.
El 27 de septiembre de 1990, un grupo de S.L. ingresó a La Florida y organizó una de esas jornadas de
asesinatos, la lista de la agrupación tenía entre sus nombres el de la hermana Luisa. Al no encontrarla, le
dijeron a Aguchita que ella tomaría su lugar. La acusaron de hablar con los asháninkas, que los rechazaban,
y de ayudar a los más necesitados de la localidad. Llevada a la plaza del centro del pueblo junto con otras
ocho personas, con cinco balazos, una joven integrante de S.L., de sólo 17 años, la mató.
Aguchita se convirtió en la primera religiosa asesinada por Sendero Luminoso. Era la primera vez en Perú
que un grupo armado mataba deliberadamente a una religiosa comprometida con la defensa de los pueblos
asháninka, con la mujer indígena y con los jóvenes. Dentro del grupo de religiosas de su congregación era
una mujer más, “una de tantas”, de no haber sido por su martirio, habría pasado desapercibida. Siempre
soñó con ser misionera en la selva y Dios se lo concedió (afirman sus hermanas).

Beatificación de la hermana Aguchita


El 22 de mayo de 2021, el papa Francisco reconoció su martirio y autorizó la promulgación del decreto de
beatificación. El 7 de mayo de 2022 se realizó el rito de beatificación, en la Plaza del pueblo donde fue
asesinada presidida por el cardenal Marcello Semeraro, Prefecto de la Congregación para las Causas de los
Santos.
En esta Eucaristía el Cardenal Arzobispo de Mérida y Administrador Apostólico de Caracas, Don Baltazar
Porras afirmó: “El martirio de Aguchita es un fruto maduro de la Iglesia peruana. Hija de nuestra Iglesia,
campesina de la sierra, del Perú profundo, emigrante a la caótica Lima, religiosa formada en el Perú,
promotora de la juventud y la mujer peruana, mártir de la violencia. La hermana Agustina es nuestra, de
todos los peruanos, el fruto maduro de una Iglesia que lucha por crecer y madurar, por hacerse adulta, por
aceptar y enriquecerse de toda la variedad de culturas que hay en el Perú. Una peruana, del Perú quechua,
una mujer amante de toda la naturaleza, y de los más desfavorecidos: los indígenas, las mujeres y los
niños/as. Hermana del cuidado de la casa común y de la fraternidad universal”. Tomado y adaptado de:
https://www.cny.org/stories/per-una-tierra-de-esperanza,16778

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