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Patrón Oro y Dólar: Historia y Cambios

El documento resume la historia del patrón oro y cómo el dólar estadounidense llegó a ser la principal divisa de reserva mundial. En 1900, EE. UU. estableció el patrón oro, donde el dólar podía redimirse por oro a una tasa fija. Tras la Segunda Guerra Mundial, los acuerdos de Bretton Woods crearon un sistema donde otras monedas se fijaban al dólar en lugar del oro, debido a las grandes reservas de oro de EE. UU. Sin embargo, la inflación
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Patrón Oro y Dólar: Historia y Cambios

El documento resume la historia del patrón oro y cómo el dólar estadounidense llegó a ser la principal divisa de reserva mundial. En 1900, EE. UU. estableció el patrón oro, donde el dólar podía redimirse por oro a una tasa fija. Tras la Segunda Guerra Mundial, los acuerdos de Bretton Woods crearon un sistema donde otras monedas se fijaban al dólar en lugar del oro, debido a las grandes reservas de oro de EE. UU. Sin embargo, la inflación
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Historia del Patrón-Oro: Porqué el dólar norteamericano fue respaldado en oro

BY KIMBERLY AMADEO; Updated April 24, 2020; https://www.thebalance.com/


[Obs: Reseña modificada, introduciendo algunos comentarios y datos de fuentes adicionales, en letra azul]

En 1861 el secretario del Tesoro Salmon Chase imprimió el primer monto de dinero en papel. La Ley del Patrón-Oro de 1900
estableció que sólo este metal podía redimir al dinero-papel, fijándose el valor de respaldo del oro en USD20,67 una onza. Con
antelación los países de Europa animados por el auge del comercio internacional habían adoptado el Patrón-Oro, en inglés Gold
Standar, hacia 1870. Esto garantizaba que los gobiernos habrían de redimir cualquier cantidad de dinero-papel por su respectivo
peso en oro, y significaba que las transacciones ya no tendrían que ser obligadamente saldadas en adelante en monedas de oro
acuñadas, puesto que los billetes contaban ahora con un respaldo oficial en oro, un bien real que ya no era necesario pasar de unas
manos a otras. Este cambio significativo aumento la confianza que se requería para acometer con éxito el comercio mundial, pero
vino acompañado de hecho con su propio riesgo: los precios del oro, y por tanto de la moneda amarrada a él a una tasa fija, caían
cada vez que los mineros descubrían un nuevo y gran depósito de oro.

En 1913 el Congreso creó la Reserva Federal para estabilizar los valores del oro y el dinero-papel en los EEUU. Cuando se desató la
WWI, tanto EEUU como los países de Europa suspendieron el Patrón-Oro, de modo que pudiesen imprimir suficiente dinero con qué
pagar los gastos militares. Después de la guerra los países se percataron de que no necesitaban amarrar sus monedas al oro, pero
también que al no hacerlo tal tipo de decisión iría en detrimento de la economía mundial. Los países en mención rápidamente
retornaron en 1919 a un Patrón-Oro modificado u orientado hacia el libre intercambio, pero se estima que la medida comenzó a
causar caída de precios (deflación) y desempleo, lo cual sumado al efecto nefasto de la crisis de valores bursátiles en 1929, precipitó
el abandono del Patrón-Oro modificado, primero en Europa en 1930 y tres años más tarde en EEUU.

Cuando la gran depresión golpeo con fuerza la economía norteamericana, los inversionistas se hallaban transando en moneda y en
un cierto conjunto de ‘bienes durables’ (commodities). A medida que el precio del oro aumentaba el público deseaba cambiar sus
dólares por oro. Esto empeoro la situación porque cuando los bancos comenzaron a quebrar la gente ya había comenzado a atesorar
oro porque no confiaban en institución financiera alguna. La Reserva Federal mantuvo al alza la tasa de interés fijada en la economía
a fin de evitar la huida de dólares de los bancos y hacer más apetecible la retención del dólar en las cuentas de ahorro, pero esto no
hizo más que encarecer el costo del crédito, y muchos negocios incapaces de solventar las necesidades de pago y servir sus deudas
fueron a la quiebra, elevándose a niveles record la tasa de desocupación.

En respuesta a una huida masiva de reservas en oro desde el Banco de la Reserva Federal de NY, el recién electo presidente F.
Roosevelt ordenó cerrar los bancos por una semana. El día 13 de marzo de 1933 se reabrieron, pero habiendo todos por mandato
depositado el oro en la Reserva Federal, y acatando las órdenes de no redimir dólar alguno por oro al público, ni exportar una onza
del preciado metal. En abril 20 de aquel año la Reserva Federal ordenó a los ciudadanos cambiar su oro por dólares y no atesorar el
metal ni cambiarlo por otras monedas. Estas medidas tenían como motivación la creación del fondo de reserva de oro Fort Knox y
pronto EEUU acreditó ser el país con la mayor reserva de oro del mundo entero en su poder. En enero 30 de 1934 la Ley de Reserva
del Oro prohibió a los ciudadanos poseer oro sin obtener licencia para ello. Esto obligó al gobierno a pagar los depósitos a los
ahorradores no en oro sino en dólares y a autorizar a la Reserva Federal a devaluar el dólar, al incrementar el precio del oro desde
USD20,67 hasta USD35 por cada onza.

Al fin de la WWII en los acuerdos liderados por los aliados en Bretton Woods en 1944 para la creación de un nuevo orden
internacional se determinó la convertibilidad obligada de todas sus monedas en términos de oro. En vistas de alcanzar una
estabilidad de gran parte de la economía mundial, la medida obligaba a los países miembros de los acuerdos a atar el valor de sus
monedas domésticas, en términos contables, a un valor fijo de cambio por el oro o a una moneda extranjera que de oficio contara con
un respaldo en oro a un valor fijo de cambio establecidos para el metal. Ello contribuiría a estabilizar el sistema de precios relativos y
el de cambio de unas monedas por otras a nivel internacional, de suerte que cualquier cambio con respecto al valor del oro obligaba
a un cambio del conjunto entero de monedas.

EEUU acreditaba por aquellos días la mayor tenencia de metal dorado en su poder. A causa de ello, la mayoría de países eligieron
sencillamente atar sus monedas domésticas al valor del dólar norteamericano en lugar del valor del oro. Los bancos centrales debían
mantener fija la tasa de cambio entre sus monedas y el dólar, comprando más de estos últimos en el mercado externo de divisas si su
moneda tendía a depreciarse, o imprimiendo más de su moneda y poniéndola en circulación cuando esta tendía a apreciarse
respecto al dólar. Atados al dólar resultó evidente que los pagos del comercio internacional eran más fáciles de saldar usando
dólares en lugar de oro. El dólar norteamericano reemplazaba de algún modo al oro de modo confiable, siempre que el cambio dólar
por oro se mantuviese fijo a la tasa convenida (USD35/Oz). A este régimen se le conoció como Patrón-Oro de Intercambio o Exchange
Gold Standar. La demanda de dólares aumentó, y a causa de ello éste se apreció, aunque su cambio en oro se mantuvo a la tasa fija
convenida. Así es como el dólar llegó a convertirse de facto en la divisa mundial.

En 1960 los EEUU poseían USDD19,4 billones en reservas de oro, lo cual era considerado suficiente para cubrir los USD18,7 billones
de dólares que habían salido del país, pero a medida que la economía mostraba signos de prosperidad, las importaciones
aumentaban a una tasa rápida precipitando la salida creciente de dólares. El déficit comercial acumulado comenzó a preocupar a
gobiernos externos de países socios comerciales, llevándolos a sospechar que EEUU no tenía con que respaldar su endeudamiento
creciente en términos de reservas de oro.
Incluso la URSS, que se había convertido en el más prominente productor y exportador de petróleo, decidió movilizar sus reservas en
dólares norteamericanos, que era la moneda en que venían recibiendo los pagos, en bancos de Europa (los denominados
Eurodólares), por el temor de que EEUU empleara como táctica de la Guerra Fría una confiscación de sus cuentas bancarias en aquel
país. Esto significó para Europa una inyección u oferta disponible importante de dólares con respaldo fijo en oro.

Las políticas económicas de R. Nixon a principios de los años 70’s no fueron muy afortunadas y crearon un ciclo de estanflación, es
decir, de aumento generalizado de precios acompañado de estancamiento en el crecimiento de la producción (del PIB). En 1964
EEUU había decidido intervenir en Vietnam y la escalada de tal intervención comenzó un año más tarde, esto implicó un creciente
gasto militar que en el largo plazo resultó infructuoso, no sólo porque perdió la guerra, sino porque el mayor crecimiento económico
soportado en el motor de inversión en la guerra no compensó lo suficiente; así, un quinquenio más tarde los gastos en guerra
cobraban su efecto en las cuentas de la economía doméstica, el propulsor de la inversión decaía, el desempleo aumentaba de nuevo
un punto porcentual, y la inflación quedaba como legado. Para todo el conjunto de bienes en la economía se pasó de una media de
inflación de 1,46% anual en el quinquenio 1960-1964 a 3,58% en el siguiente quinquenio (1965-1969)*. Allí no terminó la escalada
de precios, la cual alcanzó los dos dígitos cuando se le sumara el efecto del embargo petrolero de la OPEP.

Con una inflación creciendo (cerca de 5% en 1970-1971), era evidente que el dólar perdería terreno en su propia casa, devaluándose
de manera importante por el aumento generalizado de precios, así, los bancos de Europa en posesión de dólares presionaron para
redimir sus Eurodólares por oro, pero el tesoro estadounidense no fue capaz de cumplir con sus obligaciones de cambio de dólar por
oro a la tasa convenida, y Nixon se vio en la obligación de modificar la tasa de cambio dólar-oro convenida a USD38/Onza, pero
además, y como había ocurrido en el pasado, se prohibió a la Reserva Federal (FED, banco central de EEUU), redimir dólar alguno
por oro de reserva en peso.

En 1973 la presión inflacionaria persistente obligo a modificar de nuevo el precio del oro en USD42,22/Onza. La inflación persistía,
pero ahora como efecto del embargo de la OPEP, o más precisamente la elevación súbita del precio del crudo en un 300% hacia los
finales de aquel año, equivalente a USD1,8 de más por cada barril, evento que jugó un papel importante en mantener al alza los
precios en la economía de EEUU por hallarse ésta en un alto grado de dependencia de las importaciones del crudo del medio oriente.

En 1976 se decretó la desvinculación del dólar del valor del oro, acabando así el respaldo oficial en oro y, por lo tanto, llegado de tal
modo el fin del régimen Exchange Gold Estándar. El oro ahora en fluctuación libre de las fuerzas de oferta-demanda alcanzó un valor
instantáneo de USD124,84 por cada onza, lo cual da una idea indirecta de la magnitud en que se hallaba en términos reales
depreciado el dólar por la presión inflacionaria acumulada con la guerra contra el Vietcong y por los efectos del embargo petrolero
de la OPEP.

Los países firmantes de los acuerdos del nuevo orden mundial, tras la WWII, comenzaron a emitir más de sus propias monedas y a
inyectarlas en sus respectivas economías una vez que finalizara el Exchange Gold Standar. Esto causó en la mayoría de ellos inflación
acompañada de crecimiento económico. Desde aquellos días ha habido invocaciones en favor de retornar al respaldo de las monedas
en oro, pero lo expertos en economía, aunque reconocen que el respaldo en metálico cumplió un papel importante de relativa
estabilización en sus días, ya no resulta aplicable a las nuevas realidades de la economía mundial. Por supuesto, ello no impide que el
oro continúe siendo estimado en la actualidad como un activo con valor real en el cual hallar algún refugio temporal ante caídas del
rendimiento de los papeles de renta variable (activos de bolsa) o papeles de renta fija (bonos, depósitos a término). Su valor alcanzó
un registro record en septiembre 5 de 2011 situándose en USD1895/Oz. En 2020 ha vuelto a servir de refugio superando ese valor.

La ventaja más destacada del respaldo en oro de la moneda signo es que el valor de ésta última queda determinado por un activo de
proporción fija o invariable. Los defensores del Patrón-Oro argumentan que éste promueve una auto-regulación y estilización de la
economía, si bien cada gobierno puede emitir e inyectar más de su dinero en tanto en cuanto cuente con más oro de respaldo,
desanimándose así la inflación y el ánimo de endeudamiento del gobierno arriba de su respaldo certero en oro. De este modo el
respaldo en oro premia a las economías más productivas, pues estas al recibir comparativamente más oro proveniente de las
exportaciones podrán imprimir más de su propio dinero (abaratándolo) e incentivar así las inversiones productivas en sus
economías de orientación exportadora.

La desventaja del respaldo en oro es que el tamaño y la robustez de una economía en particular quedan atadas a su oferta exclusiva
de oro, en lugar de considerar la recursividad, ingenio y voluntad industriosa de su gente. De este modo, los países con escasa oferta
de oro y disponibilidad de oro quedarían en desventaja competitiva en la escena mundial. El Patrón-Oro torna a los países obsesivos
con retener su oro, y los hace ignorar el aspecto más relevante cual es el mejorar el clima para llevar a cabo negocios y empresa.

Las acciones de los gobiernos para preservar su oro causan significativas fluctuaciones en la economía. En efecto, entre 1890 y 1905
la economía estadounidense sufrió cinco recesiones económicas por esta razón. Edward Gramlich quien fuera miembro del equipo
de gobernadores de la Reserva Federal así lo ha afirmado en 1998 en la Conferencia anual de la Asociación de Economías
Occidentales. Durante la gran depresión (1929) la Reserva Federal elevó la tasa de interés, intentando alejar al público de su
demanda de oro en favor del dólar, cuando de hecho debió bajar la tasa de interés para estimular la economía (haciendo
relativamente más barato el acceso al capital y al crédito, para inversión y para consumo).

* Tom Riddell. 1989. Inflationary Impact of the Vietnam War. Vietnam Generation, Vol. 1, No 1.
History of the Gold Standard: Why the Dollar Was Backed by Gold
BY KIMBERLY AMADEO; Updated April 24, 2020; https://www.thebalance.com/

Gold has been used as the currency of choice throughout history. The earliest known use was in 600 B.C. in Lydia, which is in
present-day Turkey.

Gold was part of a naturally occurring compound known as electrum, which the Lydians used to make coins. By 560 B.C., the
Lydians had figured out how to separate the gold from the silver, and so created the first truly gold coin. The first king to use
gold for coins was named Croesus, and his name lives on in the phrase ‘rich as Croesus’.

In those days, the value of the coin was based solely on the value of the metal within, and the country with the most gold had
the most wealth. As a result, Spain, Portugal, and England sent Columbus and other explorers to the New World. They needed
more gold so they could be wealthier than each other.

Introduction of the Gold Standard

When gold was found at Sutter's Mill in 1848, it inspired the California Gold Rush the following year, which helped unify
western America. At the time, it resulted in inflation because the United States was already on a de facto gold standard sinc e
1834, so the flood of new gold led to rising prices.

In 1861, Treasury Secretary Salmon Chase printed the first U.S. paper currency. The Gold Standard Act of 1900 established
gold as the only metal for redeeming paper currency. It set the value of gold at $20.67 an ounce.

European countries wanted to standardize transactions in the booming world trade market, so they adopted the gold
standard by the 1870s. It guaranteed that the government would redeem any amount of paper money for its value in gold, and
meant transactions no longer had to be done with heavy gold bullion or coins, since paper currency now had guaranteed
valued tied to something real.

This huge change also increased the trust needed for successful global trade, and it came with its own risks: gold prices and
currency values dropped every time miners found large new gold deposits.

In 1913, Congress created the Federal Reserve to stabilize gold and currency values in the United States. When World War I
broke out, the United States and European countries suspended the gold standard so they could print enough money to pay
for their military involvement.

After the war, countries realized they didn't need to tie their currency to gold, and that it may in fact be harming the world
economy to do so. Countries quickly returned to a modified gold standard after the war, including the United States in 1919.
But the gold exchange standard was causing deflation and unemployment to run rampant in the world economy, and so
countries began leaving the gold standard en masse by the 1930s as the Great Depression reached its peak. The United States
finally abandoned the gold standard entirely in 1933.

The Gold Standard and the Great Depression

Once the Great Depression hit with full force, countries had to abandon the gold standard. When the stock market crashed in
1929, investors began trading in currencies and commodities. As the price of gold rose, people exchanged their dollars for
gold. It worsened when banks began failing, as people began hoarding gold because they didn't trust any financial institution.

The Federal Reserve kept raising interest rates in an attempt to make dollars more valuable and dissuade people from further
depleting the U.S. gold reserves, but it made the cost of doing business more expensive. Many companies went bankrupt,
creating record levels of unemployment.

On March 6, 1933, the newly-elected President Franklin D. Roosevelt closed the banks in response to a run on the gold
reserves at the Federal Reserve Bank of New York. By the time banks re-opened on March 13, they had turned in all their gold
to the Federal Reserve. They could no longer redeem dollars for gold, and no one could export gold.

On April 20, FDR ordered Americans to turn in their gold in exchange for dollars to prohibit the hoarding of gold and the
redemption of gold by other countries. This created the gold reserves at Fort Knox. The United States soon held the world's
largest supply of gold.

On January 30, 1934, the Gold Reserve Act prohibited the private ownership of gold except under license. It allowed the
government to pay its debts in dollars, not gold, and authorized FDR to increase the price of gold from $20.67 per ounce to
$35 per ounce (which consequently devalued the dollar).
1944 Bretton Woods Agreement

The 1944 Bretton Woods Agreement set the exchange value for all currencies in terms of gold. It obligated member countries
to convert foreign official holdings of their currencies into gold at these par values.

The United States held the majority of the world's gold.9 As a result, most countries simply pegged the value of their currency
to the dollar instead of gold. Central banks maintained fixed exchange rates between their currencies and the dollar by buying
their own country's currency in foreign exchange markets if their currency became too low relative to the dollar. If it became
too high, they'd print more of their currency and sell it. It became more convenient for countries to trade when they peg to the
dollar. As a result, most countries no longer needed to exchange their currency for gold, as the dollar had replaced it.

The value of the dollar subsequently increased, even though its worth in gold remained the same. This made the U.S. dollar the
de facto world currency.

End of the Gold Standard

In 1960, the United States held $19.4 billion in gold reserves, including $1.6 billion in the International Monetary Fund.10
That was enough to cover the $18.7 billion in foreign dollars outstanding.

As the U.S. economy prospered, Americans bought more imported goods and paid in dollars. This large balance of payments
deficit worried foreign governments that the United States would no longer back up the dollar in gold.

Also, the Soviet Union had become a large oil producer. It was accumulating U.S. dollars in its foreign reserves since oil is
priced in dollars due to fears that the United States would seize its bank accounts as a tactic in the Cold War. The Soviet Union
deposited its dollar reserves in European banks, and these became known as eurodollars.

By the 1970s, the United States stockpile of gold continued to decline as President Nixon's economic policies created
stagflation. Double-digit inflation reduced the eurodollar's value, and more and more banks started redeeming their holdings
for gold. The United States could no longer meet this growing obligation.

That's when Nixon changed the dollar/gold relationship to $38 per ounce.6 He no longer allowed the Fed to redeem dollars
with gold, which made the gold standard meaningless. The U.S. government repriced gold to $42.22 per ounce in 1973 and
then decoupled the value of the dollar from gold altogether in 1976. The price of gold quickly shot up to $124.84.11

The Legacy of Gold

Once the gold standard was dropped, countries began printing more of their own currency, which resulted in inflation but also
more economic growth. Although there are advocates for a return to the gold standard, it appears unlikely that those days will
return. Economists regard the gold standard as necessary during its time, but no longer applicable in the modern world
economy.

Gold continues to have appeal as an asset of real value. Whenever a recession or inflation looms, investors return to gold as a
safe haven. It reached its record high of $1,895 an ounce on September 5, 2011.

Advantages and Disadvantages of Gold

Advantages Explained

The benefit of a gold standard is that a fixed asset backs the money's value.12 Proponents of a gold standard say it provides a
self-regulating and stabilizing effect on the economy.13 Under the gold standard, the government can only print as much
money as its country has in gold. That discourages inflation, which happens when too much money chases too few goods. It
also discourages government budget deficits and debt, which can't exceed the supply of gold.14

A gold standard rewards the more productive nations. For example, they receive gold when they export. With more gold in
their reserves, they can print more money. That boosts investment in their profitable export businesses.

The gold standard spurred exploration. It's why Spain and other European countries discovered the New World in the 1500s.
They needed to get more gold to increase their prosperity. It also prompted the Gold Rush in California and Alaska during the
1800s.

Disadvantages Explained
One problem with a gold standard is that the size and health of a country's economy are dependent upon its supply of gold.12
The economy is not reliant on the resourcefulness of its people and businesses. Countries without any gold are at a
competitive disadvantage.

The United States never had that problem. It was the world's second-largest gold mining country after Australia. Most gold
mining in the United States occurs on federally owned lands in 12 western states.17 According to the National Mining
Association, Nevada is the primary source. Many developing countries are also major gold producers.18

The gold standard makes countries obsessed with keeping their gold. They ignore the more important task of improving the
business climate. During the Great Depression, the Federal Reserve raised interest rates. It wanted to make dollars more
valuable and prevent people from demanding gold, but it should have been lowering rates to stimulate the economy.

Government actions to protect their gold reserves caused significant fluctuations in the economy. In fact, between 1890 and
1905, the U.S. economy suffered five major recessions for this reason. Edward M. Gramlich mentioned these facts in his
remarks at the 24th Annual Conference of the Eastern Economic Association on February 27, 1998.19 Gramlich was a member
of the Board of Governors of the Federal Reserve.20

Can America Return to a Gold Standard?

How would a return to the gold standard affect the U.S. economy? First, it would constrict the government's ability to manage
the economy. The Fed would no longer be able to reduce the money supply by raising interest rates in times of inflation. Nor
could it increase the money supply by lowering rates in times of recession. In fact, this is why many advocate a return to the
gold standard. It would enforce fiscal discipline, balance the budget, and limit government intervention. The Cato Institute’s
policy analysis, ”The Gold Standard: An Analysis of Some Recent Proposals,” presents an evaluation of methods for returning
to the gold standard.21

A fixed money supply, dependent on gold reserves, would limit economic growth. Many businesses would not get funded
because of a lack of capital. Furthermore, the United States could not unilaterally convert to a gold standard if the rest of the
world didn't. If it did, everyone in the world could demand that the United States redeem their dollars with gold. American
reserves would be quickly depleted. Defense of the United States’ supply of gold helped cause the Great Depression. The Great
Depression ended when Franklin D. Roosevelt launched the New Deal.8

The U.S. no longer has enough gold at current rates to pay off its debt owed to foreign investors. Even when gold hit its peak
price of $1,896 an ounce in September 2011, there wasn't enough gold for the United States to pay off its debt.22 At that time,
China, Japan, and other countries owned $4.7 trillion in U.S. Treasury debt.23

Today, the U.S. economy is an important partner in an integrated global economy. Central banks work together throughout the
world to manage monetary policy. It's too late for the United States to adopt an isolationist economic stance.

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