Trombocitosis
Trombocitosis
Columbus University
Facultad:
Medicina y Ciencias de la Salud
Programa educativo:
Medicina y Cirugía
Curso:
Hematología
Docente:
Cedeño, Diana
Trabajo:
Alteración plaquetaria: trombocitosis
Estudiantes:
Ardines, Amado; 8-977-968
Sands, Marlene; 8-973-1800
Grupo:
10
Semestre:
VII
Fecha de entrega:
Miércoles, 24 de agosto del 2022.
1
ÍNDICE
I. Introducción 3 y 4.
II. Objetivo 5.
General 5.
Específicos 5.
III. Plaquetas/trombocitos 6.
Definición de plaqueta, estructura y función 6 y 7.
Origen de las plaquetas 8, 9 y 10.
IV. Trombocitos como alteración plaquetaria 10.
Definición 10.
Historia 10.
Fisiopatología 10 y 11.
Clasificación 11 y 12.
Etiología 12 y 13.
Manifestaciones clínicas 13 y 14.
Epidemiología 14 y 15.
Herencia 15.
Principales factores de riesgo 15.
Diagnóstico 16.
Tratamiento 16 y 17.
Pronóstico 17 y 18.
V. Conclusión 19 y 20.
VI. Referencias bibliográficas 21 y 22.
VII. Anexos 23 y 24.
2
INTRODUCCIÓN
A lo largo del desarrollo de este documento escrito nos enfocaremos en la comprensión y
análisis de la trombocitosis como trastorno plaquetario. Dicho esto, se realizará la siguiente
pregunta: ¿Qué son las plaquetas? Las plaquetas en ocasiones denominadas trombocitos
son fragmentos citoplasmáticos de células, los cuales se caracterizan por ser anucleados,
delimitados por membrana y derivan de los megacariocitos; por tal motivo, debemos
destacar que las plaquetas se dividen en cuatro zonas principales según su organización y
función:
- Zona periférica: consiste en la membrana celular cubierta por una gruesa capa de
glucocálix. Éste consta de glicoproteínas, glucosaminoglicanos y diversos factores
de la coagulación absorbidos desde el plasma sanguíneo.
- Zona estructural: dicha zona está compuesta por microtúbulos, filamentos de actina,
miosina y proteínas de enlace de actina, que conforman una red de sostén para la
membrana plasmática cerca de la periferia. Esta zona es a la que le atañe la
responsabilidad de mantener la forma discoide de la plaqueta.
- Zona de orgánulos: es la que se ubicada en el centro de la plaqueta. Ésta contiene
peroxisomas, mitocondrias, partículas de glucógeno, y mínimamente tres tipos de
gránulos dispersos en el citoplasma. Los contenidos de estos gránulos tienen un rol
fundamental en la fase inicial de la reparación vascular, la aglomeración plaquetaria
y la coagulación sanguínea.
- Zona membranosa: se compone de dos tipos de conductos membranosos. El sistema
canalicular abierto (OCS) es simplemente una membrana que no tiene participación
en la subdivisión del citoplasma de los megacariocitos y el sistema tubular denso
(DTS) que sirven como sitio de almacenamiento de iones de calcio.
Además, entre las funciones principales de las plaquetas encontramos que estos elementos
formes de la sangre intervienen en la detección de las hemorragias. También, en el proceso
de coagulación, propiamente dicho, a través de la liberación de los múltiples factores de la
coagulación.
3
Sin embargo, dicho todo lo anterior. El lector debe tener un conocimiento general del
trastorno plaquetario que desarrollaremos mediante este documento, el cual es “La
trombocitosis”. La trombocitosis la podemos definir como una alteración plaquetaria que
consiste en el aumento del número de plaquetas por encima de los rangos normales, dichos
rangos generalmente se encuentran entre las 150 000 plaquetas/µl - 450 000 plaquetas/µl.
Partiendo desde este inciso, la trombocitosis la podemos clasificar en 3 tipos principales:
- Trombocitosis congénita: se genera por la mutación del gen que gobierna la
trombopoyesis.
- Trombocitosis adquirida: que se subdivide en dos tipos:
a. Trombocitosis primaria/esencial: se genera por una alteración
mieloproliferativa en la mayoría de los casos.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: se produce por una patología secundaria al
aumento del número anormal de plaquetas en el torrente sanguíneo. Es decir, el
aumento anormal de plaquetas se debe a una enfermedad subyacente.
- Pseudotrombocitosis: es el aumento falso detectado en el número de plaquetas y
que, en gran parte de los casos, se confunde con la trombocitosis secundaria.
Cabe destacar, que la finalidad principal en el análisis previo, a través de esta introducción
consiste en que el lector tenga conocimiento global de los diversos tópicos que se
desarrollarán durante el progreso de este trabajo investigativo.
Finalmente, otros de los temas que encontraremos en el avance de esta investigación son:
- Aspectos etiológicos de esta enfermedad según su tipo.
- Diagnósticos de dichas patologías.
- Tratamientos empleados para mejorar el estado de salud del paciente.
- Pronósticos de estas alteraciones.
4
OBJETIVO
General:
Analizar la trombocitosis, como alteración plaquetaria generada por mutación de los genes
implicados en la maduración, proliferación y diferenciación de los megacariocitos; las
enfermedades subyacentes que provocan aumento anormal en el número de plaquetas;
síndromes mieloproliferativos; y finalmente, el falso aumento anormal de las plaquetas; a
través, de una postura crítica y analíticas que nos permita establecer diagnósticos
diferenciales y el uso de la terapéutica adecuada. Así mismo, comprender las bases
epidemiológicas de los tipos de trombocitosis y su mecanismo fisiopatológico.
Específicos:
- Estudiar la definición de plaquetas/trombocitos y las diversas funciones que ejercen,
para mantener en óptimas condiciones el organismo, a través de lectura
comprensiva de las estructuras de estos elementos formes del tejido sanguíneo y su
origen.
5
TROMBOCITOS
Por consiguiente, desde el punto de vista estructural, las plaquetas pueden dividirse en
cuatro zonas según su organización y su función, las cuales son:
- Zona periférica: esta zona consiste en la membrana celular cubierta por una gruesa
capa superficial de glucocálix. El glucocálix consta de glicoproteínas,
glucosaminoglicanos y varios factores de coagulación absorbidos desde el plasma
sanguíneo. Las glucoproteínas integrales de membrana actúan como receptores en la
función plaquetaria.
- Zona estructural: está compuesta por microtúbulos, filamentos de actina, miosina y
proteínas de enlace de actina que forman una red de sostén para la membrana
plasmática que se encuentra cerca de la periferia. Justo por debajo, de la red de
filamentos de actina, se encuentra la banda marginal, que contiene un haz de 8 a 24
microtúbulos. Estos microtúbulos se disponen en forma circunferencial y son
responsables de mantener la forma de disco de las plaquetas.
- Zona de orgánulos: esta zona ocupa la parte central de las plaquetas. Contienen
mitocondrias, peroxisomas, partículas de glucógeno y al menos tres tipos de
gránulos dispersos en el citoplasma. Los más abundantes son los gránulos alfa (300
nm a 500 nm de diámetro) que contienen principalmente fibrinógeno, factores de
coagulación, plasminógeno, inhibidor del activador del plasminógeno y factor de
crecimiento derivado de plaquetas (PDGF). Los contenidos de estos gránulos
desempeñan un papel importante en la fase inicial de la reparación vascular,
coagulación sanguínea y la aglomeración plaquetaria. Los gránulos delta, más
pequeños, más densos y menos abundantes contienen principalmente adenosina
difosfato (ADP), adenosina trifosfato (ATP), serotonina e histamina. Facilitan la
adhesión plaquetaria y la vasoconstricción en el sitio de la lesión vascular. Los
gránulos gama son similares a los lisosomas que se encuentran en otras células y
6
contienen varias enzimas hidrolíticas. El contenido de gránulos actúa en la resorción
del coágulo durante las etapas avanzadas de la reparación vascular.
- Zona membranosa: esta zona se compone de dos tipos de conductos membranosos.
El sistema canalicular abierto (OCS) es el primer tipo de canal de membrana. El
OCS es un remanente del desarrollo de los conductos de demarcación plaquetaria y
es simplemente una membrana que no participó en la subdivisión del citoplasma de
los megacariocitos. En efecto, los canalículos abiertos son invaginaciones de la
membrana plasmática en el citoplasma. El sistema tubular denso (DTS) es el
segundo tipo de canal de membrana. El DTS contiene un material denso en
electrones originado en el retículo endoplasmático rugoso del megacariocito, que
sirve como sitio de almacenamiento de iones de calcio. Los conductos del DTS no
están en comunicación con la superficie de la plaqueta; sin embargo, tanto el OCS
como el DTS se fusionan en diversas regiones de la plaqueta para formar complejos
de membrana que son importantes en la regulación de la concentración
intraplaquetaria del calcio.
7
Origen/linaje plaquetario
La megacariopoyesis se puede definir como aquel proceso de diferenciación de la línea
megacariocítica. Dicho proceso consiste en que el megacariocito en la médula ósea (BM)
deriva de la célula troncal hematopoyética, la cual tiene la capacidad de autorrenovarse, es
multipotencial y carece de la expresión de antígenos de linajes específicos. Esta célula
progenitora multipotente da origen al progenitor linfoide común y al progenitor mieloide
común, seguidamente genera a los progenitores granulocito/monocítico y progenitores
eritroides/megacariocíticos (PEM), este último es bipotencial, da lugar a la unidad
formadora de brotes de megacariocitos (BFU-Meg), que se diferencia de la unidad
formadora de colonias de megacariocitos (CFU-Meg). Los marcadores de las CFU-Meg y
BFU-Meg que indican que ya se diferenció la línea megacariocítica son CD34, 33 y 41. En
otras palabras, los trombocitos se originan a partir de la Célula Madre Hematopoyética, ésta
a su vez da origen a la Célula Progenitora Mieloide Común. Seguidamente, a partir de la
Célula Progenitora Común, se produce la Célula Progenitora de Megacariocitos/Eritrocitos.
Posteriormente, se forma la Célula Progenitora de Megacariocito. A partir de la Célula
Progenitora de Megacariocito se forman los Megacarioblasto, sucesivamente los
Megacariocitos, y finalmente las plaquetas.
8
● Los megacariocitos granulares, tiene un núcleo multilobulado, de citoplasma de
tonalidad rosada y de gran tamaño.
● Los megacariocitos maduros, liberadores de plaquetas, presentan un extenso
citoplasma que ha perdido la basofilia y está cubierto totalmente por granulación
azurófila. El núcleo, también multilobulado o segmentado, posee una cromatina
condensada sin nucleolos. Los gránulos azurófilos se disponen especialmente en la
periferia en cúmulos que irán delimitando las futuras plaquetas. Las plaquetas
pasan a la sangre periférica donde ejercen sus funciones en los mecanismos de
coagulación.
4. Los trombocitos son elementos formes de la sangre de menor tamaño (2-3 μm) y están
desprovistos de núcleo, por lo que no se trata de verdaderas células, sino de fragmentos
celulares. Su forma fisiológica es discoide, aspecto que se modifica con facilidad por
las maniobras de extensión o centrifugación, adquiriendo un aspecto redondeado y
emitiendo finas prolongaciones. Tras abandonar la BM, cerca de 1/3 de las plaquetas se
acumulan en el bazo y el resto circulan en sangre periférica por un periodo de siete a
diez días. Posteriormente, son eliminadas por el sistema reticuloendotelial (González et
al., 2010).
Sin embargo, debemos destacar que la trombopoyesis es aquel proceso que involucra la
liberación de plaquetas a partir del citoplasma del megacariocito maduro y que la
trombopoyetina (TPO) es la principal hormona reguladora de la producción plaquetaria, es
una glicoproteína de 353 aminoácidos con peso molecular de 30 kDa; su gen está
localizado en el cromosoma 3q27. Los niveles aumentados de TPO ocasiona un incremento
en el número de megacariocitos y su tamaño, así como en el número de plaquetas y su
volumen (Gutierrez, et al., 2013). También, se puede dar una leve anemia porque la TPO
desvía la diferenciación de la célula madre bipotencial hacia megacariocitos a expensas de
la línea eritroide. La TPO en sangre y BM son inversamente proporcionales al recuento
plaquetario (PLT), aunque existen algunas excepciones. La regulación de los niveles de
TPO se basa principalmente en la unión a su receptor Mpl, su internalización y destrucción.
Existen receptores de TPO (TPOR) tanto en megacariocitos como en plaquetas circulantes.
Si aumenta el número de plaquetas, también el número de receptores en su superficie y, por
lo tanto, disminuye la TPO. En cambio, si disminuye el número de plaquetas, también el
número de receptores y la TPO libre aumenta en sangre y actúa estimulando la producción
9
de plaquetaria (González et al., 2010). La producción de TPO por el hígado y el riñón es
constitutiva y no aumenta ni disminuye ante los cambios en el número de plaquetas
circulantes. En algunos casos puede estar aumentada la producción de TPO en el hígado,
como en la trombocitosis reactiva (RT) secundaria a inflamación y el factor de crecimiento
de hepatocitos. Algunos factores que aumentan la producción de TPO en células del
estroma de la BM son el factor de crecimiento derivado de plaquetas (PDGF) y el factor de
crecimiento fibroblástico-2.
Historia de la trombocitosis
Debemos hacer énfasis en que los aspectos históricos de la trombocitosis se fundamentan
en el descubrimiento de la trombopoyetina. El descubrimiento de esta hormona es muy
reciente, sin embargo, en 1986 se identificó el virus de la leucemia murina
mieloproliferativa, y el oncogen v-Mpl responsable de esta mieloproliferación en 1990. En
1992 se encontró el protooncogen celular c-Mpl, que resultó ser de la familia de receptores
de citocinas hematopoyéticas, pero se desconocía su ligando; fue hasta 1994 cuando varios
grupos al mismo tiempo lograron clonar este ligando, ahora conocido como TPO.
Fisiopatología de la trombocitosis
10
- Congénita: el mecanismo fisiopatológico de la trombocitosis congénita consiste en
la mutación del gen THPO y el gen MPL, que son los encargados de codificar la
proteína receptora de la trombopoyetina y la trombopoyetina. Ésta última, es la
principal proteína en regular el proceso de diferenciación, maduración y
proliferación de los megacariocitos. Por dicha alteración, se genera un aumento
anormal de plaquetas en el organismo del paciente a estudiar.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: la fisiopatología de la
trombocitosis esencial se fundamenta, en su gran mayoría, en la mutación de la
enzima JAK2, CARL y MPL, que genera un aumento plaquetario anormal y ésta
trombocitosis tiene el potencial de provocar oclusiones microvasculares que a
menudo involucran vasos pequeños de la parte distales de los miembros (que
producen eritromelalgia), el ojo (generando migraña ocular), el sistema nervioso
central (que causa un ataque isquémico transitorio). Cabe señalar, que no todos los
pacientes presentan síntomas microvasculares, incluso cuando el recuento de
plaquetas es alto.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: la alteración fisiológica normal del paciente se
da por la liberación de citoquinas inflamatorias, principalmente la interleucina 6
(IL-6), interferón gama (INF-G), trombopoyetina (TPO), interleucina 1 (IL-1),
interleucina 4 (IL-4) e interferón alfa (INF-A); que son liberados por condiciones
subyacentes (infecciones en la mayoría de los casos). Entonces la IL-6 estimula la
producción de trombopoyetina hepática y ésta a su vez induce la megacariopoyesis.
Clasificación de la trombocitosis
Las trombocitosis se clasifican en adquiridas, congénitas y pseudotrombocitosis. La
primera se subdivide en primarias y secundarias producto de una alteración concomitante o
comorbilidad. La congénita se relacionan con un patrón mendeliano autosómico dominante,
principalmente de genes implicados en la regulación de la maduración, diferenciación y
proliferación de megacariocitos, como la TPO y su receptor, así como JAK2 y el gen de la
gelsolina. Y la tercera división, la pseudotrombocitosis, se basa en un falso incremento en
el PLT (plaquetas totales). Entre estos se encuentran la crioglobulinemia mixta y
fragmentos citoplasmáticos.
En otras palabras, la trombocitosis la podemos clasificar en tres tipos principales:
11
- Congénita: es un tipo de trombocitosis de herencia autosómica dominante, que se
genera por la mutación de los genes implicados en la maduración, diferenciación y
proliferación de los megacariocitos. En ésta se da un aumento mantenido en el
número de plaquetas, con tendencia a producir hemorragias y trombosis, pero no
causa proliferación maligna.
- Adquirida: es aquel aumento plaquetario por encima de los rangos normales debido
a una alteración concomitante o comorbilidad.
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: generalmente se
caracteriza por ser una neoplasia mieloproliferativa que se particulariza por el
aumento de recuento de plaquetas, hiperplasia megacariocítica y una tendencia
hemorrágica o microvascular trombótica. Es decir, la trombocitosis primaria es
una enfermedad maligna que se engloba dentro de los múltiples síndromes
mieloproliferativos crónicos (SMPC) o neoplasias mieloproliferativas, junto con
la leucemia mieloide crónica, la policitemia vera o la miolofibrosis primaria.
También, es propio que ocurra una presentación congénita, en la infancia
temprana y cuando el hallazgo se cronifica.
Etiología de la trombocitosis
- Congénita: es causada por la mutación del gen THPO (3q26.3-q27) o en el gen
MPL (MPL S505N) (1p34).
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: se debe a un trastorno clonal
de la célula madre hematopoyética que genera un aumento en la producción de
plaquetas. Sin embargo, debemos destacar que una mutación en la enzima Janus
cinasa 2 (JAK 2). JAK2 es un miembro de la familia de las enzimas tirosina cinasa
y factor estimulante de colonias de granulocitos. Además, no está claro si el riesgo
12
de trombosis de grandes vasos que causa trombosis venosa profunda o embolia
pulmonar aumenta en la trombocitemia esencial, sobre todo porque las plaquetas
están involucradas principalmente en la trombosis arterial y no hay correlación entre
el recuento de plaquetas y la trombosis de los grandes vasos. Por consiguiente, la
hemorragia es más probable en caso de trombocitosis extrema (es decir, alrededor
de 1.5 millones de plaquetas/mcL [1.5 millones × 109/L]); debido a una deficiencia
adquirida del factor de Von Willebrand causada por la absorción y la proteólisis de
los multímeros de Von de Willebrand de alto peso molecular por parte de las
plaquetas, lo que ocasiona un síndrome de Von Willebrand adquirida.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: entre las causas más sobresalientes de la
trombocitosis secundaria encontramos la hemorragia, la extirpación del bazo, otros
procedimientos quirúrgicos, traumatismo, infecciones, diversos trastornos
inflamatorios (como la artritis reumatoidea, las enfermedades intestinales
inflamatorias, etc.), determinados cánceres (como la leucemia mielógene crónica),
degradación prematura de los glóbulos rojos (hemólisis), sarcoidosis y déficit de
hierro.
13
episodios de desvanecimientos y mareo, aumentos del riesgo de episodios
trombóticos, hemorragias y esplenomegalia leve. Sin embargo, los pacientes que
presentan mutación en el gen MPL, también experimentan con frecuencia fibrosis
de la médula ósea y no sufren complicaciones hemorrágicas.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: las manifestaciones clínicas
más frecuentes de la trombosis esencial son la debilidad, hematomas y sangrados,
gota, migrañas oculares, parestesia de las manos y de los pies, eventos trombóticos,
entre otros. Sin embargo, la trombosis puede generar síntomas en la localización
afectada (p. ej., déficits neurológicos en caso de accidente cerebrovascular o ataque
isquémico transitorio).
Sin embargo, se suele pensar que un gran número de plaquetas causan un exceso de
coagulación de la sangre, pues esto no sucede casi nunca en la trombocitosis
secundaria, al menos que la persona que se encuentra afecta por esta patología
también sufra una enfermedad arterial grave o una inmovilidad prolongada.
Además, algunas personas con trombocitosis esencial presentan una mayor
probabilidad de presentar sangrados, esto no supone un problema o dificultad en la
trombocitosis secundaria.
Además, debemos señalar que el recuento plaquetario se debe normalizar a sus
rangos normales entre 3 a 4 semanas después del manejo de la condición primaria.
Epidemiología
14
- Congénita: la prevalencia de la trombocitosis congénita es desconocida. Es decir,
datos epidemiológicos escasos.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: debemos destacar que la
mutación de la enzima Janus cinasa 2 (JAK2) está presente en el 50% de los
pacientes. Además, la trombocitosis esencial tiene una incidencia de alrededor de 20
casos por millón de habitantes al año. Predomina en pacientes de edad madura
(mediana de 60 años), aunque un 15% tiene menos de 40 años. Existen algunos
casos en la infancia y es más frecuente en mujeres.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: en su gran mayoría es la causa de trombocitosis
en adulto, por tal motivo el 85% de trombocitosis son de tipo reactiva, y de ellas el
65% son de causas infecciosas (las más frecuentes son las infecciones del tracto
respiratorio y la meningitis).
Herencia de la trombocitosis
- Congénita: presenta una herencia autosómica dominante.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: no es hereditaria.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: no es una patología relacionada con la herencia.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: edad mayor o igual a los 60
años (es decir, edad avanzada), historial de trombosis o hemorragia grave, recuento
de plaquetas mayor 1 500 000.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: enfermedades inflamatorias, procesos
infecciosos, procesos transitorios como las hemorragias, entre otros.
15
- Pseudotrombocitosis: recuentos automatizados de las plaquetas, es considerado su
principal factor de riesgo.
Herramientas diagnósticas
- Congénita: su diagnóstico se fundamenta en la observación de niveles plaquetarios
elevados por encima de los rangos normales y en la eliminación de causas
adquiridas de la trombocitosis (primaria y secundaria). Es indispensable llevar a
cabo pruebas genéticas para confirmar su diagnóstico.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: su diagnóstico se
fundamenta en el análisis de un hemograma completo; exclusión de las causas
de trombocitosis secundaria , estudios citogenéticos; estudios en la mutación
del JAK2 por PCR (reacción de cadena de polimerasa), si es negativa, se debe
hacer el análisis de la mutación del CALR o MPL; y el posible examen de
médula ósea.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: su diagnóstico se fundamenta en la presencia
de un número alto de plaquetas en conjunto con una enfermedad que justifica
dicha alteración, lo que permite diferenciarla de la trombocitosis primaria.
Tratamiento
- Congénita: el tratamiento se basa en el uso en la medicación del paciente con
aspirina en dosis bajas según el diagnóstico. Cabe destacar, que no existe consenso
para utilizar terapia de reducción plaquetaria a pesar de un mayor riesgo de
trombosis. Por tal motivo, los pacientes pueden tener un mayor riesgo de sufrir
episodios hemorrágicos y trombóticos.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: el tratamiento de la
trombocitosis primaria se da mediante el uso de aspirina, fármacos reductores del
número de plaquetas (tales como, anagrelida, hidroxiurea, entre otros). Muy pocas
veces se da el uso de trasplante de células madres, plaquetoféresis, agentes
citotóxicos e interferón.
16
En caso de síntomas vasomotores leves (p. ej., cefalea, isquemia digital leve,
eritromelalgia) y para reducir el riesgo de trombosis en pacientes de bajo riesgo,
suele emplearse suficiente la aspirina en dosis de 81 mg por vía oral 1 vez al día,
pero una dosis más elevada podría indicarse si fuera necesario. La migraña grave
puede requerir un control de la reducción del recuento de plaquetas. La utilidad de
la aspirina durante el embarazo no está probada y puede provocar hemorragias en
pacientes con trombocitemia esencial y mutación en CALR.
Pronóstico
- Congénita: el rasgo clínico de mayor predominancia es la alteración de
microcirculación causando breves episodios de desvanecimiento y mareos que
responden favorablemente a la aspirina cuando el gen THPO está mutado, y un
mayor riesgo de trombosis y desarrollo frecuente de fibrosis de médula cuando el
gen MPL está mutado. Todo lo anterior mencionado, puede llegar afectar la
esperanza de vida.
- Adquirida:
a. Trombocitosis primaria/esencial/trombocitemia/clonal: en cuanto a la
expectativa vida en los pacientes con trombocitosis primaria es casi normal. Si
bien los síntomas son frecuentes, la evolución de la enfermedad a menudo es
benigna. Las complicaciones trombóticas arteriales graves son raras, pero
pueden ser potencialmente fatales. Se observa transformación leucémica en <
2% de los pacientes, pero puede aumentar tras la exposición a tratamiento
citotóxico, incluso hidroxiurea. Algunos pacientes desarrollan mielofibrosis
secundaria, especialmente hombres con mutaciones JAK2V617F o CALR tipo
1.
b. Trombocitosis secundaria/reactiva: el pronóstico de la trombocitosis secundaria
es dependiente de la enfermedad desencadenadora del aumento a normal
17
plaquetario. Es decir, si el tratamiento dirigido a la patología subyacente es
eficaz, ocurre un descenso en el número de plaquetas hasta llegar a su
normalidad.
18
CONCLUSIÓN
A través de la recopilación de diversas fuentes de información y una postura
crítica-analítica podemos determinar que las plaquetas son fragmentos celulares
delimitados por una membrana, en su interior poseen diversos gránulos que regulan la
homeostasis, para mantener en óptimas condiciones el organismo del ser humano. Sin
embargo, existen múltiples factores que afectan a este elemento forme de la sangre
generando alteraciones plaquetarias, tal como es la trombocitosis.
19
- Pseudotrombocitosis: es el falso aumento en el número de las plaquetas por encima
de la normalidad de sus rangos establecidos, y que gran parte de los casos se
confunden con la trombocitosis secundaria.
20
REFERENCIAS BIBILIOGRÁFICAS
1. Association I, Mesenteric W, Thrombosis V, Gordon DH, Schaffner D, Bennett JM.,
(2015). Postsplenectomy Thrombocytosis. 2015;5-7.
2. Bailey SER, Ukoumunne OC, Shephard E, Hamilton W., (2017). How useful is
thrombocytosis in predicting an underlying cancer in primary care? A systematic
review. Fam Pract. 2017; 34(1):4-10. DOI: 10.1093/fampra/cmw100.
3. Beer PA, Green AR. Pathogenesis and management of essential thrombocythemia.
Hematology Am Soc Hematol Educ Program. 2009:621-8. doi:
10.1182/asheducation-2009.1.621. PMID: 20008247.
4. Bose P, Verstovsek S., (2017). Developmental Therapeutics in Myeloproliferative
Neoplasms. Clin Lymphoma, Myeloma Leuk. 2017; 17: S43-52. DOI:
10.1016/[Link].2017.02.014
5. Carrillo, Esper R., Carrillo, Cordova D., Carrillo, Cordova C., Carrillo, Cordova L.,
(2013). Volumen plaquetario medio. Su significado en la práctica clínica. Rev Invest
Mes Sur Mex, 2013; 20(1):17-20.
6. Cecinati V, Brescia L, Esposito S., (2012). Thrombocytosis and infections in childhood.
Pediatr Infect Dis J. 2012; 31(1):80-1. DOI: 10.1097/INF.0b013e318241f47a.
7. Chu DK, Hillis CM, Leong DP, Anand SS, Siegal DM., (2017). Benefits and risks of
antithrombotic therapy in essential thrombocythemia: A systematic review. Ann Intern
Med. 2017; 167(3):170-80. DOI: 10.7326/M17-0284
8. Delhommeau F, Dupont S, Della Valle V, James C, Trannoy S, Massé A, Kosmider O,
Le Couedic JP, Robert F, Alberdi A, Lécluse Y, Plo I, Dreyfus FJ, Marzac C, Casadevall
N, Lacombe C, Romana SP, Dessen P, Soulier J, Viguié F, Fontenay M, Vainchenker W,
Bernard OA., (2009). Mutation in TET2 in myeloid cancers. N Engl J Med. 2009 May
28;360(22):2289-301. doi: 10.1056/NEJMoa0810069. PMID: 19474426.
9. Etheridge SL, Cosgrove ME, Sangkhae V, Corbo LM, Roh ME, Seeliger MA, et al.,
(2014). A novel activating, germline JAK2 mutation, JAK2R564Q, causes familial
essential thrombocytosis. Blood. 2014; 123(7):1059-68. DOI:
10.1182/blood-2012-12-473777
10. Evstatiev R., (2016). Eisenmangel, Thrombozytose und Thromboembolie. Wiener
Medizinische Wochenschrift. 2016; 166(13-14):437-46. DOI:
10.1007/s10354-016-0514-6.
11. Eynard, A., Valentich, M., & Rovasio, R. (2016). Histología y embriología del ser
humano (5th ed). Médica Panamericana.
12. Farré, A, Macaya C., (2013). Plaqueta: fisiología de la activación y la inhibición.
Revista española de cardiología, 2013; 13:2-7. 53.
13. Geyer H, Mesa RA., (2014). Assessing disease burden in patients with classic MPNs.
Best Pract Res Clin Haematol. 2014; 27(2):107-19. DOI: 10.1016/[Link].2014.07.006
14. Geyer H, Mesa RA., (2014). Assessing disease burden in patients with classic MPNs.
Best Pract Res Clin Haematol. 2014; 27(2):107-19. DOI: 10.1016/[Link].2014.07.006
21
15. González, Villalva AE., Falcón, Rodriguez CI., Fortoul, van der Goes TL., (2010). Vías
de señalización implicadas en la megacariopoyesis. Gac Med Mex, 2010;
146(2):136-143.
16. Gutierrez, Romero A., Gutierrez, Grobe Y., Carrillo, Esper R., (2013). Volumen
plaquetario medio: El tamaño sí importa. Med Int Mex, 2013; 29:307-310.
17. Harano K, Kogawa T, Wu J, Yuan Y, Cohen EN, Lim B et al., (2017). Thrombocytosis
as a prognostic factor in inflammatory breast cancer. Breast Cancer Res Treat. 2017;
166(3):819-32. DOI: 10.1007/s10549-017-4463-6.
18. Kucine N, Chastain KM, Mahler MB, Bussel JB., (2013). Primary thrombocytosis in
children. Haematologica. 2014; 99(4):620-8. DOI: 10.3324/haematol.2013.092684
19. Levine RL, Wadleigh M, Cools J, Ebert BL, Wernig G, Huntly BJ, Boggon TJ,
20. Lussana F, Rambaldi A., (2017). Inflammation and myeloproliferative neoplasms. J
Autoimmun. 2017; 85:58-63. DOI: 10.1016/[Link].2017.06.010
21. Parnes A, Ravi A., (2016). Polycythemia and Thrombocytosis. Prim Care-Clin Off
Pract. 2016; 43(4):589-605. DOI: 10.1016/[Link].2016.07.011
22. Pianta A, Liu K, Lundberg P, Shimizu T., (2013). Hereditary Thrombocytosis Caused
by a Novel Germ-Line Mutation In The Gelsolin Gene. Blood-The American Society of
Hematology.
23. Salto AB., Fontana, S., Marquesoni E., Casale MF., (2012). Valoración de los Índices
plaquetarios en las trombocitopenias. Acta bioquímica clínica latinoamericana, 2012;
46(1):23-30.
24. Schaub FX, Looser R, Li S, Hao-Shen H, Lehmann T, Tichelli A, Skoda RC., (2010).
Clonal analysis of TET2 and JAK2 mutations suggests that TET2 can be a late event in
the progression of myeloproliferative neoplasms. Blood. 2010 Mar 11;115(10):2003-7.
doi: 10.1182/blood-2009-09-245381. Epub 2010 Jan 8. PMID: 20061559.
25. Spivak JL., (2017). Myeloproliferative Neoplasms. N Engl J Med.
2017;376(22):2168-81. DOI: 10.1056/NEJMra1406186
26. Sulai NH, Tefferi A., (2012). Why Does My Patient Have Thrombocytosis? Hematol
Oncol Clin North Am. 2012; 26(2):285-301. DOI: 10.1016/[Link].2012.01.003.
27. Tefferi A, Barbui T., (2015). CME Information: Polycythemia vera and essential
thrombocythemia: 2015 update on diagnosis, riskstratification, and management. AM J
Hematol. 2015; 90(2):163-73. DOI: 10.1002/ajh.00043
28. Tefferi A, Vannucchi AM., (2017). Genetic Risk Assessment in Myeloproliferative
Neoplasms. Mayo Clin Proc. 2017; 92(8):1283-90. DOI:
10.1016/[Link].2017.06.002
29. Teo S, Tiedt R, Passweg JR, Tichelli A, Cazzola M, et al., (2017). A Gainof-Function
Mutation of JAK2 in myeloproloferative disorders. 2017; 1779-90.
30. Üsküdar Cansu D, Üsküdar Teke H, Musmul A, Korkmaz C., (2017). Is thrombocytosis
always an indicator of autosplenectomy in patients with systemic lupus erythematosus?
Rheumatol Int. 2017; 0(0):1-9. DOI: 10.1007/s00296-017-3872-5.
31. Vainchenker W, Kralovics R., (2017). Genetic basis and molecular pathophysiology of
classical myeloproliferative neoplasms. Blood. 2017; 129(6):667-79. DOI:
10.1182/blood-2016-10-695940
22
ANEXOS
Figura 1. Esquema de las principales características de la ultraestructura plaquetaria.
23
Figura 4. Algoritmo de estudio y manejo sobre el hallazgo de trombocitosis.
Figura 5: Cristales de crioglobulina en forma de aguja que se presentan como trombocitosis espuria
o pseudotrombocitisis.
24