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Aplicaciones del Fluido Magnetorreológico

El documento describe un fluido magnetorreológico, un líquido que puede cambiar rápidamente de un estado líquido a un estado sólido viscoso cuando se somete a un campo magnético. Estos fluidos son útiles para aplicaciones como amortiguadores de automóviles y maquinaria debido a que pueden disipar energía de manera controlada variando su viscosidad con un campo magnético. El documento también explica las propiedades y composición de estos fluidos, incluyendo sus partículas magnéticas suspendidas y su capacidad para alinearse rá
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Aplicaciones del Fluido Magnetorreológico

El documento describe un fluido magnetorreológico, un líquido que puede cambiar rápidamente de un estado líquido a un estado sólido viscoso cuando se somete a un campo magnético. Estos fluidos son útiles para aplicaciones como amortiguadores de automóviles y maquinaria debido a que pueden disipar energía de manera controlada variando su viscosidad con un campo magnético. El documento también explica las propiedades y composición de estos fluidos, incluyendo sus partículas magnéticas suspendidas y su capacidad para alinearse rá
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Fluido magnetorreológico

Planteamiento del problema:


¿Existirá un material capaz de cambiar en cuestiones de segundos su estado de Liquido a
solido (o viceversa)?
No exactamente, ya que es liquido viscoso que se puede convertir a un sólido viscoelástico y
es algo incluso mejor, ya que se tarda milisegundos en hacer esta transformación.
Y también ¿Podrá ser útil en nuestra sociedad para hoy y a futuro?
Hoy en día existe muchos problemas e inseguridades de forma mecánicas o electrónicas, que
a pesar de poder y tener conocimiento de opciones para solucionarlo ,no son tomados en
cuenta o bien no sabemos de su existencia a falta de su irrelevancia y estudio, pero esto
llamado “Fluido magnetorreologico” es una gran ayuda para estos problemas de
inseguridades y accidentes que se podrá evitar con ayuda de este, claro esto implica muchos
gastos y seguir investigando de cómo saber usarlo, pero tenemos la base del conocimiento de
ahora y en lo que se puede utilizar actualmente, ya que para futuro este será muy importante.

Objetivos generales:
Los fluidos magnetorreológicos son útiles en dispositivos donde se requiera una disipación de
energía controlada (amortiguadores, frenos, embragues, etc.) así como elementos de fijación
en base a su variación de viscosidad. El interés en estos materiales viene de su capacidad para
conseguir rápidas y simples interfaces de respuesta entre sistemas electrónicos y mecánicos,
por ello se puede aplicar en estos sectores.
 En la creación de amortiguadores de automóviles: Pruebas realizadas por Monroe,
uno de los principales fabricantes de amortiguadores del mundo, determinó que la
distancia de frenado con amortiguadores en mal estado aumentaba la distancia de
frenado a 70 km/h de 23,2 metros hasta los 34,5 metros. Empresas fabricantes de
automóviles como Cadillac y Audi, en el TT y R8, ya han empezado a incluir en
algunos modelos amortiguadores basados en esta tecnología, como el sistema
MagneRide de Delphi.
 En la creación de Amortiguadores en electrodomésticos: Adaptando la rigidez del
amortiguador a las distintas fases del ciclo de lavado y carga de ropa en la lavadora.
 En la área de medicina: Como sistema de control en las prótesis de rodillas.
 En el sistema de freno: Donde destaca la aplicación de frenos de bicicletas estáticas
con sistema de freno de disco basado en presencia de fluidos magnetorreológicos
 En Maquinas y herramientas: Se trabaja en dispositivos de amortiguación de
vibraciones y en posibles dispositivos de fijación para la realización de utillajes
flexibles. En este sentido, cabe destacar la experiencia de la Universidad de
Nottingham, que ha patentado un sistema de amarre para el mecanizado de álabes de
turbina de avión, mediante un sistema de ‘pins’.
Marco teorico:
Un líquido magnetorreológico es un líquido que se puede clasificar en la categoría de los
materiales inteligentes, generalmente un tipo de aceite. Cuando se somete a un campo
magnético, el fluido aumenta enormemente su viscosidad aparente, hasta el punto de
convertirse en un sólido viscoelástico. Es importante destacar que la tensión de fluencia del
fluido cuando está en su estado activo ("encendido") se puede controlar con mucha precisión
variando la intensidad del campo magnético. El resultado es que la capacidad del fluido para
transmitir fuerza se puede controlar con un electroimán. lo que da lugar a muchas
aplicaciones posibles basadas en el control. En un libro reciente se pueden encontrar extensas
discusiones sobre la física y las aplicaciones de los fluidos de RM.
Estos fluidos son útiles en dispositivos donde se requiera una disipación de energía
controlada (como frenos o amortiguadores), así como elementos de fijación en base a su
variación de viscosidad. Debido a su aplicabilidad y su capacidad para conseguir rápidas y
simples interfaces de respuesta entre sistemas electrónicos y mecánicos, Gaiker-IK4(Centro
tecnologico) ha estudiado estos fluidos y ha desarrollado una solución para el
apelmazamiento por decantación del fluido cuando se encuentra en reposo, simplificando el
proceso de fabricación.
Visualmente, los fluidos magnetorreológicos son de color muy oscuro, prácticamente opacos.
Si el fluido se encuentra en un recipiente abierto caerá, pero si se aplica suficiente campo no
caerá y su aspecto y superficie se mantendrá invariable en el interior del envase.
Su comportamiento activo ante un campo magnético se debe a que estos fluidos son, a grosso
modo, suspensiones de partículas magnéticas en un fluido portador, estabilizado por un
surfactante y otros aditivos. Al aplicar un campo magnético, las partículas tienden a
polarizarse y alinearse con el campo, formando una estructura fibrilar encadenada en unos
pocos milisegundos. Así, la viscosidad de estos fluidos aumenta en función de la intensidad
del campo aplicado. Este aumento no es ilimitado, sino que se termina por exhibir una
saturación magnética gradual. Esta saturación del fluido se produce a un valor igual al
producto de la polarización de saturación del material magnético. En caso del hierro 2,1
Teslas (T) por el porcentaje de partícula contenida en el fluido.
Hay que tener en cuenta que el fluido de RM es diferente de un ferrofluido que tiene
partículas más pequeñas. Las partículas de fluido MRF se encuentran principalmente en la
escala micrométrica y son demasiado densas para que el movimiento browniano las mantenga
suspendidas (en el fluido portador de menor densidad). Las partículas de ferrofluido son
principalmente nanopartículas que están suspendidas por el movimiento browniano y
generalmente no se depositan en condiciones normales. Como resultado, estos dos fluidos
tienen aplicaciones muy diferentes.

Liquidos inteligentes:
Un fluido inteligente es un fluido cuyas propiedades se pueden cambiar aplicando un campo
eléctrico o un campo magnético
Los fluidos inteligentes más desarrollados en la actualidad son aquellos cuya viscosidad
aumenta cuando se aplica un campo magnético. Los pequeños dipolos magnéticos están
suspendidos en un fluido no magnético, y el campo magnético aplicado hace que estos
pequeños imanes se alineen y formen hilos que aumentan la viscosidad.

Movimiento browniano:
Una partícula suficientemente pequeña como un grano de polen, inmersa en un líquido,
presenta un movimiento aleatorio.
El movimiento Browniano trata acerca de la actividad aleatoria contemplada en las partículas
que se localizan en un ambiente fluido, ya sea gas o líquido, como consecuencia de los
choques, contra las moléculas que se encuentran presentes en dichos fluidos. Recibe este
apelativo para honrar a su descubridor, el biólogo y botánico Robert Brown.
Este patrón de movimiento generalmente consiste en fluctuaciones aleatorias en la posición
de una partícula dentro de un subdominio de fluido, seguido de una reubicación a otro
subdominio. A cada reubicación le siguen más fluctuaciones dentro del nuevo volumen
cerrado. Este patrón describe un fluido en equilibrio térmico , definido por una temperatura
dada. Dentro de tal fluido, no existe una dirección preferencial de flujo (como en los
fenómenos de transporte ). Más específicamente, los momentos lineales y angulares generales
del fluido permanecen nulos a lo largo del tiempo. Las energías cinéticas de los movimientos
brownianos moleculares, junto con las de las rotaciones y vibraciones moleculares, suman el
componente calórico de la energía interna de un fluido.

Campo magnetico:
Un campo magnético es un campo de fuerza producido por cargas eléctricas en movimiento.
Este campo de fuerza se aplica sobre otras cargas en movimiento no paralelas. Junto con el
campo eléctrico, el campo magnético constituye el campo electromagnético, responsable de
la interacción electromagnética en el espacio.

Composición y propiedades de los FMR


Las variables responsables de las características de los fluidos magnetorreológicos son varias
y muy diferentes: el tipo de partícula así como el tamaño, geometría, distribución de tamaños
y la cantidad utilizada; el fluido portador, que tiene una influencia importante en la
viscosidad del fluido, comportamiento térmico, químico y en la sedimentación de las
partículas; y los diferentes aditivos añadidos para el control de variables tales como
sedimentación, viscosidad, tixotropía y estabilización del fluido.
El estudio de estas variables y su influencia sobre la resistencia al flujo de los fluidos
magnetorreológicos es en lo que Gaiker-IK4 ha centrado sus esfuerzos en los últimos años. El
conseguir predecir de una manera más o menos aproximada el comportamiento de los fluidos
en base a su composición ha permitido conocer el comportamiento de estos materiales y
ajustarlos a la medida de las aplicaciones.
Se han estudiado las diferentes variables que pueden afectar el comportamiento de estos
materiales como los aditivos o la viscosidad del fluido portador, que tiene un efecto muy
grande en la sedimentación de manera que cuanto menor sea ésta mayor es la sedimentación,
independientemente de que ésta sea aditivada, para aumentar la viscosidad. También se han
estudiado diferentes combinaciones de tamaño, forma y naturaleza de las partículas para
alcanzar una óptima distribución.
Gaiker-IK4 ha elaborado a lo largo de los últimos años fluidos con diversas propiedades y
calidades entre los que se aprecian diferencias en el valor de ratio F. El punto de fluencia
‘Yield Point’ es el momento en que el fluido comienza a fluir. El esfuerzo necesario para
llegar a este punto se llama ‘esfuerzo de fluencia’ o esfuerzo umbral, más conocido como
‘yield stress’. Los FMR muestran habitualmente yield strengths de 50-100 kPa para campos
magnéticos aplicados de 150-250 kA/m (~2-3 kOe) y una viscosidad sin campo magnético de
200-300 mPa•s a 25°C.
El Esfuerzo Umbral Estático se considera el esfuerzo mínimo para que el fluido sufra una
deformación que se pueda considerar como flujo. Para ello, se ha diseñado un ensayo de
reología rotacional en el que se realiza una rampa de esfuerzo, con un tiempo de integración
de 4 segundos para permitir que el equipo obtenga una buena medida del esfuerzo.
Otra propiedad a controlar es la inevitable sedimentación. Cuando el fluido queda en reposo,
las partículas tienden a decantar, siendo necesario considerar para las aplicaciones las
siguientes premisas: minimizar lo más posible la sedimentación desde la formulación; ante
periodos largos de reposo del dispositivo que contiene los FMR, considerar sistemas de
reflujo para mantener dispersas las partículas; y caracterizar adecuadamente el fluido para
asegurar su rápida y óptima dispersión una vez se redispersa el fluido. Evitar que tras la
sedimentación se generen aglomeraciones que modifiquen su dispersión y modifiquen las
condiciones iniciales del fluido.
El comportamiento a fatiga, tanto del fluido magnetorreológico como de los dispositivos, se
ensaya a distintas frecuencias y representa la fuerza frente al desplazamiento a distintas
intensidades de campo. Por su lado, el efecto ‘In-Use-Thickening’ (IUT) se produce, por
ejemplo, cuando un líquido es de relativa baja viscosidad y se convierte en una pasta con la
consistencia de un betún.
Actualmente este problema ha sido identificado y, en muchos casos, resuelto ya que todos los
FMR muestran un cierto grado de deterioro en función de las condiciones que hayan tenido
que soportar según su aplicación. Se cree que la causa de este incremento de la viscosidad es
debida a la destrucción de la superficie que se desmenuza fácilmente de las partículas de
hierro. Por lo tanto, dependiendo del tipo de mecanismo en el cual se va a emplear el fluido,
las condiciones a las que el fluido es expuesto y la duración de dicha exposición, puede
inicialmente partir de una formulación genérica, pero si se desea un óptimo rendimiento
necesitará de un desarrollo particular de la formulación.

Ventajas e inconvenientes de los FMR


Las ventajas de los FMR son varias. Muestran, bajo la acción de un campo magnético, una
rápida variación en sus propiedades reológicas (15 – 25 milisegundos). Se rigen por la
intensidad de corriente que genera el campo magnético. Sus rangos de voltaje son inferiores a
10 V y corrientes inferiores a 2 A pueden ser suficientes, lo cual permite contar, para el
diseño de un dispositivo, con fuentes normales de energía. Los FMR son capaces de alcanzar
valores altos de esfuerzos de cizalla (sobre 50-100 kPa) lo cual implica que solo es necesario
activar una pequeña cantidad de fluido para llegar a las prestaciones requeridas. Esto afecta
positivamente al tamaño y peso del diseño. No son muy sensibles a los contaminantes e
impurezas que pueden aparecer durante su fabricación y posterior uso. Esta misma
insensibilidad del principio de funcionamiento hacia los contaminantes permite estabilizar los
FMR frente a la sedimentación sin afectar por ello a sus propiedades magnetorreológicas. Se
puede lograr un modo ‘a prueba de fallos’ en los dispositivos introduciendo imanes
permanentes de manera que se active el FMR sin necesidad de otra fuente de energía. Son
capaces de operar en un amplio rango de temperaturas, en base al fluido portador y se
adaptan fácilmente a diferentes geometrías. Son apropiados para ser empleados en utillajes de
piezas de geometría compleja, de piezas muy flexibles y de piezas que se van debilitando a
medida que se van mecanizando.
En cuanto a los inconvenientes, los campos magnéticos no son fáciles de aplicar ni de usar.
La intensidad de campo se ve afectada por la presencia de materiales férricos, son pesados y
requiere de espacio para albergar los electroimanes. La discordancia entre las densidades de
la partícula metálica y el fluido portador es muy grande con lo que la tendencia a la
sedimentación es alta. La alta densidad de la partícula también deriva en una alta densidad del
FMR en conjunto (3-4 g / cm3). La viscosidad típica inicial (en ausencia de campo
magnético) ya es relativamente alta, lo que conlleva una alta fricción o perdidas de carga en
dispositivos como en los frenos rotatorios cuando no se requiere su activación. Su tiempo de
respuesta, aun siendo muy rápido, es más lento que el de los fluidos electrorreológicos (FER).

Avances en la década de 2000:


Los estudios publicados a partir de finales de la década de 2000 que exploran el efecto de
variar la relación de aspecto de las partículas ferromagnéticas han mostrado varias mejoras
con respecto a los fluidos de RM convencionales. Los fluidos a base de nanocables no
muestran sedimentación después de la observación cualitativa durante un período de tres
meses. Esta observación se ha atribuido a una menor densidad de empaquetamiento estrecho
debido a la disminución de la simetría de los cables en comparación con las esferas, así como
a la naturaleza estructural de apoyo de una red de nanocables que se mantiene unida por
magnetización remanente. Además, muestran un rango diferente de carga de partículas
(típicamente medido en volumen o fracción de peso) que los fluidos convencionales basados
en esferas o elipsoides. Los fluidos comerciales convencionales exhiben una carga típica de
30 a 90% en peso, mientras que los fluidos a base de nanocables muestran un umbral de
percolación de ~ 0,5% en peso (dependiendo de la relación de aspecto).También muestran
una carga máxima de ~ 35% en peso, ya que las partículas de alta relación de aspecto exhiben
un volumen mayor por partícula excluida, así como un enredo entre partículas cuando
intentan rotar de un extremo a otro, lo que resulta en un límite impuesto por alta viscosidad
aparente de los fluidos en estado inactivo. Esta gama de cargas sugiere que es posible un
nuevo conjunto de aplicaciones que pueden no haber sido posibles con los fluidos
convencionales basados en esferas.
Los estudios más recientes se han centrado en fluidos magnetorreológicos dimórficos, que
son fluidos convencionales basados en esferas en los que una fracción de las esferas,
típicamente del 2 al 8% en peso, se reemplazan con nanocables. Estos fluidos exhiben una
velocidad de sedimentación mucho más baja que los fluidos convencionales, pero exhiben un
rango de carga similar al de los fluidos comerciales convencionales, lo que los hace también
útiles en aplicaciones existentes de alta fuerza como la amortiguación. Además, también
exhiben una mejora en el límite elástico aparente del 10% a través de esas cantidades de
sustitución de partículas.
Otra forma de aumentar el rendimiento de los fluidos magnetorreológicos es aplicarles
presión. En particular, las propiedades en términos de límite elástico se pueden aumentar
hasta diez veces en el modo de cizallamiento y hasta cinco veces en el modo de flujo.La
motivación de este comportamiento es el aumento de la fricción de las partículas
ferromagnéticas, como lo describe el modelo semiempírico magneto-tribológico de Zhang et
al. Aunque la aplicación de presión mejora considerablemente el comportamiento de los
fluidos magnetorreológicos, se debe prestar especial atención en términos de resistencia
mecánica y compatibilidad química del sistema de sellado utilizado.

Limitaciones:
Aunque se considera con razón que los fluidos inteligentes tienen muchas aplicaciones
potenciales, su viabilidad comercial es limitada por las siguientes razones:
 La alta densidad, debido a la presencia de hierro , los hace pesados. Sin embargo, los
volúmenes operativos son pequeños, por lo que si bien esto es un problema, no es
insuperable.
 Los fluidos de alta calidad son caros.
 Los líquidos están sujetos a espesamiento después de un uso prolongado y necesitan
ser reemplazados.
 La sedimentación de partículas ferro puede ser un problema para algunas
aplicaciones.
 No puede funcionar a temperaturas extremadamente altas / bajas

Futuro:
El sistema nervioso de futuros robots podría usar estos fluidos para mover articulaciones y
extremidades de forma semejante a los seres vivos.

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