Saco de Roma
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Para otros saqueos sufridos por Roma, véase Saqueo de Roma.
Saco de Roma
Parte de Guerra de la Liga de Cognac
Saqueo de Roma. 6 de mayo de 1527. Grabado diseñado
por Martin van Heemskerck y publicado en 1555.
Fecha 6 de mayo de 1527
Lugar Roma (Italia)
Coordenadas 41°50′00″N 12°30′00″E
Resultado
Victoria imperial1
Saqueo posterior de la ciudad
Miles de romanos masacrados1
El papa es capturado1
Beligerantes
Estados Pontificios España2
Sacro Imperio Romano
Germánico2
Comandantes
Caspar Röist † Carlos III de
Borbón †
Renzo da Ceri Jorge de Frundsberg
Fuerzas en combate
Guarnición de Roma Ejército Imperial
• 3000 soldados italianos • 700 hombres de armas
• 189 guardias suizos • 800 caballos ligeros
• De 4000 a 7000 milicianos 3 • 3000 infantes italianos
• 5000 infantes españoles
• 10 000 lansquenetes
500 guardias suizos4 germanos5
5000 milicianos4
22 000-30 000 mercenarios
alemanes y españoles14
Bajas
500 muertos, heridos o Entre 50 y 200 durante el
capturados asalto. Varios miles durante la
45 000 civiles muertos, heridos o ocupación de Roma, debido a
exiliados[cita requerida] la peste[cita requerida]
Guardias suizos: 458 muertos4
Milicianos: 1000 muertos4
Total: 4000-7000 muertos4
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Guerra de la Liga de Cognac
1526-1530
Roma
Nápoles
Landriano
Florencia
Gavinana
Saco de Roma es la denominación con la que se conoce al saqueo que llevaron a
cabo en esa ciudad las tropas alemanas y españolas de Carlos V el 6 de
mayo de 1527. Este hecho señaló una victoria imperial crucial en el conflicto entre
el emperador y la Liga de Cognac (la alianza formada por
el Papado, Francia, Milán, Venecia, y Florencia firmada el 2 de mayo de 1526).
«Saco» es la adaptación al castellano de la voz italiana sacco, que significa
literalmente «saqueo».6
Índice
1Antecedentes
2El saqueo
3Repercusiones
4En literatura
5Referencias
6Bibliografía
7Enlaces externos
Antecedentes[editar]
El papa Clemente VII había dado su apoyo a Francia en un intento por alterar el
equilibrio de fuerzas en Italia, y para liberar al Papado de lo que muchos
consideraban la «dominación imperial» del Sacro Imperio Romano Germánico. En
los primeros enfrentamientos, las tropas imperiales, en clara inferioridad numérica,
apenas lograron mantenerse, pero tras diversas victorias militares y la conquista
de Milán, se hicieron con el dominio del norte de Italia. El ejército del emperador
derrotó al ejército francés en Italia, pero no hubo fondos disponibles para pagar a
los soldados. Los soldados imperiales se amotinaron y forzaron a su
comandante, Carlos III duque de Borbón y Condestable de Francia, a dirigirlos
hacia Roma. Aparte de 700 hombres de armas, el ejército lo componían unos
5000 españoles a las órdenes de Alfonso de Ávalos, marqués del Vasto,
10 000 lansquenetes al mando de Jorge de Frundsberg, 3000 soldados de
infantería italiana comandada por Ferrante I Gonzaga y 800 soldados de caballería
ligera dirigidos por Filiberto, príncipe de Orange.
El duque dejó Arezzo el 20 de abril de 1527, sacando partido del caos entre los
venecianos y sus aliados después de una revuelta que había estallado
en Florencia contra los Médici. De este modo, las tropas, en gran parte
indisciplinadas, saquearon Acquapendente y San Lorenzo alle Grotte y
ocuparon Viterbo y Ronciglione, alcanzando las murallas de Roma el 5 de mayo.
El saqueo[editar]
Las tropas que defendían Roma estaban formadas por tres mil soldados nuevos
italianos dirigidos por Renzo da Ceri, los ciudadanos romanos que se presentaron
a la defensa organizados en milicias y por la Guardia Suiza del papa. Clemente VII
había despedido en marzo dos mil soldados suizos, que dejando Roma habían
pasado a engrosar las filas del ejército de la Liga comandada por el duque de
Urbino. También había licenciado unos 2000 soldados de las Bandas Negras a
cargo de Orazio Baglioni, pero parece ser que una parte de ellos estuvieron a la
defensa de la ciudad en mayo.
Las fortificaciones de la ciudad incluían murallas imponentes y poseían una buena
artillería, de la que el ejército imperial carecía. El duque Carlos necesitaba
conquistar la ciudad deprisa, para evitar el riesgo de verse atrapado entre la
ciudad asediada y el ejército de la Liga.
El 6 de mayo, el ejército imperial atacó las murallas en el Janículo y la Colina
Vaticana. El duque de Borbón fue mortalmente herido en el asalto por una bala de
arcabuz en el muslo, disparo que el artista italiano Benvenuto Cellini se atribuyó a
sí mismo.
La muerte de la última autoridad de mando respetada entre el ejército causó que
desapareciera la moderación en los soldados, provocando la conquista de las
murallas de Roma ese mismo día. Una de las acciones más memorables de la
Guardia Suiza ocurrió en esos momentos. Casi toda la guardia fue masacrada por
las tropas imperiales en las escalinatas de la Basílica de San Pedro. De
189 guardias de servicio solamente 42 sobrevivieron, pero su valentía aseguró
que Clemente VII escapara a salvo, a través del Passetto, un corredor secreto que
todavía une la Ciudad del Vaticano con el Castillo de Sant'Angelo.
Tras la ejecución de unos mil defensores comenzó el pillaje. Se destruyeron y
despojaron de todo objeto precioso iglesias y monasterios (excepto las iglesias
nacionales españolas), además de palacios de prelados y cardenales. Incluso los
cardenales proimperiales tuvieron que pagar para proteger sus riquezas de los
victoriosos soldados. El 8 de mayo, el cardenal Pompeo Colonna, un enemigo
personal de Clemente VII, entró en la ciudad. Fue seguido por campesinos de sus
feudos, quienes vinieron a vengarse de los saqueos que habían sufrido antes por
orden papal. Sin embargo, Colonna fue conmovido por las condiciones lastimosas
de la ciudad y hospedó en su palacio a varios ciudadanos romanos.
Saco de Roma (1527). Grabado de Cornelis Boel sobre dibujo de Antonio Tempesta para "La vie de
l'Empereur Charles V, en tres-belles tailles-douces, gravées sur les dessins du celébre A. Tempeste, par
deux des plus habiles Maitres J. de Gein & C. Boel", Leiden, Pieter van der Aa, 1614. Museo
Metropolitano de Arte.
Después de tres días de estragos, el Príncipe de Orange, como nueva cabeza del
ejército en sustitución del fallecido Borbón, ordenó que cesara el saqueo, pero
pocos soldados obedecieron. Mientras tanto, Clemente VII continuaba detenido en
el castillo de Sant'Angelo. Francesco Maria della Rovere y Michele Antonio di
Saluzzo llegaron con algunas tropas el 1 de junio a Monterosi, al norte de la
ciudad. Su conducta —probablemente muy prudente— les impidió obtener la
victoria contra los ahora totalmente indisciplinados soldados imperiales españoles,
alemanes e italianos. El 6 de junio, Clemente VII se rindió y acordó pagar un
rescate de 400 000 ducados a cambio de su vida. Las condiciones establecidas en
la capitulación incluían la cesión de Parma, Plasencia, Civitavecchia y Módena al
Sacro Imperio Romano Germánico (sin embargo, solo la última pudo ser ocupada
en realidad). Al mismo tiempo Venecia se aprovechó de su situación para
tomar Cervia y Rávena. Mientras Pandolfo IV Malatesta tomó Rímini, pero pronto
fue derrotado por las tropas papales.
Repercusiones[editar]
Carlos I estuvo grandemente disgustado llegando a presentar disculpas formales
ante el derrotado papa —de hecho se vistió de luto por un buen tiempo en
recuerdo de las víctimas—. Clemente VII pasó el resto de su vida intentando evitar
conflictos con Carlos V, sin tomar decisiones que pudieran disgustarle (por
ejemplo, le negó a Enrique VIII de Inglaterra una nulidad
matrimonial porque Catalina de Aragón era la tía de Carlos).
Esto señaló el fin del Renacimiento romano, dañó el prestigio del Papado y liberó
las manos de Carlos V para actuar contra la Reforma en Alemania.
Durante el saco de Roma, los saqueadores españoles, alemanes e italianos
robaron parte de las obras de arte que se hallaban en el propio Vaticano,
causando cuantiosas pérdidas al arte y la economía vaticanos. El mecenazgo
tardó años en recuperarse, y artistas como Giulio Romano y Marcantonio
Raimondi optaron por emigrar a regiones vecinas.
En conmemoración del saqueo y de la valentía de la Guardia, los nuevos reclutas
de la Guardia Suiza prestan juramento el 6 de mayo de cada año.
Del saqueo de Roma, de Francisco Javier Amérigo y Aparici. 1887. (Museo del Prado, Madrid).
En literatura[editar]
En el prólogo a su Hecatommithi (1565), Giambattista Giraldi describió
el saco de Roma.
El saco aparece en la trama final de la La Lozana andaluza, la novela
de Francisco Delicado que narra las aventuras de una prostituta
andaluza.
El aventurero (1948), novela de Mika Waltari.
León el Africano (1986), novela de Amin Maalouf.
El saco también es descrito al principio de Inés del alma mía (2006),
novela histórica de Isabel Allende, desde el punto de vista de Pedro de
Valdivia, capitán que tomó parte en los hechos e intentó frenar a las
tropas.
En El puente de los asesinos, novela histórica de Arturo Pérez-
Reverte (2011), séptima entrega de la serie Las aventuras del capitán
Alatriste, los sucesos de 1527 son relatados con brevedad, sin constituir
parte de la trama, que arranca en el año 1627.
En The Last Stand, canción que da nombre al octavo álbum del grupo
sueco Sabaton, se narra y homenajea la hazaña de los 189 soldados
que protegieron al papa en su huida hacia Sant'Angelo.
Referencias[editar]
1. ↑ Saltar a:a b c d An Encyclopedia of Battles: Accounts of Over 1,560 Battles from 1479
B.C. to the Present.
2. ↑ Saltar a:a b Ambos Estados estaban gobernados por el mismo soberano, Carlos I de
España y V del Sacro Imperio
3. ↑ En teoría, de 12 000 a 14 000 milicianos romanos, 1000 por rione; History of the city
of Rome in the middle ages, Ferdinand Gregorovius.
4. ↑ Saltar a:a b c d e f Warfare and Armed Conflicts: A Statistical Encyclopedia of Casualty
and Other Figures, 1492-2015, 4th ed.
5. ↑ Chastel, André, El Saco de Roma, 1527, Madrid, Espasa Calpe, 1986, ISBN 84-239-
5282-7, pp. 37-38. El heterogéneo grupo, según Chastel, estaba formado por «tres
grupos en pugna permanente: uno era el de los diez mil lansquenetes, mandados
por Frundsberg —un atronador gigante—. todos ellos protestantes —luteranos—,
venidos desde Alemania para abolir el poder pontificio tanto en lo espiritual como en lo
temporal. La caballería de este grupo la mandaba un bello capitán de veinticinco años,
el príncipe de Orange. El segundo grupo lo formaba el contingente español de los
tercios —entre 5000 y 6000 hombres— que habían llegado, vía Génova, para humillar
al príncipe de la Iglesia que osaba resistirse al emperador [...] Había, por fin, un tercer
grupo de irregulares italianos de todo tipo [...] estas tropas solo vivían del pillaje y la
extorsión, pues el condestable no tenía fondos suficientes para pagar los sueldos
prometidos».
6. ↑ Vicente de Cadenas: El saco de Roma de 1527 por el ejército de Carlos V, p. 7
(1974).
Bibliografía[editar]
Ferdinand Gregorovius, History of the city of Rome in the middle ages,
volumen 8.2 , Londres, 1902.
Ludwig von Pastor, The history of the popes, from the close to the
middle ages, volumen 6. Londres, 1911.
Enlaces externos[editar]
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre
el Saco de Roma.
Wikisource contiene obras originales sobre Saco de Roma.
Los guardias del papa celebran 500 años (en inglés), BBC News Online;
fechado y enmendado el 22 de enero de 2006.
Los honores del Vaticano a los guardias suizos (en inglés), BBC News
Online; fechado y enmendado el 6 de mayo de 2006.
Cortijo Ocaña, Antonio, & Fernando Gómez. «El saco de Roma» (en
español e inglés).
Los hombres que metieron Roma a Saco: ¿soldados de un ejército o
comunidad de amotinados?