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Protección Ambiental en México: Marco Legal

Este documento presenta una introducción a la unidad IV sobre la protección ambiental en México. Resume las bases constitucionales del derecho ambiental mexicano, incluyendo el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y la estructura federal del gobierno. También resume brevemente la historia de la legislación ambiental mexicana desde 1971 y las instituciones gubernamentales involucradas en la protección ambiental.
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Protección Ambiental en México: Marco Legal

Este documento presenta una introducción a la unidad IV sobre la protección ambiental en México. Resume las bases constitucionales del derecho ambiental mexicano, incluyendo el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y la estructura federal del gobierno. También resume brevemente la historia de la legislación ambiental mexicana desde 1971 y las instituciones gubernamentales involucradas en la protección ambiental.
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Licenciatura:

Licenciatura en Derecho
Materia:
Introducción al derecho ambiental, desarrollo y medio ambiente.
Tema:
UNIDAD IV.- LA PROTECCIÓN AMBIENTAL EN MÉXICO.
Numero de equipo:
1
Integrantes del equipo:
María del Refugio Marcial Santiago
Alejandro Alfonso Martínez Ramírez
Lisbeth Pérez Zavala
Maira Trinidad Romero Cardenete
Brenda Citlali Ruiz Martínez
Lucia Fernández Domínguez
Jessica Janeth de la Cruz García
Luis Ricardo Villalobos Fortun
Dalila Garcés del Ángel
Dulce Azucena Bautista Martínez
Arturo Hernández Cruz
Felipe García Bernabé
Emmanuel Reyes Porras.

Nombre del asesor(a):


Lic. Ezequiel Flores Castillo.

Tuxpan, ver., a 25 de octubre del 2021.


Índice.
Introducción …………………………………………………………………………..03

IV.- LA PROTECCIÓN AMBIENTAL EN MÉXICO


……………………………….04

4.1 Las Bases Constitucionales en


México………………………………………...04

4.2 El Medio ambiente como Garantía Individual …………………………………


18

4.3 La Integración del Medio Ambiente al Constitucionalismo


………………….24

4.4 El Derecho de Protección al Ambiente


………………………………………..24

4.5 La Gestión Ambiental en México


……………………………………………....34

4.6 La Política Ambiental en México


……………………………………………….35

4.7 Tutela Jurídica del Medio Ambiente y Especialización del Derecho ………45

Conclusión ……………………………………………………………………………48

2
Introducción.

Hemos podido observar que el derecho ambiental se encuentra en una


etapa de plena formación. Su creciente importancia va ligada a la
trascendencia de los bienes en juego, en defensa del medio ambiente, a saber:
la calidad de vida, el desarrollo sustentable, la salud pública, la intimidad, la
dignidad de la vida y el resguardo del futuro de la especie humana. Esta obra
es una magnífica introducción a las cuestiones más novedosas del derecho
ambiental. Combina el análisis jurídico de los institutos de derecho, sustantivo y
procesal, que mayores mudanzas registran, a partir de la emersión de los
denominados intereses difusos, y derechos de tercera y cuarta generación, en
cuanto atiende a las necesidades de un nuevo sujeto plural de derecho: las
generaciones futuras; circunstancia que el intérprete debe tener muy en cuenta.

La problemática ambiental plantea a los operadores jurídicos enormes


desafíos para dar respuestas a nuevas y acuciantes necesidades sociales. En
esa tarea, despiertan interés de la doctrina, el estudio de los principios rectores
de derecho ambiental, y el análisis de institutos clásicos, que, por insuficiencia
disfuncional, están en franca revolución. Desde el sistema jurídico sustantivo
de la responsabilidad civil por daños, en especial del daño ambiental colectivo
o de incidencia colectivo (daño al ambiente en sí mismo), y su variante extra
patrimonial supraindividual, del daño moral colectivo, y en casos cocausación,
concurrencia de causas, concausas, introducción de un régimen propio para
supuestos de “responsabilidad colectiva o anónima”. Preocupa, además, la

3
relación de causalidad del daño ambiental. Desde la óptica procesal, las
cuestiones de legitimación del obrar en las causas ambientales, la carga de la
prueba, apreciación de la prueba, los efectos de la cosa juzgada, el perfil o rol
del juez y la prueba del daño ambiental. Y con una visión de unidad de la
regulación normativa sustantiva-procesal, la valoración del daño ambiental.

Unidad IV.- La protección Ambiental En México.

4.1.- Las Bases Constitucionales en México.

Artículo 2o. La Nación Mexicana es única e indivisible.

La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente


en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones
que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que
conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas,
o parte de ellas.

La conciencia de su identidad indígena deberá ser criterio fundamental


para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos
indígenas.

Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que


formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y
que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres.

El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación se ejercerá


en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional. El
reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas se hará en las
constituciones y leyes de las entidades federativas, las que deberán tomar en
cuenta, además de los principios generales establecidos en los párrafos
anteriores de este artículo, criterios etnolingüísticos y de asentamiento físico.

4
A. Esta Constitución reconoce y garantiza el derecho de los pueblos y
las comunidades indígenas a la libre determinación y, en
consecuencia, a la autonomía para:

Fracción: V. Conservar y mejorar el hábitat y preservar la integridad de


sus tierras en los términos establecidos en esta Constitución.

VI. Acceder, con respeto a las formas y modalidades de propiedad y


tenencia de la tierra establecidas en esta Constitución y a las leyes de la
materia, así como a los derechos adquiridos por terceros o por
integrantes de la comunidad, al uso y disfrute preferente de los recursos
naturales de los lugares que habitan y ocupan las comunidades, salvo
aquellos que corresponden a las áreas estratégicas, en términos de esta
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.

Constitución. Para estos efectos las comunidades podrán asociarse en


términos de ley.

Es bien sabido que el gobierno mexicano se estructura sobre la base de


los principios de una república representativa y federal, compuesta por tres
niveles de gobierno que son: el federal, el local o estatal y el básico
correspondiente a los municipios. Ello resulta imperativo en la necesidad de
precisar cómo se distribuyen las competencias en materia ambiental conforme
a la legislación mexicana.

En nuestro país la experiencia ambiental se remonta al 23 de marzo de


1971, cuando se promulgó la Ley Federal para Prevenir y Controlar la
Contaminación Ambiental, en este primer momento en enero de 1971, se
reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo
73 fracción XVI 4a, en la cual se otorga al Consejo General de Salubridad las
facultades necesarias para dictar las medidas para prevenir y combatir la
contaminación ambiental.

Con fundamento en las disposiciones de dicho ordenamiento se


derivaron diversos reglamentos, los que culminaron con el Programa Integral
de Saneamiento Ambiental, de mayo de 1980, estudiándose además las
funciones de los tres órganos que tuvieron como misión específica la
protección del ambiente: el Consejo de Salubridad; la Comisión Intersecretarial

5
de Saneamiento Ambiental; y la Subsecretaría de Mejoramiento del Ambiente
dependiente de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.

Posteriormente se publicó en el Diario Oficial de la Federación del 11 de


enero de 1982, la Ley Federal de Protección al Ambiente que profundizó en
más aspectos ambientales que la ley que le antecede, ampliando sus
horizontes, específicamente dándole toda la fuerza punitiva de una regulación
que permitió prevalecer el interés público y social en la procuración de un
ambiente limpio y sano.

Es bien sabido que el gobierno mexicano se estructura sobre la base de


los principios de una república representativa y federal, compuesta por tres
niveles de gobierno que son: el federal,
Unidosel local o estatal y el básico
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Mexicanos.

correspondiente a los municipios. Ello resulta imperativo en la necesidad de


precisar cómo se distribuyen las competencias en materia ambiental conforme
a la legislación mexicana.

En nuestro país la experiencia ambiental se remonta al 23 de marzo de


1971, cuando se promulgó la Ley Federal para Prevenir y Controlar la
Contaminación Ambiental, en este primer momento en enero de 1971, se
reformó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el artículo
73 fracción XVI 4a, en la cual se otorga al Consejo General de Salubridad las
facultades necesarias para dictar las medidas para prevenir y combatir la
contaminación ambiental.

Con fundamento en las disposiciones de dicho ordenamiento se


derivaron diversos reglamentos, los que culminaron con el Programa Integral
de Saneamiento Ambiental, de mayo de 1980, estudiándose además las
funciones de los tres órganos que tuvieron como misión específica la
protección del ambiente: el Consejo de Salubridad; la Comisión Intersecretarial
de Saneamiento Ambiental; y la Subsecretaría de Mejoramiento del Ambiente
dependiente de la Secretaría de Salubridad y Asistencia.

Posteriormente se publicó en el Diario Oficial de la Federación del 11 de


enero de 1982, la Ley Federal de Protección al Ambiente que profundizó en

6
más aspectos ambientales que la ley que le antecede, ampliando sus
horizontes, específicamente dándole toda la fuerza punitiva de una regulación
que permitió prevalecer el interés público y social en la procuración de un
ambiente limpio y sano.

El fundamento Constitucional de las normas secundarias que regulan la


conducta humana y social frente a los recursos naturales y los ecosistemas se
encuentran en los Artículos 25 QUINTO párrafo: “El sector público tendrá a
su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se señalan en
el artículo 28, párrafo cuarto de la Constitución, manteniendo siempre el
Gobierno Federal la propiedad y el control sobre los organismos y
empresas productivas del Estado que en su caso se establezcan.
Tratándose de la planeación y el control delsexto
[Link] sistema eléctrico
párrafo, Constitución Política de losnacional,
Estados y
Unidos Mexicanos.

del servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica, así


como de la exploración y extracción de petróleo y demás hidrocarburos,
la Nación llevará a cabo dichas actividades en términos de lo dispuesto
por los párrafos sexto y séptimo del artículo 27 de esta Constitución. En
las actividades citadas la ley establecerá las normas relativas a la
administración, organización, funcionamiento, procedimientos de
contratación y demás actos jurídicos que celebren las empresas
productivas del Estado, así como el régimen de remuneraciones de su
personal, para garantizar su eficacia, eficiencia, honestidad,
productividad, transparencia y rendición de cuentas, con base en las
mejores prácticas, y determinará las demás actividades que podrán
realizar”. Párrafo reformado DOF 20-12-2013.

ARTICULO 26.- “A. El Estado organizará un sistema de planeación


democrática del desarrollo nacional que imprima solidez, dinamismo,
competitividad, permanencia y equidad al crecimiento de la economía
para la independencia y la democratización política, social y cultural de la
nación. Párrafo reformado DOF 05-06-2013

Los fines del proyecto nacional contenidos en esta Constitución


determinarán los objetivos de la planeación. La planeación será
democrática y deliberativa. Mediante los mecanismos de participación

7
que establezca la ley, recogerá las aspiraciones y demandas de la
sociedad para incorporarlas al plan y los programas de desarrollo. Habrá
un plan nacional de desarrollo al que se sujetarán obligatoriamente los
programas de la Administración Pública Federal. Párrafo reformado DOF
10-02-2014

La ley facultará al Ejecutivo para que establezca los procedimientos


de participación y consulta popular en el sistema nacional de planeación
democrática, y los criterios para la formulación, instrumentación, control
y evaluación del plan y los programas de desarrollo. Asimismo,
determinará los órganos responsables del proceso de planeación y las
bases para que el Ejecutivo Federal coordine mediante convenios con los
gobiernos de las entidades federativas e induzca y concierte con los
particulares las acciones a realizar para susextoelaboración
[Link]
Unidos Mexicanos.
y deejecución.
párrafo, Constitución Política los Estados El
plan nacional de desarrollo considerará la continuidad y adaptaciones
necesarias de la política nacional para el desarrollo industrial, con
vertientes sectoriales y regionales. Párrafo reformado DOF 05-06-2013

En el sistema de planeación democrática y deliberativa, el


Congreso de la Unión tendrá la intervención que señale la ley. Párrafo
reformado DOF 10-02-2014”.

27 tercer párrafo: “La nación tendrá en todo tiempo el derecho de


imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés
público, así como el de regular, en beneficio social, el aprovechamiento
de los elementos naturales susceptibles de apropiación, con objeto de
hacer una distribución equitativa de la riqueza pública, cuidar de su
conservación, lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento
de las condiciones de vida de la población rural y urbana. En
consecuencia, se dictarán las medidas necesarias para ordenar los
asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones, usos,
reservas y destinos de tierras, aguas y bosques, a efecto de ejecutar
obras públicas y de planear y regular la fundación, conservación,
mejoramiento y crecimiento de los centros de población; para preservar y
restaurar el equilibrio ecológico; para el fraccionamiento de los

8
latifundios; para disponer, en los términos de la ley reglamentaria, la
organización y explotación colectiva de los ejidos y comunidades; para el
desarrollo de la pequeña propiedad rural; para el fomento de la
agricultura, de la ganadería, de la silvicultura y de las demás actividades
económicas en el medio rural, y para evitar la destrucción de los
elementos naturales y los daños que la propiedad pueda sufrir en
perjuicio de la sociedad. Párrafo reformado DOF 06-02-1976, 10-08-1987,
06-01- 1992”.

73 Artículo 73. El Congreso tiene facultad: Párrafo reformado DOF


24-10-1942, 10-02-1944

fracción XVI 4ª.- Las medidas que el Consejo haya puesto en vigor
en la Campaña contra el alcoholismo y la venta de sustancias que
envenenan al individuo o degeneran la especie
[Link] humana,
sexto párrafo, Constitución Política de así como las
los Estados
Unidos Mexicanos.

adoptadas para prevenir y combatir la contaminación ambiental, serán


después revisadas por el Congreso de la Unión en los casos que le
competan. Base reformada DOF 06-07-1971.

y fracción XXIX-G.- XXIX. Para establecer contribuciones:

5o. Especiales sobre: f) Explotación forestal.

Artículo 115. Los estados adoptarán, para su régimen interior, la


forma de gobierno republicano, representativo, democrático, laico y
popular, teniendo como base de su división territorial y de su
organización política y administrativa, el municipio libre, conforme a las
bases siguientes: Párrafo reformado DOF 10-02-2014

I. Cada Municipio será gobernado por un Ayuntamiento de


elección popular directa, integrado por un Presidente o
Presidenta Municipal y el número de regidurías y sindicaturas
que la ley determine, de conformidad con el principio de
paridad. La competencia que esta Constitución otorga al
gobierno municipal se ejercerá por el Ayuntamiento de manera
exclusiva y no habrá autoridad intermedia alguna entre éste y el
9
gobierno del Estado. Párrafo reformado DOF 23-12-1999, 06-06-
2019.

Las Constituciones de los estados deberán establecer la elección


consecutiva para el mismo cargo de presidentes municipales, regidores y
síndicos, por un período adicional, siempre y cuando el periodo del
mandato de los ayuntamientos no sea superior a tres años. La
postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por
cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren
postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la
mitad de su mandato. Párrafo reformado DOF 10-02-2014.

[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos.

10
Artículo 124.- Las facultades que no están expresamente
concedidas por esta Constitución a los funcionarios federales, se
entienden reservadas a los Estados o a la Ciudad de México, en los
ámbitos de sus respectivas competencias. Artículo reformado DOF 29-01-
2016

De esta forma nuestra Constitución establece las bases fundamentales


para una política de protección de los recursos minerales. En efecto, el dominio
directo que la Nación tiene sobre estos recursos le permite controlar en todos
sus aspectos, la explotación de los mismos, dotando al Ejecutivo Federal la
capacidad de velar por la protección de éstos, a través del establecimiento de
reservas nacionales.

Continuando con la lectura ambiental de este ordenamiento jurídico, nos


encontramos con criterios de protección a los recursos naturales no renovables
constituidos por los minerales. En el artículo 73 fracción XXIX, se establece que
las obras y trabajos de exploración dentro de las áreas naturales protegidas,
únicamente podrán realizarse con autorización de la autoridad que tengan a su
cargo las referidas áreas; también el artículo transitorio vigésimo fracción IV
establece que «en las actividades de exploración, explotación y beneficio de
minerales o sustancias, los concesionarios mineros deberán procurar el
cuidado del medio ambiente y la protección ecológica, de conformidad con la
legislación y la normatividad en la materia.». Asimismo, el derecho para realizar
las obras y trabajos de exploración o de explotación se suspenderá cuando
éstos «causen o puedan causar daños a bienes de interés público, afectos a un
servicio público o de propiedad privada».

En lo que se refiere a los hidrocarburos, su régimen jurídico lo establece


el propio artículo 27 constitucional, disponiendo que corresponde a la Nación el
dominio directo del «petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o
gaseosos..», agregando que «no se otorgarán concesiones ni contratos, ni
subsistirán los que, en su caso, se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la
explotación de esos productos, en los términos que señale la ley reglamentaria
respectiva.»
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
11
De acuerdo con el Artículo 8o. de la Ley Reglamentaria en el Ramo del
Petróleo, el Ejecutivo Federal se encuentra facultado para establecer zonas de
reserva petroleras en terrenos que por sus posibilidades petrolíferas así lo
ameriten, con la finalidad de garantizar el abastecimiento futuro del país. La
incorporación de terreno a las reservas y su desincorporación de las mismas,
deben ser hechas por decreto presidencial, fundado en los dictámenes técnicos
respectivos.

En lo relativo a la protección del ambiente, respecto de los efectos de las


actividades petroleras, hay que decir que esta cuestión debe analizarse a partir
de lo dispuesto en el Artículo 10 de la Ley Reglamentaria del artículo 27
constitucional en el ramo del petróleo, que establece lo siguiente: «La industria
petrolera es de utilidad pública, preferente sobre cualquier aprovechamiento de
la superficie y del subsuelo de los terrenos, incluso sobre la tenencia de ejidos
y comunidades y procederá la ocupación provisional, la definitiva o la
expropiación de los mismos, mediante la indemnización legal, en todos los
casos en que lo requiera la Nación o su industria petrolera.»

Por lo anterior se desprende que las disposiciones de la ley y su


reglamento tutelan la protección del recurso petrolero, quedando sujeta dicha
actividad a observar los criterios de sustentabilidad de los recursos naturales,
así como los de preservación y restauración del equilibrio ecológico y la
protección al ambiente que establece la legislación ambiental.

En cuanto al régimen jurídico de la energía eléctrica, está de acuerdo


con la Constitución Política al establecer que corresponde exclusivamente a la
Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica
que por tenga objeto la prestación del servicio público correspondiente. La
misma Constitución señala que en esta materia, no se otorgarán concesiones a
los particulares y la Nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se
requieran para dichos fines, así se establecen en el párrafo sexto del citado
artículo constitucional.

La prestación del servicio público de energía eléctrica está a cargo de un


organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
12
propio, denominado Comisión Federal de Electricidad. Las actividades de ese
organismo deberán sujetarse a las regulaciones en materia de impacto
ambiental y las correspondientes a la prevención y control de la contaminación
ambiental.

En cuanto a las bases del régimen jurídico del mar, la Constitución


Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 42 establece que el
territorio nacional comprende, entre otros, el de las islas, incluyendo los
arrecifes, y cayos en los mares adyacentes; el de las islas de Guadalupe y las
de Revillagigedo, situadas en el océano Pacífico, la plataforma continental y los
zócalos submarinos de las islas, cayos y arrecifes y las aguas de los mares
territoriales en la extensión y términos que fija el derecho internacional, y las
marítimas interiores.

Aunado a lo anterior la Constitución Política (artículo 27), dispone que:


«La Nación ejerce en una zona económica exclusiva situada fuera del mar
territorial y adyacente a éste, los derechos de soberanía y las jurisdicciones
que determinen las leyes del Congreso. La zona económica exclusiva se
extenderá a doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de base
desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos casos en que esa extensión
produzca superposición con las de las zonas económicas exclusivas de otros
Estados, la determinación de las respectivas zonas se hará en la medida en
que resulte necesario, mediante acuerdo con estos Estados.»

En cuanto a los asentamientos humanos, se encuentran regulados con


una fuerte impronta ambiental, desde 1976. En esta época se reformó la
Constitución Política en su artículo 27, para precisar que la regulación del
aprovechamiento de los recursos naturales susceptibles de apropiación sería
hecha en beneficio social, pero fundamentalmente, para vincular esta idea con
la de lograr el desarrollo equilibrado del país y el mejoramiento de las
condiciones de vida de la población rural y urbana.

Como consecuencia de lo anterior, se agregan las medidas necesarias


para ordenar los asentamientos humanos y establecer adecuadas provisiones,
usos, reservas, y destinos de tierras, aguas y bosques, a efecto de ejecutar

13
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
obras públicas y de planear y regular la función, conservación, mejoramiento y
crecimiento de los centros de población, con lo que quedaron establecidos los
principios fundamentales que habrían de presidir la ordenación de los
asentamientos humanos. La misma reforma constitucional de 1976, estableció
un sistema de concurrencia del gobierno federal, estatal y municipal en materia
de asentamientos humanos, que culminó con la expedición de la Ley General
de Asentamientos Humanos, publicada en el Diario Oficial de la Federación del
26 de mayo de 1976.

La referida ley de 1976 fue abrogada por la Ley General de


Asentamientos Humanos vigente, publicada en el Diario Oficial de la
Federación del 21 de julio de 1993 y modificada el 5 de agosto de 1994,
creándose un sistema en el que destaca la idea del ordenamiento territorial de
los asentamientos humanos y el desarrollo urbano de los centros de población,
tendientes a mejorar el nivel y calidad de vida de la población urbana y rural,
mediante la conservación y mejoramiento del ambiente en los asentamientos
humanos; en la que se establece como causa de utilidad pública la
preservación del equilibrio ecológico y la protección al ambiente en los centros
de población (artículos 3° fracción XIII y 5° fracción VIII).

En el Diario Oficial de la Federación del 3 de febrero de 1983, se publicó


la reforma al artículo 4° constitucional, en el cual se consagró como una
garantía individual el derecho a la salud.

Enfocando esta reforma al campo del Derecho ecológico, es el origen de


los mayores esfuerzos dirigidos a la prevención y control de la contaminación
ambiental para los efectos de la salud humana. Uno de los efectos de las
alteraciones ambientales es que son causa directa o indirecta de los
desequilibrios de la persona como ente individual, es decir, pueden alterar el
funcionamiento de su organismo y llegar a enfermar o exacerbar padecimientos
que el individuo ya tenía. Para el derecho ecológico, el derecho a la salud tiene
que ver con el manejo de los recursos naturales, entre los que encuentran: el
agua, el suelo, el aire, los ecosistemas, entre los más importantes.

14
En el Diario Oficial de la Federación del 3 de febrero de 1983, se
adicionó y reformó el artículo 115 constitucional con el fin de dar una
transformación al régimen municipal. El carácter ecológico de esta reforma se
puede observar en la fracción V que señala: «Los municipios, en los términos
de las leyes federales y estatales relativas, estarán facultados para formular,
aprobar y administrar la zonificación y planes de desarrollo urbano municipal;
participar en la creación y administración de sus reservas territoriales; controlar
y vigilar la utilización del suelo en sus jurisdicciones territoriales; intervenir en la
regularización de la tenencia de la tierra urbana; otorgar licencias y permisos
para construcciones, y participar en la creación y administración de zonas de
reservas ecológicas.»

A este conjunto de bases constitucionales se une el artículo 124


Constitucional, estableciendo que todas las facultades que no se encuentran
conferidas expresamente a la Federación se entienden reservadas para las
entidades federativas.

Como resultado del proceso de reformas a los artículos 27 y 73


Constitucionales, se abrió el cauce a una nueva legislación denominada Ley
General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, publicada en
el Diario Oficial de la Federación del 28 de enero de 1988, y sus
modificaciones del 13 de diciembre de 1996. De la exposición de motivos de
dicha reforma se destacan los siguientes propósitos:

 Establecer un proceso de descentralización ordenado, efectivo y gradual


de la administración, ejecución y vigilancia ambiental a favor de las
autoridades locales.

 Ampliar los márgenes legales de participación ciudadana en la gestión


ambiental, a través de mecanismos como la denuncia popular, el acceso
a la información ambiental y la posibilidad de impugnar por medios
jurídicos los actos que dañen al ambiente en contravención de la
normatividad vigente.

15
 Reducir los márgenes de discrecionalidad de la autoridad, a fin de
ampliar la seguridad jurídica de la ciudadanía en materia ambiental.

 Incorporar instrumentos económicos de gestión ambiental, al igual que


figuras jurídicas de cumplimiento voluntario de la ley, como las auditorías
ambientales.
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
 Fortalecer y enriquecer los instrumentos de política ambiental para que
cumplan eficazmente con su finalidad.

 Incorporar definiciones de conceptos hoy considerados fundamentales


como los de sustentabilidad y biodiversidad, a fin de aplicarlos en las
distintas acciones reguladas por el propio ordenamiento.

 Asegurar la congruencia de la LGEEPA con las leyes sobre


normalización, procedimientos administrativos y organización de la
Administración Pública Federal.

Para el logro de tales propósitos la reforma se enfocó en los siguientes


rubros: distribución de competencias; instrumentos de política ambiental;
biodiversidad; contaminación ambiental; participación social e información;
responsabilidades, procedimientos administrativos y sanciones y denuncia
popular.

En el mismo D.O.F. (13 de diciembre de 1996) se publicó la reforma al


Código Penal Federal para incluir el Titulo Vigésimo Quinto, Capítulo Único
Delitos ambientales.

En una reforma más o menos reciente de los artículos 4º quinto párrafo y


25 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se ve
materializado en el primero la garantía de que toda persona tiene derecho a un
medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar, mientras que en el
segundo se incorpora el concepto de sustentable, con lo cual se establece la
base constitucional del desarrollo sustentable en nuestro país ( D.O.F . 28 de
junio de 1999).

16
De igual forma en el Diario Oficial de la Federación del 23 de diciembre
del mismo año se publicó la reforma al artículo 115 Constitucional que otorga a
los municipios la prestación de las funciones y servicios de agua potable,
drenaje, alcantarillado, tratamiento; disposición de sus aguas residuales y
limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos, entre
otras y la facultad de participar en la creación y administración de zonas de
reservas ecológicas y en la elaboración y aplicación de programas de
ordenamiento en esta materia, así como celebrar convenios para la
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
administración y custodia de las zonas federales.

Congruente con lo anterior se presentó un paquete de iniciativa de


reformas a la legislación ambiental, que culminó con reformas a la Ley General
del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, Ley Forestal y Ley General
de Bienes Nacionales y a la Ley General de Vida Silvestre, publicadas las tres
primeras en el Diario Oficial de la Federación del 31 de diciembre de 2001, y la
última el 10 de enero de 2002, cuyo propósito principal es reforzar los
mecanismos de coordinación para fortalecer la capacidad de gestión ambiental
de los gobiernos de los Estados y de los municipios en los asuntos de
competencia federal.

Aunado a lo anterior se publicó en el Diario Oficial de la Federación del 6


de febrero de 2002, el Decreto por el que se reforman y adicionan diversas
disposiciones del Código Federal y Federal de Procedimientos Penales, en el
apartado correspondiente a los Delitos Contra el Ambiente y la Gestión
Ambiental.

También se reformó la Ley de Planeación ( D.O.F. 23 de mayo de 2002)


para dar una mayor consistencia a la planeación nacional del desarrollo con la
inclusión de las variables ambiental, económica, social y cultural.

Finalmente, se publicó la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable


( D.O.F, 25 de febrero de 2003).

Dicho ordenamiento tiene por objeto regular y fomentar la conservación,


protección, restauración, producción, ordenación, el cultivo, manejo y

17
aprovechamiento de los ecosistemas forestales del país y sus recursos, así
como distribuir las competencias que en materia forestal correspondan a la
Federación, los estados, el Distrito Federal y los municipios.

 Contribuir al desarrollo social, económico, ecológico y ambiental del


país.

 Promover la organización, capacidad operativa, integralidad y


profesionalización de las instituciones públicas de la Federación,
Estados, Distrito Federal y Municipios, para el desarrollo forestal
sustentable; [Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.

 Respetar el derecho al uso y disfrute preferente de los recursos


forestales de los lugares que ocupan y habitan las comunidades
indígenas.

 Definir los criterios de la política forestal. Entre muchos otros.

Actualmente, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al


Ambiente cuenta con disposiciones reglamentarias en las siguientes materias:

 Impacto ambiental (nuevo reglamento publicado en el D.O.F. del 30 de


mayo de 2000 abrogó al reglamento del 7 de junio de 1988).

 Residuos peligrosos (publicado en el D.O.F . el 25 de noviembre de


1988).

 Contaminación originada por ruido (publicado en el D.O.F. 6 de


diciembre de 1982).

 Prevención y control de la contaminación atmosférica (publicada en


el D.O.F. , EL 25 de noviembre de 1988).

 Prevención y control de la contaminación generada por los vehículos


automotores que circulan por el Distrito Federal y los municipios de su
zona conurbada (publicado en el D.O.F ., 25 de noviembre 1998).

18
 Para el transporte terrestre de materiales y residuos peligrosos
(Publicado en el D.O.F. , 7 de abril de 1993).

 Áreas naturales protegidas (nuevo reglamento publicado en el D.O.F. el


30 de noviembre de 2000).

 Auditoría ambiental (nuevo reglamento publicado en el D.O.F . el 29 de


noviembre de 2000).

Como se puede notar en México se ha tenido un avance legislativo en


materia ambiental, y en los últimos años se ha hecho un esfuerzo por renovar
el marco jurídico ambiental, mismo que se integra con la legislación sectorial
que a continuación se señala:

 Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable que abrogó a la Ley


Forestal.

 Ley de Pesca.

 Ley General de Vida Silvestre que abrogó a la Ley Federal de Caza.


[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.
 Ley de Aguas Nacionales.

 Ley General de Bienes Nacionales.

 Ley General de Salud

 Ley Federal de Sanidad Vegetal

 Ley Federal del Mar.

 Ley Minera.

 Ley General de Asentamientos Humanos.

 Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

19
 Nuevo Reglamento Interior de la Secretaría del Medio Ambiente y
Recursos Naturales (Antes Sedue, Sedesol , Semarnap y
hoy Semarnat , D.O.F . 21 de enero de 2003). 

En este contexto, la materia ambiental presenta un desarrollo dentro del


sistema jurídico mexicano, que aún no es suficiente para salvaguardar nuestra
riqueza natural, y garantizar la protección al ambiente que constantemente
exige una revisión minuciosa de sus contenidos en temas como el acceso a los
recursos genéticos, el uso de la biotecnología y la bioseguridad, el adecuado
manejo de los residuos peligrosos, el riesgo ambiental; tópicos que se enlistan
como puntos importantes en las agendas nacional e internacional.
[Link] sexto párrafo, Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos.

4.2.- El medio Ambiente como Garantía Individual.

Artículo 4º.

Párrafo quinto. - Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para
su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El
daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en
términos de lo dispuesto por la ley. Párrafo adicionado DOF 28-06-1999.
Reformado DOF 08-02-2012.

El artículo 4o. de la Constitución mexicana fue adicionado con un párrafo quinto


(Diario Oficial del 28 de junio de 1999), el cual dice: “Toda persona tiene
derecho a un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar”. Esta
reforma constitucional fue aprobada por unanimidad de votos de las dos
cámaras del Congreso. A iniciativa de la Cámara de Senadores fue también
aprobada por el Congreso la enmienda al artículo 25 de la Constitución para
que quedara incluido el concepto de desarrollo sustentable de esta forma:
“Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que
éste sea integral y sustentable…”. El concepto de desarrollo sustentable o
sostenible está estrechamente vinculado con el derecho a un ambiente
adecuado y sano, pues se define en el Informe Brundtland de esta forma:

20
a) El desarrollo debe incluir la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer sus propias necesidades.

b) Debe incluir acceso a los recursos y la distribución racional de costos y


beneficios.

c) Tomará en cuenta la igualdad social entre las generaciones y la igualdad


dentro de cada generación.

d) Considera al desarrollo en todos los países, desarrollados o en desarrollo,


de economía de mercado o centralizada.

e) El desarrollo sustentable o sostenible es global.

f) El desarrollo incluye a todos los seres humanos respetando su diversidad


cultural, lingüística y de costumbres, o sea, con respeto a todas las
comunidades de la humanidad.

g) El desarrollo sostenible implica el acceso a la justicia de todos los seres


humanos y de todas las comunidades, incluyendo los indígenas.

En resumen, el desarrollo sustentable o sostenible es un modo de


crecimiento “que satisface las necesidades de la presente generación sin
comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus
propias necesidades”. Gutiérrez de Cabiedes sostiene que debe distinguirse
entre diversas cuestiones implicadas:

“...el bien jurídico (medio) ambiente; otros bienes jurídicos-protegidos: el


patrimonio histórico, artístico y cultural, la ordenación del territorio, etcétera; el
derecho-interés legítimo de todas las personas al disfrute de un ambiente
Libro el Derecho de un Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo pág. 13.
adecuado, y otros derechos e intereses protegidos...” distintos de éste, aunque
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

en ocasiones estrechamente relacionados con él (derecho de propiedad,


derecho a la salud, calidad de vida, etcétera).

Caravita opina que el ambiente tiene tres elementos: a) la tutela de la


belleza del paisaje y de la cultura; b) la lucha contra la contaminación, y c) el
ordenamiento del territorio y el urbanismo.

21
La consagración del derecho humano a un ambiente adecuado para su
desarrollo y bienestar es un acto lógico dentro del derecho internacional y
bastante tardío si lo comparamos con otras Constituciones de América Latina.

En efecto, de las Constituciones de América Latina, ocho incorporaron


ese derecho bajo distintas formas (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador,
Nicaragua, Paraguay y Perú). Por su parte, una reforma de 1994 introdujo ese
derecho a la Constitución de Costa Rica de 1949.

La Constitución de Argentina de 1994 dispone que “todos los habitantes


gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo
humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades
presentes sin comprometer las de las generaciones futuras...” (artículo 41).

La Constitución de Brasil de 1988, por su parte, establece que “todos


tienen derecho a un medio ambiente ecológicamente equilibrado…” (artículo
225).

La Constitución de Chile de 1980 prescribe que ella asegura a todas las


personas “el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación”
(artículo 19).

La Constitución de Costa Rica de 1949, a partir de la reforma de 1994,


establece que “toda persona tiene derecho a un ambiente sano y
ecológicamente equilibrado” (artículo 50). La Constitución de Ecuador de 1998,
al igual que la Constitución de 1979, incluye entre los derechos de las personas
“el derecho de vivir en un medio ambiente sano, ecológicamente equilibrado y
libre de contaminación” (artículo 23). La Constitución de Nicaragua de 1987
señala que “los nicaragüenses tienen derecho a habitar en un ambiente
saludable” (artículo 60). La Constitución de
Libro el Derecho Paraguay
de un Medio Ambiente, de 1992,
Lucio Cabrera porpá[Link]
Acevedo 13. parte,
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
prescribe que “toda persona tiene derecho a habitar en un ambiente saludable
y ecológicamente equilibrado” (artículo7o.). La Constitución de Perú de 1993
dice que toda persona tiene derecho “a gozar de un ambiente equilibrado y
adecuado al desarrollo de su vida” (artículo 2o.).

Este derecho, establecido con terminología propia en la Constitución


mexicana, es concebido por varios europeos como un derecho humano de

22
tercera generación, sobre todo por la doctrina francesa, cuyo autor original fue
el jurista checo Karel Vasak, radicado en París en 1972.

Igualmente, este derecho está apoyado en el concepto italiano de


intereses difusos, expresión utilizada desde el siglo XIX por Vittorio Scialoja al
estudiar la tutela de la salubritas y de la res publica del derecho romano en esta
forma: Diritti diffusi in tutti i membri della comunità, da esercitarsi precio da
ciascuno di essi.

Ya en este siglo, el clásico jurista italiano Chiovenda se refería a


“derechos colectivos (o derechos civiles generales), los cuales son tan difusos
sobre un número indeterminado de personas que no se individualizan en
ninguna de éstas en particular…”.

En realidad, es un derecho del hombre de carácter difuso o colectivo al


que también le señala la doctrina brasileña que pueden ser derechos
individuales homogéneos, como sería el caso de los consumidores de un
mismo producto dañino o el de las víctimas de un mismo accidente o el del
sector de personas que sufren la misma discriminación.

ALGUNOS CARACTERES DEL DERECHO AMBIENTAL

Las características de este nuevo derecho humano en México —


semejantes a las que tienen otros países— son, por ejemplo, las siguientes:

a) Se trata de un derecho que se ubica preferentemente en el derecho


público, aunque también en el privado. Pero a diferencia del grupo agrario y del
obrero —que se apoyan en grupos organizados— se sustenta principalmente
en sectores desorganizados cuyos miembros pueden desconocerse entre sí.

b) Es un derecho de muy difícilLibro


o imposible codificación en la mayoría de
el Derecho de un Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo pág. 13.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

los casos, por lo menos en su etapa actual. De aquí que se encuentre disperso
en numerosas leyes y reglamentos federales, estatales y municipales.
Asimismo, en numerosos tratados y acuerdos internacionales, como en el
llamado Protocolo de Kioto, Japón, de diciembre de 1998, sobre los límites que
debe haber sobre los gases con efecto invernadero.

c) Es un derecho que puede contener intereses patrimoniales; pero a


veces no son cuantificables en dinero ni susceptibles de apropiación. Protege
23
valores culturales, la salud, el agua y el aire, etcétera, que no están en el
mercado.

d) En el derecho mexicano, formalmente pertenece —la mayor parte de


las veces— al derecho administrativo. Éste ha crecido de manera monstruosa,
lo que ha conducido a estimar que cae dentro de él. La consecuencia es que su
tutela se ha encomendado a organismos administrativos o político-
administrativos de diverso nivel. Sin embargo, debe haber una protección
judicial ante tribunales federales administrativos y excepcionalmente ante
tribunales civiles y penales. En México ha habido alguna experiencia en la
protección de derechos urbanos de sanidad, comodidad y estéticos.

e) Resulta muy difícil —y en ocasiones imposible— definir las relaciones


entre acreedor y deudor, o sea, entre sujetos activos y pasivos. En el derecho
ambiental, el sujeto pasivo o deudor es el agente que contamina y el sujeto
activo o acreedor es la víctima de la contaminación: esta relación se extiende
en el espacio y en el tiempo, a tal grado que el principio de causalidad es
asunto de la mayor complejidad. Hasta ahora, la tendencia en México, en
materia ecológica, es considerar al Estado como el único sujeto pasivo, o el
sujeto pasivo por excelencia: el encargado de proteger, reparar y restaurar el
ambiente. De aquí que los ciudadanos teóricamente se lo puedan exigir, pese a
la carga política y económica tan tremenda que eso supone.

Sólo por los cálculos aproximados puede haber una cierta cuantificación
de las víctimas y titulares de derechos en el medio ambiente, lo que ocasiona
una dificultad a veces imposible de superar. Es frecuente que la polución se
prolongue varias generaciones en elLibro
tiempo y que geográficamente abarque
el Derecho de un Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo pág. 13.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
todo el planeta y no sólo a México.

Los intereses difusos —los del ambiente, los de la salud, etcétera—


tienden a ser globales y a desconocer fronteras de países soberanos. Son los
que plantean mayores problemas a nivel internacional y a que las
organizaciones no gubernamentales (ONG) principien a tener un activismo
supranacional, y a que algunos tribunales nacionales dicten sentencias con
efectos extraterritoriales.

24
Es una realidad que los grupos ambientales no gubernamentales han
crecido enormemente en los países desarrollados, en especial en los Estados
Unidos, como dice el profesor Caldwell. Influyen en los tribunales, en los
gobiernos y en los organismos internacionales. Tienen recursos técnicos,
científicos y económicos. Incluso Greenpeace se enfrentó a las autoridades
militares francesas para evitar pruebas nucleares en el Pacífico Sur, en 1985.
Estos grupos son un factor en la globalización de los problemas ambientales
con soluciones no institucionales.

Debe advertirse que la protección al ambiente no sólo procede mediante


declaraciones y acciones constitucionales, sino también a través de medidas
administrativas, penales y civiles. La defensa del ambiente implica un costo
económico, y por ello una industria no contaminante soporta más gastos que
una que contamina. En esta virtud, las medidas fiscales son eficaces porque
pueden crear incentivos para disminuir la polución o para penalizarla mediante
tributos.

LA JUSTICIA FEDERAL Y EL AMBIENTE EN MÉXICO

En México hay pocas sentencias federales sobre este derecho, pero


existe la siguiente del Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito:

El artículo 4o., párrafo quinto, de la Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos, adicionado el 28 de junio de 1999, consagra el derecho
subjetivo que tiene todo individuo a un medio ambiente adecuado para su
desarrollo y bienestar. Asimismo, la preservación y restauración del equilibrio
ecológico y la protección al medio ambiente en el territorio nacional está
regulada directamente por la carta magna, dada la gran relevancia que tiene
Libro el Derecho de un Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo pág. 13.
Libro el Política
Derechodedelos
del un Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo pág. 13.
esta materia. En este sentido, la protección
Constitución
Constitución Política medio
Estados ambiente
Unidos
de los Estados
Mexicanos. y los recursos
Unidos Mexicanos.

naturales es de tal importancia que significa el “interés social” de la sociedad


mexicana e implica y justifica, en cuanto resulten indispensables, restricciones
estrictamente necesarias y conducentes a preservar y mantener ese interés,
precisa y puntualmente, en las leyes que establecen el orden público.

25
4.3.- La integración del Medio Ambiente al Constitucionalismo.

En México, la tutela del medio ambiente ha abarcado distintas


perspectivas -modalidades a la propiedad privada, aprovechamiento de
recursos, prevención y control de la contaminación, desarrollo económico y,
más recientemente, desarrollo sustentable. La Constitución de 1917 recurrió a
una justificación histórica para dar fundamento a la propiedad privada
subordinada al interés general. Su contenido es explícito al señalar que
corresponde originariamente a la nación la propiedad de las tierras, aguas y
recursos naturales dentro de los límites del territorio nacional (artículo 27).

En 1971 fue adicionada al artículo 73, fracción XVI, la base 4a., misma
que faculta al Congreso de la Unión para revisar las medidas adoptadas por el
Consejo de Salubridad General en materia de protección y combate a la
contaminación ambiental, así como para expedir leyes destinadas a proteger el
medio ambiente.
Derecho del Medio Ambiente, Lucio Cabrera Acevedo. Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos.

4.4.- El Derecho de Protección al Ambiente.

La LFPCCA tuvo una vigencia de casi 11 años hasta que fue abrogada
por la Ley Federal de Protección al Ambiente (LFPA), expedida y publicada en
el Diario Oficial de la Federación el 11 de enero de 1982.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.
¿Uno de los aspectos más importantes de esa ley fue que su objeto? se
extendió a la protección del ambiente como un todo y no sólo a la prevención y
control de la contaminación ambiental, lo que fortaleció aún más la
federalización de la materia ambiental; además, permaneció el criterio
salubrista en su enfoque regulatorito, pues la aplicación de sus disposiciones
correspondió nuevamente a la SSA y al CSG. y pudieron intervenir
coordinadamente para esos efectos (aplicar la ley para proteger el medio

26
ambiente) y en el ámbito de sus respectivas competencias otras dependencias
administrativas las cuales fueron:

a) La Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos en materia de


prevención y control de la contaminación de las aguas y de los suelos,

b) La Secretaria de Marina. en la protección ambiental del medio marino.


cuando el origen de la contaminación no proviniera desde tierra.

c) Las secretarias de Patrimonio y Fomento Industrial. de Trabajo y


Previsión Social y la de Comercio. en materia de prevención y control de la
contaminación por actividades industriales y comerciales.

d) La Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas en


aspectos de desarrollo urbano y obras públicas.

e) La Secretaría de Comunicaciones y Transportes en relación con las


vías generales de comunicación.

f) El entonces Departamento de Pesca en actividades pesqueras y de


acuacultura en general.

g) La Secretaría de Educación Pública para la formulación de programas


de estudio y de actividades prácticas de inicio a la protección del ambiente en
el nivel de secundarias técnicas e institutos tecnológicos.

Originalmente los instrumentos y mecanismos que se establecieron en la


LFPA para llevar a cabo su objeto fueron innovadores en su momento, aunque
su regulación no fue lo suficientemente amplia y consistente para que operaran
de manera más adecuada en la protección del ambiente. Éste fue el caso de la
figura del impacto ambiental y la Manifestación de Impacto Ambiental -que
actualmente es uno de los instrumentos de política ambiental más importantes
en el control de actividades que afectan de forma adversa el ambiente y sus
componentes- aplicable a proyectos
Derecho de obras
Ambiental, públicas
Pedro Luis Lópezo depág.
Sela, particulares
129-138. que
pudieran producir contaminación o deterioro ambiental, y que es el precedente
del actual instrumento de política ambiental denominado Evaluación del
Impacto Ambiental, previsto en la LGEEPA. La manifestación del impacto
ambiental quedó regulada en un solo art, el 70, sin mayor desarrollo, de la
forma siguiente:
27
Los proyectos de obras públicas o de particulares que puedan producir
contaminación o deterioro ambiental, que excedan los límites mínimos
previsibles marcados en los reglamentos y normas respectivas, deberán
presentarse a la Secretaría de Salubridad y Asistencia para que ésta los revise
y pueda resolver sobre su aprobación, modificación o rechazo, con base en la
información relativa a una manifestación de impacto ambiental, consistente en
las medidas técnicas preventivas y correctivas para minimizar los daños
ambientales durante su ejecución o funcionamiento.

En la LFPA, la protección del ambiente fue subdividida como se realizó


en la ley que le precedió, para identificar los componentes básicos del medio
ambiente y establecer previsiones específicas para el control de actividades
sobre dichos componentes. En ese sentido, los elementos naturales por
proteger fueron los siguientes:

Atmósfera En la LFPA se prohibió expresamente" expeler o descargar


contaminantes que alteraran la atmósfera o que provocaran o pudieran
provocar degradación o molestias en perjuicio de la salud humana, la flora, la
fauna y, en general, de los ecosistemas; incluso fueron definidas las fuentes
emisoras de contaminantes, las cuales se identificaron en dos grupos:

1. Las naturales, que incluyen áreas polvosas de terrenos erosionados o


secos, emisiones volcánicas y otras semejantes.

2. Las artificiales, es decir, aquellas producidas por la acción humana,


entre las que se encuentran:

a) Las fijas, como fábricas, talleres, termoeléctricas, instalaciones


nucleares, refinerías, plantas químicas, construcciones y cualquier otra análoga
a las anteriores.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.

b) Las móviles, como vehículos automotores de combustión interna,


aviones, locomotoras, barcos, motocicletas, y similares.

c) Diversas, como la incineración, la quema a la intemperie de basura y


residuos, el uso de explosivos o cualquier tipo de combustión que produjera o
pudiera producir contaminación.

28
Aguas Para proteger este importantísimo recurso natural, en la LFPA se
prohibió expresamente descargar, sin previo tratamiento, en las redes
colectoras, ríos, cuencas, cauces, vasos y demás depósitos o corrientes de
aguas, o infiltrar en terrenos, aguas residuales que contengan contaminantes,
desechos, materias radiactivas o cualquier otra sustancia dañina a la salud de
las personas, a la flora, a la fauna o a los bienes. Además, se prohibió la
construcción de obras o instalaciones y la operación o funcionamiento de las
obras o instalaciones existentes cuando la descarga de aguas residuales
ocasionara o pudiera ocasionar contaminación.

Medio marino La LFPA no definió propiamente el medio marino, pero


señaló los elementos que lo comprenden. Así, el entorno marino incluía, para
los efectos de dicha ley, las playas, el mar territorial, los suelos y subsuelos del
lecho marino y la zona económica exclusiva".

Para proteger el medio marino, el legislador federal previó dos


prohibiciones concretas:

a) Descargar, sin previo tratamiento, en las aguas marinas sustancias o


desechos de cualquier tipo, asi como aguas residuales que contengan
contaminantes nocivos para la salud de las personas y del medio marino.

b) Construir obras e instalaciones, asi como operar las ya existentes


cuando éstas ocasionaran contaminación grave del medio marino.

Suelos

Para la protección de los suelos, la LFPA estableció previsiones que son


el antecedente inmediato de la regulación actual en materia de residuos
peligrosos y desechos sólidos -tanto en la LGEEPA como en las legislaciones
locales. En este sentido, dicha ley prohibió la descarga, depósito o infiltración
de contaminantes en los suelos si no cumplen con las normas técnicas
correspondientes. A su vez, fijóDerecho
la Ambiental,
posibilidad de operar sistemas de
Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.
recolección, depósito, alojamiento, uso, tratamiento y disposición final de
desechos sólidos, líquidos o gaseosos, lo cual requería para su funcionamiento
la previa autorización de la SSA.

29
Dicha ley también se encargó de determinar formalmente la finalidad de
las condiciones necesarias que debían reunir los desechos sólidos que
originaban contaminación proveniente de usos públicos, domésticos,
industriales, agropecuarios o de cualquier otra especie, que se acumularan o
pudieran acumularse en los suelos. Los propósitos de dichas condiciones eran
las siguientes:

a) Prevenir o evitar la contaminación del suelo.

b) Prevenir o evitar las alteraciones nocivas en el proceso biológico de


los suelos.

c) Prevenir y evitar la modificación, los trastornos o las alteraciones en el


aprovechamiento, uso o explotación del suelo o en la capacidad hidráulica de
los ríos, cuencas, cauces, lagos, embalses, aguas marinas, mantos acuíferos y
otros cuerpos de aguas.

Efectos de energía térmica, ruido y vibraciones.

Las actividades generadoras de contaminación por energía térmica,


ruido o vibraciones también fueron objeto de regulación y control en la LFPA.
Particularmente se prohibió producir emisiones contaminantes de energía
térmica, ruido y vibraciones perjudiciales al ambiente o a la salud pública, en
contravención a las disposiciones legales aplicables en ese momento histórico.

En virtud de que determinadas actividades causan ese tipo de


contaminación al medio ambiente (por ejemplo, la construcción de edificios), se
estableció en la LFPA que al realizar tales actividades se debían tomar en
cuenta las medidas técnicas, preventivas y correctivas para evitar sus efectos
nocivos. La autoridad administrativa reguladora y controladora de la
contaminación por energía térmica, ruido o vibraciones era la SSA.

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.

Efectos de radiaciones ionizantes

Las radiaciones ionizantes o radiactividad también fueron preocupación


del legislador federal, y en la LFPA se incluyeron disposiciones que reflejan la
complejidad del control de este tipo de contaminación. Como en los casos

30
anteriores, se prohibió expresamente llevar a cabo emisiones de radiaciones
ionizantes que pudieran contaminar el aire, las aguas, los suelos, la flora y la
fauna, cuando las operaciones que pudieran provocarlas no se ajustaran en su
realización a lo previsto en las disposiciones legales aplicables.

En el control de actividades generadoras de tan peculiar y peligroso tipo


de contaminación intervinieron los siguientes organismos públicos:

• La Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA).

• La Secretaria de Patrimonio y Fomento Industrial, por conducto de la


Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias.

• La Comisión Nacional de Energía Atómica.

• La Comisión de Uranio Mexicano.

• El Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares.

La regulación de la contaminación del ambiente por radiaciones


ionizantes correspondió a dos instituciones públicas, sin perjuicio de las
atribuciones que les correspondieran en el ámbito de sus respectivas
competencias: la SSA y la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y
Salvaguardias. Además, la regulación y el control de las obras o actividades
con fuentes emisoras de radiaciones ionizantes se dirigió a dos objetivos
fundamentales: a) evitar daños a la salud y a los ecosistemas. y b) evitar
riesgos de posibles efectos adversos a los bienes mencionados.

Efectos del medio ambiente en alimentos y bebidas

Este tema pareciera estar más identificado en el ámbito de la salubridad


general que en el del medio ambiente, pues la cuestión de los alimentos y
bebidas es un asunto preponderantemente de inocuidad y calidad, lo cual los
hace idóneos para su consumo. Sin embargo, el legislador consideró
conveniente vincular los efectos del ambiente en los alimentos, dado que las
condiciones de aquél buenas o Derecho
malasAmbiental,
desdePedro
el Luis
puntoLópezde
Sela,vista ambiental
pág. 129-138.

influyen de manera directa en las cualidades de los productos alimenticios y en


la salud de las personas que los ingieren.

31
De esa manera, la LFPA y la legislación sanitaria -representada
principalmente al momento en que fue expedida la ley en comento por el Cáliga
Sanitario de los Estados Unidos Mexicanos se vincularon en materia de
contaminación de alimentos y bebidas en general, otorgando amplias
facultades a la SSA para prevenir dicha contaminación y vigilar el cumplimiento
de las normas de calidad sanitaria tanto en los alimentos de importación como
en los de exportación.

En esa forma, la SSA contó con atribuciones expresas para que, en caso
de epidemias o endemias así como de intoxicaciones originadas por
contaminación ambiental de alimentos y bebidas, pudiera dictar desde luego
inmediatamente- las medidas preventivas y correctivas que estimara
pertinentes, coordinando sus acciones con las autoridades federales, estatales
y municipales con el fin de controlar su propagación. Además. en materia de
prevención y control de contaminación de alimentos y bebidas la SSA tenía
otras facultades no menos importantes, como:

a) Realizar análisis, estudios, investigaciones y vigilancia para localizar


el origen, procedencia, naturaleza, grado, magnitud, frecuencia y proliferación
de contaminantes de alimentos y bebidas.

b) Fijar límites de tolerancia de contaminantes, así como de otras


sustancias que deterioren o alteren la calidad de los alimentos y bebidas, tanto
en la producción de materias primas que se utilizaran como en su proceso de
producción.

c) Recopilar, revisar e integrar información relacionada con la


contaminación de alimentos y bebidas.

e) Intercambiar métodos y tecnología con organismos públicos y


privados. nacionales e internacionales. para la producción. manejo y
tratamiento adecuado de alimentos y bebidas.

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.

Áreas de protección, mejoramiento, conservación y restauración

En la LFPA se fijaron por primera vez las bases para la protección de


zonas o áreas importantes por los recursos naturales que les caracterizaban o
32
por las condiciones físicas y ambientales en que se encontraban. En ese
sentido. el legislador estableció la figura de los decretos declarativos de la
localización, extensión y características de las áreas que requirieran la
protección. mejoramiento. conservación y restauración de sus condiciones
ambientales. Las declaratorias eran propuestas por la entonces Secretaría de
Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) al titular del Ejecutivo federal, quien
estaba facultado por la ley para expedir dichas declaratorias. las cuales se
debían inscribir en el Registro Público de la Propiedad correspondiente.

Además. en dicha ley se previó que las acciones de protección.


mejoramiento. conservación y restauración de las condiciones ambientales de
las áreas mencionadas. se llevarán a cabo mediante acciones articuladas de
las autoridades competentes. Para ello, se dispuso que en los decretos
declarativos se establecieran las bases para que la SEDUE celebrara
convenios y acuerdos de coordinación con los gobiernos estatales y
municipales. así como de concertación e inducción con grupos sociales o con
particulares interesados.

Estas disposiciones sentaron los cimientos de la actual estructura


jurídica de las áreas naturales protegidas y de las zonas de restauración
previstas actualmente en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección
al Ambiente. las cuales constituyen un instrumento de política ambiental básico
para la preservación y conservación de la rica y todavía vasta biodiversidad
característica de nuestro país.

Acción popular

Por otra parte. la LFPA también estableció la figura de la acción popular


de una forma más amplia que la prevista por la LFPCCA, pero con dos
características relevantes: reguló de manera más específica el procedimiento
administrativo de atención y conclusión de denuncias, y aclaró que la acción
popular para denunciar la existencia de fuentes de contaminación podía
ejercitarla cualquier persona. Para darle atención y curso bastaba señalar los
datos que permitieran localizar la fuente contaminante y el nombre y domicilio
del denunciante -para efectos de notificaciones y de información del estado de
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.
atención y tramitación de la denuncia.

33
Tipificación de delitos

En la LFPA se tipificaron por primera vez delitos relativos a conductas


cuyo resultado material era la contaminación del ambiente o de los elementos
que lo integran. Los tipos penales fueron los siguientes:

Artículo 76 Pena de seis meses a tres años de prisión y multa por el


equivalente de cincuenta a diez mil días del salario mínimo general vigente en
el Distrito Federal. al que intencionalmente o por imprudencia:

a) Expida o descargues contaminantes peligrosos que deterioren la


atmósfera o que provoquen o puedan provocar daños graves a la
salud pública, la flora, la fauna o los ecosistemas.
b) Descargue, deposite o infiltre contaminantes peligrosos en los suelos.
que provoquen o puedan provocar daños graves a la salud pública. la
flora. la fauna o los ecosistemas.
c) Descargue. sin su previo tratamiento en el medio marino, tipos,
cuencas. cauces, vasos o demás depósitos de agua, incluyendo los
sistemas de abastecimiento de agua, o infiltre en suelos o subsuelos
aguas residuales, desechos o contaminantes que causen o puedan
causar daños graves a la salud pública. la flora, la fauna o los
ecosistemas.
d) Genere emisiones de energía térmica. ruido o vibraciones que
ocasionen graves daños a la salud pública. la flora. la fauna o los
ecosistemas.

Articulo 77 Pena de uno a cinco años de prisión y multa por el


equivalente de cien a diez mil días del salario mínimo general vigente en el
Distrito Federal. para quienes cometan alguno de los siguientes delitos:

a) Fabricar, almacenar. usar, importar, comerciar, transportar o disponer


sin autorización de la SSA sustancias o materiales contaminantes que causen
o puedan causar riesgo o peligro grave a la salud pública. la flora, la fauna o los
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.
ecosistemas.

34
b) Contaminar o permitir la contaminación de alimentos o bebidas con
repercusiones para la salud pública.

c) Generar emisiones de radiaciones ionizantes que ocasionen graves


daños a la salud pública. la flora, la fauna o los ecosistemas.

Igualmente, novedoso e importante resulta lo dispuesto por la LFPA en


materia de responsabilidades, pues en su art 78 dispuso que las sanciones
penales (arts 76 y 77 señalados en párrafos anteriores) serán sin perjuicio de la
responsabilidad civil que surgiera con motivo de los daños que pudieran
causarse. En este sentido se consideró que, si bien las acciones represoras
tienen como una de sus finalidades más importantes inhibir conductas
contaminantes del medio ambiente, ello debe ser complementado mediante la
exigencia de la indemnización o de la reparación del daño, atendiendo al
sistema de responsabilidades -subjetiva y objetiva- reconocido en el Código
Civil. No obstante, la óptica de este código es meramente individualista, pues
sólo atiende al patrimonio de la persona afectada, la cual puede optar por la
reparación del daño recibido, cuando esto sea posible, o por una indemnización
de tipo económico. Esta visión, aunque avanzada en su momento, ha tenido
desde entonces limitaciones importantes en materia de protección del ambiente
y de preservación y restauración del equilibrio ecológico, pues 105 actos de
reparación o los indemnizatorios son insuficientes para volver a su estado
original bienes ambientales que, por los beneficios que aportan para la
continuidad de la vida y de las condiciones para la supervivencia del hombre,
son de interés de la colectividad.

Reglamentación de la LFPA

Por lo que hace a la reglamentación de las disposiciones de la LFPA, el


artículo tercero transitorio extendió la vigencia de los expedidos para
reglamentar la LFPCCA y estableció que, en tanto se expidieran los
reglamentos propios de la LFPA, seguirían aplicándose en lo que no la
contravinieran:
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.
• El Reglamento para la Prevención y Control de la Contaminación
Atmosférica Originada por la Emisión de Humos y Polvos, del 17 de septiembre
de 1971.

35
• El Reglamento para la Prevención y Control de la Contaminación de
Aguas, del 29 de marzo de 1973.

• El Reglamento para la Prevención y Control de la Contaminación


Ambiental Originada por la Emisión de Ruidos, del 2 de enero de 1976. Este
último reglamento fue abrogado por el Reglamento para la Protección del
Ambiente Contra la Contaminación Originada por la Emisión del Ruido,
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 6 de diciembre de 1982, el
cual sigue vigente, conforme al artículo tercero transitorio de la LGEEPA.

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 129-138.

4.5.- La gestión Ambiental en México.

La palabra gestión, según el Diccionario de la Real Academia Española,


significa "acción y efecto de gestionar". A su vez gestionar, como verbo
transitivo, según dicho diccionario significa: "Hacer diligencias conducentes al
gro de un negocio o de un deseo cualquiera, Ahora bien, si abundamos en la
palabra gestionar podemos decir que significa: "Procurar, prácticamente
valiéndose de diligencias, trámites. visitas. viajes. intermediarios y otros medios
de información o influencia eficaces, el logro de alguna finalidad que suele
depender más o menos libremente de otro…".

En ese sentido. al aludir a la gestión ambiental nos estaremos refiriendo


a todas aquellas actividades tendientes a lograr el equilibrio ecológico y la
protección del ambiente, Según Silvia Jaquenod, la gestión ambiental debe
integrar. sin graves conflictos, la conservación. protección y mejora del
ambiente con el desarrollo sostenible, Para ello se requiere de organización,
coordinación. capacitación, información. participación y una estructura legal
adecuada."

Por su parte. Raúl Brañes la define como "el conjunto de las actividades
humanas que tienen por objeto el ordenamiento del ambiente" Según dicho
autor. los componentes principales de este tipo de gestión son:

• La política ambiental. Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 217.

• El derecho ambiental.

36
• La administración ambiental.

En consecuencia, continúa el maestro Brañes,... , la gestión ambiental


comprende no sólo los actos materiales que supone el manejo del medio
ambiente. como se suele pensar. sino también todo aquello que tiene que ver
con dicho manejo", Por tanto, "la formulación de la política y la legislación
ambientales es una actividad que forma parte de la gestión ambiental. En
síntesis. la gestión ambiental supone un conjunto de actos normativos y
materiales que buscan una ordenación del ambiente, que van desde la
formulación de la política ambiental hasta la realización de acciones materiales
que tienen ese propósito".

Como vemos, la política ambiental es necesaria en la gestión ambiental.


por ello la LGEEPA tiene gran relevancia en el desarrollo de dicha gestión en
nuestro país, En efecto, como lo señala María del Carmen Carmona, la
LGEEPA es una ley que contiene en sí misma una política y en sus
disposiciones encontramos una serie de instrumentos para su aplicación.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 217.

4.6.- La política Ambiental en México.

Para iniciar el presente apartado debemos precisar qué entendemos por


principios; en este tenor. podemos decir que son "los criterios fundamentales
que informan el origen y desenvolvimiento de una determinada legislación que.
expresados en reglas y aforismos. tienen virtualidad y eficacia propias con
independencia de las normas formuladas en el plano positivo". Ahora bien, si
es cierto que los principios que determinan la política ambiental pueden
concebirse con independencia de las normas que forman parte del derecho
positivo. también lo es que en nuestro país tales principios se encuentran
establecidos de manera formal en la legislación ambiental.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219
En efecto. el art 15 de la LGEEPA indica de manera expresa que, para la
formulación y conducción de la política ambiental, así como para la expedición
de normas oficiales mexicanas y demás instrumentos previstos en su
articulado, en materia de preservación y restauración del equilibrio ecológico y

37
protección al ambiente, el Ejecutivo federal observará los principios contenidos
en las 20 fracciones que conforman este precepto. Los principios establecidos
en el art 15 se dividen. a decir de Raúl Brañes, en dos categorías. a saber:

a) Descriptivos: Son aquellos formulados como proposiciones que se


limitan a establecer relaciones de ser o realidad y desempeñan un papel
importante en la definición de una política ambiental, y

b) Prescriptivos o normativos: Son aquellos que proponen una situación


actual como exigencia de una conducta que "debe ser" y constituyen.
propiamente. reglas jurídicas.

Analicemos a qué grupo pertenecen los principios contenidos en cada


una de las fracciones del art 15 y demos una breve explicación de, ellos.

Fracción l. Los ecosistemas son patrimonio común de la sociedad y de


su equilibrio dependen la vida y las posibilidades productivas del país.

La fracción I del art 15 de la LGEEPA contiene dos principios de carácter


descriptivo; en la primera parte señala: "Los ecosistemas son patrimonio común
de la sociedad". De esta proposición se desprende el primero de los principios
de política ambiental contenidos en nuestro ordenamiento ambiental.

Al señalar que los ecosistemas constituyen un patrimonio común de la


sociedad, es clara la intención del legislador de estimarlos como bienes
jurídicos que pueden ser objeto de tutela. Sin embargo, aunque este principio
sienta una base importante al dar el carácter de bienes jurídicos a los
ecosistemas, lo cierto es que el legislador debió referirse al ambiente en el
texto de esta fracción para ser congruente con lo establecido en el párrafo
cuarto del art 40 constitucional. El bien jurídico que debe tomarse en cuenta
para la formulación y conducción de la política ambiental en este caso, para ser
considerado como patrimonio común de la sociedad, no debe constreñirse sólo
al grupo que conforman los ecosistemas como unidades básicas de interacción
de los organismos vivos entre sí y de éstos con el ambiente; por el contrario,
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219
debe ampliarse la gama que sirva de base para la elaboración de la política
ambiental que, como su nombre lo indica, debe referirse al ambiente en general
y no sólo a los ecosistemas que forman parte del mismo.

38
Por otra parte, debemos señalar que la noción de patrimonio contenida
en el texto que nos ocupa, debe ser entendida en un sentido distinto al
convencional en el derecho moderno. Como lo explica el maestro Brañes, en
este caso la palabra patrimonio no implica "propiedad" sino "pertenencia" y,
más aún, "pluripertenencia"; en tal sentido se vincula más a su origen, pues
este vocablo procede de la voz latina patrimonium y ésta de patrem monet, que
en el derecho romano designaba los bienes del padre y que,
consecuentemente, evoca la idea de un conjunto de bienes que se transmiten
de generación en generación, que por lo mismo deben conservarse para que
puedan transmitirse.

Aunados a esta concepción del patrimonio, deben considerarse otros


aspectos importantes para comprender los alcances de la primera parte de la
fracc 1 del art 15 de la LGEEPA; debemos tener en cuenta que los
ecosistemas, o mejor dicho el ambiente se presenta en el texto legal como un
bien colectivo que pertenece a la. sociedad, independientemente de la
connotación que le den los individuos. Además, se trata de un bien que está
fuera del comercio el cual debe protegerse en beneficio de las futuras
generaciones.

El segundo principio de la política ambiental contenido en la LGEEPA se


encuentra en esta misma fracción, la cual señala que del equilibrio de los
ecosistemas dependen la vida y las posibilidades productivas del país. Con tal
aseveración, se hace patente la simbiosis que existe entre el desarrollo y el
cuidado del ambiente. Es claro que el desarrollo en el país no es posible si se
deja de lado ia preservación del ambiente, así como también que ésta dependa
muchas veces de dicho desarrollo. Esta idea es la que se manifiesta en la
última parte de la primera fracción del art 15.

Fracción II. Los ecosistemas y sus elementos deben ser aprovechados


de manera que se asegure una productividad óptima y sostenida, compatible
con su equilibrio e integridad.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219
Esta fracción contiene un principio de carácter prescriptivo. Al imponerse
un deber jurídico en el cual no se determine el sujeto, todas aquellas personas
que exploten los ecosistemas y sus elementos están obligadas, de conformidad

39
con este precepto, a utilizarlos de manera que se asegure una productividad
óptima y sostenida, compatible con su equilibrio e integridad. Una vez más, se
hace patente la relación entre protección al ambiente y desarrollo.

Fracción III. Las autoridades y los particulares deben asumirla


responsabilidad de la protección del equilibrio ecológico.

En esta fracción se incluye un principio de carácter normativo. En ella se


impone el deber no sólo por parte de las autoridades, sino también de los
particulares, de asumir la responsabilidad de proteger el equilibrio ecológico.
Como vemos, este principio de política ambiental se refiere a la participación
ciudadana como elemento fundamental en la conservación del ambiente.

Fracción IV. Quien realice obras o actividades que afecten o puedan


afectar el ambiente, está obligado a prevenir, minimizar o reparar los daños que
cause, así como a asumir los costos que dicha afectación implique. Asimismo,
debe incentivarse a quien proteja el ambiente y aprovecha de manera
sustentable los recursos naturales.

Esta fracción encierra un principio de carácter normativo. En ella se


prevé la obligación por parte de todos aquellos sujetas que realicen obras o
actividades que afecten o puedan afectar el ambiente de prevenir, minimizar o
reparar los daños que causen, así como asumir los costos que dicha afectación
implique. Es notorio que este precepto hace referencia a varios enfoques; en
primer lugar, se hace patente el enfoque preventivo contenido en diversos
instrumentos internacionales. La obligación que abarca este mandato no sólo
tiene como sujetos a aquellos que realicen actividades que afecten el ambiente,
sino también a quienes lleven a cabo actos que puedan afectarlo.

Asimismo, se establece la obligación para los sujetos que afecten el


ambiente de asumir los costos que implique la reparación de los daños
ocasionados con esta afectación o que puedan derivarse de ella. En este caso,
se incluye el principio de "Quien contamina, paga" como una forma de evitar,
reducir o compensar el deterioro ambiental.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219
Finalmente, esta fracción impone el deber de incentivar a quien protege
el ambiente y aprovecha de manera sustentable los recursos. Es obvio que

40
dicho deber está enfocado al Estado mediante sus autoridades, pues es quien
en términos reales puede otorgar determinados estímulos (p ej. beneficios
fiscales, certificados de empresa limpia, etcétera).

Fracción V. La responsabilidad respecto al equilibrio ecológico


comprende tanto las condiciones presentes como las que determinarán la
calidad de vida de las futuras generaciones.

Esta fracción engloba un principio descriptivo, el cual tiene una relación


estrecha con el contenido en la fracción III; ésta, en efecto, impone la
responsabilidad de proteger el equilibrio ecológico y debe complementarse con
la aseveración contenida en dicho principio el cual indica que esta
responsabilidad incluye no sólo las condiciones presentes, sino también
aquellas que determinarán la calidad de vida de las futuras generaciones. El
principio de equidad intergeneracional es evidente en nuestro ordenamiento
ambiental y, de alguna forma, establece las directrices sobre las cuales se
estructura la LGEEPA.

Fracción VI. La prevención de las causas que los generan es el medio


más eficaz para evitar los desequilibrios ecológicos.

En esta fracción se acoge un principio de índole descriptiva. El enfoque


de prevención destaca corno la forma más eficaz para prever los desequilibrios
ecológicos. Prevenir, antes que lamentar, es la idea que se maneja en esta
fracción como principio de política ambiental y, en ese sentido, la importancia
de este precepto es inexpugnable, pues desgraciadamente la humanidad no se
ha dado cuenta de los efectos tan adversos que en muchas ocasiones han
provocado sus actos. Esta situación trata de erradicarse mediante el enfoque
preventivo que debe darse a la política ambiental.

Fracción VII. El aprovechamiento de los recursos naturales renovables


debe realizarse de manera que se asegure el mantenimiento de su diversidad y
renovabilidad.

Esta fracción incluye un mandato Derecho


de carácter
Ambiental, prescriptivo. En pág.
Pedro Luis López Sela, ella219se
impone el deber de aprovechar los recursos naturales renovables de manera
que se consigan dos metas fundamentales, a saber:

41
• La conservación de la diversidad biológica.

• La seguridad de que los recursos naturales conserven su renovabilidad


o capacidad de regeneración.

Fracción VIII. Los recursos naturales no renovables deben utilizarse de


modo que se evite el peligro de su agotamiento y la generación de efectos
ecológicos adversos.

Esta fracción contiene un principio de carácter prescriptivo. En ella se


aluden los recursos naturales no renovables cuyo objetivo es el
aprovechamiento racional y su conservación, para evitar efectos ecológicos
adversos.

Fracción IX. La coordinación entre las dependencias y entidades de la


administración pública y entre los distintos niveles de gobierno y la
concertación con la sociedad, son indispensables para la eficacia de las
acciones ecológicas. Esta fracción engloba un principio de índole descriptiva, el
cual exalta la importancia de la transectorialidad de la gestión ambiental y de la
interacción entre los distintos órdenes de gobierno. Además, se deja en claro
que la participación ciudadana es indispensable para que las acciones
ecológicas que se efectúen lleguen a buen término.

Fracción X. El sujeto principal de la concertación ecológica son no


solamente los individuos. sino también los grupos y organizaciones sociales. El
propósito de la concertación de acciones ecológicas es reorientar la relación
entre la sociedad y la naturaleza. En esta fracción se incluye un precepto de
naturaleza descriptiva. Nuevamente se enfatiza la importancia de la
participación ciudadana en la protección del medio ambiente; sin embargo. en
esta ocasión se alude a la participación grupal, lo cual significa que no sólo los
individuos deben ser parte en la concertación ecológica, sino también los
grupos y organizaciones sociales que existen en nuestro país (p ej, las
organizaciones no gubernamentales, mejor conocidas como ONGS).

Fracción XI. En el ejercicio de las atribuciones que


Derecho Ambiental, lasLuisleyes
Pedro López confieren
Sela, pág. 219 al

Estado para regular, promover, restringir, prohibir, orientar Yo en general,


inducir las acciones de los particulares en los campos económico y social, se

42
considerarán los criterios de preservación y restauración del equilibrio
ecológico.

En esta fracción se establece un principio de carácter normativo de


suma importancia. Al señalar que el Estado, haciendo uso de las atribuciones
que las leyes le confieren en los campos económico y social, debe considerar
los criterios de preservación y restauración del equilibrio ecológico, es evidente
que las autoridades deberán atender los principios de política ambiental en la
conformación de las políticas económica y social en nuestro país.

Según Raúl Brañes, la regla contenida en este principio" ... comprende


el ejercicio de todas las importantes atribuciones que le otorga al Ejecutivo
federal la legislación económica vigente". Además, agrega el maestro Brañes,
las proyecciones de este precepto son enormes pues" ... la mayor parte de la
problemática ambiental se encuentra ligada de una manera estrecha al estilo
de desarrollo predominante, promovido entre otros medios a través del ejercicio
discrecional de las facultades económicas del Ejecutivo federal".

Fracción XII. Toda persona tiene derecho a disfrutar de un ambiente


adecuado para su desarrollo, salud y bienestar. Las autoridades, en los
términos de ésta y otras leyes, tomarán las medidas para garantizar ese
derecho.

Esta fracción contiene un principio de carácter descriptivo y uno


normativo. El primero coincide con lo preceptuado por el art 40 constitucional,
el cual agrega que el derecho de toda persona a disfrutar de un medio
ambiente adecuado también será para su salud. Cabe mencionar que en esta
fracción el legislador federal estatuyó por primera vez el reconocimiento del
derecho de toda persona a un medio ambiente adecuado, antes de que el
constituyente lo elevara a rango jurídico supremo.

Por su parte, el segundo principio contenido en esta fracción señala el


deber por parte de las autoridades, en los términos de la LGEEPA y otras
leyes, de tomar las medidas necesarias para garantizar ese derecho. Lo
anterior significa que el derecho a disfrutar un ambiente adecuado no sólo debe
considerarse un enunciado normativo, sino que exige frente a terceros su
respeto como verdadero derecho humano. Así, lo que las autoridades deben
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219

43
garantizar no es el derecho en abstracto, sino su respeto mediante las políticas,
acciones y medios establecidos en dicha ley.

Fracción XIII. Garantizar el derecho de las comunidades, incluyendo a


los pueblos indígenas, a la protección, preservación, uso y aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales y la salvaguarda y uso de la
biodiversidad, de acuerdo a lo que determine la presente ley y otros
ordenamientos aplicables.

En esta fracción se incluye un principio normativo que establece el


deber, por parte del Ejecutivo federal, en la formulación y conducción de la
política ambiental, así como en la expedición de normas oficiales mexicanas y
otros instrumentos de garantizar el derecho de las comunidades, incluyendo los
pueblos indígenas. a la protección, preservación, uso y aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales.

Este principio tiene relación directa con lo señalado en la fracc VI, ap A,


del art 20 constitucional, el cual reconoce y garantiza la autonomía de los
pueblos y comunidades indígenas para acceder, con respeto a las formas y
modalidades de propiedad y tenencia de la tierra establecidas en la
Constitución y las leyes de la materia, así como a los derechos adquiridos por
terceros o por integrantes de la comunidad al uso y disfrute preferente de los
recursos naturales de los lugares que habitan y ocupan dichas comunidades,
salvo aquellos que corresponden a las áreas estratégicas, en los términos que
establece la Carta Magna. Además, este precepto regula también el deber del
Ejecutivo federal de garantizar la salvaguarda y uso de la diversidad biológica,
de conformidad con lo que señalen las leyes respectivas.

Fracción XIV. La erradicación de la pobreza es necesaria para el


desarrollo sustentable.

Esta fracción engloba un precepto de carácter descriptivo, en el cual se


hace patente que la pobreza constituye un obstáculo para el desarrollo
sustentable. Es evidente que, entre los planes de política ambiental del
Ejecutivo, deben tomarse en cuenta programas de lucha contra la marginación
como presupuesto para la consecución del desarrollo sustentable.

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219


44
Fracción xv. Las mujeres cumplen una importante función en la
protección, preservación y aprovechamiento sustentable de los recursos
naturales y en el desarrollo. SU completa participación es esencial para lograr
el desarrollo sustentable, Esta fracción precisa un principio de índole
descriptiva, en ella se subraya la importancia del papel de las mujeres en la
protección. preservación y aprovechamiento sustentable de los recursos
naturales y en el desarrollo; además. su participación es esencial en la
consecución del desarrollo sustentable.

Fracclón XVI. El control y la prevención de la contaminación ambiental.


el adecuado aprovechamiento de los elementos naturales y el mejoramiento del
entorno natural en los asentamientos humanos, son elementos fundamentales
para elevar el nivel de vida de la población. Esta fracción establece un principio
descriptivo, en la cual se mencionan ciertos presupuestos relacionados con el
ambiente para elevar el nivel de vida de la población. incluyendo la que vive en
las zonas urbanas. a saber:

• El control y la prevención de la contaminación ambiental.

• El adecuado aprovechamiento de los elementos naturales.

• El mejoramiento del entorno natural de los asentamientos humanos.

En este tenor. el Ejecutivo federal, al desarrollar políticas que tiendan a


elevar el nivel de vida en nuestro país deberá tomar en cuenta estos supuestos
para ser congruente con el mandato de la LGEEPA.

Fracción XVII. Es interés de la nación que las actividades que se lleven


a cabo dentro del territorio nacional y en aquellas zonas donde ejerce su
soberanía y jurisdicción, no afecten El equilibrio ecológico de otros países o de
zonas de jurisdicción internacional.

En esta fracción se recoge un precepto de índole descriptiva que se


retoma de las declaraciones de Estocolmo y de Río de janeiro. En ella es
evidente que el control de los riesgos y las medidas de carácter preventivo
deben ser tales que no afecten otras naciones pues. en cuestiones
ambientales. no existe la tradicional división entre países ricos y pobres.
desarrollados y en vías de desarrollo.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219
45
En lo que respecta al riesgo y a las afectaciones ambientales negativas.
la frontera entre unos y otros es inexistente. Por esta razón en la política
ambiental de nuestro país debe contemplarse la protección del equilibrio
ecológico de otros países y de las zonas de jurisdicción internacional.

Fracción XVII. Las autoridades competentes en igualdad de


circunstancias ante las demás naciones. promoverán la preservación y
restauración del equilibrio de los ecosistemas regionales y globales.

Esta fracción establece un principio de carácter normativo el cual está


relacionado con el precepto de la fracc XVII. Una vez más se hace patente la
necesidad de proteger los ecosistemas regionales y globales mediante la
promoción de la preservación y restauración de su equilibrio por parte de las
autoridades competentes en nuestro país y de otras latitudes.

Fracción XIX. A través de la cuantificación del costo de la contaminación


del ambiente y del agotamiento de los recursos naturales provocados por las
actividades económicas en un año determinado, se calculará el Producto
Interno Neto Ecológico. El Instituto Nacional de Estadistica. Geografía e
Informática integrará el Producto Interno Neto Ecológico al sistema de cuentas
nacionales.

Esta fracción contiene un principio de índole normativa. En ella se


establece el deber de que se calcule el Producto Interno Neto Ecológico (PINE)
de forma anual. El PINE será igual al costo de la contaminación del ambiente y
del agotamiento de los recursos naturales provocados por las actividades
económicas en el año que se determine.

Además. esta fracción también señala que el INEGI integrará el PINE al


sistema de cuentas nacionales. Se trata de la elaboración de las llamadas
cuentas patrimoniales y su incorporación al sistema de cuentas nacionales se
convierte en una medida que permite valorar el costo de la degradación
ambiental y la importancia que tiene la gestión ambiental para evitar o disminuir
tal costo.

Fracción XX. La educación es un medio para valorar la vida a través de


la prevención del deterioro ambiental, preservación, restauración y el

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219


46
aprovechamiento sostenible de los ecosistemas y con ello evitar los
desequilibrios ecológicos y daños ambientales.

En esta fracción se incorpora un principio de carácter descriptivo en el


cual se manifiesta la importancia de la educación como medio para evitar
desequilibrios ecológicos y daños ambientales.

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág. 219

4.7.- Tutela jurídica del Medio Ambiente y especialización.

Por su parte, Jesús Quintana Valtierra al referirse a la definición del


derecho ambiental, señala que en un primer intento “... quizás la forma más
sencilla de definir al derecho ambiental sea refiriéndolo al conjunto de reglas
que se encargan de la tutela jurídica de aquellas condiciones que hacen
posible la vida en todas sus formas", Además, continúa dicho autor,...” si el
derecho ambiental tiene que ver con la continuidad de la vida sobre la Tierra,
no es del todo aventurado pensar que el acervo de normas jurídicas que están
dirigidas a la salvaguardia de la biosfera es lo que se denomina derecho
ambiental".

Por otro lado, este autor señala que “al quedar ya destacada la
importancia que tiene para la subsistencia de la vida el mantenimiento del
equilibrio ecológico, se puede pensar también que el derecho ambiental es el
grupo de reglas que se encarga de la protección jurídica del equilibrio
ecológico".

Como vemos, Quintana Valtierra aborda el concepto de derecho


ambiental desde diversos ángulos, sin por ello perder de vista que dicha
disciplina juridica no debe segregarse. Esto es, si la función del derecho
ambiental es la tutela ele las condiciones que hacen posible la vida en todas
sus formas, tales condiciones no deben ser consideradas de forma estática,
sino como se presentan en la realidad, es decir, de manera dinámica. Ahora
bien, otra forma de abordar el concepto de derecho ambiental es la que adopta

47

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág.19


jesús Jordano Fraga, quien señala que para formular un concepto de esta
disciplina jurídica se puede partir de dos facetas:

• Desde una perspectiva teleológica o funcional del derecho.

• Desde una perspectiva que responda a un análisis estructuralista y


jurídico-constitucional.

Situándonos en la primera de tales perspectivas, si existe un conjunto de


normas dispersas que directa o indirectamente encuentran un punto de unión
en su objetivo de pretender la defensa, restauración y promoción del medio
ambiente, entonces el derecho ambiental será el referido al medio ambiente. El
derecho del medio ambiente o el derecho para la protección del medio
ambiente.

En esa perspectiva, según jordano Fraga. en la doctrina norteamericana


se sitúa Bodgers, autor que concibe a esta rama jurídica como el derecho del
gobierno planetario. Asimismo, en posición parecida se ubican Pérez. Moreno y
Martín Mateo. El primero concibe el derecho ambiental como el ordenamiento
que garantiza y disciplina el goce colectivo inherente a los bienes ambientales,
velando por su integridad natural U, mientras que el segundo señala que el
derecho ambiental es el derecho que incide en conductas individuales y
sociales para prevenir y remediar las perturbaciones que alteran el equilibrio
del ambiente.

Visto desde la segunda perspectiva que señala jordano Fraga, el


derecho ambiental tendría que ser estudiado a partir de la Constitución. Así, en
nuestro ordenamiento jurídico, el derecho ambiental, desde esta perspectiva
estructuralista y jurídico constitucionalista, se presentaría como el derecho que
concede la garantía individual prescrita en el artículo 40, que consagra el
derecho que toda persona tiene a disfrutar de un medio ambiente adecuado
para su desarrollo y bienestar. Otro de los conceptos que sin duda vale la pena
señalar es el del maestro Brañes, para quien el derecho ambiental puede
definirse como "... el conjunto de normas jurídicas que regulan las conductas
humanas que pueden influir de una manera relevante en los procesos de
interacción que tienen lugar entre los sistemas de los organismos vivos y sus
sistemas de ambiente. mediante la generación de efectos de los que se espera

48

Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág.19


una modificación significativa de las condiciones de existencia de dichos
organismos".

Este concepto. en opinión de Raquel Gutiérrez Nájera, se encuentra


limitado en sus alcances cuando alude a "conductas relevantes" y "modificación
significativa", ya que, para dicha autora, estos calificativos no deberían
emplearse, debido a que existen conductas causales y no significativas pero
que modifican, por su reiteración, el ambiente. Entonces, para Gutiérrez Nájera,
tomando en cuenta el objeto de su especificidad al margen de las
modificaciones significativas o no que el mismo pueda entrañar, el derecho
ambiental "... es el conjunto de normas que tienen por objeto regular las
conductas que inciden directa o indirectamente en la protección, preservación.
conservación, explotación y restauración de los recursos naturales bióticos y
abióticos".

Por otra parte. Gutiérrez Nájera indica también que, a partir de su


especificidad como ciencia jurídica, el derecho ambiental puede ser definido
como "el conjunto sistemático y ordenado de leyes que regulan la protección.
conservación. preservación y utilización de los recursos naturales y del
equilibrio ecológico del hábitat.
Derecho Ambiental, Pedro Luis López Sela, pág.19

49
Conclusion.

Es de gran importancia la toma de conciencia de la sociedad en general,


sobre este grave problema, con el fin de contribuir al control de la
contaminación de su medio ambiente, tomando las medidas necesarias para su
protección.

El estado es precisamente el responsable de esta protección ambiental,


ya que es una garantía constitucional, por lo tanto, está obligada a preservar lo
estableciendo un conjunto de leyes, e institutos que procuren el mantenimiento
de políticas ambientales eficaces, con la finalidad de detener un poco el daño
ambiental que se ha ocasionado al planeta.

La protección al medio ambiente, se ha convertido en una preocupación


que primero se presentó a nivel de los Organismos Internacionales, y poco a
poco se ha ido incorporando en tratados y convenciones internacionales,
siendo retomado por el Derecho positivo de muchos países alrededor del
mundo.

La defensa del ambiente debe ser una responsabilidad compartida entre


el ciudadano, la sociedad y el Estado; este último debe ser quien ejecute las
políticas necesarias para la educación ambiental que genere una conciencia
conservacionista a través de normas que regulen esta materia. 

Muestra leyes mexicanas deberían de ser más estrictas con las


sanciones y sobre todo buscar una solución para educar al hombre a que cuide
su hogar, el lugar donde vive, para dejarles a nuestros descendientes un futuro
mejor.

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