TEMA: EL AUDITOR
PERFIL DEL AUDITOR
El nivel de ejecución de la auditoría depende en gran medida del
profesionalismo y sensibilidad del auditor y de su comprensión de las
actividades que debe revisar.
Las cualidades que debe tener un auditor ISO 27001 son: Se imparcial,
sincero y honesto. Ser discreto y comprender el concepto de
confidencialidad. Mantener la mente abierta para considerar las ideas y
los puntos de vista alternativos.
GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO
El conocimiento en la auditoría administrativa es, por mucho, una ventaja
competitiva. Es así si se parte de la idea de que éste es el conjunto de
creencias cognitivas y habilidades confirmadas, experimentadas y
contextuadas que se transforman en la capacidad de resolver problemas
de manera eficaz.
El conocimiento de una organización involucra aspectos tanto sociales
como técnicos, por lo que su velocidad y alcance están íntimamente
relacionados con la cultura organizacional imperante.
Es un hecho que la base de creación del conocimiento en una organización
es precisamente su conversión de tácito a explícito y a la inversa, lo cual se
logra de cuatro formas:
Socialización (tácito a tácito) Es aquel que se produce al compartir
experiencias personales.
Exteriorización (tácito a explícito) Es el que traduce las experiencias
personales en modelos documentados.
Combinación (explícito a explícito) Es el que procesa las experiencias y
modelos documentados para convertirlos en nuevos conocimientos.
Interiorización (explícito a tácito) Es el que se genera al asimilar el
conocimiento documentado.
En sus diferentes formas, este conocimiento involucra aspectos tanto
sociales como técnicos, por lo que su velocidad y alcance están
íntimamente relacionados con la cultura organizacional imperante. Por lo
tanto, su amplificación agrega valor por medio de los procesos siguientes
que lo crean:
Procesos generativos que producen conocimiento nuevo como
resultado de la resolución de problemas.
Procesos productivos que generan un conocimiento acumulativo que
se refleja en los bienes y servicios.
Procesos representativos que transmiten un conocimiento manifiesto a
las instancias que interactúan con una organización.
Es preciso que el auditor tenga claro que la consistencia y la veracidad de
los resultados que persigue están vinculadas en forma estrecha con su
capacidad para visualizar, dimensionar y utilizar el conocimiento. De esta
manera, el empleo inteligente de este recurso constituye una alternativa
viable para integrar una base de actuación que mejore la ejecución de la
auditoría al considerar elementos que permitan:
Facilitar la creación de una memoria corporativa.
Coadyuvar en la formulación y el monitoreo de indicadores clave.
Habilitar la mejora continua.
Estimular una retroalimentación constante para depurar y mejorar la
mecánica de trabajo.
Apoyar la alineación de las estrategias con las competencias centrales
de la organización.
Desarrollar recursos estratégicos difíciles de imitar o sustituir.
HABILIDADES Y DESTREZAS
Actitud positiva. Discreción.
Capacidad de análisis. Estabilidad emocional.
Capacidad de negociación. Facilidad para trabajar en
Capacidad de observación. equipo.
Claridad en la comunicación Imaginación.
oral y escrita. Iniciativa.
Comportamiento ético. Objetividad.
Concentración. Respeto a las ideas de los
Conciencia de los valores demás.
propios y de su entorno. Sentido institucional.
Creatividad. Saber escuchar.
EXPERIENCIA
De la experiencia del auditor depende en gran medida el cuidado y
diligencia profesionales que emplea para determinar la profundidad de
sus observaciones.
Debido a la naturaleza de la función que desempeña, existen varios
campos que debe dominar:
a. Conocimiento de las áreas sustantivas de la organización.
b. Conocimiento de las áreas adjetivas de la organización.
c. Conocimiento de esfuerzos anteriores.
d. Conocimiento de casos prácticos.
e. Conocimiento derivado de la implementación de estudios
organizacionales de otra naturaleza.
f. Conocimiento personal basado en elementos diversos.
RESPONSABILIDAD PROFESIONAL
Es responsabilidad del auditor realizar su trabajo utilizando toda su
capacidad, inteligencia y criterio para determinar el alcance, estrategia y
técnicas que habrá de aplicar.
Para este efecto, debe poner especial cuidado en:
Preservar su independencia mental.
Realizar su trabajo sobre la base de conocimiento y capacidad
profesional. Cumplir con las normas o criterios que se le señalen.
Capacitarse en forma continua.
También es necesario que se mantenga libre de impedimentos que resten
credibilidad a sus juicios, porque en todo momento debe preservar su
autonomía e imparcialidad.
Es conveniente señalar que los impedimentos a los que se puede
enfrentar son de dos tipos: personales y externos.
Los primeros son circunstancias que recaen específicamente en el auditor
y que por su naturaleza pueden afectar su desempeño. Entre éstas se
destacan las siguientes:
Vínculos personales, profesionales, financieros u oficiales con la
organización que se debe auditar.
Interés económico personal en la auditoría.
Corresponsabilidad en condiciones de funcionamiento incorrectas.
Relación con instituciones que interactúan con la organización.
Ventajas previas obtenidas en forma ilícita o no ética.
Los segundos están relacionados con factores que limitan al auditor para
llevar a cabo su función de manera puntual y objetiva, a saber:
Injerencia externa en la selección o aplicación de técnicas o
metodología para la ejecución de la auditoría.
Interferencia con los órganos internos de control.
Recursos limitados que pueden desvirtuar el alcance de la auditoría.
Presión injustificada para propiciar errores.
Por último, el auditor no debe olvidar que la credibilidad de su función y
proyección personal están sujetas a la medida en que afronte su
compromiso con respeto y en apego a normas profesionales, tales como:
Objetividad Honestidad
Responsabilidad Institucionalidad
Integridad Criterio
Confidencialidad Iniciativa
Compromiso Imparcialidad
Equilibrio Creatividad
ÉTICA
La ética es el conjunto de normas que ordenan e imprimen sentido a los
valores y principios de conducta del individuo, tales como compromiso,
honestidad, lealtad, franqueza, integridad, respeto por los demás y
sentido de responsabilidad, constituye uno de los pilares de las normas de
actuación de cualquier organización, sin importar su actividad y entorno.
Estos principios y normas forman parte de los códigos de ética o conducta
que los colegios de profesionales e instituciones preparan, a los cuales se
tiene acceso durante el periodo de formación académica y,
posteriormente, en el transcurso de la vida profesional.
CÓDIGO DE ÉTICA
El código de ética es la declaración formal de los valores de una
organización en relación con aspectos éticos y sociales.
Por lo general, se basan en dos tipos de declaraciones:
Las declaraciones basadas en principios, también conocidas como
credos corporativos, definen los valores que fundamentan la cultura
organizacional, responsabilidad, calidad de los productos y servicios y
el trato para con el personal.
Las declaraciones basadas en política son las que establecen los
lineamientos para ordenar y encauzar de manera transparente el
funcionamiento socialmente responsable de la organización.
La intensidad moral, entendida como la medida en la cual los individuos
consideran que un problema constituye un asunto ético, está integrada
por seis componentes:
Magnitud de las consecuencias.
Consenso social.
Probabilidad del efecto.
Inmediación temporal.
Proximidad.
Concentración del efecto.
Por lo que se refiere a normas y valores, la ética utiliza varios enfoques
específicos para describir los valores que deben guiar la toma de
decisiones. Éstos son:
Enfoque utilitario. Estima que el comportamiento moral produce el
mayor bien para el mayor número de personas.
Enfoque individualista. Propone que los actos son morales cuando
promueven los mejores intereses a largo plazo para el individuo.
Enfoque de derechos morales. Señala que las decisiones morales son
las que defienden mejor los derechos de las personas que se ven
afectadas por este tipo de decisiones.
Enfoque de justicia. Sostiene que las decisiones morales deben basarse
en normas de equidad, justicia e imparcialidad.
Mecánica para la toma de decisiones éticas
En la práctica, la consistencia y objetividad de las decisiones éticas se
puede precisar si se atienden los siguientes aspectos:
Definir el asunto a resolver.
Identificar los valores fundamentales.
Ponderar los valores en conflicto y seleccionar una alternativa para
balancearlos.
Definir y valorar la estrategia para presentar la decisión.
Implementar la decisión.
Monitorear el efecto de la decisión.