El calentamiento global hace referencia al aumento, en el tiempo, de la
temperatura media de la atmósfera terrestre y de los océanos. Este
calentamiento de la tierra se produce por el efecto invernadero.
EFECTO INVERNADERO
Este efecto se produce por la emisión de gases a la atmósfera,
particularmente vapor de agua, dióxido de carbono (CO2) y metano. La emisión
de estos gases comenzó elevarse notablemente después de la revolución
industrial, y se incrementó aún mas en las últimas décadas del siglo XX, pues
provienen principalmente de la combustión de combustibles fósiles.
Al acumularse en la atmósfera, impiden que el calor que llega desde el sol
pueda volver a salir de la tierra: tal como pasa en un invernadero. Fue así, a lo
largo de los años, la temperatura media de la tierra ha ido subiendo.
CAMBIO CLIMÁTICO
El calentamiento global da como resultado el cambio climático. Y aquí es
donde radica uno de los conceptos más importantes que tienes que conocer:
las olas de frío, las temporadas de lluvia o sequía y cualquier cambio notable o
efecto climático inaudito, tienen que ver con el calentamiento global.
Esto quiere decir que el hecho de que el planeta se caliente no implica que
siempre hará más calor. Dado que la temperatura media de la Tierra aumenta,
los vientos y las corrientes oceánicas mueven el calor alrededor del globo de
modo que pueden enfriar algunas zonas, calentar otras y cambiar la cantidad
de lluvia y de nieve que cae. Como resultado, el clima cambia de manera
diferente en diferentes áreas.
1. Deshielo y aumento del nivel del mar
Quizá la primera y más importante consecuencia del calentamiento global es
que los hielos del planeta se están derritiendo. Esto puede no parecerte muy
grave, pero lo es. Ya que, en primer lugar, gran parte del agua potable que
consumimos nace en las grandes masas de hielo.
Segundo, porque este deshielo origina el aumento del nivel del mar. Esto
implica que una gran parte de la superficie terrestre podría quedar
completamente sumergida bajo el océano si este deshielo sigue
avanzando. Barcelona, Nueva York, Río de Janeiro, Shanghái, El Cairo y
Sídney podrían ser de las primeras ciudades en desaparecer.
Finalmente, porque las mareas condicionan en gran medida todo el equilibrio
del ecosistema, con lo cual los grandes cambios pueden traer grandes
consecuencias, como las que se enumeran a continuación:
2. Mayores sequías
El calentamiento global aumenta los niveles de sequía en el mundo. Debido a
que en las zonas que de por sí ya son secas, esto se ha visto intensificado
notablemente en los últimos años. Pero también empiezan a verse afectada las
zonas tradicionalmente más lluviosas, como las tropicales.
3. Pérdida de cultivos y escasez de alimentos
Los cultivos dependen directamente del ecosistema. El cambio de temperatura
con sus consecuencias en el nivel del mar, la disponibilidad de agua potable y
la sequía, entre otros, ponen en peligro la producción de los alimentos más
básicos para el consumo humano.
Esto implica menos comida, más pobreza y más personas pasando hambre.
4. Desaparición de especies de animales
Por supuesto, los humanos no somos los únicos afectados por el
calentamiento global. El reino animal es quizá el que más está sufriendo las
consecuencias en este momento, y las seguirá padeciendo si no actuamos a
tiempo.
Ya hay muchos osos polares muriendo ahogados o enfermos porque no se
adaptan a las nuevas temperaturas. Las aves migratorias se encuentran
desorientadas y muchas especies comienzan a disminuir en cantidad por no
poder adaptarse a las nuevas condiciones.
5. Propagación de enfermedades
Los cambios de temperatura a nivel planetario también afectan a la salud.
Muchas enfermedades son más propensas a desarrollarse en climas cálidos,
por lo que a medida que el calentamiento global avanza, cada vez son más los
países afectados por este tipo de enfermedades que podrían causar grandes
plagas.
6. El cambio climático es el mejor combustible para los huracanes
Harvey e Irma son ejemplos recientes y palpables de lo que una tormenta bien
alimentada puede hacer: territorios inundados, deslaves, inmuebles dañados,
muertes y miles de afectados. El calentamiento global aumenta la temperatura
del aire, y la del océano, elevando además sus niveles de agua. Lo que produce
mayor humedad, que es de lo que se nutren las tormentas, volviéndose así más
intensas y violentas.
El compromiso político es indispensable
Para Christiana Figueres, ex Secretaria de la CMNUCC e impulsora del Acuerdo
de París, los países deben trabajar de forma consciente y mancomunada para
poder revertir el cambio climático.
Lamentablemente, son muy pocos los países y gobernantes de peso que están
haciendo algo al respecto. De hecho, el actual presidente de Estados Unidos -
uno de los países del mundo con más responsabilidad sobre este problema-,
Donald Trump, se ha jactado durante toda su campaña de no creer en el
calentamiento global. Y en 2017, sacó a Estados Unidos del acuerdo de París.
Con lo cual, la situación es cada día más dramática, lo que hace cada vez más
necesaria la toma de consciencia y el grito global en favor del planeta.