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Admonición

Este documento presenta un resumen de la vida y obra de San José de Calasanz, fundador de la Orden de las Escuelas Pías a la que pertenece el Colegio Calasanz. En 1597, Calasanz abrió la primera escuela pública gratuita de la era moderna en Europa para niños abandonados en Roma. Fundó su orden en 1622 con el objetivo de brindar educación gratuita y sin discriminación. Tuvo conflictos con las autoridades debido a su apertura hacia estudiantes de otros credos. Murió en 1648 a los 91 años, a

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Admonición

Este documento presenta un resumen de la vida y obra de San José de Calasanz, fundador de la Orden de las Escuelas Pías a la que pertenece el Colegio Calasanz. En 1597, Calasanz abrió la primera escuela pública gratuita de la era moderna en Europa para niños abandonados en Roma. Fundó su orden en 1622 con el objetivo de brindar educación gratuita y sin discriminación. Tuvo conflictos con las autoridades debido a su apertura hacia estudiantes de otros credos. Murió en 1648 a los 91 años, a

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Y la verdad os hará libres

Juan 8:32

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ÍNDICE

Prólogo 03.
01. Fiat Lux 05.
02. Todo muy bien 08.
03. Las batallas del general 13.
04. Clase tomada 19.
05. Pongan los fideos 28.
06. Fantasmas hermosos 35.
07. Dura lex, sed lex 40.
08. Un corazón perfectamente bueno 45.
09. Los escolapios los prefieren santos 50.
10. Génesis 59.
11. Mala sangre 62.
12. Brutos, pero católicos 66.
13. Asuntos ilícitos 77.
14. Francotirador de palomas 91.
15. Admonición 100.
Epílogo 105.
Prólogo

¡Sombra terrible de Ernesto, voy a evocarte, para que sacudiendo el


polvo que cubre tus pecados, te levantes a explicarnos la vida secreta y
las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble colegio!
Tú posees el secreto: ¡revélanoslo!
Sorpresa y asombro serán las emociones primeras que despertará el
conocimiento de este escrito. Con paciencia se comprenderá lo opuesto:
que lo insólito es que durante tanto tiempo la inacción cómplice haya res-
guardado lo que ocultan altos muros. Sea cosechado finalmente lo que ha
sido sembrado. Despierten sombras pasadas. Voz aquí hallen.
Habrán de conocerme como el Caballero de la Blanca Pluma. Pese a
que en la argumentación y en el debate es de importancia el prestigio de
quien escribe, se ha debido acudir a esta maniobra irregular, inspirada, se
debe admitir, por Díaz y De la Vega. A su debido tiempo, lo esencial de
esta identidad será revelado.
Esta obra no es un ataque, un agravio o una diatriba, sino una admo-
nición. Admonición viene del latín admonitio, ‘amonestación’, ‘adver-
tencia’, derivado de monere ‘aconsejar’. Desempolvando diccionarios
pueden encontrarse numerosas definiciones, y si bien la Real Academia
Española la limita como amonestación o reconvención, la que representa
la voluntad de esta labor es: “Discurso con que se hace ver un mal y se
invita a corregirlo”.
En la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de Caballito, hay un colegio
fundado en 1891. En él, bajo la administración de los sacerdotes de la Or-
den de los Escolapios, se han educado generaciones enteras. Desde 2007

03.
se encuentra bajo la gestión de un tirano1 rector: Ernesto Eric Herrmann.
Se criticarán, evidenciarán, y objetarán males, vicios e injusticias. Pa-
sados y presentes, estos permanecen impunes. Es deber hacerlo de una
forma civilizada, ética y eficaz; y responder con indiferencia a las débiles
sensibilidades que se susciten, ya que la verdad no ofende. Espero que es-
tas no se rebajen a justificar los males con las buenas obras, resignándose
inmoralmente a que el fin justifica los medios.
Fue oída en algún foro la creencia griega de que los dioses desenca-
denaban las guerras, tramaban los destinos y urdían las tragedias de los
mortales con el fin de que estas pudieran ser narradas. Quizás los hechos
que aquí comienzan sucedieron para ser leídos. Sin embargo, mayor te-
mor habrán de dar los hijos propios que los olímpicos. ¿Cómo podría
mirárselos a los ojos si se aceptase haber sido testigo y no haber tomado
ninguna acción? Repúdiese el lavado de manos, y bienaventuradas las
almas incapaces de tolerar la injusticia y el mal.
“¡No podés hacer nada para cambiar el colegio, y nunca lo vas a poder
hacer!”. La realidad me golpeó hace tiempo, y ese disparo desencadenó
todo. La esperanza del cambio, de retomar el correcto camino, está en
manos de los futuros sacerdotes escolapios, esos jóvenes de fe verdadera,
que todavía no alojan corrupción y odio en su corazón. Admiro su entrega
y su heroísmo, tengo fe en ustedes.
Dios quiera, el filo de mi pluma pueda separar el bien del mal.

1
Tirano: que abusa del poder político y gobierna de manera totalitaria, sin limitaciones lega-
les y, normalmente, actuando de forma corrupta y cruel. Que abusa de su superioridad, de su
fuerza o de su poder en su relación con los demás.

04.
01. Fiat Lux
Cuentan que un oficial nazi asaltó el estudio de Picasso
en París y al ver una fotografía del Guernica, preguntó:
- ¿Fue usted quién hizo eso?
- No. Eso lo hicieron ustedes.

Tolstoi quiso escribir acerca del regreso de los Decembristas luego


de 30 años de exilio, pero pensó que no podía hacerlo sin contar su
revolución en 1825 contra el Zar Nicholas I; y no podría hacer eso sin
contar la desastrosa invasión de Napoleón en 1821 que ayudó a deto-
nar el autoritarismo que los decembristas combatían; y no podría hacer
eso sin incluir los eventos de 1805, cuando los rusos por primera vez
aprendieron sobre la amenaza que significaba Napoleón después de su
derrota en Austerlitz.
Para evitar la escalera infinita que derivó en Guerra y Paz, se ha to-
mado el especial año 2007 para comenzar la crónica.
El Colegio Calasanz2 ocupa una manzana entera entre las calles Direc-
torio, La Plata, Bonifacio y Senillosa (a excepción de un terreno alquila-
do a una estación de servicio). Bastará decir que por esos tiempos era un
colegio privado promedio, mixto, de clase media, con sus conflictos y sus
habladurías, lleno de gente con virtudes y vicios. Defendía desde hace
años, con sustento, una imagen de prestigio y de excelente nivel acadé-
mico. Contaba con nivel inicial, primario y medio. El colegio pertenece a
la Orden de las Escuelas Pías, una comunidad de sacerdotes-religiosos de
la Iglesia Católica, fundada por San José de Calasanz.
José de Calasanz nació en Peralta de la Sal (España) en 1556 como
último de los siete hijos del herrero de la villa. Realizó sus estudios
primarios en la escuela de su pueblo natal, estudió Latín y Humanida-
des en el colegio de los rinitarios en la cercana localidad de Estadilla
y luego estudió Derecho, filosofía y Teología en las Universidades de
2
No debe confundirse con la Escuela Primaria Común N°6 San José de Calasanz, que se en-
cuentra en la esquina opuesta.

05.
Lérida, Valencia y Alcalá de Henares alcanzando el grado de doctor en
Teología en 1581.
Se ordenó como sacerdote en 1583, y luego, a los 35 años de edad,
en 1592, se trasladó a Roma para continuar con su carrera eclesiástica.
Allí se vio profundamente conmovido por la cantidad de niños aban-
donados que pululaban sin hogar por los barrios así que comenzó a re-
coger muchachos de las calles para llevarlos a la escuela.
Los maestros, pobremente pagados, se negaron a aceptar trabajo adi-
cional sin remuneración, por lo que se Calasanz, en un primer momen-
to, intenta obtener los recursos necesarios llamando a numerosas perso-
nas y recurriendo a la caridad. Pronto se dio cuenta que de esta forma
no le iba a ser viable llegar a un número de niños siquiera mínimo, así
que Calasanz, cuyas aspiraciones a estas alturas se habían trastocado,
decidió crear su propia escuela.
El párroco de Santa Dorotea del barrio marginal de Trastévere le ce-
dió dos habitaciones y le prometió su ayuda en la enseñanza, promesa
que obtuvo también de otros dos sacerdotes.
De esta forma, en 1597, José de Calasanz abrió la primera escuela
pública gratuita de la edad moderna en Europa. Tal fue la avalancha de
niños, que la escuela fue quedando sucesivamente pequeña de forma
que después de cambiar varias veces de casa, buscando mayor espacio,
la comunidad educativa se estableció definitivamente en 1612 en un
edificio anexo a San Pantaleón, en pleno centro de Roma.
En 1622 se constituyó finalmente la Orden de las Escuelas Pías. En
sus escritos de constitución José de Calasanz expuso los fundamentos
de su obra pedagógica así como los Reglamentos de funcionamiento
para maestros y niños. En ellos, dejó clara su apuesta por la gratuidad y
por la generalización de la enseñanza así como por la no discriminación
con relación a la clase social del alumno. En años sucesivos se crean
escuelas en diversas ciudades de Europa.
A todo esto se sumaron ciertos hechos. La aceptación en sus aulas de
muchachos de otros credos, como judíos y luteranos, y su relación amis-
tosa con intelectuales que por sus ideas científicas habían sido persegui-
dos y condenados por los Tribunales de la Inquisición, como Galileo y
Campanella. Incluso a ellos les pide que participen en la formación de
sus maestros, lo que da una idea de la mentalidad abierta de Calasanz.
La osadía de llevar a los desheredados al mismo corazón de Roma,

06.
sumado a un increíble éxito, coadyuvó a tener conflictos con las auto-
ridades oficiales. La Inquisición inició a acosarlo hasta conseguir años
más tarde, tras su detención e interrogatorio, la destitución de Calasanz
del cargo de General de la Orden que había fundado y el casi desman-
telamiento de esta.
Durante los años siguientes la Congregación fue perdiendo categoría,
hasta el punto de que su obra de tantos años se vio en peligro de disolu-
ción. En 1648, todavía en desgracia, Calasanz murió a los casi 91 años.
8 años después el papa Alejandro VII rehabilita su Obra. En 1767
alcanza la canonización convirtiéndose así en San José de Calasanz.
En 1948 fue declarado patrono universal de las escuelas cristianas en el
mundo por el papa Pío XII. La Iglesia católica lo considera el santo pa-
trón de los educadores y maestros, junto con Juan Bautista de la Salle.
En Argentina, los escolapios están presentes desde 1870. El colegio
en Caballito fue fundado en 1891, y desde 1900 funciona en el edi-
ficio actual. El lema del colegio, estampado en paredes y carteles, es
“Piedad y Letras”.
Por la época del 2007, el número de sacerdotes y noviciados escola-
pios en el país oscilaba entre 25 y 50. A nivel mundial, tienen fama de
ser una orden pequeña y humilde, haciendo honor a su nombre comple-
to: “Orden de los Clérigos Regulares pobres de la Madre de Dios de las
Escuelas Pías”.
El colegio no se alejaba de la tendencia de los colegios católicos de la
época. En cada año la materia catequesis, actividades los fines de sema-
na de pastoral, primera comunión a los 10 años, confirmación a los 15
años, uniforme, código de vestimenta, mujeres con pelo atado, varones
con pelo corto y sin barba. Quizás la característica menos común era que
todos los grados tenían misa una vez a la semana, en diferentes turnos.
Naturalmente entre los alumnos había una gran variabilidad. Había de
los académicamente buenos, los malos, los deportistas, los introvertidos,
los extrovertidos, los que tenían problemas familiares, los adinerados, los
pobres, los sumisos, los rebeldes. Desde alumnos con una vida social nula
hasta alumnos que se reunían en la esquina del colegio durante las noches
de los fines de semana para honrar a Baco con diferentes sustancias.
Las autoridades del colegio se conforman de la siguiente manera: la
autoridad mayor es el Padre Rector, luego el Padre vicerrector. El nivel
inicial tiene un director, primaria tiene un director y dos vicedirectores,

07.
y secundaria tiene un rector y dos directores de estudio. Los puestos del
Padre rector y el Padre vicerrector del colegio tienen un mandato de 4
años y son designados por la votación de los sacerdotes de la orden.
En 2007, llegó a Buenos Aires para comenzar su mandato como Pa-
dre rector Ernesto Eric Herrmann3. Un hombre de 43 años y de altura
mayor al metro noventa, de rasgos fuertes, de voz grave y resonante que
reverberaba una muy moderada tonalidad cordobesa y que vestía una
eterna sotana negra.
El rector de secundaria era Rodolfo Avatte, un exalumno del colegio
egresado en 1970. Comenzó a trabajar en el colegio en 1981, primero
como consultor psicológico, luego como director de actividades com-
plementarias y rector de nivel medio. Tenía un carácter fuerte, y man-
tenía una fama de prudencia y exigencia con los alumnos del colegio.
Sin embargo, ciertos testigos (entre ellos los sacerdotes de la orden)
aseguraban que dicho rector controlaba a tal punto todos los rincones
de la institución, que habría producido de forma sistemática desvíos en
la administración del colegio para su provecho.
Su estilo laico y su personalidad chocaron de frente con la nueva au-
toridad. Cuando Ernesto llegó, lo desplazó de su oficina y la ocupó él
mismo, dejándole otra más pequeña. Ya a finales de 2006 Avatte había
comenzado a manifestar problemas de salud en su corazón. Agravados
por los constantes conflictos, decidió renunciar a mediados de 2007.
Los empleados, los profesores y los alumnos eran los mismos, por lo
que todavía primaba una atmósfera de relativa normalidad. La vida en
un colegio consiste en un continuo y eterno ciclo de sucesiones. Día a
día, semana a semana, mes a mes, todos fueron conociendo a Ernesto en
sus diferentes facetas. Una nueva era había comenzado.

3
Comunidades escolapias para el año 2007-2011. Así quedan conformadas las comunidades de
cada colegio de Argentina e India:
[Link]
id=2224

08.
02. Todo muy bien

Niñas, niños, adolescentes, maestros, profesores, empleados, direc-


tivos, religiosos, madres y padres. La escuela no está hecha de muros,
bancos y pizarrones. La escuela está hecha de personas. De vidas hu-
manas que tienen historias, miedos, deseos, ansiedades y sueños. Nadie
que lea del Calasanz debe olvidar eso.
Como a todos, imagino, mi paso por la escuela me marcó, es parte
de mi historia, de quién soy. A veces escucho a personas recordar con
alegría esa etapa de la vida. Me duele pensar que me perdí esa oportu-
nidad, ya que cuando la recuerdo, siento una mezcla de emociones que
me hunden el pecho. Recuerdo con cariño a las amistades, al grupo, y
a algunos profesores. Pero todo esto queda detrás de una niebla, de esa
atmósfera que respiré durante tantos años.
Como se ha dicho antes, este proyecto tiene que marcar los errores
e invitar a corregirlos. Pero de nada vale si no se cuentan las historias
de tantas personas que jugaron en esos esos patios y caminaron por
esas galerías. Corazones que se enamoraron, corazones que rieron,
que lloraron y que sufrieron. Haré lo posible para estar a la altura de
esta tarea que me propongo y transmitir estas vivencias con mis hu-
mildes palabras.
Una tarde agradable de 2007, las alumnas y los alumnos caminaban
yendo y viniendo de las actividades de la tarde. Gimnasia, coro, fútbol,
orquesta, vóley, danza, básquet. El colegio tenía dos entradas, pero a
la tarde, solo estaba abierta la entrada de la calle Senillosa. Ingresando
por ella, se llegaba un amplio vestíbulo, a la derecha, se encontraba el
despacho del Padre Rector. Del vestíbulo nacían dos pasillos con techos

09.
altísimos, uno llevaba al patio de secundaria, que está rodeado por una
hermosa galería, y el otro lleva al “octógono”, un vestíbulo con una im-
ponente estatua de Calasanz, y que también lleva a primaria.
En el patio de secundaria, el sol bañaba las galerías del patio de se-
cundaria haciendo brillar las placas de metal con los nombres de los
exalumnos. El coro, integrado por un grupo de niñas de entre diez y
doce años, ensayaba sus canciones, llenando todos los espacios con una
suave melodía lejana.
Ernesto solía pasear por su casa, que era todo el colegio, si bien las
habitaciones de los sacerdotes quedaban en el piso superior. Lenta y
fatal, la alta sotana negra caminaba por los pasillos cuando escuchó en
el aire esa lejana melodía y decidió visitar a sus alumnos coristas. Al
entrar al aula, encontró al profesor y al grupo de niñas. Las saludó y se
percató de que algunas no tenían el pelo recogido. En seguida ordenó:
“Átense el pelo. Esta es una escuela de señoritas. No de prostitutas”.
Esa voz sorda y grave, retumbó en los oídos de las niñas, y sintie-
ron por primera vez esa mezcla de confusa sorpresa y opresivo horror.
Sorpresa y horror que llenan de conflicto porque quien dijo eso era
la máxima autoridad del colegio y representante de Dios en la tierra.
Tanto sufrimiento se habría ahorrado si la comunidad hubiese reaccio-
nado en ese momento.
Para quien no conoce, la doctrina social de la iglesia considera que la
mujer que muestra su cabellera hace demostración de su belleza, y por
lo tanto “excita”, “tienta” o “provoca” al hombre.
¿Es acaso la manera de educar a niñas de diez años acusarlas de pros-
titutas por no tener el pelo atado? ¿Qué misericordia cristiana da lugar a
esto? ¿Qué retorcimiento debe tener la mente de un hombre adulto para
disparar dicha elección de palabras que quedarán marcadas en esas ni-
ñas como una mancha de vino sobre un vestido? Ni siquiera en la moral
de la iglesia este hecho no es reprobable.
Si se prohíbe toda característica potencialmente sexual femenina
¿cómo se comportarán los varones cuando salgan al mundo exterior,
donde sí las hay? ¿No podrán concentrarse en la oficina porque hay
uñas pintadas en el otro escritorio? ¿No podrán manejar un auto por-
que hay vestidos ajustados caminando por la vereda? ¿Los varones son

10.
pobres animalitos que no son dueños de sus impulsos? ¿Acaso piensan
que en el fondo, la naturaleza del varón es ser un violador?4.
Pero no seamos tan duros con el señor “átense el pelo”, que apenas tenía
cuarenta y tres años en aquel entonces. Pasemos a la historia de otra vida.
Angela Barrera, o Angie, como le decían todas sus alumnas, co-
menzó a trabajar en el colegio en 1998, a los veinticinco años. Se
desempeñaba como profesora de educación física, de natación y de la
colonia de vacaciones.
Angie es hija de Juan Carlos Barrera, desaparecido y asesinado durante
la última dictadura militar. Su padre tenía treinta y tres años, estudiaba
ingeniería, trabajaba en el correo, donde era delegado, y era un militante
montonero. El siete de abril de 1976 una patota militar se lo llevó de su
casa de Villa Lugano. Angie tenía entonces tres años y medio.
Una mañana de julio de 2009, Angie recibió una llamada del Equipo
de Antropología Forense. Habían identificado los restos de su padre en
una fosa común del Cementerio de Moreno con otros dieciocho cuer-
pos. El aire estaba helado, treinta y tres años de historia la invadieron
y la paralizaron con el teléfono en la mano. Para poder acercarse, tuvo
que pedir el día en el colegio.
“La primera vez que quise hablar del tema con el cura no me quiso
escuchar. ‘Algo me contaron’, me dijo muy fríamente, pero me aclaró
que tenía que hacer cosas más importantes que escucharme. Yo espe-
raba un abrazo, hacía ya muchos años que trabajaba con él. Le estaba
contando que habían encontrado los restos de mi padre. El cura hizo la
señal de la cruz. Yo aguanté las lágrimas. Otro día me dijo que el alma
de mi papá iba a ir ‘al infierno’”.
Por suerte, Angie encontraba resguardo en el apoyo de su novio, y
los días pasaron, dejando atrás estos hechos, como tristes recuerdos.
Primero fue la muerte, y ahora sería la vida, la que cambiaría el cami-
no de Angie. En febrero de 2010, descubrió que estaba embarazada.
Su novio la dejó al enterarse.
Esta vez, el aire agobiaba con todo el peso del calor. Con ingenua ale-
gría, le contó a Ernesto. Detrás de sus anteojos, no movió ni un músculo
4
Ver capítulo 13 “Asuntos ilícitos”

11.
de su rostro. Cualquiera que haya hablado con él, sabe lo perturbador
que es tratar con esa inexpresividad al hablar. Lo primero que hizo fue
preguntarle si algún compañero del trabajo sabía.
- No - respondió Angie - Primero quería comunicárselo a usted.
- Muy bien... que Dios te bendiga y te proteja por tan terrible pecado.
El terrible pecado de ser madre soltera la condenó. El telegrama de
despido le llegó el catorce de abril de 2010. Su hija nació el veintiséis
de octubre de 2010. Por una indemnización simple, y firmando en dis-
conformidad, recibió alrededor de quince mil pesos.
“Siempre tuve miedo y terror hasta de pasar por la puerta de la
escuela, durante casi tres años, como si la que hubiese actuado mal
hubiese sido yo”.
A Angie la invadía la vergüenza con solo caminar por la vereda de
enfrente del colegio. La culpa era un fantasma opresivo que la perse-
guía hasta su casa, que quedaba apenas una cuadra y media.
Comenzó a trabajar como profesora en una cadena de gimnasios. Pa-
saron dos años hasta que decidió judicializar su caso, para reclamar la
indemnización que le correspondía por haber sido despedida tras infor-
mar de su embarazo y para que le reconocieran los sueldos que le paga-
ban de manera informal por alguna de las actividades que desempeñaba
en el colegio, como su trabajo en la colonia.
“El primer día que los directivos del colegio tenían que presen-
tarse a una audiencia, el rector de la secundaria me envió la noche
anterior un mail que decía ‘no al aborto’. Eso fue como una burla,
ya que sabiendo de mi embarazo me despidieron”.
Oficialmente, el colegio siempre negó la anunciación y haber estado
al tanto de la gestación cuando decidió el despido. El trece de julio de
2012, en primera instancia, un fallo de la jueza Ana Alejandra Barilaro,
a cargo del Juzgado Nacional del Trabajo N° 20, dio por probado que
ella había notificado el embarazo antes de que la echaran y reconoció el
trabajo no registrado.
A finales de 2013, en segunda instancia, una sala de la Cámara de
Apelaciones del fuero laboral avaló la posición del colegio, y así con-
validó la indemnización simple. Angie había presentado un certificado
a fines de febrero de 2010, pero no a través de una carta documento, que

12.
es una medida impensada para alguien que no se imagina que va a ser
despedida por anunciar su embarazo.
Esa sentencia fue firmada por las juezas Silvia Pinto Varela y Gra-
ciela Elena Marino, a las que fuentes de los tribunales vinculan con el
Opus Dei. Finalmente el colegio tuvo que pagarle a Angie más de cien
mil pesos, debido a multas por el trabajo informal.
En 2014, comenzó a trabajar en el correo, como su padre. Ese año,
Angie se entrevistó con un periodista que publicó una nota sobre su
historia con el colegio5.
“Me costó mucho contar esta situación porque me generaron mucha
culpa… quiero contarlo para que no le pase a ninguna otra mujer”.
El periodista intentó contactar a Ernesto. No logró que respondiera
a los llamados. Su mano derecha, la contadora y administradora de la
institución, le dijo que el único que podía hablar era el Padre, pero que
trabajaba todo el día y que no sabía en qué momento podría atender. No
quiso acordar una entrevista.
“Me echaron por ser madre soltera”, dijo cuando comenzó su his-
toria en un café. No le costó narrar todo lo que sucedió, Angie lo recor-
daba todo muy bien.

5
[Link]
dad/[Link]

13.
03. Las batallas
del general
¡Es un gusto saludarlo lector! Me llena de alegría poder ser su servi-
dor y acompañarlo en esta aventura. Pero cortemos un poco con tanta
evocación y tanta solemnidad ¡que la vida es corta!
Me parece todo muy mal que no se reconozca los grandes méritos del
líder, del guía, del verdadero general que fue Ernesto. Él llegó y empezó
a dar la verdadera lucha santa por la salvación de la humanidad. Día a día
batallaba y día a día las personas lo iban queriendo cada vez más y más.
En 2008 comenzó un nuevo rector en secundaria, el reemplazo católi-
co de Avatte. Codo a codo, estos Batman y Robin de la santidad lucha-
rían contra el mal. Analicemos el primer gran objetivo, la gran opera-
ción militar, la primera gran conquista de este verdadero Napoleón de
las aulas: el uniforme de la escuela. Como usted sabe, nada corrompe
más el alma que un dobladillo mal hecho o un cuello de chomba torcido.
En primaria, el uniforme constaba para los hombres de pantalón gris,
camisa blanca, corbata y zapatos; para las mujeres, una pollera a cua-
dritos de color rojos y azules, camisa blanca, corbata y zapatos negros.
Completan un abultado guardapolvo y una enorme campera. El uni-
forme de gimnasia era una remera blanca con el logo de escuelas pías
manga corta, pantalón jogging azul o un short blanco y zapatillas.
En secundaria, el uniforme consistía en zapatos, pantalón gris, una
chomba (celeste para los hombres, blanca para las mujeres), y un
sweater. También había un uniforme de gimnasia que consistía en za-
patillas, pantalón jogging, y una remera blanca. Todo con el logo del
colegio naturalmente.

14.
El primer cambio con la nueva gestión fue que el control de los unifor-
mes se empezó a cumplir al pie de la letra. Cualquier aparición de un alum-
no varón o mujer, con un aro o piercing, era sancionada. Understandable.
Pero la lucha no podía quedar ahí, tenemos que sorprender a Satanás
para lograr la victoria, y para ello, las medidas deben ser tanto inespe-
radas como imprácticas.
Los días que los alumnos de secundaria tenían gimnasia a la tarde,
podían ir al colegio con el uniforme de gimnasia. Increíble sacrilegio.
¿Cómo podrían aprender los alumnos en zapatillas? No ¡No bajo la
guardia del general! Los alumnos empezaron a tener que ir con el uni-
forme adecuado a la mañana y llevar la ropa para cambiarse a la tarde.
Ninguna hernia de disco estudiantil por llevar los libros, las carpetas, la
cartuchera y el uniforme en la mochilita iba a detenernos. Que aguanten
esas columnitas.
¿Mujeres con pantalón? ¿Qué clase de blasfemia pagana era eso?
¡No! No bajo su guardia: las más horribles polleras-pantalón grises
para nuestras alumnas. No había problema con que las pantorrillas fe-
meninas estén al aire libre, pero ni pensarlo con las masculinas. Que-
dó completamente prohibido que cualquier varón entre al colegio con
pantalones cortos o bermudas. Si un alumno quería hacer gimnasia con
pantalón corto en verano, tenía que llevar el pantalón en la mochila y
cambiarse allí. Pero ojo, que esto también aplicaba a padres y cualquier
persona que entrase al colegio en cualquier horario, sea por un trámite
o por cualquier otro motivo.
Y hablando de estas socias de Satanás ¿cómo nadie había impuesto
normas rígidas para esas seductoras cabelleras? No bajo su guardia.
Las mujeres tienen que contener su provocativo pelo, quedó prohibido
el pelo suelto. Pero ojo, que las mujeres también utilizan sus cuellos
para seducir al varón y profanarlo, tal cual como hizo Eva con Adán.
Prohibido atarse el pelo y mostrar el cuello. ¿Está confundido? Se lo
dejo clarito, el pelo suelto no, el pelo atado tampoco ¡y ni se les ocurran
esas trenzas luciferinas! La única forma de peinarse: media colita. Al
parecer media colita es lo menos excitante.
“Átense el pelo”, “Sacate ese piercing” eran las frases que se repetían
una y otra vez todas las mañanas. Muchas alumnas fueron educadas por

15.
Ernesto, el restaurador de las leyes del uniforme, en los pasillos o en el
patio con: “Las uñas pintadas son de prostitutas”, o “No se hagan rodete,
buscan provocar al hombre”. Si un chico venía con un peinado inapropia-
do, no lo dejaban entrar al colegio. ¿Usted piensa que San Pedro dejaría
entrar al cielo a alguien que llegue con ese peinado rapadito de villero?
Pero no todo es guerra, lector, no nos olvidemos que también tene-
mos que mantener un negocio. El general también se comenzó a lucir
como un gran administrador y burgués. No se le escapaba un peso.
En cierta ocasión, el padre de una alumna se había quedado sin em-
pleo, se había retrasado con dos cuotas del colegio y no podía comprar
el nuevo uniforme. Se reunió con Ernesto y le explicó que todavía no
había podido comprarle la pollera, a lo que el generalísimo les respon-
dió “lo siento pero si no tiene la pollera se tiene que ir del colegio”.
Desconcertado, el papá de la alumna le dijo “¿pero usted no es repre-
sentante de Dios?”. A Ernesto no le cayó muy bien que digamos esa
pregunta y luego de algunas acaloradas palabras lo despachó.
En los horarios del colegio había algunos tiempos libres, por lo que
los alumnos salían antes o entraban más tarde algún día de la semana.
Pero el lobo de Senillosa Street donde ve un hueco ve una oportunidad.
¡Explosión de materias extraprogramáticas! Mañanas completas. Cul-
tura clásica, caligrafía, lo que sea.
En secundaria los alumnos podían elegir entre uno de tres deportes,
o ir a “muestreo” donde se hacía un trimestre de cada uno. Todo un
desperdicio en sueldos y un tremendo trabajo de organización, pero el
general salvó al colegio de ello: todos los alumnos comenzaron a hacer
muestreo obligatoriamente, y quien quiera hacer uno de los otros depor-
tes, se los paga aparte.
Pero oiga, que tanta virtud no nos tape la gran capacidad del genera-
lísimo para tratar con las personas. Su gran retórica comenzó a hacerse
palpable con el tiempo. En las reuniones de padres deslumbraba. Todo
un espectáculo. En 2007 ya sentenció: “los varones por un lado y las
mujeres por el otro, en el medio no hay nada”, adelantándose con su
genio a todos los temas de género que explotarían años después.
Otro bello intercambio sucedió cuando Ernesto se cruzó a Juancito,
un alumno de 3° año, y al verlo con un arito en la oreja, lo incriminó:

16.
- ¡Sacate ese arito! Es de puto.
- ¡Sí! ¡Y usar vestido también! - le respondió, señalando la sotana.
Así las cosas, los pícaros de secundaria lo empezaron a apodar como
“el alemán” y “Darth Vader”. Pero la empatía, el tacto y la inteligencia
emocional del generalísimo no solo se lucía en espurias reuniones de
padres o fugaces cruces con alumnos sino también en las formaciones
escolares. Al principio del día, tanto en primaria como en secundaria,
los alumnos forman, la autoridad dice algunas palabras, rezan, se iza la
bandera y finalmente van todos a las aulas. Generalmente las hace el
director de cada nivel, pero cada tanto Ernesto manoteaba el micrófono.
Tanto los discursos, como las homilías que él impartía en misa, se
destacaban por ser muy extensas y super, super divertidas. Empezó me-
dido, reservado, decía lo esperable, con los años ya empezaría a soltár-
sele la correa. Pero eso lo dejamos para más adelante.
Ahora, sabiendo que para toda empresa es muy importante mantener
su imagen, el general no descuidaba esto. Ernesto siempre estuvo ob-
sesionado con la imagen que daba el colegio. Castigó y reprimió a toda
persona que osase dañarla… según su criterio.
Luego de aquel artículo amarillista de esa tal Angie, ¡el colegio lo-
gró volver a aparecer en los diarios! ¡Qué emoción! ¿Habrá sido por
su verdadera cruzada contra el mal? ¿Por el logro académico de algún
alumno? Bueno… no.
Resulta que por aquellos tiempos se estaba debatiendo en el congreso
la ley para que personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio.
¡Qué cosa! ¿no? Pese a que tenemos paladines cómo Ernesto, las ovejas
se descarrían. Pero nuestro campeón no se dará por vencido. En 2010,
una mañana, de forma inesperada, todos los alumnos de secundaria
se encontraron haciendo la formación en el patio frente a dos carteles
enormes con las siguientes frases: “Hay cosas que no pueden cambiar”,
“Apostemos por lo que es natural”, “Un varón y una mujer engendran
vida”, “Matrimonio”, “Un varón y una mujer transmiten vida”.
No me gusta caer en clichés, pero ¿hacía falta que encima sean blan-
cos y rubios? Me la hacen difícil, hombre. ¡Unos tonos más morenos
por lo menos! Y también me llama la atención es eso de “apostemos”.
Es raro querer convencer a alguien sobre un tema tan sensible como si

17.
se estuviese convenciendo a un amigo para hacer un pleno en la ruleta
“¡Dale, apostemos al 12! ¡No seas cagón!”

Los carteles se pusieron en 2010, pero recién se volvieron famosos


en 2015, cuando al haber una votación, gente ajena al colegio entró al
mismo, y sacó fotos con sus celulares. ¡Salimos en diarios y portales

18.
otra vez!6. Hasta nos ganamos una denuncia por alguna cosa que no
recuerdo, ley antidiscriminatoria y algo de educación sexual...pavadas.
¿2015? Si el mandato de Santo Padre Rector duraba hasta 2011. ¡Per-
dón! Me adelanté. Pequé de ansioso. Mientas me voy a dar unos azotes
y a ajustarme el cilicio siga con el próximo capítulo y entenderá cómo
nuestro general continuó frente al colegio dando lucha. Quédese tran-
quilo lector ¡que tenemos para rato!

6
1-InfoJus Noticias
[Link]
[Link]
Diario “Minuto Uno”
[Link]
mica-los-carteles-que-colgo-un-colegio-catolico-las-paso
Diario “Infonews”
[Link]
les-homofobicos-de-un-colegio
Diario “InfoCatólica”
[Link]
cod=23848

19.
04. Clase tomada
“A la rapiña, el asesinato y el robo
los llaman con nombre falso gobernar,
y dónde crean un desierto, lo llaman paz”
Tácito

La centralidad de todo colegio es el aula, el acto de enseñanza y apren-


dizaje. Más allá de las injusticias y villanías, es deber analizar cómo se
afectó la educación en el colegio.
Tanto en primaria como en secundaria, la lista de materias era esta-
blecida por las regulaciones estatales, sumada a las extracurriculares,
como el taller de informática y cultura clásica. En secundaria los tres
bachilleratos eran los siguientes: informática (A), comunicación (B), y
administración (C).
Gracias a un claustro de profesores de gran capacidad y profesiona-
lismo, el prestigio del colegio se mantuvo durante mucho tiempo, y su
funcionamiento perduró pese a las difíciles condiciones. Esto cambiaría
paulatinamente con los cambios que sucedieron en este primer período,
entre 2007 y 2011, acelerándose luego.
Como es de conocimiento general, el estándar académico de la edu-
cación en Argentina ha estado disminuyendo de forma constante e im-
placable desde hace ya muchos años. Si bien ha habido instituciones
que se han convertido en bastiones y han logrado mantenerlo, el Cala-
sanz no ha sido el caso.
El nivel de primaria simplemente acompañó esta caída. El nivel de
secundaria, por otra parte, lideró su propia degradación. La educación
empezó a mutar hacia un adoctrinamiento cada vez más fundamentalis-
ta. Es ley mostrar la realidad, más que decirla, por lo que han de verse
algunos ejemplos.
La materia psicología, de cuarto año de la secundaria, solía ser una

20.
introducción a la psicología de forma general. En su programa se veían
temas como: definición de psicología, orígenes de la disciplina, dife-
rentes corrientes, conductismo, psicoanálisis, Freud, entre otros. Si bien
esta materia solía ser dada por profesores laicos, en 2009 y en 2010 fue
impartida por un noviciado de la orden. Serio y de detallistas anteojos,
manejaba la materia con una profesionalidad y una precisión loable. Sin
embargo, parece que su carácter, su racionalidad u otro aspecto de su
persona entraron en conflicto con el camino que el colegio Calasanz es-
taba tomaba de la mano de Ernesto. Decidió dejar la orden y se alejarse
de los Escolapios.
A partir de 2011 la materia estuvo a cargo de un sacerdote: el padre
Claudio. Inmediatamente, los contenidos se vieron rápidamente alter-
nados. Las corrientes de la psicología, las patologías, el inconsciente, el
superyó y otros temas básicos desaparecieron para dar lugar a charlas
sobre el alma, lecturas de filósofos griegos, a ejercicios como dibujar a
un compañero porque “eso decía mucho de ellos como personas”, y a
hacer grullas de papel en clase.
De forma similar, también sucedió un proceso de metamorfosis con
la materia antropología filosófica, de quinto año de la secundaria. Se de-
fine a la antropología como la ciencia que estudia los aspectos físicos y
las manifestaciones sociales y culturales de las comunidades humanas.
Algunas de estas son: antropología biológica, antropología cultural, an-
tropología lingüística, arqueología, antropología filosófica, antropolo-
gía teológica. Todas tienen por objeto de estudio al hombre, pero cada
una tiene un enfoque distinto.
En la materia de quinto año, antropología filosófica, se enseñaba un
conjunto de temas introductorios a la filosofía. Se daban conceptos bá-
sicos como las definiciones del hombre, de la mente, y luego se pasaban
a algunos textos de filósofos griegos clásicos.
En el año 2009 el profesor se jubiló y la materia pasó a estar a cargo
de un abogado, ex alumno del colegio, un personaje de gran peso en
la institución. Con la clase tomada, hubo una transmutación de temas
muy clara. Atrás se quedó la introducción a la filosofía, atrás quedaron
los griegos.
El abogado comenzó a basar su materia en torno a la lectura de unos

21.
pocos textos: “El retrato de Dorian Gray” para analizar los vicios y las
pasiones; “El hombre light”, el ensayo del mediocre Enrique Rojas ser-
vía para enseñarles a los alumnos en qué sociedad desquiciada vivían;
y “¿Qué me pasa?” un libro de autoayuda del Opus Dei escrito por
el sacerdote Pedro Velasco Suárez. La antropología filosófica se había
convertido absolutamente en antropología teológica. Si bien la distin-
ción de las ramas era el primer tema que se enseñaba, el mismo profesor
parecería no entender esta distinción.
Sin embargo, ninguno de estos ejemplos podrá ser tan representativo
como el caso de las materias de Geografía, Latinoamérica contemporá-
nea y Política, de tercer, cuarto y quinto año respectivamente. Estas ma-
terias estaban a cargo de Pablo Croci, un profesor egresado del Joaquín
V. González. Era un profesor particular, de los más icónicos del colegio.
Sus clases consistían en sus exposiciones, de las lecturas de textos que
él daba en fotocopias a principio de año, algunos videos, entrevistas,
artículos periodísticos y creativos trabajos prácticos como crear mu-
rales, programas de radio o simulaciones de debates internacionales.
Sus materias eran las que mayores innovaciones y mayor diversidad de
habilidades traía a sus alumnos.
Sus pruebas solían ser de 5 preguntas, “a carpeta abierta” y eran de una
grandísima dificultad. Esto se debía a que no se preguntaban conocimien-
tos arbitrarios que podían buscarse y copiarse, sino que eran complejas
inquisiciones que solicitaban razonamientos críticos, justificaciones y ar-
gumentaciones elaboradas, que eran estrictamente corregidas.
Había un detalle: Croci era socialista, de izquierda. Si bien esta ca-
racterística era de fácil percepción, nunca intentó adoctrinar, y era am-
pliamente reconocido por educar de manera integral el desarrollo del
pensamiento independiente de sus estudiantes.
El contenido de Geografía de 3° año era sobre geografía argentina,
un temario común, no generaba conflicto. En Latinoamérica contem-
poránea y en Política se estudiaban temas de mayor actualidad en la
economía, sociedad y política, lo cual era señal de una cosmovisión que
divergía de la oficial.
De pronto, en una mañana de marzo de 2011, aproximadamente a las
7:15, el rector de secundaria detuvo a Croci en las escaleras de la entra-

22.
da y le prohibió entrar al colegio. “Pero tengo que entrar a dar clase”,
respondió. Fue entonces cuando el rector le explicó que no trabajaba
más en el colegio, que había sido despedido, y después de algunas pa-
labras fuertes, Croci tuvo que marcharse. Para su familia, el sueldo del
Calasanz era su principal ingreso económico. Nunca más volvería a
entrar al colegio.
Si bien era muy exigente y desaprobaba a una gran cantidad de alum-
nos, Croci contaba con una buena imagen entre los alumnos. Estos, al
enterarse del despido y cómo se llevó a cabo, se indignaron al punto de
tomar acción sobre el hecho.
Al día siguiente, a la salida de secundaria, a las 13:20, un grupo de
alumnos y exalumnos hicieron una manifestación en la puerta del co-
legio, cortaron la calle Senillosa, y luego la avenida Directorio7. Había
dos pasacalles que personas habían contratado para poner en apoyo a
Croci. Hubo cánticos contra Ernesto, contra el Rector, contra el cole-
gio. “Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura del alemán”. Los más
enfurecidos incluso pintaron mensajes las paredes del colegio. La ma-
nifestación duró aproximadamente una hora y media, la masa de gente
se fue dispersando lentamente.
En las semanas siguientes, la rebeldía se mantuvo. Hubo una cierta
aparición en medios de comunicación8. Eran frecuentes los piedrazos a
las ventanas del colegio en las madrugadas, frente a los cuales Ernesto
se apuraba dando órdenes a sus empleados para que los reemplacen de
inmediato, sin que nadie lo viera.
Otro efecto del despido, quizás por ver a tanta gente movilizándose
por él, fue un verdadero envalentonamiento revolucionario en Croci,
que demostró en eufóricas publicaciones y apasionados escritos en sus
redes sociales.
Dentro del colegio, las autoridades prohibieron a los profesores in-
volucrarse en cualquier actividad relacionada con Croci, y divulgaron
7
Se puede ver esa euforia en el video que grabó el exalumno Julián Profeta:
[Link]

8
[Link]
justificacion-alguna-a-docente-de-un-colegio-catolico-y-alumnos-salen-en-su-apoyo

23.
la versión de que lo habían despedido por haber robado dinero de la
institución. También dirían que adoctrinaba a los alumnos para no ir
a los campamentos, a los retiros y a otras actividades del colegio. Sin
embargo, a Croci se lo despidió porque su ideología y porque su forma
de pensar no era la del colegio ni estaba sometida a ella. Su virtud como
profesor era indiferente, ya que su obediencia no era la debida.
Los alumnos y exalumnos comenzaron a organizarse un grupo por
la red social Facebook. Se decidió hacer un festival e hicieron un gru-
po, llegaron a las 350 personas. Primero lo llamaron “Festival por la
democratización del Calasanz”, semanas después lo llamaron “Fes-
tival ‘Si el presente es lucha el mañana es nuestro’”. Divulgaron fo-
lletos e incluso los pegaron en el colegio, acompañados de mensajes
pintados en las paredes.

Folletos diseñados por el grupo de ex alumnos luego del despido.

24.
Carteles pegados en la pared del colegio de la avenida Directorio.

imagen

Carteles pegados en la puerta del colegio sobre la calle Senillosa.

25.
Pintada sobre la vereda del colegio: “Nos verán volver”.

Pintada sobre la pared del colegio: “La educación es enseñar a pensar, no a obedecer”. Puede
observarse también la pintada anterior tapadas por una pintura de diferente color.

26.
El paso del tiempo y las obligaciones individuales diluyeron las pa-
siones de la masa. Cierta autopercepción pseudorevolucionaria que
tomó el grupo logró desgastar el interés de la mayoría. Menos de diez
personas seguían tratando de organizarse hasta que se rindieron frente a
la falta de apoyo y de capital. Se habían conseguido bandas musicales,
magos y otras personas para realizar el festival. Todo quedó en la nada.
Liberado de Croci, ahora el colegio tenía la libertad para elegir a un re-
emplazo que pensase y enseñase a medida. Para presentar de forma ade-
cuada al nuevo profesor, se debe remontar el relato a unos meses atrás.
Por la jubilación de una profesora de geografía, había ingresado al
colegio como reemplazante Guillermo Giangreco. Semanas después,
una profesora de historia del colegio debió someterse a una operación y
se tomó licencia. Giangreco tomó de forma suplente sus horas y al leer
el temario y los contenidos se indignó. Buscó a Ernesto, y le dijo que
no era posible que se estén dando esos temas a los alumnos, y que no
entendía como la profesora podía hacer eso.
Esta discordia fue a raíz de la incompatibilidad con el pensamiento
radical del colegio y su forma de entender el mundo y la historia. Efec-
tivamente, Ernesto llamó a la profesora a su despacho para ponerla en
la correcta senda. Completamente enfurecido, la retó y le gritó barba-
ridades hasta quebrarla, y viéndola llorar acabó diciendo: “usted sabe
que eché a gente por mucho menos que eso”. La profesora retomó a sus
horas y “corrigió” sus contenidos.
Luego del despido de Croci, el corazón delator, el doctrinario y faná-
tico Guillermo Giangreco tomó sus horas. La mayoría de los alumnos
que tuvo supieron elogiar su exigencia, y su eficacia para transmitir
contenidos. Esta última afirmación no debe leerse como un elogio de
sus virtudes docentes, sino como una descripción de su capacidad doc-
trinaria. Daba monólogos, entregaba lecturas y tomaba exámenes. Estos
últimos eran de gran dificultad, con múltiple choice en los cuales las
respuestas erróneas restaban puntos y se interrogaban hasta los nom-
bres y fechas más recónditas.
No le importaba en cual materia era, si era Política o Latinoamérica contem-
poránea, él exponía sus temas siguiendo su voluntad. La abominable revolu-
ción francesa, el endemoniado Rousseau, los santos reyes católicos de España.

27.
Algunas veces, durante sus monólogos frente a sus alumnos, Giangreco se
sobreestimulaba a sí mismo y entraba en un estado emocional eufórico en los
cuales llegaba a confesar profundas creencias personales.
Un día contó que, cuando había clase de educación sexual en el co-
legio al que acudían sus hijos, él no los llevaba porque no estaba de
acuerdo con eso, y declaró: “porque mis hijos me pertenecen”. En otro
monólogo, manifestó “Las familias con padres separados son el cáncer
de la sociedad”, frente a sus alumnos, muchos de ellos, pertenecientes
a estas familias.
De forma paulatina, a través de los meses y los años, con sordo rui-
do, fueron tomando la clase. Así como los historiadores eligen hechos
arbitrarios para iniciar y finalizar etapas históricas, se podría afirmar
que entre 2007 y 2011 el colegio vivió una etapa de transición. Al ser
testigos del cambio, la comunidad y los alumnos todavía manifestaban
rebeldía. Luego, primó el acostumbramiento y el amansamiento a los
nuevos modos del colegio.
Durante la transición, hubo innumerables casos de ventanas rotas
por piedrazos. Los cantos con insultos y diatribas dentro y fuera del
colegio eran moneda corriente. Incluso en 2008 un grupo de alumnos
osó intentar prender fuego la puerta de Senillosa, que afortunadamen-
te pudo ser apagada.
Al finalizar la transición, los alumnos fueron obligados a sentarse en
filas de a uno, hombres de un lado y mujeres del otro. Cesó la rebel-
día, ya no se escuchaban cantos con insultos ni había grandes resisten-
cias a las medidas. En esta nueva etapa, las materias del colegio están
completamente tomadas por la doctrina. Se hicieron la mayoría de las
obras edilicias en el colegio: se recuperaron las canchas de fútbol que
se alquilaban a un privado y se pusieron a nuevas, se pintaron y se arre-
glaron los pasillos, se bajó el techo de las aulas, se puso aire acondicio-
nado, se hicieron obras de puesta en valor de la iglesia. Una verdadera
transformación, por las cual los curas y los adoradores del colegio ve-
nerarían siempre a Ernesto. Una verdadera inversión millonaria. Toda
una nueva era.

28.
05. Pongan los fideos

Ahora es cuando las cosas empiezan a ponerse realmente fantásti-


cas lector, acérquese sin miedo. Seguimos en el año 2011. ¡Que año!
Organizamos la copa américa y perdimos contra Uruguay en cuartos
de final, hizo erupción el volcán Puyehue, murió Sábato y asesinaron
a Facundo Cabral.
En noviembre, se llevó a cabo el “capítulo escolapio”, la reunión que
se hace cada cuatro años para votar quien toma cada cargo en los cole-
gios de la orden en el país. Las constituciones calasancias contemplan
una reelección para los cargos de Padre Rector y Ernesto ganó la “re” en
el colegio de Buenos Aires. Por lo que la Admonición puede continuar.
Los alumnos que egresaron este año de secundaria pudieron por últi-
ma vez dar la tradicional vuelta olímpica al patio. Llevaban papel pica-
do, serpentina, rompían el uniforme para pintarrajearlo y cuando sona-
ba el último timbre todos salían y festejaban, corrían por el patio tirando
espuma a los otros alumnos y profesores. Ese último año, incluso, una
alumna al pasar cerca de Ernesto fue y le llenó de espuma la cara.
Pero no fue la única picardía. Cada diciembre se hacía el acto de co-
lación, donde los alumnos, con sus trajes y sus vestidos, recibían sus
diplomas. En 2011 las egresantes se vistieron con tales vestidos que
causaron un revuelo en la mente de los sacerdotes. Cortos, ajustados,
transparentes. La represión que el mismo Ernesto debía someter a su
propia biología no tardaría en trasladarse a los alumnos. Así fue como
desde entonces, todas las mujeres que egresan de quinto año tienen que
ir obligatoriamente con vestido largo a la fiesta.

29.
¡Entramos a la nueva era del colegio! Donde tenemos aire acondicio-
nado y paredes bien pintaditas. Un empleado imparcial ha sabido defi-
nir: “Antes el colegio estaba ediliciamente mal, y humanamente bien,
luego pasó a estar ediliciamente bien y humanamente mal”.
En todos los colegios se organizan regularmente “espacios de mejora
institucional”, a veces también llamadas “reuniones de profesores”. En
estas, se suelen hablar diferentes temas, a elección de cada institución.
Se imaginará lector el tipo de temática al que se apuntaba en el Cala.
En una de ellas, se sorprendió a los maestros y profesores del colegio
Calasanz repartiéndose un pequeño librito llamado “Cooperadores de
la verdad”.
En este volumen, se detallaba y enseñaba el ideario del colegio y su
doctrina. Y al año siguiente, ¡dos libritos nuevos! “El ardor de la pie-
dad” y “Piedad y letras”. En estos se ampliaba lo que se había hecho
con el primero, pero en uno se desarrollaba el enfoque en la piedad
(como evangelizar y enseñar religión) y el otro en las letras (el currícu-
lum escolar y cómo debe enseñarse). Estos libros forman parte de los
“documentos escolapios”, material de lectura creado por los escolapios.
Estoy absolutamente seguro de que al lector no le cabrá ni la más
pequeñísima duda del altííísimo nivel académico, intelectual y cogni-
tivo de estos libros. Pero por si las dudas, ya que seguramente habrá
algunos que desconfíen de estos faros del conocimiento (e incluso
también para que puedan usarlo como fuente de sabiduría), se lo com-
partiré más adelante.
Unos años más tarde, aparecería un nuevo librito. “La lectura, biblio-
teca básica”, una lista de libros que se recomiendan para usar en las ma-
terias y también como lecturas básicas para nuestros alumnos. O usando
la simpática expresión de Ernesto: “para ordenarles las lecturas”.
Los haters dirán que la elección fue caprichosa, que no tuvo eje, que mu-
chos libros son seriamente difíciles de leer para un lector principiante, que
da la sensación de que quien confeccionó la lista no los leyó, o simplemente
no quiere que estos libros sean leídos, que son obras demasiado extensas
y complejas para tratar en el aula.? ¡Paparruchadas y fruslerías! ¿Acaso
a quién le puede parecer equivocado que un chico de quince años lea el
“Apocalipsis” de la Biblia, o “Los hermanos Karamasov de Dostoievski”.

30.
¿Que algunos autores estaban sobrerrepresentados, y otros, desapa-
recidos? ¿Que se busca asesinar la motivación lectora de los alumnos?
¿Que en la búsqueda de libros eruditos, se ignoró incluir libros entre-
tenidos que forjen el hábito lector en quien inicia en este arte? ¡Papa-
rruchadas y fruslerías! ¿Qué tiene de malo que lean todos los libros de
Tolkien, todos los de C.S. Lewis y la mitad de los de Dostoievski?
¿Piensan que censuraron libros por la biografía o vida privada del au-
tor? ¿y que solo sobreviven los Santo Tomás? ¡Papelerías y frusrrucha-
das! Mírenlo cómo sobrevivió a la quema Sófocles, de quien los griegos
decían que era “aficionado a los mancebos”. Quien esté libre de pecado,
que publique el primer libro. Nietzsche a la hoguera por nihilista y Ka-
fka… por feo. Poe, ojito vos, que estás en la cuerda floja.
Sí, es verdad, puede ser que algunas obras básicas fueron excluidas
porque su protagonista no es ético. Puede ser que Cortázar, Mujica
Laínez, Bioy Casares, y Puig, entre otros, estén totalmente omitidos, y
que Borges apenas aparezca con Historia universal de la infamia ¡Pero
bueno, hombre!, también debemos pensar en escritores católicos como
Leonardo Castellani, o Hugo Wast. ¿Quién los leerá si no obligamos a
alguien a hacerlo? ¿Alguien puede pensar en ellos? ¿Acaso quieren que
la “Autobiografía del niño que no nació” quede en el olvido? ¿Quién
leerá sino “La niñita que besó la hostia9”?
Y para quien critique que encima hay libros mal citados, con errores
en los nombres y algunas obras enteras vagamente señaladas… ¡venga
hombre! Tampoco sea tan elitista con los pobres escolapios, téngales
compasión, ¿no ve que están haciendo lo mejor que pueden? Valore lo
bueno ingrato.
Pero sigamos viendo los cambios del colegio. El Everest educativo
no se alcanza por sí solo. Se crean dos nuevos talleres para los pecado-
res de secundaria: caligrafía y socrático.
En el taller de caligrafía para primer y segundo año se entrenaba la
clásica cursiva para dar la batalla cultural contra la cipaya imprenta.
En el taller socrático los años de tercer, cuarto y quinto año se senta-
ban en círculo con el profesor y debían discutir los textos que tocaban

9
No es un chiste. Es el nombre de un libro en serio.

31.
en cada clase. No había evaluaciones escritas, para aprobar simplemen-
te debían participar en el debate. La ignorancia popular podía más y
había varios alumnos que se llevaban esa materia a diciembre. Una vez,
le pregunté a un alumno de qué trataban esos textos y me dijo con sim-
pleza, levantando los hombros: “son todos textos sobre Dios, cuando te
hacen una pregunta, respondes Dios y te aprueban”. Tomé con gracia la
exageración, pero cuando vi la lista de los textos entendí que aplicaba
ese dicho tano: “se non è vero, è ben trovato”.
Pero ojo, sabiendo como son los muchachos escolapios, sorprende
que lo hayan mantenido así de alto en prestigio a ese filósofo como para
llamar con su nombre al taller. Yo, que he leído más de diez páginas de
Platón, sé que Sócrates era tremendo trolo. Le pido perdón, lector. Me
voy por las ramas. Sigamos con las mejoras del colegio.
En este periodo una catequista de secundaria renunció, las malas len-
guas dicen que le asignaban horarios de clase en los que la profesora no
podía acudir debido al trabajo en otro colegio, complicándola hasta que
decidió irse. Esta honesta y flaca católica daba catequesis en dos años
enteros del colegio, y a los temas tradicionales de esta materia también
incluía enseñar sobre otras religiones, como el islam y el judaísmo. Con
ella se fueron el islam y el judaísmo10.
Por otra parte, en estos años el gobierno llevó adelante un cambio
de currículo que se llamó “nueva escuela secundaria” (NES). Hubo un
gran cambio de materias, y además el general aprovechó y metió un
cambiazo. Reemplazó el bachiller de informática por el de “ciencias
sociales y humanidades”. Tradicionalmente los escolapios ven a las
“artes útiles” como absolutamente inferiores a las “artes liberales”. Le
dejan esas artesanías en las que se ensucian las manos a los mugrosos
de los salesianos.
También se creó un proyecto nuevo en el colegio, la “lectura obliga-
toria sostenida”. En todo el colegio, durante 10 minutos las clases se detie-
nen, los chicos se reparten los libros que se guardan en una caja en el aula,
y todos deben leer, incluso autoridades y profesores. Lo positivo:incentivar

10
Dato de color: Ernesto suele contarle a alumnos con tono humorístico que en el auto siempre
lleva una botella de alcohol para quemar altares del gauchito gil en la ruta.

32.
la lectura. Lo negativo: la selección de libros que los chicos pueden
elegir. Muchos chicos forraban un libro para hacerlo pasar como uno
de la lista oficial.
Cada vez más, el colegio, comandado por seguidores de lo aristoté-
lico tomista avanzaba hacía lo que en su visión es una “educación clá-
sica”. Con el paso del tiempo cada vez fue más frecuente escuchar la
palabra “Trivium”
¿Qué es el trivium? Me alegra que me lo pregunte, se lo explico lec-
tor. Hay una forma (muy moderna y actual) de separar a las llamadas
“artes liberales”. Artes liberales es la expresión de un concepto medie-
val, heredado de la antigüedad clásica, que hace referencia a las artes
(disciplinas académicas, oficios o profesiones) cultivadas por personas
libres, por oposición a las artes serviles (oficios viles y mecánicos) pro-
pias de los siervos o esclavos. Si bien hay otras enumeraciones de algún
personaje perdido histórico, estas artes liberales suelen decirse que son
7, y se dividen en dos grupos trivium (gramática, lógica y retórica) y
quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía).
¿Por qué 7? ¿Por qué esas 7 en particular y no otras disciplinas? ¿Tie-
ne sentido usar una clasificación de la edad media completamente des-
actualizada y basar en ella toda la pedagogía y el proyecto educativo de
un colegio en la actualidad? Bueno, ya se está haciendo un poco mo-
lesto que haga tantas preguntas lector. Deje al perennialismo educativo
hacer lo suyo.
En línea con esta educación de vanguardia, cada vez empezó a ha-
ber profesores más retrógrados ¡Pongan los fideos!, que estamos todos.
Egresados de la UCA, de la UNSTA, los perfiles solían ser similares.
Algunos eran simplemente tontolones (los olvidaré), pero otros eran
verdaderamente canallescos. Algunos fueron:
Emilio, profesor de historia que raspaba el metro medio. Muy elegan-
te. Metía temas de religión constantemente en sus materias. Adoraba a
Ernesto y a viva voz anticipaba que sería declarado santo. Era un apa-
rato completamente.
Victor. Anciano ingeniero eléctrico devenido a docente de biología.
Defensor de Francisco Franco, negador de los desaparecidos y del
holocausto, opinaba que los los homosexuales infiltrados en la iglesia

33.
eran los culpables de los casos de abuso, creeyente de las conspira-
ciones. Algo sordo, insultó muchas veces a alumnos cuando estos lo
hacían enojar.
Patricio Lons. Profesor de comunicación, se jactaba de aparecer en
google y luego de presentarse les decía a las personas “¿no me conoces?
googleame”. Hispanista (en el fondo quiere que volvamos a pertenecer
al reino español). Tiene página de internet así que se la dejo al lector
para que conozca bien a uno de los personajes más patéticos que pasa-
ron por el colegio11.
Por otra parte, un evento importante en el colegio en esta época fue
la creación de un profesorado para nivel inicial en 2013. La idea era
hacer un semillero para suplir la demanda no satisfecha de maestras de
primaria y además moldearlas con la ideología del colegio.
De por sí, muy poca gente, y no la más avispada, se anotaba para ser
docente en general. Los salarios para docentes siempre han sido escasos,
por lo que se inscribían las personas que encontraban en la docencia una
salida laboral que mejore su situación. Entre los pocos que la elegían,
habiendo otras instituciones con prestigio y encima, gratuitas ¿Quién se
querría anotar en el profesorado del Calasanz? Pese a los pronósticos,
el profesorado descoció las expectativas con altísima convocatoria pro-
mediando cinco alumnos por curso. Casi que no entraban en las aulas.
El profesorado generaba una pérdida de dinero tremenda. La cuota
era bajísima y el colegio ponía cuantiosas cantidades en sueldos de pro-
fesores, que superaban ampliamente en número al alumnado. Los ingre-
sos de las otras áreas del colegio, apoyadas por el subsidio, aguantaban
esta gran sangría.
Ni hablar del nivel académico… altísimo. Los ingresantes apenas lle-
gaban sabiendo leer y escribir. No me quiero imaginar como enseñaban
luego a los alumnos de primaria. Quizás luego esos alumnos podrían
entrar el profesorado. Un “círculo virtuoso”.
Así pasaba el tiempo. Los alumnos ingresaban. Los alumnos egre-
saban. Llegamos a 2015, donde se lleva adelante de nuevo el “capítulo
escolapio” y se vota. Al parecer, gracias a no sé qué excepción dentro

10
[Link]

34.
de las leyes escolapias, se renovó a Ernesto para un tercer mandato, por
lo que seguiría en el período 2015-2019. Habemus pater rectorum. El
régimen ya está completamente establecido
En un espacio de mejora institucional por esta época, en uno de sus
monólogos delirantes, Ernesto dijo que la misión del colegio era “edu-
car a la burguesía”. Después, les recrimino fieramente a los profesores
que hayan hecho fama de que la secundaria “era difícil”, porque eso les
daba miedo a los chicos de primaria. ¿Excusas de los padres para expli-
car porque no elegían la secundaria del Calasanz, apriete para bajar el
nivel? Dios sabrá.
En este momento el nivel académico del colegio llegaba a sus niveles
más bajos. Alumnos que parecían no escolarizados en cantidades preo-
cupantes. Los alumnos salían con un nivel pésimo, en lengua y en mate-
mática. Nunca se vio tanta ignorancia como la que decretaba el colegio
como una línea de producción fabril en estas épocas.
Sin embargo, Ernesto estaba desconectado de la realidad. Pensaba
que sus alumnos, gracias a la aplicación del trivium como método peda-
gógico, los hacía alumnos de élite… yo le dije que las cosas se ponían
realmente fantásticas, lector.

35.
06. Fantasmas
hermosos
Pese a ser un sacerdote, un salvador de almas, un pescador de hom-
bres, un pastor del rebaño, Ernesto nunca tuvo el tacto y la empatía
necesaria para tratar con personas. Así como no había gabinete psicoló-
gico, tampoco había un área de recursos humanos, por lo que todas las
decisiones, contrataciones y temas laborales quedaban a su cargo.
Cuando había un paro, sea general, de transporte o de docentes, todos
los empleados estaban presionados a cumplir con su trabajo, más allá del
clima, llueva o truene, vivan cerca o a dos horas de viaje combinando
colectivos, todos temían disgustar a Ernesto, y pagar las consecuencias.
Todo empleado que tuviese que pedir una licencia, sea por el motivo
que sea, debía hacerlo personalmente con él, ya que él consideraba que
hacerlo por teléfono o por correo electrónico era un destrato y un vi-
cio. Si un empleado se enfermaba, y no podía ir a pedirle la licencia en
persona, debía llamarlo por teléfono entre 7:20 AM y 7:30 AM, que era
el horario en el cual supuestamente él estaba en su despacho al inicio
del día. Los empleados, asustados, cumplían con terror. Iban a trabajar
enfermos o hacían malabares para no tener que pedir licencia, por la
incomodidad y la presión que esto implicaba.
Las relaciones entre seres humanos son como puentes. A tal punto
de deterioro se encontraban estos, que los empleados iban atentos por
los pasillos tratando de no encontrárselo, especialmente cuando tenían
que pasar cerca de su despacho. Incluso circulaban rumores de que el
colegio mantenía conflictos legales con exempleados por denuncias
de maltrato laboral.

36.
En 2015, como se quería “levantar” el área de inglés armaron un
departamento y buscaron a una coordinadora, pero para no tener que
pagar el sueldo ellos, despidieron a una de las dos secretarias del co-
legio, ya que este puesto está subsidiado por el gobierno. Cada año,
cuando la supervisora de DGEGP visitaba el colegio, esta coordinado-
ra debía salir corriendo a la secretaría para impostar que allí trabajaba.
Los preceptores cambiaban con frecuencia. A la rotación que ha-
bía por temas personales comunes a cualquier trabajo, se sumaban
casos particulares debido al accionar del colegio.
Cierto año, Ernesto contrató a un exalumno de dieciocho años que
había egresado hace apenas unos meses. Todos los que lo conocían
sabían que no tenía ni el carácter y ni la madurez para ese puesto,
pero era uno de los alumnos que “seguían” la doctrina del colegio y
participaban de todas las actividades, por lo que tenía un acomodo.
Lo tuvo que echar tres meses después, ya que este imbécil comenzó
hablándole a alumnas, a acecharlas por redes sociales con incitacio-
nes, hasta llegar al punto del acoso. Las alumnas lo bloquearon en
las redes sociales y él se creaba nuevos perfiles para poder seguir
atosigando. Finalmente una alumna habló con su tutor y el tema sal-
tó a la luz.
En 2018 se despidieron a dos preceptores. Al primero, porque no
les gustaba cómo trabajaba, pero lo curioso fue lo que intentó hacer.
Ernesto lo citó, le explicó porque no era un buen preceptor, le dijo
que no fuera más, y que cuando apareciera un nuevo puesto acorde
a él, lo iba a volver a contratar. Los días pasaban, el telegrama no
llegaba, y el joven no sabía qué hacer. Pretendían que él deje de ir
para hacerlo pasar por abandono de trabajo y así no pagar la indem-
nización. El preceptor fue a preguntar qué había pasado y frente a
la negativa, dijo que lo iban a tener que echar si querían que dejase
de ir a trabajar. Ernesto entró en un ataque de ira, le dijo que era un
traidor y un inmoral y lo echó a los empujones del colegio. ¿Quizás
en su locura pensaba que la gente iba a renunciar voluntariamente,
por piedad escolapia? Esta maniobra se la habían hecho unos años
antes a una maestra de primaria, pero aquella vez, con éxito.
El segundo preceptor despedido en 2018, Dante Balart, meses des-

37.
pués del hecho, al aparecer el colegio en una noticia, hizo el siguien-
te descargo en la red social Twitter13:
“Hasta el momento nunca había encontrado la forma y la manera
de poder hacer un descargo contra el Calasanz. Me siento con la nece-
sidad de hacerlo para cerrar una etapa y seguir adelante.
Que sea noticia otra vez no me sorprende para nada, que se puede
esperar de un lugar donde nunca te van a ver como personas, sino,
como un “instrumento o medio” para sus propósitos.
10 años dentro de la institución como alumno, pude presenciar
situaciones que tantos amigos/compañeros/conocidos habían sufrido.
Así y todo, preferí verle el lado positivo, por ej.: las amistades que uno
se lleva de ahí dentro.
Este año, tuve la oportunidad de trabajar dentro del colegio, lo
cual sigo totalmente agradecido por la posibilidad que se me brindo
en un momento difícil para mí. Ahora me tocaba estar “del otro lado”.
“Ni se te ocurra llevarte bien con nadie, los alumnos te tienen que
tener MIEDO”, fue la primera indicación que tenía que cumplir...
Quería devolverle al colegio todo lo que me había dado estos años.
Me propuse a dar lo mejor de mí y cumplir con todo lo que me pedían.
Pero como dije antes, siempre agradecido por la oportunidad que tuve.
Con casi 5 meses, donde aprendí mucho tanto en lo laboral como
en lo personal, de un día para el otro no podía entrar más en el colegio.
Sin motivo alguno y sin dar explicaciones (hasta el día de hoy) me
sacaron casi a las patadas. Literal.
Sin poder despedirme, mucho menos volver a buscar mis cosas.
Utilizando sus métodos silenciosos para que no haya repercusión ni
se hable del tema, cualquier persona que intente ayudarme iba a ser
perjudicada.
De un día para el otro pase a ser un desconocido, ya no les servía.
Me descartaron como basura al tacho. Realmente el trato que recibí
fue injusto. Logran que sientas culpa, como si fueras un “criminal” o
alguien que hizo algo grave.
Para no ser más extenso, todo esto que me hicieron me lastimó
bastante a mí y a mi familia. Pero quizás lo mejor que me pudo haber
pasado fue no estar más ahí dentro.”

13
[Link]
tus/1065812688469667840

38.
Durante todos estos años, hubo un solo profesor de inglés varón en se-
cundaria. Comenzó en a trabajar en el 2014 a los veintidós años. Era de baja
estatura, pelo corto negro y muy flaco. Era muy prolijo y medido, nadie le
escuchó alzar la voz alguna vez. Su voz, sus gestos y su sensibilidad hacían
pensar a algunos de sus alumnos que era gay. Tenía una característica única
como profesor, ponía un interés gigante, enorme, en que los alumnos con
menor desempeño académico logren aprender su materia. Verdaderamente
lo apasionaba transmitir los aprendizajes de su materia.
De a poco, comenzó a sentir cada vez más la necesidad de hablar de
diversidad, de educación sexual y de otros temas, obviamente conflic-
tivos con la doctrina del colegio. Debido a esto, nunca se expresó en
alguno de estos temas dentro de la institución, de forma que nunca fue
en contra de la identidad del colegio; pero sí se expresaba en sus redes
sociales. Tenía una fuertísima convicción para quedarse en el colegio
pese a tener diferencias tan grandes.
Fue sorprendente que haya durado tanto, sin la aparición de un dela-
tor. Era la crónica de un despido anunciado. En 2018 hubo un episodio
que fue la gota que rebalsó el vaso. Dejó una fotocopia de forma opcio-
nal a los alumnos que les interese el tema en la librería de enfrente del
colegio. En ella, se utilizaba el “lenguaje inclusivo”. En palabras y artí-
culos con género se usaba una “x” en vez de la vocal que le da el género
a la palabra. El problema es que no solo era el uso de este lenguaje, sino
que esto revelaba que el profesor era un rebelde frente a la doctrina del
colegio. Era un enemigo.
El rumor corrió entre los alumnos como el fuego en la hojarasca, has-
ta que uno de ellos fue a contárselo a un directivo. “¡Lo quiero fuera del
colegio ya mismo!” dicen que gritó Ernesto al enterarse señalando con
el dedo índice a lo alto.
Esperaron seis meses hasta el receso de verano. Quizás querían
ocultar el verdadero motivo, quizás aprendieron luego del caso con
Angie, quizás querían evitar el revuelo. Finalmente, el cobarde te-
legrama le llegaría un soleado día de enero. El profesor nunca fue al
colegio a preguntar por qué.
Por otra parte, en el colegio da clases un profesor que pese a ser
un pésimo docente, alcohólico, y que por ser un marido golpeador, su

39.
exesposa le haya puesto una orden de restricción, lo siguen mantenien-
do hasta el día de hoy. Claro, este verdadero varón es un exalumno del
colegio que trabaja hace más de treinta años en el colegio. ¿Será por el
cariño o será por la indemnización?
En vez de realizar los despidos de forma personal y humana, se si-
guió manejando la misma dinámica. Trataban de enviar los telegramas
sorpresa en el momento justo para que llegue un viernes y el lunes sea
borrón y cuenta nueva. Ese era el carisma escolapio.
De un día para el otro, cualquier persona podía desaparecer y con el
peor destrato. El ambiente de trabajo era psicológicamente hostil. Na-
die podía irse del colegio en paz, sino que se iban malditos, sintiéndose
como una herida abierta. Exiliados, despedidos, expulsados, de cier-
ta forma todavía circulan por el colegio, como sombras del recuerdo,
como ecos culposos, como fantasmas hermosos.

40.
07. Dura lex, sed lex
“El infierno es la verdad
vista demasiado tarde”
Thomas Hobbes

Constitución Argentina - Artículo 14.- “Todos los habitantes de la Na-


ción gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamen-
ten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de na-
vegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer,
transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa
sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con
fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender”.
El derecho de aprender puede reconocerse por lo que comúnmente se
llama derecho a la educación. Este derecho alcanza a todas las personas,
todos deben tener acceso, por lo que implica una responsabilidad pública.
Por otro lado, el derecho a enseñar implica varias cuestiones: el dere-
cho de los particulares a crear establecimientos educativos, el derecho
de los docentes a ejercer su oficio, el derecho a expresar libremente las
ideas, entre otras concepciones.
El derecho a aprender supone la creación por parte del estado de institu-
ciones públicas, ya que son la única garantía de que efectivamente el alcan-
ce sea para todos. El derecho a enseñar permite la existencia de institucio-
nes privadas dedicadas a la educación. Entonces, el artículo 14 supone un
sistema educativo mixto, en el que conviven escuelas públicas y privadas.
Para tener un poco de contexto: desde su nacimiento, el estado argen-
tino le disputa el monopolio de la educación a la iglesia, pero en esta
disputa no pretende el monopolio para sí. El estado “liberal” que nacía
en ese momento no podía pretenderlo, pero sí se reserva el monopolio
de la ley. Por lo tanto, la actividad privada tiene los límites que la ley

41.
impone para su ejercicio, esta atribución fue fuertemente resistida por
la iglesia durante todo el siglo XIX.
Se llega, entonces, a los dos roles que puede cumplir el estado, de-
jando educar o en todo caso subsidiando a instituciones privadas, y por
otro lado siendo responsable de la educación de los habitantes e inter-
viniendo directamente en instituciones públicas. Al ser responsable de
la educación de todos, al mismo tiempo que se reconoce la libertad de
enseñanza, también debe controlar, supervisar regular y establecer re-
quisitos y condiciones a la iniciativa privada.
Desempeñar un rol subsidiario, en cambio, supone garantizar el dere-
cho de aprender para aquellos que no puedan acceder al circuito de edu-
cación privada es decir suplir los espacios a donde la iniciativa privada
no llega, y a la vez, también supone mayores permisos y menos trabas
para el desarrollo de la libertad de enseñanza.
Los padres tienen derecho a elegir la educación de sus hijos. Por eso,
si desean que sus hijos reciban cierto tipo de educación, el estado debe
subsidiar a los institutos que la imparten.
Es debido a esto que el colegio Calasanz recibe subsidios por parte
del estado. Estos cubren cierto porcentaje de los sueldos de los profeso-
res de las horas programáticas y de algunos puestos administrativos y
directivos, en el caso del Calasanz es del 80%. Al recibir este subsidio,
el estado también pone topes a las cuotas que este puede cobrar, depen-
diendo el porcentaje de aporte que recibe, y si imparte horas extrapro-
gramáticas. El Calasanz sistemáticamente actualiza siempre la cuota al
máximo que les es permitido y da todas las horas extraprogramáticas
que se necesiten para lograrlo.
Como el estado es responsable de asegurar la educación, por el de-
recho a aprender, es que debe supervisar. En esta jurisdicción, la Di-
rección General de Educación de Gestión Privada (DGEGP) tiene la
responsabilidad de diseñar e implementar procesos de supervisión, ad-
ministración, coordinación y acompañamiento de las instituciones de
gestión privada de la Ciudad de Buenos Aires. Brinda, además, asesoría
y tramitaciones para estudiantes, familias y docentes de la comunidad
educativa de gestión privada de la Ciudad.

42.
A partir de la ley federal de educación Nro. 24.195 del año 1993, lo
que antes se diferenciaba como educación pública por un lado y edu-
cación privada por el otro, ha pasado a denominarse como “educación
pública de gestión estatal” y “educación pública de gestión privada”
respectivamente. Por lo que efectivamente, si bien es de gestión priva-
da, el colegio Calasanz es un colegio público.
Aquí surge un conflicto. El derecho a enseñar llega hasta dónde se
vulnera el derecho a aprender. No se debe perjudicar el sano desarrollo
del niño violando sus derechos amparándose en la libertad de enseñan-
za. Además de acceder a una educación recortada por la doctrina, los
alumnos tienen que sufrir una experiencia psicológicamente violenta
durante toda su infancia y adolescencia, especialmente aquellos que no
se adapten a la normativa oficial.
A continuación se puede ver una publicación en la red social del aboga-
do y profesor del colegio, diciendo “400 años de evangelizar en el aula”.
¿Buscan educar o evangelizar? ¿Adoctrinar niños durante su infancia es
la única manera que encuentran de convertir personas a su credo?

Publicación en facebook del profesor y abogado del colegio. ¿Evangelizar o educar?

43.
Existe una “Federación De Asociaciones Educativas Religiosas de la
Argentina” (FAERA), que nuclea a congregaciones e Institutos de Vida
Consagrada en Argentina. Uno de sus principales intereses es promover
y defender los subsidios a las instituciones educativas gestionadas por
congregaciones y órdenes religiosas. Recordar esta institución, porque
volverá a ser mencionada más adelante.
El padre Kinder, uno de los sacerdotes del colegio, era profesor en
secundaria hasta que en 2011, mientras daba una de sus clases, explotó
de ira con uno de sus alumnos y tiró su mochila por la ventana del aula
del primer piso, cayendo esta en el patio interno. Inmediatamente fue al
despacho de Ernesto y le dijo “yo no sirvo para esto, no enseño más”.
Desde entonces el padre Kinder ocupó el cargo de “jefe de precepto-
res”, de forma testimonial. Todos los meses cobraba su sueldo sin hacer
absolutamente ninguna tarea y ni aparecer en ninguna de las preceptorías.
¿Malversación de fondos públicos? ¿No hay un viejo mandamiento que
dice “No robarás”? ¿Quién controla que no haya desvíos de este estilo?
El dinero es fungible, por eso el subsidio siempre se dirige al gasto
más superfluo. Si se subsidian los sueldos del colegio, pero luego la
orden escolapia invierte en nuevos colegios o en nuevas obras, al fin
de cuentas, el estado nacional está subsidiando el crecimiento de esta
organización y sus intereses privados.
Finalizando el capítulo sobre lo legal y lo moral, es importante tam-
bién analizar esta misma admonición. En primer lugar, se piden discul-
pas por cualquier atropello que se haya cometido, se ha intentado gene-
rar el mínimo perjuicio posible. Sin embargo, en virtud de denunciar la
vulneración de derechos de generaciones enteras de niños y adolescen-
tes, y frente a la realidad de que la institución encargada de supervisar y
controlar que esto no suceda, la DGEGP, no ha demostrado ser capaz de
cumplir con sus funciones, se ha procedido con la denuncia social, que
consta del presente testimonio, intentando brindar la mayor cantidad de
evidencia posible.
Admonición podría acusarse como un delito contra el honor de ca-
lumnias e injurias generando daños y perjuicios, según la ley 26.551
del código penal.
En primera instancia, se ha procedido con el proceso formal de de-

44.
nuncia, acercando a la DGEGP, vía correo electrónico, el presente es-
crito y evidencia complementaria para que pueda ejercer su rol14.
En segunda instancia, como indica el código penal desde su modifi-
cación en el 2009 luego del caso Kimel vs Argentina, para proteger la
libertad de expresión, en ningún caso configurarán delito de calumnia e
injuria las expresiones referidas a asuntos de interés público. Tampoco
lo es publicarlas o reproducirlas.
El Colegio Calasanz es un colegio público de gestión privada que
recibe subsidios por parte del estado. Ernesto Herrmann como director,
se configura como un funcionario público. A la sociedad toda le interesa
conocer y discutir cuestiones que se vinculan con irregularidades que
tiznan emprendimientos con sentido social, de modo que abrir un de-
bate público frente a hechos controvertidos de esta naturaleza, aunque
se camine por un sendero semánticamente peligroso que roce la reputa-
ción de las personas, resulta legítimo a los ojos de la ley.

14
Nivel Inicial: [Link]@[Link]. Nivel Primario y Adultos: sup_primaria.dgegp@
[Link]. Nivel Secundario: [Link]@[Link]. Nivel Superior No Universitario:
[Link]@[Link].

45.
08. Un corazón perfec-
tamente bueno
Durante toda su infancia y adolescencia, los alumnos escucharon una
y otra vez a los profesores hablar de Santo Tomás de Aquino, de San
Agustín, de Platón. Intentaban con todas sus fuerzas dar, lo que ellos
llamaban, una educación clásica, y uno de los conceptos principales en
esta, es el de las virtudes. Dentro de ellas, hay cuatro que guían a las
demás: las virtudes cardinales. Son la templanza, la justicia, la fortaleza
y la prudencia. Bajo la misma luz del colegio, veamos las virtudes car-
dinales de Ernesto.
Templanza
Sin duda su virtud menos trabajada. Quienes lo conocen, tienen mie-
do de estar con él porque cualquier comentario puede ser la chispa que
encienda la mecha. Impredeciblemente algo puede molestarlo y él en-
trará en cólera, te retará, te acusará de pecador, te gritará las peores
descalificaciones, los peores insultos, las palabras más hirientes hasta
hacerte llorar. Él mismo ha reconocido, luego de alguno de sus ataques,
frente a un pedido de disculpas: “no hace falta pedirme disculpas, yo
tengo un carácter así (haciendo un ademán con la mano de enloquecer),
y después se me pasa”.
En octubre de 2017, la madre de una alumna pidió reunirse con él.
Su hija participaba de un taller a la tarde desde hace un tiempo, pero no
iba a poder seguir asistiendo. Sin embargo, el colegio quería cobrarle la
cuota de los meses que quedaban hasta diciembre.
El diálogo se tensionó rápidamente, el padre se negaba dar el brazo
a torcer, la madre decía que no tenía sentido. La situación escaló hasta

46.
que en un punto de la argumentación, la mujer quiso formular una ora-
ción y dijo: “...mire señor…”.
De pronto, fue detenida implacablemente por Ernesto. “¡Yo no soy
un señor! No estudié tantos años para que me llamen así. Usted debe
decirme Padre”. Siguió con improperios hasta echar a la madre de su
despacho lleno de enojo, sin poder seguir la discusión sobre las cuotas.
Una palabra de cinco letras, ese es el tamaño de su templanza.
Fortaleza
Quizás a simple vista sería su virtud más defendible, en la que más
se luciría, porque un carácter colérico siempre da la imagen de una per-
sonalidad fuerte. Poniéndose en las sandalias de Ernesto, teniendo en
cuenta su sistema de creencias, es verdad que ha resistido fuertes pre-
siones internas y externas.
Sin embargo, como consecuencia de estas ha visto afectada su salud
tanto física como mental. Los nervios, el stress y la ansiedad le han
traído complicaciones en su salud. ¿Qué tan fuerte es un hombre al cuál
cualquier episodio todo lo pone al límite?
Por otra parte, debería comprenderse bien cuál es el concepto original
de esta virtud. En La República, Platón menciona a la virtud cardinal de
la fortaleza, que viene de fortis que hace referencia a la fuerza física y a
la energía del ánimo. Pero antes, el lugar de esta virtud era ocupado por
la Andreia, que hace referencia a la valentía y lo comúnmente conocido
como “hombría”. ¿Qué hombría tiene una persona incapaz de dar la
cara al despedir a sus empleados?
Justicia
Profesores, autoridades, sacerdotes y amigos del colegio van a abogar
por Ernesto diciendo que es un hombre bueno, que ha hecho una gran
cantidad de buenas obras, van a mencionar el hogar Calasanz, menciona-
rán la presencia de los escolapios en India, justificarán sus imprudencias
y sus vicios. Lo absolverán, validando que el fin justifica los medios. Van
a decir que buscó salvar las almas de los alumnos, que la gente se acerque
a la “Verdad de Dios’’. Muy bien. ¿Ha sido justo maltratar psicológica-
mente a cientos de alumnos y empleados? ¿Ha sido justo manejar de for-
ma turbia los bienes de la orden y los subsidios del estado? ¿Ha sido justo

47.
despedir gente sin justa causa? ¿Ha sido justo tratar de cometer fraude
para no pagar indemnizaciones? ¿Ha sido justo pecar?
Durante algunos años Ernesto estuvo a cargo de la materia cateque-
sis en segundo año de la secundaria. A la gran mayoría de las clases
llegaba tarde o se ausentaba debido a sus tareas de padre rector. Nunca
completaba su hoja en el libro de temas. Nada de esto le impedía retar
y atosigar a sus empleados con llegar puntuales y cumplir con todas sus
responsabilidades. ¿Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago?
En julio de 2014, una pareja buscaba una vacante para su hija en el
Calasanz. Cuando llegó el momento de la entrevista con Ernesto, este
les preguntó si ellos estaban casados. Si bien ya había alumnos con pa-
dres que no estaban casados, esta pareja cometió el error de reírse incó-
modamente cuando escucharon la pregunta y respondieron que no, que
era algo “de hecho’’. No se dieron cuenta de lo que acababan de hacer.
Ernesto descargó con ellos un ataque de ira y les rechazó la inscripción
de su hija. Lo cual está prohibido por la ley 2681 decretada por la legis-
latura de la ciudad de Buenos Aires en 2008.
Los padres contaron su caso en las redes sociales, el caso tomó rele-
vancia y llegó a los medios de comunicación15. Al otro día de la explo-
sión de la polémica Ernesto citó a una formación con todos los alumnos,
para hacer un descargo frente a ellos. Habló de un ataque a las escuelas
pías y contó lo que pasó enfrente de los alumnos de secundaria, hacien-
do hincapié en cómo se rieron al escuchar la pregunta.
Prudencia
Su virtud más problemática, la que le trajo tantos dolores de cabeza
que podrían haber sido evitados. ¿Habría aparecido el colegio tantas
veces en los medios si su director fuera prudente? La Admonición no
existiría si ese hubiese sido el caso.
En 2015, una camada de alumnos se preparaba para egresar luego
toda una vida dentro del colegio. Juntaron dinero, hicieron sus buzos,
organizaron el viaje y la fiesta de egresados. Esta era un boliche que
14
[Link]
zo-inscripcion-nena-colegio-catolico-padres-no-casados-nid1706408
[Link]
gio-catolico-inscripcion-casado_0_SkgGLjj9vXg.html

48.
cada grupo de alumnos alquilaba por una noche. No se vende alcohol,
por lo que los jóvenes toman alcohol antes de ir. Los egresados se dis-
frazan con alguna temática, los varones con algún short sin remera, y
las mujeres con alguna pollera y bikini. Los niños bailan, algunos se
empujan, algunos se besan, las horas pasan, se hace de mañana, y todos
a la escuela, ya que es un día de semana. Allá por noviembre de 2015,
se celebró otra fiesta de egresados más, sin embargo esta tuvo una si-
tuación particular.
Habría pasado al olvido como una fiesta de egresados común y co-
rriente, si no hubiese sido porque la fotógrafa que contrataron los alum-
nos subió las fotos a la red social Facebook, de forma pública, y con una
marca de agua con el nombre del colegio.
¡Escándalo! Algún corazón delator hizo lo suyo y estas fotos le lle-
garon al padre Ernesto, quien las vio con voracidad. Lo que de verdad
lo detonó fue encontrar entre aquellas fotos, a una de las alumnas del
colegio que comulgaba con la ideología del colegio.
Esta buena alumna disfrutaba las materias llenas de religión con ale-
gría, disfrutó leer el “Mero cristianismo” de C.S. Lewis y el “¿Qué me
pasa?” del sacerdote del Opus Dei, y soñaba con asistir a la UCA. Por lo
que anhelaba verse beneficiada con el convenio que tenía el colegio con
la universidad y recibir una beca para poder estudiar allí. Este proceso ya
estaba encaminado con la alegría de profesores y directivos del colegio.
Era una mañana de noviembre como cualquiera otra en el colegio
cuando Ernesto citó a esta alumna de diecisiete años a su despacho.
La alumna no tuvo miedo, porque tenía buena relación con él, la había
apoyado con el proceso para pedir la beca.
Ernesto le dijo que había visto las fotos. Comenzó a gritarle y a descali-
ficarla, le dijo que era una prostituta y que había participado en una orgía.
La pobre niña quebró en llanto, pero nada lo conmovió para que frene.
Le dijo que se olvide de la beca, que nunca le daría la carta de recomen-
dación que era necesaria para que se la otorguen, y que tampoco lo haría
ninguno de los otros curas ya que todos respondían a él. Entre lágrimas y
sollozos, la niña volvió caminando al aula por la galería del patio.
Los padres de la chica fueron indignados al colegio el día siguiente.
Dada la falta de Andreia, no los recibió Ernesto en una primera instan-

49.
cia, sino otro de los directivos. Luego de varias charlas, y una vez supe-
rada la sensible emocionalidad del sacerdote, se calmaron las aguas, se
retrocedió en la decisión con respecto a la beca, y la vida en el colegio
siguió. La alumna pudo estudiar en la UCA, e incluso, muchos años
después, la chica trabajaría durante un tiempo en el colegio, para luego
renunciar por no soportar el ambiente tóxico.
Estas son las virtudes cardinales de Ernesto: prudencia de barro, tem-
planza de pólvora, justicia de cartón y fortaleza de telgopor. Estos son
algunos de los hechos que figuran, como pinceladas, la silueta, los co-
lores y la naturaleza de este corazón perfectamente bueno.

50.
09. Los escolapios los
prefieren santos
¿Qué tal todo lector? Tanto tiempo ¿Se hace llevadera la lectura? Es-
pero que no ande salteando párrafos para después decir que leyó todo
el libro, sinvergüenza. Bueno, libro es una palabra muy grande, Ad-
monición se parece más a una piedra que a un libro ciertamente. Usted
sabrá perdonar lector, así las cosas, la situación no estaba para buscar
un editor y un corrector. Nos quedamos sin presupuesto.
Recapitulemos lo importante. Primero, a Ernesto le molesta mucho
que le digan señor. Por lo tanto, traten de no llamarlo así ¿Ok? No le
digan señor. Segundo, como se dijo antes, asunto de interés público. No
configura delito. ¡Todo pelota señor juez! ¡Siga! ¡Siga!
Bueno, sigamos. El señor Ernesto no está solo. Él es apenas un sacer-
dote de la celestial orden de los escolapios. Hagamos un repaso de su
presencia en el país.
Integrantes: entre sacerdotes y hermanos son aproximadamente cua-
renta personas. El número varía con el tiempo.
Infraestructura de la orden en argentina:
• Colegio Santo Tomás de Aquino - Córdoba capital - Caseros 745
• Colegio Escuelas Pías - Río Cuarto, Córdoba - Bv. General Roca 701
• Colegio Calasanz - CABA - Senillosa 854
• Colegio Cristo Rey - Rosario, Santa Fe - Laprida 1380
• Quinta San Agustín - La Lonja, Buenos Aires - El Palenque 1866
• Colegio Escuelas Pías - Mendiolaza, Córdoba - Av J Calasanz 286
• Complejo Calasanz - Mar del Plata, Buenos Aires- Armando Chulak 6635

51.
Y es probable que me queden algunas propiedades fuera de la lista.
Ahora, con respecto a los proyectos de la orden, la cosa es más difícil
todavía. Tantos, tan variados, y con tanta irregularidad.
Convendrá empezar con lo más grande, los proyectos Virtus y Men-
tor. Virtus consiste en un campamento con chicos de quince y dieci-
séis años, elegidos por ser destacados académicamente y tener buena
conducta. Los seleccionados debían ir dos veces, en 3er y 4to año. Se
los invita a este campamento para “hacerlos más virtuosos”. En él se
realizan talleres y otras actividades, la mayoría relacionada con la vida
religiosa. Estos talleres son dados por chicos más grandes, que ya han
pasado por virtus, y ellos son los “mentor” (con acento en la “e”).
Lo particular era nivel de seriedad que le daban a los rituales en estos
campamentos y muchos aspectos ciertamente insólitos. El siguiente es
el testimonio de uno de los alumnos que fueron a Virtus:

- Todo era secreto, no te contaban nada antes. Si preguntabas, te


respondían “dejate sorprender”.
- Al llegar se nos asignaba a grupos en una especie de ceremonia
similar a la de las cuatro casas de Harry Potter.
- Nos hacían vestir como gauchos: camisa blanca, bombacha de
campo, faja/cinturón con los colores de la bandera argentina, y cal-
zado tradicional.
- En cada grupo había un “Primus inter pares”, persona que era
líder del grupo y reportaba ciertas tareas a las autoridades del lugar.
- Existía un sistema de puntos, en el cual se quitaban puntos por
cuestiones como tener la habitación desordenada o dejar una luz pren-
dida (pasaban a verificar esas cosas, entre otras).
- Por supuesto, pregunté rápidamente cuál era el objetivo o gracia
del sistema de puntos, y resulta que era un fin en sí mismo, no había
objetivo. Me dediqué arteramente a quitarle puntos a mi equipo.
- Muchos de los chicos que concurrían a Virtus no eran excelentes
académicamente ni mucho menos. Algunos, incluso habiéndose llevado
materias, habían sido convocados por otros motivos como “liderazgo”.
- Siguiendo con esta línea, algunos chicos eran MUY religiosos.
- Cada día se comenzaba alzando la bandera y con una sesión de
ejercicio aeróbico.
- Estaba terminantemente prohibido usar o hablar por celular.
- Todos los días se concurría a la iglesia del lugar numerosas veces.

52.
Un día fuimos exactamente 6 veces a tener misa y/o a rezar por diver-
sos motivos.
- Fuimos hasta Quimilí, Santiago del Estero, a misionar a un cole-
gio local, más que nada leyéndole la biblia a niños indigentes de bají-
simos recursos.
- Los talleres de literatura y filosofía no eran más que panfletos
católicos que caían en argumentos falibles y lugares comunes.
- Un día nos hicieron entrar en una sala grande a todos y nos di-
jeron que quien quisiera, podría confesarse. Yo no quería confesarme,
hasta que quedé solo y último en la sala, y por cuestiones medio obvias
fui a confesarme.
Si bien estos campamentos tenían un costo, en Buenos Aires, para
tratar de fomentar la participación, se los invitaba, no se les contaba casi
nada del campamento y se les decía que no hacía falta que paguen, que
pongan a voluntad lo que pudiesen.
Esto dio lugar a muchos conflictos y malentendidos. Chicos que iban
porque eran buenos alumnos, pero al no cuajar con la doctrina virtus
la pasaban mal, y luego no volvían al año siguiente, y al avisar esto, el
führer se enojaba a regañadientes con ellos.
Lo que me recuerda el caso de Juan Manuel, en 2015. Un joven capaz,
inteligente, buena persona y gran actor del taller de teatro del colegio,
que al ser invitado por el führer en su despacho, explicó que tenía un
complejo tema de salud en la espalda. Todos los días debía levantarse
una hora antes para hacer ejercicios con su columna, para evitar sufrir
fuertes mareos y desmayos.
Cuestión razonable, pero no para la inteligencia de Ernesto. Dolido y
despechado, le comenzó a gritar, lo llamó ingrato, y le dijo que si no po-
día participar de virtus, tampoco podía participar de teatro, prohibiéndole
seguir participando. Tres compañeros del taller abandonaron en solidari-
dad con su compañero y la obra de ese año tuvo que ser cancelada.
Por otra parte, están las actividades de “comunidad”. Esto es un gran
paraguas que incluye talleres en todas las edades de lo que se llama pas-
toral. Muto a través los años de nombre hasta llegar a “ITER”. Porque
los cinco días de la semana no son suficientes, organizan actividades
para los diferentes niveles que ocupan todo el sábado. Los domingos
misa y ¡la semana completa!

53.
Otro proyecto paralelo es el de la “Fraternidad cooperadores de la
verdad”. Este es un grupo integrado por adultos. Ernesto y otros señores
de mediana edad la integran. Se reunían una vez cada tanto cuando les
daban las agendas. Incluso en una época llegaron a unos collares a lo
secta tipo masón. Raro.
Años antes, en 2007 Ernesto había sido nombrado administrador de
la orden a nivel nacional. Con puño de hierro, este lobo de Senillosa
Street, a puras maniobras y medidas, se ganó el respeto de toda la or-
den al generar un beneficio increíble en la orden. Con el cual pudieron
levantar colegios, hacer obras y crecer en el país a un ritmo verdade-
ramente increíble. Hay que admitir que con los colegios subsidiados,
cobrando la cuota máxima y manteniendo un número de alumnos, es un
poco tener la vaca atada. Sin embargo, en Buenos Aires, la matrícula
bajó, lo que llevó a tener que mantenerla a toda costa para que no le
cierren cursos, y eso trajo un marcado descenso del nivel académico.
Allá por el año 2017 por ejemplo, la organización UPAYAC
(Unión padres de alumnos y amigos del colegio Calasanz), por falta de
actividad, fue desintegrada. Por una donación, la quinta de San Agustín
en provincia de Buenos Aires pertenecía a UPAYAC, y se corría el ries-
go de que se tenga que ver devuelta a sus dueños originales. Por lo que
antes de disolverse, para evitar las asambleas que designaban el regla-
mento, el lobo de Senillosa Street truchó una asamblea en la que se jun-
taron unas firmas fantasmas que validaban un acta en la cual UPAYAC
entregaba la quinta al colegio. Así, la orden se acercaba al proyecto de
construir un colegio en ese barrio. Tenga miedo Canning, el manto de
poder de los Escolapios se asoma por su barrio.
Usted se imaginará que entre tantas cosas, a Ernesto no le quedaba
tiempo para nada. No lo subestime lector, por favor. Resulta que en
2012, en la provincia de Salta, un grupo de madres de alumnos de es-
cuelas públicas realizaron una denuncia pidieron que se declarara la
inconstitucionalidad del artículo 49 de la Constitución provincial y de
los artículos 27, inciso ñ, y 8, inciso m, de la Ley provincial 7.546. El
artículo 49 de la Constitución provincial habla de las bases del sistema
educativo y sostiene que los padres tienen derecho a que sus hijos “re-
ciban en la escuela pública la educación religiosa que esté de acuerdo

54.
con sus propias convicciones”. Por otro lado, los dos artículos mencio-
nados de la Ley 7.546 imponen, en resumen, que la enseñanza religiosa
integra los planes de estudios y se imparte dentro del horario de clase.
Todo el proceso legal, entre sentencias y apelaciones, se extendió
hasta el 2017, cuando llegó a la corte suprema, y se realizaron audien-
cias públicas16 ¿Adivine quién fue a hablar para defender que se sigan
dando clases religiosas en las escuelas públicas salteñas? ¡Así es! Tene-
mos el video17. No le fue muy bien, la corte terminó resolviendo que no
puede dictarse religión en las escuelas públicas de la provincia durante
el horario de clase.
Es muy admirable como nuestro protagonista tomó cada vez más ma-
yor relevancia como figura pública en la sociedad Argentina. Cómo us-
ted sabe, en el catolicismo hay diferentes órdenes y congregaciones. Es
un mundo complejo, para ubicarlo rápidamente, lector, tenga en cuenta
que para Ernesto, los del Opus Dei son “demasiado liberales”.
Antes de nuestro führer, el puesto de padre rector lo ocupó un cura
llamado Plácido Mendito. Si quiere conocerlo más, lease esta nota don-
de se presenta: “Los niños piden pan y no hay quién se los reparta18”.
Antes de Mendito, estuvo el Padre Ricardo.
Quedará pendiente conocer la carrera de Ernesto creciendo en la or-
den, quizás otra persona pueda hacerlo en el futuro. A través de internet,
podemos encontrarlo ya siendo padre rector en Córdoba, y ya creando
discordia desplazando a un sacerdote que fue profesor suyo del colegio
Santo Tomás, y que llevaba 45 años como director. Si quiere leer más
sobre el colegio Santo Tomás de Aquino de Córdoba, puede buscar al-
guna nota por internet20.

16
[Link]
ves-del-fallo-de-la-corte-sobre-educacion-religiosa-en-salta/
[Link]
17
[Link]
18
[Link]
asp?id=4965
19
[Link]
dad/nota303567_1.htm
20
[Link]
tomas-celebro-125-anos-de-historia-en-cordoba

55.
Ahora, volvamos un poco más atrás en el tiempo y conozcamos a
Emilio Tortajada. El exalumno Gustavo Marcelo Sala publicó en su
blog personal un cuento recordando sus tiempos en el colegio, y al pa-
dre rector, Emilio Tortajada. El cuento no es de mucho interés, recuerda
con nostalgia y le da un tono místico al cura. Pero al pasar los meses y
los años empezaron a aparecer comentarios en el blog, y empezó a co-
nocerse otra faceta del cura, sádica, imprudente y poco ética. Cada vez
más parecida a Ernesto. Pueden ver los comentarios en la publicación21.
Una vez, le preguntaron a Ernesto donde había aprendido a dirigir. Y
respondió: “de los grandes escolapios que conocí y de quienes tuve el
honor de aprender”. Acá empezamos a ver que Ernesto no es solo un
viejo de mal carácter, hay una estructura, un sistema en los escolapios
que hace que se reproduzcan estas características, este pensamiento,
estas conductas.
En otras latitudes, como en España por ejemplo, los escolapios no tie-
nen este pensamiento. En argentina hay una estructura, una matriz que
se repite de generación a generación, una doctrina que se reproduce, un
virus que se transmite de cura a cura.
En la JMJ de 2011, en España, todo el grupo que fue desde Argentina
compartió un almuerzo con curas españoles escolapios. La conversa-
ción los llevó a hablar del preservativo. No se lo conté antes, lector,
pero Ernesto tiene una obsesión con los preservativos, son el demonio,
los odia. Cuestión que habrá manifestado su opinión y un rector de
colegio español le dijo: “¿Y tú piensas que tu secretaria no usa el pre-
servativo cuando tiene sexo con su marido?”. Ernesto se quedó callado.
Luego diría en Buenos Aires, meses después, y sin hacer mención a esa
anécdota, opinando sobre la sociedad española: “Es que los españoles
son muy liberales, están perdidos”.
¿Pero quienes acompañan a Ernesto en la orden en Argentina? Hable-
mos de algunos sacerdotes. ¿Podría existir alguien peor?, ¿más joven,
más radical, más intempestivo, más misógino, más odioso, más calcu-
lador, más inhumano? Sí, Sergio Conci. Toda persona que lo llegaba a
conocer se convencía: Sergio Conci es peor que Ernesto.
21
[Link]
com/2011/12/[Link]

56.
Es un sacerdote escolapio que fue rector del colegio Santo Tomás de
Aquino, de Córdoba capital, mientras Ernesto era rector en Buenos Ai-
res. Licenciado en ciencias de la educación, piensa que sabe más de lo
que en realidad sabe. Maneja un ego enorme.
Pero falta un personaje, el mandamás. Ernesto en Buenos Aires, Ser-
gio en Córdoba, y Marcelo Benitez ¡en las alturas! Es el provincial, la
autoridad máxima de escuelas pías argentinas. A diferencia de Ernesto
y Sergio, sabe manejar mejor sus emociones. Sin embargo, quienes lo
conocen afirman que es de la misma madera. Piensa igual, y obra con
la misma ideología, es igual de desequilibrado, pero más manipulador.
Ernesto, Sergio y Marcelo forman una tríada de poder, que comanda las
escuelas pías argentinas.
Si Ernesto fuese Facundo Quiroga, Conci y Benítez serían Rosas.
El primero, primitivo, salvaje, brutal, los otros, sistemáticos, metó-
dicos y despiadados.
¿Son todos los escolapios así? Para nada, por una parte están los jóve-
nes, que verdaderamente son diferentes. Parecería que solo sobreviven
en la orden aquellos cuyas voluntades están completamente sometidas
y son moldeados a medida. Pero por otra parte también hay buenos pa-
dres escolapios mayores.
El padre Ricardo, en diez minutos de conversación, puede demostrar
más humanidad, más misericordia, que todos los otros viejos juntos.
Verdaderamente transmite la sensación de ser un representante de Jesús
en la tierra. También está Victor Sosa, quien no fue nombrado antes,
pero fue el vice padre rector durante la mayoría del mandato del señor
Ernest. Tan impuntual como carismático, transmitía valores y actitudes
diametralmente opuestas a la triada del mal. Parecería haber algún mo-
tivo que hacía que suban al poder los que son más malos.
Así y todo, los escolapios se dieron cuenta que estaban en el siglo
XXI cambalache. Dale nomás, dale que va. Llegó la tecnología. Llegó
internet. Algo tarde, pero finalmente el colegio se hizo una página de
internet. Aquí la página de bienvenida:

57.
Bienvenidos a las Escuelas Pías Colegio Calasanz 22

Estimada Familia:
Bienvenidos al Colegio Calasanz. Pertenecemos a la Orden de las
Escuelas Pías. Somos una comunidad de sacerdotes-religiosos, de la
Iglesia Católica, fundada por San José de Calasanz en 1597. Nacimos
para servir a Dios en la educación de los niños y jóvenes, especial-
mente de los pobres, por la comunicación de la cultura y el desarrollo
de la persona según el Evangelio.
Estamos presentes en Argentina desde 1870. Nuestro Colegio fue
fundado en 1891, y desde 1900 funciona en el bello edificio actual.
Nuestro lema de “Piedad y Letras” testimonia el humanismo cris-
tiano que nos caracteriza. Cultivamos en el niño las virtudes morales
y teologales como hijos de Dios, procurando que participen de los
bienes de la cultura unidos a los dones de la salvación. Enseñamos el
amor a la Patria y a sus símbolos para capacitar a los niños en el amor
entrañable a las raíces que dan sentido a nuestra vida.
Nuestra misión se desarrolla codo a codo con la familia, que elige
nuestro ideario, y asume totalmente los principios en él explicitados.

22
[Link]

58.
Entendemos que la persona se educa en la medida en que conoce y
ama la verdad, el bien y la belleza, liberándose así de la esclavitud
de la ignorancia y del pecado. El culmen de la revelación es la perso-
na de nuestro Señor Jesucristo, y como maestros nos consideramos
aprendices de su enseñanza eterna y “cooperadores de la verdad”.
De nuevo ¡Bienvenidos a esta apasionante aventura de la educa-
ción cristiana de la niñez! Es un gozo poder recibirlos en casa.

Hay que admitir, conociendo el trasfondo, que desde el principio te


avisa. ¡Y el que avisa no traiciona!

59.
10. Génesis
“Un hombre ve en el mundo lo que lleva en su corazón”.
Johann Wolfgang Goethe
“Toda crueldad surge de la debilidad”.
Séneca

La acumulación de todos estos episodios y la gravedad de ellos lleva


a preguntarse por cómo se llega a formar una persona con este carácter,
y como alguien con este perfil psicológico puede llegar a estar a cargo
de instituciones públicas de alcance nacional y de la educación de me-
nores de edad.
Con el objetivo de transmitir una idea, un acercamiento a cuál es la
historia de vida que origina a alguien así, se han recopilados los datos que
él ha contado en diversas situaciones a lo largo de los años a alumnos del
colegio en clases, discursos u otros eventos públicos.
Nació el 7 de abril de 1964 en el seno de una familia católica. Su papá
había sido piloto de la fuerza aérea alemana, lo que hizo que en Córdoba lo
apodaran haciendo referencia a ello. A Ernesto, lo apodaron con el diminu-
tivo del apodo de su padre: “Foni”. Tiene un muy ligero acento cordobés,
esto es debido a que en su familia era considerado de “mala educación”.
Cursó sus estudios en el colegio Santo Tomás de Aquino, en la ciudad
de Córdoba. Siendo alumno, llegaba más temprano al colegio para abrir las
aulas, limpiar los pizarrones y dejar todo listo. Siendo todavía un niño, a
los 14 años, en 1978, decidió que le dedicaría su vida a Dios y que se con-
vertiría en sacerdote. Terminó la secundaria en 1981 y entró al seminario.
Muchos años después, cuando su padre ya estaba enfermo, yaciendo en
su lecho, lo último que le dijo fue que le prometía usar su sotana con orgu-
llo el resto de su vida. Luego de su muerte, solo el sacerdote del colegio se
sentó en el lugar de su padre en la mesa.

60.
Ernesto Eric Herrmann con su padre en alguna postal cordobesa. Foto publicada en su
perfil público de la red social Facebook.

Ya en su adultez, les diría a sus alumnos “en mi época cuando era chi-
co, era más fácil ser bueno. Ustedes la tienen más difícil”, explicando que
cuando él era chico no había tantas tentaciones de la sociedad.
Su mamá tenía un carácter adusto. Cuando se hablaba de política,
tenía un dicho frecuente: “que no se nos destemplen los cuchillos”, ha-
ciendo referencia a que siempre habría que estar listo para la violencia
contra el enemigo.
Se ordenó como sacerdote y continuaría ascendiendo en la orden escola-
pia hasta el día de hoy.
Le gusta más el rugby que el fútbol. Le da mucha impresión la sangre,
lo cual es raro, ya que en el seminario, allí en Mendiolaza, los sacerdotes le
enseñaron a carnear cerdos colgándolos desde un árbol del predio.

61.
imagen

Celebrando 25 años desde su ordenación como sacerdote. Foto publicada en su perfil


público de la red social Facebook.

Esto es, lo que se sabe de su historia. Una historia diferente a la que uno
se imaginaría, por lo que hay que escucharla y entenderla. Una infancia en
una familia con cierto pensamiento y cierta ideología, una pubertad sin la
camaradería de un grupo de amigos adolescentes, sin el amor de una mujer.
Todo esto hace pensar que no puede empatizar y relacionarse con
las personas porque no comparte las vivencias, no las entiende. Qui-
zás no entiende lo que es la amistad, ni el amor ni tantas otras facetas
de la vida esenciales para un desarrollo sano de una persona, porque
simplemente no las vivió.
Quizás, debajo de esa sotana hay un niño enojado, que como villano de
fábula, en su infancia, el odio le ganó el corazón y lo destinó a una vida
de resentimiento, a convertirse en un adulto subdesarrollado afectado por
la doctrina y prisionero de ella por la fuerza de la tradición.

62.
11. Mala sangre

La educación de miles de niños depende del rector de su escuela.


Además, Ernesto comenzó a asumir responsabilidades de la orden a
nivel nacional y también con respecto a la orden de los escolapios en
el país de India, que tiene dependencia de los escolapios de Argenti-
na. Incluso años después elegirían a Ernesto presidente de FAERA
(Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina).
Todo esto nos hace preocuparnos sobre la salud, física pero sobre todo
mental, de una persona pública que cada vez toma más relevancia en
la vida de nuestra sociedad.
Un corazón tan colérico, tan fanático, y tan absolutista no vive libre
de stress, al contrario, hace de él religión. Vivir con estrés conlleva a
enfermedades. Desde la llegada a Buenos Aires Ernesto había aumen-
tado de peso.
En el año 2017 tuvo que ser internado de urgencia por una diverti-
culitis en los intestinos y lo tuvieron que operar de urgencia para qui-
tarle un tramo de este. Los divertículos son pequeñas bolsas o sacos
abultados que se forman en la pared interna del intestino. La diverti-
culitis ocurre cuando estas bolsas se inflaman o infectan. La mayoría
de las veces, estas se encuentran en el intestino grueso.
La internación de Ernesto iba a durar un par de semanas, pero se vio
interrumpida a los pocos días porque decidió irse y volver al colegio
pese a que el médico le había ordenado que mantenga reposo. En su
visión, el colegio era él, no andaba sin él, una especie de omnipoten-
cia, de imposibilidad de delegar trabajo.

63.
Unos meses después, mientras retaba a unos directivos, acusándo-
los de causarle estrés por su inoperancia, un testigo escuchó como les
gritaba: “¡Ya perdí ocho centímetros de intestino! ¿Cuánto más quie-
ren que pierda?”
Un hombre que muere por su pasión y su fe. Su ira y su locura, o
su pasión y compromiso, lo matan lentamente por dentro. Con todo lo
aquí narrado cualquier persona puede preguntarse ¿Acaso tendrá al-
guna patología psicológica? ¿Bipolaridad quizás? ¿Algún trastorno?
Una psicóloga que tuvo su paso por el colegio y conoció a Ernesto,
me recomendó que busque en el” Manual diagnóstico y estadístico de
los trastornos mentales” (MDE), editado por la Asociación Estadou-
nidense de Psiquiatría. Este manual es un sistema de clasificación de
los trastornos mentales que proporciona descripciones de las catego-
rías diagnósticas, con el fin de que los clínicos e investigadores de las
ciencias de la salud puedan diagnosticar, estudiar, intercambiar infor-
mación y tratar los distintos trastornos.
En su quinta edición, en el capítulo de trastornos de personalidad,
el manual ya define:
A. Patrón perdurable de experiencia interna y comportamiento que
se desvía notablemente de las expectativas de la cultura del individuo.
Este patrón se manifiesta en dos (o más) de los ámbitos siguientes:
1. Cognición (es decir, maneras de percibirse e interpretarse a
uno mismo, a otras personas y a los acontecimientos).
2. Afectividad (es decir, amplitud, intensidad, labilidad e idoneidad
de la repuesta emocional).
3. Funcionamiento interpersonal.
4. Control de los impulsos.
B. El patrón perdurable es inflexible y dominante en una gran varie-
dad de situaciones personales y sociales.
C. El patrón perdurable causa malestar clínicamente significativo o de-
terioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
D. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio se puede remon-
tar al menos a la adolescencia o a las primeras etapas de la edad adulta.

64.
E. El patrón perdurable no se explica mejor como una manifesta-
ción o consecuencia de otro trastorno mental.
F. El patrón perdurable no se puede atribuir a los efectos fisiológi-
cos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) u otra afec-
ción médica (p. ej., un traumatismo craneal).
El manual continua con el listado de enfermedades y sus caracterís-
ticas y llega al “trastorno de la personalidad antisocial” (lo que popu-
larmente se conoce y mitifica como “psicópata”) y define:
A. Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de
los demás, que se produce desde los 15 años de edad, y que se mani-
fiesta por tres (o más) de los hechos siguientes:
1. Incumplimiento de las normas sociales respecto a los comporta-
mientos legales, que se manifiesta por actuaciones repetidas que son
motivo de detención.
2. Engaño, que se manifiesta por mentiras repetidas, utilización de
alias o estafa para provecho o placer personal.
3. Impulsividad o fracaso para planear con antelación.
4. Irritabilidad y agresividad, que se manifiesta por peleas o agresio-
nes físicas repetidas.
5. Desatención imprudente de la seguridad propia o de los demás.
6. Irresponsabilidad constante, que se manifiesta por la incapacidad
repetida de mantener un comportamiento laboral coherente o cumplir
con las obligaciones económicas.
7. Ausencia de remordimiento, que se manifiesta con indiferencia o ra-
cionalización del hecho de haber herido, maltratado o robado a alguien.
B. El individuo tiene como mínimo 18 años.
C. Existen evidencias de la presencia de un trastorno de la conducta
con inicio antes de los 15 años.
D. El comportamiento antisocial no se produce exclusivamente en
el curso de la esquizofrenia o de un trastorno bipolar.
¿Tiene Ernesto Herrmann un trastorno de la personalidad antisocial?
¿Tiene otro trastorno psicopatológico? ¿Qué mecanismos de control
tenemos como sociedad para controlar y asegurar que la educación de
nuestros hijos esté a cargo de personas mentalmente sanas?

65.
Ciertamente, es un tema complejo, y el humano evita la dificultad.
Pero es en la complejidad donde finalmente se encuentra la verdad.
Y el destino de todos nosotros es acercarnos a la verdad. Por lo que
para obrar bien y resguardar a los vulnerables debemos entender esta
naturaleza y esta biología.
Una biología compleja, maquinada por una mente trastornada, mo-
torizada por un corazón pasional, combustionada por coléricas entra-
ñas y corroída por una mala sangre.

66.
12. Brutos,
pero católicos
Nos acercamos al final de esta historia lector. La epopeya de este
caudillo posmoderno e impotente, el Creonte del subdesarrollo argen-
tino, el minotauro de Caballito, el neofariseo, el gran señor Ernesto.
Una cierta vez, la leyenda cuenta, tenía que hacer un trámite del co-
legio. Por complicaciones con el mismo, tuvo que pedir una reunión
con el mismísimo secretario de comercio, Guillermo Moreno, un fun-
cionario reconocido por su carácter irascible, maleducado y volátil.
Ernesto fue a verlo a Moreno. Llegó, y se sentó en la sala de es-
pera. Entonces salió de la oficina un conocido suyo, luego de haber
terminado una reunión con el ministro. Este lo saludó afectuosamente
a Ernesto y le dijo “tené cuidado ahora que vas a entrar, este Moreno
tiene un carácter terrible”. Pero nuestro héroe entró sin temor y luego
de sentarse vio que sobre el escritorio, Guillermo Moreno tenía una
imagen de la virgen.
¡Fue amor a primera vista! Hablaron y hablaron, no solo del tema
que tenía que solucionar, al cual Moreno accedió inmediatamente,
sino de otro millar de temas en los que había una perfecta compatibi-
lidad. Un choque de titanes, el terrible Moreno, y el terrible Ernesto,
best friends for ever.
Si uno lo piensa, cómo no habrían de ser amigos, si son tal para cual
¡Ernesto es peronista! Peronista línea nacionalista y conservadora. To-
dos sabemos que ya de por sí el peronismo es desde sus orígenes un
homenaje al fascismo, pero esta línea es la que más respeta esas raíces.

67.
En el colegio, se daba un sorprendente fenómeno. Si bien había
varios sacerdotes, cuando cualquier persona hacía referencia a “el pa-
dre” todos entendían que se estaba hablando de Ernesto. Si a algún
estudiante de psicología le interesa el tema para hacer la tesis ¡aprove-
che que hay material! Alumnos, padres, profesores y vecinos, en plena
conversación podían decir “el padre “y se entendía perfectamente sin
mínima dificultad o impedimento que se hablaba de la máxima autori-
dad del colegio, la gran figura patriarcal del señor Ernesto Herrmann.
Vaya sometimiento de la mente de los sujetos.
Algunos alumnos comenzaron a llamarlo entre ellos como “el
führer”. Dualidad curiosa entre “el padre” y “el führer”, especialmen-
te porque en alemán esta última denominación significa “el líder”.
¡Venga hombre! Entre los apodos “el líder” y “el padre” tampoco hay
mucha distancia que digamos. En mi humilde opinión, decirle “padre”
al señor Ernesto me parece la peor prostitución de la palabra padre.
Pero bueno, a mí no me pagan por dar mi opinión, así que sigamos.
La ideología de Ernesto es un tradicionalismo católico, un naciona-
lismo conservador. Es aristotélico tomista. Es hispanista. Con el tiempo
esto chorreaba cada vez más en las aulas y en los alumnos. En los actos
del 25 de mayo, se dejó de criticar a España y se la comenzó a alabar.
Ernesto declaró que la patria no nació ni en 1810, ni en 1816, sino con
la llegada de los españoles. Esto es debido a que se ponen en contra del
humanismo ateo iluminista representado por Inglaterra y Francia.
Cierto año, en el profesorado del colegio, entró a trabajar una mujer.
Esta mujer era hija del “famoso” escritor Antonio Caponnetto. Invito
al lector a investigarlo23. Diré brevemente, que es un pseudo intelec-
tual católico argentino extremista y nacionalista, director de la revista
Cabildo y escritor altamente mediocre.
El nietito de Caponetto entró a la secundaria del colegio. Y luego
su padre, el yerno de Caponetto, también entró al colegio, haciendo
el curso de materias pedagógicas para profesionales en el profesorado
del colegio. Fíjese este vínculo estrecho “Calasanz-Caponetto”, cada

23
[Link]
entre-los-oradores-hubo-ex-carapintadas-y-filonazis-nid107547/

68.
vez lo empezaron a integrar y a alabar más, incluso en algunos actos
escolares, se empezaron a leer poemas escritos por él. Increíbles los
poemas, estaban a la altura del gran Argentino Daneri.
¿Por qué tanto interés en este señor? Porque un vínculo tan cercano,
y tanta admiración manifiesta muestra cómo se compartían sus valo-
res e ideas24. La violencia contra el diferente, el odio, el extremismo.
Ya era una realidad orwelliana que el colegio no educaba personas
para vivir en sociedad, sino que trataba de adoctrinarlos para una gue-
rra. La guerra cultural, la guerra justa, la cruzada. Intenta preparar a
los chicos, no a morir por la cruz (como Cristo), si no a matar por ella.
Una de las misiones del colegio y de Ernesto era fomentar la “vo-
cación religiosa”. Es decir, reclutar nuevos curas. Vamos a expresar el
proceso desde dos focos diferentes
El colegio invita a actividades a sus mejores alumnos, los destaca-
dos académicamente (aunque no siempre, porque no es necesario para
ser buena persona) y lo potencia a ser mejores personas, y guiarlos
en la piedad y las letras. A algunos de ellos, sí tienen potencial, se les
ofrece la oportunidad, o si a alguno se le despierta la vocación será
invitado a unirse a los hermanos.
Alguien frenéticamente crítico (no yo), podría decir que esto con-
tiene ciertamente manipulación psicológica. Se recompensa de forma
sistemática a niños y adolescentes en estados vulnerables, dándoles
autoestima, reconocimiento y un sentimiento de pertenencia. Lo cual
lo hace participar más y el ciclo se repite. Llegado el caso de un chico
cuya situación psicológica sea fértil para este juego de premios, está
en condiciones de ser “víctima” de este reclutamiento.
¿Cómo es la invitación? Cuando el niño está a punto caramelo,
Ernesto lo invita a su oficina, y le dice que ha visto potencial en él
para ser sacerdote y que lo invita a un “retiro” con otros chicos que
quieren ser curas.
Igual, medio que les cuesta. Porque los que sí logran meter, luego
les cuesta mantenerlos. Tienen que arrastrarlos al convento y ahuyen-
tarlos de la adolescencia común llena de hormonas. Especialmente
24
“Matar en guerra justa a los aborteros”:
[Link]

69.
de esos seres tentadores que son las mujeres. ¡Han llegado a echar a
una alumna menor de edad de un pueblo para que no se cruce con un
noviciado que le arrastraba el ala! La acompañaron hasta la terminal
de micro, la hicieron subir, la saludaron con la mano y la mandaron
directo a Buenos Aires de vuelta.
A fines de 2014, un joven profesor (que participaba de muchas ac-
tividades de pastoral), de unos veinti pocos, decidió meterse en el se-
minario. Unos meses después se dio cuenta que no era lo suyo y salió
del mismo. El tema es que este abandono es visto como una terrible
traición, ¡le prohibieron volver a entrar al colegio por siempre! Porque
daba un mal ejemplo. Al otro día que tomó la decisión, Ernesto habló
en la formación con los alumnos sobre la indignidad de aquellos que
abandonan. Los alumnos escucharon todo sin saber que el verdadero
causante de ese discurso era el joven exiliado.
Qué rápido pasó el tiempo lector. Llegamos al capítulo escolapio
del 2018, osea, este año se vota quien ocupa cada puesto. ¡Qué incer-
tidumbre! ¿Ernesto se va?
Durante todo el año esa pregunta hacía eco por los pasillos. Alum-
nos, profesores, padres, maestranza. ¿Quién vendrá? ¿Será peor? Lle-
ga el 2019 y… ¡Milagro! ¡Habemus un cuarto mandato! Una excep-
ción en la excepción.
• Primer mandato: 2007-2010
• Segundo mandato: 2011-2014
• Tercer mandato: 2015-2018
• Cuarto mandato: 2019-2022
Luego de 12 años, ya está cómodo en Buenos Aires. Ya es su lugar.
Si bien a él le hubiese gustado ir a Rosario, dicho por él: “Más chico,
lindo colegio”. Y Córdoba es su hogar, de donde vino, también tranqui-
lo. Pero Buenos Aires es Buenos Aires. Dios está en todos lados ¿Pero
dónde atiende? A este señor le gusta más la rosca y el poder que cual-
quier otra cosa.
Además, ninguno de los otros quiere ocupar el lugar de Ernesto. Los
escolapios odian Buenos Aires, Córdoba es más tranquila, pero Buenos
Aires es rebelde, dicen que siempre aparecen quilombos… ¡No sé por
qué lo dirán! ¡Si somos tan tranquilos!

70.
Así empieza una etapa donde la bestia tiene la correa más suelta y
se muestra con más naturalidad tal cual es. Piense lo siguiente: allá
en su primer mandato, un profesor escuchó decir a Ernesto “A los que
blasfeman a Dios, hay que barrerlos, son unos hijos de puta, hay que
barrerlos” pero lo decía bien en privado.
Olvídese eso lector, estamos en 2019, es el futuro viejo. En una
formación, frente a los alumnos, hablando sobre quienes impulsan la
educación sexual en los colegios pensando que era lo correcto: “no
merecen la condición de hijos de cristo”. ¿Qué se hace con alguien
que no es un hijo de cristo? Capponetto sabe.
El 2 de abril de 2019, un punto álgido en su carrera como orador.
En una formación una cosa lo llevó a la otra. Dijo que “el liberalismo
mediocre que nos gobierna nos miente diciendo que vamos a re-
cuperar las Malvinas con el diálogo. Solo se van a recuperar ocu-
pando territorio. Cuando llegue un político que tenga… lo que hay
que tener y ocupe el territorio”. La cita es textual, casi se le escapa
decir “que tenga huevos” y se frenó. Esto es una completa apología de
la guerra. Está enseñándole a los niños que hay que ir a matar a los in-
gleses que viven en Malvinas. La guerra justa. En ese mismo discurso
habló de la batalla de Caseros “la batalla de Caseros marca el punto de
inflexión, cuando Argentina le da la espalda a dios”. Luego de alabar a
Rosas llegó al aborto y luego a la homosexualidad. Ernesto tiene una
capacidad para saltar de un tema al otro sólo alcanzada por los más ele-
vados esquizofrénicos.
La bestia está suelta. En un espacio de mejora institucional ya di-
rectamente declaran que la educación laica es un crimen y arruina las
almas de los alumnos25. Mire nomás:

El cooperador “ha de serlo de la verdad”


“No basta no enseñar el error. La simple abstención de la en-
señanza de la verdad, la neutralidad y la duda en la enseñanza,
la llamada escuela laica, en el supuesto de que pudiera darse,

25
Recordar el discurso de Ernesto en la audiencia pública por la educación religiosa en los cole-
gios públicos en Salta.

71.
es tan criminal como la enseñanza del error, porque equivale a
equiparar el error con la verdad, a reconocerle los mismos dere-
chos que a la verdad y a enseñar, por consiguiente, de un modo
práctico, un crasísimo y gravísimo error. Tanto más funesto
cuanto que teniendo error por aliados suyos los bajos instintos
y perversas inclinaciones del corazón, su triunfo es inevitable,
con la consiguiente ruina de las almas. Esto sin hablar de pro-
ceder artero e hipócrita de tal escuela, incomparablemente más
peligroso que la agresión franca y brutal del error.”

Caballero, Valentín. Sch. P (1945) Orientaciones pedagógicas de


San José de Calasanz. Madrid. Consejo Superior de Investigacio-
nes científicas. Instituto “San José de Calasanz” de Pedagogía. Serie
A-Núm. 5. Pág. 87.

Una de las diapositivas de una presentación en un espacio de mejora institucional.

72.
Cuando se habla de ser “cooperador de la verdad”, se hace referen-
cia a “la verdad” de Cristo, es decir, la doctrina del colegio.
Y por si todavía tiene dudas de que la bestia está suelta. En una re-
unión de profesorado en el 2019, el señor Ernesto cuenta la siguiente
anécdota. Unos días antes, él estaba hablando por teléfono con un
cura de otra provincia. Ese cura le cuenta que tiene un caso de un chi-
co que se llama Ulises y quiere cambiar de género, y que lo llamen
Jesica. Contando el drama, le dice a Ernesto que no sabe qué hacer,
y le pregunta qué haría él. Ernesto le respondió: “No. No hay ningún
problema. La solución es fácil. Hay que pegarle un tiro”. El auditorio
se río frente al remate chistoso. ¿“No matarás”? Te lo debo. Difícil de-
fender una doctrina cuya teoría indica amar al prójimo y cuya práctica
consiste en odiarlo.
Este tipo de cosas hace exquisitamente irónico que se castigaban y
sancionaban a alumnos cuando se graban o subían fotos a redes socia-
les con el uniforme del colegio porque “hacen quedar mal al colegio”.
¿Quién hace quedar mal al colegio?
En la misa de semana santa en 2019, durante el Vía Crucis, los
alumnos se tenían que agachar en cada estación. Pero hubo unos gru-
pos de 5to y 3ro que en un acto de rebeldía no lo hicieron ¡Grave
ofensa para los directivos católicos! Un director de estudio, desequi-
librado y extremista fue a retarlos con toda la furia. “¡Si se quieren ir
váyanse, nosotros lo hablamos con sus padres!” gritó completamente
desquiciado. Después lloran por la matrícula baja y la baja del nivel
académico, por tener que aceptar la mediocridad hasta el final para
sobrevivir abrazados al subsidio.
El siete de diciembre de 2019, una exalumna del colegio, llamada
Victoria Chamorro, publicó en su perfil de Instagram una historia con
una encuesta pidiéndole a sus seguidores exalumnos que le cuenten
anécdotas tristes, violentas, asquerosas, machistas que les haya toca-
do vivir en el colegio Calasanz26. Algunas de estas respuestas anóni-
mas fueron:

26
Recordar el discurso de Ernesto en la audiencia pública por la educación religiosa en los cole-
gios públicos en Salta.

73.
-Un cura a alumnas de sexto grado (once años): “Parecen
prostitutas así maquilladas”.
-El bendito Father Ernest diciéndonos “prostitutas” por
ponernos base y rimmel.
-Cura rector hizo llorar a una nena de diez años por tener
ARITOS, nada más. La llamo puta.
-A mi viejo no lo dejaron retirar a Marcos del colegio porque
iba en BERMUDA.
-Un profesor hizo llorar a una amiga porque dijo que no
quería tener hijos. Le dijo egoísta bla bla.
-Me hablaron mal de los padres divorciados.
-Cuando el padre contó que papa Noel no existía a la entrada
de la mañana27.
-Tenía que dar un discurso de San Martín con una amiga y
cuando nos faltaba la mitad nos avisaron que lo tenía que leer
un varón. Nos negamos pero negociaron que lo termináramos
de escribir los tres. Y lo leímos los tres al final.
-Le dijeron a una amiga (mejor promedio de todo el año) que
no era abanderada por no ser hombre.
-2do año: viaje a Mar del Plata. Nos dijeron que no usemos
mallas que muestren porque iban los curas e iban a tener que
estar mirando para otro lado.
-Los directos pidiéndonos a las chicas que a un campamento
no llevemos calza porque era normal que los chicos
CURAS, Y PROFESORES nos miren.
-Me dijo el cura que no tenía padres por tener aritos en las
orejas (doce años)
-Me trataron de putita por estar en todos los recreos con mis
amigos hombres.
-Cuando me dijeron que era la vergüenza del Calasanz por
haber ido a la fiesta de egresados

25
Escuché que al día siguiente, un montón de padres fueron a quejarse al colegio, porque sus
hijos todavía no lo sabían. Tenga en cuenta lector, que para Ernesto y para la doctrina católica,
Papá Noel, el árbol de navidad y los regalos constituyen una costumbre pagana, y por lo tanto,
debe ser exterminada.

74.
-“Sos más barata que un billete de dos pesos” Father Ernest
-Una vez estaba mal y hablé con el consultor (o algo así)28 y
me dijo que no llore porque los hombres no cry.
-Que el mejor método anticonceptivo era sostener una
moneda entre las piernas.
-Me vino y don Gini29 no me dejó ir al baño y me dijo que
tenía que controlar la menstruación.
-El rector pidiendo que las chicas en la cena de egresado no
usen mucho escote por los curas: “son humanos también”.
-Me pidieron que haga una carta de disculpas al cura por la
fiesta de disfraces en el boliche.
-Fuimos de campamento y a las mujeres no nos dejaron jugar
a la pelota porque era cosa de chicos.
-Una vez Gini dijo que teníamos que tener cuidado cuando
hablábamos con un cura porque se podrían excitar y que
nosotras podíamos provocarlos a ellos (trece años).
-Estábamos en 2do grado, 2DO GRADO30 y nos dijeron que no
nos hagamos rodetes en DICIEMBRE porque nuestro cuello
provocaba y por lo tanto distraía a nuestros compañeros.
-Charla de confirmación: el rector dijo “los varones vengan
prolijos como siempre y las mujeres esto no es un desfile ni un
cabaret no vengan a provocar”.
-El abanderado hombre para representar la imagen del soldado.
-A un chico lo mandaron a hablar con Gini por tener
“tendencias homosexuales”.
-A una amiga y a mí nos mandaron a hablar con Gini por
separado porque nos habíamos agarrado la mano.

¡Que bellos recuerdos de la niñez! Pero que no decaiga, el cuarto


mandato comienza con una de las más grandes victorias de Ernesto. Un
chico, con ciertos dramas personales, entra al seminario para ser cura.

28
Tutor.
29
El rector de secundaria ese momento.
30
Alumnos de 8 años.

75.
¿Porque una de las más grandes victorias? Porque era la primera vez
que un exalumno de Buenos Aires entraba al seminario desde hace más
de treinta años.
Dijo Jesús: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de
los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos,
pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos fru-
tos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto
es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis”.
Veamos una fruta. Juana nació el 16 de febrero de 2001. Egresó del
colegio Calasanz en 2018 y comenzó la carrera de letras en la UCA. Es
una chica de baja estatura y pelo rubio. En el colegio era una alumna que
se destacaba académicamente y era una buena chica.
Todos necesitamos un cable a tierra, un punto de fuga, una salida por
la tangente. La tangente de Juana fue la religión. Cuando estaba cursan-
do su quinto año, en 2018, empezó a militar junto al colegio, y se inscri-
bió en su primer curso.
Este curso31, finalizado en agosto de 2018, fue en el centro de estudios
“Cruz del sur”. Si quieren investigarlo, pueden hacerlo32, pero a resu-
midas, es un grupo de jóvenes de clase alta y extremistas católicos que
fundaron este centro de estudios para desarrollarse y participar de la “ba-
talla cultural”. Es de un cinismo notable que en la descripción que ellos
hacen de ellos mismos, todo lo tergiversen, y no sean sinceros, como si
tuviesen vergüenza o supiesen que es incorrecto decirlo, y serlo. Al leer
dos o tres cosas de ellos y sus actividades salta la ficha. Luego de este
seminario, Juana se fue metiendo cada vez más en este submundo.
Comenzó a tener una presencia muy activa en redes sociales, espe-
cialmente en Twitter 33. Comenzó a compartir frases y publicaciones de
sitios como “tradicionalismo católico”, frases de Pío X llamando a la
violencia contra los modernistas, o directamente publicaciones idola-
trando a Marcel Lefebvre (fue un sacerdote tan radical y extremista que

31
[Link]
volucion-curso-de-formacion/
32
[Link]
33
[Link]

76.
fue excomulgado de la iglesia). Entre esos codos ideológicos comenza-
ba a codearse juanita.
En 2019, entró a la carrera de letras en la UCA y comenzó a desatar
toda su locura en las redes. Estamos hablando de estar en contra del con-
cilio vaticano II, de negar la autoridad del mismo Papa, de hacer apología
de la violencia y la guerra justa, de estar en contra de la democracia y a fa-
vor de una monarquía, de pedir que vuelva a las cruzadas y la inquisición.
Juana comienza a formar parte de Cruz del sur, siendo la encargada de
redes sociales. En julio de 2019 organizan la visita a un “preso político”:
Jorge Toccalino34. Es un ex militar que fue el encargado de la zona de Ne-
cochea durante la última dictadura militar. Toccalino está condenado por
haber tenido intervención concreta en el secuestro de personas, el robo de
bienes y la tortura de presos. Participó personalmente como líder de las
patotas en los operativos de secuestro, robaba y destrozaba los hogares de
sus víctimas, y se encargaba de los traslados de las personas secuestradas
y detenidas ilegalmente a los centros clandestinos de detención que fun-
cionaron en las comisarías de Necochea efectuando traslados también a
la Seccional cuarta de la ciudad de Mar del Plata.
Y en octubre de 2019 estos chicos proactivos llegaron a meter otra
gran visita. Esta vez fueron a visitar al teniente coronel Nani35. Otro hé-
roe de la patria.
Juana es una más del legado del Calasanz, una generación de pibes,
varoncitos y niñas católicos que vivieron entre algodones y exigen que
vuelvan la inquisición y las cruzadas.
Entregadles niños y estos adultos devolverá. Honor, honor, ¡al co-
legio Calasanz!
Yo no quiero vivir paranoico, no quiero ver chicos con odio y sentir
esta depresión. Yo no quiero volverme tan loco.

34
[Link]
calino-preso-politico/
35
[Link]
ni-preso-politico/

77.
13. Asuntos ilícitos

En el año 2018, por razones políticas, el presidente habilitó el debate


de la ley de legalización del aborto en el congreso. Proyecto que se venía
postergando para evitar problemas.
Desde años antes, aproximadamente 2012, en el colegio se hacían una
serie de actividades durante lo que llamaban “semana de la vida”. Se ha-
cían leer textos, responder cuestionarios, o ver películas como “Qué bello
es vivir” de Billy Wilder, o “Bella” de Alejandro Gómez Monteverde.
Actividades que interrumpen la semana de clase y robaban tiempo de
aula, pero que comparado con lo que pasó después, era moderado.
En esos años, la clase de educación sexual que debía impartirse obliga-
toriamente se hacía en 4to año, con un enfoque católico, pero sin grandes
disparates. Nunca enseñaron métodos anticonceptivos o de protección se-
xual, desde entonces y hasta el día de hoy. Según ellos, cómo ponerse un
preservativo “es información, no educación”.
Ya en 2018 el tema explotó en la sociedad, llegando también al colegio.
Me encantaría poder hacer un racconto exacto de todas las actividades
disparadas por este tema, pero hubiese sido imposible llevar la cuenta.
Actos, conferencias, y actividades por doquier.
En octubre, se preparó a la totalidad de los alumnos de 5to año a repetir
como loritos una explicación de unos carteles que habían venido de la
UCA. Los pararon a lo largo de 2 o 3 pasillos con estos carteles al lado y
les daban la explicación a los demás alumnos de secundaria y algunos de
primaria, de los grados más grandes. Durante 2 días estuvieron los chicos
de 5to año, parados toda la mañana repitiendo y repitiendo el discurso

78.
que les habían obligado a recordar. Ellos, contentos por perder clases,
tareas y pruebas.
A estos chicos no se les dio opción ni se les preguntó si estaban de
acuerdo, se los obligó a exponer. Ernesto miraba a los chicos, y se iba
contento pensando que ellos verdaderamente creían lo que decían. Es
increíble ese grado de ingenuidad, pero así fue.
Utilizaciones como esta, se repitieron a lo largo del año incontables
veces. No se debería hacer política con los chicos. Los alumnos van al
colegio a aprender, no a ser usados. Por ejemplo, en un colegio de San-
tiago del Estero (no relacionado con los escolapios) obligaron a todos los
alumnos de un colegio en una marcha con los pañuelos con la simbología
en contra de esta ley36.
Volviendo a Buenos Aires, y volviendo al colegio Calasanz, el caso
más asqueroso de este tema fue sin lugar a duda la visita de Amparo Me-
dina en 2018.
Amparo Medina es una exguerrillera marxista ecuatoriana, que luego
supuestamente trabajó para la ONU militando a favor del aborto, y luego
se convirtió al catolicismo, militando hoy en contra.
Un día, en el colegio, se publica el siguiente cartel:

36
[Link]

79.
Medina hizo una gira por Argentina, llena de polémicas, la denunciaron varias veces
en el INADI, y le prohibieron el ingreso a una universidad. Uno de los privilegiados
lugares que contó con su presencia fue el querido colegio Calasanz. No se sabe si Me-
dina cobró para dar su conferencia.

80.
Creo que la mejor palabra que puede definir la charla es “grotesco”.
Ernesto tuvo la pésima idea, por su brutez, de que los chicos que pre-
sencien la charla sean desde el cuarto grado (diez años) hasta los de
quinto año (dieciocho años). Los alumnos más pequeños aún no habían
tenido nunca ninguna charla de educación sexual y de pronto estaban
en el gimnasio lleno de gente escuchando a una ecuatoriana decir cosas
con toda la brutalidad.
La charla se manejó con un lenguaje absolutamente coloquial y bási-
camente dijo todo lo que la doctrina social de la iglesia indica pero con
una vulgaridad y falta de cuidado total. Les habló a las chicas y como le
tienen que decir que no a los avances de los chicos. “Tiene que decirle
que no, que no, ni aunque te diga esto ni esto ni aunque te diga solo la
puntita”. Les dijo a los chicos que tenían que decirle que no a las chicas
que se regalaban. “Ni aunque se froten ni les bailen ni nada. Vuelvan a la
casa y se dan una ducha fría”.
Comparó la sexualidad con un celular y les dijo a los chicos, si no le
confiaría el celular a otra persona, como le confiarían su sexualidad. Dijo
información falsa, llanamente. Dijo que los preservativos no protegen de
las enfermedades de transmisión sexual. Hizo mucho hincapié en esto y
lo repitió varias veces.
Hizo un juego con los chicos. Pidió a dos voluntarios que tendrían ima-
ginariamente relaciones, luego hizo parar a 10 chicas, que serían me-
tafóricamente parejas del chico. Luego hizo parar a más personas, que
tendrían relaciones con esas 10. “Todas esas personas ahora están conta-
giadas”. Una brutal demostración de cómo se transmiten rápidamente las
enfermedades sexuales.
Todo esto paso en el patio techado de primaria. Y mientras Amparo
Medina hacia su stand up, Ernesto estaba sentado en una silla (el único
con silla porque todos los alumnos estaban sentados en el piso) al costado
de donde hablaba la señora. Durante toda la charla, estuvo con una sonri-
sa, contento por la gran eminencia que había conseguido para el colegio.
Incluso sonreía hasta cuando resonaba “ni siquiera la puntita” entre los
oídos de esos niños de 10 años.
Al otro día llovieron incontables quejas y notas de los padres reclaman-
do, fue un lío tremendo. Las maestras y directoras de primaria tuvieron

81.
que escuchar todas las quejas y tolerar todos los maltratos. Pero natural-
mente, todo fluyó y quedó en nada.
¿Cómo verá Ernesto a las mujeres? Seguramente piensa que son las
pecadoras, las que avanzan, las que tientan a los varones, las causantes de
pecado. “Este es un colegio de varones, que haya mujeres es una decisión
que se tomó que no tiene nada que ver” dijo Ernesto varias veces en re-
uniones de profesores. Frente a todos los profesores de todos los niveles
que trabajaban en el colegio.
Las mujeres no pueden ser las abanderadas, son alumnas de segunda
categoría. Si sacan fotos de alumnos del colegio, las mujeres no deben ir
adelante, para “no dar la imagen de ser un colegio de mujeres”.
El colegio Calasanz fue solo de varones desde su fundación hasta que
en la década de los noventa por ley todos los colegios de CABA comen-
zaron a ser mixtos. Esto siempre indignó a Ernesto ¿Cuál fue la salida?
Algo que ya habían hecho otros colegios y que los mismos escolapios ya
habían hecho en otros colegios suyos. Separar a los varones y a las muje-
res en diferentes aulas. Así, en 2019 comenzó con la salita de 3 años con
este método mal llamado “educación diferenciada”.
Hubo récord absoluto de vacantes libres en salitas de 3 en el Calasanz.
Vacantes que siempre fueron demandas con rapidez, ahora sobraban. Y
los padres elegían otros colegios de los alrededores.
Para preparar el terreno en 2018, se les pagó a especialistas para con-
vencer y adoctrinar a la tropa propia. Se les impartió una conferencia
de cuatro horas a todos los empleados sobre educación diferenciada por
parte de la fundación ALCED Argentina (asociación latinoamericana de
educación diferenciada).
Como si fuese poco clara esta cosmovisión, tenemos otro episodio para
dar mayor luz. Un material de lectura utilizado en las Escuelas Pías de
Córdoba encendió la polémica en torno al tratamiento de la violencia
machista en las aulas. La institución admitió la utilización del texto, pero
aclaró que es un material de trabajo y no un documento institucional.
Se trata de un texto titulado “Las características de un verdade-
ro hombre”, que fue repartido entre alumnos de las Escuelas Pías y
donde se justifica el comportamiento violento de los varones, tal vez
debido a “una vida física demasiado intensa” o a la “exaltación repen-

82.
tina en la cual toda esa energía que contiene el cuerpo masculino debe
tener un escape37”.
En el mismo apunte, se plantea el carácter providencial del hombre, su
función como jefe de hogar en lo económico y espiritual, y la necesidad
de sumisión de la mujer al marido. Y va más allá: realza el valor de la
inteligencia masculina y la pone por encima de la femenina. A la mujer,
dice el texto, “le cuesta trabajo entender el razonamiento frío, gradual y
riguroso del hombre”.
Desde la escuela aclararon que esos apuntes no son “un documento
institucional”, sino que se trata de “un material de trabajo escolar que
requiere una revisión para evitar equívocos”.
La polémica, que tuvo repercusión nacional, llevó a que el Ministerio
de Educación de la provincia tomara cartas en el asunto, indicando que
hará una “advertencia” a la institución, a la vez que ofrecerá “una instan-
cia de capacitación del equipo docente”.
A continuación, el texto completo que desató la polémica:

Características de un verdadero hombre


El mundo del hombre
Hablaremos en este punto en una forma muy general, pues en el
terreno psicológico nada está claramente definido, como está en lo
físico. Aquí entran los matices, pues no queremos etiquetar a todos
los hombres con todas las características que aquí expondremos. So-
lamente podríamos decir que hay unas constantes psicológicas que
estructuran el alma masculina.

1. Cabeza de hogar
Vamos a analizar al hombre en primer lugar con respecto al papel
37
[Link]
en-2018-un-texto-escolar-justifica-violencia-machista
[Link]
cion-ofrece-capacitar-docentes-de-pias
[Link]
pias-admite-que-texto-cuestionado-se-trabajo-en-clases

83.
providencial que le corresponde en el hogar, tratando de comprender
principalmente la manera de cómo Dios le ha creado. Dentro del ho-
gar la función esencial del hombre es ser el jefe.
San Pablo ha escrito palabras que no dejan lugar a dudas con
respecto a esta función: “Sed sumisos los unos a los otros en el te-
mor de Cristo, las mujeres a sus maridos, como al Señor, porque el
marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza de la Iglesia.
Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres
deben estarlo a sus maridos en todo”. (Ef. 5, 21-12).
En primer lugar, ese someterse de las mujeres es por amor. Y en se-
gundo lugar, esta sumisión también conlleva en sí grandes obligacio-
nes por el esposo, puesto que San Pablo continúa diciendo: “Maridos,
amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó así
mismo por ella”.
Aquí es donde nos damos cuenta de que el hombre es el jefe del
hogar, es el responsable del mismo, no sólo económicamente, sino
que se extiende también hasta el terreno espiritual. Dios le dio al
hombre esa estructura interior para responder a las necesidades que
imponían al esposo las cargas que estaba llamado a llevar. Es decir,
ser esposo y padre: él debe ser la providencia de los suyos. Tiene,
ante todo, que velar por su bienestar y asegurarles su subsistencia. Al
hombre le surge naturalmente su rol líder no para someter autorita-
riamente sino por su vocación de servicio y de estar y bregar por el
bienestar de los suyos.

2. La fuerza
Esto salta a la vista, para todos es sabido que el hombre posee una
fuerza física y muscular claramente superior a la de la mujer. Gracias
a ella, la esposa cuántas veces no se siente protegida ante la amenaza
de algún peligro o una situación difícil.
De igual modo, al ser menos vulnerable que ella provoca algunas
veces que su humor sea más estable, y no tiene esos cambios súbitos
que a una mujer le hacen pasar tan repentinamente de la alegría a la
tristeza, de la calma a impaciencia, etc. Aun cuando el hombre apa-
renta calma, esto no es igual a indiferencia.

84.
En ocasiones adopta inconscientemente un comportamiento vio-
lento debido tal vez a una vida física demasiado intensa o puede ser
producto de una exaltación repentina, en la cual toda esa energía
que contiene el cuerpo masculino debe tener un escape. Esto expli-
ca también, en una parte, la necesidad de acción que sienten ciertos
hombres, cuando multiplican las obligaciones exteriores. En la ma-
yoría de los casos, no lo hacen como una mera necesidad de evasión.
Lo importante es tener presente que su fuerza le ha sido dada para
amparar la debilidad de la mujer. No para aplastarla.

3. El mundo interior masculino


Podríamos empezar hablando de la misma inteligencia, pues es
tan profundamente distinta en el uno y en la otra, que no debe causar
asombro que choquen de vez en cuando.
A la mujer, por lo general intuitiva, directa y cordial, le cues-
ta trabajo entender el razonamiento frío, gradual y riguroso del
hombre. El hombre deduce, encadena, argumenta, mientras que
la mujer ha podido darle muchas vueltas al asunto en cuestión
quedándose con los detalles, lo secundarios en detrimento de los
más importante y esencial.
Él elimina un montón de detalles para llegar al nudo de una cues-
tión o problema, se fija simplemente en lo esencial y se preocupa
más de la síntesis que del análisis. Se sitúa en el centro del problema
y allí elabora, con arreglo a una lógica rigurosa, los juicios oportu-
nos, por lo cual su tarea requiere de más laboriosidad; al contrario de
la mujer, cuya rápida intuición, aunada a su sensibilidad, le permite
quemar etapas.

4. La sensibilidad masculina
Mientras que la mujer se adapta al ritmo de su corazón, el hom-
bre más bien podría decirse que sigue el ritmo de su razón. Y
aunque él también siente pena y alegría, no se deja fácilmente
arrastrar por ellas.

85.
Inclusive, aunque esa pena o esa alegría sea realmente profunda,
en la mayoría de los casos se muestra incapaz de manifestarlo exte-
riormente y acaba por reabsorber sus sentimientos en él. A esto se
debe el por qué el hombre no repita mañana, tarde y noche el espe-
rado “te amo”. Sin embargo, gracias a la calma y mesura que posee
la sensibilidad masculina, el hogar encuentra con frecuencia el equi-
librio y conserva la paz.
A su vez, la mujer a través de su sensibilidad puede transformar
el universo de su esposo. En muchas ocasiones él espera de ella que
le haga compartir ese don que no posee e introducirlo en el universo
sentimental sin suprimir su propio universo, sino aportándole una
dimensión suplementaria que el hombre difícilmente podía imaginar.

5. La imaginación en el hombre
Podríamos decir que de las potencias del hombre, la imaginación es
la más perezosa, con lo cual entenderíamos también el por qué se ve
imposibilitado muchas veces cuando quiere externar sus sentimientos.
Por ejemplo, para él expresar su amor, no dispone de otra palabra
que no sea “amar”. Esto, aunque parezca malo, es una gran ventaja,
pues al dominar su imaginación el hombre se mantiene general-
mente realista y ve las cosas como son, sin excesos. El jefe de fami-
lia tiene que ser prudente. Y para ser prudente necesita ser realista;
y solo será realista si su imaginación interviene con medida en los
juicios que él emite.

Es algo entendible que tengan esta visión. Si ni ellos mismos pueden


controlarse del todo. En 2014, un hermano de la orden proveniente de In-
dia, el hermano “Justin” fue descubierto acosando a una alumna a través
de redes sociales. Se descubrió que chateaba con una de ellas y que le pi-
dió que le envíe fotos suyas. Por suerte, los padres de la chica se enteraron
y fueron al colegio a demandar justicia. A partir de ese día nadie más vio
a Justin, fue enviado de vuelta a India.
En ese mismo 2018 ilustre, hubo otros episodios. Primero, que a los
maestros y profesores se les hizo firmar una declaración donde asumen

86.
que estaban a favor del ideario del colegio y todo lo que eso conlleva. No
hubo nadie que no haya firmado, era sabido que no firmar significaba el
despido propio. Recuerden al padre Ernesto diciendo “He echado a gente
por menos que eso”.

Cartel comunicando la obligación de firmar el acuerdo con el ideario del colegio.

El segundo, y que llevó al colegio de vuelta a las primeras planas, fue


que de la misma forma, obligaron a los padres que querían anotar a sus
hijos al colegio al año siguiente, es decir, para renovar la matrícula, a fir-
mar lo mismo, que estaban de acuerdo con el ideario del colegio.

38
[Link]
gio-catolico-pide-padres-firmar-documento-favor-vida-matricular-hijos_0_gdot1DD6A.html
[Link]
tas/5001140-una-escuela-catolica-otorga-la-matricula-solo-los-padres-que-firmen-un-documen
to-contra-la-esi
[Link]
tus/1065937071523676161?s=19

87.
Documento comunicando la obligación de firmar el acuerdo con el ideario del
colegio para poder matricular a un alumno en el colegio.

88.
Esto llegó a la televisión. Estas imágenes son del 22 de noviembre, del canal
“Todo noticias”:

Cuando los alumnos subían un video haciendo una monería como tirar
un papel u otra cosa a alguna red social, las autoridades del colegio los
retaban diciendo que representaban al colegio y lo hacían quedar mal. Sin
embargo, ellos mismos se hicieron más mala prensa que nadie.
El día después de que en el congreso se rechace la ley de legalización
del aborto, Ernesto usó el Facebook del colegio para publicar esta carta.
Note el vocabulario belicista y tenga en mente cómo cree que hay que
tratar al enemigo. Transcribo la carta, con sus errores incluidos.

89.
Buenos Aires, 9 de agosto de 2018
Estimada familia, educadores, amigos del colegio Calasanz:
El día de ayer y esta madrugada pusieron fin a una etapa maratónica
de vigilia y lucha contra el aborto. Demos gracias a Dios porque he-
mos peleado “el buen combate de la fe” (1 Tim. 6,12) y por los frutos
que hemos recogidos entre nosotros durante estos meses. Cosechamos
estudio, atención al problema, una visión más clara de la confusión en
la que estamos inmersos, una vida católica más vigorosa y… podemos
continuar la enumeración de los frutos.
Se destaca lo que ha sido hecho en el aula para argumentar y ser
asertivos en la descripción del enemigo.
Todo esto es correcto pero, a fuer de ser sinceros y honrados, lo que
hemos logrado esta madrugada es una simple tregua. Basta escuchar la
argumentación de unos y otros. Me doy cuenta de “sí a favor” y dudo
de sí en contra del aborto, pues el adversario sigue vivito y coleando39.
En la lucha por los derechos individuales que se ha instalado en
nuestra sociedad y que ha sido la dinámica de estos días previos, pa-
rafraseando a uno de nuestros senadores poco honorables, ha habido
grandes ausencias que lamentamos.
La gran ausente es la familia. lo que con dolor podemos comprobar
en la simple escucha de los dicho en el recinto. Podemos hacer y decir
muchas cosas, pero si no trabajamos por la familia papá, mamá e hijos
no acertamos en nada. Todas nuestras fatigas tienen que encaminar-
se en esta dirección. La gran pelea de nuestra vigilia desde hoy debe
orientarse por esta senda: cuidar la familia.
En la lista de los ausentes damos con que la fe ha sido otra de las
más notorias pérdidas de nosotros los católicos. No ha habido una
confesión ardorosa de Jesucristo nuestro Señor y Señor de nuestra
vida. Se habla de drama y tragedia, pero no se enseña claramente
que el aborto es un pecado abominable, como la anticoncepción y la
destrucción de la familia. Si no hay fe no se pueden vislumbrar estos
pecados. Hoy es un día muy oportuno para profesar nuestra fe y no
olvidar a Quien pertenecemos.

39
¿El adversario debería estar muerto?

90.
También estuvieron ausentes, mayoritariamente, los que debían di-
rigir esta pelea. Alguien me dijo en estos días, penetrado por la orfan-
dad que se respira en el ambiente, que es una lucha de sargentos sin
generales. Muy buena imagen de lo ocurrido en el campo de batalla.
Imploremos a Dios que se tome conciencia de esta realidad por parte
de aquellos a quienes les compete guiarnos por misión apostólica, y no
simplemente acompañarnos.
¿Y nosotros hoy? Pienso yo que es muy sencillo, debemos ser fieles
a la misión calasancia: estar en el aula, en el dolor de la familia, en
la dirección de las cosas bellas que están andando y que apuntan a la
encarnación de la Verdad en el currículum, para así salir de esta inso-
portable mediocridad ambiental, obra de la devastación ideológica que
preparó este vacío de Dios, del ser persona humana e hijos del Creador.
La gran santa que celebramos hoy, Teresa Benedicta de la Cruz nos
proteja y nos dé el vigor de la vigilancia del discípulo que espera la
venida de su Señor desprendido de los placeres y del abuso en el uso
de los bienes de este mundo según la doctrina del Señor en el Evan-
gelio de San Lucas.
A disposición de ustedes para seguir a Jesucristo. AMPI

Ernesto de NSP José de Calasanz

Una marea de exalumnos apareció en la sección de comentarios para ha-


cer las críticas y comentarios más fuertes posibles. Fue tanto, que los cobar-
des tuvieron que bloquear los comentarios, y así nadie más pudo comentar.
Este fue el capítulo sobre los crímenes, no sobre la ley del hombre, sino
sobre la ley de Dios. Asuntos como el aborto, las verdaderas característi-
cas de los hombres, el pecado de pensar distinto y el horror de la sexuali-
dad. Asuntos atroces que deben ser reprimidos, asuntos ilícitos.

91.
14. Francotirador
de palomas
Se nos acerca el final lector. Me pongo emotivo, vivimos tantos mo-
mentos lindos juntos. Recordando nostálgicamente, me vino a la memo-
ria el jubileo del 2016. El Jubileo de la misericordia,​también llamado
coloquialmente Año de la Misericordia, fue un jubileo que se celebró
durante el Año Santo Extraordinario que comenzó el 8 de diciembre de
2015 y concluyó el 20 de noviembre de 2016, para celebrar el quincuagé-
simo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, profundizar en
su implantación y situar en un lugar central la Divina Misericordia, con
el fortalecimiento de la confesión. Este jubileo también tuvo presencia en
el colegio. Se mencionó en misas, discursos y se organizaron numerosas
actividades con los alumnos.
Todos los alumnos tuvieron que cantar todo el año el himno Misericor-
des sicut Pater. “Misericordioso como el padre” para los brutos que no
saben latín. Cantemos juntos lector, yo le hago los coros:

Misericordes sicut Pater

1. Demos gracias al Padre, porque es bueno,


(porque es eterna su misericordia)
ha creado al mundo con sabiduría,
conduce a su pueblo en la historia,
perdona y acoge a sus hijos.

2. Demos gracias al Hijo, luz del mundo,


que nos ha amado con un corazón de carne,

92.
lo que de Él recibimos, a Él se lo ofrecemos,
que nuestro corazón se abra a quienes tienen hambre y sed;

3. Pidamos al Espíritu sus siete Dones sagrados,


Fuente de todo bien, dulce consuelo,
confortados por Él, ofrezcamos consuelo,
el amor espera y todo lo soporta,

4. Pidamos la paz al Dios de toda paz,


la tierra espera el evangelio del Reino,
gracia y alegría a quien ama y perdona,
habrá un cielo nuevo y una tierra nueva,

Excelente lector. ¡Qué bella voz! Me emocioné, no lo debe ver pero


estoy lagrimeando. A todo esto ¿qué significaba misericordia? Me olvidé.
Esperé que agarro el diccionario de la Real Academia Española (nosotros
somos hispanistas lector, no se olvide).

misericordia. (Del lat. misericordĭa).


1. f. Virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los trabajos y
miserias ajenos.
2. f. Pieza en los asientos de los coros de las iglesias para descansar di-
simuladamente, medio sentado sobre ella, cuando se debe estar en pie.
3. f. Puñal con que solían ir armados los caballeros de la Edad Media
para dar el golpe de gracia al enemigo.
4. f. Rel. Atributo de Dios, en cuya virtud perdona los pecados y mi-
serias de sus criaturas.
5. f. p. us. Porción pequeña de alguna cosa, como la que suele darse
de caridad o limosna.

Analicemos la misericordia de nuestro gran Padre, Ernesto. Porque esa


anécdota que me contaron ayer de que un día se encontró a niños andan-
do en bicicleta por la vereda del colegio y los echó a los gritos escoba en
mano me parece que no hace justicia a la verdad.
Una de las actividades de pastoral, del grupo misionero, es la noche de
caridad. Se hacía desde hace muchos años antes que llegara Ernesto al

93.
colegio. Su organización fue pasando de mano en mano entre diferentes
sacerdotes. Pero en 2018 le tocó organizar el grupo misionero a Ernesto,
y le tocó a él encabezar algunas noches de caridad. Los concurrentes y
voluntarios lo recuerdan. Era notablemente pésimo en la noche de cari-
dad. No se acercaba mucho a la gente que vivía en la calle, no entraba
en un diálogo con ellos, no les hacía preguntas. Quizás alguno intentaba
hablarle y él respondía con largos monólogos teológicos y rezos. Los tes-
tigos marcaron lo distante y frío que era.
Bueno. Quizás esa anécdota no lo hace quedar muy misericordioso. A
ver, probemos con otra. Una vez, uno de los directores de estudio tuvo
que resolver una cierta situación del trabajo, y frente a la duda de como
obrar, lo habló con su superior, el rector, y juntos decidieron como avan-
zar. Pero, Ernesto se enteró y no le gusto, porque para él habría que haber
hecho otra cosa. Entonces buscó a ese director de estudio y lo retó seve-
ramente en uno de sus ataques de ira. El director de estudio se defendió
explicando que era una tarea que era delegable, que él debía delegar en
ellos su resolución. Ernesto respondió con su tonito de dictador: “¿Quién
es usted para decirme que es lo que yo tengo que hacer? No, no. Arreglá
conmigo ¿Quién paga acá los sueldos? Yo40”.
¡Pucha! ¡Me equivoqué! Quise buscar una anécdota de misericordia y
encontré una miserable. Creo que tengo alguna anécdota misericordiosa
por acá. A ver esta. En una ocasión, falleció un padre de una familia cuyos
hijos iban al colegio. Ernesto fue al velorio con dos hermanos de la orden.
Les dijo, antes de ir, que en situaciones como esas, hay que acompañar a
las personas en duelo con la presencia, pero en silencio. Los concurrentes
al velorio recuerdan con extrañez, a los tres, sentados en un sillón durante
horas y horas. Ernesto, sentado en el medio entre los dos hermanos. Sen-
tados, sin hablar, durante horas.
Ufff. Emm. Probemos con otra. En otra ocasión, ciertos profesores es-
taban junto a él hablando cuando surgió el tema de una cadena de oración,
para pedir por alguien enfermo. Ernesto, quien obviamente no calla sus
opiniones aunque no se la hayan pedido, dijo que él detestaba las cadenas
de oración, porque son “presionar a Dios”. Lo cual es congruente con este

40
80% los paga el pueblo argentino a través de los impuestos que subsidian al colegio.

94.
caso, mucho peor. allá por su segundo mandato, en la esquina del colegio,
un auto chocó a una profesora, Ema Pecci, dejándola tirada en piso (sobre-
vivió sin secuelas, tranquilo lector). Luego, la profesora yacía en el medio
de la avenida, se acercó gente para ayudar, pidieron una ambulancia. Ernes-
to ya se había sumado a la muchedumbre. En eso, una mujer, conocida del
colegio, comenzó a rezar, pidiendo por la profesora. Ernesto la detuvo, le
dijo que no debía, “no debía interponerse con la voluntad de Dios”.
¡Acá! ¡Lo encontré! Tengo información que lo muestra humano y mi-
sericordioso. Ernesto es un apasionado de las plantas y la jardinería. Ha-
cía compostaje casero con restos de residuos. Incluso llegó a usar caca
de paloma para hacer abono. Ahora, no sé qué paso, pero su relación de
simbiosis con las múltiples palomas que pululaban por el colegio cambió.
Parece que la caca de paloma dañaba la pintura, y a él no le bastó con los
pinches que se instalan para que no aniden. Prepárese lector.
Ernesto se compró un rifle de aire comprimido y empezó a cazar a las
palomas. A dispararles y matarlas. Imagínese lector, Ernesto, cual camper,
cual sniper, acovachado en una de las galerías del primer piso cazando
palomas. Una mañana de colegio los chicos llegaron al colegio y todavía
había un cadáver fresco de una paloma en el patio. Los chicos estaban
ahí con la paloma muerta al lado, y Ernesto sonriendo rebosante. Luego
andaba contando por ahí que quería comprarse una mira telescópica.
Pero que todo esto no lo confunda lector, no crea que Ernesto es el este-
reotipo de macho bravío fuerte, duro y masculino. ¡Deconstrúyase lector,
por favor! Es un verdadero varón moderno que se hace la manicura en el
centro de podología Scholl, en Rosario e Hidalgo.
Pero ojo, Ernesto vigila y controla a sus empleados con no mayor em-
peño que a las palomas. Si un día había una misa, y uno llegaba tarde
o no iba, se enojaba fieramente con ellos, lo retaba a grito pelado. Los
maestros, temerosos del castigo divino, corrían con pavor si llegaban al
colegio y se enteraban de que había una misa sorpresa en ese momento,
que no había sido anunciada con anterioridad.
Es verdad, Jesús en la cruz dijo: “Perdónalos padre, no saben lo que
hacen”. Pero tampoco es que Ernesto esté tan lejos che. Es verdad, que es
difícil creerlo siendo que lo han escuchado en sala de profesores dicien-
do: “Hay que matarlos a esos hijos de puta”, pero sea un poco flexible

95.
lector. Bueno… No le voy a negar, si Ernesto es el embajador del cielo,
yo también querría saber dónde está la autopista al infierno.
El tiempo pasa, y así llegamos al terrible 2020, el año en el que comenzó
la pandemia. No reaccionaron diferente del común de los colegios, qui-
zás les costó un poco más porque desprecian la tecnología. No quisieron
adaptarse a la virtualidad hasta que los padres dejaron de pagar la cuota.
Y como usted sabe un pelo de cuota vale más que una yunta de valores,
así que en una semana todo el colegio ya estaba dando clases virtuales.
¿Qué otras cosas pasaron en esta terrible época de la humanidad, donde
todos sufrimos, todos tuvimos pérdidas y todos la pasamos mal? No mu-
cho. Cómo usted lector ya está curtido y curado de espanto, hagamos un
pequeño resumen rápido.
Comenzó salita de 3 con la “educación diferenciada”. Es decir aulas
solo de hombre y aulas solo de mujeres. Cada año que pase, iría escalan-
do esta modalidad, hasta alcanzar a todo el colegio.
Como hubo un robo en la capilla de la quinta San Agustín (capaz algún
muerto de hambre se metió a robar los ornamentos de oro) a Ernesto se
le ocurrió la brillante idea de comprar un arma para ahuyentar a los delin-
cuentes. Hizo todo el tramiterío como buen cristiano y cumplió su come-
tido. El hombre que bromea con que a los transexuales hay que pegarles
un tiro y se entretiene matando palomas con balines, ahora está armado
con pólvora y plomo41.
Crearon la materia de latín para alumnos de cuarto grado de primaria.
Porque los pibes pueden no saber sumar ni poner tildes, pero eso es más
importante, obvio, es perenne. Por ir hacia lo que perciben como “educa-
ción clásica” no habrá nenitos de diez años que se interpongan.
Cuando se volvió a la presencialidad, a finales de 2020, en el acto de
inicio de salita de 3 de mujeres, Ernesto terminó hablando del aborto.
“Que no salgan aborteras” llegó a decir frente a las criaturas de tres años.
Las nenitas de menos de un metro de altura no entendieron nada natural-
mente. Los padres se enojaron. Dos meses después se aprobó la ley del
aborto en el congreso.
41
A los vecinos de caballito les recomiendo prudencia al caminar por las veredas del colegio.
No caminen pegando saltitos como palomas, no imiten ruidos de aves y no vistan ropa con
flecos o plumas.

96.
¡Otro batacazo! ¡Terrible! ¡Se fue el Padre Víctor! Pegó un portazo
que hizo retumbar hasta al polvo de las molduras más altas del colegio y
dijo adiós a la orden de los escolapios. Temas personales, diferencias o
dudas vocacionales quizás. Gravísimo. Se le fue la mano derecha del se-
ñor Ernest y lo que quedaba de humanidad del colegio. Se fue también el
rector del profesorado y varias maestras de primaria que habían egresado
del profesorado del colegio. Mucha gente ahora que lo pienso. Qué raro
¿Habrá algún motivo en común?
Es el año del jubileo. “Feliz audacia y tesonera paciencia”. Días de
estrés, el padre anda como loco. Grita seguido a empleados frente a cual-
quier gasto que la empresa debe afrontar: “siempre termina pagando la
tonta” (haciendo referencia a la orden, e ignorando el tema de los sub-
sidios). Pero no piense que Ernesto es un avaro, ¡no tiene problema en
hacer inversiones! Contrató una empresa de marketing para el colegio.
Había que darle un refresh a la imagen del colegio ¿verdad?
¡Llegamos a 2021! La fundación FAERA elige al virgen cordobés como
presidente. Los que egresaron de quinto año hicieron quilombo cuando
egresaron, insultaron a los directivos en sus cantos y “molestaron” a la
gente por la calle. Les cancelaron la entrega de diplomas dos días antes.
Los padres se enojaron. Cuando las madres fueron a buscar los diplomi-
tas al colegio, les pusieron custodia desde que entraron hasta que salie-
ron. Terroristas las madres.
¡Y ahora ya llegamos a 2022! Terminó la pandemia y el colegio se
consolidó como páramo. Solo dos tipos de personas permanecen en el
colegio: infelices o incapaces.
La industria editorial del colegio sigue creciendo, sacan un nuevo libro:
“Humanidades”. Pero este es para usar en el aula con los alumnos. Este li-
bro es un cambalache de temas de pésima calidad inspirado por el trivium.
Impulsada por Conci, la bajada de línea pedagógica rompe todos los
récords posibles de lo insólito. Primero se les dice a los profesores que
van a tener que mezclar sus clases con temas de otras materias, “porque
el aprendizaje es uno solo, integral”. Y luego directamente les dicen que
lo único importante es el libro “Humanidades”, ya que ahí está todo, lo
más importante, y se les ordena que deben basarse en él para dar sus cla-
ses, independientemente de cuál sea la materia. Es decir, partir del librito

97.
ese y orientarlo a la temática de la materia de cada uno, lo cual incumple
con el currículo oficial con el que se debe cumplir según las regulaciones
estatales. Pero ¿qué sabrán ellos? ¿no?
Los muchachos de marketing empezaron con el pie derecho y en su
primera reunión con todos los profesores y maestros, les explican ¡que
están perdiendo alumnos porque ellos no están sabiendo comunicar bien
los valores del colegio! Aprovecharon también para darles indicaciones
sobre cómo tenían que responder si los padres de los alumnos les pre-
guntaban por ciertos temas ¿Qué temas? Lo principal. Aborto, educación
diferenciada y ESI.
El estudio de marketing luego relanzo los perfiles en redes sociales del
colegio y también rediseñó la página web del colegio, pero esta vez, más
políticamente correcta, ¡y ahora escondiéndolo a Ernesto42!
Para ellos, es más importante enseñar la piedad aunque se descuiden
complemente las letras, especialmente ahora que en “la casa” no reciben
esa educación en la piedad. ¡Perdida sociedad la nuestra! Frente a esta
realidad, se me ocurre la propuesta de que se cambie el lema del colegio
de “Piedad y Letras” a “Ni Piedad, ni Letras. Incluso, me tomo el atrevi-
miento de mostrarles cómo quedaría:

42
[Link]

98.
A todo esto ¿saben que hay un error en el cartel? “Nivel incial”. En-
tiendo que se equivoquen los de la gráfica. ¿Pero dejarlo así desde 2016?
¿No es too much?

O si no, ya que están con todos los temas de marketing, les acerco una
propuesta de nuevo logo, bien “pop art” pero sin dejar atrás los idearios
del colegio y su estilo:

99.
¡Encima para colmo cada vez se anotan más mujeres y menos hom-
bres! ¡La puta madre! Imagínense al Padre suplicando por los pasillos
golpeando las paredes, en los claustros, en la ducha. Ernesto quiere va-
rones. ¡Quiere varones para el colegio! ¡Quiere testosterona! ¡Hombría!
¡Fuerza! ¡Quiere penes! ¡Ernesto quiere penes desesperadamente!
Llegamos al final del relato lector. Qué recorrido emocionante, com-
partimos tanto tiempo. Ya le había agarrado cariño, creció tan rápido.
Pero bueno todo concluye al fin, vayamos al último capítulo. Tenemos
que hacer como dijo Pancho. ¿La consigna era hacer lío? ¿No?

100.
15. Admonición
Padre mío Calasanz,
mi maestro, luz y guía.
Mírame desde la Gloria,
y bendíceme en este día.
Alcánzame del Eterno,
inteligencia y piedad,
y un entero rendimiento,
a Su Santa Voluntad.

2022. En noviembre de este año, se dará el capítulo de los escolapios


en Argentina, y se decidirá qué sacerdote ocupará cada cargo. ¿Los esco-
lapios designarán a Ernesto como padre rector del colegio Calasanz otro
mandato? ¿Lo será en otro colegio? ¿Será padre provincial? El barrio, la
ciudad, el país y la sociedad los mira.
Interesante juego de dobles, el de esta vida, donde no hay villanos y
todos somos los héroes de nuestra historia. Ernesto tiene un fin “justo” en
su mente, la salvación eterna de sus alumnos. Justifica sus medios por su
fin. Vive justificado por la fe.
¿El fin justifica los medios? ¿Justifica acusar a niñas de ser prostitutas?
¿Justifica despedir a mujeres por ser madres solteras? ¿Justifica desarmar
toda la educación de un colegio y destruir su nivel académico? ¿Justifi-
ca malversar fondos públicos? ¿Justifica maltratar empleados? ¿Justifica
ejercer violencia psicológica? ¿Justifica utilizar a los alumnos?
Predica una religión que se basa en el amor, pero su alma ha sido co-
rrompida por el odio, por el resentimiento, por la emocionalidad, por la
pasión, por el ego, por la inestabilidad, por el demonio, por vivir sin Dios.
Los chicos crecen mirándonos. El odio que se siembra en los niños les
llega a todos. Se reproduce y se enseña esa emocionalidad y ese odio a los
alumnos. A quienes persuade, los fanatiza, y a quienes disgusta, los encole-
riza. Dando finalmente un legado de polarización, en vez de una sociedad

101.
que pueda convivir en paz y con respeto por el otro, por el que es diferente.
Crea emoción y sentido. Crea a los héroes y a los monstruos. Crea a
su tropa, y a los enemigos que lo justifican. “Por sus frutos los conoce-
réis”. ¿Cuál es el legado del colegio? Alumnos completamente quema-
dos por el odio al “otro”.
La oveja que se pierde del rebaño no es el lobo, pero Ernesto necesita
al lobo para su propia narrativa, y así creerse el soldado, el caballero, el
cruzado, el salvador. Y para crear al lobo se diseña este agujero negro
orwelliano en el que se ha convertido el colegio Calasanz. El diablo ha
metido su cola, y su mejor astucia fue hacer creer que él no está allí, ha-
ciendo ver el mal como el bien.
Se debe cortar con la corriente de odio longeva e histórica que man-
tienen los escolapios argentinos y de la que no pueden escapar por la
fuerza gravitacional de la tradición, que con fervorosa lealtad venera
hasta los peores errores.
Si bien es de gestión privada, el Calasanz es un colegio público. Lo
que se hace con los niños aquí dentro nos compete a toda la sociedad. No
podemos quedarnos de brazos cruzados ya que somos responsables y es
un tema de interés público.
Si el colegio Calasanz busca el orden, y busca ser un faro en un sistema
deficiente, se debe superar esta irracionalidad, cambiar y mejorar, ser in-
tolerante al abuso de poder. Caso contrario la sociedad asociará el orden
al maltrato y al autoritarismo, ahuyentándola para siempre, destinándola
a la mediocridad. La cantidad de nuevos inscritos continuará disminu-
yendo, y para mantener el número de alumnos y los subsidios estatales,
seguirá bajando la calidad educativa del colegio. Así se destruye el nivel
académico de lo que otrora fue un faro del conocimiento.
La hybris ha sido la perdición de Ernesto. Aislado por el autoritarismo
deambula como una especie de ciudadano Kane, de patético Creonte, de
minotauro aburguesado.
Dijo Jesús: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace,
le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra
aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cual-
quiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre

102.
insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinie-
ron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y
cayó, y fue grande su ruina.”
El padre rector de un colegio es su base, su cimiento. Ernesto es arena,
denle piedra al Calasanz. No se puede construir un colegio sobre una per-
sona inestable, sobre un trastornado, sobre un enfermo mental. “Calasanz
nos une” reza el dicho, pero Ernesto nos separa.
En Mateo 25, 31-46, se cuenta:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Cuando el Hijo del
hombre venga, en su gloria, acompañado de todos sus ángeles, enton-
ces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de él
todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor
separa las ovejas de los cabritos. Pondrá las ovejas a su derecha, y
los cabritos a su izquierda. Entonces dirá el Rey a los de su derecha:
“Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado
para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me
disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me
acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis;
en la cárcel, y vinisteis a verme”. Entonces los justos le responderán:
“Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sedien-
to, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos;
o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel,
y fuimos a verte?”. Y el Rey les dirá: “En verdad os digo que cuanto
hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo
hicisteis”. Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de
mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me dis-
teis de beber; era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no
me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis”. Entonces
dirán también éstos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento
o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Y Él entonces les responderá: “En verdad os digo que cuanto dejasteis
de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de
hacerlo”. E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.
La justicia lo alcanzará en esta vida o en la siguiente, ya que no hay
persona que en su paso por el colegio no haya sido marcada por su des-
graciada existencia.
Pero hemos de templar nuestras pasiones y nuestros odios, por qué es lo

103.
correcto y lo bueno. Hay tantos luchadores por la justicia, tantas personas
decididas a hacer un mundo mejor denuncian a sus enemigos y se sienten
seguros de su causa, pero a lo largo del camino tienen la costumbre de ol-
vidarse de ser amables. En sus denuncias de los males de los demás, hay
muy poca misericordia, humildad, ternura o gracia. No es suficiente tener
la razón o ser justo, ser amable es saber que todos, incluso los pecadores,
y especialmente ellos, merecen una simpatía y misericordia. No tenemos
derecho a dejar de mostrarles la mayor bondad sólo porque están equi-
vocados. En la luz se encuentra el camino, y todos necesitamos una luz.
Aquí se han narrado acontecimientos y conductas suficientes como
para que cualquier persona resienta y desprecie tanto a Ernesto como
a la orden de los Escolapios en Argentina. Pero el destino de nuestro
camino es otro.
Admonición es un viaje al corazón de las tinieblas, un viaje a una sub-
cultura tenebrosa. En este camino han conocido, primero con sorpresa,
y luego con rechazo, el centro de este fundamentalismo fanático, pero
ahora debemos salir.
La oveja perdida no es el lobo. Ernesto, además de victimario, es la
víctima de una tradición que se educa de generación a generación. Esto
no significa que esté exento de culpa o responsabilidad, sino que debe-
mos entender la naturaleza de este fenómeno para que podamos obrar con
prudencia y eficacia. No es una persona que deba administrar y guiar un
colegio y estar a cargo de generaciones enteras de niños.
En nuestras vidas, nos encontraremos con violentos, con viciosos, con
débiles, con crueles y con pecadores. Son víctimas de estas faltas por su
ignorancia de lo que está bien y lo que está mal. Quienes no lo ignora-
mos y reconocemos al que yerra como un hermano, no debemos odiarlos.
Porque hemos nacido para la cooperación, y enfrentarnos sería contrario
a nuestra naturaleza.
Esta obra no es una venganza ni un ataque, en todo caso es una reac-
ción natural a los hechos cometidos. No es una diatriba religiosa, es una
admonición ética. Correctamente observado, este es un discurso a favor
del bien del colegio, ya que deben corregir sus vicios y purgar sus males.
Una fuerza ha impulsado esta escritura, a cantar la verdad. Un sentimien-
to esculpido por la presión y el tiempo. Se osará decir, que una voz creyente

104.
diría que fue el llamado de Dios: “animado por el espíritu de Cristo”. Fue
Paul Valery quien advirtió que “en toda sociedad hay conflictos, pero sólo
hay dos formas de solucionarlos: por la violencia, o por el arte”.
Puede pensarse que la admonición es para el colegio, o para los esco-
lapios. No es así. La admonición es para la sociedad entera. Ernesto es
circunstancial. ¿Qué hacemos como sociedad con este inquisidor de la
educación? ¿Y qué hacemos con los otros múltiples que deben existir a
lo largo del país?
Se ha narrado lo que se cifra en el nombre ¿Quién levantará la pluma
ahora? ¿Se dará fin a la calma infernal de esta locura celestial? Ahora es
la sociedad quien decidirá y actuará: estado, comunidad religiosa, direc-
tivos, profesores, padres y alumnos. Estamos en sus manos.

105.
Epílogo

La palabra apocalipsis proviene del griego apokálypsis ‘revelación’.


En virtud de hacer lo correcto, se ha quitado el velo que cubría al
colegio Calasanz. Sea cosechado finalmente lo que ha sido sembrado.
Luego del asombro y la indignación, espero que estas páginas
lleven a mejores lugares. Ojalá que las almas que han pasado por el
colegio encuentren en este relato un sentido a tantas malas vivencias.
Las palabras son nuestra más inagotable fuente de magia, capaces de
infringir daño y de remediarlo.
Ernesto, tu destino de infamia te espera. No acusen a los masones,
al lobby gay, al sionismo internacional, al nuevo orden mundial, a
las feministas, ni a los marcianos. Sepa, lector, que el origen de esta
admonición es ciento por ciento escolapio.
Había sido prometido revelar lo esencial de mi identidad.
Tengo muchas plumas en mi tintero. Téngola severa, lógica,
circunspecta para discutir. Téngola compasiva para las almas honradas.
Y téngola burlona para los tontos. Todas son terribles, justicieras, para
los malvados y poderosos. Porque cuando la tiranía es ley, la rebeldía
es deber, y hay que defender la virtud aunque se deba el infierno pisar.
Ha hablado la voz de Buenos Aires. Ha hablado la memoria del
tiempo. Múltiples y singulares voces convergen. Sacerdotes. Rectores.
Profesores. Alumnos. Soy todos. Soy nadie. Me has saludado y conoces
mi rostro, porque es el de cualquiera. Mi nombre está grabado en las
paredes del colegio, y lo hará por toda la eternidad.

106.
Cualquier persona que haya pasado por el colegio pudo haber escrito
estas palabras, y podrá volver a hacerlo. Cualquier mujer, varón o
grupo de personas. Cualquier alumno tiene el poder de convertirse en
el Caballero de la Blanca Pluma cuando sea necesario.
Dios quiera, el filo de nuestra pluma pueda separar el bien del mal.

Con cariño, los saluda,

El Caballero de la Blanca Pluma

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107.
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108.
109.

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