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MARTA ZATONY!
ARTE Y CREACION
LOS CAMINOS DE LA ESTETICA
CLAVES DEL ARTE
CAPITULO CINCO
PREGUNTAS NECESARIAS
éDe quin es el arte? cTiene duefio? ¢De cudl arte estamos hablando?
¢Su condicién materiat es la que prima o su valor espiritual? ;Es
mercancfa? Tiene valor de mercado? Estas preguntas estén pre-
sentes en forma latente o con evidencia inmediata en todas las
situaciones relacionadas con el arte.
Hace mas de descientos afios que la exquisita y roméntica pero-
rata sobre el desinterés del artista se adhirié a los ambientes y espa-
ios relacionados con el arte. No obstante este mismo discurso nau-
fraga en el mar del febril ajetreo financiero, econémico y social
que se crea alrededor de esta actividad, Algunas obras se convier-
ten en fuente de fortunas, mientras otras sélo sobreviven y el Estado
alguna entidad publica tiene que socorrerlas para que no se extin-
gan. Las artes experimentales, de lenguaje avanzado y tecnologias
nuevas, logran el apoyo de una que otra empresa privada pero, asi y
todo, su llegada al gran pablico es sumamente penasa y limitada.
‘Aquf surge una nueva pregunta: si una obra noes vista por nadie,
puede ser considerada artistica? Y, al contrario: si un producto cual-
quiera es visto por millones y respaldado por los medios zpor eso s6lo
ARTEY CREACION nse convertiré en una obra de arte? ;Qué 0 quién dispone y con-
cluye que una obra valga mas o valga menos? {Qué o quién la
salva de la muerte o le confiere la eternidad?
Los textos, las opiniones, las tendencias en torno a este
tema son muchos y entre si muy diversos, incluso con frecuencia
ontradictorios, Walter Benjamin introduce la expresién aura para
referirse a lo que envuelve, virtualmente, la obra de arte y laeleva.
La misma se va conformando a lo largo de los afios, de su reco-
rTido y de los contextos atravesados y vividos por la obra. Como un
halo, la rodea su propia historia y cuando el publico se conecta
con ella, la percibe por medio de tal aura, También sefiala el mismo
autor que el arte nace cuando el creador esté atravesado por la
esencia de las cosas o de los fendmenos, capta su esencia y puede
transmitirla, provocando el mismo asombro en el receptor.
DONDE HAY TANTA FE...
Este milagro se da, no obstante, slo cuando hay fe, cuando el hom-
bre que recibe la obra esta dispuesto a asimilarla. En esta disposi-
cidn residen infinitos elementos extra-artisticos. Sus origenes pue-
den ser muy diferentes: respeto, esnobismo, conocimiento, fascinacién
por su historia y pertenencia, ignorancia, predisposicién buena 0
mala, y asi casi infinitamente. Pero algo es seguro: sin fe no hay, no
‘se percibe el valor de la obra, Esto sabiendo que la fe en si nogaran-
tiza ni la percepcién ni la calidad de la obra producida.
También puede suceder que esta fé se documente en la misma
‘obra. Hay una antigua costumbre que nacié en China pero tam-
‘bién se generaliz6 en Japon. En la creacién de las estampas parti-
2 mantazATont!
cipaban, en primera instancia, tres artistas: el que disefié la imagen,
el otro que tallaba a partir de este disefo el taco de madera y
uien la imprimié. Pero luego podta agregarse el aporte de otras cola-
boraciones: el de un poeta y el de un caligrafo quien transcribia sobre
fa estampa la poesia del primero. Pero ni siquiera con estas cinco
intervenciones fue completada la estampa, Para identificarla como
propiedad cada duefio la signé con su sello personal. Estos fueron
disefiados también con ansiaestética, compuestos dentro de un cua-
drado con angulos casi siempre redondeados y para sellar se util-
zaba una tinta especial sobre todo de color rojo. Hay muchos entre
ellos que merecen ser considerados como expresién artistica, Se
conocen estampas que a lo largo de los siglos se llenaron, en una
buena parte de su superficie, con estos signos de propiedad. Puede
ser que al observador occidental, cuya mirada no esté familiari-
zada con esta tradicién, le desagrade tal imagen y le impida perci-
bir con placer lo que expresa la estampa, Pero quien sabe su histo-
‘ia y su significado entiende que estos sellados son parte de la obra,
Hablan sobre su transcurir, marcan las hitos atravesados por la obra.
De esta manera el valor de una estampa no se constituye sélo a
través del gesto creativo de los artistas mencionados sino que,
integrando estos “certificados” de pertenencia, su autenticidad se
incrementa. En ella hay un acontecer de valor y ser valorada, pues
fue admirada y codiciada, sobrellevando en su propio cuerpo, en su
Imaterialidad, esos testimonios, en los miltiples registros. Haber sido
poseida aumenta su valor, le otorga un halo de amor y anhelo. Pero,
¢puede aumentar el valor de una obra por ser amada y codiciada?
Una vez Martin Heidegger, hacia el final de su vida, caminaba
on un amigo por el bosque y al ver una pequetfa iglesia entraron los
dos en ella, El fil6sofo se acercé a la pila bautismal y se persigné con
ARTE CREACION nel agua bendita, Su acompafiante se sorprendié: "Pero Maestro,
usted no es religioso”, objet6 el amigo. La respuesta de Heidegger
fue concisa: “Donde hay tanta fe hay dios”. Podemos extender
este concepto a cualquier aspecto de la vida, sea social o individual.
‘También a la actividad artistica, Hay arte, también, donde hay fe.
(Ver imagen 17, en pagina 96)
SENTIR, PERCIBIR Y SABER
[Link] no pertenece a todo el mundo; tampaco es accesible a todos.
Elarte es accesible sélo a aquellos que cuentan con un suficiente nivel
cde educacion que les permite usar su cédigo para percibirloy enten-
erlo en un determinado grado. La percepcion no es inocerte, pues
‘cuando algo se percibe ya se tiene un conocimiento sobre el fendmeno,
adquirido por experiencia o por estudis; pero no es ajeno aquien lo
percibe. Otra vez la linea zigzagueante: con mayor conacimiento se
percibe mejor y con una percepcién més rica y profunda se construye
tun mejor conocimiento,y as permanenteriente. Veams someramente
el respectivo concepto de cada una de estas tres palabras.
Ses bajo este verbo una extendida y formidable historia
y diversidad en sus significados, etimologias, interpretaciones y
derivados. Para acercarnos al significado que nos convoca,
podriamos valernos de la definicin del diccionario de la Real Aca-
demia Espafiola (RAE), segin el cual “sentir” es “experimentar
‘sensaciones producidas por causas externas o interns”. Otra acep-
cién propone para la palabra "sentir": “experimentar una impre-
sin, placer o dolor corporal o espiritual”.
‘MaRTAZATON
”
Hay un hecho que nos puede parecer contradictori; ayuda emipero
a entender su complejidad. La palabra “sentir” se emparenta con
“sentido” 0 "sensato”, es decir, se refiere a “tener razén”, a “ser razo-
nable”. En nuestra época el vocablo “sentido” se usa como sensibi-
lidad, como direccién y como significado, cada vez con mayor peso
en el primero. Podemos observar que nos es imposible hablar sobre
el sentido sin involucrar el lenguaje; de tal manera se entiende que
s6lo el humano puede convertir su experiencia fisica en sentido, Desde
este punto de mira el sentir, tal como lo entendemos, como la base
de la construccién de un significado, es una condicién humana, una
propiedad del hombre. El tema nos lleva a una pregunta basica e
insondable de nuestra vida: zcusl es el sentido de la vida?
Niel dolor ni el placer son posibles sin lenguaje. La condiici6n
humana incluye estas dos experiencias. Obviamente el animal tam-
bién sufte o goza, segtin varies factores presentes o ausentes, pero
no puede convertir estos impactos en un decir. Hay animales con alta
capacidad para reaccionar a los estimulos causantes de dolor o pla~
cer, algunas especies a veces nos desubican incluso por los limites
tan indefinidos que separan su comportamiento y el de! hurano. Sin
embargo sblo el hombre puede gozar y sufrir frente a algo que no es
lo que sefiala sino sélo la metéfora de otra cosa, es decir, arte. (Ver
imagen 18, en pagina 97)
Por eso picoteé aquel famoso pajarito la uva “hiper-realista”,
creyendo que era su posible alimento. Y mientras el hombre no
adquiera esta experiencia actuaré de manera similar. Sus sentidos
careceran del lenguaje y no podré distinguir entre lo que experi-
menta y lo que eso significa.
Sensibilidad! Tan hermosa palabra y tan tergiversada y cargada
de ideologias mezquinas! Basicamente significa la facultad de sen-
|ARTEY GREAGION atir pero ha adquirido una connotacién nefasta: quienes acceden al
arte -consignado como tal-y quienes pueden gozar del arte que se
considera paradigmaticamente definido, tienen sensibilidad. Acta
como medidor de bondad y rectitud. Se dice: Si tiene “esta” sen-
sibilidad es buena y recta persona; si no, es bruta 0 por lo menos
sospechasa, Esta medicién y comprobacién se define por la voz
del amo, aunque algunas personas se disfracen de amables y pia~
ddosas, Escuché un comentario sobre una persona coreana que “es
buena persona, tiene mucha sensibilidad, le gusta nuestra misica";
también la confirmacién de que “a os nifios de la calle hay que ense-
frarles arte porque eso les ayuda a encontrar el camino correcto",
Hay que preguntar jnosotros qué sentimos frente a la mésica core-
ana? Y el nitio marginado no tiene otro tipo de sensibilidad, no siente
algo que nosotres no estamos capacitados para senti? 0 incluso este
mismo nifio zpor que fue excluido de la posibilidad de acceder 2 la
herencia que le hubiera corespondido a él comio a cualquier otro?
Lo que llamamos las facultades innatas de sentir son condi-
ciones que por medio del aprendizaje se desarrollan, se culturalizan,
se refinan. Quien no participa en los bienes de ninguna cultura, no
aa tener humanizadas estas facultades. Todos, los més afortuna-
dos incluso, somos propietarios sélo de segments y fracciones de
tuna herencia universal, pues es imposible alcanzar la sumatoria de
todas las partes. Pero mientras seamos los duefios mas beneficla-
dos, nuestras facultades podrén evolucionar més, nuestras posibi-
lidades de gozar del arte crecerén al mismo tiempo. Seamios hones-
tos y preguntemos sobre el mismo bagaie artistico occidental
{qué hay que conocer para que gustemos de la poesia de la Roma
imperial, de la pintura no figurativa, de la tipografta de los c6dices
medievales, de la arquitectura neoclésica? Son ejemplos estética-
HM MARTA ZATON
mente intachables que, entre tantos posibles, coinciden en su per-
fil menos mediatizado, menos divulgado, incluso menos accesible.
(Ver imagen 19, en pagina 98)
Es evidente que el beneficio de poder acceder a cualquier
expresin artistica es una extraordinaria ventaja, aunque no una
garantia, para una vida mejor y mas digna, Pero quienes lo tie-
nen no lo tienen exclusivamente por sus propios méritos, porque
como ya se comenté anteriormente— antes de que ellos nacie-
ran ya les fue otorgada tal herencia,
Todos queremos ser felices, aunque cada uno a su manera, Todos
ueremos tener emociones, aunque por medios diferentes. Légica-
mente que siempre hay quienes renuncian aellas paro eso es ya una
cuestién de sus problemas psiquicos. Hablando sabre el arte, hay
quienes logran sus emociones con el jazz oel tango, otros con musica
clésica, y otros con la cumbia villera. ¢Quién puede decidir cual
expresion del arte es més valida o mas decorosa y de quiénes son
mas honorables las emociones? Desde otro angulo quién podria
nnegar la belleza de las fotografias de Robert Mapplethorpe y las sen-
saciones que ellas detonan? Pero con eso ya estamos en una jun-
gla de preguntas que convocan diversas y entre si antaginicas res-
puestas. Pasemos pues a la segunda palabra,
+ Percibir
Otra vez acudimos al diccionario de la Real Academia Espa-
flola: “percibir” es “recibir por uno de los sentidos las imagenes,
impresiones 0 sensaciones externas”, “comprender o conocer algo”
“recibir algo”.
Otra vez la sabidurla que nos transmiten las palabras: quien
percibe, recibe. Previo a percibir el individuo ya tiene algo porque
[ARTE Y CREACION
nya habia recibido algo para poder percibir. Sin embargo en |a
percepcién ya hay una carga de responsabilidad que, para rest-
fnirla en pocas palabras y cruzar hacia lo interrogativo, suena
asl: qué hicisto con tu herencia? Nunca jamés la herencia va @
dejar de representar un papel de suma importancias pero se la
puede utilizar bien y también derrocharla, En este asunto la con-
Ciencia actia decisivamente, pues sin ella no existe la percepoion.
Noes que aquella se convirtiera en ésta 0 al revés; tampoco es
‘cuestién de imaginar la situacién de una manera dialéctica.
‘se trata de un acercamiento y alejamiento, del apoyo de una
sobre la otra de aplicar o no los beneficios mutuos. La actuacién
cde cada una puede tomar rumbos diversos: la percepci6n se apoya
ms sobre la conciencia mientras la sensacion lo hace, princi-
palmente, sobre a realidad fisicayfisiol6gica. Son inevitables una
a la otra: la sensacién tiene que alimentar la percepcién con mate-
tial, mientras la percepci6n se hace cargo de ponerle palabra y
darle forma, Es importante tener en cuenta que si bien sin per-
cepci6n puede haber sensacién debido a que determinadas $2"
saciones pueden no pasar y no ser filtradas y aprovechadas por
Taconciencia, no se puede concebir a la percepcion sin sensacién.
La percepcién esté més alejada de las funciones corporales,
menos comprometida con lo orgénico, mientras al mismo tiempo
se acerca més alo espiritual. Es mas volatil, ms abstracta. No se
percibe nada sin que exista alguien que perciba. Al sentir algo se
proyecta el estado fisico humanizado y esculpido por el lenguaje;
al percibir algo se realza el mismo acto pero lo que se proyecta es
el espiritu enriquecido por su relacion ¢ interacci6n con el cuerpo.
Desde el mundo del arte planteamos: zquién tiene la mejor per-
cepcién? Pregunta sin respuesta porque la respuesta supone a exs-
7% MARTA ZATON
tencia de un juez universal y absolutamente imparcial; entonces en
‘su nombre ~si hubiese alguien que legalmente haya sido convocado
asta tarea-se podria saber la supuesta verdad. El objetivo no puede
ser la sentencia sobre este problema, sino aprender a aceptar que
Jos alcances de la cuesti6n no son concursables y también que
sblo la educacién y el mejoramiento de las condiciones de vida pue-
den elevar la calidad y la agudeza de la percepcién artistica.
Nos faltarfa, por Gitmo, explorar el tercer concepto.
* Saber
En relacién con el “conocimiento” y el “saber”, el significado
cde ambas palabras es muy cercano. De nuevo recurrimos a la defi-
nicién del diccionario: "Conocer algo, o tener noticia o conoci-
miento de ello”, “Ser docto en algo”, “Tener habilidad para algo,
0 estar instrudoy diestro en un arte o facultad” y, finalmente,
“Estar informado de la existencia, paradero 0 estado de alguien
ode algo”. Al usar como sustantivos el “saber” y el “conocimiento”
sus sentidos se solapan frecuenternente, Recién en el uso como
verbos: “yo sé” versus “yo conazeo”, se separan.
Obsérvese que siempre hay una voz de posesién, de ser pose-
edor de algo. Este algo ya es adquirido, es del sujeto en cuestion,
[Link] suyo, tiene algiin reconacimiento de ello, por lo menos el suyo
propio. Por ejemplo: tener un conocimiento, tener noticia, habil
dad, instruccién de algo, algtin tipo de diploma o certificado. Algiin
placer por lograry, quizés, alguna zozobra por lo mismo. Nicolés de
Cusa, allen la Europa cuatrocentista, habla sobre la “dacta igno-
rancia”, sobre el gran valor del saber sobre nuestro no saber, ya que
sin este proceso no hay saber renovado. Se puede decir, enton-
ces, que mientras el conocimiento se proyecta mediante un pro-
ceso, el saber es un acto concluido. Ya se sabe algo.
ARTEY CREACIONEs muy importante advertir que ni siquiera en caso de sober-
bia o delirio alguien se podria jactar diciendo: “yo sé el arte, yo sé
la Historia del Arte". Si, con menor o mayor justicia, se puede apli-
car la palabra “conocer”, porque el arte es algo que no se puede
adquirir, no se puede poseer. Se puede conocerlo més y mas, y con
eso ir construyendo saber. Cuando Gilles Deleuze afirma que con
la aparicién de la filosoffa se extinguen los sabios, se refiere a que
el fil6sofo se compromete con un incesante proceso cognitivo, mien-
tras el sabio se aduefia de un todo, de algo concluido, definido y
limitado hasta convertirse asi en prisionero del mismo. Cuando
hablamos sobre el saber en caso del arte, y también en muchas
otras disciplinas y ciencias, significa un saber sobre el arte, un saber
consciente sobre su saber, carente del todo. Un saber hambriento
y deseante, insatisfecho, buscador, eternamente inquisidor. (Ver
imagen 20, en pagina 99)
Reiteramos la pregunta inicial: gquién tiene o posee el arte?
‘Ahora ya podemos, tal vez, intentar la respuesta. Nadie y todos.
Mejor dicho, podria ser de cuantos estén en condiciones y estén
dispuestos a indager, a preguntar, a conocer renunciando el llegar
al todo por el constante caminar.
La interaccién de los tres factores sefialados ~sentir, percibir y
saber— permite un incesante crecimiento en relacién con el arte: abit
mundos, profundizar la relacién con el arte ya conocido, mirar hacia
el arte del otro, reconocer e interpretarlo, intentar entender el uni-
verso simbélico de la creacién artistica, valorarlo y gozar de él.
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