TEMA 5
SEGUNDA UNIDAD
Siempre reconocemos a las personas por sus actos, decimos de ellas que vivirán para siempre y los recordaremos
por lo que hicieron. El propósito de la clase de hoy es identificar a los Santos peruanos y su ejemplo de vida
elaborando su ficha biográfica.
“Ellos nos dan a conocer la importancia de luchar en las situaciones cotidianas de la vida por alcanzar el premio
eterno en el cielo, más aún en nuestros tiempos. Porque los santos son aquellos seres humanos que transparentan
la luz de Dios, dejando una huella indeleble en la tierra. Son hermanos nuestros, de carne y hueso, a quienes
debemos imitar. De esta forma, rodeando el sol incaico y los símbolos patrios, los santos peruanos representan
el fruto más maduro del catolicismo en Perú. Nadie como ellos ha dejado pasar tanta luz y tanto calor del Cielo
para vivificar nuestra Tierra. Si algo pudiésemos añadir a las simbólicas riquezas (natural, vegetal y animal) de
nuestro Escudo Nacional, sería el tesoro de sus santos, beatos y siervos de Dios” (Cinco santos del Perú, vida,
obra y tiempo – junio 2016 - Telefónica).
La mayoría de ellos aparecieron entre 1570 y 1660, coexistiendo en la sociedad limeña, tal como fue el caso de
San Martín de Porres, Santa Rosa de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo, San Francisco Solano y San Juan Masías,
precisamente los 5 santos del Perú. En la clase de hoy conoceremos los datos biográficos de dos ellos y deberás
presentar la ficha biográfica de uno de estos dos Santos Peruanos, como a continuación te muestro:
FICHA BIOGRÁFICA DE …
1. Nombre completo:
2. Lugar y fecha de nacimiento:
3. Lugar y fecha de fallecimiento:
4. Nombres de sus padres:
5. Otros nombres con que se le conoce:
6. Fecha en que se le celebra:
7. Acciones con las que logró su santidad:
8. Frases célebres:
9. Explicación de una de ellas:
10. ¿Es un ejemplo para mí para alcanzar mi santidad? ¿Por qué?
La ficha biográfica debes completarla con los datos de la ficha del Santo que te toque trabajar y debes insertar o
pegar una imagen de él o ella. La creatividad en la presentación es tu responsabilidad.
Puedes evaluar tu trabajo con la siguiente rúbrica:
EN INICIO EN PROCESO LOGRO ESPERADO
(C) (B) (A)
No presenta el trabajo. Presenta incompleta la ficha Desarrolla la ficha biográfica con todos los datos
biográfica requeridos e inserta, pega o dibuja la imagen del
Copia el trabajo de sus Santo requerido.
compañeros. Presenta la ficha biográfica tal Presenta de manera creativa la ficha biográfica.
cual el formato que se envió. (Formato virtual o a mano)
Copia de internet. No explica con coherencia la Explica coherentemente la frase elegida del Santo.
frase del santo.
Envía el trabajo después de la Envía el trabajo en la hora y día indicados.
hora y/o día indicados.
SANTA ROSA DE LIMA
Nació en Lima, Perú, el 20 de abril de 1586, entonces capital del virreinato del Perú. Es la primera mujer
americana y peruana declarada santa por la Iglesia Católica. Era hija de Gaspar Flores (arcabucero de la
guardia virreinal natural de Puerto Rico) y de la limeña María de Oliva. Fue bautizada con el nombre de Isabel
Flores de Oliva.
La llamaban Rosa porque al paso de los años su rostro se volvía sonrosado y hermoso como una rosa. En su
confirmación el obispo le puso definitivamente ese nombre, con el cual es conocida ahora en todo el mundo.
Desde pequeñita Rosa tuvo una gran inclinación a la oración y a la meditación. Un día rezando ante una
imagen de la Virgen María le pareció que el niño Jesús le decía: "Rosa conságrame a mí todo tu amor". Y en
adelante se propuso vivir solo para amar a Jesucristo.
Ingresó en las terciarias dominicas, unas mujeres que se vestían con túnica blanca y manto negro y llevaban
vida como de religiosas, pero vivían en sus propias casas. Se fabricó una pequeña habitación en el solar de
su casa y allí se dedicó a practicar por largas horas sus meditaciones, sus penitencias y sus muchas oraciones.
Solamente saldrá para ir a misa o a socorrer a algún enfermo o entregar alimentos a las familias necesitadas
que acudían a ella. También se dedicó durante varias horas de cada día a cultivar un huerto en el solar de la
casa y a hacer costuras, para ayudar a los gastos del hogar.
El demonio la atacaba de muy diversas maneras: tentaciones contra la pureza de alma y cuerpo, le llegaban
épocas terribles en las cuales todo lo que fuera oración, meditación o penitencias le producía horror y asco.
Pero salió triunfante gracias a la oración, al ayuno y a sus penitencias. Dios nunca la dejó sola. Lo primero
que se propuso mortificar fue su orgullo, su amor propio, su deseo de ser admirada y reconocida. En ella, se
ha cumplido lo que dijo Jesús: "quien se humilla será enaltecido”. Otra penitencia fue la de los alimentos, su
ayuno era casi continuo, y su abstinencia de carnes perpetua. Comía lo mínimo para no desfallecer de
debilidad.
Distintas enfermedades la atacaron por mucho tiempo. Sus últimos años los vivía continuamente en un
ambiente de oración con la que consiguió numerosas conversiones de pecadores, y aumento de fervor en
muchos religiosos y sacerdotes.
En Lima, el 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a
estar para siempre junto al amadísimo Salvador. Tenía 31 años.
Ha sido proclamada como patrona de américa, Filipinas y las Indias Orientales. Su fiesta se celebra el 30 de
agosto de cada año.
Las geniales frases de esta gran santa nos hablan de fe, amor y devoción de una manera impactante:
• Aparte de la cruz, no hay otra escalera por la que podamos llegar al cielo.
• Cuando servimos a los pobres y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos dejar de ayudar a
nuestros vecinos porque en ellos servimos a Jesús.
(ACI PRENSA)
SAN MARTIN DE PORRES
Es el primer mulato proclamado Santo por la Iglesia católica, y es peruano.
Martín de Porres nació el 9 de diciembre de 1579 en Lima, Perú. Su nombre Martin de Porres Velásquez.
Hijo del hidalgo español Juan de Porres, miembro de la Orden de Alcántara, y de la afro-panameña
(esclava liberta) Ana Velásquez.
Fue bautizado en la misma pila bautismal en la que siete años más tarde lo sería Santa Rosa de Lima, en
la iglesia de San Sebastián.
Martín, desde los doce años aprendió el oficio de barbero, que incluía el de cirujano y medicina general,
aunque consagró su vida a ayudar a los más desfavorecidos.
En 1594, entró en la Orden de Santo Domingo de Guzmán como donado (se regaló a si mismo). Después
de largos y denodados esfuerzos, se le concedió el hábito de religioso en 1603.
Cumpliendo los votos de pobreza, obediencia y castidad, San Martín de Porres se sometía a severas
penitencias y a intensas horas de oración, dormía y se alimentaba poco. Su santidad se manifestó a través
del amor que mostró por los demás y la gran pureza de su vida, dedicado a los servicios más humildes
como el de barrer y limpiar el convento, pero destacó especialmente en el cuidado que siempre dispensó
a los pobres y los enfermos. Enfermero y hortelano herbolario, Fray Martín cultivaba las plantas
medicinales que aliviaban a sus enfermos.
Sentía una gran amistad hacia los animales a los cuales les decía: veis que belleza es la paz y la armonía,
cuando en un plato los ponía a comer a gato, perro y ratón.
Martín de Porres murió en Lima el 3 de noviembre de 1639.
Gozó ya en vida de fama de santidad. Prueba de ello fue su multitudinario entierro. La ciudad entera se
volcó para verlo por última vez. Su cuerpo fue llevado procesionalmente hasta su sepultura en hombros
de señores notables de su tiempo.
Se le atribuye el don de la bilocación, estando en Lima, se dice que fue visto en África, en México, en
China y en Japón. Mientras permanecía encerrado en su celda, lo vieron llegar junto a la cama de ciertos
moribundos a consolarlos o curarlos. También lo vieron entrar y salir de recintos con las puertas cerradas.
Los animales atendían a sus mandatos. Además, se le atribuyó el don de la sanación, sobre todo de
enfermos desahuciados.
Su festividad se celebra el 3 de noviembre. El Gobierno peruano lo declaró Patrono de la Justicia Social.
Sus restos mortales descansan en la Basílica y Convento de Santo Domingo en Lima, junto a los restos
de Santa Rosa de Lima y San Juan Macías en el denominado "Altar de los Santos Peruanos". En los altares,
se le representa con una escoba en la mano como símbolo de su humildad, por ello también se le conoce
como el santo de la escoba.
Algunas de sus frases:
• Donde hay fe, hay amor; donde hay amor, hay paz; donde hay paz, esta Dios, y donde esta Dios,
no falta nada.
• Yo te curo, Dios te sana.
• Seamos grandes y hagamos cosas importantes ante los ojos de Dios y no ante los hombres.
(Busca biografías. com)