Pruebas de Apercepción
Temática para niños
Las pruebas de Apercepción Temática para niños CAT (del inglés Children Aperception Test) en sus
diferentes versiones CAT (A), CAT (H), y CAT (S), constituyen un método proyectivo de la
personalidad creado por Leopold Bellak, cuya primera versión apareció en el mercado en 1949.
Las pruebas del CAT tienen como antecedente la Prueba de Apercepción Temática TAT (del inglés
Tematic Aperception Test), descrita en un inicio por Morgan y Murray en 1935. El TAT se diseñó
para la investigación de la dinámica de la personalidad del adulto tal y como se manifiesta en las
relaciones interpersonales y en la apercepción o interpretación significativa del ambiente.
El TAT se constituye por 31 láminas de estímulos que de manera intencional son ambiguos y están
relacionados con metas, estados de ánimo, emociones y relaciones significativas como la relación
de pareja o las figuras parentales. Parte del supuesto de que las personas, al relatar una historia
con base en el estímulo presentado, revelan su manera personal de percibir y manejar diversas
situaciones de vida y relaciones objetales; esto es, el modo de relación de una persona con el
ambiente que le rodea (Ramírez, 2010).
Las láminas del TAT que se emplean en la actualidad son la tercera versión desde su aparición en
1932 y se han utilizado de manera amplia tanto en psicología clínica para la obtención de un
diagnóstico psicodinámico de los síntomas y características de la personalidad, como en
protocolos de investigación con respecto al estudio de las relaciones objetales, manejo de la
agresión y hostilidad. Asimismo, se han utilizado en estudios sobre la motivación y/o sociales
como aquellos relativos a las posibles diferencias socioculturales y raciales en las respuestas
temáticas.
PRUEBA DE APERCEPCIÓN TEMÁTICA PARA NIÑOS CAT
El CAT original fue ideado por Bellak como resultado de la búsqueda de una alternativa para el TAT
como método proyectivo aplicable a niños. Esta versión fue publicada en 1949 y consistió en 10
láminas que representaban figuras de animales en diversas situaciones humanizadas, esto debido
a que los niños se identifican más con los animales que con las personas.
Más adelante, en 1965, se elaboró la Prueba de Apercepción Infantil con figuras humanas, CAT(H),
que consistió en la sustitución exacta de las figuras de animales por humanas. El equivalente
humano del CAT se creó porque en la práctica clínica y en algunas investigaciones (Budoff, 1960 y
Weisskopf, Joelson y Foster, 1962, citados en Bellak, 2000), se encontró que, aunque a algunos
niños les resulta más fácil manejar figuras de animales, otros se manejan mejor con las figuras
humanas, sobre todo aquellos entre los 7 y 10 años con un alto coeficiente intelectual.
Estas pruebas facilitan la comprensión de la relación entre el niño y las figuras más importantes
que lo rodean, así como de sus impulsos y necesidades. Su empleo clínico es de gran utilidad para
determinar los factores dinámicos que pueden relacionarse con la reacción del niño dentro de un
grupo, en la escuela o en la casa.
Para Haworth (1965), estas figuras: “Constituyen un excelente método para investigar la
personalidad estudiando las diferencias individuales del significado de la dinámica en la
percepción de un mismo estímulo”. Es un análisis de la conducta aperceptiva que, por lo general,
se ocupa de lo que uno ve y piensa, a diferencia de un examen de la conducta manifiesta que se
enfoca en cómo se actúa.
En la evaluación individual, en el estudio de caso, estas técnicas arrojan datos sobre la manera en
que el niño estructura su mundo interno, base de su futura personalidad, así como el papel que
juegan las principales figuras de identificación en su desarrollo. Estos conocimientos permiten al
clínico diseñar estrategias de intervención tanto con el menor como dentro del núcleo familiar.
Las técnicas de apercepción temática se caracterizan por ser instrumentos estandarizados
(siempre son los mismos estímulos para todos los sujetos). Las historias que se narran ofrecen un
contenido manifiesto, que son las representaciones que sugiere la imagen presentada, los temas
propuestos y el lenguaje utilizado en la narración. En las historias, además, es posible encontrar un
contenido latente, cuyo análisis permite la comprensión dinámica de construcciones imaginarias,
en términos de fantasías, mecanismos de defensa y conflictos básicos de la personalidad.
En las pruebas proyectivas como las de apercepción temática y los dibujos, al igual que los sueños,
se puede encontrar un contenido manifiesto, que es lo que el niño dibuja o cuenta, y un contenido
latente, que es lo que el dibujo o las verbalizaciones significan. El primero es consciente y se
expresa de forma abierta, mientras que segundo está determinado por el inconsciente y requiere
interpretación.
En síntesis, se pretende, que mediante la interpretación de los relatos que la persona ofrece de las
láminas de las pruebas de apercepción temática, establecer una hipótesis diagnóstica
psicodinámica que permita entender los motivos inconscientes que subyacen en la conducta
manifiesta y los síntomas.
Murray, en su definición de proyección, incluye lo que denomina elementos figurativos, éstos son
las tendencias y cualidades que caracterizan a las figuras (objetos imaginados), que ponen a
prueba los pensamientos del sujeto e interactúan con sus fantasías. Se trata de imágenes de
objetos relacionales (personas) importantes como: padre, madre, hermanos, amigos, enemigos,
con los que la persona se ha relacionado. De este modo, al narrar una historia de la lámina,
atribuye elementos de sí mismo a un personaje que conceptúa como el héroe de la historia y les
da a los personajes restantes una representación figurativa en relación con éste. Con esto
establece que la percepción es subjetiva y la proyección es un mecanismo primitivo al que también
se someten las percepciones sensoriales, que desempeñan un papel primordial en la
representación del mundo exterior.
Estas técnicas se denominan también temáticas, ya que mediante el estímulo visual se intenta que
las personas aborden diferentes situaciones. Las características de los estímulos facilitarán la
proyección de instintos agresivos o de un estado de ánimo bajo, según sea el caso. Esto quiere
decir que, en parte, la respuesta del sujeto está determinada por el estímulo. En este sentido,
Bellak considera que el grado de conducta adaptativa del sujeto variará de acuerdo con el grado
de exactitud con el que se defina el estímulo.
En el caso del CAT, se diseñaron estímulos en donde los niños pudieran reflejar problemas
transitorios que se manifiestan en las etapas del desarrollo temprano y donde fuera posible que
aparecieran las fases de socialización e interiorización del Superyó.
En las láminas del CAT se pretende que, a partir de figuras de animales antropomórficos, el niño
aborde temas que sugieren la manera en la que percibe a su medio (figuras parentales,
establecimiento de disciplina, relaciones con los hermanos). Se manejan también temas como la
oralidad y conflictos de dependencia-independencia, percepción de la agresión, temores, fantasías
y diversos sentimientos que acompañan esta percepción.
Para el diseño CAT-A, Bellak (2000) se basó en la identificación que el niño tiene con los animales y
que aparecen en las fobias y fantasías infantiles; las razones que señaló al crear la prueba fueron
las siguientes:
1. El conocimiento temprano de los animales, por lo menos a través de cuentos y fábulas infantiles
que los adultos transmiten.
2. Muchos niños tienen contacto directo con mascotas o juguetes de animales, con los que a
menudo crea una relación afectiva muy intensa.
3. La frecuencia con la que los niños ofrecen respuestas de animales en las láminas ambiguas
como las de la prueba de Rorschach.
4. Los animales aparecen con frecuencia en los sueños infantiles, en los rituales y en la mitología
de los pueblos primitivos.
Otra de las ventajas que toma en cuenta Bellak para el uso de figuras de animales como estímulos
en la evaluación emocional del niño, es que permiten una identificación más ambigua en cuanto a
sexo y edad. Por otro lado, este autor estima que el niño es capaz de asignar con mayor libertad
sentimientos e impulsos experimentados como negativos a personajes que no son tan cercanos a
su mundo real.
El autor supone que al contar un cuento, el niño se identifica con alguno de los personajes que
aparece en la lámina, para poner en él sus propias actitudes, sentimientos, necesidades y
conflictos. Al interpretarse el relato, se trata de investigar la manera como se manifiesta la
identificación con relación al comportamiento imaginario del “héroe” (figura con la cual se
identifica el niño) y la conducta del menor tal como se observa en la entrevista, así como los datos
que proporcionan los padres y maestros acerca de su conducta.
El niño puede proyectar en la figura con la cual se identifica, tanto el comportamiento manifiesto y
consciente, como conflictos, actitudes, tendencias y sentimientos de carácter inconsciente; o bien,
poner en esa figura su ideal del Yo. Este sistema de identificaciones permite una proyección libre
de sus sentimientos, fantasías, deseos y actitudes que constituyen lo fundamental de esas
identificaciones, como lo señala Abraham (1992).
Identificación
En la teoría psicoanalítica, el concepto de identificación es muy importante, ya que es básico para
explicar la formación y estructura de la personalidad.
Laplanche y Pontalis (1979) lo definen como un proceso psicológico mediante el cual la persona
asimila como propio un aspecto, una propiedad o un atributo de otro y lo transforma en forma
total o parcial, sobre este modelo. La personalidad se construye y se diferencia mediante una serie
de identificaciones.
Freud utilizó por primera vez el concepto de identificación en su artículo sobre Duelo y Melancolía
(1912), como un intento por explicar algunos fenómenos de las depresiones patológicas.
Más tarde, en Introducción al narcisismo (1914), Freud extiende la noción de identificación al
referirse a los procesos normales del desarrollo, mediante los cuales el niño moldea su
personalidad según la imagen de los padres y otras figuras importantes en su ambiente.
Durante la etapa del complejo de Edipo, de manera gradual los niños sustituyen las cargas
libidinales puestas sobre los padres por otras identificaciones con personas relacionales como
pares y maestros. La identificación, de este modo, tiene especial importancia para el desarrollo de
la consciencia, la internalización de valores y normas sociales, así como para la adopción de una
identidad de género.
En general, puede decirse que la identificación es un proceso de internalización del objeto, y es
también el resultado final de este proceso. Se internalizan las características de las personas que,
una vez integrados a la personalidad, proporcionan al individuo cualidades formales y atributos,
así como actitudes y valores individuales y colectivos.
APLICACIÓN DE LAS PRUEBAS DE APERCEPCIÓN TEMÁTICA PARA NIÑOS
El CAT (A) y el CAT (H) se aplican a niños entre los 3 y 10 años. Con preescolares se recomienda
ampliar la aplicación mediante algunas de las láminas del CAT (S).
Antes de aplicar la prueba debe establecerse una buena relación con el niño, se recomienda que
esta técnica se aplique después de haber tenido una sesión de entrevista, de juego, o ambas, con
el menor.
Es necesario registrar por escrito y de manera textual el relato que el niño haga de las láminas, así
como también considerar su comportamiento y cualquier otro dato que a juicio del examinador
resulte relevante.
PRUEBA DE APERCEPCIÓN TEMÁTICA CAT (S)
En 1952 apareció el suplemento del CAT, que consta de 10 láminas que pueden presentarse
además de las del CAT, y están diseñadas para investigar los efectos psicológicos de problemas
específicos como pueden ser incapacidad física, fantasías del niño en relación con el embarazo de
la madre o problemas en las actividades escolares y sociales.
Esta prueba se diseñó de manera específica para suplir aquellas láminas del CAT que podrían
ilustrar situaciones que no siempre se dan en todos los niños, pero que ocurren con frecuencia y
es necesario conocer, por ejemplo, la percepción que un pequeño tiene sobre sus limitaciones,
sobre sí mismo y su entorno o, si presenta alguna discapacidad física. En ese caso, resulta en
particular útil aplicar la lámina 5 de esta versión que representa a un canguro con muletas y la cola
y el pie vendados.
INTERPRETACIÓN DE LA PRUEBA
Para interpretar las pruebas de apercepción temática de forma adecuada en cualquiera de sus tres
versiones, deben analizarse cada uno de los relatos, como se ilustró en los diferentes casos
revisados en la descripción de las láminas. Es importante tener presentes los conceptos más
relevantes de la teoría psicoanalítica en que se basa la prueba, además de la historia personal
(datos de la entrevista) y las características de la etapa del desarrollo por la que atraviesa el niño.
Como metodología para la interpretación del CAT, se propone analizar cada lámina en particular,
cubrir todos los aspectos considerados, en los que también se incluyen las pautas propuestas por
Bellak, siempre y cuando el relato no sea sólo descriptivo. En este sentido, es importante
mencionar que no siempre es posible abarcar todos los puntos de la guía. Lis, Mazzeschi y Salcuni
(2004) sugieren realizar un análisis complementario a partir del número de palabras que emplean
para relatar las historias, el número de personajes identificados en las láminas, el número de
personajes que incorporan a las historias y el tipo de conflictos evocados para establecer la forma
en que resuelve los conflictos. Que se categoriza en: a) no identifica un conflicto, b) identifica el
conflicto sin embargo lo evita, c) identifica el conflicto pero no lo resuelve de manera adecuada y
d) identifica el conflicto y logra resolverlo de forma correcta.