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Qeswachaka

El puente de Qeswachaka es un puente colgante inca de más de 500 años ubicado en el distrito de Quehue, Cusco. Con una longitud de 33 metros y suspendido a 15 metros sobre el río Apurímac, es uno de los pocos puentes incas que aún se conservan gracias a la renovación anual realizada por las comunidades locales siguiendo rituales ancestrales.

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Qeswachaka

El puente de Qeswachaka es un puente colgante inca de más de 500 años ubicado en el distrito de Quehue, Cusco. Con una longitud de 33 metros y suspendido a 15 metros sobre el río Apurímac, es uno de los pocos puentes incas que aún se conservan gracias a la renovación anual realizada por las comunidades locales siguiendo rituales ancestrales.

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Qeswachaka, el último Puente Inca

El puente de Qeswachaka posee una longitud de 28 metros y está suspendido a 30 metros


sobre el río Apurímac. Fue parte de la enorme red de caminos incas (qhapac ñan) que
conducían a la Ciudad Inca de Machu Picchu. Todos los años la población local renueva
el puente tal como lo hacían los incas hace cientos de años. Hoy, es uno de los mayores
atractivos turísticos del Cusco.

A partir de la creación del imperio inca en 1438, se comenzó la construcción de


caminos que conecten el basto y nuevo territorio. Así se incluyó la fabricación de
puentes como Qeswachaka. Su edificación fue tan resistente y útil que los españoles
lo conservaron. Hoy, continúa siendo utilizado gracias a la renovación anual de sus
pobladores.

Ubicación
• El puente inca de Q’eswachaca se ubica en una remota zona de la
provincia de Canas en el departamento del Cusco, exactamente en el
distrito de Quehue a 3,700 metros del nivel del mar (12,139 ft).

Historia
• Los incas construyeron una red de caminos (qhapac ñan) que
conectaba la ciudad de Cusco con el resto del vasto imperio.
• Esta red de caminos incluían diferentes tipos de puentes como: puentes
de troncos, puentes de piedra, puentes flotantes, las oroyas (deslizantes)
y los puentes colgantes.
• Los puentes colgantes fueron los más usados en el incanato puesto que
resistían los terremotos con facilidad. Fueron construidos de sogas
hechas de ichu (hierba silvestre de los Andes) y podían alcanzar
longitudes de 60 metros.
• Por órdenes del inca, los puentes colgantes eran renovados una
vez al año mediante el trabajo de la ‘minka’ (trabajo comunitario en
beneficio de toda la población).
• Luego del imperio incaico, los puentes colgantes siguieron siendo
utilizadas debido a su resistencia ante los terremotos. El ejemplo más
conocido es la del ‘Puente Qeswachaka’ en el poblado de Quehue
(Cusco).

Ritual del puente de Qeswachaka


• El segundo domingo de junio se lleva a cabo la festividad de
reconstrucción del puente Qeswachaka en el pueblo de Quehue.
• Gracias a esta tradición de origen inca se ha logrado mantener el puente
colgante de Qeswachaka. Este trabajo cooperativo lo realizan las
comunidades de Huinchiri, Chaupibanda, Ccollana, Quehue y
Pelcaro.
• La renovación del puente se repite año a año. La festividad dura 4 días e
involucra a todos los hombres y mujeres de los pueblos involucrados.
Primer día
• Al amanecer del primer día el ‘Paqo’ (oficiante de la ceremonia) celebra
el rito en favor del ‘Apu tutelar Quinsallallawi’. Por otro lado, el ‘icchu’
(paja) fue recolectado y apilado de manera anticipada por integrantes de
las 4 comunidades.
• En estas actividades participan activamente las mujeres de las
comunidades quienes tienen la función de tejer la primera soguilla
o ‘qheswa’.
• Por la tarde, los varones divididos en 2 grupos se reúnen por encima de
los lados de los puentes y extienden las ‘queswas’ en línea recta sobre la
carretera.
• Finalmente las sogas son trenzadas por el ‘Chakaruwac’ (ingeniero inca)
para armar el ‘Qheswasca’ (trenza mayor).
Segundo día
• El segundo día se llevan a cabo las labores de desarmado de las
sogas viejas que sostienen el puente.
• Luego se procede a atar las trenzas nuevas que se lanzarán de un lado
a otro del puente para su armado.
• En total se trenzan 4 sogas gruesas las cuales sirven de base y barandas
para el puente. Los hombres que realizan esta labor tienen amplia
experiencia y son respetados por el resto de la comunidad.
Tercer día
• El tercer día se continúa con el armado de las barandas y la base
del puente.
• Los hombres deben concluir con mucho esfuerzo (y riesgo) los trabajos.
Según la tradición inca, las mujeres no deben cruzar o mostrarse hasta
que el puente haya sido instalado. Esto debido a la creencia de que las
mujeres traen la mala suerte.
• Luego de instalado el puente inca de Qeswachaka se procede a la
inauguración con música, danzas típicas de la región, deliciosos platos
típicos y bebidas alcohólicas.
Cuarto día
• En la cuarta jornada (día central), los chakuruwacs finalizan de
tejer el puente asegurando las últimas fibras. Finalmente, un grito
anuncia el final de la ardua labor.
• El último día se realiza un festival con danzas típicas de la región y venta
de comidas típicas del Cusco.
• El puente ya puede ser utilizado por los turistas quienes acuden al pueblo
para vivir la aventura de cruzar el puente Qeswachaka.

Qeswachaka viene de dos palabras quechuas que significan: ‘Q’eswa’ (trenzar) y
Chaka (puente). Actualmente es el único puente colgante que sobrevive. Los demás
fueron destruidos a causa del tiempo o durante las guerras entre españoles e incas
por la toma de Cusco.

Valor de la renovación del puente


Qeswachaka
• Renovar el puente Qeswachaka implica reemplazar su estructura por
completo. Sin embargo, culturalmente significa revalorar y demostrar las
tradiciones heredadas por la cultura inca, la cual sobrevive al paso de los
siglos.
• La continuidad de esta tradición recaerá en veinte jóvenes de las cuatro
comunidades del distrito. Ellos aprenderán las técnicas que les permitirán
mantener el puente colgante. Se trata de un compromiso ancestral
que demuestra el arraigo del legado inca en el corazón de los
habitantes de los Andes.

¿Cómo ver el puente inca de Qeswachaka?


• Para llegar al Puente Qeswachaka se debe tomar un bus público de
Cusco al distrito de Combapata. Desde allí se debe tomar un taxi
colectivo al poblado de Quehue. Finalmente existen movilidades que lo
llevarán en solo 15 minutos hacia el puente de Qeswachaka. En total el
viaje de ida toma 4 horas.
• Una de las formas más usadas por los turistas es contratar un tour
con una agencia de turismo. Los servicios duran 1 día entero e incluyen
el transporte, la alimentación y el servicio de un guía turístico.

Más información sobre el puente de


Qeswachaka
• El puente Qeswachaka se encuentra suspendido a 30 metros del río
Apurímac. Cuenta con una extensión de 28 metros de largo y 1.20 metros
de ancho. El principal material utilizado para su construcción es el ichu
(delgada fibra que unida por millares adquiere una dureza apropiada).
• Durante los días de renovación no es posible cruzar el puente
Qeswachaka a causa de los trabajos realizados. Sin embargo, el resto
del año cualquier turista puede cruzar este puente colgante.
• En 2009, el Instituto Nacional de Cultura declaró el ritual de
renovación del puente Qeswachaka como nuevo ‘Patrimonio
Cultural de la Nación’.
• En 2013, la Unesco incorporó el puente Qeswachaka a la lista de
‘Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad’. La inclusión consideró
los conocimientos ancestrales así como los rituales que se llevan a cabo
durante el proceso de renovación de este puente.
• En Machu Picchu también existe un famoso ‘Puente inca’ hecho de
madera. La ruta que lleva allí toma 1 hora aproximadamente y está
rodeada de bellos paisajes y acantilados extremos. El puente se
encuentra en desuso por motivos de seguridad para el turista.
No muy lejos de Cusco se encuentra una joya del antiguo Imperio Inca. El puente
Q’eswachaka es una huella de la cultura Tahuantinsuyo y se conserva
prácticamente intacto gracias a la gran labor de los pobladores locales.

A continuación le contaremos un poco la historia de este antiguo puente, el ritual


anual que se celebra en torno a su preservación, dónde queda y cómo llegar a
este maravilloso atractivo turístico.

¿A dónde queda el
puente Q’eswachaka?
Q’eswachaka (en quechua, Q’eswachaka, y en dialectos locales [qʼeswɐˈt͡ʃɐkɐ] o
[qʼeʃwɐˈt͡ʃɐkɐ]) es el nombre de un puente colgante hecho con una fibra vegetal
(ichu) que se sitúa sobre el río Apurímac en el distrito de Quehue, de la provincia
de Canas en el departamento del Cuzco al sur del Perú.

El puente está a más de 4 horas de la ciudad de Cusco y puede visitarse antes o


después de conocer la montaña de colores Palcoyo. Ir hasta Q’eswachaka es un
paseo de un día, sólo que debe levantarse temprano para aprovechar la jornada
y conocer este increíble atractivo.

¿Por qué es tan atractivo


Q’eswachaka?
Este puente es único en todo Perú. Primeramente es una huella bien conservada
de la historia del Imperio Inca. Según estimaciones, este puente debe tener más
de 500 años de vida.

Pero sus materiales y cómo son sus cuidados son una de las características más
llamativas de este sitio. El mantenimiento y la renovación se lleva a cabo
mediante un rito ejecutado por las comunidades de Winch’iri, Chaupibanda,
Ccollana Quehue y Perccaro, que viven en los alrededores de esta zona
montañosa de Cusco.

Q’eswachaka mide 33 metros de largo y 1.20 metros de ancho. Esta impresionante


estructura está enteramente hecha «ichu» trenzado y se balancea a 15 metros
sobre el río Apurímac.

Historia
Hace más de 500 años atrás, cuando el Imperio Inca estaba en su apogeo,
existían numerosos puentes como Q’eswachaka. Los mismos eran construidos
utilizando solamente ichu y troncos atados a una estructura de piedra que era
confeccionada especialmente para sostener el puente. Estos caminos permitían
unir pueblos y comunidades que se encontraban en distintas laderas de las
montañas. Servía como paso peatonal pero también para transportar productos
de un lugar a otro.

Con respecto al mantenimiento, los incas tenían claro que debían hacerlo cada
uno o dos años, dependiente el uso y el desgaste del ichu y la madera. La
renovación de estos materiales se hacía de acuerdo a las indicaciones del
especialista inca llamado «mitmaq». Según documentos históricos que se
encontraron, el mantenimiento de estos puentes se hacía a gran velocidad
durante el gobierno Inca.

Con la caída del Imperio Inca los puentes se siguieron utilizando, incluso durante
el período colonial. El motivo radicaba en que sus estructuras eran más
resistentes a los terremotos que los puentes de piedra construido pos los
españoles.

¿Cómo renuevan las estructuras del


puente? Con un ritual
Renovar las estructuras del puente no es una actividad que se tome a la ligera.
Cambiar los materiales implica la realización de un ritual muy importante para
las comunidades involucradas. El ritual de mantenimiento de Q’eswachaka se
lleva a cabo mediante un modelo de trabajo que data de tiempos incas y se
llama «Minka». Éste trabajo tiene diversas actividades rituales y festivas que duran
4 días, y por lo general se inicia el primer domingo de junio.

Durante el primer día se celebra un rito al «APU Q’eswachaka ». El mismo inicia en


las primeras horas del día, al amanecer. Mientras se lleva adelante el rito se
acopia el «qoya ichu» que luego se trenza en soguillas denominadas «q’eswas».
Esta tarea del trenzado la realizan sólo las mujeres bajo la supervisión de un
«chakaruwak» o especialista.

En el segundo día se desarma la estructura de ichu del puente viejo, se sacan los
clavos de piedra que sostienen el puente y se colocan 4 sogas que servirán de
base para la estructura del puente nuevo.

En tanto el tercer día se terminan los pasamanos y la superficie por donde se


caminará. Finalmente al cuarto día se festeja con danzas y mucha comida típica,
dado que el trabajo comunal siempre fue considerado como día de fiesta por los
ancestros peruanos.
Alrededor de 1000 campesinos de las comunidades de Winch’iri, Chaupibanda,
Ccollana, Quehue y Perccaro están involucrados en la construcción de este único
puente colgante de origen Inca.

Declaración de Patrimonio Cultural de


la Nación
Tan importante es este puente en la historia del Imperio Inca y de Perú, que el 5
de agosto de 2009 el Instituto Nacional de Cultura del Perú lo declaró como
Patrimonio cultural de la nación. Pero no sólo el puente sino al «ritual de
renovación del puente Q’eswachaka, así como los conocimientos asociados a su
historia y construcción».

Conozca la montaña de colores


Palcoyo
Si lo desea, no sólo podrá visitar Q’eswachaka en un solo día sino también la
montaña de colores Palcoyo. Esta opción es muy atractiva ya que ambos
destinos están en la misma ruta y puede visitarlos en el orden que desee. Sólo
debe levantarse temprano para salir de Cusco y que el día le sea provechoso.

Palcoyo es un destino perfecto para contemplar un paisaje mágico a 5.000


msnm. Se puede llegar haciendo un trekking poco exigente y aunque pase mucho
frío, será una postal que no olvidará nunca más. El cerro parece pintado con 7
colores distintos y desde este punto puede contemplar el majestuoso nevado
Ausangate y admirar el valle arcoiris. Pocos turistas visitan este sitio ya que la
mayoría de los viajeros elija ir a Vinicunca. En Palcoyo estará muy tranquilo y
podrá disfrutar de la soledad y el silencio que le ofrece este impresionante
atractivo turístico de Cusco.

Historia del puente Q’eswachaka


El conocimiento de los incas por la arquitectura sigue asombrando al mundo hasta
nuestra época. Además de construir sus edificaciones de manera antisísmica,
realizaban puentes de fibra vegetal y madera, los cuales eran mucho más resistentes
en el momento de un terremoto. Q’eswachaka, de 28 metros de largo y 1,20 de
ancho, fue uno de ellos. Formó parte del Qhapaq Ñan o Camino Inca y es el único
puente inca que se ha mantenido hasta ahora. ¿Cómo lo consiguió? Gracias a la
ayuda de los habitantes de la zona, que se unen una vez al año para volver a tejerlo
y mantenerlo totalmente utilizable.
Todos los años, durante la segunda semana de junio, los pobladores de las zonas
aledañas al puente se reúnen aquí para llevar a cabo la festividad de su
renovación, y de esta manera mantener vivo el puente y la tradición. Para la
construcción del puente utilizan el ichu, un pasto de las zonas altas de los Andes. Las
mujeres son las encargadas de trenzar el ichu mientras que los hombres se
encargan de quitar las cuerdas rotas y sustituirlas por las nuevas.

Pero antes de todo esto se realiza una ceremonia de pago a la Pachamama; un


sacerdote andino ofrenda hojas de coca, incienso, caramelos, entre otros, para que
les brinde protección.

Durante el tercer día, después de que los pobladores hayan terminado de trenzar
todo el puente, se realiza una gran celebración con danzas autóctonas y, a modo de
inauguración, todos los habitantes cruzan el Q’eswachaka.

La importancia del puente Q’eswachaka es tal que en el año 2013 fue


nombrado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

¿Qué ver en los alrededores del puente


Q’eswachaka?
Si quieres aprovechar el viaje a Q’eswachaka para conocer otros atractivos turísticos
de la región, ¡es una idea maravillosa!
En el camino de Cusco a Q’eswachaka encontrarás cuatro preciosas
lagunas: Pomacanchi, Acopia, Asnacocha y Pampamarca. El paisaje que las rodea y
los peces que podrás ver en ellas son otra de las maravillas de la naturaleza
cusqueña.
Además, justo después de la última laguna (la de Pampamarca), se encuentra el
volcán Pabellones, que con solo cuatro metros de altura es considerado el más
pequeño del mundo.

CUATRO LAGUNAS

¿De qué se trata?


• Por mucho tiempo las cuatro lagunas fueron parte del bello paisaje
andino de los pueblos situados al sur del Cusco.
• Debido al auge del turismo en la región (especialmente a causa de la
llegada de turistas que buscan conocer Waqrapukara y el puente
Queswachaka); más de 40 comunidades locales se esforzaron por
organizar un circuito turístico a cuatro de sus lagunas más bellas:
Pomacanchi, Acopia, Asnaqocha y Pampamarca (o Tungasuca).
• Hoy el ‘Circuito de las 4 lagunas’ es un tour que cada vez gana más
popularidad en el Cusco.

Estas son las lagunas del circuito:


• Laguna Pomacanchi: La primera laguna, más grande de todas, se
llama Pomacanchi debido a la cercanía con el pueblo del mismo nombre.
En sus aguas azules habitan truchas, pejerreyes, carachis y más. El
punto más profundo de la laguna alcanza los 140 metros. Las riberas del
lugar cuentan con campamentos con puestos de comida, miradores así
como botes a pedal. Los paseos por la laguna y la pesca están
permitidas.

• Laguna Acopia – La segunda laguna se llama Acopia, tal como el


nombre al pueblo situado a sus riberas. En sus aguas azules habitan aves
como patos o pelícanos. La laguna se ubica a 3,707 metros sobre el nivel
del mar. El pueblo de Acopia es famoso por ser hogar de Valeriana
Huillca Condori, más conocida como Valicha, fuente de inspiración del
compositor Miguel Ángel Hurtado para la creación del huayno cusqueño
‘Valicha’, reconocido y cantado en todo el Perú.

• Laguna Asnaqocha – La tercera laguna es Asnacocha. Su nombre,


traducido de la lengua quechua, quiere decir ‘laguna maloliente’. ¿A qué
se debe el nombre? En las aguas de esta laguna hay proliferación de
algas. Al calentarse con el sol, estas algas despiden un peculiar olor que
llenan el ambiente de ese olor extraño. El pueblo de Mosoqllacta, que
alcanza una altitud de 3,800 metros sobre el nivel del mar, se encuentra
a los pies de esta laguna. Algunos visitantes que llegan hasta allí por su
cuenta, eligen acampar en las riberas del Asnacocha.

• Laguna Pampamarca – La cuarta laguna del circuito se llama


Pampamarca debido a su cercanía con el pueblo andino del mismo
nombre. Otros pobladores la denominan Tungasuca debido a la cercanía
con este otro poblado andino. La laguna alberga animales silvestres
como parihuanas (famosos por su plumaje rojo y blanco), patos y peces.
Debido a la abundancia de totoras, es común ver embarcaciones hechas
de este material navegando en las aguas del Pampamarca.

• La cuarta laguna es la más alta del circuito (3 750 msnm.), llamada


Tungasuca o Pampamarca y alberga gran variedad de fauna silvestre
como parihuanas y patos, debido a la abundancia de los totorales que la
rodean. La práctica de pesca deportiva se realiza especialmente en
Pampamarca. Esta laguna es de agua dulce.

¿Dónde está?
• El circuito de las 4 lagunas se encuentra a unos 98,6 kilómetros
por carretera desde la ciudad del Cusco. Las lagunas se sitúan en el
límite de las provincias de Acomayo y Canas. La altitud promedio alcanza
los 3,700 metros sobre el nivel del mar.
Flora y fauna
Durante el circuito de las 4 lagunas, el turista podrá apreciar distintos tipos de
especies de flora y fauna, tales como:

• Pato salvaje – El nombre científico de esta ave es Spatula puna. Habita


lagos y lagunas de regiones alto andinas, desde los 3,100 hasta los 4,600
metros sobre el nivel del mar. Su principal característica es su corona
negra sobre la cabeza.
• Parihuana – El nombre científico de esta ave migratoria es
Phoenicoparrus andinus. Su habitad preferido es la región andina, desde
el sur del Perú hasta el norte de Chile o Argentina. También vuela hacia
la costa del Pacífico. Destaca por su pecho coloración rosada y sus
plumas rojizas.
• Pejerrey – El pejerrey de agua dulce, cuyo nombre científico es
Odontesthes bonariensis, habita ríos y lagunas de regiones andinas de
Argentina, Uruguay, Chile, Perú y Bolivia. Destaca por su tamaño y sabor.
Se alimenta de algas y peces de menor tamaño. Han sido introducido a
otros ecosistemas como en el lago Titicaca (Perú).
• Algas de lago – Las algas de lagunas andinas son conocidas como el
‘cushuro’. Su nombre científico es Nostoc sphaericum. Muchas
comunidades andinas la consumen por su alto valor nutricional. Si bien
no son exactamente algas (son cianobacterias), así como éstas, saben
proporcionar su propio alimento mediante la fotosíntesis (reciben los
rayos del sol).
• Icchu – El nombre científico de esta hierba silvestre es Stipa ichu. Esta
especie es nativa de las américas, desde Guatemala hasta Argentina
atravesando la Cordillera de los Andes. Se caracteriza por sus pastizales
con tallos de hasta 180 centímetros de altura. Sirve como alimento para
el ganado vacuno y auquénidos. Crece en regiones frías sobre los 3,700
metros sobre el nivel del mar.

El pueblo de Túpac Amaru II


• José Gabriel Condorcanqui (1738 – 1781), más conocido como
Túpac Amaru II, fue un revolucionario peruano que se enfrentó a las
autoridades de la colonia española en el siglo XVIII.
• Este descendiente del linaje inca lideró una rebelión, principalmente en
las ciudades de la Cordillera de los Andes del Perú, que terminó con su
ejecución en la Plaza de Armas de la ciudad del Cusco.
• Se afirma que su rebelión antecedió a la corriente independentista que
finalmente conseguiría su objetivo de emancipación en 1811.
• José Gabriel Condorcanqui nació en el pueblo de Surimana (Cusco), a
poca distancia del ‘Circuito de las 4 lagunas’ (en las riberas del río
Apurímac). En su adultez fue curaca de los poblados de Tungasuca,
Tinta, Surimana y Tinta.
• Sin embargo, debido al hostigamiento de las autoridades españoles,
organizó una rebelión que terminaría con su muerte por
descuartizamiento en la Plaza de Armas del Cusco.
• Actualmente, en su natal pueblo de Surimana se encuentra la casa donde
nació Túpac Amaru II. Ésta fue acondicionada para recibir a los visitantes
y mostrar parte de la historia de este héroe peruano.
• Así mismo, en el pueblo de Tinta existe una casa-museo que, mediante
salas didácticas, expone la importancia de este personaje cusqueño. En
la Plaza de Armas del Cusco existe un monumento en su honor y la
de sus familiares ejecutados allí en 1781.

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