Edith Mora Díaz 4~A T/M
Micro-relatos
Un mundo distinto
Anteriormente los seres humanos eran seres que tenían un gran poder, ya que cualquier cosa
que pensaran o pasaba por su mente la podían crear, cualquier cosa que imaginaran
aparecería frente a ellos. Para los humanos era muy fácil obtener lo que quisieran, pero no
todos siempre tenían buenas intenciones, muchas veces el estado mental de ellos estaba tan
mal que hacía que crearan cosas que dañen a los demás o incluso a ellos mismos. Por esa
razón, decidieron inventar un mundo imaginario en donde los humanos no podrían utilizar ese
poder mental, pero no salió perfectamente, pues cuando los humanos duermen por unos
instantes viajan al mundo real, pero tristemente despiertan en este mundo imaginario.
La exploradora
Había una vez una pequeña niña que era muy inteligente y excelente alumna en la escuela,
sobre todo en la materia de inglés, pero que aun así sus padres nunca la dejaban salir a jugar
afuera, por lo que siempre estaba triste. Su tío sentía un gran aprecio por ella, y como era un
inventor y experto en tecnología, decidió crearle un videojuego en su computadora donde
pudiera viajar a muchos lugares distintos y jugar con animales que hablaban. La niña se
divertía mucho jugando, pero aun así se sentía triste por pensar en que jamás saldría fuera de
su casa a vivir aventuras como en el videojuego. Entonces su tío le construyo un casco de
realidad virtual que haría que ella pudiera entrar en el videojuego y jugar como si lo estuviera
haciendo en la vida real. El casco funciono y la niña estaba realmente feliz, incluso su tío
usando la computadora podía jugar con ella. Estaba haciéndose tarde, así que su tío decidió
apagar el casco, pero al hacerlo la niña no reaccionaba ni se movía, y vio que en la pantalla de
la computadora ella seguía ahí. Asustado, intento todo lo posible para que saliera del juego y
despertara, pero no lo logro. Jamás pudieron hacer que ella saliera del juego, para que ella
siguiera viviendo mantenían su cuerpo con un tratamiento como si estuviera en coma, mientras
ella seguía dentro del juego sin saber todo lo que ocurrió. Su tío se sentía culpable por lo que
había ocurrido y lo único que podía hacer era mejorar el videojuego para que ella siguiera su
vida allí, incluso creo una réplica de su familia en el juego. Y desde ese suceso, todos los días
sus padres y su tío jugaban el videojuego en su computadora ya que era la única forma de
convivir con ella. Pero por lo menos, la pequeña niña llamada Dora pudo cumplir su sueño de
explorar muchos lugares junto con un mono que usaba botas rojas.
Un pequeño problema
Tenía un pequeño problema, en aquel lugar no había internet así que era imposible avisarle a
mi madre de que llegaría tarde, para el colmo 4 enormes sanguijuelas intentaban succionarme
la sangre, y aunque deshacerse de 4 bichos no debería ser muy difícil, quizás si lo fuese luchar
contra el cocodrilo que estaba listo para abalanzarse sobre ellos, claro que el cocodrilo tenía
que tener cuidado de no pisar a ninguna de las pirañas venenosas que nadaban en ese charco
de jugos gástricos, quizás te preguntes porque había un charco de jugos gástricos, la razón es
que el resto de animales y yo estábamos en el estómago de una ballena,, que estaba luchando
contra un calamar gigante que intentaba agarrar a la ballena con sus tentáculos, lo cual era
más difícil de lo que parece, ya que ambos estaban en medio de un tsunami que fue provocado
por la caída de un meteorito, pero bueno, solamente pase por un pequeño problema
Imaginación
- De donde sacas la imaginación?
- Pues nose, supongo que de la cama, de la olla, también de la mochila o de la maleta,
de un libro, de una película, de una conversación, del silencio, también de un paseo o
de la ventana, pero sobre todo de mi infancia, porque cuando somos niños todos
tenemos imaginación, la pregunta correcta es Donde la has dejado tú?
Vida
La humanidad es un hormiguero, la esperanza de vida un capricho y el amor una enfermedad
venérea
Dibuja conmigo
Una vez un chico vio a una chica que estaba del otro lado de un muro de cristal, intento
acercarse a ella y hablarle, pero no podían escucharse el uno al otro ni aunque gritaran,
entonces el chico saco un marcador y escribió en el muro “Puedes escribir?” a lo que la chica
saco un marcador de su bolsillo y escribió “por supuesto”, desde ahí siguieron escribiéndose
todos los días, él siempre le hacía dibujos espectaculares solo para ella. Después de un tiempo
ellos llegaron a enamorarse y el chico quería estar con ella, pero el muro de cristal estaba entre
ellos, así que comenzó a golpearlo hasta que su mano derecha se quebró. Al día siguiente el
llego al muro escribiendo lo más entendible que pudo con su otra mano que ya no le podría
hacer ningún dibujo y se fue deprimido. A la mañana siguiente el regreso al muro y vio una
caja, la abrió y vio que estaba una mano. A lo lejos el veía a la chica con una venda en su
brazo y sin una mano.
Volar
Subió 10 pisos hacia la azotea, quería quitar su tristeza viendo si podía volar
Un ratón conocido
Había una rata que vivía asustado todos los días ya que era asechado por gatos, así que
decidió hacer algo para verse más rudo y decidió entrar a una casa donde un niño se había
caído de la bicicleta y fue tan dolorosa su caída, que incluso se le cayó un diente que lo coloco
a lado de su cama, el ratón decidió llevarse el diente, pero le pareció muy malo robárselo, así
que le dejo dinero a cambio del diente. El ratón al día siguiente les dijo a los gatos que el mato
a un humano mostrando el diente como prueba, los gatos huyeron de él. Al ver que el plan
funciono, decidió recolectar dientes para dárselos a los ratones para que se protegieran de los
depredadores, no sin antes dejar dinero para que no cometiera ningún acto de robo.
Monstruos
Mama le prometió a su hija que los monstruos que le atormentaban no eran reales, mama no
sabía que su padre era el monstruo
El espacio
La tierra, era tan hermosa, la mayor maravilla que un hombre podía experimentar era
contemplar la tierra desde el espacio, flotando dentro de un traje espacial, pendiendo tan sólo
del cable de seguridad que lo anclaba a la nave. Y allí estaba, flotando en el espacio, sobre la
tierra, contemplando el azul de los azules, el brillo perfecto. El oxígeno se acabaría pronto,
debía tomar la pastilla, o sería doloroso. Cerró los ojos, durmió, para siempre, feliz.