Reproducción Sexual en Seres Vivos
Reproducción Sexual en Seres Vivos
MÓDULO Nº 2.
Te explicamos qué es la reproducción asexual, los tipos que existen, sus ventajas y desventajas.
Además, qué es la clonación.
Algunas plantas como el diente de león se reproducen asexualmente a través de sus semillas.
¿Qué es la reproducción asexual?
La reproducción asexual es aquella que requiere de un único organismo, que no necesita aparearse
para formar nuevos individuos. Dado que no hay intervención de células sexuales, en
la reproducción sexual no hay intercambio ni combinación de información genética.
Los organismos pueden reproducirse de diversas formas, que pueden agruparse en dos tipos de
reproducción: sexual o asexual, dependiendo de la cantidad de individuos implicados y si la
descendencia es genéticamente idéntica al organismo u organismos parentales.
La reproducción sexual como la de los seres humanos, implica el contacto sexual entre dos
individuos, una hembra y un macho, cada uno de los cuales aporta un gameto o célula sexual. La
unión entre los gametos femenino y masculino (óvulo y espermatozoide respectivamente) da lugar
al embrión, que al desarrollarse formará un nuevo individuo de la misma especie, cuyo material
genético resultará de la combinación de los de sus parentales. Así, en la reproducción sexual cada
progenitor aporta la mitad de la información genética, y se forma una descendencia genéticamente
distinta a sus progenitores.
La reproducción
asexual se
puede dar a
través de
distintos
mecanismos,
entre los cuales
se encuentran
los siguientes:
Gemación. Consiste en la producción de protuberancias o formaciones de yemas en el cuerpo mismo
del progenitor, de las cuales surge luego un individuo independiente, capaz de desprenderse y vivir
Fragmentación. Consiste en la producción de nuevos individuos a partir de fragmentos del cuerpo del
progenitor, reconstruyendo así el cuerpo entero a partir de un trozo significativo del mismo. Estas
fragmentaciones pueden ser intencionales o accidentales. La fragmentación es un mecanismo de
reproducción asexual presente en muchos invertebrados, como las estrellas de mar, las ofiuras y las
planarias. Además de los animales, existen plantas que se pueden reproducir por el mecanismo de
fragmentación, dirigido por la intervención humana, y que es más conocido como “multiplicación
vegetativa artificial”.
Es importante no confundir los procesos de regeneración por fragmentación con los de reproducción
asexual. Por ejemplo, algunas lagartijas son capaces de regenerar su cola si la pierden accidentalmente,
pero este fenómeno no implica reproducción ya que no conlleva la aparición de nuevos individuos.
Fisión binaria. Es el mecanismo de reproducción asexual más sencillo y consiste en la duplicación del
material genético (moléculas de ADN) del progenitor, seguido de la división de sus orgánulos y finalmente
la escisión del citoplasma, obteniendo así dos células idénticas donde antes había una sola. La fisión
binaria es llevada a cabo por los organismos procariotas, que incluyen a las bacterias las arqueas.
También existen algunos organismos eucariotas unicelulares que se reproducen por un mecanismo
similar: una célula da origen a dos células hijas idénticas y de tamaños parecidos. Sin embargo, en estos
organismos la presencia de un núcleo celular verdadero hace que el proceso sea un poco más complejo
y elaborado.
Así, la especie evoluciona a un ritmo mucho más lento y mucho menos efectivo ya que
la selección natural no puede favorecer a aquellos individuos más aptos. Esto podría acabar con
una colonia o incluso con una especie muy rápidamente, dado que su menor variabilidad genética
le puede impedir una rápida adaptación a un entorno cambiante.
La posibilidad de la
reproducción sexual,
es decir, de la
combinación del
material genético de
dos individuos de la
misma especie para
formar un nuevo y
único, propició la
aparición de seres vivos sexuales. Es decir, surgió el dimorfismo sexual: la diferenciación de los
individuos en base a su sexo (masculino y femenino).
Dicha diferenciación es producto de la selección sexual: un proceso evolutivo descrito por Charles
Darwin en su obra El origen de las especies (1859), y que supone el efecto de la presión competitiva, o
sea, la selección natural, entre los individuos de una misma especie, por acceder a la cópula, entiéndase,
por reproducirse.
Dicho de modo más simple: los individuos de una misma especie compiten entre sí por
reproducirse de modo eficaz, mediante distintos mecanismos que, con el pasar del tiempo, fueron
modificando y especializando sus propios cuerpos. Así, el cuerpo de machos y hembras de las distintas
especies comenzaron a desarrollar características físicas y bioquímicas que les permitieran tener acceso
al acto sexual, como la especialización de ciertas partes del cuerpo con fines reproductivos, o el
desarrollo de otras para poder llevar adelante el cortejo y atraer un compañero sexual, como
los colores llamativos.
Reproducción vivípara
La reproducción vivípara es el tipo de reproducción que se da en la mayoría de los mamíferos,
incluyendo los humanos. Esta modalidad de reproducción se caracteriza por el hecho de que tanto la
fecundación como el desarrollo del embrión ocurre dentro de la madre.
Esto quiere decir que durante todo el tiempo de gestación el embrión permanece alojado en el útero
materno y recibirá los nutrientes que necesita para alimentarse a través de la placenta.
En este tipo de reproducción, las crías y las madres desarrollan una conexión íntima gracias a la
placenta. Los mamíferos son prácticamente los únicos animales que se reproducen por cría viva, ya que
no ponen huevos.
Estas crías tienen la sangre caliente y al nacer son alimentadas por su madre con leche. Vale destacar
que también existen plantas vivíparas. Estas producen semillas que germinan y crecen gracias a su
propia energía.
Salvo los monotremas, el vivíparo es el tipo reproductivo de todos los mamíferos, tanto terrestres como
acuáticos. Como la fecundación es interna, siempre es necesario que el macho aporte su gameto
introduciendo el pene en el interior de la vagina de la hembra.
Aunque en su forma y tamaño pueden variar, todas las hembras vivíparas disponen de dos ovarios
donde se produce y madura su gameto. En la mayoría suelen ser dos cámaras separadas, aunque las
hembras de los lémures, lorises y tarseros, armadillos, perezosos, y algunas especies de murciélago,
cuentan con un solo ovario.
Por su parte los machos vivíparos tienen en su anatomía dos testículos que para la mayoría lo tienen
fuera del cuerpo, pero en los elefantes, mamíferos desdentados y cetáceos, estos permanecen dentro
de la cavidad abdominal. En ciertas especies como los marsupiales no cuentan con placenta y el proceso
de gestación se termina en una bolsa en el abdomen de la hembra llamado marsupio.
Los animales vivíparos muestran varias situaciones sociales a la hora de reproducirse como son:
Poliginia: un macho alfa se reproduce con todas las hembras de la comunidad. Es la más frecuente.
Poliginandria: tanto hembras como machos se aparean con varios individuos.
Monogamia: no es muy frecuente. Se presenta en alrededor del 3% de los mamíferos. La orca muestra
este comportamiento.
Poliandra: una hembra se aparea con todos los machos de la colonia.
Reproducción ovípara
La reproducción ovípara es la que se produce en todas las aves y en la mayoría de los reptiles, insectos,
peces y anfibios. Pero también ocurre en dos mamíferos específicos: los ornitorrincos y los equidnas.
En esta modalidad también se da una fecundación interna. El macho se encarga de introducir los
espermatozoides en el interior de la hembra para que se produzca la unión de los gametos.
Pero, a diferencia de la reproducción vivípara, en la ovípara la hembra deposita los huevos fecundados
en un medio externo para que completen su desarrollo antes de la eclosión (la ruptura del cascarón).
A su vez existen dos clases de reproducción ovípara, dependiendo del tipo de huevo. Los reptiles, las
aves o los insectos producen huevos secos (porque se ponen al aire) que depositan luego de la
fecundación interna.
Pero los peces, anfibios, crustáceos, etc, producen huevos que son llamados blandos, esto porque se
ponen en el agua.
La hembra se encarga de depositarlos sin que hayan sido fecundados. Y para hacerlo, el macho arroja
su esperma entre los huevos. En este caso se habla de una fecundación externa. Ejemplos de
reproducción ovípara
Este es el sistema de reproducción de la totalidad de las aves. En este caso los animales no cuentan
con órganos sexuales externos; las hembras cuentan con dos ovarios, pero solo uno es funcional, a
diferencia de los machos que sí cuentan con dos testículos funcionales.
Reproducción ovovivípara
La reproducción ovovivípara se trata de una combinación entre la reproducción vivípara y la ovípara. Se
trata de un tipo de desarrollo embrionario en el que la fecundación se lleva a cabo en el interior de la
hembra.
Al igual que en los vivíparos, el embrión se desarrolla dentro de la madre. Pero en lugar de estar en una
placenta, este se encuentra encerrado en un huevo. Esto significa que durante la gestación la cría y la
madre no intercambian sustancias entre ellas.
La reproducción de los invertebrados debe ser estudiada en un contexto evolutivo el cual no va en pro
de favorecer a un individuo, sino a la especie en particular en términos poblacionales. En ciertas
especies, se ha reportado que algunas hembras logran acumular más esperma, así aumentan el número
de huevos viables, pero mueren más jóvenes. A su vez, los invertebrados exhiben múltiples estrategias
reproductivas que varían dependiendo del grupo estudiado, ya que se presentan representantes basales
y otros más derivados en términos evolutivos. De aquí radica el objetivo de esta revisión, en donde
facilitamos dar al lector una visión general de la reproducción de los invertebrados
[Link]ÍFEROS
Aunque las esponjas pueden reproducirse asexualmente (fragmentación, gemación, gemulación),
también lo pueden hacer sexualmente. Pueden ser unisexuales o, más comúnmente, hermafroditas. Al
carecer de gónadas, los gametos se forman a partir de otras células.
[Link]
Los antozoos (anémonas y corales) sólo tienen forma pólipo. Pueden reproducirse asexualmente por
gemación, dando colonias a veces. Algunos son hermafroditas y tienen reproducción sexual.
[Link]
Son hermafroditas y tienen un sistema reproductor muy complejo. Los de vida libre, como Planaria,
tienen varios ovarios y varios testículos.
[Link]ÉLIDOS
Hirudíneos (sanguijuelas) y oligoquetos (lombrices terrestres) son hermafroditas. Cada segmento tiene
un conjunto de órganos sexuales. La fecundación es interna y cruzada, realizándose por la unión de los
gonoporos masculino y femenino.
5. MOLUSCOS
Los cefalópodos son unisexuales y los machos emplean un tentáculo especial para introducir un paquete
de espermatozoides (espermatóforo) en el atrio sexual de la hembra. Los bivalvos son unisexuales de
fecundación externa. Los gasterópodos son hermafroditas.
[Link]ÓPODOS
La mayoría presentan sexos separados y dimorfismo sexual. Algunos partenogenéticos. Ovíparos. Con
desarrollo directo en arácnidos e indirecto en el resto. La metamorfosis puede ser completa o incompleta.
Los arácnidos suelen usar los pedipalpos para introducir los espermatozoides en el gonoporo femenino.
7. EQUINODERMOS
Sexos separados. Numerosas gónadas. Fecundación externa. Del cigoto se desarrolla una larva de
vida libre y simetría bilateral. Tras su completo desarrollo dará lugar a un adulto de simetría radial.
cuerpos adultos o juveniles. De una sola célula proveniente de un óvulo pueden surgir desde células
musculares del corazón hasta glóbulos rojos o las células sensibles a la luz de la retina en los ojos. El
principio esencial a través del cual sucede esto es que una sola célula se divide en dos, estas dos células
son distintas una de la otra y van a seguir caminos distintos. Es decir, la mitosis puede generar células no
equivalentes.
Existen actualmente distintos conceptos del desarrollo utilizados en biología, a continuación, se explicarán
brevemente una gran mayoría.
Desarrollo directo
Algunas especies modifican su ciclo de vida extendiendo o acortando el periodo larval que atraviesan
antes de convertirse en adultos. Cuando un embrión abandona de forma total sus estados larvales y se
construye así mismo como un adulto en miniatura se denomina desarrollo directo.
Desarrollo indirecto
La mayoría de los filos de animales invertebrados, los patrones de segmentación son constantes, la
transcripción de los genes se activa relativamente temprano, y la señalización que resultara en la
especificación de varios linajes de células sucede antes de la gastrulación. En la mayoría de los
organismos que se desarrollan de esta forma, el primer estado vital es una larva nadadora ciliada que
en su interior guarda las células que se convertirán en el juvenil que será libre únicamente después de
la metamorfosis.
Metamorfosis
Es una transformación rápida y radical en un individuo adulto sexualmente maduro.
Desarrollo autónomo durante la gastrulación.
También se denomina desarrollo independiente o en mosaico, y significa que los destinos de
determinadas células están determinados y ellas se desarrollan con independencia del tejido por el que
se encuentren rodeadas.
Desarrollo regulativo
También llamado condicional ya que los destinos finales de las células dependen de la localización en
el embrión. Lo que determina en un embrión que el desarrollo de ciertas células sea dependiente o
independiente es el estado de gastrulación en el que se encuentre, sea temprano o tardío
La ontogenia vs la filogenia
ONTOGENIA FILOGENIA
pasando por la forma adulta. La ontogenia es estudiada por la biología del desarrollo. «La ontogenia es
la historia del cambio estructural de una unidad sin que ésta pierda su organización. Este continuo
cambio estructural se da en la unidad, en cada momento, o como un cambio desencadenado por
interacciones provenientes del medio donde se encuentre o como resultado de su dinámica interna».
El desarrollo animal u ontogenia cumple dos funciones principales:
1. Genera diversidad celular (diferenciación) a partir del huevo fecundado (cigoto) y organiza los
diversos tipos celulares en tejidos y órganos (morfogénesis y crecimiento).
2. Asegura la continuidad de la vida de una generación a la siguiente (reproducción).
La filogenia
es la relación de parentesco entre especies o taxones en general. Aunque el término también aparece
en lingüística histórica para referirse a la clasificación de las lenguas humanas según su origen común,
el término se utiliza principalmente en su sentido biológico.
La filogenética es una disciplina de la biología evolutiva que se ocupa de comprender las relaciones
históricas entre diferentes grupos de organismos a partir de la distribución en un árbol
o cladograma dicotómico de los caracteres derivados de un antecesor común a dos o más taxones que
contiene aquellos caracteres en común.
Para reconstruir la filogenia de un grupo taxonómico (familia, género, subgénero, etc.) es imprescindible
construir matrices basados en datos morfológicos y/o moleculares (ADN, ARN y proteínas)
Relaciones entre filogenia y ontogenia
Mediante el estudio de la ontogenia, y centrándose en los embriones, los científicos consideran que se
puede aprender sobre la historia evolutiva. Aunque esto no se tiene por qué dar siempre, es bastante
frecuente que, mientras se observa un embrión de una especie cualquiera, se encuentren
caracteres ancestrales que se conservan en el desarrollo de dicho organismo
Un ejemplo de esto es el embrión de diferentes animales que, a primera vista, no parecen estar
relacionados: los pollos y el ser humano. Uno diría que es difícil pensar que un animal que pone huevos,
con plumas, pico, huesos huecos y alas tiene algún tipo de parentesco con el ser humano. Sin embargo,
sus embriones son muy parecidos, presentando ambos hendiduras y arcos en el cuello, estructuras muy
parecidas a las hendiduras faríngeas y los arcos branquiales que se pueden encontrar en los peces.
Esta idea de relacionar ontogenia y filogenia no es nueva, aunque sí cabe destacar que hoy en día es
usada como una prueba de que dos o más especies están filogenéticamente relacionadas. Durante
mucho tiempo, se creyó que la ontogenia era una muestra de cómo se desarrolla cada especie durante
su evolución. La ciencia actual, sin embargo, ha dejado de lado esta teoría, pese a reconocer ciertos
vínculos existentes entre la ontogenia y la denominada filogenia (que estudia la evolución de un taxón
de organismos).
Preformación y epigénesis
La historia de la evolución de las teorías científicas sobre el origen de los seres
vivos (la vida embrionaria) es muy curiosa.
A lo largo de la historia de la ciencia, el problema del desarrollo embrionario
de los organismos pluricelulares ha sido uno de los misterios más arcanos
que el hombre ha intentado resolver. Ante este problema, se le han ocurrido
esencialmente dos soluciones contrapuestas:
Preformación: Lo que se produce durante el desarrollo embrionario es
un crecimiento del embrión, cuya constitución y composición están
completamente predispuestas desde su origen. Todo está hecho desde el principio, ya sea en el óvulo,
el espermatozoide o el cigoto.
Epigénesis: El desarrollo embrionario es un proceso. No todo está decidido desde el principio,
todo ocurre porque algo –una fuerza vital, o una acción externa o interna– obliga al embrión a
desarrollarse de una manera y no de otra.
El dilema es muy antiguo. Aristóteles decidió aplicar el método empírico para resolver la cuestión. Para
ello, puso a incubar 21 huevos de gallina, y cada día abrió uno de ellos y estudió en qué estado se
encontraba el embrión. Naturalmente, tenía que realizar sus estudios a simple vista, pues en su época
no había microscopios. De todas formas, lo que descubrió le movió a excluir la posibilidad de un embrión
preformado desde el principio, pues ciertos órganos (como el corazón o el hígado) no aparecían hasta
etapas relativamente avanzadas del desarrollo, y en etapas anteriores no pudo encontrar rastros de esos
órganos. Consiguientemente, Aristóteles se inclinó por una postura basada en la epigénesis, aunque él
mismo nunca utilizó esa palabra, de origen griego, que significa literalmente después del principio.
Después surgió en Occidente una reacción global contra Aristóteles, basada esencialmente en las
nuevas ideas cosmológicas, que dio lugar a que, a finales de ese mismo siglo, cambiasen las tornas, y
los científicos se inclinaran decididamente hacia la teoría de la preformación.
Pero por entonces la preformación no era una sola teoría, sino varias, de acuerdo con dos puntos
posibles de discrepancia:
Por un lado, parte de los defensores de la teoría de la preformación sostenían que la estructura
del nuevo ser estaba desde el principio en las células generativas, que contenían dentro de sí mismas
una especie de pequeño individuo completamente formado que sólo estaba esperando desarrollarse.
Esta teoría obligaba a admitir que todos los descendientes posibles de un ser humano cualquiera estaba
contenidos ya en su primer antepasado, como una a modo de muñeca rusa que se prolongara hasta el
infinito.
En el lado opuesto estaba la teoría de la pangénesis, según la cual el poder generativo se
encontraría distribuido por todo el cuerpo, desde donde se desplazaría hasta las células germinales, y
al reunirse allí haría a estas capaces de engendrar un nuevo ser.
Por otra parte, la teoría de la preformación se dividía en tres ramas independientes: los que
sostenían que todo el poder generativo está concentrado en los elementos masculinos de la esperma
(espermismo, defendido por van Leeuwenhoek, por ejemplo); los que decían que todo está en el óvulo
(ovismo, entre cuyos defensores estaban nombres tan señeros como Marcelo Malpighi y Lázaro
Spallanzani); y un tercer grupo (minoritario) que sostenía que el origen de todo nuevo ser está en el
cigoto.
Emmanuel Kant
En el siglo XVIII, con el advenimiento de mejores microscopios, la balanza se inclinó una vez más hacia
el lado de la epigénesis, gracias a los trabajos de los biólogos Caspar Friedrich Wolff y Johann Friedrich
Blumenbach, y del filósofo Emmanuel Kant en su Crítica de la Facultad de Juzgar.
Lógicamente, las transformaciones más dramáticas ocurren en las primeras atapas, donde una sola
célula es capaz de formar un individuo entero. A continuación, describiremos el proceso de ontogenia,
haciendo énfasis en las etapas embrionarias.
Fertilización
El evento que marca el inicio de la ontogenia es la fertilización, el cual involucra la unión de un gameto
masculino y uno femenino, generalmente durante el acto de la reproducción sexual.
En caso de ser fecundación externa, como ocurre en muchos organismos marinos, ambos gametos son
expulsados al agua y se encuentran de manera aleatoria.
En la fertilización se reintegra el número diploide del individuo y permite los procesos de combinación
entre los genes paternos y maternos.
En ciertos casos, el esperma no es necesario para activar el desarrollo. Pero en la mayoría de los
individuos, el embrión no llegar a desarrollarse de la manera correcta. Del mismo modo, algunas
especies pueden reproducirse por partenogénesis, donde ocurre el desarrollo normal del embrión sin la
necesidad de un esperma.
En contraste, algunos huevos requieren la activación del espermatozoide, pero no incorporar el material
genético de este gameto masculino en el embrión.
El espermatozoide y el óvulo deben reconocerse correctamente para que puedan tener lugar todos los
eventos posteriores a la fecundación. Este reconocimiento es mediado por una serie de proteínas
específicas de cada especie. También existen barreras que impiden que un huevo, una vez fecundado,
sea alcanzado por un segundo esperma.
Embriogénesis
Luego de la fecundación y de la activación del huevo, ocurren las primeras etapas del desarrollo. En la
segmentación, el embrión se divide de manera repetitiva para convertirse en un grupo de células
llamadas blastómeros.
Durante este último periodo, no ocurre crecimiento celular, solamente tiene lugar la subdivisión de la
masa. Al final se tienen cientos o miles de células, dando paso al estado de blástula.
A medida que el embrión se va desarrollando adquiere una polaridad. Por ello, se pueden distinguir entre
el polo vegetal, ubicado en uno de los extremos, y el polo animal, rico en citoplasma. Este eje proporciona
un punto de referencia para el desarrollo.
Tipos de huevos
Dependiendo de la cantidad de vitelo que el huevo posee, y de la distribución de dicha sustancia, el
huevo se puede clasificar como oligolecitos, heterolecitos, telolecitos, y centrolecitos.
Los primeros poseen, como su nombre lo indica, poca cantidad de vitelo y está distribuido más o menos
uniforme por todo el huevo. Generalmente su tamaño es pequeño. Los heterolecitos poseen más vitelo
que los oligolecitos y el vitelo se concentra en el polo vegetativo.
Los telolecitos presentan una cantidad de vitelo abundante, ocupando casi todo el huevo. Por último, los
centrolecitos poseen todo el vitelo concentrado en la región central del huevo.
Blastulación
La blástula es una masa formada de células. En los mamíferos, esta agrupación celular es llamada
blastocito, mientras que en la mayoría de los animales las células de arreglan rodeando una cavidad de
fluido central, llamada blastocele.
En el estado de blástula, se ha podido evidenciar un gran incremento en términos de la cantidad de
ADN. Sin embargo, el tamaño de todo el embrión no es mucho mayor que el cigoto original.
Gastrulación
La gastrulación convierte la blástula de forma esférica y simple, en una estructura mucho más compleja
con dos capas germinales. Este proceso es heterogéneo si comparamos lo distintos linajes de animales.
En algunos casos, una segunda capa se forma sin hacer una cavidad interna.
La abertura al intestino se denomina blastoporo. El destino del blastoporo es una característica muy
importante para la división de dos grandes linajes: los protostomados y los deuterostomados. En el
primer grupo, el blastoporo da origen a la boca, mientras que en el segundo, el blastoporo origina el ano.
Así, la gástrula posee dos capas: una exterior que rodea al blastocele, llamado ectodermo y una interna
denominada endodermo.
La mayoría de los animales posee una tercera capa germinal, el mesodermo, ubicada entre las dos
capas antes mencionadas. El mesodermo puede formarse por dos vías: las células surgen de una región
ventral del labio del blastoporo y de allí proliferan o bien, surgen de la región central de las paredes del
arquénteron.
Al final de la gastrulación, el ectodermo cubre al embrión y el mesodermo y el endodermo se ubican en
la porción interior. En otras palabras, las células poseen una posición final diferente a la que iniciaron.
Organogénesis: comprende una serie de procesos donde se forman cada uno de los órganos. Los
eventos más relevantes incluyen la migración de células particulares al lugar donde son necesarias para
formar dicho órgano.
En el desarrollo se ha determinado que la epigenesis procede en tres estados: formación de los patrones,
determinación de la posición del cuerpo y en la inducción de la posición correcta para las extremidades
y los distintos órganos.
Durante muchos años se ha creído que el cerebro humano es un artefacto que se va desarrollando
durante los primeros meses de vida y que, al llegar a la edad adulta, deja de cambiar. Esta concepción
del cerebro dejaba la puerta abierta a creer que las únicas modificaciones posibles en nuestro sistema
nervioso llegan a través de la muerte de neuronas.
Sin embargo, la neurogénesis es una muestra de que el cerebro se sigue formando una vez se ha
dejado atrás la niñez. El nacimiento de células nuevas por neurogénesis, que se ha comprobado en
una zona de una estructura cerebral llamada hipocampo y alrededor de los ventrículos laterales llenos
de líquido ceféalo raquídeo, implica que en cualquier momento pueden ir apareciendo neuronas
nuevas que pasados unos días irán migrando a otras partes del encéfalo
CRECIMIENTO ANIMAL
Se define como crecimiento al aumento continuo del tamaño en un organismo consecuencia de la
proliferación celular que conduce al desarrollo de estructuras más especializadas del mismo. Este
aumento comienza por las propias células, pasando por tejidos, hasta llegar a órganos y sistemas. Estas
estructuras, más desarrolladas, se hacen cargo de realizar el trabajo biológico más importante.
Tanto el crecimiento como la división celular dependen de la capacidad de las mismas para asimilar los
nutrientes que encuentran en el ambiente en que se desarrollan. Así, los alimentos son degradados y a
partir de la energía que ellos brindan el cuerpo la utiliza para construir nuevas estructuras celulares.
El crecimiento es el proceso mediante el cual los seres vivos aumentan su tamaño y se desarrollan hasta
alcanzar la forma y la fisiología propias de su estado de madurez (edad adulta). Crecimiento es, también,
el proceso cuantitativo expresado en los valores de las dimensiones corporales.
CARACTERES HEREDITARIOS
Los principios y leyes que rigen esta herencia, tanto de caracteres físicos, fisiológicos y de
comportamiento, no son fáciles de entender, como tampoco fueron fáciles de descubrir. Son
transmitidos por los progenitores a sus descendientes. Aunque se repiten a través de las sucesivas
generaciones en el seno de una familia, no necesariamente aparecen en cada generación. Los
caracteres hereditarios son transmitidos de generación a generación; como el color de la piel, o de
enfermedades, como el daltonismo (confusión del color rojo y verde). El medio ambiente influye en los
seres vivos; como la piel clara de los humanos que viven donde escasea la incidencia solar. Los seres
vivos se hallan influenciados por el ambiente en que viven y se desarrollan. Cualquier estimulo externo
provoca reacciones en el organismo, una adaptativas y otras de rechazo, que van influenciando su
organización y su constitución.
PATRONES HEREDITARIOS
Es importante conocer las leyes básicas de la herencia genética para comprender cómo se transmiten
las enfermedades dentro de una familia. Los antecedentes médicos de una familia representan una
valiosa herramienta para determinar cómo se transmiten las enfermedades de generación en
generación.
Todos los animales tienen dos copias de casi todos los genes, una copia de la madre y la otra del padre.
Los científicos han estudiado los genes para comprender su funcionamiento normal y cómo los cambios
en los genes cambian la forma en que funcionan. Algunos cambios son muy pequeños y no afectan el
funcionamiento normal del gen. Por lo general, estos cambios se denominan polimorfismos en un solo
nucleótido (SNP, por sus siglas en inglés, pronunciado "snips") o variantes de un gen. Otro tipo de
modificación son las "mutaciones", que pueden afectar el funcionamiento de un gen y desencadenar una
enfermedad.
En algunas afecciones, los miembros de una familia con la misma mutación genética pueden no tener
los mismos síntomas. En otros casos, algunos individuos con diferentes mutaciones genéticas pueden
tener características similares. Esto es porque la expresión genética no solo depende de los genes, sino
también del medio ambiente.
Las enfermedades causadas por mutaciones en un solo gen por lo general se transmiten genéticamente
en un patrón simple, según la ubicación del gen y si se necesitan una o dos copias normales del gen.
Los trastornos de un solo gen presentan varios modos básicos de transmisión genética: autosómico
dominante, autosómico recesivo, X dominante o X recesivo. Sin embargo, no todas las enfermedades
genéticas siguen estos patrones, y además existen otros modos de transmisión genética como el
mitocondrial.
Las mutaciones dominantes se manifiestan cuando solo existe una copia de esa mutación. Por lo tanto,
toda persona que herede una mutación dominante de una enfermedad, como la enfermedad de
Huntington, desarrollará esa enfermedad. Las enfermedades genéticas dominantes tienden a ocurrir en
todas las generaciones de una familia. Por lo general, cada persona afectada tiene un progenitor
(padre/madre) afectado. Sin embargo, las mutaciones dominantes también pueden ocurrir en un
individuo por primera vez, es decir, sin antecedentes familiares de dicha mutación (mutación
espontánea).
Para desarrollar la enfermedad, las mutaciones recesivas necesitan dos copias de la mutación. Las
enfermedades genéticas recesivas no suelen ocurrir en todas las generaciones de una familia afectada.
Los progenitores de una persona afectada suelen ser portadores: personas que tienen la copia de un
gen mutado pero que no quedan afectadas. Si ambos progenitores son portadores del mismo gen
mutado, y ambos se lo pasan a su hijo, entonces el hijo queda afectado.
La variabilidad
La variabilidad genética se refiere a la variación en el material genético de una población o especie, e
incluya los genomas. Para que la selección natural pueda actuar sobre un carácter, debe haber algo que
seleccionar, es decir, varios alelos para el gen que codifica ese carácter. Además, cuanta más variación
haya, más evolución hay. Ronald Fisher demostró matemáticamente que cuantos más alelos existan
para un gen, más probabilidad hay de que uno de ellos se imponga al resto (se fije). Esto implica que
cuanta más variabilidad genética exista en una población, mayor será el ritmo de la evolución. Esto se
conoce como "Teorema fundamental de la selección natural de que establece y varía en cambios y
transformaciones".
Las poblaciones permiten estudiar la variación genética. Una población es un grupo de individuos de la
misma especie que se reproduce por endogamia. Como los miembros de una población se cruzan entre
sí, comparte un grupo de genes llamado reservorio génico; este está compuesto por todos los genes
presentes en una población incluyendo sus diferentes alelos. La frecuencia relativa de un alelo es la
cantidad de veces que el alelo se manifiesta en un reservorio génico comparado con la cantidad de
veces que se manifiestan otros alelos del mismo gen. La frecuencia relativa suele expresarse como
porcentaje. Los reservas génicos son importantes para la teoría de la evolución, ya que
la evolución provoca cambios en una población a través del tiempo. En términos genéticos,
la evolución es cualquier cambio en la frecuencia relativa de los alelos de una población. Por ejemplo,
si la frecuencia relativa del alelo N en una población de ratones cambiara con el tiempo al 30 por ciento,
diríamos que la población está evolucionando.
Fuentes de variación genética
Las dos fuentes principales de variación genética son las mutaciones y la combinación de genes que
resultan de la reproducción sexual.
Mutaciones: Una mutación es cualquier cambio en una secuencia de ADN. Las mutaciones pueden
deberse a errores en la replicación del ADN, a radiaciones o sustancias químicas del medio
ambiente. Las mutaciones no siempre afectan el fenotipo de un organismo, es decir, sus
características físicas, de conducta y bioquímicas. Por ejemplo, un codón de ADN alterado de GGA
a GGU codificará el mismo aminoácido, glicina. Esa mutación no tiene efecto en el fenotipo. Sin
embargo, en muchas mutaciones, sí afectan en el fenotipo. Algunas, incluso afectan la eficacia
biológica de un organismo o la capacidad para sobrevivir y reproducirse en su medio ambiente. Otras
mutaciones pueden no afectar la eficacia biológica.
Combinación de genes: Las mutaciones no son la única fuente de variación hereditaria. La mayoría
de las diferencias hereditarias se debe a la combinación de genes que ocurre durante la
reproducción de gametos. Hay que recordar que cada cromosoma de un par homólogo se mueve
independiente durante la meiosis. Por ello, los 23 pares de cromosomas que tienen los humanos
pueden reproducir 8,4 millones de combinaciones de genes, todas diferentes. También durante la
meiosis ocurre otro proceso, el cruzamiento. El cruzamiento aumenta aún más la cantidad de
genotipos distintos que pueden aparecer en la descendencia. Cuando los alelos se recombinan
durante la reproducción sexual, pueden reproducir fenotipos muy diferentes. Por ello, la reproducción
sexual es una fuente importante de variación en muchas poblaciones.
Las razones por las cuales se da variación en la descendencia son:
Combinaciones de cromosomas: Los gametos también son diferentes entre sí, ya que cada uno
recibe un ejemplar al azar de cada tipo de cromosoma.
Recombinación de genes: Se produce durante la profase I de la meiosis, y en ella se da un
entrecruzamiento entre una de las dos cromátidas de los cromosomas homólogos, por lo que las
cromátidas resultantes son diferentes entre sí y de las originales.
A. LAS MUTACIONES
Algunos individuos de cada generación pueden, simplemente por casualidad, dejar unos pocos
descendientes más (y genes, claro) que otros individuos.
Los genes de la siguiente generación serán genes de los individuos “afortunados”, no necesariamente
los más sanos ni los “mejores”. La deriva genética o génica tiene lugar en todas las poblaciones. Los
caprichos de azar son inevitables.
La deriva génica es, por tanto, una fuerza evolutiva que actúa junto con la selección natural cambiando
las características de las especies a través del tiempo.
Existe evolución de una determinada característica si aparecen cambios ambientales de manera regular.
La evolución de las especies depende, en gran medida, de los cambios que ocurren en el entorno de
los individuos. En un ambiente estable no se daría la selección natural, no habría evolución, porque las
especies no se verían afectadas.
Si el ambiente cambia puede que se favorezca otro rasgo y que se seleccionen otros genes distintos, y
los anteriores terminen siendo” olvidados” para siempre. Las modificaciones ambientales hacen que las
especies se tengan que readaptar continuamente.
E. EL APAREAMIENTO NO ALEATORIO
Cuando los individuos seleccionan sus parejas con base en el fenotipo (con lo cual seleccionan el
genotipo correspondiente), pueden generar un cambio evolutivo en su población. Dos ejemplos de
apareamiento no aleatorio son la endogamia y el apareamiento selectivo.
En muchas poblaciones, son más frecuentes los apareamientos entre vecinos cercanos que entre
miembros más distantes de la población. Como resultado, los vecinos tienden a estar más emparentados
(esto es, a ser genéticamente similares) entre sí. El apareamiento de individuos con similitudes genéticas
y una relación más cercana se conoce como endogamia.
La endogamia no parece ser perjudicial en algunas poblaciones, pero en otras ocasiona depresión
endogámica; los individuos endogámicos tienen mayor aptitud para sobrevivir que los no endogámicos.
Por otra parte, en apareamiento selectivo, los individuos eligen pareja por su fenotipo; este es otro
ejemplo de apareamiento no aleatorio. El más conocido es el de los humanos. Se aparean previo
conocimiento y elección.
Dado que el apareamiento no aleatorio hace cambiar las frecuencias fenotípicas, induce a la evolución
de las poblaciones.
F. LA SELECCIÓN NATURAL
La selección natural es la preservación de una ventaja funcional que permite a la especie competir de
manera más eficiente en su hábitat habitual.
La selección natural es el equivalente naturalista de la cría doméstica. A través de los siglos, los
creadores humanos han producido cabios dramáticos en poblaciones de animales domésticos al
seleccionar individuos para la cría. Eliminan rasgos indeseables en sus crías y, con el tiempo, eliminan
a las especies inferiores. La selección natural actúa para preservar y acumular mutaciones genéticas
ventajosas. Por ejemplo, si una especie desarrolló una ventaja funcional (le crecieron alas y aprendió a
volar), su cría hereda esa ventaja y la transmite a su descendencia, Los miembros desfavorecidos de la
misma especie mueren gradualmente, dejando solo a los miembros superiores o más favorecidos de la
especie.
Las consecuencias de la evolución son múltiples. Entre ellas podemos contar las siguientes: la
adaptación, especiación, biodiversidad, coevolución y extinción.
La adaptación es cualquier cambio estructural o funcional que permite a un organismo encajar mejor
en las condiciones del ambiente. Especiación es el proceso por el cual los efectos acumulados de las
variaciones dentro de una población hacen que el apareamiento entre dos organismos dados sea difícil
o imposible.
Biodiversidad es la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que la
conforma, como resultado de miles de millones de años de evolución, según procesos naturales y
también de influencia creciente de las actividades del ser humano.
Coevolución es el proceso por el cual dos o más organismos ejercen presión de selección mutua y
sincrónica (en tiempo geológico)) que resulta en adaptaciones específicas recíprocas. Si no hay
adaptación mutua, no puede hablarse de coevolución.
El Rol de las Mutaciones:
Según la teoría de la evolución, la diversidad biológica que observamos a nuestro alrededor se debe
fundamentalmente a las mutaciones que se dan en el código genético de las especies. Esta
circunstancia nos hace plantearnos la relevancia de dicho fenómeno, como asimismo sus alcances en
lo que hace a una explicación coherente de toda la historia de los seres vivos que existen. Desde el
punto de vista teórico, las posibilidades de cambio en las especies y su selección en función del ambiente
fueron planteadas en el siglo XIX, pero es en el siglo XX en donde se logró una explicación más cabal
sobre este tema, sobre todo a partir de los avances realizados en genética.
Lo primero que cabe la pena señalar es que las especies existentes sufren mutaciones en su código
genético a medida que se van reproduciendo, mutaciones que se dan de forma aleatoria, es decir,
azarosa. De estas mutaciones, algunas serán beneficiosas debido a que significan una
mejor adaptación al ambiente; dichas mutaciones, por lo tanto tenderán a quedar vigentes. Así, los
individuos que tengan mutaciones en su ADN que signifiquen una ventaja con respecto a otros en
términos de adaptabilidad, tenderán a mejorar su tasa de reproducción.
Como podemos observar, el concepto de mutación es fundamental para comprender la teoría evolutiva,
teoría que hoy en día es la más aceptada desde la comunidad científica. Las mutaciones han hecho
por lo tanto que exista esta variedad tan inmensa de seres vivientes conjuntamente con el ambiente.
Así, de los organismos unicelulares se pasó a los pluricelulares y a los organismos capaces de colonizar
la tierra, con toda la variante hoy observable. Los especialistas intentan comprender a manera en que
dichas mutaciones se fueron dando en los distintos seres vivos observados (presentes o extintos) de
modo tal que pueda conocerse el derrotero que tomó la vida.
6. La Evolución
La evolución biológica
naturalista francés Georges Cuvier propuso la teoría catastrófica, para poder darle una explicación a
esto, planteando que las características de la Tierra permanecen constantes y solo se modifican debido
a catástrofes ambientales que se dan de vez en cuando y que ocasionan la desaparición de algunas
especies, para luego, dar paso a la creación, como por ejemplo, los meteoritos o las glaciaciones.
b) Por otro lado, el evolucionismo basa sus ideas en interpretaciones científicas de los fenómenos
naturales, a través de estudios geológicos. Esto llevó a pensar que la Tierra tiene varios cientos e incluso
millones de años. Se sustenta en el uniformismo, teoría que explica que la Tierra está cambiando de
manera constante, y de forma gradual, debido a la presencia de diversos factores ambientales, por lo
cual, es una teoría totalmente opuesta al catastrofismo. Estos factores van modelando la superficie de
la Tierra, y pueden ser por ejemplo, el agua o el viento, y no necesariamente catástrofes ocasionales.
Hoy en día, a pesar que hasta el siglo XIX aún algunos científicos estaban a favor del fijismo, a pesar
de las múltiples pruebas en su contra, esta corriente y sus ideas han sido dejadas atrás, siendo la
evolución de las especies un hecho comprobado.
La evolución de las poblaciones se entiende como la transformación de las características de los individuos que
las forman a lo largo del tiempo. Estas transformaciones se visualizan luego de transcurridos miles o
millones de años, por lo cual los biólogos reconstruyen la historia del planeta y de sus especies a partir
de la interpretación de distintos fenómenos naturales, que corresponden a evidencias, que no son
percibidas por los organismos en tiempos de vida tan cortos.
2.1- Las pruebas paleontológicas, son una evidencia de la evolución de las especies, ya que, al estudiar
los fósiles, que son restos de seres que vivieron hace más de diez mil años y que han quedado
preservados en rocas sedimentarias, ámbar o hielo, se puede inferir cambios de la biodiversidad a lo
largo del tiempo. Corresponde a un registro fósil cualquier indicio o resto que permita inferir la presencia
de seres vivos, como estructuras óseas, caparazones, conchas, huellas, marcas que se dejan en
plantas, huevos y excrementos.
Características homólogas
Si dos o más especies comparten una característica física única, como una estructura ósea compleja o
un patrón corporal, es posible que hayan heredado dicha característica de un ancestro común. Las
características físicas compartidas gracias a la historia evolutiva (a un ancestro común) se
denominan homólogas.
Para dar un ejemplo clásico, las extremidades anteriores de las ballenas, los humanos, las aves y los
perros parecen muy diferentes entre sí vistas desde el exterior. Esto se debe a que están adaptadas
para funcionar en distintos ambientes. Sin embargo, si examinamos la estructura ósea de las
extremidades anteriores, veremos que el patrón de los huesos es muy parecido entre las diferentes
especies. Es poco probable que estas estructuras tan semejantes entre sí hayan evolucionado de
manera independiente en cada especie, y es más probable que el diseño básico de los huesos ya
estuviera presente en el ancestro común de las ballenas, los humanos, los perros y las aves.
El arreglo similar de los huesos en las extremidades anteriores de humanos, aves, perros y ballenas es
una homología estructural. Las homologías estructurales indican la existencia de un ancestro común
compartido.
Las pequeñas estructuras parecidas a patas de algunas especies de serpientes, como la Boa constrictor,
son estructuras vestigiales. Estas características reminiscentes actualmente no tienen ninguna función,
pero sí lo tuvieron en el ancestro tetrápodos de las serpientes (el cual caminaba en cuatro patas).
Características análogas
Para hacer las cosas un poco más interesantes y complicadas, no todas las características físicas que
se parecen indican la existencia de un ancestro común. Algunas similitudes físicas son análogas:
evolucionaron de manera independiente en distintos organismos porque el ambiente en el que habitaban
era similar o las presiones evolutivas a las que se vieron sometidos eran semejantes. Este proceso se
conoce como evolución convergente. (Converger significa juntarse, como dos líneas que se unen en un
punto).
Por ejemplo, dos especies lejanamente relacionadas que viven en el Ártico, la perdiz nival (un ave) y el
zorro ártico, cambian de color de pardo a blanco según las estaciones. Esta característica compartida
no implica que tengan un ancestro en común, dicho de otro modo, es poco probable que el último
ancestro común del zorro y la perdiz cambiara de color con las estaciones. En cambio, esta característica
fue favorecida de manera separada en ambas especies debido a presiones selectivas similares. Esto
es, la habilidad genéticamente determinada de cambiar de color en invierno le ayudó a los zorros y a las
perdices a sobrevivir y reproducirse en un lugar con inviernos nevados y depredadores de visión aguda.
Zorro ártico y perdiz nival. Ambos son de color blanco y se muestran en paisajes invernales nevados.
Cómo se determinan las relaciones a partir de características semejantes
Registro Fósil
En la actualidad está muy
extendida la suposición de que
la existencia de restos fósiles
de numerosas especies
extinguidas implica
necesariamente una
evolución, y la mayoría de la gente no es sabedora de que los opositores más temibles de Darwin no
fueron los clérigos, sino los expertos en los fósiles.
Los Fósiles
La Paleontología estudia los fósiles conservados por siglos en el ámbar, los estratos o rocas
sedimentarias (fosilíferas), y otros sitios. Los fósiles son restos petrificados (mineralizados) de
organismos o sus huellas, tanto vegetales como animales.
Charles Darwin ante la ausencia de fósiles transicionales, encontró consuelo en la fe de que futuras
excavaciones, finalmente comprobarían su teoría. El Origen de las Especies.
Los Dinosaurios
A partir de 1842,
el zoólogo
Sir Richard
Owen, empezó a
llamar
dinosaurios
(‘Lagartos
Terribles’) a unas
300 especies de
reptiles extintos,
desde unos pequeños como lagartijas, hasta los más grandes monstruos marinos y terrestres, como el
Tiranosaurio Rex. Eran ovíparos, y había bípedos y cuadrúpedos.
Los Cavernícolas
Los Caballos
En la década de
1870, Otoniel C.
Marsh, aseguró
haber encontrado en
Wyoming y
Nebraska, E.U.A.,
30 fósiles de
diferentes tipos de caballos, con los que aseguró se podía reconstruir la serie evolutiva del caballo.
“El desarrollo de los caballos es supuestamente, uno de los ejemplos de evolución más concretos. Los
cambios en el tamaño, tipo de dientes, la forma de la cabeza, el número de dedos, etc., frecuentemente
es presentado como una de las innegables evidencias de la evolución de los seres vivos.”
La Huellas
Se llaman fósiles a las huellas y restos mineralizados dejados por plantas, animales, y humanos; y
preservados en las rocas sedimentarias (lodo petrificado). Se supone que entre el estrato fosilífero más
profundo
(Cámbrico),
y el más
reciente de
la era
Cenozoica
(Terciario),
pasaron
600
millones de
años; y que
el humano apareció hace 1 millón de años.
Pero William J. Meister, Sr., en 1968, en una escarpada montaña de Antelope Springs, Utah, encontró
(en rocas del Cámbrico) una huella de pie humano pisando Trilobites; y otra huella humana casi perfecta,
de un pie derecho, con sandalia, que fue confirmada por los geólogos.
También en los estratos Carbonífero (supuestamente de hace 250 millones de años), y en el Jurásico
(el de los dinosaurios, de hace unos 75 millones de años), se han encontrado huellas y restos humanos,
confirmando que los sedimentos las cubrieron en poco tiempo; y que desde el principio, plantas,
animales, y humanos, fueron contemporáneos.
La Explosión Cámbrica
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, se descubrieron cerros enteros de fósiles, como los lechos
de Karro, África, que contienen unos 800 mil millones (billones) de vertebrados; los depósitos de ámbar
del Báltico; y cientos de sitios más. De ellos, se han colectado, analizado, catalogado, y preservado en
los museos, más de 200 millones de fósiles.