Guía sobre la Acción de Tutela en Colombia
Guía sobre la Acción de Tutela en Colombia
1 ACCIÓN DE TUTELA
Elaborado por: Jheison Torres Avila
El objetivo general de este módulo es asegurar que los estudiantes puedan reconocer
que en un Estado Social y Democrático de Derecho como el Colombiano, resulta
indispensable asegurar el respeto y la vigencia real y efectiva de los derechos
fundamentales, fin que se logra a través de la Acción de Tutela y el derecho de
petición. Este curso también pretende determinar cuál es la misión que debe cumplir el
estado y las actividades o actuaciones que deben desplegar las autoridades, e incluso
los particulares, para ayudar a garantizar el cumplimiento de esta misión.
TABLA DE CONTENIDO
ACCION DE TUTELA
1.1 Objetivos
La acción de tutela fue concebida por el constituyente de 1991 como una acción
judicial subsidiaria, residual y autónoma, orientada a permitir el control constitucional
de las acciones y omisiones de funcionarios o autoridades públicas y
excepcionalmente de los particulares, siempre y cuando no exista otro mecanismos
judicial de defensa idóneo, salvo que se trate de evitar un perjuicio irremediable,
evento en el cual procede como un mecanismo transitorio. Este mecanismo
constitucional completa el catálogo de acciones que incluyo el constituyente y que se
orientan a la defensa y protección de los derechos: habeas data, habeas corpus,
derecho de petición, acción de cumplimiento, acción popular y acción de grupo. Todas
estas acciones, además de la de tutela, pretenden garantizar la efectividad de los
principios, valores y fines a los que apunta el Estado Social de Derecho.
“Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar ante los jueces, en todo
momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por sí
misma o por quien actúe a su nombre, la protección inmediata de sus derechos
constitucionales fundamentales, cuando quiera que éstos resulten vulnerados o
amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública.
En ningún caso podrán transcurrir más de diez días entre la solicitud de tutela y
su resolución.
La ley establecerá los casos en los que la acción de tutela procede contra
particulares encargados de la prestación de un servicio público o cuya
conducta afecte grave y directamente el interés colectivo, o respecto de
quienes el solicitante se halle en estado de subordinación o indefensión.”
1
Este punto debe ser analizado a la luz del Numeral 9 del artículo 241 de la C.P. que atribuye a la Corte
Constitucional la función de revisar las decisiones judiciales relacionadas con la acción de tutela. Para
tal fin todas las sentencias de tutela deben ser remitidas al máximo Tribunal Constitucional para su
eventual revisión. Corte Constitucional Sentencia T-34 del 2 de febrero de 1994 M.P. José Gregorio
Hernández Galindo. Este procedimiento permite unificar la jurisprudencia y satisfacer los principios de
igualdad y seguridad jurídica.
2
Como advertiremos con posterioridad la acción de tutela puede ser interpuesta por cualquier persona
sin necesidad de apoderado o mandatario.
3
El artículo 5 transitorio literal b de la Constitución revistió al Presidente de la República de ese
entonces, Cesar Gaviria Trujillo, para que mediante decreto reglamentara el derecho de tutela. Por esta
razón, un decreto estatutario y no una ley estatutaria, como en estricto sentido debería haber sido,
reglamenta esta acción. El artículo 152 de la C.P. indica que a través de las leyes estatutarias el Congreso
de la República “desarrollará los textos constitucionales que reconocen y garantizan los derechos
fundamentales” Corte Constitucional Sentencia C 13 del 21 de enero de 1993 M.P. Eduardo Cifuentes
Muñoz
acción al señalar que la misma podrá ser impetrada cualquier día y hora4, para lo cual
todos estos se considerarán hábiles, y que la tutela procede aun bajo los estados de
excepción.5
4
Esta disposición es visible en el artículo 1 del Decreto 2591 de 1991
5
Los estados de excepción encuentran su referente en los artículos 212, 213 y 215 de la C.P. y son:
estado de guerra exterior, estado de conmoción interior y estado de emergencia. La ley 137 de 1994
regula, define y precisa las competencias y atribuciones que el Gobierno Nacional tiene durante los
estados de excepción, así como los controles a los que está sujeto y las garantías para la protección
efectiva de los derechos humanos. Esta disposición resulta de viatl relevancia pues en los términos del
artículo 93 de la C.P. formarán parte del bloque de constitucionalidad en sentido estricto los tratados
sobre derechos humanos ratificados por Colombia que no puedan ser restringidos en estados de
excepción. Para más información revisar el estudio que el profesor Uprimny ( (2005) hizo sobre el
bloque de constitucionalidad
6
El habeas corpus, consignado en el artículo 30 constitucional, es una derecho fundamental y una
acción constitucional que tutela la libertad personal cuando alguien es privado de la libertad con
violación de las garantías constitucionales o legales, o su privación se prolonga de manera ilegítima. La
ley 1095 de 2006 reglamenta el Habeas Corpus.
7
La validez de la notificación de un fallo de tutela por vía telefónica fue objeto de discusión en la
sentencia de la C.S de J. Sala de Casación Civil expediente 05001-22-03-000-2008-00549-01 del 10 de
marzo de 2009 M.P. Edgardo Villamil Portilla. A su vez el artículo 5 del Decreto 306 de 1992 determina
que: “El juez velera por que de acuerdo con las circunstancias, el medio y la oportunidad de la
notificación aseguren la eficacia de la misma y la posibilidad de ejercer el derecho de defensa”.
Con la acción de tutela, figura de especialísima relevancia en la Constitución de 1991,
se garantiza la efectividad y protección de los derechos fundamentales de los
habitantes del territorio nacional. Por su parte, la coherencia y la sabiduría de la
interpretación y, sobre todo, la eficacia de los derechos fundamentales en la
Constitución de 1991, están asegurados por la Corte Constitucional.
En el marco del Estado Social de Derecho el Estado debe cumplir una doble función
en relación con los derechos fundamentales:
Los requisitos que deben concurrir para que una acción de tutela pueda interponerse
se mencionan a continuación (Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las
Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2003, pág. 72).
El primer concepto de que debemos partir para poder entender la primera causal
apunta a la definición de qué es un derecho fundamental? y cuáles son los derechos
fundamentales? La Asamblea Nacional Constituyente de 1991 acogió la clasificación
de los derechos en tres categorías (Quinche Ramirez, 2009, pág. 131): derechos
fundamentales; derechos económicos, sociales y culturales9; y derechos colectivos y
8
Corte Constitucional Sentencia T 531 del 11 de noviembre de 1993 M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz
9
Con respecto a la procedencia de la acción de tutela para los derechos económicos, sociales y
culturales vale la pena traer a colación un pronunciamiento de la Corte Constitucional que señalo: “sólo
cabe en aquellos casos en los cuales exista violación de un derecho fundamental de acuerdo con los
requisitos y criterios de distinción anotados; sólo en estos casos, el juez puede, en ausencia de
pronunciamiento del legislador, y con el fin de adecuar una protección inmediata del derecho
del ambiente10. Al hacer una primera aproximación a los derechos fundamentales
debemos remitirnos a la Constitución Política y revisar si en la misma aparece un
listado o catálogo de derechos que reciban este nombre.
Adicional a esta primera respuesta, es preciso resaltar que algunos de los derechos
fundamentales no se encuentran ubicados entre los artículos 11 y 41 sino en otros
artículos fuera de este rango (como por ejemplo el derecho a la educación, artículo
6712) y otros aunque se ubiquen entre estos artículos no son susceptibles de
aplicación directa o específica por el juez (como por ejemplo el derecho a la paz,
artículo 22 C.P.13)
Para finalizar, los artículos 93, 94 y 214 indican que los derechos no se limitan a
aquellos que aparecen en la constitución y en otros convenios internacionales
vigentes, sino que pueden ampliarse a otros que son inherentes a la condición
humana. Es por todo lo anterior, que resulta de vital importancia acudir a la
jurisprudencia de la Corte Constitucional que al revisar sentencias de tutela unifica la
jurisprudencia y otorga herramientas indispensables para hacer análisis de derechos u
catalogarlos como fundamentales.
10
Esta clasificación acoge un criterio cronológico o histórico dependiendo del reconocimiento que los
mismos tuvieron en la historia. Los primeros de ellos, también denominados de primera generación o
fundamentales, surgieron con las primeras declaraciones de derechos en el mundo: Bill of Right
adoptada por el Parlamento Británico (1689), Declaración de los Derechos de la Constitución de Virginia
(1776) y Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano adoptada por la Asamblea Nacional
Constituyente Francesa (1789).
11
Corte Constitucional Sentencia T – 002 del 8 de mayo de 1992 M.P. Alejandro Martínez Caballero
12
Corte Constitucional Sentencia T – 658 del 23 de agosto de 2007 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra
13
Corte Constitucional Sentencia T – 008 del 18 de mayo de 1992 M.P. Fabio Morón Díaz
14
Para ampliar el concepto de derechos fundamentales se sugiere revisar los siguientes textos: El
principio de proporcionalidad y los derechos fundamentales de Carlos Bernal Pulido (2005); Derechos
fundamentales Concepto y garantías de Javier Jiménez Campo (1999); Los derechos fundamentales en la
consideradas, son titulares de los derechos fundamentales y al igual que los derechos
humanos son universales, absolutos e intangibles, generando para el estado la
obligación de deberes de abstención, por cuanto el Estado no puede ingresar o
penetrar en el núcleo esencial del derecho (esta característica supone una garantía
individual reforzada).
Constitución de 1991 de Manuel José Cepeda Espinosa (1992); y Qué son y cuáles son los derechos
fundamentales de Tulio Elías Chinchilla (1999)
básicas del menor quien se encuentra en una situación de debilidad manifiesta que los
hace acreedores a un trato preferencial15.
15
Corte Constitucional Sentencias SU – 225 del 20 de mayo de 1998 M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz y T
– 966 del 7 de octubre de 2008 M.P. Jaime Araujo Renteria
16
Corte Constitucional Sentencia C – 67 del 4 de febrero de 2003 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra
17
Corte Constitucional Sentencia C – 238 del 7 de abril de 2010 M.P. Mauricio González Cuervo
de límites fronterizos (Art. 101 C.P.) y las leyes orgánicas (Art. 151 C.P.) y estatutarias
(Art. 152 C.P)18.
18
Una explicación bastante acertada sobre el concepto, alcances y elementos integradores del bloque
de constitucionalidad se encuentra en el libro del profesor Manuel Fernando Quinche (2009, págs. 112-
120), a su vez la sentencia C – 191 del 6 de mayo de 1998 M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz consigna un
estudio sobre esta figura.
19
Corte Constitucional Sentencia C – 941 del 24 de noviembre de 2010 M.P. Jorge Iván Palacio
20
Corte Constitucional Sentencia T – 136 de23 de febrero de 2006 M.P. Humberto Sierra
21
Corte Constitucional Sentencia T – 011 del 4 de junio de 2009 M.P. Juan Carlos Henao Pérez
22
Corte Constitucional Sentencia T – 719 del 20 de agosto de 2003 M.P. Manuel José Cepeda
23
Corte Constitucional Sentencia T – 412 del 27 de mayo de 2010 M.P. María Victoria Calle
24
Corte Constitucional Sentencia T – 783 del 30 de septiembre de 2010 M-P. Humberto Sierra Porto
25
Corte Constitucional Sentencia T – 093 del 15 de febrero de 2010 M.P. Humberto Sierra Porto
26
Corte Constitucional Sentencia T – 690 del 1 de octubre de 2009 Luis Ernesto Vargas Silva
27
Corte Constitucional Sentencia T – 605 de 2010
protección de aquellos, estos prácticamente desaparecerían o
harían imposible su eficaz protección. En ocasiones se requiere
de una interpretación global entre principios, valores, derechos
fundamentales de aplicación inmediata y derechos económicos
sociales o culturales para poder apoyar razonablemente una
decisión judicial. Un derecho fundamental de aplicación
inmediata que aparece como insuficiente para respaldar una
decisión puede llegar a ser suficiente si se combina con un
principio o con un derecho de tipo social o cultural y viceversa.
Esto se debe a que la eficacia de las normas constitucionales
no está claramente definida cuando se analiza a priori, en
abstracto, antes de entrar en relación con los hechos"28.
Al referirnos a la autoridad pública contra la cual puede dirigirse una acción de tutela
nos estamos refiriendo a un concepto manejado por el derecho procesal general que
se denomina legitimación en la causa por pasiva, es decir aquel extremo que debe
concurrir para poder integrar la relación en una acción judicial o constitucional, para el
caso en concreto la acción de tutela. La relación se completaría entonces con un
legitimado en la causa por activa, es decir aquella persona que interpone o impetra la
acción (concepto al que nos referiremos con posterioridad) por violación o amenaza de
un derecho fundamental.
Las autoridades públicas son aquellas que ejercen poder que proviene del Estado, de
conformidad con las instituciones que lo rigen. La expresión autoridad sirve para
designar a quien encarna y ejerce esa potestad y serán, por tanto autoridades públicas
todas aquellas personas que están facultadas por la norma para ejercer poder de
mando o decisión en nombre del Estado y sus instituciones y cuyas actuaciones
obliguen y afecten a los particulares. Esta definición debe analizarse con la contenida
en el Art. 123 de la C.P. que indica que los servidores públicos son todos aquellos
empleados estatales, independientemente de su nivel jerárquico y de sus
competencias específicas (miembros de corporaciones públicas, empleados y
trabajadores del Estado y de sus entidades descentralizadas territorialmente y por
servicios”.
28
Corte Constitucional Sentencia T – 927 del 18 de noviembre de 1999 M.P. Carlos Gaviria Díaz
del Estado Civil, así como a las entidades privadas, cuando unos y otras cumplan
funciones administrativas29” recibirán el nombre genérico de autoridades.
Es decir que servidores públicos son todos aquellos que trabajan o laboran para el
Estado, con independencia de la rama u órgano en el que se desempeñen, y las
autoridades públicas son aquellos servidores públicos “llamados a ejercer, dentro del
ordenamiento jurídico que define sus funciones o competencias, poder de mando o
decisión, cuyas determinaciones, por tanto, afectan a los gobernados”30. Es decir el
concepto servidor público es el género y la autoridad pública la especie.
La redacción de esta disposición permite colegir que no siempre son acciones las que
generan violaciones a derechos fundamentales, en ocasiones son omisiones o
abstenciones las que generan violación de estos derechos. Es por ello que de
conformidad con el artículo 86 C.P el juez podrá ordenar en el fallo que “aquél
respecto de quien se solicita la tutela, actúe o se abstenga de hacerlo” (negrillas fuera
de texto).
Las acciones u omisiones que darían origen a acciones de tutela pueden ser: de
carácter legislativo, derivadas de un acto administrativo o de una actuación judicial. En
el caso de las acciones u omisiones de carácter legislativo (leyes o actos legislativos),
es importante aclarar que por ser las leyes generales, abstractas e impersonales en
estricto sentido en su contra no procedería acción de tutela, sin embargo cuando se
pudiera con su aplicación generar un perjuicio irremediable procedería el amparo (no
nos detendremos en el perjuicio irremediable por cuanto en la unidad siguiente
explicaremos este concepto con mayor detenimiento)
El artículo 42 del Decreto 2591 de 1991 contempla nueve causales en las cuales que
permiten interponer acción de tutela en contra de particulares, quizá una de las
características más relevantes de la acción, considerando que satisface así el deber
consignado en el artículo 95 numeral 1 que constituye un deber de las personas y los
ciudadanos “Respetar los derechos ajenos”
29
Esta disposición se encuentra consignada en el art. 1 del Nuevo Código Contencioso Administrativo
que entrará en vigencia a partir del 2 de julio de 2010.
30
Corte Constitucional Sentencia T – 501 de 21 de agosto de 1992 M.P. José Gregorio Hernández
Galindo
Los numerales 1, 2 y 3 del artículo mencionado consignan estas disposiciones que
apuntan a la verificación de un elemento objetivo: el particular debe estar encargado
de la prestación de uno de los servicios públicos mencionados y en su ejercicio debe
vulnerar o amenazar violación a un derecho fundamental por acción u omisión.
Esta mención apunta a la consideración que se hace respecto del particular que frente
a una relación con estos particulares prestadores se encuentra en una posición de
debilidad o desequilibrio frente a la “infraestructura técnica, económica y humana que
le sitúa en una instancia de poder y evidente asimetría frente al usuario, quien para
tales efectos se halla en condiciones objetivas de indefensión31” que podría dar lugar a
la procedencia de la acción. Este mecanismo permite así controlar excesos de poder
de aquellos particulares que afectan el goce y disfrute de los derechos fundamentales
de sus congéneres.
Para poder determinar cuáles son servicios públicos es preciso recordar el Decreto
756 de 1953 que en su artículo 1 determinó que estos servicios podrían ser:
- Los prestados por empresas de transporte por tierra, agua y aire; de acueducto,
energía eléctrica y telecomunicaciones
31
Corte Constitucional Sentencia C – 378 de 19 de mayo de2010 M.P. Jorge Iván Palacio
32
El artículo 14.21 de la Ley 142 de 1994 establece que son servicios públicos domiciliarios los de
“acueducto, alcantarillado, aseo, energía eléctrica, telefonía pública básica conmutada, telefonía móvil
rural y distribución de gas combustible”.
33
Corte Constitucional Sentencia C – 134 del 17 de marzo de 1994 M. P Vladimiro Naranjo. Además de
esta se pueden consultar las Sentencia C – 378 del 19 de mayo de 2010 M.P. Jorge Iván Palacio.
34
Corte Constitucional Sentencia T – 412 del 17 de junio de 1992 M.P. Alejandro Martínez Caballero
la indefensión es se presenta cuando “una persona, sin culpa de su parte, no ha
podido defender sus derechos conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio35”.
Este punto no requiere mayor explicación al considerar que los particulares que
desempeñan funciones públicas se sujetan al régimen de las autoridades públicas.
35
Op cit. 31
36
Corte Constitucional Sentencia T - 443 del 28 de octubre de 1992 M.P. Ciro Angarita Barón
37
Corte Constitucional Sentencia T – 735 del 13 de septiembre de 2010 M.P. Mauricio González Cuervo
38
Corte Constitucional Sentencia T – 718 del 13 de julio de 2005 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra
39
Corte Constitucional Auto 304A del 7 de noviembre de 2006 M.P. Rodrigo Escobar Gil
No haremos mayores precisiones al respecto, habida cuenta del desarrollo que de
este ítem se hizo con antelación. Sin embargo para que la acción proceda debe
anexarse la “transcripción de la información o la copia de la publicación y de la
rectificación solicitada que no fue publicada en condiciones que aseguren la eficacia
de la misma” de conformidad con el numeral 7 del artículo 42 de la C.P.
Actividades de la Unidad
Para el ejercicio autodidacta los estudiantes deberán leer los aspectos pertinentes de
las Gacetas Constitucionales No. 56 y 77 de la Asamblea Nacional Constituyente y el
Auto 010 de 2004 de la Corte Constitucional con el fin de responder las siguientes
preguntas:
Estas preguntas deberán ser resueltas en el foro. Cada estudiante deberá participar
por lo menos dos veces en el foro: la primera vez respondiendo a cualquiera de las
preguntas mencionadas y la segunda vez para enriquecer alguna de las
intervenciones que otros compañeros hayan registrado en el foro.
2.1 Objetivo
Por tal razón, el artículo 6 del Decreto 2591 de 1991 estableció 5 causales de
improcedencia de la acción de tutela, a las cuales es preciso adicionar tres más: tutela
contra sentencias de tutela, tutela contra providencias judiciales y tutela temeraria.
40
Corte Constitucional Sentencia T- 796 del 12 de septiembre de 2003 M.P. Jaime Córdoba Triviño.
a. Existencia de otros mecanismos de defensa judicial
El numeral 1 del decreto en mención indica: “Cuando existan otros recursos o medios
de defensa judiciales, salvo que aquella se utilice como mecanismo transitorio para
evitar un perjuicio irremediable.”
- El perjuicio debe ser inminente, no debe constituir una mera expectativa sino una
amenaza real que sucederá en el corto plazo.
- Las medidas requeridas para conjurar el perjuicio irremediable deben ser urgentes.
- El perjuicio debe ser grave, es decir debe traducirse en un daño o menoscabo
material o moral en el haber de la persona de gran intensidad.
- La urgencia y la gravedad hacen impostergable la acción de tutela, pues a través de
ella se restablecerá el orden social justo.41
Por ser la acción de habeas corpus un mecanismo ágil y expedito para la protección
del derecho a la libertad, éste prevalece sobre la tutela. Cabe indicar que el habeas
corpus ostenta la condición de ser derecho y acción constitucional. El juez que
resuelve una solicitud de habeas corpus dispone de 36 horas para resolver de fondo la
cuestión, término que resulta ostensiblemente menor que el contemplado para la
acción de tutela: 10 días. La acción de tutela solo procedería cuando siendo
procedente el habeas corpus, el funcionario judicial lo negara42.
41
Corte Constitucional Sentencia T - 971 de 7 de septiembre de 2001 M.P. Manuel José Cepeda
Espinosa, Sentencia T - 1316 de 12 de septiembre de 2001 M.P. Jaime Córdoba Triviño y Sentencia T –
1062 del 16 de diciembre 2010 M.P. Gabriel Eduardo Mendoza
42
Corte Constitucional T-459 del 15 de julio de 1992 M.P. José Gregorio Hernández Galindo.
Los derechos colectivos encuentran su referente en el artículo 88 de la constitución,
entre ellos podemos mencionar aquellos relacionados con el espacio, patrimonio,
seguridad y salubridad públicos, la moralidad administrativa, el ambiente sano, la libre
competencia económica y otros relacionados. La ley 472 de 1998 que desarrollo las
acciones populares y de grupo –idóneas para proteger este tipo de derechos- incluyó
algunos adicionales en el artículo 4, así: equilibrio ecológico y aprovechamiento
racional de los recursos naturales; acceso a una infraestructura de servicios que
garantice la salubridad pública; acceso a servicios públicos; prohibición de fabricación,
importación, posesión, uso de armas químicas, biológicas y nucleares e introducción al
territorio nacional de residuos nucleares tóxicos; realización de construcciones,
edificaciones y desarrollos urbanos respetando las disposiciones jurídicas; y los
derechos de los consumidores y usuarios.
Sin embargo, la última parte de la causal 3 del artículo 6 del decreto 2591 de 1991
consigna una excepción al indicar que “Lo anterior no obsta, para que el titular solicite
la tutela de sus derechos amenazados o violados en situaciones que comprometan
intereses o derechos colectivos siempre que se trate de impedir un perjuicio
irremediable”. Esto al considerar que violaciones a derechos colectivos pueden ser
concomitantes con violaciones a derechos fundamentales de grupos poblacionales,
por ejemplo familias, barrios o comunidades por procesos de contaminación u otros
similares. Sin embargo, es preciso señalar que la ofensa al derecho fundamental
puede ser colectiva y no por ello el derecho fundamental violado adquiere naturaleza
colectiva y mucho menos la acción el carácter de popular44.
43
Consejo de Estado Sección Tercera Rad 2500023 26 000 2002 01834 01 de julio 14 de 2004 C.P.
Germán Rodríguez Villamizar
44
Corte Constitucional Sentencia T – 878 del 30 de noviembre de 2009 M.P. Nilson Pinilla Pinilla
45
Corte Constitucional Sentencia T – 301 del 7 de abril de 2006 M.P. Humberto Antonio Sierra Porto
casos en los que ha cesado la causa que genero el daño y este ha sido producido o
consumado es improcedente la acción por cuanto el contenido del fallo no generaría
efecto alguno. Sin embargo, el juez podría proferir un fallo de contenido preventivo o
como medida orientada a evitar la repetición del acto u omisión que generó la
vulneración de conformidad con el artículo 24 del Decreto 2591 de 1991.
A esta condena se le ha dado el nombre de “in genere” y para que el juez pueda
decretarla es necesario que se establezca con precisión en qué consistió el perjuicio,
cuál es la razón que se considera para ordenar el resarcimiento como medida eficaz
que garantice el goce efectivo del derecho, cuál es el acto que generador del perjuicio
y cuál la relación de causalidad entre este y la violación del derecho. No obstante esta
mención el juez de tutela condena in genere (es decir no determina el valor de los
perjuicios que serán definidos en un trámite incidental dentro de los seis meses
siguientes a la condena) y determina cuáles son las bases que deberá considerar el
juez de la jurisdicción de lo contencioso administrativo (si es una condena contra la
administración) o de la jurisdicción que sea competente (en caso de que la condena
sea contra particulares)47
Cuando se trata de actos que cumplen con los requisitos señalados es improcedente
la tutela ya que concurren otras acciones judiciales que serían pertinentes: acción de
nulidad –frente a actos administrativos generales- y acción de inconstitucionalidad –
frente a leyes y algunos decretos -. Sin embargo, cuando se pudiera generar un
perjuicio irremediable, como advertimos anteriormente, es viable la procedencia de la
acción de tutela como un mecanismo transitorio.
46
Mientras que la violación supone daño o agravio real y efectivo, la amenaza es una violación potencial
que se muestra inminente y próxima. Corte Constitucional Sentencia T – 1108 del 12 de febrero de 2008
M.P. Jaime Córdoba Triviño
47
Corte Constitucional Sentencia T – 403 de 14 de septiembre de 2004 y T – 095 del 4 de marzo de 1994
M.P. José Gregorio Hernández.
48
Corte Constitucional Sentencia T – 203 del 26 de mayo de 1993 M.P. Jose Gregorio Hernández Galindo
fueron declaradas inexequibles en la sentencia C – 543 de 1992. Por lo anterior, se ha
determinado por vía jurisprudencial que la acción tantas veces mencionada resulta
procedente incluso frente a actuaciones de autoridades judiciales cuando estas
conculquen derechos fundamentales. Este tema es quizá el que más controversia y
debate, por ello, nos limitaremos a presentar la evolución que desde la jurisprudencia
se ha registrado en relación con este punto.
Así, inicialmente la sentencia T – 231 de 1994 determinó cuáles eran los defectos que
hacían posible la procedencia excepcional de la tutela en contra de providencias
judiciales por concurrir en ellas vías de hecho. Los defectos que identificó la Corte
fueron:
En los casos en los que procede una acción de tutela en contra de una providencia
judicial, el juez del caso no podrá proferir la sentencia que corresponda, su
competencia estará restringida a anular la decisión judicial impugnada y señalar los
lineamientos constitucionales que deberán ser tenidos en cuenta al momento de
49
A pesar de esta mención, el juez podría apartarse del precedente si señala de forma precisa las
razones de su decisión, es decir tendrá una carga argumentativa. Corte Constitucional Sentencia T – 457
del 31 de mayo de 2008 M.P. Humberto Antonio Sierra Porto
50
La sentencia T – 1104 de 6 de noviembre de 2008 ha establecido una línea jurisprudencial bien
definida en torno a las causales genéricas de procedibilidad en contra de providencias judiciales. A esta
se puede adicionar la sentencia T – 386 del 21 de mayo de 2010 M.P. Nilson Pinilla Pinilla
proferir la decisión correspondiente, acorde con la protección de los derechos
fundamentales que habían sido vulnerados.
e. Que la parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que
generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que hubiere
alegado tal vulneración en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido
posible....
No obstante este término deberá ser analizado a la luz de tres criterios: 1) si existe
un motivo válido para la inactividad de los accionantes que tardaron algún tiempo
en interponer la acción; 2) si esta inactividad injustificada vulnera el núcleo esencial
de los derechos de terceros afectados con la decisión (para evitar vulneraciones a
derechos de terceros ajenos a la relación directa) y 3) si existe un nexo causal
entre el ejercicio inoportuno de la acción y la vulneración de los derechos de los
interesados.
51
Corte Constitucional Sentencia T – 1029 del 17 de octubre de 2008 M.P. Mauricio González Cuervo
52
Corte Constitucional Sentencia SU – 961 del 1 de diciembre de 1999 M.P. Vladimiro Naranjo
unificación de la jurisprudencia en este sentido. Siguiendo con este argumento, es
atinente concluir que contra las sentencias de la Corte Constitucional no procede
acción de tutela (esto generaría un sinfín de acciones de tutela en contra de acciones
de tutela, además de la imposibilidad de mantener el debate sobre derechos
fundamentales indefinidamente en el tiempo). El argumento parece sencillo, pero debe
mencionarse una sentencia proferida por el Consejo de Estado en el año 200853 en la
cual se indicó que la Corte Constitucional también podía vulnerar derechos
fundamentales en sus decisiones, motivo que conduciría a la posibilidad de impetrar
acción de tutela en su contra54.
h. Tutela temeraria
Para que este ejercicio abusivo e irracional se presente deben concurrir las siguientes
condiciones:
- Identidad del solicitante: debe ser presentada por la misma persona o por su
representante o mandatario.
- Identidad en el accionado: debe ser impetrada contra la misma persona
- Identidad en los hechos: los actos, hechos u omisiones que generan la acción deben
ser los mismos56
- Ausencia de motivo expresamente justificado para presentar una nueva acción57.
53
Sentencia del Consejo de Estado Sección 2°, Subsección A. CP.: Gustavo Eduardo Gómez Aranguren.
11 de junio de 2008. Expediente No. 25000-23-25-000-2008-00321-01
54
Este debate se ha presentado no solo con respecto al Consejo de Estado sino también frente a la
Corte Suprema de Justicia. Con el fin de superar este impase, la Corte Constitucional determinó en el
articulo 1 del Acuerdo 1 del 2008 que en caso de eventual revisión de acciones de tutela proferidas por
altas cortes, la misma se produciría en Sala Plena (integrada por los 9 magistrados que componen la
Corte) y no en sala de revisión (integrada por 3 magistrados solamente).
55
Corte Constitucional Sentencia T – 7 del 19 de enero de 1994 M.P. Alejandro Martínez Caballero
56
Al respecto es preciso mencionar que uno de los requisitos de forma al momento de presentar la
acción de tutela, apuntan a la necesidad de afirmar bajo la gravedad de juramento que no se ha
interpuesto acción por los mismos hechos
57
Corte Constitucional Sentencia T – 897 del 11 de noviembre de 2010 M.P Nilson Pinilla Pinilla
inter pares, inter comunis y estado de cosas inconstitucional. La mayor parte de las
sentencias que profiere la Corte tienen efectos interpartes, es decir vinculan a las
partes que intervinieron en el trámite de la acción de tutela. En otras casos la Corte
profiere fallos que consignan reglas que deberán aplicarse a casos similares que se
presenten con posterioridad, estas sentencias tienen efectos inter pares. Las
sentencias inter comunis cuyos efectos se amplían, vinculan y benefician a terceros
que aunque no son parte de la acción comparten circunstancias comunes con los
accionantes. Finalmente, la Corte Constitucional puede declarar en sus sentencias un
estado de cosas inconstitucional ordenando la adopción de políticas públicas o
programas que se extienden a todas aquellas personas que no interpusieron la acción.
Actividades de la Unidad
Los estudiantes deberán realizar un ejercicio de autoevaluación una vez agotadas las
unidades correspondientes a la acción de tutela, para realizar con éxito esta actividad
los estudiantes deberán responder las siguientes preguntas:
Finalmente, los estudiantes deberán buscar un ejemplo de sentencia con fallo inter
común, inter pares y estado de cosas inconstitucional haciendo una breve descripción
de cada uno de ellos y colgarlo en el foro para efectos de socialización con sus
compañeros.
REFERENCIAS
Referencias bibliográficas
- Arenas Salazar, J. (1993). La tutela, una acción humanitaria. Bogotá: Ediciones Doctrina y Ley.
Chinchilla, T. E. (1999). Qué son y cuáles son los derechos fundamentales? Bogotá: Temis.
Referencias normativas
Referencias jurisprudenciales
- Corte Constitucional Sentencia T – 406 del 5 de junio de 1992 M.P. Ciro Angarita
Barón
- Corte Constitucional Sentencia T – 225 a T – 400 del 17 de junio de 1992 M. P.
Jaime Sanín Greiffenstein
- Corte Constitucional Sentencia T – 501 de 21 de agosto de 1992 M.P. José Gregorio
Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia T – 002 del 8 de mayo de 1992 M.P. Alejandro
Martínez Caballero
- Corte Constitucional Sentencia T – 008 del 18 de mayo de 1992 M.P. Fabio Morón
Díaz
- Corte Constitucional Sentencia T – 412 del 17 de junio de 1992 M.P. Alejandro
Martínez Caballero
-
Corte Constitucional T-459 del 15 de julio de 1992 M.P. José Gregorio Hernández
Galindo.
- Corte Constitucional Sentencia T - 443 del 28 de octubre de 1992 M.P. Ciro Angarita
Barón
- Corte Constitucional Sentencia C – 13 de 21 de enero de 1993 M.P. Eduardo
Cifuentes Muñoz.
- Corte Constitucional Sentencia T – 203 del 26 de mayo de 1993 M.P. José Gregorio
Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia T 531 del 11 de noviembre de 1993 M.P. Eduardo
Cifuentes Muñoz
- Corte Constitucional Sentencia T – 550 del 30 de noviembre de 1993 M.P. José
Gregorio Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia T – 7 del 19 de enero de 1994 M.P. Alejandro
Martínez Caballero
- Corte Constitucional Sentencia T – 095 del 4 de marzo de 1994 M.P. José Gregorio
Hernández.
- Corte Constitucional Auto 12 del 1 de agosto de 1994 M.P. Jorge Arango Mejía
- Corte Constitucional Sentencia T – 463 del 26 de octubre de 1994 M.P. José
Gregorio Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia T – 080 del 28 de febrero de 1995 M.P. Jorge Arango
Mejía
- Corte Constitucional Sentencia T – 556 del 29 de noviembre de 1995 M.P. Hernando
Herrera Vergara
- Corte Constitucional Sentencia T – 011 del 29 de enero de 1998 M.P. José Gregorio
Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia C – 191 del 6 de mayo de 1998 M.P. Eduardo
Cifuentes Muñoz
- Corte Constitucional Sentencia SU – 225 del 20 de mayo de 1998 M.P. Eduardo
Cifuentes Muñoz
- Corte Constitucional T – 421 del 14 de agosto de 1998 M.P. Vladimiro Naranjo Mesa
- Corte Constitucional Sentencia C – 536 del 1 de octubre de 1998 M.P. José Gregorio
Hernández Galindo
- Corte Constitucional Sentencia T – 927 del 18 de noviembre de 1999 M.P. Carlos
Gaviria Díaz
- Corte Constitucional Sentencia SU – 961 del 1 de diciembre de 1999 M.P. Vladimiro
Naranjo
- Corte Constitucional Sentencia T – 1017 del 13 de diciembre de 1999 1999 M.P.
Eduardo Cifuentes Muñoz
- Corte Constitucional Sentencia T – 769 del 19 de julio de 2001 M.P. Eduardo
Montealegre Lynett
- Corte Constitucional Sentencia T - 1160 A de 2001 M.P. Manuel José Cepeda
Espinosa
- Corte Constitucional Sentencia C – 915 del 29 de agosto de 2001 M.P. Eduardo
Montealegre Lynett
-
Corte Constitucional Sentencia T - 971 de 7 de septiembre de 2001 M.P. Manuel José
Cepeda Espinosa
- Corte Constitucional Sentencia SU – 1193 del 14 de septiembre de 2000 M.P. Alfredo
Beltrán Sierra
- Corte Constitucional Sentencia T - 1316 de 12 de septiembre de 2001 M.P. Jaime
Córdoba Triviño
- Corte Constitucional Sentencia T – 1168 de 2003 del 4 de diciembre M.P. Clara Inés
Vargas Hernández
- Corte Constitucional Sentencia T – 459 del 5 de junio de 2003 M.P. Jaime Córdoba
Triviño
- Corte Constitucional Sentencia T – 669 del 6 de agosto de 2003 M.P. Marco Gerardo
Monroy Cabra
- Corte Constitucional Sentencia T – 719 del 20 de agosto de 2003 M.P. Manuel José
Cepeda
- Corte Constitucional Sentencia T- 796 del 12 de septiembre de 2003 M.P. Jaime
Córdoba Triviño.
- Corte Constitucional Sentencia C – 67 del 4 de febrero de 2003 M.P. Marco Gerardo
Monroy Cabra
- Consejo de Estado Sección Tercera Rad 2500023 26 000 2002 01834 01 de julio 14
de 2004 C.P. Germán Rodríguez Villamizar
- Corte Constitucional Sentencia T – 466 del 13 de mayo de 2004 M.P. Manuel José
Cepeda Espinosa
- Corte Constitucional Sentencia T – 684 del 22 de julio de 2004 M.P. Clara Inés
Vargas Hernández
- Corte Constitucional Sentencia T – 403 de 14 de septiembre de 2004 M.P. José
Gregorio Hernández.
- Corte Constitucional Sentencia T – 718 del 13 de julio de 2005 M.P. Marco Gerardo
Monroy Cabra
- Corte Constitucional Sentencia T – 136 de23 de febrero de 2006 M.P. Humberto
Sierra
- Corte Constitucional Sentencia T – 301 del 7 de abril de 2006 M.P. Humberto Antonio
Sierra Porto
- Corte Constitucional Auto 304A del 7 de noviembre de 2006 M.P. Rodrigo Escobar
Gil
- Corte Constitucional Auto 312 del 15 de noviembre de 2006 M.P. Jaime Córdoba
Triviño
- Corte Constitucional Auto 351 del 5 de diciembre de 2006 M.P. Jaime Córdoba
Triviño
- Corte Constitucional Sentencia T – 1120 del 11 de diciembre de 2006 M.P. Rodrigo
Escobar Gil
- Corte Constitucional Sentencia T – 507 del 5 de julio de 2007 M.P. Marco Gerardo
Monroy Cabra
- Corte Constitucional Sentencia T – 658 del 23 de agosto de 2007 M.P. Marco
Gerardo Monroy Cabra
- Corte Constitucional Sentencia T – 679 del 30 de agosto de 2007 M.P. Marco
Gerardo Monroy
- Corte Constitucional Sentencia T – 1108 del 12 de febrero de 2008 M.P. Jaime
Córdoba Triviño
- Corte Constitucional Sentencia T – 269 del 11 de marzo de 2008 M.P. Jaime Araujo
Rentería
- Corte Constitucional Sentencia T – 400 del 25 de abril de 2008 M.P. Manuel José
Cepeda
- Corte Constitucional Sentencia T – 457 del 31 de mayo de 2008 M.P. Humberto
Antonio Sierra Porto
- Corte Constitucional SU T– 484 del 15 de mayo de 2008 M.P. Jaime Araujo Rentería
- Sentencia del Consejo de Estado Sección 2°, Subsección A. CP.: Gustavo Eduardo
Gómez Aranguren. 11 de junio de 2008. Expediente No. 25000-23-25-000-2008-
00321-01
- Corte Constitucional Sentencia T – 1029 del 17 de octubre de 2008 M.P. Mauricio
González Cuervo
- Corte Constitucional Sentencia T – 966 del 7 de octubre de 2008 M.P. Jaime Araujo
Renteria
- Corte Constitucional Auto 349 del 26 de noviembre de 2008 M.P. Jaime Córdoba
Triviño
- Corte Constitucional Auto 072 del 17 de febrero de 2009 M.P. Humberto Sierra Porto
- Corte Suprema de Justicia Sala de Casación Civil expediente 05001-22-03-000-
2008-00549-01 del 10 de marzo de 2009 M.P. Edgardo Villamil Portilla.
- Corte Constitucional Sentencia T – 171 del 18 de marzo de 2009 M.P. Humberto
Antonio Sierra Porto
- Corte Constitucional Auto 124 del 25 de marzo de 2009 M.P. Humberto Antonio
Sierra Porto
- Corte Constitucional Auto 184 de 18 de mayo de 2009 M.P. Gabriel Eduardo
Mendoza
- Corte Constitucional Sentencia T – 011 del 4 de junio de 2009 M.P. Juan Carlos
Henao Pérez
- Corte Constitucional Sentencia T – 690 del 1 de octubre de 2009 Luis Ernesto
Vargas Silva
- Corte Constitucional Sentencia T – 878 del 30 de noviembre de 2009 M.P. Nilson
Pinilla Pinilla
- Corte Constitucional Sentencia T – 093 del 15 de febrero de 2010 M.P. Humberto
Sierra Porto
- Corte Constitucional Sentencia T – 201 del 23 de marzo de 2010 M.P. Humberto
Sierra Porto
- Corte Constitucional Sentencia C – 238 del 7 de abril de 2010 M.P. Mauricio
González Cuervo
- Corte Constitucional Sentencia C – 378 del 19 de mayo de 2010 M.P. Jorge Iván
Palacio.
- Corte Constitucional Sentencia T – 412 del 27 de mayo de 2010 M.P. Maria Victoria
Calle
- Corte Constitucional Sentencia C – 941 del 24 de noviembre de 2010 M.P. Jorge Iván
Palacio Palacio
- Corte Constitucional sentencia T – 386 del 21 de mayo de 2010 M.P. Nilson Pinilla
Pinilla
- Corte Constitucional Sentencia T – 479 del 16 de junio de 2010 M.P. Juan Carlos
Henao Perez
- Corte Constitucional Sentencia T – 735 del 13 de septiembre de 2010 M.P. Mauricio
González Cuervo.
- Corte Constitucional Sentencia T – 783 del 30 de septiembre de 2010 M-P. Humberto
Sierra Porto
- Corte Constitucional Sentencia T – 897 del 11 de noviembre de 2010 M.P Nilson
Pinilla Pinilla
- Corte Constitucional Sentencia T – 1062 del 16 de diciembre 2010 M.P. Gabriel
Eduardo Mendoza
- Corte Constitucional Sentencia T – 161 del 10 de marzo de 2011 M.P Humberto
Sierra Porto
- Corte Constitucional Sentencia C – 220 de 29 de marzo de 2011 M.P. Jorge Ignacio
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