Los
Lophiiformes son un orden de peces teleósteos de enorme boca, piel
desnuda, aletas carentes de espinas, y aletas pectorales sostenidas por un corto brazo.
Comprenden dos familias importantes, Lofidos1 y Antenaridos , que incluyen el
género Lophius , al que pertenece una especie muy apreciada en la gastronomía,
el rape (Lophius piscatorius).
Los Lophiiformes tienen enormes cabezas, anchas, chatas y deprimidas, con el resto del
cuerpo como si fuera un apéndice. Pueden crecer hasta 2 m; lo más común es hasta
90 cm. Su máximo peso es de 30 kg.
La mayoría son abisales, pero hay varias familias que tienen representantes de aguas
superficiales, como los peces sapo (familia Antennariidae). Ejs. de otras familias que viven
en aguas superficiales son los Lophiidae y los Ogcocephalidae. Esas familias también
tienen representantes de aguas profundas, que pertenecen a la superfamilia Ceratioidea.
El orden es conocido como los pediculados.
Este orden es conocido por su característico método predador.
Poseen una especie de señuelo para atraer a sus presas, compuesto por un apéndice
sobre la cabeza (en general el primer radio espinoso de la primera aleta dorsal
modificado, pero pueden ser los 3 primeros) con un ensanchamiento en su extremo libre
(el esca),2 movible en todas direcciones. De este modo el esca puede atraer a otros peces
lo suficientemente cerca para ser engullido en un rápido movimiento. Muchos viven
principalmente en el océano abisal zona afótica, donde el agua es tan profunda que nada
de luz solar penetra para la fotosíntesis, que los predadores tienen
señuelos bioluminiscentes (vía simbiosis bacteriales). En una adaptación vinculante, los
Lophiiformes son grisáceos, pardos oscuros o negros, invisibilizándose y haciendo
aparecer sólo el adminísculo luminiscente.3
La ancha boca se extiende en la circunferencia anterior de la cabeza, y ambas mandíbulas
están armadas con bandas de largos y puntiagudos dientes, inclinados hacia adentro, y
hasta los puede mover algo hacia adentro para no ofrecer impedimento al tragado, y
prevenir cualquier escape desde su boca. Pueden además distender sus mandíbulas y
estómago (sus huesos son delgados y flexibles) a enormes proporciones, pudiendo engullir
una presa dos veces más larga que su cuerpo.
Algunas especies bentónicas (viven en la base del océano) tienen "patas" en el pectoral y
las usa para "caminar" por el suelo del océano.
Los huesos pectorales y ventrales están articulados para funcionar a modo de pies,
moviéndose o aún caminando, por el fondo arenoso y/o con pastos. Alrededor de su
cabeza y también de su cuerpo, la piel tiene apéndices aparentando pequeños trozos de
pastos marinos, una estructura que, combinada con su extraordinaria facultad
de mimetizar el color de su cuerpo con su entorno mejora su habilidad como predador.
El orden Lophiiformes (lofiformes) son un grupo de peces con ciertas características
morfológicas especiales que difieren sustancialmente de los osteíctios. Las aletas pélvicas,
en caso de presentarlas, se posicionan delante de las pectorales. Las aberturas
branquiales se ubican detrás o incluso debajo de las aletas pectorales. Aunque lo más
característico es el primer o más radios de la aleta dorsal, que se han modificado en un
apéndice o péndulo óseo móvil (ilicium), que le es de utilidad para capturar a sus presas.
De ahí su denominación común “peces pescadores”. Presentan cuerpos cortos, con una
cabeza grande, al igual que su boca, esta a su vez es protráctil. Tanto el esófago como el
estómago son elástico, lo que le permiten devorar presas bastante grandes.
Este tiene relación con la IA por su característica evolución a un entorno que es difícil que
la vida pueda sustentar fácilmente y por ello se tiene que adaptar como lo ha hecho la IA
al estar en constante evolución se tiene que adaptar mas al ser humano y ser mas
parecido